El viaje espectral, tráiler para «New Dawn Fades» de Gürcan Keltek

Una de las propuestas autorales mas radicales del 2025 fue el nuevo trabajo del realizador turco Gürcan Keltek New Dawn Fades, film cuyo tráiler y póster oficial podéis ver a final de página. Cinta, que tras su paso por festivales como Locarno o el D’A Film Festival, lleva al límite su noción del fantástico a través de un recorrido espectral y apocalíptico por la ciudad de Estambul, mediante una arriesgada incursión en la psicogeografía. La película esta disponible en Filmin con el título de El horizonte desaparece.

En New Dawn Fades vemos como después de varios años de tratamientos para su salud mental, el joven Akin solo sale de casa para visitar de una forma errática los monumentos religiosos de Estambul. Durante esas visitas, el hombre, que va perdiendo el contacto con su verdadero yo, entra en un estado de éxtasis mientras intenta refugiarse en Dios.

La película, con guion a cargo de propio Gürcan Keltek, está protagonizada por Cem Yigit Uzümoglu, Suzan Kardes, Erol Babaoglu, Birce Bircan, Dilan Düzgüner, Gürkan Gedikli, Sahin Hayri Üren, Lilay Gürbüz, Baran Can Eraslan, Gozde Duru, Hasan Kurun, Ekrem Aral Tuna y Damla Alibese.  

  

Cillian Murphy protagoniza «Cosas pequeñas como estas», un drama irlandés premiado en Berlín 

Filmin estrena el 9 de enero la adaptación de la aclamada novela de Claire Keegan, tras pasar por el Festival de Berlín y los premios del cine irlandés. 

Filmin estrena el próximo 9 de eneroCosas pequeñas como estas” el drama irlandés protagonizado por Cillian Murphy (“Oppenheimer”, “Peaky Blinders”), quien también ejerce como productor junto a Matt Damon (“El indomable Will Hunting”, “Infiltrados”) y Ben Affleck (“Argo”, “Pearl Harbor”). La dirección corre a cargo de Tim Mielants, que ya había trabajado con Murphy en la tercera temporada de “Peaky Blinders”. La película fue presentada en la Sección Oficial del Festival de Berlín, donde Emily Watson (“Chernobyl”, “War Horse”) obtuvo el Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto. Además, el filme fue ampliamente reconocido en los Irish Film & Television Awards, donde se alzó con los galardones a mejor película, mejor actor protagonista y mejor guion.

Ambientada en 1985, en los días previos a la Navidad, la historia se sitúa en un pequeño pueblo del condado de Wexford, Irlanda. Bill Furlong es un comerciante de carbón que lucha por sacar adelante a su familia: su esposa y sus cinco hijas. Durante una entrega matinal en el convento local, realiza un descubrimiento perturbador que le obliga a enfrentarse tanto a su propio pasado como al silencio colectivo de una comunidad profundamente marcada por el control moral de la Iglesia católica.

La adaptación de la novela

La película adapta la aclamada novela corta homónima de Claire Keegan, finalista del Booker Prize y ganadora del Orwell Prize de ficción política: “Lo que capté de la escritura de Claire es su minimalismo, y sentí que no había otra opción que convertirme en un observador silencioso”, explica Mielants. Esa contención se traduce en una puesta en escena que privilegia los primeros planos y la observación atenta: el protagonista aparece constantemente absorto en sus pensamientos, atravesado por oleadas de vulnerabilidad y contención, mirando y siendo mirado, pero nunca ausente.

El peso del filme descansa, en gran medida, sobre la interpretación de Murphy, a quien el propio Mielants define como “uno de los mejores actores del planeta”. El actor señala que el arco del protagonista funciona como el título de la película sugiere: una acumulación de pequeños gestos y decisiones aparentemente insignificantes que, poco a poco, revelan su verdadera dimensión moral.

Las lavanderías de la Magdalena 

“Para prosperar en esta vida, hay cosas que hay que ignorar”. Así se lo dice Eileen, la firme y pragmática esposa de Bill, cuando percibe en él señales inquietantes de desasosiego. Esa frase condensa la tragedia moral de la Irlanda de los años ochenta y apunta directamente al sistema de silencio cómplice que permitió la existencia de las lavanderías de la Magdalena: instituciones católicas donde miles de mujeres consideradas “caídas” (madres solteras, víctimas de abuso, jóvenes abandonadas) fueron internadas y obligadas a trabajar en condiciones de explotación.

Mielants subraya que el verdadero drama reside en los puntos ciegos de la comunidad, sostenidos por la evasión, el miedo y una falsa inocencia colectiva. En ese contexto, Bill Furlong encarna una encrucijada moral: la posibilidad de romper el silencio o perpetuarlo. 

Crónica Festival de San Sebastián 2025 (II)

Perlak, el festival de festivales

Varias películas de índole revisionista estuvieron presentes en ese gran cajón de sastre temático y autoral que viene siendo la sección Perlas en los últimos años. Nouvelle Vague rememora la gestación de À bout de soufflé de Jean-Luc Godard, film clave que significó el inicio del movimiento cinematográfico francés al que hace referencia el título de Richard Linklater. Ejercicio que puede ser entendido como un cuidado homenaje que refleja el zeitgeist de aquella época, por momentos, demasiado cercano al concepto de mostrar el making-of de una película, sin apenas detenerse en la indagación de significados ocultos de dicha elaboración creativa. Intención loable cuyo equilibrio oscila entre la admiración y el fetichismo cinéfilo y que se solventa con cierto aplomo por el responsable de Before Sunset, pero que, al mismo tiempo, establece curiosas contradicciones percibidas a modo de una suerte de simulacro esteticista con tendencia a la sobreexposición, antagónico en intenciones respecto a la subversión cinematográfica que pretende ensalzar.  

L’étranger

Por su parte, Bugonia vendría a ser la constatación del saco de ideas rotas en el que parece haberse convertido Yorgos Lanthimos en los últimos años. Remake de Save the Green Planet! (Jang Jun-hwan, 2003), película esencial para entender las características y la idiosincrasia del boom del cine coreano de hace dos décadas, el film de Lanthimos resulta algo tedioso, por mucho que recurra al componente lúdico a la hora de desarrollar conceptos ya transitados con anterioridad como, por ejemplo, la radiografía de clases sociales dispares, o mostrar una época de extremismos y fanatismos propicia para la gestación de comportamientos paranoicos ubicados en oscuros universos marginales. Un mal menor, si nos centramos en la naturaleza distendida de la propuesta, algo alejada de la impostura de sus últimos trabajos, Poor Things (2023) y Kinds of Kindness (2024). Bastante más satisfactoria resulta la reinterpretación que hace François Ozon en L’étranger, tanto de la novela homónima de Albert Camus como de su anterior adaptación al cine dirigida por Luchino Visconti en 1967. Película que lleva casi al extremo un aplicado esteticismo; a tal respecto, el trabajo como director de fotografía de Manuel Dacosse, habitual de directores como Fabrice Du Welz, Lucile Hadzihalilovic, Hélène Cattet y Bruno Forzani, resulta abrumador, que establece sorprendentes conexiones con una vertiente conceptual del relato, posiblemente la única vía narrativa válida a la hora de mostrar el nihilista viaje de un personaje en cuyo imaginario anida el vacío emocional. Adaptación distante y oníricamente disociada que tiene la virtud añadida de no intentar ir más allá del texto original.   

     O agente secreto

Cambiando de tercio y tono, otra serie de trabajos indagaron en problemáticas sociopolíticas del pasado y presente, por ejemplo, la estimulante O agente secreto de Mendonça Filho; ambientada en 1977, año clave de la dictadura brasileña, se sitúa bajo coordenadas cercanas al thriller político, y cómo a través de dichos patrones cinematográficos, se aborda la memoria histórica de un país. Su característico tono caleidoscópico ocasiona curiosas rupturas estilísticas y genéricas, en especial las referidas al thriller, espléndidamente ejecutado al inicio y al final del relato, y se sitúa muy por encima de un ligero tono de comedia y una más que discutible incursión dentro del realismo mágico. Las secuelas de una dictadura también forman parte esencial de Un simple accident de Jafar Panahi, película que parte de una anecdótica premisa: el atropello accidental de un perro por parte de un supuesto antiguo torturador del régimen iraní, acontecimiento que reunirá de forma casual a unos antiguos compañeros de prisión que intentarán verificar la identidad del sospechoso. Siguiendo unos códigos cercanos a la comedia absurda que, conforme avanza, adquiere una tonalidad cada vez más oscura que podría emparentarla con Death and the Maiden de Roman Polanski, Un simple accident supone el particular ajuste de cuentas moral de Jafar Panahi con el régimen dictatorial iraní. Panahi lo hace mediante un lúcido relato simbólico que expone dilemas de tono casi metafísico sobre la venganza y el perdón, mostrados como un tratado sobre la pesadilla moral de un país que se plantea el poder recuperar la dignidad después de haber sido obligado a abandonarla.

The Voice of Hind Rajab

La denuncia también está muy presente en The Voice of Hind Rajab de Kaouther Ben Hania, aunque, en esta ocasión, las formas difieren de forma drástica. Película cuya supuesta validez parece estar fundada en la inmediatez de un actual conflicto bélico con un andamiaje narrativo que resulta parcialmente interesante, con relación a cómo diversos dispositivos tecnológicos reflejan dicho imaginario, pero que, sin embargo, adolece de un discutible enfoque en referencia a una puesta en escena que dramatiza y manipula el trágico destino de una niña palestina asesinada en la Franja de Gaza. Creando un debate, tanto en lo concerniente a su valía como testimonio fílmico, como en lo referido a un posicionamiento que plantea serios problemas éticos visibles en el acto final de la película, que podría equipararse perfectamente con los documentales Mondo y sus secuelas, realizados en su día por Gualtiero Jacopetti y Franco Prosperi. Otra interesante reflexión sería hasta qué punto el cine y la política pueden ir de la mano en determinadas situaciones, aquí en relación con gran parte de la crítica e informadores de cine desplazados en la pasada edición del festival de Venecia que exigieron premiarla como un acto reivindicativo, posicionamiento cercano a lo banal y, lo que es peor, muy poco respetuoso con el resto de las películas presentes en el certamen.

Uno de los puntos álgidos de la sección vino de la mano de Joachim Trier con Sentimental Value, relato donde el realizador noruego vuelve a transitar por temas esenciales de su filmografía; el más evidente sería el relacionado con los conflictos inherentes a las relaciones familiares, aquí sumado a la indagación que se hace del concepto del cine dentro del cine, un reflejo del arte como forma de comunicación de los personajes en el relato. El responsable de Thelma (2017) recurre a estilemas narrativos propios del drama nórdico, deudor tanto del cine de Ingmar Bergman como de las introspecciones dramáticas que Woody Allen planteó en films como Interiors (1978) o Another Woman (1988). Poniendo de manifiesto la vigencia de un tipo de cine que hoy sería percibido como anómalo, un drama adulto dialogado de forma austera que gira alrededor de una historia de padres e hijas incomunicados a nivel emocional. Joachim Trier presenta su trabajo más maduro hasta la fecha que, para bien, se ubica en las antípodas de la mayoría de actuales propuestas donde la intensidad dramática se cimenta en toscos subrayados y estridencias.  

Die My Love

Otra introspección, aunque de diversa naturaleza, es la que ofrece Lynne Ramsay en Die My Love, película que parte del concepto de la psicosis posparto que deviene en campo de batalla, temática manida que empieza a mostrar numerosos signos de agotamiento, especialmente en digresiones tan cuestionables como, por ejemplo, las recientes Nightbitch (Marielle Heller, 2024) o Salve María (Mar Coll, 2024). Una premisa argumental que, sin embargo, Die My Love desarrolla de forma más convincente con respecto a las películas antes citadas, en esta ocasión, por la transversal radiografía que hace del American way of life, mediante el periplo de un joven matrimonio que se muda de la gran ciudad a una zona rural tras tener un hijo. Concepto supuestamente idílico, aquí llevado a una situación límite, donde la inseguridad del personaje de Jennifer Lawrence, que toma como principal referencia a Gena Rowlands en A Woman Under the Influence, se transforma en una suerte de comportamiento psicopático. Al igual que en anteriores trabajos de Lynne Ramsay como We Need to Talk About Kevin (2011) o You Were Never Really Here (2017), el argumento de Die My Love versa sobre heridas ocultas, y cómo estas terminan propiciando irracionales comportamientos y simbologías en el tramo final del relato, como el anhelo por querer sentirse vivo. Bastante más distendida en forma y fondo resulta Vie privée de Rebecca Zlotowski, que retrata a una reputada psiquiatra (una esforzada Jodie Foster) que investiga la muerte de uno de sus pacientes convencida de que se trata de un asesinato. Thriller de un evidente espíritu hitchockiano llevado a coordenadas cercanas a la comedia, que se convierte en una discordante amalgama de géneros; la lúdica antes citada, posiblemente, sea la que mejor funcione; la historia recurre a la trama detectivesca y al drama familiar. Una fusión que termina provocando arritmias y cambios de registro poco convincentes, en especial, cuando estos intentan orbitar alrededor de temas más serios como, por ejemplo, la reflexión sobre alguien que se gana la vida escuchando las confesiones más íntimas de sus pacientes, pero no logra averiguar cómo funciona la mente del ser humano en determinadas circunstancias fuera de su alcance. 

Frankenstein

Las dos propuestas de Netflix en el Zinemaldia fueron, por un lado, Jay Kelly, comedia dramática que indaga sobre los recovecos de la fama y la identidad de un famoso actor de Hollywood interpretado por George Clooney que, más que nunca, da la impresión de interpretarse a sí mismo, y que serviría como un perfecto y antagónico programa doble junto con Sentimental Value, por aquello de retratar a un célebre veterano de la industria cinematográfica y sus fracasos como padre. Relato que plantea cuestiones a priori interesantes, tales como la crisis de la madurez que deriva en el miedo a la soledad de alguien que ha vivido alejado de la sociedad, o la dicotomía que se establece entre la identidad y la interpretación, reflexiones que Noah Baumbach lleva a un terreno de cierta indulgencia, donde la crónica de tono transcendente es trasladada a una narrativa harto deudora de la comedia clásica de Hollywood, ocasionando un abrupto desequilibrio entre el humor ligero y el drama crepuscular. Por otra parte, Frankenstein de Guillermo del Toro vendría a ser un nuevo ejemplo de cómo el responsable de Cronos lleva tiempo instalado en una desmesura mainstream donde el recurso ilimitado es percibido como poco favorecedor, algo ya visible en sus anteriores largometrajes como Crimson Peak (2025) o Nightmare Alley (2021). Un material propicio para el director de origen mexicano, en especial por su indagación sobre la relación que se establece entre humanidad y monstruosidad, pero que termina jugando en contra de unos postulados que, curiosamente, ya había elaborado previamente, y con bastante mayor acierto. Poniendo de manifiesto la poco favorecedora confrontación que se origina entre una loable dirección artística que intenta ensalzar el gótico y un sentido narrativo algo obcecado en la literalidad. El acabado visual, como seña de identidad del actual streaming, tampoco termina de favorecer al conjunto.

El último arrebato

Dentro de la sección Zinemira cabría destacar Eloy de la Iglesia, adicto al cine de Gaizka Urresti, film que deviene una modélica revisión de la vida y obra del realizador posiblemente más transgresor de la Transición española. Eloy de la Iglesia, adicto al cine, sirve, al mismo tiempo, de guía didáctica para nuevas generaciones cinéfilas, también de revisión para espectadores expertos. Eloy de la Iglesia fue una de las voces más relevantes de la historia del cine español que, al igual que directores como Pier Paolo Passolini o Reiner Werner Fassbinder, salvando las distancias, desnudó la época que le tocó vivir a través de historias asociadas a lo combativo y la marginalidad. De autorías autodestructivas también versa El último arrebato, documental que gira en torno a la mitología existente alrededor de una película, Arrebato (1980), y su autor, Iván Zulueta. Sus responsables, Marta Medina y Enrique López Lavigne, en algunos momentos, se dejan llevar por un entusiasta, y algo naif, juego de metaficción donde ellos mismos parecen situarse como protagonistas. El resultado es un documental que indaga en incógnitas, evidentemente, sin resolver, provisto de narrativas desiguales, las más acertadas terminan siendo las correspondientes a unas determinadas coordenadas habituales dentro del formato de la no ficción, aquí serían los testimonios de los supervivientes de la película, o escuetos análisis de tono ensayístico, como el realizado por Carlos F. Heredero.

Kubrick total: Cómo cambió el rumbo del cine de Hollywood

Esta es la historia de dos caminos. El primero es el recorrido por Stanley Kubrick y su carrera cinematográfica. El segundo es el de la historia del cine de Hollywood. Ambos se encontrarán en un momento crucial, el año 1968, provocando lo que Steven Spielberg definió como “el big-bang” del género clave del cine comercial moderno, la ciencia ficción. Ese punto crucial de la historia del cine será 2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). El presente libro constata la relevancia de esta película, no solo por su calidad cinematográfica, sino por constituirse como punto de giro y unión entre el final de la Era Dorada y el inicio del cine contemporáneo de Hollywood, centrado en las cintas de efectos visuales espectaculares del género de la ciencia ficción y fantasía, que tiene a Star Wars (George Lucas, 1977), y su saga-franquicia, como mayor representante y modelo.

Autor: Sergio Peral, Editorial: SÍLEX EDICIONES, S.L., Páginas: 792

Ciclo de cine “Hiroshi Shimizu – El arte de perderse»

Entre los meses de enero y marzo de 2026 Fundación Japón, Madrid organiza, junto al Círculo de Bellas Artes, Filmoteca de Galicia, La Filmoteca de València y Filmoteca de Catalunya un ciclo retrospectivo dedicado a Hiroshi Shimizu, uno de los grandes maestros de la edad de oro del cine japonés.
 

Hiroshi Shimizu (1903 – 1966) tuvo una larga carrera que le permitió dirigir más de 160 películas durante más de cuatro décadas. Shimizu, del que Kenji Mizoguchi dejo su célebre descripción Yasujirô Ozu y yo logramos hacer buenas películas con mucho trabajo, pero Shimizu es un genio, comenzó trabajando para Shochiku en Tokio a la temprana edad de 21 años, siendo en sus primeros años como director uno de los mejores representantes del nuevo estilo impulsado desde el estudio de Kamata. En Shochiku pasaría las décadas anteriores a la guerra y los años que duró esta, tomando un rumbo diferente, e independiente, tras su fin.  

Sus películas siempre estuvieron marcadas por un naturalismo luminoso, un estilo muy formal y una cámara muy móvil, a la que se ha calificado de errante. Tan móvil o errante como él mismo, conocido por rodar en exteriores y en localizaciones repartidas por todo el país. Siempre mostró en sus historias un interés profundo por los menos representados, por los niños, por las mujeres trabajadoras, por los viajeros y por los marginados.

El ciclo reúne una selección de títulos esenciales que nos permite recorrer diversas etapas de su filmografía, desde una de sus más conocidas películas mudas hasta una de sus últimas películas dirigida en la década de los 50 durante la edad de oro del cine japonés. Las películas que integran el programa muestran la amplitud temática y formal del director, así como su mirada sensible hacia los problemas cotidianos de unos personajes que Shimizu nos muestra siempre cercanos.

Fechas y lugares:

Madrid

Fechas de proyección: del 14 al 31 de enero de 2026.

Lugar: Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes (Calle del Marqués de Casa Riera, 4, 28014 Madrid).

Entradas: 5,5 euros. Entrada reducida: desde 3,5 euros.

Más información en la página web del Círculo de Bellas Artes (próximamente).

A Coruña

Fechas de proyección: febrero 2026.

Lugar: Filmoteca de Galicia (Rúa Durán Loriga, 10, 15003 A Coruña, España).

Entradas: Gratuita.

Más información en la web de Filmoteca de Galicia (próximamente).

Valencia

Fechas de proyección: febrero – marzo 2026.

Lugar: La Filmoteca de Valencia (Plaza del Ayuntamiento, 17. 46002 Valencia).

Entradas: 2.5 euros. Entrada reducida: 1.5 euros.

Más información en la web de La Filmoteca de Valencia (próximamente).

Barcelona

Fechas de proyección: marzo 2026.

Lugar: Filmoteca de Catalunya (Plaça Salvador Seguí, 1. 08001 Barcelona).

Entradas: 4 euros. Entrada reducida: 3 euros.

Más información en la web de Filmoteca de Catalunya (próximamente).

Todas las películas se proyectarán en versión original en japonés con subtítulos en castellano, excepto en Coruña, donde se proyectará con subtítulos en gallego.

Películas y horarios de proyección:

Japanese Girls at the Harbor (Minato no Nihon musume / 港の日本娘, 1933). Blanco y negro. Muda. 94min. 16mm.

Intérpretes: Oikawa Michiko, Inoue Yukiko, Egawa Ureo, Sawa Ranko, Aizome Yumeko, Saito Tatsuo, Nanjo Yasu

Sunako y Dora, amigas de una escuela femenina en Yokohama, están enamoradas de Henry, un chico, que, como ellas, es mitad japonés. Dejando a Dora de lado, Henry empieza a prestarle más atención a Sunako, hasta que comienza a involucrarse con una pandilla de delincuentes y con una mujer llamada Sheridan Yoko. Aunque Shimizu se haría internacionalmente conocido por sus películas sobre niños con un toque documental, en la década de los 30 ayudó a formular el estilo moderno que tipificó las producciones que salían del estudio de Shochiku Kamata. Un buen ejemplo es esta singular película, en la que rueda un melodrama típicamente japonés con un estilo casi europeo, en la que utiliza un montaje audaz y muy rítmico para la época, planos largos con encuadres singulares y un diseño de escenografía moderno.

Forget Love for Now (Koi mo wasurete / 恋も忘れて, 1937). Blanco y negro. 73min. 35mm.

Intérpretes: Kuwano Michiko, Sano Shûji

Yuki trabaja como anfitriona en un bar de Yokohama para poder sustentar a su hijo pequeño, Haru. Después de que su jefe se niegue a compartir los beneficios del local, Yuki se ve obligada a que la acompañe un supervisor, Kyosuke, contratado para asegurarse de que no cause más problemas. Kyosuke queda conmovido tras conocer la devoción que tiene Yuki por su hijo, quien sufre el acoso de sus compañeros de escuela. Una de las películas más antiguas del ciclo Shimizu la rodaría principalmente en interiores, centrándose en la melancolía de una mujer trabajadora y la valentía de un niño.

The Masseurs and a Woman (Anma to onna / 按摩と女, 1938). Blanco y negro. 65min. 16mm.

Intérpretes: Takamine Mieko, Tokudaiji Shin, Himori Shinichi, Saburi Shin, Bakudan Kozo, Sakamoto Takeshi, Kasuga Hideko.

Tokuichi y Fukuichi son dos masajistas ciegos ofreciendo sus servicios por los complejos de baños termales situados en la península de Izu. En uno de estos complejos, Tokuichi atiende a una mujer misteriosa proveniente de Tokio llamada Michiho, quien le parece tanto atractiva como enigmática. Cuando una serie de robos comienzan a producirse en el complejo, Tokuichi se da cuenta de que el ladrón solo puede ser Michiho. Aunque Hiroshi Shimizu escribió el guion de The Masseurs and a Woman, una de sus películas más personales fue en realidad el resultado de la improvisación, con Shimizu llevando a un elenco y equipo de ideas afines a una locación tan de su gusto como Izu dejando que la película se desarrollara desde allí.

Introspection Tower (Mikaheri no tô /みかへりの塔, 1941). Blanco y negro. 110min. 16mm.

Intérpretes: Ryu Chishu, Miyake Kuniko, Morikawa Masami, Nara Shinyo, Nomura Yuiko, Yokoyama Jun, Otsuka Norio, Furuya Teruo.

Basada en la novela de Toyoshima Yoshio compuesta por las notas escritas por Kumano Ryuji, jefe de una institución para jóvenes delincuentes, Instrospection Tower es una película raramente producida por un estudio en su época, mostrando un problema social mediante un estilo documental. En esta singular película Shimizu nos habla, desde su amor a la infancia y su particular optimismo, de una escuela donde más de 200 niños con necesidades especiales viven en varias casas construidas en un extenso campus. A cada uno se le asigna un maestro y un cuidador a los que se les llama «Mamá» y «Papá», con los que la escuela busca integrarlos en un ambiente familiar, brindándoles desde educación básica hasta formación profesional sencilla.

Notes of an Itinerant Performer(Uta-jo oboegaki / 歌女おぼえ書, 1941). Blanco y negro. 95min. 16mm.

Intérpretes: Mizutani Yaeko, Uehara Ken, Fujino Hideo, Asagiri Kyoko, Tsuda Haruhiko, Kawamura Reikichi, Kasuga Hideko, Tomimoto Minpei.

Uta es una bailarina en una pequeña compañía itinerante liderada por Monroku. Un día, harta de una vida nómada y de que no la respeten, aprovecha el abandono de Monroku y de la compañía para comenzar a trabajar en casa de un antiguo conocido, con el que coincidió haciendo de geisha sustituta. Allí comienza enseñándole a la hija de su conocido, Nuiko, a bailar. Interpretada por una gran actriz como, Mizutani Yaeko, Notes of an Intinerant Performer recoge la tradición del teatro shinpa, o “nuevo estilo”, en el que se contaban historias melodramáticas, de mujeres sufriendo un destino trágico por el perjuicio social y la desigualdad. En manos de Shimizu el elemento trágico se suaviza y la historia es contada con una perspectiva más sutil.

Ornamental Hairpin (Kanzashi / 簪, 1941). Blanco y negro. 68min. 16mm.

Intérpretes: Tanaka Kinuyo, Kawasaki Hiroko, Saitô Tatsuo, Ryû Chishû, Himori Shinichi, Mimura Hideko, Yokoyama Jun, Otsuka Masayoshi, Kawara Kanji, Sakamoto Takeshi.

Emi y su amiga Okiku deciden hacer una breve parada en unos baños termales durante un viaje en grupo por las montañas de Yamanashi. Al día siguiente, cuando ambas se han ido, Nanmura, un joven exsoldado recuperándose en los baños termales, se hace daño al pisar una pinza de pelo de una mujer. Un accidente que le parece muy romántico. Trabajando sobre una novela de Ibuse Masuji, Shimizu nos vuelve a mostrar un complejo de aguas termales como un lugar de evasión, casi utópico, ayudando a que esta obra tenga un tono relajado. A la vez, Ornamental Hairpin es una muy cuidada producción cinematográfica ejemplo de la parte más luminosa del cine japonés durante la guerra.

Mr. Shosuke Ohara (Ohara Shosuke-san / 小原庄助さん, 1949). Blanco y negro. 90min. 16mm.

Intérpretes: Ôkôchi Denjirô, Kazami Akiko, Iida Choko, Tanaka Haruo, Kiyokawa Soji, Himori Shinichi, Miyakawa Reiko, Ayukawa Hiroshi, Kiyokawa Nijiko.

Sugimoto Saheita, un prominente terrateniente rural con un largo, y prestigioso linaje familiar, vive su vida como una figura de una canción del folclore japonés, Ohara Shosuke-san: se levanta tarde, bebe por la mañana y es descuidado con el dinero. Mr. Shosuke Ohara puede parecer una más de las muchas películas de la época donde se promovían políticas de democratización durante la ocupación por parte de los aliados, pero Shimizu con su humanismo luminoso la convierte en una historia conmovedora, rebosante de calidez y humor, y marcada por un tono muy desenfadado en la que destaca cómo aprovecha al máximo la interacción de los personajes con los escenarios y la riqueza de los paisajes.

The Shiinomi School (Shiinomi gakuen/しいのみ学園, 1955). Blanco y negro. 98min. 16mm.

Intérpretes: Kagawa Kyoko, Uno Jukichi, Hanai Ranko, Kawarasaki Kenzo, Iwashita Ryo, Shimazaki Yukiko, Ryuzaki Ichiro, Mori Mitsuhiro.

Yamamoto, un profesor de psicología en la universidad, y su mujer, Fumiko, tienen dos hijos, uno de ellos, Yudo, sufre un tipo de parálisis. Por este motivo, Yamamoto y su mujer, deciden usar todo su dinero para crear una escuela donde niños con necesidades especiales parecidas puedan conseguir el amor y el cuidado suficiente para hacer crecer su confianza en sí mismos. Basada en una historia real, se trata de la única película de la época que trató los problemas de los niños con necesidades especiales. El humanismo y la empatía característica de Shimizu hace que la la historia que nos cuenta resulte optimista y luminosa.

Teaser tráiler para «Look Back», lo nuevo de Hirokazu Koreeda

Acaba de ser presentado en sociedad un primer adelanto, en forma de un breve teaser tráiler que podéis ver a final de página junto a un póster promocional, del nuevo trabajo tras las cámaras del realizador japonés Hirokazu Koreeda titulado Look Back.

El ganador de la Palma de Oro por Shoplifters (2018), que durante 2026 también tiene previsto estrenar Sheep in the Box, adapta en imagen real el manga superventas de Fujimoto Tatsuki que ya contó con un film animado en 2024 en formato mediometraje dirigido por Kiyotaka Oshiyama. Aún sin fecha de estreno prevista, la película apunta a estar presente en algún festival grande de inicio de año, posiblemente Berlín o Cannes.  

Look Back sigue a dos chicas que aspiran a convertirse en artistas creadoras de manga y cuyo vínculo evoluciona a lo largo de años de silencioso crecimiento y pérdida.

La película cuenta con un guion adaptado a cargo del propio Hirokazu Koreeda junto a Ryoko Taguchi.

El D’A 2026 anuncia sus primeros nombres

Christian Petzold será el protagonista del Focus y Mia Hansen-Løve recibirá el Premio D’A 2026

El D’A – Festival de Cinema de Barcelona, que se celebrará del 19 al 29 de marzo de 2026, anucia el nombre de los primeros protagonistas de la 16.º edición del festival: Christian Petzold y Mia Hansen-Løve.

Focus D’A 2026: Christian Petzold

El Focus D’A 2026 estará dedicado al cineasta alemán Christian Petzold, que asistirá al festival para presentar una amplia retrospectiva de su obra – con numerosos títulos inéditos o inaccesibles actualmente y que podremos disfrutar en la gran pantalla de la Filmoteca de Catalunya -, así como el estreno en Cataluña de su último film, Miroirs No. 3. La película, presentada en el Festival de Cannes, está protagonizada por una magnífica b, colaboradora habitual del director en sus producciones más recientes.

La mirada sobre la Europa contemporánea de Christian Petzold, entre esperanzada y siempre a punto de derrumbarse, entre la promesa de futuro y la mirada a las catástrofes pasadas, ha adoptado formas de melodrama, fábula fantástica o relatos sociopolíticos fuera de toda norma. Su cine, heredero directo de la Escuela de Berlín, se caracteriza por una puesta en escena precisa y austera, y con personajes atrapados a menudo en espacios de tránsito. Un cineasta prolífico, seleccionado y premiado en festivales como Berlín (El cielo rojo, Ondina, En tránsito, Barbara, Yella), Venecia (Jerichow, The State I Am In) o San Sebastián (Phoenix), que se ha consolidado como una de las voces imprescindibles del cine europeo contemporáneo.

El Focus D’A 2026 se realiza con la colaboración de la Filmoteca de Catalunya y el Goethe-Institut Barcelona

Premio D’A 2026: Mia Hansen-Løve

La directora francesa Mia Hansen-Løve, una de las más queridas del festival y que visitó en su primera edición para presentar Le père de mes enfants, será galardonada con el Premio D’A 2026. El premio reconoce la trayectoria de una cineasta independiente y personal, que recoge la tradición del cine francés de autor con su mirada siempre renovada y luminosa e historias arraigadas en sus vivencias o su entorno: su hermano en Edén, su primer productor en Le père de más enfants, ella misma en Un amour de jeunesse, el declive de su padre en Una bonita mañana.

Ganadora del Oso de Plata a la mejor dirección en la Berlinale 2016 por El porvenir y del premio especial del jurado de la sección Un Certain Regard de Cannes 2009 por su segundo filme, Le père de mes enfants, Mia Hansen-Løve visitará el D’A 2026 y en el marco del festival mantendrá un diálogo sobre su obra. Su visita a Barcelona será posible gracias a la colaboración entre el D’A – Festival de Cine de Barcelona, ​​la Residència de Guions de la Acadèmia del Cinema Català (dirigida por Carla Simón), ECIB (Escuela de Cine de Barcelona), A Bao A Qu – Cinema en curs. Ciclo Compartir el cinema y la Filmoteca de Catalunya.

Crónica Festival de Sitges 2025 (II)

Noves Visions, la realidad distorsionada

Noves Visions volvió a erigirse en uno de los apartados más sugerentes de Sitges 2025, un espacio con vocación por ofrecer contenidos de un marcado tono autoral, poco dado a limitaciones genéricas. A tal respecto, varias fueron las películas que indagaron en el psicodrama como concepto cercano al fantástico: The Things You Kill, del cineasta iraní Alireza Khatami,oscuro thriller psicológico que transita por la frustración mental de un individuo y cómo tal malestar nace a consecuencia de un violento legado generacional. Película sobre masculinidades erráticas y amenazadas que funciona como una suerte de versión primigenia del Lost Highway de David Lynch, tanto por las disociaciones mentales (y físicas) como por la imposibilidad de reconocerse a uno mismo. Otra interesante y sombría propuesta fue la cinta húngara Feels Like Home, estimulante reflexión sobre la impostura familiar que pervierte el concepto visto en Familia (Fernando León de Aranoa, 1996), donde una solitaria mujer es secuestrada por una familia que jura que es su hija desaparecida. Para sobrevivir deberá aceptar forzosamente ese nuevo rol. Pese a una fuerte carga alegórica que indaga en dinámicas de poder y sumisión, con el trasfondo de la defensa de valores nacionalistas, el cineasta Gábor Holtai gestiona con aplomo coordenadas genéricas aplicadas a un claustrofóbico espacio escénico, evocando desde la distancia narrativas próximas al enclaustramiento como lugar propicio para la pesadilla, visto, por ejemplo, en películas como The Collector (William Wyler, 1965) o Misery (Rob Reiner, 1990).

The Things You Kill

También asistimos a una representación sobre las tensiones generadas en un espacio cerrado en The True Beauty of Being Bitten by a Tick, en esta ocasión, el conflicto se origina entre una invitada y sus huéspedes en una casa de campo. Partiendo de una premisa parecida a la de Safe (Todd Haynes, 1995), por aquello de mostrar la angustia milenarista de un personaje, la película de Pete Ohs cuestiona mediante el sarcasmo la cultura del bienestar aplicada aciertos estilos de vida. Expuesta de forma inteligente en una primera parte mediante un inquietante tono atmosférico y sonoro donde observamos la paranoia de alguien que intuye que algo malo está sucediendo, pero no puede identificarlo. No resulta tan satisfactoria en su resolución a causa de una tosca metáfora, por más que el director la adorne con conceptos weird.

Así mismo, resulta admirable que treinta y dos años después de la referencial Dark Waters, 1993, una de las adaptaciones libres más acertadas del imaginario Lovecraft, Mariano Baino lleve la pesadilla religiosa a la hipérbole en Astrid’s Saints, incursión en el abismo del duelo de una madre, un personaje en un único escenario donde solo queda espacio para el castigo y la penitencia. Un film con evidente vocación de culto expuesto a modo de sinfonía barroca. Posiblemente sea la película más radical de este Sitges 2025 a nivel conceptual, cuya naturaleza inmersiva dota de sentido la existencia de una sección como Noves Visions. Provista también de un innegable carácter experimental, la extravagante fantasía cósmica Transcending Dimensions (Mejor dirección) deviene en un compendio de la obra del japonés Toshiaki Toyoda, autor cuyo sello distintivo de su cine es la fusión de géneros, a cuál más diverso, en esta ocasión, su película es un híbrido de ciencia ficción, sátira, suspense y folclore autóctono. Su excentricidad podría remitirnos de forma puntual a The Holy Mountain (Alejandro Jodorowsky, 1973), ya que recurre a un arsenal de influencias visuales y sonoras y a nociones tan equidistantes como la búsqueda espiritual aplicada a la comedia bizarra.  

Astrid’s Saints

Más modesta en intenciones, la interesante OBEX retrata a un solitario hombre que, con el propósito de recuperar a su perro, se introduce en un juego de ordenador de última generación.Al igual que en su anterior película (Strawberry Mansion, 2021), Albert Birney nos guía a través de un surrealista viaje por los sueños. Pese a ser presentada como una fábula amable, en OBEX, al igual que ocurría enI Saw the TV Glow (Jane Schoenbrun, 2024), existe la voluntad de ir un paso más allá a la hora de evocar una determinada nostalgia, planteando un soterrado subtexto sobre los miedos y emociones para establecer vínculos con los medios tecnológicos que surgieron en la década de los 80. Una interacción que moldeó identidades y estilos de vida herméticos, que agudizó psiques incapacitadas para conectar con otras personas, un mal social que cuarenta años después se intuye como endémico. Por su parte, Dead Lover de la canadiense Grace Glowicki basa su experimentación en mostrar una suerte de subversiva representación teatral rodada en 16 mm. que toma referencias del Grand Guignol y conceptos del cine mudo para plasmar las desventuras de una sepulturera que intenta resucitar a su amante. Película donde romanticismo y humor escabroso se amalgaman con tonalidades camp, discursivas queer o reminiscencias prometeicas, obcecada en convertirse en una obra transgresora cuyo repertorio genérico es percibido como demasiado anárquico, condición inherente al cine underground al que intenta rendir tributo recreando la icónica escena escatológica del Pink Flamingos de John Waters.  

   OBEX

De naturaleza más convencional, la sueca The Home insiste en una temática transitada últimamente con bastante frecuencia: el terror geriátrico, presente en películas como por ejemplo Relic (Natalie Erika James, 2020), La abuela (Paco Plaza, 2021), Night Silence (Bartosz M. Kowalski, 2024) o The Rule of Jenny Pen (James Ashcroft, 2024), a través de una rudimentaria mezcla de conceptos. Por un lado, recurre al naturalismo para describir el deterioro mental de una madre y el sentimiento de culpa de su propio hijo, y por otro, al fantástico, centrado en una historia de posesiones. Curiosamente, funciona mejor en el último apartado con relación al manejo de tangibles coordenadas genéricas, como su diseño de sonido, en contraposición a manidas discursivas sociales sobre traumas ocasionados por el pasado. Otro film con serias dificultades para encauzar el drama al relato fantástico es The Holy Boy, nuevo ejemplo de cómo el actual cine de género italiano sigue sin encontrar unas pautas genéricas que en el pasado fueron sus sólidas señas de identidad. Una comunidad rural, pese a haber sufrido una catástrofe en el pasado, es extrañamente feliz gracias a un joven con poderes, cuyo abrazo absorbe tristezas y malos pensamientos. Premisa sugerente, de un marcado tono de fábula, provista de un collage de referencias que van desde la literatura de Stephen King a películas de cine nórdico recientes como Let the Right One In (Tomas Alfredson, 2009) o The Innocents (Eskil Vogt, 2021), que, sin embargo, adolece de un desequilibrio narrativo, visible de forma alarmante en los giros argumentales de su tramo final que juega en detrimento de la supuesta ambivalencia que requería el tratado sobre el sufrimiento personal que intenta exponer la película de Paolo Strippoli.  

      The Holy Boy

Finalizo esta sección reseñando dos anomalías: por un lado, Every Heavy Thing, película que deviene en fiel exponente de la autoría de su realizador, Mickey Reece, consistente básicamente en dinamitar todos los subgéneros por los que transita. Si en Agnes (2021) reconfiguraba el terror religioso mediante una narrativa rupturista, en su nuevo trabajo tras las cámaras vuelve a regirse por unas reglas que se resisten a clasificaciones convencionales, en esta ocasión, las vinculadas al relato criminal, el falso culpable y el thriller conspirativo, funcionando relativamente bien como una versión desinhibida y alternativa del cine revisionista, aquí la influencia más clara sería el cine negro de Brian De Palma, que se deleita con su agradecida condición de cine artesanal y espíritu outsider. Por su parte, The Restoration at Grayson Manor de Glenn McQuaid, presente en el festival dentro del pase de la sesión sorpresa, indaga con poco acierto sobre la perversión de coordenadas genéricas próximas a Orlacs Hände (Robert Wiene, 1924) o The Beast with Five Fingers (Robert Florey, 1946). En esta ocasión, el vínculo entre terror y comedia aplicado al imaginario queer no logra ocultar una naturaleza, por momentos ridícula, que intenta recurrir al humor negro y al sarcasmo a la hora de relatar, con el fantástico como habitual pretexto, problemáticas derivadas de orientaciones sexuales en un entorno conservador.        

Documenta, la no ficción como pleitesía al fantástico

Un apartado prolífico en Sitges fue el documental, ya que varias fueron las aproximaciones que indagaron con mayor o menor acierto en autorías y obras a reivindicar, una de las más acertadas fue Eloy de la Iglesia, adicto al cine de Gaizka Urresti, modélica revisión de la vida y obra del realizador posiblemente más transgresor de la Transición española. Eloy de la Iglesia, adicto al cine, sirve, al mismo tiempo, de guía didáctica para nuevas generaciones cinéfilas, también de revisión para espectadores expertos. Eloy de la Iglesia fue una de las voces más relevantes de la historia del cine español que, al igual que directores como Pier Paolo Passolini o Reiner Werner Fassbinder, salvando las distancias, desnudó la época que le tocó vivir a través de historias asociadas a lo combativo y la marginalidad.

Eloy de la Iglesia, adicto al cine

De autorías autodestructivas también versa El último arrebato, documental que gira en torno a la mitología existente alrededor de una película, Arrebato (1980), y su autor, Iván Zulueta. Sus responsables, Marta Medina y Enrique López Lavigne, en algunos momentos, se dejan llevar por un entusiasta, y algo naif, juego de metaficción donde ellos mismos parecen situarse como protagonistas. El resultado es un documental que indaga en incógnitas, evidentemente, sin resolver, provisto de narrativas desiguales, las más acertadas terminan siendo las correspondientes a unas determinadas coordenadas habituales dentro del formato de la no ficción, aquí serían los testimonios de los supervivientes de la película, o escuetos análisis de tono ensayístico, como el realizado por Carlos F. Heredero. Aún más residual se percibe Aquel último tiburón, ejercicio revisionista de otra película de culto, cuya concepción se sitúa en las antípodas del film de Iván Zulueta, L’ultimo squalo (Enzo G. Castellari, 1981), cuyo éxito comercial como falsa secuela del Jaws de Steven Spielberg constituyó todo un paradigma del exploitation. Como suele ser habitual en los trabajos de Víctor Matellano, que aquí codirige junto a Ángel Sala, el acercamiento termina siendo deudor de una visión demasiado emparentada con el concepto fan, funcionando mejor como modesto homenaje a Enzo G. Castellari que como objeto de reflexión sobre los límites existentes entre la obra original, la copia y su correspondiente vínculo.

Theatre of Horrors: The Sordid Story of Paris’ Grand Guignol

Kim Novak’s Vertigo nuevo trabajo de Alexandre O. Philippe, un realizador habitual en Sitges, nos muestra una aproximación, a modo de reciclaje testimonial de poco más de una hora, a la trayectoria de la actriz Kim Novak. Más propio de una entrevista de ‘GQ’ que de un documental al uso, la presencia de Vértigo en el título no deja de ser un gimmick publicitario, ya que más que analizar la obra maestra de Alfred Hitchcock, Kim Novak’s Vertigo se centra en una mirada en primera persona que reflexiona sobre su propio recorrido, el ejemplo más paradigmático de ello sería el momento en que la protagonista desempaqueta, después de mucho tiempo, su traje gris de Vértigo, obra de la genial diseñadora de vestuario Edith Head, obviando casi por completo un debate sobre la importancia del atuendo en la película, en detrimento de su función fetiche respecto a la actriz. Por su parte,Theatre of Horrors: The Sordid Story of Paris’ Grand Guignol de David Gregory, director que ya había indagado en la temática en la colectiva The Theatre Bizarre (2011), deviene un admirable trabajo de clara vocación pedagógica, puesto que narra el impacto sociocultural de un teatro de naturaleza transgresora y naturalista, desde sus orígenes en el siglo XIX hasta su cierre definitivo en 1962, y su influencia dentro del género de terror como concepto global. Es un acierto la colaboración del festival con Severin Films y su catálogo de no ficción y clásicos restaurados, que tuvo como punto álgido la proyección de The Degenerate: The Life and Films of Andy Milligan, documental que aborda obra y vivencias de una de las figuras más fascinantes y marginales de una explotation que abarca tres décadas. El documental, pese a un tono algo funcional, sirve como perfecta guía a la hora de contextualizar trayectoria y legado, y cómo este se basa en los mecanismos que impulsaron a Andy Milligan a concebir una serie de películas de bajo presupuesto, hoy en día, aún incomprendidas. La sesión se complementó con la recuperación de una de las obras más representativas de su autor, The Degenerates (1967), película que nos sitúa en un mundo post-apocalíptico donde tres soldados desertores son abordados por un grupo de cinco mujeres traumatizadas que habitan en una granja aislada. Un programa doble que, pese al poco interés mostrado por el habitual fandom de Sitges, justifica la labor de los festivales de cine en su loable intento por difundir autorías situadas al margen del sistema.

Proyecciones Xcèntric: Preservar el fuego. Archivos imperfectos y cine militante

Mujeres de Surinam (Oema foe Sranan), At van Praag, 1978

Estas jornadas estarán dedicadas a profundizar sobre aquellas películas, experiencias y procesos cinematográficos que se han cuestionado cómo responder a las injusticias de su tiempo. Ante todo, este cine políticamente comprometido, históricamente contrainformativo y acompañante de las luchas colectivas, es un cine de invención y de transformación. Proponemos trazar un mapa de estas prácticas a lo largo del tiempo: desde México hasta Palestina, o de Uruguay a Cataluña, entre otros territorios. A su vez, al tratarse de archivos clandestinos, efímeros o inacabados, este cine también exige imaginar estrategias no tradicionales para su conservación, restauración y preservación. En un presente cada vez más violento y destructivo, nos preguntamos por el papel de las imágenes. ¿Cómo podemos seguir creando nuevas herramientas que sostengan no solo la memoria, sino también la energía y el fuego?

Jueves 29 de enero

10.30 h: Bienvenida y presentación del programa, Gloria Vilches (Xcèntric)

11.00 h: Documentar contra el borrado. Los caminos clandestinos de un cine comprometido. Diego Cepeda (programador y comisario de las jornadas)

Para aventurarnos en la difícil tarea que supone investigar, recuperar y proyectar el cine militante, quizás habría que comenzar hablando de lo que se ha perdido. A través de la proyección de fragmentos accesibles y otros aún clandestinos, descripciones en la prensa, fotografías, testimonios y búsquedas en archivos, intentaremos dar cuenta de una constelación de películas del Caribe que fueron censuradas y desaparecidas. Al mismo tiempo, propondremos formas de reconfigurar estas historias y estrategias ante la pérdida. Como dijo Apollinaire, habrá que perder, pero perder de verdad, para dejar sitio al hallazgo.

12.00 h: El proyecto inacabado del Tercer Cine como praxis experimental generalizada: pasado y presente del cine militante. Victor Guimarães (crítico de cine y programador)

Mucho antes de su secuestro culturalista por los académicos anglosajones, el Tercer Cine representó a la vez un proyecto utópico, una praxis revolucionaria y un laboratorio de invención de formas. Alrededor del año 1968, a lo largo de toda Latinoamérica y casi inmediatamente también en África, Asia y entre los sectores no alineados del Norte Global, el Tercer Cine trató de deshacer todos los cimientos de la práctica cinematográfica convencional para instalar un estado generalizado de experimentación, que va desde un desmantelamiento de las cámaras hasta la ruptura con los procesos normales de proyección. Se trataba de rechazar la división histórica entre las dos vanguardias (la blanca y la roja) para componer una doble afirmación: no hay cine militante sin experimentación formal; no hay cine experimental sin compromiso con el devenir colectivo. Sin embargo, más de medio siglo después, nuestra época parece enteramente reacia a ese espíritu. El horror invade nuestras pantallas diariamente y ninguna resistencia visual parece capaz de detener la marcha del genocidio: el vínculo entre imagen y acción se desvanece. Sin embargo, artistas y colectivos insisten en hacer películas. ¿Cómo podemos enfrentarnos a esa paradoja? La conferencia recupera el legado experimental del Tercer Cine para interrogar al cine militante contemporáneo. A partir de una fricción entre fragmentos del pasado y del presente, nos preguntamos: ¿qué formas tendrán los cines militantes por venir? 

17.00 h: Imágenes insurgentes I: prácticas del cine militante y feminista en México. Karina Solórzano (programadora e investigadora especializada en cine mexicano)

Cámaras ligeras, rollos de súper-8 y materiales de archivo fueron las herramientas del cine militante en México, que, en palabras de Rosa Martha Fernández, una de las fundadoras del Colectivo Cine Mujer, entendía la imagen como «un instrumento de transformación de la realidad y concientización». El cine se convirtió en una forma de agitar la realidad, de intervenir en ella desde los márgenes. Además del Colectivo Cine Mujer, grupos como la Cooperativa de Cine Marginal y el Taller de Cine Octubre documentaron huelgas, movilizaciones campesinas y conflictos laborales. El trabajo que este cine realizó con el registro y el montaje fue singular en la época: un destello que reveló aquello que el cine industrial mantenía fuera de campo, una experiencia colectiva e irrepetible en la historia del país.

19.00 h: proyección «Imágenes insurgentes II. Súper-8 y material de archivo en el cine mexicano de la década de los setenta»

Viernes 30 de enero

10.00 h: La Cinemateca del Tercer Mundo de Uruguay y la creación del escáner alternativo de LAPA. Isabel Wschebor (historiadora y especialista en archivos audiovisuales). Con introducción a cargo de Carolina Cappa (responsable del Departamento de Investigación de Elías Querejeta Zine Eskola)

Desde 2018, el Laboratorio de Preservación Audiovisual del Archivo General de la Universidad de la República Oriental de Uruguay (LAPA-AGU) trabaja en la recuperación de las películas militantes realizadas en los años previos al golpe de Estado de 1973. Durante décadas, gran parte de estos films (en especial aquellos producidos por colectivos como la Cinemateca del Tercer Mundo) permanecieron prácticamente inaccesibles debido a la censura y la dispersión de sus materiales. Para revertir este vacío, la investigación emprendió una búsqueda arqueológica en archivos privados, instituciones y colecciones dentro y fuera del país. Paralelamente, se puso en marcha su primer escáner de hardware y software libre, una herramienta decisiva para digitalizar materiales frágiles y reponerlos en el espacio digital. Una tercera línea de trabajo tomó forma a través del proyecto universitario «El cine uruguayo y la lucha contra la impunidad», que permitió activar una conversación en torno a cómo las actuales dificultades de acceso dialogan directamente con la historia de censura y persecución que las atravesó. Esta presentación recoge esa experiencia y abre nuevas preguntas: qué obras siguen ocultas, qué historias quedan pendientes y cómo se puede continuar restituyendo una memoria cinematográfica que fue silenciada.

12.00 h: Ensayo y error: una brevísima historia de la cultura cinematográfica militante en Cataluña. Pablo La Parra (director de la Filmoteca de Catalunya)

En los últimos años de la dictadura franquista y a lo largo de la Transición, Cataluña fue el epicentro de una nueva cultura cinematográfica militante en el Estado español. En un contexto marcado por la agitación social y la movilización política, la apropiación de pequeños formatos cinematográficos y la consolidación de redes clandestinas permitieron a una nueva generación de jóvenes crear estructuras que operaban al margen de cualquier marco industrial o legal. Lejos de premisas de excepcionalidad o mirada localista, esta presentación se aproxima a la cultura cinematográfica militante como una red de conexiones afectivas, estéticas y políticas que, en la ola revolucionaria global del «largo 68», conectaron la disidencia catalana con movimientos y circuitos transnacionales. A partir de la exploración de la colección de la Filmoteca de Catalunya y otros archivos internacionales, memorias orales e investigaciones recientes, nos detendremos en diferentes experiencias de distribución, exhibición y producción clandestinas o alegales, con el fin de iluminar algunas escenas clave de una cultura cinematográfica autogestionada y radicalmente independiente.

Conferencia ilustrada con la proyección de Viaje a la explotación (Colectivo Penta: Bartolomé Vilà, Mercè Conesa, Paco Luque, Francisco Moratalla, Paco Maria, 1974 ), VE, 19 min. Copia cortesía de la Filmoteca de Catalunya.

17.00 h: Restaurar la solidaridad: The Tokyo Reels. Mohanad Yaqubi (cineasta, productor, cofundador de Idioms Film y miembro de Subversive Film)

Escondida durante tres décadas en las afueras de Tokio, una colección de películas de 16 mm, realizadas entre 1964 y 1983 por cineastas árabes, japoneses y otros creadores internacionales, recaba la historia de la lucha palestina. El proceso de investigación y preservación de la colección, más allá de trazar el mapa de una red de solidaridad transnacional, ha querido dar forma a un «archivo imperfecto». Esta presentación explorará los retos de restaurar una serie de películas procedentes de personas o pueblos que están aún inmersos en su lucha, y pondrá de relieve las dificultades inherentes a la archivística en contextos revolucionarios. También examinará la importancia de preservar la memoria en el marco de atrocidades aún presentes, así como la relación directa entre el acto de restaurar filmes y el de restaurar la solidaridad.

19.00 h: proyecció «Miradas sobre Palestina.» Presentación a cargo de Amina Ferley (EQZE, restauradora de Palestina, otro Vietnam)

Participantes

Diego Cepeda

Victor Guimarães

Karina Solórzano

Carolina Cappa

Pablo La Parra Pérez

Mohanad Yaqubi

Amina Ferley

La mirada animal, tráiler para «Hen» de György Pálfi

Conocido por unos trabajos de naturaleza trasgresora, como por ejemplo Taxidermia (2006) o Free Fall (2014), el realizador de origen húngaro György Pálfi vuelve a narrativas alejadas de convencionalismos con Hen, film cuyo primer tráiler acaba de ser presentado en sociedad y podéis ver a final de página junto a su póster oficial. La película, presente en el pasado festival de San Sebastián dentro de la sección Zabaltegi-Tabakalera, toma como principal referencia la reciente EO de Jerzy Skolimowski, por aquello de retratar las miserias humanas a través de la mirada animal.         

Hen nos plante la interrogante de como «Un gran poder puede conllevar una gran responsabilidad», pero ¿y si la heroína es solo una gallina? Escapando de una granja de pollos, la gallina encuentra refugio en el patio de un restaurante que se cae a pedazos. Allí descubre el amor, se enfrenta al orden jerárquico y lucha para proteger sus huevos de un dueño codicioso. Su divertida pero conmovedora búsqueda de la maternidad refleja las complejas concesiones y las luchas silenciosas de las vidas humanas.

La película, con guion a cargo del propio György Pálfi junto a Zsófia Ruttkay, está protagonizada por Yannis Kokiasmenos, Maria Diakopanayotou y Argiris Pantazaras.

Aquí espantan. Una invitación al cine de terror mexicano (1933-1981)

El cine de terror mexicano constituye la más rica, longeva y heterogénea manifestación que el género ha tenido en una cinematografía de habla hispana. Ningún otro país puede presumir de una tradición que se inicia casi de forma paralela a la aparición del ciclo terrorífico de la Universal y que, con sus momentos de apogeo y decadencia, se alarga hasta principios de la década de 1980 sin llegar a desaparecer del todo.

De forma sorprendente, este ingente conjunto de películas, con abundantes ramificaciones en el terreno de la comedia e incluso del western, no había merecido hasta ahora un estudio exhaustivo. Aquí espantan. Una invitación al cine de terror mexicano (1933-1981) tiene el objetivo, necesariamente ambicioso, de cubrir este vacío, invitando al lector a adentrarse en un universo cinematográfico sin parangón en el resto de cinematografías mundiales en el que conviven científicos locos, vampiros, brujas, momias y otras criaturas de la noche con rancheros justicieros, comediantes sobreactuados, cantantes de cabaret o luchadores enmascarados, y en el que obras maestras coexisten con títulos justamente elevados al Olimpo del cine más «psicotrónico».

Autor: Pau Roig, Editorial: Eolas ediciones, Páginas: 404

«Friday Night Lights», la mítica serie deportiva llega a Filmin convertida en serie de culto

Esta serie sobre fútbol americano, que triunfó a principios de los 2000, catapultó las carreras de Kyle Chandler, Connie Britton, Jesse Plemons, Michael B. Jordan o Caleb Landry Jones.

El 16 de diciembre llega a Filmin la mítica serie deportiva de principios de los 2000 “Friday Night Lights”. La historia parte del libro homónimo de no ficción que Buzz Bissinger publicó en 1990, centrado en los Panthers, el equipo de fútbol americano de un instituto de Texas.

El creador y director Peter Berg, que antes de dar el salto a la serie había firmado el largometraje, desarrolló las cinco temporadas que se convirtieron en un éxito rotundo de público y crítica. Nominada a 13 premios Emmy, contó en su reparto con Kyle Chandler, Connie Britton, Jesse Plemons, Michael B. Jordan y Caleb Landry Jones.

La serie gira en torno a los habitantes de una pequeña ciudad tejana que viven el deporte como si fuera una religión. Para ellos no hay nada más importante que los Dillon Panthers, el equipo de fútbol americano del instituto de la ciudad. La historia se centra en el entrenador Eric Taylor (Kyle Chandler), su familia y todos los jugadores del equipo, tratando a través de ellos temas como el racismo, las desigualdades sociales, presiones y también romances.

El sueño americano

Dos décadas después de su estreno, “Friday Night Lights” sigue siendo una de las series más influyentes y relevantes de los últimos años. Fue pionera en muchos aspectos, tocando temas como las desigualdades económicas, el racismo o la presión en los atletas jóvenes. A raíz de esto, varias series se han inspirado en estas dinámicas, como pueden ser “This Is Us”, “Parenthood” o “All American”.

Según el público, ha sido una de las series que mejor ha representado la realidad de los deportistas americanos. Bessinger escribió el libro sobre el equipo real de Permian High School, en Texas, que no era de los más destacados, pero tras el libro se convirtió en un emblema del espíritu del fútbol americano en Estados Unidos.

La popularidad de la serie fue tal que tras el rumor de una posible cancelación de la serie, los fans se organizaron: Enviaron 2.500 mini balones de fútbol, bombillas (por el eslogan de la serie “keep the lights on” –mantén las luces encendidas– y gotas de colirio (por el tagline «clear eyes, full hearts, can’t lose” –ojos despejados, corazones llenos, no podemos perder–) a los estudios de la NBC. Consiguieron que la serie renovara por tres temporadas más y estas acciones entraron en el Top 7 campañas más exitosas de “Save the show”.

El debut de futuras estrellas

Aunque su elenco estaba formado por rostros prácticamente desconocidos, la serie terminó convirtiéndose en el testigo de los primeros pasos de algunos de de los actores más reconocidos del Hollywood actual.

Michael B. Jordan, por ejemplo, pasó de ser el nuevo quarterback de las últimas temporadas a un actor y director de primera línea al ser la cara principal de películas como «Creed», «Black Panther» o «Cuatro fantásticos». Jesse Plemons transformó al personaje de Landry en el punto de partida de una carrera de prestigio en cine y televisión, con títulos a sus espaldas como «Breaking Bad,» «Fargo», «Bugonia» o «Kinds of Kindness». El protagonista Kyle Chandler ha aparecido en más películas de renombre como «Manchester frente al mar» o «El lobo de Wall Street». Connie Britton ha continuado participando en series tan populares como «Nashville» o «The White Lotus». Y otro gran actor que ha salido de este reparto es Caleb Landry Jones, conocido ahora por títulos como «The Florida Project», «Get Out», «Breaking Bad» o «Twin Peaks». Podrás reconocer a estas y a muchas otras caras conocidas a lo largo de las cinco temporadas. 

La plataforma PLATFO del Ministerio de Cultura acogerá los archivos digitalizados del NO-DO para su acceso público

Desde el 3 de diciembre, se podrá consultar en PLATFO los 200 títulos del NO-DO correspondientes a 1943 y 1944, ya digitalizados en 4K

Lo ha anunciado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, durante la inauguración de la exposición ‘NO-DO. El mundo de ayer. Imagen y propaganda del franquismo’La exposición recorre 32 años de NO-DO y reflexiona sobre su papel, desde su dimensión propagandística, hasta su valor como fuente histórica esencial

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha anunciado hoy que los archivos del NO-DO están siendo digitalizados y serán de consulta pública en PLATFO, la plataforma de contenidos audiovisuales, pública y gratuita, del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) del Ministerio de Cultura.

En esta primera fase se han digitalizado en 4K más de 49.000 minutos de contenido, aproximadamente el 40% del fondo. Desde hoy ya pueden consultarse en PLATFO los noticiarios de los años 1943 y 1944, cerca de 200 títulos, con buscador avanzado, acompañados de un texto con contenido detallado y ficha histórica. PLATFO irá incorporando los noticiarios de años posteriores según avance el proceso de digitalización de los mismos.

Se trata del primer gran proyecto de digitalización del NO-DO, el noticiero creado en 1942, cuya primera emisión se realizó en 1943 y cuya proyección fue obligatoria en todos los cines de España hasta 1975.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha señalado que “hay un valor documental, de archivo, indiscutible en todo ese legado de imágenes, que es ya una pieza indispensable en la conformación del patrimonio audiovisual español”. Además, ha añadido que “tenemos que acudir al NO-DO para comprender la España que fue y la España que nunca se debe volver a repetir. Es, desde luego, un ejercicio de memoria colectiva, más necesario que nunca.”.

Exposición del NO-DO

Este anuncio se ha realizado en el marco de la inauguración de la exposición ‘NO-DO. El mundo de ayer. Imagen y propaganda del franquismo’, organizada por la Filmoteca Española, organismo dependiente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura. Se trata de la primera muestra dedicada íntegramente al archivo de los Noticiarios y Documentales Cinematográficos.

A punto de cumplirse 45 años desde su desaparición, la exposición revisita uno de los archivos audiovisuales más importantes del siglo XX en España: un fondo esencial tanto por su valor documental como por su papel en la construcción de la memoria colectiva.

La muestra, que podrá visitarse gratuitamente hasta el próximo 26 de julio de 2026 en la sala de exposiciones de la Filmoteca Española en Madrid, ha sido comisariada por Rafael R. Tranche y Vicente Sánchez-Biosca. Contará con un servicio de visitas comentadas a partir del mes de enero.

Historia y memoria colectiva en un archivo único

Entre 1943 y 1975, el NO-DO fue de visión obligatoria y exclusiva en todos los cines del país. Nacido como herramienta de propaganda del régimen franquista, también fue durante décadas la principal fuente audiovisual de información para la ciudadanía. Con el paso del tiempo, sus imágenes se han convertido en un testimonio histórico de primer orden, donde se cruzan la mirada del régimen y los recuerdos de varias generaciones de espectadores.

Sus noticiarios, que recogían desde guerras y catástrofes hasta actos del régimen, deportes o curiosidades, se han convertido hoy en un valioso testimonio para reconstruir la vida de la época y en un archivo esencial de memoria colectiva.

El archivo fílmico y documental NO-DO es, junto al de la Escuela de Cine, el acervo de titularidad pública más completo que custodia Filmoteca Española. Esta institución desarrolla desde hace décadas trabajos de investigación, catalogación, conservación, restauración, digitalización y difusión de estos fondos con el objetivo de preservar y dar a conocer tanto las producciones audiovisuales conservadas, como la ingente y valiosísima documentación que generó.

La exposición invita a recorrer el universo NO-DO en varias direcciones: comprender el contexto de sus proyecciones como un espectador de época, aproximarse a su papel como cronista de la historia, conocer su funcionamiento como fábrica de noticias, y, por último, desvelar su capacidad como soporte de memoria.

Asimismo, el espacio ofrece una aproximación cronológica al Archivo Histórico NO-DO, desde su creación a la actualidad, al trabajo de conservación y difusión que en él se realiza, y el uso de sus fondos como fuente primaria de investigaciones científicas de distintas áreas.

Actividades complementarias

En paralelo, el Cine Doré acogerá un ciclo entre diciembre y julio recuperando la experiencia original de exhibición, proyectando los noticiarios como complemento previo a algunas películas, así como programando sesiones temáticas que permitirán reflexionar sobre “el mundo (en b/n, o gris) de ayer” y la actualidad.

La sesión inaugural será el 10 de diciembre con una triple proyección: la edición original de 1943, que presentó el primer NO-DO a los espectadores de la época; la edición conmemorativa del 25 aniversario en 1968; y la edición 1966B, un monográfico de los años 60 dirigido por Jaime Moreno, quien presentará la sesión junto a los comisarios de la exposición y del ciclo.

El espacio espectral, primer tráiler para «El vestido»

Acaba de ser presentado en sociedad de la mano de AF Pictures un primer tráiler, que podéis ver a final de pagina junto a su póster oficial, de la cinta de terror El vestido. Película, dirigida por Frank Ariza y Jacob Santana, que llegará a los cines de nuestro país el próximo 13 de febrero de 2026.  

En El vestido vemos como Alicia y su hija Carla se mudan a una vieja casa en busca de un nuevo comienzo tras un divorcio difícil. Sin embargo, pronto descubren que la casa guarda una historia oscura, una cadena de tragedias que parecen repetirse generación tras generación. Carla, que lucha por encontrar su lugar en el mundo, comienza a notar que algo en la casa no está bien. Su madre, cada vez más paranoica, empieza a temer que su hija sea la causante de los eventos extraños que suceden a su alrededor. Pero la verdad es aún más aterradora: Alicia es la que está perdiendo el control… o peor aún, nunca lo tuvo.

La película, con guion a cargo de Frank Ariza, Diego Ayala y Marco Lagarde, está protagonizada por Belén Rueda, Vera Centenera, Belén Écija, Elena Irureta, Antonio Molero, Santiago Molero y Samuel Sánchez García.

Proyecciones Xcèntric: Ritmos en éxtasis: cuaderno de notas de Marie Menken

Arabesque for Kenneth Anger (Marie Menken, 1961)

Este programa celebra la obra sensual, vibrante y lúdica de Marie Menken, una de las grandes creadoras del cine poético, cuya influencia fue decisiva para Kenneth Anger, Stan Brakhage o Jonas Mekas. Menken concibe el cine como un cuaderno de notas de asombros, ritmos extáticos, juegos e invenciones de formas a través del movimiento y la luz.

Sus películas, filmadas casi siempre con una cámara Bolex manejada a mano y con una ligereza coreográfica («el cuerpo eléctrico toma vida en una serie de pulsos e impulsos», según Brakhage), pintan, esculpen y tocan nuevos mundos perceptivos —en las flores de un jardín, las luces nocturnas, los azulejos de la Alhambra o el palpitar frenético de Nueva York—, e incorporan una gran variedad de recursos, diálogos con las artes y técnicas de animación como el collage o el stop-motion.

La sesión recorre la obra fundamental de Menken, desde su primera película hasta un conjunto de catorce piezas, tomando como punto de partida Notebook, para reflejar su carácter diarístico e íntimo, de exploración y reflejo de su sistema nervioso. Jonas Mekas: «Las canciones que solíamos cantar juntos hablaban de un jardín lleno de flores, de una niña que lo cuidaba. Las películas de Marie eran las flores de su jardín. Cuando estaba allí, abría su alma, con todos los deseos secretos y los sueños que contenía. Todas ellas son dulces, coloridas, perfectas y no demasiado voluminosas; todas ellas estaban hechas y atendidas con amor».

Marie Menken: Notebook, 1962, 10 min; Visual Variations on Noguchi, 1945, 4 min; Hurry! Hurry!, 1957, 4 min; Dwightiana, 1959, 4 min; Arabesque for Kenneth Anger, 1961, 4 min; Bagatelle for Willard Maas, 1961, 6 min; Glimpse of the Garden, 1957, 5 min; Lights, 1966, 6 min; Eye Music in Red Major, 1961, 5 min; Moonplay, 1964, 4 min; Mood Mondrian, 1965, 5 min; Sidewalks, 1966, 6 min; Excursion, 1968, 6 min; Go! Go! Go!, 1964, 11 min.

Proyección en 16 mm.

Copias procedentes de Filmmakers’ Coop.

Fecha: 8 febrero 2026

Horario: 18.30

No se podrá acceder a la sala una vez empezada la proyección.

Espacio: Auditorio

Precio: 4 € / 3 € Reducida
Abono 5 sesiones: 15 € / 12 € Reducido
Amigos CCCB: gratuito

Venta de entradas en taquillas (taquilles@cccb.org / 933064100) y online a partir del 16 de diciembre.