Proyecciones Xcèntric: Arte contra el totalitarismo: el cine de Stefan y Franciszka Themerson

Europa (Franciszka y Stefan Themerson, 1931)

Esta sesión celebra dos figuras esenciales de la vanguardia europea del siglo xx: Stefan y Franciszka Themerson, pioneros del cine experimental en la Polonia de entreguerras

Antes de que el fascismo arrasara Europa, los Themerson ya advertían, con imágenes radicales y poesía visual, la amenaza inminente de los autoritarismos que se cernían sobre el continente. Su obra más emblemática, Europa (1932), basada en el poema futurista homónimo de Anatol Stern, condensa las tensiones políticas, sociales y existenciales de su tiempo. Collage, animación, sobreimpresiones, escritura visual: cada técnica es convocada al servicio de un mensaje claro y urgente, antibélico, antitotalitario, visceral. Cine como grito. Cine como antídoto.

En la Varsovia de los años treinta, realizaron cinco cortometrajes experimentales: Pharmacy, Europa, Moment Musical, Short Circuit y The Adventures of a Good Citizen (1937), el último de los cuales fue el único film anterior a la guerra que sobrevivió a la devastación. Ya en Londres, durante la década de 1940, filmaron dos obras más: Calling Mr. Smith (1943), una pieza antibélica de diez minutos que denuncia la destrucción de la cultura polaca bajo el nazismo, y The Eye and the Ear (1944-45), una interpretación visual de cuatro canciones de Karol Szymanowski.

Su lenguaje cinematográfico se sustentaba en una investigación material rigurosa: el movimiento de luces y sombras sobre objetos, exploraciones nacidas de sus trabajos con fotogramas entre 1928 y 1935. Muchas de las imágenes fueron creadas sobre una mesa de trucos improvisada por Stefan: colocaba objetos diversos sobre papel translúcido, iluminados desde arriba y fotografiados cuadro a cuadro desde abajo, en una coreografía artesanal entre el azar y el cálculo.

La historia de los Themerson se fractura con la invasión nazi de Polonia en 1939. Los negativos originales de Europa se pierden entre bombardeos y saqueos. Él es reclutado por el ejército polaco en el exilio; ella encuentra en el dibujo y la ilustración un refugio íntimo y una forma de resistencia estética. Reunidos en Londres, reinventan su obra y su vida. El trauma del exilio dejó huellas profundas, pero nunca apagó su impulso creativo.

Durante décadas, Europa fue considerada una obra perdida. Hasta que, en 2019, un milagro de archivo la devolvió al mundo: una copia fue hallada en la Bundesarchiv alemana por el Instituto Pilecki. Restaurada por Fixafilm en Varsovia y con una nueva banda sonora compuesta por Lodewijk Muns, Europa regresa no solo como documento histórico, sino como gesto de supervivencia. Hoy, su visión cobra una potencia renovada. En sus formas fragmentadas, en sus cuerpos en negativo, no vemos solo una alerta contra los fascismos del pasado, sino una advertencia urgente para los presentes que habitamos.

Franciszka y Stefan Themerson: Europa, 1931, 35 mm, 12 min; The Adventures of a Good Citizen, 1937, 35 mm, 9 min; Calling Mr. Smith, 1943, 35 mm, 10 min; The Eye and the Ear, 1944, 35 mm, 10 min; Stefan + Franciszka, Tomasz Pobóg-Malinowski, 1974-75, 8 mm, 18 min.

Proyección en digital.

Copias procedentes de Lux, excepto Stefan + Franciszka, procedente de GV Art London.

Fecha: 19 febrero 2026

Horario: 19.00

No se podrá acceder a la sala una vez empezada la proyección.

Espacio: Auditorio

Precio: 4 € / 3 € Reducida
Abono 5 sesiones: 15 € / 12 € Reducido
Amigos CCCB: gratuito

Venta de entradas en taquillas (taquilles@cccb.org / 933064100) y online.

El sonido del terror, tráiler para «The Undertone» de Ian Tuason

Acaba de ser presentado en sociedad de la mano de A24 el tráiler final, que podéis ver a final de pagina junto a su póster oficial, de la cinta de terror titulada The Undertone. Debut en el largometraje de Ian Tuason, que tras su estreno mundial el pasado año en el Fantasia Film Festival se estrenará comercialmente en Estados Unidos el próximo 13 de marzo de 2026.    

En The Undertone vemos como la presentadora de un podcast sobre cosas espeluznantes se muda a casa de su madre moribunda para cuidar de ella. Cuando recibe grabaciones de audio de una joven pareja embarazada que experimenta ruidos paranormales, se da cuenta de que la historia de la mujer refleja la suya propia. Cada nueva grabación va minando su cordura, arrastrándola a un destino del que no puede escapar.

La película, con guion a cargo del propio Ian Tuason, está protagonizada por Nina Kiri, Kris Holden-Ried, Michèle Duquet, Keana Lyn Bastidas, Sarah Beaudin, Brian Quintero, Ryan Turner y Jeff Yung.

Primer avance del D’A 2026

Entre los primeros títulos de la programación, algunas de las películas más destacadas del año, obras de directores imprescindibles, pero también de nuevos cineastas emergentes que han destacado en el panorama internacional con nombres esenciales como los de Werner Herzog, Claire Denis, Alexandre Koberidze, Hlynur Pálmason o Milagros Mumenthaler. Doce films de estreno catalán que presentan un panorama del cine más innovador, arriesgado y puntero del momento, ofreciendo una pluralidad de temáticas y miradas, que dan cuenta del estado del cine de autor de ahora mismo y del que mira hacia el futuro. Este es un pequeño avance de lo que está por venir en la 16.ª edición del D’A – Festival de Cinema de Barcelona.

Barrio triste es el impactante debut del colombiano Stillz, el jovencísimo director de videoclips de Rosalía o Bad Bunny, en uno de los films más libres y extremos del año, producido por Harmony Korine y con banda sonora de Arca.

El veterano director Werner Herzog se embarca en Ghost Elephants en otra de sus aventuras, que esta vez le lleva al encuentro de los misteriosos elefantes fantasmas de Angola. Sueños imposibles, reflexiones vitales e imágenes extraordinarias en un documental estrenado en la Biennale de Venecia 2025.

Hlynur Pálmason estará presente por partida doble en el D’A – Festival de Cinema de Barcelona, donde ganó el premio Talents en el año 2020 con Un blanco, blanco día. En Juana de Arco (Joan of Arc) el director filma a sus propios hijos en un film lúdico sobre el paso del tiempo, mientras que en El amor que permanece (The Love That Remains) sigue a una pareja con tres hijos a lo largo de todo un año en el que el matrimonio se deshace.

El director georgiano Alexandre Koberidze, uno de los jóvenes directores más destacados del cine europeo, regresa después de su sobresaliente ¿Qué vemos cuando miramos al cielo?. Presentará en el festival Dry Leaf, un film magistral sobre el tiempo, la memoria y los vínculos humanos. Mención especial del Jurado del Festival de Locarno.

El sonido de la caída (The Sound of Falling) de Mascha Schilinski es una de las películas más esperadas del año, después de ganar el Premio del Jurado en Cannes 2025 (ex aequo con Sirât). Un calidoscopio fascinante y fantasmagórico sobre la memoria y sus mecanismos.

También muy esperado es el film Las corrientes, el retorno de la directora argentina Milagros Mumenthaler (La idea de un lago), con un contundente retrato de una mujer a la deriva, que causó sensación en el Festival de San Sebastián 2025, donde ganó el Premio RTVE Otra Mirada.

La gran Claire Denis, una de las referentes del D’A, que le dedicó una retrospectiva en la primera edición, se adentra en Le Cri des gardes (The Fence) en los rincones más oscuros del neocolonialismo con un thriller gélido, protagonizado por Matt Dillon y Tom Blyth (Benediction). Con la banda sonora de Tindersticks.

Mark Jenkin es uno de los directores más originales del cine inglés, convertido en autor de culto después de Enys Men, un film de terror psicológico que pasó por Sitges. En Rose of Nevada sigue cautivando con una combinación imposible entre ciencia ficción existencial y etnografía marina. Protagonizan George MacKay (Capitán Fantástico) y Callum Turner (Emma).

Por último, dos films que han triunfado en los festivales internacionales. Two Seasons, Two Strangers de Shô Miyake, ganadora del Leopardo de Oro en Locarno 2025. Un díptico poético y melancólico que sitúa a su autor en la senda de Ryûsuke Hamaguchi o del metacine de Hong Sangsoo.

Y finalmente, Un mundo frágil y maravilloso (A Sad and Beautiful World) del director libanés Cyril Aris, una obra mayor que ha ganado más de una quincena de galardones incluyendo el premio del público en Venecia y Valladolid. Una película atravesada por la guerra, en la que una pareja se ve obligada a decidir si quedarse en el país y formar una familia en ese contexto u optar por el exilio.

«Sueños en Oslo», el último Oso de Oro en Berlín, se estrena en Filmin el 13 de febrero

La nueva película de Dag Johan Haugerud, que cierra su «Trilogía de Oslo», explora el impacto transformador del primer amor a través de tres generaciones de mujeres.

Filmin estrenará «Sueños en Oslo» el próximo 13 de febrero después de haberse alzado con el Oso de Oro a la mejor película en la última edición del Festival de Berlín (que precisamente inaugura este 12 de febrero su 76ª edición) y el Premio FIPRESCI de la competición.

Dirigida por Dag Johan Haugerud («Cuidado con los niños»), la película cierra la trilogía conocida internacionalmente con el nombre «Sex Love Dreams» y que en España recibe el nombre de «Trilogía de Oslo». Se trata de tres historias sutilmente interconectadas, pero autoconclusivas e independientes entre sí, que exploran la sexualidad, el amor y la libertad.

Protagonizada por Ella Øverbye, Selome Emnetu y Ane Dahl Torp, junto a Anne Marit Jacobsen, la cinta ha sido galardonada con el premio a la mejor película en el Queercinemad.

Johanne, una joven de 17 años se enamora por primera vez. Lo hace de su profesora, mucho mayor que ella, y decide conservar sus sentimientos plasmándolos en escritos íntimos que guarda en su ordenador. Cuando su madre y su abuela descubren estas revelaciones, inicialmente se escandalizan, pero pronto aprecian su potencial literario. Mientras debaten si publicarlas, las tres mujeres afrontan sus distintos puntos de vista sobre el amor, la sexualidad y el autodescubrimiento.

La intensidad del primer amor: entre la euforia y el secreto

Dag Johan Haugerud describe el primer amor como “una experiencia transformadora que lo cambia todo; es intenso, absorbente y decisivo”. En «Sueños en Oslo», esa fuerza desbordante se manifiesta cuando Johanne siente por primera vez una atracción irresistible hacia su profesora de francés: “Es una euforia imparable que arrolla la mente”, explica el director, “pero choca con la disponibilidad física de una joven que aún se está descubriendo a sí misma”. Esa tensión genera un conflicto entre el impulso mental y la vivencia corporal, un desfase que puede resultar confuso e incluso traumático.​​

Según Haugerud, “la belleza y el dolor de ese primer enamoramiento quedan grabados como un acontecimiento inolvidable, una tenue melodía que todas las pasiones posteriores intentan igualar”. En la película, esas notas íntimas de su diario, guardadas en su ordenador, abren una grieta en la cotidianeidad familiar: madre y abuela leen las confesiones y se sorprenden ante el potencial literario que esconden. A través de ese choque generacional, la película explora cómo el relato de un primer crush puede desencadenar una cadena de recuerdos, deseos y cuestionamientos que trascienden el tiempo y la edad.

Tres generaciones ante el deseo

El director subraya que el descubrimiento del primer amor despierta también “un anhelo reconocible” en las mujeres de su familia: “La madre y la abuela, al leer las vivencias de Johanne, reevalúan algunas de las decisiones sobre sexo y amor que ellas mismas tomaron a lo largo de la vida”. Para el director, “cada una de estas mujeres aporta su propio bagaje de experiencias, opiniones y contradicciones en torno al deseo, la libertad, el empoderamiento y la responsabilidad, que se redefinen al compartir sus puntos de vista”.​

Haugerud profundiza aún más: “Cuando la abuela lee el manuscrito, revive sus años hippies y recuerda que la pasión no está limitada a los impulsos físicos, sino que busca también una trascendencia espiritual. Su perspectiva, irreverente y sincera, choca y dialoga con la visión más protectora y normativa de la madre, que cuestiona la conveniencia de publicar unas memorias tan íntimas”. Así, «Sueños en Oslo» confronta tres generaciones —adolescente, madre y abuela— y traza un fresco sobre cómo la memoria y la experiencia moldean nuestra comprensión del amor y la responsabilidad a través del tiempo.

La «Trilogía de Oslo» en Filmin

La trilogía de Dag Johan Haugerud (Noruega, 1964), conocida internacionalmente como «Sex Love Dreams» está íntegramente distribuida en España por Filmin: «Sexo en Oslo», estrenada en cines el 25 de octubre de 2024 y ya disponible en la plataforma; «Amor en Oslo», que llegó directamente a Filmin el 14 de noviembre de 2025; y «Sueños en Oslo«, que se estrenó en cines el 21 de noviembre de 2025 y estará disponible en la plataforma a partir del 13 de febrero de 2026. Filmin descubrió a Haugerud al público español con «Cuidado con los niños», su segundo largometraje, presentado en el Atlàntida Mallorca Film Fest 2020 y distribuido por la plataforma. Fue la primera película del director que se estrenó en nuestro país.

Diálogos con lo fantástico en el policial latinoamericano

El género fantástico y el policial se consolidan paralelamente en la segunda mitad del siglo XIX, primero en Europa y muy pronto en Latinoamérica, estimulados por el auge de la prensa y de disciplinas como la biología, la psicología, la sociología o la ciencia forense. Este es el primer volumen dedicado específicamente a analizar la incorporación de lo fantástico en el policial latinoamericano, en sus distintos medios y formatos. A partir del estudio de casos concretos, especialistas de distintos países –entre los cuales, junto a profesores de universidades europeas, estadounidenses y latinoamericanas, se encuentra Pablo de Santis, uno de los más importantes escritores y guionistas de historietas del género policiaco en Argentina– sacan a la luz el enorme potencial semántico y subversivo de este fértil entrecruzamiento de géneros. Construido a partir tanto de la tradición occidental globalizada como de distintos imaginarios (pos)populares, basados habitualmente en tradiciones locales o regionales de raíces indígenas, su finalidad última es a menudo ofrecer una mirada crítica a la realidad social, política o económica circundante.

Autores

Sabine Schmitz es catedrática de Literatura y Cultura Románicas en la Universität Paderborn (Alemania). Entre sus especialidades se encuentran la literatura y el cómic de género negro o policial y las culturas (pos)populares en América Latina. Daniel A. Verdú Schumann es profesor titular de Historia del Arte en la Universidad Carlos III de Madrid (España). Ha publicado numerosos trabajos sobre cine latinoamericano y español, especialmente en relación con los géneros fílmicos y las cuestiones identitarias. Dante Barrientos Tecún es professeur des universités en la Aix-Marseille Université (Francia) y director adjunto del Centre Aixois d’Études Romanes (CAER). Trabaja sobre el género negro y la no ficción, así como sobre poesía, narrativa y teatro centro y latinoamericanos.

Autor: Sabine Schmitz, Daniel A. Verdú Schumann, Dante Barrientos Tecún. Editorial: Ediciones de Iberoamericana, Páginas: 331

Crónica Festival de Sitges 2025 (III)

Panorama

La tercera y última crónica se centra en las secciones paralelas del festival, comenzando por Panorama, una muestra alternativa que reúne una ingente cantidad de títulos cuya problemática radica en intentar clasificarlos de manera coherente, debido a su carácter ecléctico y a la imposibilidad de encuadrar todos esos títulos en la misma categoría, pero, al mismo tiempo, posiblemente sea la sección que mejor refleje la naturaleza poliédrica del certamen.

Shelby Oaks

La sección Panorama fue concebida con la intención de reunir una serie de títulos que, por logística, no tenían espacio en la Sección Oficial. Con el propósito de ofrecer un tipo de cine independiente más orientado al fantástico, la sección cumple con relativa solvencia el cometido de detectar virtudes y deficiencias en las propuestas, carencias detectadas en Shelby Oaks, debut en el largometraje del youtuber Chris Stuckmann que pone de manifiesto la supuesta validez de fórmulas y determinadas campañas mediáticas destinadas a embaucar al fandom. A tal respecto, ni la producción ejecutiva de Mike Flanagan ni la distribución de la cada vez más poderosa NEON legitiman como sello de garantía la indigesta mezcla de formatos, mockumentary, found footage y ficción de una película de nulo pulso visual y atropellada narrativa. En tal sentido, no deja de ser sintomático que su estreno mundial ocurriera hace más de un año en el Fantasia-fest, sufriendo posteriores remontajes y añadidos. La sensación final es la de estar ante una autoría perteneciente a ese grupo de noveles realizadores cuyos conocimientos del cine de terror contemporáneo (las referencias a films como The Blair Witch Project (1999), Session 9 (2001) o Lake Mungo (2008) son evidentes) se limitan a la parte teórica, muy distanciados de una parte práctica consistente.   

Bagworm

Más comprensible es el apadrinamiento del debutante Peter Cilella por parte de Aaron Moorhead y Justin Benson. Descendent muestra la deriva mental de un personaje cuyo mundo se desmorona tras sufrir una aparente abducción extraterrestre. Aplicado ejercicio de tensión psicológica cuyas visiones e hipnosis regresivas quedan, sin embargo, suspendidas en una irresolución genérica donde la noción de ambigüedad se enfoca principalmente en la ciencia ficción costumbrista, adoptando un tono terapéutico sobre la exploración de traumas e inseguridades, intensificadas gradualmente mediante elementos alucinatorios, así como una curiosa reflexión sobre qué significa ser hombre en la América contemporánea, idea muy presente en Take Shelter (2011), Esto difiere de la indagación del fenómeno paranoico provocado por un elemento fantástico donde las referencias más evidentes serían Communion (1989) o Fire in the Sky (1993). Más arriesgada a nivel conceptual resulta la interesante Bagworm del también debutante Oliver Bernsen, que versa sobre un trastorno y un malestar de naturaleza bien distinta. Se trata de una historia sobre un misántropo que, conforme avanza la trama, va cayendo en una espiral de decadencia moral y física. La excusa alegórica, derivativa de lo weird con relación al doble significado del concepto parasitario, surge a causa del avance de una infección ocasionada al pisar accidentalmente un clavo oxidado. Se agradece que, en esta ocasión, el relato sobre la figura del perdedor se aleje de preceptos redentores y vaya más encaminado hacia una serie de coordenadas de humor cínico próximas a lo underground y que afronte con osadía una desquiciada parte final que nos remite de forma perversa a Fear and Loathing in Las Vegas (1998).  

Rabbit Trap

Desde una vertiente más autoral, Rabbit Trap recurre a la fábula fantástica para reflexionar sobre un trauma soterrado. El film relata la historia de un matrimonio que se instala en una casa de campo para encontrar la inspiración en sus proyectos creativos; la aparición de un misterioso niño, sutil alegoría del deseo de la pareja por tener un hijo, servirá como punto de inflexión para que la historia transite a través de un horror acústico y por simbologías adyacentes al folk horror. La ópera prima de Bryn Chainey vendría a ser ese tipo de aplicado ejercicio de estilo instalado en la abstracción de un subtexto provisto de conexiones simbólicas entre el sonido y la tierra, demonios, hadas o conejos, artilugios genéricos solo comprensibles desde la lógica de una fábula que intenta explorar la podredumbre interna de sus personajes.

Dollhouse

Después de un tiempo sin apenas aportaciones, dos películas marcaron un divertido regreso a coordenadas del terror nipón contemporáneo: por una parte, Dollhouse de Shinobu Yaguchi recurre a la mitología de la muñeca maldita para jugar, desde un posicionamiento autoparódico, con una serie de convenciones y expectativas ya conocidas por el fan. Una película afiliada en espíritu a ese gran contenedor perteneciente a los estertores del J-Horror que, tras años de sequía, convierte su visionado en una experiencia relativamente disfrutable. Más austera en recursos, The Curse de Kenichi Ugana también fija su mirada en conceptos pretéritos mediante numerosos clichés asociados a las redes sociales; en este caso, Instagram como escenario donde las mentiras alimentan la inseguridad y la baja autoestima, sustituyendo las cintas de video de Ringu (1998) o la telefonía móvil de One Missed Call (2003), como nueva vía de canalización de una maldición. Aderezada con curiosos apuntes sobre el folklore taiwanés, la película termina siendo deudora de un autoconsciente tono caricaturesco demasiado cercano a andamiajes propios de un producto de índole amateur. Una revisión más amable fue la coproducción entre Indonesia y Singapur Monster Island, film que nos sitúa en el Pacífico en 1942, donde un soldado japonés y un prisionero de guerra británico, náufragos en una isla desierta, serán perseguidos por una criatura. Película con texturas de relato Pulp de aventuras con monstruo, temática trasladada a la gran pantalla de forma prolífica en la serie B norteamericana de los años 40 y 50 que fue evolucionando hacia propuestas tan diversas como L’isola degli uomini pesce (1979), Enemy Mine (1985) o Predator (1987). El posicionamiento de Mike Wiluan resulta evidente en este sentido: ofrecer una película que parte de la premisa de aceptar todo lo bueno y malo que hay en ella, intención legitimada por una marcada ausencia de trascendencia en la historia y también por negarse a recurrir a usar efectos digitales en el diseño de la criatura.   

Marama

Algo más difusa a la hora de desarrollar determinadas coordenadas genéricas, la cinta neozelandesa Marama se atisba como una incursión en el gótico muy poco afortunada, concepto ligado a espacios recónditos, opulentos y decadentes donde los oscuros secretos familiares generan la presencia de elementos sobrenaturales; trasladados a la cultura maorí y los horrores que sufrió dicho pueblo a manos de sus colonizadores. En tal sentido, en la película de Toa Stappard se observa una afiliación más próxima al discurso político que al género fantástico, donde simbolismos góticos utilizados de manera reiterativa se transforman en el acto final en la antítesis de lo sugerido previamente: el subgénero del rape & revenge. De carácter más anecdótico, Delivery Run del finlandés Joey Palmroos forma parte de ese inmenso grupo de películas cuyo principal referente es Duel (1971) y la temática del serial killer al volante. En esta ocasión, la acción se ubica en la gélida y deshabitada Minnesota, donde surgirá el enfrentamiento entre un joven repartidor de comida rápida y un conductor homicida de una máquina quitanieves. Película irrelevante de escasa inventiva, resulta fallida por más que el autor recurra, ante la falta de rigor y lógica en la historia, a estereotipos humorísticos de naturaleza chabacana.

Sitges Collection, el género como cajón de sastre

Primate

Casi a modo de una liberación catártica, uno de los divertimentos más estimulantes vistos en Sitges vino de la mano de Primate, film que pone de manifiesto la necesidad de volver a articular planteamientos que incidan en un terror simplificado, centrado en la esencia del fantástico como concepto equidistante de agendas y discursivas de diversa índole. Partiendo de la premisa del simio homicida, la cinta de Johannes Roberts apuesta por un componente más lúdico (amparado en el terror visceral y el humor negro) que el de sus referentes, Link (1986), Monkey Shines (1988) y, en especial, Cujo (1983), para situarse en un espacio y narrativa minimalistas donde los protagonistas sufren el acoso de su mascota. El terror prevalece sobre una trama que se desmorona cuanto más se piensa en ella; como virtud añadida e inusual hoy en día, cabe mencionar su querencia a la serie B gracias a una deliberada exageración de clichés a través de estándares alejados de la precariedad, dirección artística impecable y producción a cargo de Paramount Pictures. En Vieja loca también existe la intención de articular conceptos cinematográficos del pasado; por un lado, sus referencias al terror clásico: caserón siniestro, tormenta nocturna y entornos claustrofóbicos y, por otro, su afiliación al hagsploitation, subgénero consistente en reciclar a veteranas actrices hollywoodienses en el ámbito del cine de terror, práctica habitual en el medio catódico norteamericano de los 70 y 80, cuyo mejor ejemplo llevado al cine posiblemente sea What Ever Happened to Baby Jane? (1962). Con Carmen Maura como homicida anciana con demencia senil, la película de Martín Mauregui, que también evoca desde la distancia a Misery (1990) transita por  un disfrutable terror geriátrico con inclinación al grand guignol, premisa que, alejada de dichas tonalidades grotescas, parece quedarse sin espacio al intentar expandir narrativas soterradas, como las referentes a oscuros abismos generacionales, la difusa percepción de la realidad o el acto de exorcizar un pasado violento.                                    

L’homme qui rétrécit

La francesa L’homme qui rétrécit tampoco parece complicarse en exceso en el cometido de adaptar a la actualidad tanto la novela de Richard Matheson como la magnífica adaptación al cine rodada por Jack Arnold, The Incredible Shrinking Man (1957). En ese sentido, y dentro de ese pantanoso terreno de la comparativa, la película de Jan Kounen sale airosa de su tentativa de tener una voz propia sin apenas alterar el material original, reverenciando la mitología cinematográfica de su predecesora y conservando conceptos primigenios del texto de Richard Matheson, destacando la reflexión y periplo del hombre corriente abocado a replantearse su relación con un nuevo espacio en el que tendrá que subsistir. El subgénero de vampiros enmarcado en un contexto contemporáneo ha sido durante mucho tiempo un marco recurrente a la hora de exponer dialécticas alegóricas. De una lista interminable sobresalen fascinantes acercamientos de índole filosófica como The Addiction (1995) u Only Lovers Left Alive (2013), o propuestas en cuyo andamiaje lúdico subyace un trasfondo de crítica social, por ejemplo, Vampire’s Kiss (1989). A tal respecto, Night Patrol de Ryan Prows rehúsa examinar problemáticas del presente, y no porque el escenario político no se preste a ello. Película que toma como principales referentes a From Dusk Till Dawn (1996) y Sinners (2025), por aquello de intentar sorprender al espectador con una hibridación genérica: un relato policial, seco e hiperrealista que en su segundo acto deviene una historia de vampiros plagado de sangre falsa. El film adolece de una caótica narrativa incapaz de desarrollar cualquier tipo de paradoja vinculada a su naturaleza Pulp, una propuesta que, por muy distendida que sea, requiere de un ejercicio mínimo de sentido y coherencia. Por otra parte, The Long Walk, película encargada de clausurar Sitges 2025, se sitúa en ese subgénero propio de adaptaciones de la obra de Stephen King llevadas al cine. Relato distópico sobre sociedades y regímenes totalitarios donde prevalecen las purgas a modo de recordatorio de su sometimiento. Partiendo de una inusual austeridad visual, el film de Francis Lawrence tiene la virtud de reinterpretar el explícito y contestatario material original evitando los estereotipos y remitiendo la representación física de la prueba, el juego de supervivencia, a un segundo plano, con respecto a una exploración de la palabra, más sutil e interesante, sobre la derrota moral y el miedo desde un prisma humanista. Posicionamiento que, pese a la reiteración de ciertos mecanismos narrativos, sitúa a The Long Walk como una atípica propuesta dentro del actual mainstream estadounidense.  

Seven Chances/Clásicos, la mirada pretérita

Lo spettro

Fiel a la naturaleza actual del certamen, eludiendo el concepto de retrospectiva entendida como tal, los clásicos en Sitges tuvieron una presencia tan cuantiosa como dispersa, incluso a propósito de títulos proyectados con motivo del leitmotiv de esta edición. Así, una sección como Seven Chances, obligada a evolucionar con el paso de los años a un espacio destinado a la recuperación de películas restauradas, presentó de la mano de Severin Films Lo spettro de Riccardo Freda, joya del gótico italiano y secuela conceptual de la anterior L’orribile segreto del Dr. Hichcock (1962). Un relato de naturaleza misántropa, más cercano al misterio y a tramas de terror cruel propias de las ficciones de los EC Comics que a una historia de componente fantasmagórico que pone de manifiesto la virtud estilista de Riccardo Freda como autor esencial dentro del fantástico italiano. Por otro lado, The Outcasts, presente en el festival en la edición de 1984, supone una espléndida ocasión para recuperar un folk horror de tono inmersivo que evoca desde la distancia los primeros trabajos de Peter Weir a través de una historia que se desarrolla en la Irlanda del siglo XIX anterior a la hambruna a modo de inhóspito escenario de confrontación entre el realismo rural de extremada dureza y la fábula sobrenatural. Elemento este último que en la película de Robert Wynne-Simmons presenta curiosas concomitancias con la idea del paganismo y su arquetípica representación dentro del subgénero.

Angel’s Egg

La copia restaurada en 4K de Jigoku del maestro Nobuo Nakagawa supuso una nueva oportunidad para poder disfrutar en pantalla grande de una obra que nos muestra cómo el terror clásico en Japón también fue creado gracias a la experimentación. Su descripción del infierno budista muestra el tormento en el averno a modo de reflexión sobre el pecado, al inicio, remitiéndonos a un melodrama onírico con reminiscencias al noir para finalizar como espectáculo visceral y grotesco inédito en aquella época. Como colofón a esta crónica, otra lujosa restauración correspondió a la obra resultante de la unión creativa de Mamoru Oshii y Yoshitaka Amano: Angel’s Egg, una indiscutible película de culto, estatus en gran parte mitificado por la inaccesibilidad de una historia que funciona mejor como una ensoñación que como narrativa realista convencional. Obra maldita, devenida en referente de la animación con el paso del tiempo, que extrapola su fascinación por los temas e imágenes bíblicas, en especial, el Génesis y el Apocalipsis, al mismo tiempo, supone una lúcida reflexión mediante imágenes de una inconfundible belleza etérea sobre la realidad y los peligros de la fe ciega en un mundo moribundo, también sobre ciertas dinámicas que son el origen de gran parte de la existencia, aunque posiblemente la verdadera mística de la película resida en comprobar que cualquier otra interpretación la película seguiría conservando su potencia e impacto. Cuatro décadas después de su gestación, su proyección el último día del certamen en la gran pantalla del Auditori fue algo parecido a volver a rescatar en óptimas condiciones una pieza perdida de la historia del cine. Es inconcebible imaginar un final mejor para esta edición del festival.

Palmarés

Sección oficial fantàstic a competición

Mejor Película de la SOFC
‘La hermanastra fea’ de Emilie Blichfeldt

Premio Especial del Jurado de la Sección Oficial Fantàstic (ex aequo)
‘The Furious’ de Kenji Tanigaki
‘Obsession’ de Curry Barker

Mejor Dirección de la SOFC
Park Chan-wook por ‘No Other Choice’

Mejor Interpretación Femenina de la SOFC
Rose Byrne por ‘Si pudiera, te daría una patada’

Mejor Interpretación Masculina de la SOFC
El reparto masculino de ‘The Plague’

Mejor Guion de la SOFC
‘Un fantasma útil’ de Ratchapoom Boonbunchachoke

Mejor Fotografía de la SOFC
Diego Tenorio por ‘La virgen de la tosquera’

Mejor Música de la SOFC
Yasutaka Nakata & Shouhei Amimori por ‘Exit 8’

Mejores Efectos Especiales, Visuales o de Maquillaje de la SOFC
Tenille Shockey & François Dagenais por ‘Honey Bunch’

Noves Visions

Mejor Película de la sección Noves Visions (ex aequo)
‘Lesbian Space Princess’ de Emma Hough Hobbs & Leela Varghese
‘The True Beauty of Being Bitten by a Tick’ de Pete Ohs

Mejor Dirección de la sección Noves Visions (ex aequo)
Adam C. Briggs & Sam Dixon por ‘A Grand Mockery’
Toshiaki Toyoda por ‘Transcending Dimensions’

Mejor Corto Noves Visions Petit Format
‘Monstruo Obscura’ de Hong Seung-gi

Blood Window

Premio Blood Window a la Mejor Película
‘No dejes a los niños solos’ de Emilio Portes

Òrbita

Mejor Película de la Sección Òrbita
‘The Forbidden City’ de Gabriele Mainetti

Méliès de Oro

Mejor Película de Género Fantástico
‘Mr. K’ de Tallulah Hazekamp Schwab

Mejor Cortometraje de Género Fantástico
‘Don’t Be Afraid’ de Mats Udd

Méliès de Plata

Mejor Película de Género Fantástico
‘Feels Like Home’ de Gábor Holtai

Mejor Corto Europeo de Género Fantástico
‘El fantasma de la Quinta’ de James A. Castillo

Anima’t

Mejor Largometraje de Animación
‘Lesbian Space Princess’ de Emma Hough Hobbs & Leela Varghese

Mejor Cortometraje de Animación
‘Luz diabla’ de Gerva Canda, Paula Boffo & Patricio Plaza

Premios Brigadoon

Mejor Corto Brigadoon Paul Naschy
‘Floor’ de Jo Bareun

Jurado de la crítica

Premio de la Crítica José Luis Guarner a la Mejor Película SOFC (ex aequo)
‘La vida de Chuck’ de Mike Flanagan
‘Reflection in a Dead Diamond’ de Hélène Cattet & Bruno Forzani

Premio Citizen Kane para el Mejor Director Revelación
Ratchapoom Boonbunchachoke por ‘Un fantasma útil’

Mejor Cortometraje de la SOFC
‘The Man That I Wave At’ de Ben S. Hyland

‘La fábula cinematográfica’: Cineteca Madrid convierte el cine en una máquina de pensar

Tres cartas blancas a Marta Sanz, José Luis Pardo y Ernesto Castro sirven para pensar el cine desde la filosofía contemporánea

Una retrospectiva integral de José Luis Guerin, uno de los grandes ensayistas del cine europeo, explora la frontera entre documental y ficción

Autores como Kiyoshi Kurosawa o Toshiharu Ikeda protagonizan el ciclo dedicado a la mítica Director’s Company japonesa y al cine radical de los años 80

Ilusionismo y cine dialogan en colaboración con el Festival Internacional de Magia de Madrid

Cinezeta propone un febrero antirromántico y pasional, lejos de los relatos normativos

Sesión especial en homenaje a José Luis Cienfuegos, figura clave de la cinefilia española

Cineteca Madrid, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte, propone en febrero una programación que concibe el cine como un espacio de pensamiento, fabulación y diálogo con las grandes preguntas que atraviesan la experiencia humana. Bajo el título ‘La fábula cinematográfica’, la programación de este mes explora la capacidad de las imágenes para generar ideas, cuestionar certezas y abrir grietas en nuestra manera de entender la felicidad, el deseo, la identidad o la verdad. A través de cartas blancas a pensadores contemporáneos, retrospectivas de autores fundamentales, ciclos internacionales y propuestas que cruzan cine, magia y filosofía, la programación articula un mapa donde ficción y reflexión se entrelazan, reivindicando el cine como una herramienta crítica, sensible y profundamente viva.

‘La fábula cinematográfica’. Cine y pensamiento en diálogo

Desde sus orígenes, el cine ha funcionado como una forma privilegiada de pensamiento. ‘La fábula cinematográfica’ propone un diálogo explícito entre cine y filosofía, reuniendo películas que piensan el mundo a la vez que lo narran. A través de una programación que combina ficción y documental, cine clásico y moderno, comedia y ensayo, Cineteca Madrid se convierte, del 3 al 20 de febrero, en un lugar de encuentro entre imágenes y pensamiento crítico.

En esta edición, el programa se articula en torno a tres cartas blancas concedidas a Marta Sanz, José Luis Pardo y Ernesto Castro, tres voces fundamentales del pensamiento contemporáneo español, que proponen recorridos personales y conceptuales por la historia del cine. Sus selecciones activan preguntas sobre la infancia, la felicidad, la verdad, la naturaleza de las imágenes o los límites entre lo natural y lo artificial, confirmando al cine como una auténtica máquina de pensar.

·       Carta blanca a Marta Sanz: una niña atrapada en una gota de ámbar

¿Es el amor por el cine una persistencia de la infancia? A partir de esta pregunta, la escritora Marta Sanz propone un recorrido por cuatro películas que exploran la intimidad, la memoria, el cuerpo y la vulnerabilidad desde miradas muy distintas. Desde el clasicismo afilado de Eva al desnudo (Joseph L. Mankiewicz, EEUU, 1950) hasta la fisicidad contemporánea de Creatura (Elena Martín Gimeno, España, 2023) pasando por la infancia herida de Cría cuervos (Carlos Saura, España, 1975), o el exceso creativo de All That Jazz (Bob Fosse, EEUU, 1979), que se proyectará acompañado de una conferencia previa de Marta Sanz.

·       Carta blanca a José Luis Pardo: páginas en blanco

Decía Hegel que la felicidad solo ha escrito páginas en blanco en la Historia. A partir de esta afirmación, el filósofo y ensayista José Luis Pardo reflexiona sobre la representación de la felicidad en el cine como promesa, mandato social y problema filosófico. Su selección contiene distintas formas de felicidad impostada, deseada o imposible. Las proyecciones arrancan el martes 10 con el musical clásico de Vampiresas 1933 (Mervyn LeRoy, EEUU, 1933), y continúa hasta el sábado 14 con la ironía moderna de Chaplin en Tiempos modernos (EEUU, 1936), la comedia sofisticada Historias de Filadelfia (George Cukor, EEUU, 1940) y el humor político de Medvedkin en La felicidad (Rusia, 1935).

·       Carta blanca a Ernesto Castro: naturalmente artificial. ¿Cómo fermentan las imágenes?

El escritor Ernesto Castro propone un recorrido por películas que reflexionan sobre cómo el cine produce sentido, creencia y comunidad. De la mirada libre y material de Agnès Varda en Los espigadores y la espigadora (Francia, 2000) al juego de máscaras de Orson Welles en Fraude (Francia-Irán-Alemania, 1973) o del misticismo de Stalker (Andréi Tarkovski, Rusia, 1979) a la comedia metafísica de Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, España, 1989), el ciclo plantea una reflexión sobre las imágenes como organismos vivos, capaces de fermentar ideas y afectos. La sesión del viernes 20 irá precedida de una conferencia de Ernesto Castro.

Retrospectiva José Luis Guerin: la imagen justa

Coincidiendo con el estreno de Historias del buen valle, Cineteca Madrid dedica, del 1 al 27 de febrero, una retrospectiva a José Luis Guerin, uno de los cineastas más singulares del cine europeo contemporáneo. Desde los años ochenta, su obra ha explorado la frontera entre documental y ficción, el trabajo de la memoria, la observación paciente y la poesía de lo cotidiano.

La retrospectiva recorre títulos fundamentales como Innisfree (España, 1990), Tren de sombras (España, 1997), En construcción (España, 2000) o En la ciudad de Sylvia (España-Francia, 2007), junto a piezas breves, correspondencias fílmicas y obras recientes que revelan una práctica coherente y profundamente ética.

‘El suelo tiembla bajo nuestros pies’. El cine de la Director’s Company japonesa

En colaboración con Fundación Japón y el colectivo mediadistancia, Cineteca presenta, del 24 al 28 de febrero, un ciclo dedicado a la Director’s Company, uno de los experimentos más radicales y singulares del cine japonés de los años ochenta. Fundada en un contexto de crisis industrial, la compañía permitió a una generación de cineastas jóvenes producir películas personales y arriesgadas al margen de los grandes estudios. De esta experiencia surgieron las primeras obras de Kiyoshi Kurosawa, Shinji Somai, Toshiharu Ikeda o Gakuryu Ishii.

Las películas del ciclo combinan sátira, violencia, melodrama y crítica social del Japón contemporáneo. La selección incorpora los siguientes títulos: Mermaid Legend (Toshiharu Ikeda, Japón, 1984), Bumpkin Soup (Kiyoshi Kurosawa, Japón, 1985), Door (Banmei Takahashi, Japón, 1988), Door II: Tokyo Diary (Banmei Takahashi, Japón, 1991) y The Crazy Family (Gakuryu Ishii, Japón, 1984). Todas las sesiones estarán presentadas por Fidel Ojea, crítico y especialista en cine japonés del colectivo mediadistancia, que contextualizará este momento clave del cine japonés.

La magia del cine

En colaboración con el Festival Internacional de Magia de Madrid, este programa propone, del 6 al 8 de febrero, un diálogo entre cine e ilusionismo como lenguajes afines. A través de tres películas y una charla con los magos Jandro y Jorge Blass, se reflexiona sobre cómo los principios de la magia (el engaño, la sorpresa, la misdirection) se aplican al lenguaje cinematográfico. An Honest Liar (Tyler Measom, Justin Weinstein, EEUU, 2014), El increíble Burt Wonderstone (Don Scardino, EEUU, 2013) y El ilusionista (Sylvain Chomet, Francia-Reino Unido, 2010), componen la selección de títulos mágicos.

Sesión especial en homenaje a José Luis Cienfuegos (1964–2025)

Cineteca rinde homenaje a José Luis Cienfuegos, figura clave de la cinefilia española y director de algunos de los festivales más importantes del país. Más allá de los títulos que programó, su legado reside en una manera de entender el amor al cine como pasión rigurosa, escucha activa y compromiso con el descubrimiento. Happiness (EEUU, 1998) de Todd Solondz, uno de los cineastas que Cienfuegos ayudó a descubrir en España, se proyecta como gesto de gratitud y memoria el jueves, 5 de febrero.

Cinezeta: las rosas son rojas, y febrero también lo es

Frente al relato romántico normativo de San Valentín, Cinezeta propone un febrero alternativo, atravesado por el deseo, la incomodidad y la contradicción. Tres películas que exploran formas de amor torcidas, violentas o censuradas, alejadas del ideal comercial.

Cineteca en familia: tres viajes al país de las maravillas

El mes se completa con una propuesta familiar para las matinales de los domingos 1, 15 y 22 dedicada a Alicia en el país de las maravillas, uno de los relatos más adaptados e inestables del cine. A través de tres versiones —la animación clásica de Disney, la interpretación radical de Jan Švankmajer y la fantasía contemporánea de Tim Burton— el ciclo muestra cómo una misma historia puede transformarse en cuento, pesadilla o aventura, y cómo el cine reconfigura nuestra relación con la imaginación, la infancia y la libertad.

Confesionario: una animación de cine, estrenos, pases especiales y secciones habituales

La sesión del ciclo mensual de Confesionario reúne cinco películas que abarcan setenta años de historia. Además, este mes la sección de estrenos en Cineteca proyectará Dios lo ve, Eloy de la Iglesia. Adicto al cine, Emergency Exit, Father Mother Sister Brother, Queer Me y Vivir al revés. Se suman también a la agenda de febrero las secciones habituales de Cineteca como Relatos del ruido Capítulo XXVIII: Sueños sonoros (músicas oníricas); Ciclo DOCMA, que presenta Al oeste, en Zapata; Así son las cosas, CIMA en corto con Un lugar al que llamar (Correspondencias íntimas), La noche Z e Imprescindibles de TVE con el documental Las gafas, de Isabel Coixet./

Vida y ficción, tráiler para «Amarga Navidad» de Pedro Almodóvar

Acaba de ser presentado en sociedad un primer tráiler, que podéis ver a final de página junto a su póster oficial, del nuevo trabajo tras las cámaras de Pedro Almodóvar Amarga Navidad. La película, con producción a cargo de El Deseo y colaboración de Movistar Plus+, llegará a los cines españoles el próximo 20 de marzo de la mano de Warner Bros. Pictures Spain.   

Amarga Navidad nos cuenta como Elsa es una directora de publicidad cuya madre muere durante un largo puente del mes de diciembre. Encuentra refugio en el trabajo, aunque es más bien una huida hacia adelante. Trabaja sin parar y, sin darse cuenta, no se concede el tiempo necesario para guardar el duelo por la ausencia materna. Hasta que una crisis de pánico la obliga a detenerse e imponerse un descanso. Su pareja, Bonifacio, es su tabla de salvación en esos momentos de crisis.

Elsa decide viajar a la isla de Lanzarote acompañada por su amiga Patricia, que también necesita alejarse de Madrid, mientras que Bonifacio se queda en la ciudad. La historia de estos tres personajes, y algunos más, se narran paralelamente a la del guionista y director de cine Raúl Durán, entremezclando ficción y realidad.

La película, con guion a cargo del propio Pedro Almodóvar, esta protagonizada por Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma, Carmen Machi, Gloria Muñoz, Antonio Araque, Antonio Romero y Samuel López.

Calles, casas y habitaciones: Cineteca Madrid explora los espacios de la vida contemporánea a través del cine

El programa temático ‘Máquinas de habitar’ recorre la ciudad, el barrio, la vivienda y la habitación como escalas cinematográficas

La propuesta incluye sinfonías urbanas, noir contemporáneo y cine de terror doméstico para pensar el espacio desde la imagen

En paralelo, Cineteca Madrid dedica una retrospectiva al cineasta Heinz Emigholz y su singular mirada sobre la arquitectura

El colectivo Ciudades Reveladas explora el habitar desde el cine latinoamericano a través de una carta blanca de proyecciones

Además, Cineteca Madrid propone este mes un foco especial en el cineasta Juan Cavestany y su retrato íntimo y expandido de la ciudad de Madrid

Completa la programación el ciclo retrospectivo dedicado a la pionera Germaine Dulac, figura clave de la vanguardia cinematográfica

No faltarán a su cita las sesiones de programación familiar y cine experimental, además de nuevas entregas de CineZeta y ‘La Noche Z’

Cineteca Madrid, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte, propone en enero un recorrido cinematográfico por los espacios que conforman nuestra vida cotidiana, desde la escala urbana hasta la intimidad de una habitación. Bajo el título ‘Máquinas de habitar’, la programación invita a pensar cómo el cine ha construido, interpretado y cuestionado los lugares que ocupamos, revelando su dimensión política, emocional y simbólica. A través de sinfonías urbanas, relatos de barrio, arquitecturas del miedo, ensayos fílmicos y miradas experimentales, se articula una geografía crítica del habitar contemporáneo donde ciudad, vivienda y cuerpo se entrelazan como escenarios de conflicto, memoria y deseo.

Ciclo ‘Máquinas de habitar’

¿Qué relación tiene el cine con los espacios que habitamos? ¿Cómo han contribuido las imágenes a moldear nuestra experiencia de la ciudad, del hogar o de la intimidad? ‘Máquinas de habitar’ plantea estas preguntas como eje vertebrador de la programación de enero. Organizado en cuatro capítulos —la ciudad, el barrio, la vivienda y la habitación—, el ciclo traza una cartografía cinematográfica que va de lo colectivo a lo íntimo, explorando cómo los espacios no solo se habitan, sino que también nos habitan ellos a nosotros.

Capítulo 1: ‘La ciudad: sinfonías urbanas’

Este primer capítulo recorre la tradición de las sinfonías urbanas, un género nacido en las vanguardias de los años veinte que buscó capturar el pulso, la energía y la complejidad de la vida metropolitana.

Entre las obras más emblemáticas del programa destaca Manhatta (EE. UU., 1921), de Charles Sheeler y Paul Strand, considerada una de las primeras sinfonías urbanas del cine y un retrato poético de Nueva York como máquina moderna en expansión.

A su lado, Rien que les heures (Francia, 1926), de Alberto Cavalcanti, propone una mirada fragmentaria y melancólica sobre el París de entreguerras. El recorrido culmina con Koyaanisqatsi (EE. UU., 1982), de Godfrey Reggio, una poderosa composición audiovisual que convierte la ciudad contemporánea en un flujo hipnótico de imágenes y sonidos.

Capítulo 2: ‘El barrio: malas calles’

El barrio ha sido uno de los grandes escenarios del cine moderno, un espacio donde lo cotidiano convive con la violencia, el deseo y el conflicto. Este programa reúne miradas muy diversas que convierten el barrio en territorio mítico, político o emocional.

Entre las películas más representativas del ciclo sobresale El odio (Francia, 1995), de Mathieu Kassovitz, un retrato eléctrico y aún vigente de la violencia estructural y la frustración en la periferia urbana. Sonidos de barrio (Brasil, 2012), de Kleber Mendonça Filho, desplaza el conflicto hacia una escala más soterrada, donde el urbanismo, la memoria y el miedo se infiltran en la vida cotidiana de un vecindario brasileño aparentemente tranquilo. Completa este mapa Chungking Express (Hong Kong, 1994), de Wong Kar-wai, que transforma calles, pasillos y locales nocturnos de Hong Kong en un espacio emocional vibrante.

Capítulo 3: ‘La vivienda: habitar el terror’

Comisariado por Alberto Sedano, este programa aborda la vivienda como uno de los espacios más inquietantes del imaginario contemporáneo. Entre los títulos más elocuentes del programa destaca Terror en Amityville (Stuart Rosenberg, EE. UU., 1979), donde la casa deja de ser refugio para convertirse en una trampa financiera y emocional.

Candyman, el dominio de la mente (EEUU, 1992), de Bernard Rose, desplaza el horror hacia el urbanismo y la segregación, haciendo de la vivienda un espacio atravesado por la violencia estructural y la memoria reprimida. Las películas de Ti West —La casa del diablo (EE. UU., 2009) y Los huéspedes (EE. UU., 2011), programada en una sesión especial de ‘La Noche Zeta’—, actualizan el motivo de la casa encantada desde una precariedad reconocible, donde la necesidad económica empuja a habitar lugares que ya anuncian su amenaza. Cierra el ciclo la recuperación de Aquella casa en las afueras (España, 1980), de Eugenio Martín, una rareza del cine español que convierte el espacio doméstico en detonante de un trauma colectivo.

Capítulo 4: ‘La habitación: un mundo entre cuatro paredes’

Este último capítulo del ciclo reúne obras de vanguardia que se sitúan en habitaciones, cuartos de hotel o espacios interiores mínimos, donde lo cotidiano adquiere una densidad sensorial radical. En Room Film 73 (Reino Unido, 1973), Peter Gidal reduce la habitación a un campo de percepción extrema, obligando al espectador a habitar el tiempo y la duración de la imagen como una experiencia física.

Hotel Diaries (Reino Unido, 2001-2007), de John Smith, convierte los cuartos de hotel en observatorios involuntarios de lo cotidiano, espacios impersonales que, filmados a lo largo de años y ciudades, acumulan memoria, humor y extrañeza. Por su parte, Berlin 10/90 (Francia, 1990), de Robert Kramer, encierra al cineasta en una estancia durante una hora para convertirla en escenario de pensamiento, deriva y confesión política.

Retrospectiva de Heinz Emigholz: ensayos de arquitectura

Este ciclo propone una experiencia singular de encuentro entre cine y arquitectura, alejada de cualquier voluntad explicativa o didáctica. A través de películas como Dieste [Uruguay] (Alemania, 2017), Perret en Francia y Algeria (Alemania, 2012) o Parabeton – Pier Luigi Nervi y el hormigón romano (Alemania, 2012), Emigholz filma los edificios como cuerpos vivos, atendiendo a su materialidad, a la relación con el entorno y al paso del tiempo. Lejos de ilustrar teorías, estas películas convierten la arquitectura en una experiencia perceptiva y sensorial, donde el espacio se despliega como una forma de pensamiento en sí misma.

Colectivo Ciudades Reveladas

En colaboración con Intermediae, Cineteca Madrid ofrece una carta blanca al colectivo Ciudades Reveladas, comisariada por Khalil Esteban. El programa reúne películas del cine independiente latinoamericano que reflexionan sobre el habitar desde distintas escalas y contextos, con especial atención al edificio de viviendas como infraestructura social. A través de relatos situados en Brasil, Chile o Argentina, el ciclo plantea preguntas sobre la vida en común, la crisis habitacional, la pandemia y los modos de documentar lo cotidiano desde el cine. Destacan títulos como Diz a Ela que me Viu Chorar (Brasil, 2019) o Era o Hotel Cambridge (Brasil-Francia, 2015).

Foco especial a Juan Cavestany

Con motivo del estreno de Madrid, Ext. (España, 2025), Cineteca Madrid dedica un foco especial a Juan Cavestany, una de las miradas más singulares del cine español contemporáneo. El programa reúne obras que exploran la ciudad desde la intimidad, el humor y la observación radical de lo cotidiano.

Desde sus primeras piezas mínimas hasta sus retratos de Madrid durante y después del confinamiento, el conjunto traza un recorrido por las escalas de la ciudad, del individuo a la red urbana, y propone una forma libre y profundamente personal de filmar el espacio, destacando obras como El señor (España, 2012) o Madrid, Int. (España, 2020), que se proyectará por primera vez en la historia en sala de cine. Todas las sesiones estarán presentadas por el director madrileño.

Retrospectiva de Germaine Dulac: ¿qué es el cine?

Figura clave de la vanguardia francesa y pionera del cine como arte autónomo, Germaine Dulac protagoniza una amplia retrospectiva que recorre las múltiples facetas de su obra. Más allá de su vinculación al surrealismo, el programa reivindica su pensamiento cinematográfico, su compromiso político y su experimentación formal. Las sesiones incluyen piezas de vanguardia, trabajos vinculados a la cultura española, experimentos musicales y algunos de los primeros videoensayos de la historia del cine, ofreciendo un retrato complejo y necesario de una autora fundamental.

Destacan las proyecciones de La sonriente Madame Beudet (Francia, 1923) y La caracola y el clérigo (Francia, 1928). Este ciclo se celebra en paralelo a la exposición del Museu Tàpies de Barcelona titulada Germaine Dulac. Je n’ai plus rien, comisariada por Imma Merino e Imma Prieto, directora del museo, que presentará una de las sesiones de la retrospectiva.

CineZeta: tiempo muerto

Los sábados 17 y 31 de enero, el equipo de jóvenes programadores de CineZeta propone un espacio de descanso, juego y reflexión colectiva sobre el cine. Bajo el título ‘Tiempo muerto’, estas sesiones reúnen películas que cuestionan el uso del tiempo y las formas de hacer cine, explorando el ocio, la pausa y la reapropiación de imágenes. Un cine hecho desde la cercanía, el archivo y la comunidad, que reivindica otras maneras de mirar y compartir.

Cineteca en familia: ciudades imaginadas

La programación familiar de enero invita a recorrer ciudades animadas llenas de enigmas y aventuras. Desde Monstruos, S.A. (EE. UU., 2001) hasta Metrópolis de Osamu Tezuka (Japón, 2001), pasando por Un gato en París (Francia-Bélgica, 2010), el ciclo propone distintas formas de imaginar y habitar la ciudad: desde la urbe industrial de los monstruos hasta los laberintos futuristas o las calles nocturnas vistas desde los tejados.

La programación de enero se completa con estrenos recientes del cine español como: La ley de Sodoma (España, 2025), Os espazos en branco (España, 2023), Del susurro del tiempo (España, 2025) o Antes (España, 2020). No faltarán a su cita nuevas sesiones de los ciclos habituales de Cineteca como ‘Relatos del ruido’, ‘Confesionario’, ‘Ciclo DOCMA’ o ‘Foro CIMA’, además de una nueva entrega de ‘Imprescindibles TVE’, con la película Los Chichos: ni más ni menos (Paco Millán, España, 2025). /

El Ministerio de Cultura y la Generalitat de Cataluña presentan ‘Acción Portabella’, la conmemoración del centenario de Pere Portabella

A lo largo de 2026 y 2027 se desarrollará una completa programación alrededor de la figura del cineasta catalán, nacido en Figueres en 1927.

La iniciativa tiene como objetivo poner en valor la figura del director y de su legado e influencia en cineastas, artistas y movimientos sociales.

Más de sesenta instituciones nacionales e internacionales participarán en el programa, que incluirá proyecciones, exposiciones o seminarios, entre otras actividades.

El Ministerio de Cultura y la Generalitat de Catalunya han presentado hoy ‘Acción Portabella’ un programa de actividades, que se desarrollarán a lo largo de 2026 y 2027 para conmemorar el centenario del nacimiento del cineasta Pere Portabella, nacido en Figueres en 1927.

La iniciativa, a la que se han sumado una gran variedad de instituciones culturales catalanas, españolas e internacionales tiene el objetivo de difundir y poner en valor el trabajo artístico de Pere Portabella, su diálogo con la creación contemporánea y su propia contemporaneidad.

Durante el acto de presentación, celebrado hoy en Barcelona, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha destacado que “el centenario de Portabella no es solo una efeméride; es una invitación a volver a mirar el presente con sus ojos: con inquietud, con curiosidad, con una radical voluntad de libertad”. Y ha añadido que “’Acción Portabella’ no es un homenaje estático; es un gesto que se mueve, una energía que circula, una manera de estar en el mundo. Porque Portabella no ha sido nunca una figura del pasado; ha sido siempre un creador que trabaja desde el presente hacia el futuro”.

Por su parte, la consejera de Cultura de la Generalitat de Catalunya, Sònia Hernández, ha señalado que “Pere Portabella ha sido un motor de proyectos que atraviesan generaciones y fronteras, y que han contribuido decisivamente a situar el cine catalán en el mapa nacional e internacional”. La consejera ha destacado también que “su producción nos ofrece elementos para la reflexión sobre el poder, la memoria y las instituciones especialmente relevantes en un contexto como el actual en el que se ponen en entredicho los pilares de nuestra democracia”.

En el acto han participado también la directora de la Filmoteca, Valeria Camporesi, el director de la Filmoteca de Catalunya, Pablo La Parra, y el coordinador del programa de actividades, Jordi Balló.

Más de 60 iniciativas en entidades de todo el mundo

El programa provisional de ‘Acción Portabella’, presentado hoy en Barcelona, recoge las iniciativas de 62 entidades, de las cuales 20 son internacionales.

Entre ellas se encuentran centros de arte y cultura, festivales, filmotecas, laboratorios y fundaciones de pensamiento político y social, universidades, medios de comunicación, organismos de carácter transversal y colectivos de artistas. A lo largo de los próximos meses, se irán incorporando aquellas entidades que así lo soliciten, y sus actividades serán incorporadas a la web del proyecto. Cada entidad planteará sus propias actividades y estrategias, que serán recogidas en la web del centenario.

En la conmemoración ‘Acción Portabella’ tienen un peso destacado las Filmotecas Española y de Catalunya. La Filmoteca Española, desarrollará un rol activo en la internacionalización de la celebración, y acogerá un ciclo de obras y cineastas que el propio Portabella tuvo como referencia.

La Filmoteca de Cataluña, por su parte, ha sido una institución clave en la conservación, documentación y accesibilidad de su legado. Entre las actividades organizadas, estará una retrospectiva al cineasta, que se moverá entre las filmotecas y centros adscritos a la Federación Internacional de Archivos Cinematográficos (FIAF).

La Filmoteca de Andalucía organiza asimismo un ciclo de proyecciones en sus dos sedes, en Sevilla y Córdoba, contará con especialistas en la obra del artista.

El programa incluye una variedad de seminarios, ciclos de conferencias y propuesta expositivas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia, la Filmoteca de Catalunya, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) o el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), entre otros.

Entre las entidades internacionales que colaboran en ‘Acción Portabella’ están la Cinemateca Portuguesa, el centro cinematográfico Eye Filmmuseum de Ámsterdam, el festival de cine canadiense Toronto International Film Festival, el museo MoMA de Nueva York, el Jeonju International Film Festival de Corea del Sur, y la bienal de arte Europalia, entre otras.

La web ‘Acción Portabella’

El espacio web, que se activará próximamente, albergará todas las actividades, iniciativas y participantes de esta conmemoración. Además, será un espacio en el que se podrá reunir el impacto que la obra de Portabella ha tenido y sigue teniendo en otros artistas, pensadores y activistas.

Esta web permitirá no solo informar sobre las actividades que tendrán lugar durante el programa, sino explorar el programa cultural y difundir el alcance relacional, vanguardista y contemporáneo de ‘Acción Portabella’.

Teaser tráiler de «Kokurojo», lo nuevo de Kiyoshi Kurosawa

Después de un prolífico 2024, Serpent’s Path, Cloud y el mediometraje Chime, Kiyoshi Kurosawa vuelve a ponerse detrás de las cámaras con el drama de época titulado Kokurojo, film que de la mano de Shochiku acaba de presentar un primer avance en forma de un breve teaser tráiler que podéis ver a final de pagina junto a su póster oficial. La película, adaptación de la novela de Honobu Yonezawa, llegará a las salas comerciales de Japón durante este 2026.     

En Kokurojo vemos como Murashige Araki se rebela contra el tiránico Nobunaga Oda, decidiendo refugiarse en su castillo. Este se encuentra rodeado por las tropas de Oda y aislado del exterior. Mientras Murashige Araki lucha por proteger el castillo y a sus habitantes con el apoyo emocional de su esposa Chiyoho, un niño es asesinado en el interior. A partir de ese momento, una serie de misteriosos incidentes se suceden uno tras otro dentro del castillo. El culpable debe ser alguien dentro, ya que este está sellado al exterior. Murashige Araki intenta resolver este misterio con la ayuda del peligroso pero ingenioso estratega militar Kanbee Kuroda, quien se encuentra prisionero en la mazmorra del castillo.

La película, con guion adaptado a cargo de los propio Kiyoshi Kurosawa y Honobu Yonezawa, está protagonizada por Masahiro Motoki, Masaki Suda, Yuriko Yoshitaka, Munetaka Aoki, Ryota Miyadate, Tasuku Emoto y Joe Odagiri.

Noir 80. Cine negro 1980-1989

Los años 80 fueron de especial relevancia para el cine negro. Tuvo lugar una toma de conciencia de su propia importancia con la creación de festivales especializados, revistas monográficas y la consolidación de una corriente retro que rendía homenaje al glorioso pasado. Al mismo tiempo, el género vivía un esplendor productivo, buscaba una nueva estética para la década, bebía de las tendencias del momento, el cinéma du look, un realismo áspero a tenor de la caída de la censura, la estilización del heroic bloodshed, etc, y no renunciaba a la crónica criminal a pie de calle. Las dos grandes industrias, la estadounidense y la francesa, seguían a pleno gas, mientras se incorporaban nuevos enfoques llegados de Hong Kong, Argentina o España. Este libro realiza por primera vez un recorrido exhaustivo por el cine negro de los años 80 a escala mundial. Incluye un apéndice dedicado a la novela negra, índice onomástico y de películas, citas de los artífices y cientos de imágenes, en una edición extraordinaria que pone en valor una etapa del cine negro a descubrir y reivindicar.

Autor: Adrián Esbilla, Prólogo de Andreu Martín, Editorial: Desfiladero Ediciones, Páginas: 315

Proyecciones Xcèntric: Miradas sobre Palestina

Palestine to Japan (T. Maki, 1979)

Este programa presenta una selección de películas que iluminan la evolución de lo que hoy se reconoce como cine militante palestino. La proyección acompaña a la ponencia de Mohanad Yaquabi «Restaurar la solidaridad: the Tokyo Reels», en el marco de las Jornadas de Cine Militante y Archivos Fílmicos. Presentación a cargo de Amina Ferley (Elías Querejeta Zine Eskola, investigadora de Palestina, otro Vietnam).

Entre 1968 y 1982, cineastas diversos de todo el mundo dirigieron su mirada hacia la lucha palestina. Considerando aquel contexto un terreno fértil para la experimentación cinematográfica, llevaron al límite tanto las formas estéticas como las políticas mientras exploraban nuevas visiones de solidaridad global. Se examinan en este programa tres ejemplos de estas producciones (procedentes de tres continentes diferentes y basadas en estrategias y planteamientos cinematográficos diversos) que comparten un mismo objetivo: ofrecer al pueblo palestino una voz, una imagen y un archivo.

El alcance geográfico del programa se expande a medida que se incorporan mensajes procedentes de todo el mundo, conectando Palestina, otro Vietnam, de J. Giannoni, J. Denti, M. Generali y B. Scavuzzo, con Palestine to Japan, de T. Maki, a través de un enfoque militante compartido. Estas dos piezas se complementan con Cowboy, de Sami Al-Salamoni, que explora con precisión la compleja relación entre imagen y poder, y utiliza la mesa de montaje para subvertir esta dinámica. El resultado es un manifiesto anticapitalista y antiimperialista que subraya el vínculo indisociable con la lucha del pueblo palestino por su liberación.

Profundizando en las nociones de «ahora y entonces» y «aquí y allá», estas películas exponen las injusticias históricas que el pueblo palestino ha sufrido y contra las que sigue luchando. Una técnica clave en las tres obras es el uso de imágenes de archivo, que a menudo circulan entre diferentes cronologías, y así transforman la solidaridad de un simple eslogan en una práctica activa. Este enfoque revela una libertad cinematográfica en la expresión artística y un dominio extraordinario del tiempo y el espacio; una práctica que, por sí misma, encarna soberanía y libertad.

Palestina, otro Vietnam, Colectivo C3M – Cinema del Terzo Mondo, 1971, 16 mm, 22 min; Palestine to Japan, T. Maki, 1979, 16 mm, 20 min; Cowboy, Sami Al-Salamoni, 1973, 16 mm, 16 min.

Proyección en digital, VOSE.

Fecha: 30 enero 2026

Horario: 19.00

No se podrá acceder a la sala una vez empezada la proyección.

Espacio: Auditorio

Precio: 4 € / 3 € Reducida
Abono 5 sesiones: 15 € / 12 € Reducido
Amigos CCCB: gratuito

Venta de entradas en taquillas (taquilles@cccb.org / 933064100) y online.

Llega Filmin Picks, una cita mensual con películas de culto por descubrir

Desde el 24 de enero, nuevos estrenos cada mes para acercar al público de hoy propuestas del equipo editorial de Filmin que suelen estar fuera del radar habitual cuando hablamos de las películas clave de la historia del cine.

Filmin pone en marcha Filmin PICKS, un nuevo proyecto en el que la plataforma estrenará versiones remasterizadas de películas de todos los tiempos que, por distintos motivos, han quedado fuera del relato oficial de la historia del cine. A partir del 24 de enero y con nuevas entregas cada mes, Filmin PICKS reunirá una selección de títulos elegidos por el equipo editorial de Filmin, con el objetivo de proponer descubrimientos accesibles para todo tipo de espectadores: películas con grandes ideas narrativas, atmósferas potentes o argumentos que se ven hoy con total pertinencia. La primera entrega de Filmin PICKS se estrena este mes con cuatro títulos programados en dos fechas: 24 y 31 de enero.

Los primeros Filmin PICKS

El 24 de enero llegan dos sorprendentes clásicos del cine checoslovaco. “La bella y la bestia” (1978), dirigida por Juraj Herz, propone una reinterpretación de tono sombrío del célebre cuento: la hija de un mercader se adentra en el bosque en busca de ayuda y acaba retenida en el castillo de una criatura alada víctima de una maldición. Ese mismo día se incorpora “Happy End” (1967), de Oldřich Lipský, una comedia negra construida de fin a principio, como «Tenet» de Christopher Nolan, en la que un hombre “recupera” la vida tras la guillotina y relata su historia retrocediendo hacia los hechos previos a su ejecución.

El 31 de enero será el turno de dos thrillers futuristas. Por un lado, “Dark City” (1997), dirigida por Alex Proyas («El cuervo»), donde un hombre despierta sin memoria en un hotel, perseguido por una serie de asesinatos, mientras descubre una ciudad y unos habitantes que parecen poder alterarse durante la noche. Por otro, “El hombre terminal” (1974), dirigida por Mike Hodges y basada en la novela de Michael Crichton, con George Segal como un informático sometido a una intervención cerebral experimental para tratar sus convulsiones. Cuando el tratamiento falla, el conflicto se desplaza a un terreno tremendamente inquietante.

Vídeos editoriales y prescripción

Filmin PICKS se apoya en una idea central: recomendar es cuidar y ampliar la experiencia del espectador. La selección de cada mes nace del trabajo del equipo editorial de Filmin, capitaneado por Jaume Ripoll. Personas que visionan, revisitan y contextualizan películas para convertir el catálogo en un lugar que se recorre con criterio y se traduce en una propuesta clara: “aquí tienes clásicos como nunca los has visto, y aquí tienes los motivos por los que pueden encajar contigo hoy”.

Por eso, cada estreno de Filmin PICKS llegará acompañado por un vídeo de presentación a cargo de un miembro del equipo editorial (y, en algunas ocasiones, de invitados especiales). Piezas pensadas para abrir puertas: aportar contexto, señalar elementos concretos para entrar en la película y conectar esos hallazgos con una forma de ver cine más amplia, curiosa y compartida.

Filmin PICKS se suma así a la vocación de Filmin como plataforma de prescripción cultural, donde la curaduría humana y la comunidad (las recomendaciones, las colecciones y el acompañamiento editorial) ayudan a descubrir joyas alejadas del canon más repetido y a mirar el cine con más pasión.

La consciencia del alienígena, tráiler para «The Infinite Husk» de Aaron Silverstein

Acaba de ser presentado en sociedad un primer tráiler oficial, que podéis ver a final de pagina junto a su cartel promocional, de la cinta de ciencia ficción independiente The Infinite Husk. Debut en el largometraje del escritor y compositor Aaron Silverstein, la película, tras su paso por festivales como el SXSW o Sitges, dentro de la sección Noves Visions, tendrá un estreno comercial limitado en Estados Unidos previsto para el próximo 6 de febrero de 2026.   

En The Infinite Husk vemos como obligada a ocupar el cuerpo de una joven negra de Los Angeles, Vel, una extraterrestre exiliada, es enviada al planeta Tierra en una truculenta misión para espiar a alguien de su especie y descubrir la potencial amenaza de una nueva y peligrosa ciencia.

La película, con guion a cargo del propio Aaron Silverstein, está protagonizada por Peace Ikediuba, Circus-Szalewski, Geena Alexandra, William Thomas Jones, Michael Jon Murphy, Foreste Jean Feely, Jyl Kaneshiro, Gary Lee Reed y Smaran Harihar.

Cineteca Madrid: Retrospectiva Germaine Dulac

Dedicamos un programa retrospectivo a la cineasta Germaine Dulac, figura clave del cine francés de los años 20 y una de las grandes pioneras de la vanguardia. Su obra combina experimentación formal, pensamiento crítico y una singular manera de entender el cine como arte autónomo. A lo largo de cuatro sesiones recorreremos las distintas facetas de su filmografía, desde la abstracción hasta el compromiso político. El programa incluye sus piezas esenciales del periodo de vanguardia, proyectadas en 16 mm, sus miradas a la cultura española, sus intervenciones musicales que funcionan como auténticos videoclips avant la lettre, y sus videoensayos pioneros, entre ellos el recién recuperado Ce qu’il a dit, ce qu’il a fait, que se verá por primera vez en Madrid. Un retrato amplio y necesario de una autora mal comprendida, generalmente reducida a sus experimentos surrealistas, pero cuyo extenso trabajo, lleno de matices y potencias, sigue iluminando el vasto territorio del cine. 

Programación

Drama y vanguardia

La sonriente Madame Beudet (La souriante Madame Beudet, 1923, 38′)
Madame Beudet es una mujer moderna afrancesada a la que le encanta tocar al piano obras de compositores melenudos, leer novelas y modernas revistas; está casada con un empresario textil muy ordinario y rudo que además aburre a su esposa al tener diferentes intereses culturales a los de ella, como ir al teatro a ver Fausto. 

La Coquille et le Clergyman (1928, 41′)
Obsesionado con la mujer de un general, un sacerdote tiene visiones extrañas de muerte y lujuria, mientras lucha contra sus propios fantasmas sexuales.

Idioma:

Sin diálogos

Formato:

16mm

Pases: Enero

Martes 27

  • 20:00 h
  • Sala Plató

Musicalidades

La fête espagnole (1919, 26′)
Un día de fiesta en un pequeño pueblo de España, Soledad recibe la visita de sus dos pretendientes: Réal y Miguelan, unidos por una amistad muy fuerte y por los mismos sentimientos románticos hacia la ex bailarina. Divertida e indiferente, Soledad les sugiere la idea de un duelo para decidir entre ellos. Acuerdan medir sus fuerzas. Mientras tanto, sigue al joven Juanito a la fiesta y, recordando los hermosos años de su pasada juventud, baila y se emborracha con él toda la noche.

Danses espagnoles (1930, 7′)
En este cortometraje, la bailarina Carmencita García realiza dos bailes de flamenco frente al público.

Un peu de rêve sur le Faubourg (1930, 10′)
Un disco de fonógrafo inspira pensamientos líricos a dos jóvenes enamorados.

Celles qui s’en font (1930, 7′)
En la primera parte, seguimos a una mujer borracha e indigente que toma una bebida en un café. En la segunda mitad, una mujer se muestra abatida por el rechazo de un amante… 

Ceux qui ne s’en font pas (1930, 8′)
Canciones populares acompañan dos escenas de felicidad: un alegre trabajador ferroviario y un grupo de niños bailando.

Idioma:

Sin diálogos

Formato:

DCP

Pases: Enero

Miércoles 28

  • 20:00 h
  • Sala Azcona

Le cinema au service de l’histoire + Ce qu’il a dit, ce qu’il a fait

Le cinema au service de l’histoire (1935, 54′)
Un montaje de noticias que abarca el periodo comprendido entre 1905 y 1935, y que se presenta como «un resumen de la vida política, económica y social de los hombres de nuestra generación», «un momento de la historia contemporánea» y «una obra humana». 

Ce qu’il a dit, ce qu’il a fait (1939, 6′)
Cortometraje que contrapone extractos de discursos públicos de Adolf Hitler con imágenes que muestran la realidad que contradice sus palabras. No hay narración, ni análisis verbal, ni explicación contextual.

> Presentación y coloquio posterior con Imma Prieto, Directora del Museu Tàpies, y la cineasta Tània Balló Colell 

Idioma:

V.O.S.E.

Formato:

DCP

Pases: Enero

Viernes 30

  • 20:00 h
  • Sala Azcona

Abstracciones

L’invitation au voyage (1927, 39′)
En un cabaret portuario un aristocrático conde pasa la noche, con sus sueños y frustraciones, su vida falsa y sus ansias.

Thèmes et variations (1928, 7′)
Evoco a una bailarina. ¿Una mujer? No. Una línea que rebota con ritmo armonioso. Evoco una proyección lumínica entre velos. ¿Materia concreta? No. Ritmo fluido. ¿Por qué debería uno dejar en la pantalla el placer que el movimiento nos provoca en el teatro? Armonía de líneas. Armonía de luz. Líneas, superficies, volúmenes que evolucionan sin el artificio de la evocación, en la lógica de sus formas, desposeídos de cualquier sentido humano, permitiendo elevarse hacia la abstracción, dando así más espacio para las sensaciones y los sueños.

Disque 957 (1928, 7′)
Un estudio de la línea y la forma en el sonido de Frédérique Chopin. Germain Dulac tiene intención de recrear visualmente los motivos del preludio de Chopin en si bemol, que se inspira, de acuerdo con George Sand, por un día gris y lluvioso en La Grande Chartreuse descrito en su invierno en Mallorca, como el sonido melodioso de la lluvia golpeando el techo de tejas.

Étude cinégraphique sur une arabesque (1929, 5′)
Filme experimental que juega con la luz de una manera muy creativa presentando imágenes de caracoles, agua, la tela de una araña o los cristales.

Idioma:

Sin diálogos

Formato:

16mm

Pases:

Pases: Enero

Sábado 31

  • 20:00 h
  • Sala Plató

Crónica Festival de San Sebastián 2025 (III)

Zabaltegi-Tabakalera. Experimentación y derivas autorales

La tour de glace

Dentro del apartado más orientado al riesgo conceptual, varias propuestas de un marcado tono ecléctico transitaron por el trauma y el autodescubrimiento; a tal respecto, Blue Heron, debut en el largometraje de la canadiense Sophy Romvari, centra su mirada en un retrato de corte autobiográfico. Película que, buscando paralelismos recientes, expande de alguna manera la última escena de Aftersun (Charlotte Wells, 2022), con relación a la concepción de la memoria, y cómo esta es expuesta mediante una narrativa ficticia y una documental: la enfermedad mental de un familiar cercano que nunca fue identificada ni tratada de forma satisfactoria. Resulta más interesante la indagación sobre el origen y el ocaso de los recuerdos (equiparando en ocasiones los detalles accidentales e incluso ambientales a los eventos más significativos) que la presumible función terapéutica para su autora en referencia al apartado de no ficción. Uno de los puntos álgidos de la sección y del festival fue La tour de glace, el nuevo trabajo tras las cámaras de Lucile Hadžihalilović, posiblemente su obra más inteligible, en ningún caso menor, donde la responsable de Evolution reincide en opacos imaginarios situados entre la infancia y la adolescencia y su abrupta irrupción en el mundo adulto y cómo, a través de dicha premisa, se exploran conceptos como la dependencia o la sumisión, una constante casi obsesiva en la obra de la cineasta. Se trata de un film narrado como un cuento de hadas gótico de tono onírico, un sobresaliente ejercicio de estilo visual que invita al espectador a sumergirse en un hipnótico escenario metacinematográfico de infinitas capas y múltiples lecturas.  

Kota

La mirada animal al mundo humano y la colisión que se produce entre ambos imaginarios vino de la mano de Kota de György Pálfi, autor que hace unos años se dio a conocer con trabajos de una clara vocación transgresora con tendencia a lo grotesco: Taxidermia (2006) o Final Cut: Ladies and Gentlemen (2012). Curiosamente, en Kota, el realizador húngaro ofrece su película más lineal a nivel narrativo, relatando las peripecias de una gallina que, al igual que hizo Jerzy Skolimowski en EO, equipara su mirada subjetiva con la del espectador. A partir de dicha premisa, situada a medio camino entre la comedia y el drama, las metáforas sobre la gran tragedia humana son tan variadas como en ocasiones previsibles, por ejemplo, equiparar el tráfico de inmigrantes con el encarcelamiento animal o el instinto maternal de la gallina en contraposición con las relaciones decadentes entre los seres humanos. Posiblemente, la gran valía de la película resida en comprobar cómo el cine sigue siendo un medio eficaz a la hora de contemplar el mundo a través de un prisma distinto. Más encaminada a la experimentación, Una película de miedo, al igual que el anterior trabajo de su autor, O futebol (2015), recurre a la diversidad de formatos, el documental, la ficción o el material de archivo, a modo de dispositivos cinéfilos que sirven de herramienta para una suerte de terapia de autoayuda. Con la excusa argumental de seguir sus propios pasos junto a los de su hijo de doce años durante su estancia en un hotel abandonado en Lisboa, Sergio Oksman orquesta una reflexión de carácter contemplativo sobre la identidad y el pasado familiar a través de un espacio de claras resonancias fantasmagóricas, dando como resultado un trabajo algo difuso con relación a unos propósitos autorales, a priori, tan sugerentes como inabarcables.

Fiume o morte!

Otros dos documentales indagaron desde coordenadas más convencionales sobre problemáticas geopolíticas del pasado que, irremediablemente, remiten al presente: por un lado, Fiume o morte! de Igor Bezinovic, supone una distendida recreación de la surrealista invasión tras la Primera Guerra Mundial de la ciudad croata de Rijeka por parte de Gabriele D’Annunzio. A través de un abundante material de archivo, la película reflexiona irónicamente sobre incipientes y absurdos modelos fascistas de antaño por medio de la recreación de sucesos y detalles históricos que pone de relieve cómo la identidad actual de muchos territorios se basa en el legado y reproche a los antiguos intrusos. Por otra parte, Bajo las banderas, el sol del debutante Juanjo Pereira,nos muestra el régimen de Alfredo Stroessner en Paraguay entre 1954 y 1989, a través de una vasta recuperación de material propagandístico. Negando el testimonio o la crónica personal, el documental recurre a conceptos cercanos al found-footage a la hora de reconstruir el ascenso, la toma de poder y caída de la dictadura más longeva de Latinoamérica, mediante la maquinaria visual que lo legitimó. Un detallado ejercicio de arqueología de la imagen política que tiene la virtud de saber utilizar la no ficción como formato inmejorable para la manipulación de material, en ocasiones, focalizado de forma algo obvia como, por ejemplo, cuando paralelamente superpone las palabras de Stroessner loando «las virtudes democráticas» de su mandato con imágenes de la represión que ocurría al mismo tiempo en las calles.

New Directors. Nuevas autorías bajo la contemporaneidad

Bad Apples

Dentro de la sección destinada a óperas primas y segundos trabajos, Bad Apples de Jonatan Etzler cuestiona el sistema educativo mediante la sátira, fijando su mirada en las limitaciones y la ética existentes en dicho ecosistema. Una película que narra la lucha de una joven maestra frustrada con un estudiante decidido a causar el caos. Concepto argumental que puede remitirnos a la estupenda Election de Alexander Payne, por aquello de retratar desde un posicionamiento lúdico enfrentamientos y dinámicas de poder dentro del deteriorado ámbito escolar. Pese a que el retrato social termina siendo bastante turbio, se agradece que su decidida afiliación a la comedia negra se distancie de manidos realismos de naturaleza pedagógica. También de adolescentes y sus problemáticas versa Weightless (Premio a la Mejor Película de esta sección), cinta danesa que se sitúa bajo unas reconocibles coordenadas del coming of age en una historia donde una joven con sobrepeso ingresa en un campamento de verano en el que se dará cuenta de la futilidad de comer de forma equilibrada y hacer ejercicio, ya que son meros componentes secundarios en el aprendizaje vital de la vida.Por fortuna, y pese a lo manido de la temática, la película de la realizadora Emile Thalund no se queda en nociones simples o políticamente correctas, sino que se centra en el ambiguo retrato de alguien que debe afrontar el juicio de su entorno sobre su aspecto y su forma de actuar, saliendo de manera relativamente airosa del reto de retratar el despertar sexual y cómo este termina chocando con determinados comportamientos adultos.

Aro berria

Otras propuestas que orbitaron a través de estructuras narrativas dramáticas, pero desde un prisma más meditativo, en ocasiones, cercano a onirismos lindantes al fantástico fueron, por un lado, la cinta turca As We Breathe de Seyhmus Altun, aproximación a un fracturado núcleo familiar en una situación límite: el devastador incendio en la región de Anatolia acontecido a principios del año 2000. El escenario de tono apocalíptico servirá como perfecta alegoría para una serie de dialécticas, la principal sería el complicado paso a la edad adulta descrita en la historia a modo de migración forzada y su impacto en la infancia que, de forma sugerente, se centran más en la agitación interna de los personajes que en los abruptos acontecimientos del exterior. Por otra parte, Nighttime Sounds pone el foco en marginalidades en la China rural. Como viene siendo habitual en gran parte del cine social contemporáneo de dicho país, el segundo largometraje del realizador Zhongchen Zhang explora un trauma del pasado aplicado al presente representado en una figura femenina que se enfrenta al legado emocional de una explotación de carácter estructural centrada en la historia de la recientemente abolida política del hijo único. Se agradece que la película apueste por una narrativa de contornos poéticos, por momentos, próxima a la fantasmagoría a la hora de recurrir a una evocación que, sin embargo, queda algo lastrada por trillados recursos inherentes a la actual agenda cinematográfica como, por ejemplo, enfocar la mirada femenina en dialécticas próximas al realismo mágico. Una estimulante anomalía fue el debut en el largometraje de Irati Gorostidi con Aro berria, recreación de una aventura utópica de tono disidente, performativo y etnográfico que tuvo lugar durante la Transición en nuestro país. Ambientada en 1978, el relato sigue a un grupo de jóvenes que deciden abandonar su vida laboral en la industria metalúrgica para integrarse en una comunidad aislada en las montañas, lugar donde emprenderán una búsqueda poco ortodoxa de experiencias catárticas compartidas. El paso del oscuro mundo obrero a un contexto libertario es mostrado a modo de ejercicio de cine radical, provisto de una visión tan exigente como inédita, posicionamiento autoral que ejemplifica a la perfección lo que tendría que ser el espíritu de una sección de las características de New Directors.

Horizontes Latinos. El cine identitario

Cobre

El espacio territorial como concepto para gramáticas cinematográficas fue el denominador común dentro del apartado destinado a una parte de la cosecha del cine latinoamericano de 2025: Cobre de Nicolás Pereda entreteje una trama de equívocos, en apariencia banales, en las afueras de un pueblo minero, males endémicos sociales que pasan de ordinarios a extraños, ocasionando un trasfondo ciertamente inquietante. Se trata de una película que, desmarcándose de las tendencias actuales del cine mexicano que denuncian la violencia exponencial del país, utiliza de forma inteligente el recurso del minimalismo para destacar la incomodidad, dibujada a través de un trazo autoral donde lo sugerido y la reiteración de acciones y gestos nos derivan a lo intangible, algo que termina resonando de forma patente en la historia. También existe en Hiedra una visión social poco placentera, en esta ocasión, recurriendo a lo sensorial y corporal (ese concepto cinematográfico que tan bien sabe aplicar Claire Denis a su cine) como principal eje narrativo, aunque, en esta ocasión, dichas coordenadas, demasiado deudoras del hiperrealismo contemplativo, no resultan tan novedosas. A través de una historia de marginalidad y trauma adolescente que gira en torno al difuso vínculo afectivo establecido entre una mujer de 30 años y un adolescente de 17, la realizadora ecuatoriana Ana Cristina Barragánrecurre a la ambigüedad y a una utilización del espacio liminal como punto limítrofe entre lo real y lo imaginario, cuyo resultado final es percibido tan esquivo como lo son sus personajes.

 Nuestra tierra

Uno de los puntos álgidos de Horizontes Latinos vino de la mano de Nuestra tierra de Lucrecia Martel, primer trabajo de no ficción de la responsable de Zama, que recrea el crimen, y posterior juicio, de un líder indígena de Chuschagasta a manos de un terrateniente y dos expolicías. A través de una premisa basada en nociones cercanas al true crime, el asesinato queda registrado en dispositivos móviles. Gracias a curiosos apuntes técnicos como el manejo de los drones para intentar contextualizar el espacio en disputa, Lucrecia Martel orquesta un estimulante discurso sobre las grietas sociales de la actual Argentina con relación al patrimonio territorial, y cómo este es puesto en tela de juicio mediante dudosos sistemas legales. Lúcida reflexión sobre una lógica histórica, expandida a una investigación de carácter etnológico que indaga en una memoria colectiva marcada por el expolio a través de una mirada a los orígenes, al recuerdo comunitario y al concepto de una pertenencia moral. Un espléndido ejercicio de cine político entendido en el mejor sentido del término.

Retrospectiva – Lillian Hellman

Julia

Como colofón a las crónicas del Zinemaldia 2025, me gustaría destacar dos películas, entre las dieciséis proyectadas, pertenecientes a la magnífica retrospectiva dedicada a la dramaturga​ y guionista estadounidense Lillian Hellman. Toys in the Attic de George Roy Hill, adaptación de su pieza teatral estrenada en Broadway en 1960, nos remite a constantes del gótico sureño, una película donde, al igual que la precedente, All Fall Down (John Frankenheimer, 1962), se atisba la sombra de Tennessee Williams. Ambientado en un hogar de Nueva Orleans, el relato muestra el corrosivo comportamiento de dos hermanas solteras y la extraña devoción que sienten por su hermano menor. Drama que pone el foco en el tormento y los sueños incumplidos a través de un estudio sobre la frustración que ejemplifica los melodramas de sociedades ancladas en el pasado tan característicos en el cine de los 60. Por otra parte, la espléndida Julia de Fred Zinnemann se basa en las memorias de Lillian Hellman, en concreto, en el segundo de sus tres libros autobiográficos, “Pentimento”, publicado en 1973, donde se narra la cálida e inocente relación entre dos niñas como contrapunto a la posterior tragedia, cuando años después, sus vidas se separarán a causa de la guerra. Historia al servicio de sus personajes que explora el sentimiento y despertar antinazi de la autora, mediante un tratado cercano al concepto de viaje en el recuerdo, articulado mediante flashbacks y una voz en off que indaga desde distintos posicionamientos en la noción del compromiso moral. Un perfecto cierre de festival ubicado, como suele ser habitual en las retrospectivas, en la sala más pequeña de los multicines Príncipe. Un pequeño reducto destinado a esa cinefilia minoritaria pero fiel que sigue apoyando con su presencia las proyecciones de clásicos como parte esencial de lo que tendría que ser un certamen cinematográfico. 

Palmarés

Concha de Oro: Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa.

Premio Especial de jurado: Historias del buen valle, de José Luis Guerín

Concha de Plata a la mejor dirección: Joachim Lafosse, por Six jours ce Printemps-Là

Concha de Plata a la mejor interpretación: exaequo para José Ramón Soroiz (Maspalomas) y Zhao Xiaohonh (Her heart beats in its cage)

Concha de Plata a la mejor interpretación de reparto: Camila Plaate (Belén)

Guion: Jochim Lafosse, Chloé Duponchelle y Paul Ismaël (Six jours ce Printemps-Là)

Fotografía: Pau Esteve (Los tigres)

Premios fuera de la sección oficial

Premio RTVE Otra mirada: Las corrientes, de Milagros Mumenthaler

Premio Horizontes Latinos: Un poeta, de Simón Mesa Soto (Colombia)

Premio Zabaltegi-Tabakalera: La torre de hielo (Lucile Hadzihalilovic)

Premios Nuevos directores: Weighless, de Emilie Thalund (Dinamarca)

Premio del público a la mejor película: La voz de Hind, de J.A. Bayona

Premio Feroz: Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa

Premio Cine Vasco: Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa

Un compromiso de por vida, póster y tráiler para «Honey Bunch»

Cinco años después de su debut en el largometraje, Violation (2020), el dúo formado por Madeleine Sims-Fewer y Dusty Mancinelli vuelve a fijar su mirada sobre la incomodidad femenina en su nuevo trabajo tras las cámaras titulado Honey Bunch, film cuyo primer tráiler acaba de ser presentado en sociedad y podéis ver a final de página junto a su póster oficial. La película, tras estar presente en la pasada edición del festival de Sitges, llegará a la plataforma Shudder el próximo 13 de febrero de 2026.  

En Honey Bunch vemos como tras un accidente, Diana sufre amnesia y dolores incapacitantes. Homer, su devoto marido, la lleva a una remota clínica de traumatología donde le prometen que se recuperará por completo con la ayuda de una innovadora terapia. Pronto volverá a ser la de antes. Homer está entusiasmado con los progresos de Diana, pero cuantos más tratamientos recibe, menos se parece a sí misma. Diana experimenta visiones inquietantes y nota extraños cambios en el comportamiento de su marido: conversaciones susurradas a puerta cerrada, largos periodos de ausencia y su insistencia en que ella se está recuperando aunque en realidad se siente peor. A medida que los recuerdos perturbadores de su relación comienzan a regresar vívidamente, Diana debe enfrentarse a la posibilidad de que su recuperación tenga un coste mucho mayor de lo que jamás podría haber imaginado, un coste que amenaza con desvelar la siniestra verdad sobre su matrimonio.

La película, con guion a cargo de los propios Madeleine Sims-Fewer y Dusty Mancinelli, está protagonizada por Grace Glowicki, Ben Petrie, Jason Isaacs, Kate Dickie, India Brown, Julian Richings y Jimi Shlag.

  

No te olvides de aquello que crece bajo tus pies. Estudios del folk horror desde la contemporaneidad

El Folk Horror o terror rural es un subgénero, dentro del fantástico, basado en la transmisión de lo terrorífico a través de elementos enraizados con el folclore, las leyendas y las supersticiones. Su origen se remonta a la literatura y los cuentos populares del siglo XIX, si bien su eclosión estética y narrativa llegaría con las diversas cinematografías mundiales a partir de los años sesenta y setenta.

 Este tipo de historias, atravesadas por el ingrediente sobrenatural y sus concomitancias con la brujería, los movimientos neopaganos, la contracultura hippie, el legado de diversos ocultistas, o el miedo social a los cultos y sectas, dará como resultado la reaparición de una serie de creencias ancestrales que permearán los distintos modelos culturales hasta la actualidad.
Este imaginario, que pone en tensión el progreso frente a lo atávico y marginal, ha trascendido las fronteras británicas en las que nació para adaptarse a las realidades de otras geografías: desde los Outback Films australianos o las historias japonesas de fantasmas, hasta el estereotipo de la América profunda.

Desde nuestra contemporaneidad, se puede observar cómo el Folk Horror sigue expandiéndose, también a través de los distintos medios de expresión: videojuegos, cómics, televisión, artes plásticas, etc., dialogando con otros subgéneros como el Slasher o el Survival Horror. Partiendo de estos aspectos, el presente libro ofrece una diversidad de propuestas y reflexiones que giran en torno a esta categoría del terror, como engranaje dentro de la ficción fantástica, contando para ello con una selección de textos de expertos y expertas internacionales. Todo ello, atendiendo a sus propias ramificaciones (mitologías locales, brujería, maldiciones, paganismo, etc.), a la amplitud de sus debates (análisis social, político, cultural, perspectivas feministas, etc.) y a su interconexión con las diversas modalidades de expresión y plataformas de la cultura audiovisual.

Autor: VVAA, Editorial: Tirant Lo Blanch, Páginas: 434

FlixOlé estrena en exclusiva las dos únicas películas protagonizadas por Isabel Pantoja

La plataforma incorpora el 9 de enero a su catálogo los dos títulos con los que la gran pantalla capitalizó la fascinación en torno a la tonadillera: su debut cinematográfico, Yo soy esa, y la película inmediatamente posterior, El día que nací yo

FlixOlé incorpora a su catálogo las dos únicas películas protagonizadas por Isabel Pantoja, una de las figuras más influyentes y reconocibles de la cultura popular española. La plataforma revisita el paso de la tonadillera por la gran pantalla con el estreno en exclusiva, el próximo 9 de enero, de una versión restaurada de su debut, Yo soy esa (Luis Sanz, 1990), y del siguiente y último largometraje que rodó, El día que nací yo (Pedro Olea, 1991).

Además del valor cinematográfico que supone ver y escuchar al icono de la copla interpretando algunos de sus himnos más emblemáticos ante la cámara, ambos títulos se han convertido con el tiempo en documentos imprescindibles para comprender la fascinación social y mediática que despertó Isabel Pantoja, así como su profundo impacto e influencia en el panorama cultural. FlixOlé recupera así un acontecimiento audiovisual que trascendía lo puramente artístico y que generó una expectación sin precedentes, especialmente por la manera en que los personajes dialogaban, de forma directa o simbólica, con la propia biografía de la tonadillera.

Yo soy esa y El día que nací yo se incorporan a la colección ‘Nuestras Folclóricas’, una programación que recuerda a las grandes estrellas que popularizaron el cine musical español, desde los años 30 hasta finales del siglo XX. El especial propone un desfile de batas de cola y costumbres entonadas con acento cañí por figuras de la talla de Imperio Argentina, Estrellita Castro, Juanita Reina, Concha Piquer, Rocío Dúrcal, Lola Flores, Rocío Jurado, la propia Isabel Pantoja y Carmen Sevilla. Esta última protagonizará otro de los estrenos presentes en la nueva colección propuesta por FlixOlé: La bella de Cádiz (Raymond Bernard & Eusebio F. Ardavín, 1953).

Amor y pérdida en el debut cinematográfico de Isabel Pantoja

En un momento en el que la copla atravesaba sus horas bajas, Isabel Pantoja irrumpió con la fuerza de su voz y su personalidad arrolladora en la escena nacional de los 70 para revitalizar un género enraizado en el sentir de todo un país. La artista supo adaptar el cancionero tradicional a los tiempos modernos y se convirtió en un símbolo de la pasión por la copla, una figura que fue agrandando su leyenda con el paso de los años y que fue escuchada en longitudes y latitudes de todo el globo.

Su llegada al cine fue un proceso meditado. A finales de los 70 rechazó debutar en la gran pantalla de la mano de Pedro Masó en La Coquito (1977), al no aceptar las secuencias de desnudos que incluía el guion. Años después, aceptó protagonizar Yo soy esa, proyecto concebido expresamente para su lucimiento y producido por el cantautor Víctor Manuel, que quiso construir un vehículo cinematográfico a la altura de su fama.

En Yo soy esa, Isabel Pantoja interpreta un doble papel: por un lado, a Ana Montes, una consagrada artista cuyo marido (interpretado por José Coronado) se encuentra atrapado en una espiral ludópata y drogodependiente. La pareja acude al estreno del filme que ambos protagonizan, una historia que bien podría plasmar sus vidas tiempo atrás. La misma combina melodrama, numerosos episodios musicales –con interpretaciones de temas como «Se me enamora el alma», «Ojos verdes», «Como dos barquitos» y «Yo soy esa»– y una sugerente estructura de cine dentro del cine que, a su vez, se proyecta como homenaje al cine clásico de folclóricas.

Este juego entre Isabel Pantoja con Ana Montes y su otro alter ego en la gran pantalla, Carmen Torres, estuvo marcado por un contexto de enorme carga emocional y mediática: la reciente muerte de su esposo, el torero Francisco Rivera, ‘Paquirri’.  La propia tonadillera admitió que el filme le ayudó a romper el “encierro” en el que se encontraba. La expectación por verla en la gran pantalla encarnando a un personaje atravesado por el dolor, el duelo y la superación, sumado a los espectáculos musicales y a la presencia magnética de Isabel Pantoja, hicieron de Yo soy esa un éxito de taquilla y un acontecimiento social que trascendió lo estrictamente cinematográfico.

El día que nací yo y otras joyas folclóricas

En la actualidad, la película conserva el testimonio en torno al fenómeno Isabel Pantoja, la capacidad de la copla para adaptarse a nuevos lenguajes y el modo en que cine, música y vida personal se fundieron en uno de los momentos más significativos de la cultura popular española reciente. El largometraje costó 300 millones de pesetas y recaudó más de 650 millones, cifras que animaron a Víctor Manuel a producir el segundo y último largometraje de la artista: El día que nací yo.

Este drama con pinceladas cómicas, dirigido por Pedro Olea y guionizado por Jaime de Armiñán, lleva a la tonadillera a interpretar a Juana Medina, una gitana que vende pescado en el mercado y los fines de semana canta en un tablao. Un profesor desterrado por razones políticas (Arturo Fernández) le propone que lo ayude a hacer un diccionario caló. Juana se siente atraída por el docente, pero también por un cura anarquista amigo de éste. La artista ayuda al religioso a huir del país cuando las autoridades franquistas intentan dar con él. 

Destino y memoria bailan en este melodrama donde el papel de Isabel Pantoja adquiere un tono más trágico, complejo e intenso que su primer largometraje. La copla, más aflamencada, vuelve a ser vehículo de confesión, dolor y redención en esta propuesta con la que FlixOlé completa la colección ‘Nuestras Folclóricas’. Por medio de esta cuidada selección compuesta por una veintena de títulos se podrá disfrutar de musicales con las icónicas Imperio Argentina (Carmen la de Triana), Estrellita Castro (Mariquilla Terremoto y Torbellino), Concha Piquer (La Dolores), Sara Montiel (La violetera y El último cuplé), Marujita Díaz (La corista) y Lola Flores (La Faraona y El balcón de la luna), entre muchas otras.  

La mirada fantasmal, tráiler para «In die Sonne schauen» de Mascha Schilinski

Acaba de ser presentado en sociedad un primer tráiler, que podéis ver a final de pagina junto a su póster oficial, de la cinta alemana In die Sonne schauen, segundo trabajo tras las cámaras de la realizadora Mascha Schilinski, (Dark Blue Girl, 2017). Drama contemplativo que indaga en la muerte, los traumas y la temporalidad, que tras estar presente el pasado año en Cannes (Premio del Jurado) y Valladolid, llegará a nuestro país de la mano de Elastica Films el próximo 8 de mayo de 2026, con el título de El sonido de la caída.       

En In die Sonne schauen vemos como cuatro niñas, Alma, Erika, Angelika y Lenka, pasan su juventud en la misma granja del norte de Alemania. A medida que la casa evoluciona a lo largo de un siglo, los ecos del pasado perduran en sus paredes. Aunque separadas por el tiempo, sus vidas empiezan a reflejarse.

La película, con guion a cargo de la propia Mascha Schilinski junto a Louise Peter, está protagonizada por Hanna Heckt, Lena Urzendowsky, Laeni Geiseler, Susanne Wuest, Lea Drinda, Luise Heyer, Filip Schnack, Luzia Oppermann, Lucas Prisor, Konstantin Lindhorst, Gode Benedix, Martin Rother, Bärbel Schwarz y Florian Geißelmann.  

 

Proyecciones Xcèntric: Radio Liberación. Por un cine musical revolucionario

Abajo y a la izquierda (Martín Baus, 2025)

En las películas de esta sesión, el cine despliega las potencias musicales, sonoras y vibrantes de la denuncia y el activismo anticolonial. Narrada y cantada por primera vez en su idioma criollo, Mujeres de Surinam ofrece un retrato de las voces y las luchas de un país que acababa de alcanzar la independencia. Por otro lado, Abajo y a la izquierda reúne recortes y archivos sonoros de emisoras de radio guerrilleras para confrontar nuestro presente.

Después de 300 años de dominio colonial ejercido por los Países Bajos, Surinam finalmente logró su independencia. Sin embargo, empresas neerlandesas y norteamericanas mantenían vigente la explotación, el racismo y el empobrecimiento masivo de la población. Para dar cuenta de la situación, Mujeres de Surinam nos invita a conocer las vidas de madres solteras, agricultoras, maestras, desempleadas y migrantes. Estructurada por canciones populares y de protesta, fue producida por Cineclub Vrijheidsfilms, que manejaba una red de distribución y producción de cine militante en los Países Bajos, y por LOSON, la organización nacional neerlandesa para los surinameses.

Siguiendo la tradición del Tercer Cine, el cineasta chileno Martín Baus pone de manifiesto el extractivismo ecológico de Holcim, una compañía suiza de cemento y otros materiales de construcción que actualmente administra reservas naturales en Latinoamérica. Abajo y a la izquierda propone un collage de archivos visuales (con registros del paisaje, fotografías de figuras revolucionarias, palabras y consignas históricas) y archivos sonoros (la voz de Jean-Luc Godard, programas de radio rebeldes o un merengue de Luis «Terror» Días), apilados como capas geológicas para sintonizar nuestro tiempo. Ante el desgaste y la desilusión, estas películas expresan la necesidad de producir objetos artísticos que acompañen las luchas, para que transmitan y transformen la energía en resistencia.

Abajo y a la izquierda, Martín Baus, 2025, 16 mm y digital, Ecuador, Chile, Suiza, 14 min, VOSE; Mujeres de Surinam (Oema foe Sranan), At van Praag, 1978, 16 mm a DCP, Surinam, Países Bajos, 56 min, VOSE.

Fecha: 25 enero 2026

Horario:18.30

No se podrá acceder a la sala una vez empezada la proyección.

Espacio: Auditorio

Precio: 4 € / 3 € Reducida
Abono 5 sesiones: 15 € / 12 € Reducido
Amigos CCCB: gratuito

Venta de entradas en taquillas (taquilles@cccb.org / 933064100) y online.

El viaje espectral, tráiler para «New Dawn Fades» de Gürcan Keltek

Una de las propuestas autorales mas radicales del 2025 fue el nuevo trabajo del realizador turco Gürcan Keltek New Dawn Fades, film cuyo tráiler y póster oficial podéis ver a final de página. Cinta, que tras su paso por festivales como Locarno o el D’A Film Festival, lleva al límite su noción del fantástico a través de un recorrido espectral y apocalíptico por la ciudad de Estambul, mediante una arriesgada incursión en la psicogeografía. La película esta disponible en Filmin con el título de El horizonte desaparece.

En New Dawn Fades vemos como después de varios años de tratamientos para su salud mental, el joven Akin solo sale de casa para visitar de una forma errática los monumentos religiosos de Estambul. Durante esas visitas, el hombre, que va perdiendo el contacto con su verdadero yo, entra en un estado de éxtasis mientras intenta refugiarse en Dios.

La película, con guion a cargo de propio Gürcan Keltek, está protagonizada por Cem Yigit Uzümoglu, Suzan Kardes, Erol Babaoglu, Birce Bircan, Dilan Düzgüner, Gürkan Gedikli, Sahin Hayri Üren, Lilay Gürbüz, Baran Can Eraslan, Gozde Duru, Hasan Kurun, Ekrem Aral Tuna y Damla Alibese.  

  

Cillian Murphy protagoniza «Cosas pequeñas como estas», un drama irlandés premiado en Berlín 

Filmin estrena el 9 de enero la adaptación de la aclamada novela de Claire Keegan, tras pasar por el Festival de Berlín y los premios del cine irlandés. 

Filmin estrena el próximo 9 de eneroCosas pequeñas como estas” el drama irlandés protagonizado por Cillian Murphy (“Oppenheimer”, “Peaky Blinders”), quien también ejerce como productor junto a Matt Damon (“El indomable Will Hunting”, “Infiltrados”) y Ben Affleck (“Argo”, “Pearl Harbor”). La dirección corre a cargo de Tim Mielants, que ya había trabajado con Murphy en la tercera temporada de “Peaky Blinders”. La película fue presentada en la Sección Oficial del Festival de Berlín, donde Emily Watson (“Chernobyl”, “War Horse”) obtuvo el Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto. Además, el filme fue ampliamente reconocido en los Irish Film & Television Awards, donde se alzó con los galardones a mejor película, mejor actor protagonista y mejor guion.

Ambientada en 1985, en los días previos a la Navidad, la historia se sitúa en un pequeño pueblo del condado de Wexford, Irlanda. Bill Furlong es un comerciante de carbón que lucha por sacar adelante a su familia: su esposa y sus cinco hijas. Durante una entrega matinal en el convento local, realiza un descubrimiento perturbador que le obliga a enfrentarse tanto a su propio pasado como al silencio colectivo de una comunidad profundamente marcada por el control moral de la Iglesia católica.

La adaptación de la novela

La película adapta la aclamada novela corta homónima de Claire Keegan, finalista del Booker Prize y ganadora del Orwell Prize de ficción política: “Lo que capté de la escritura de Claire es su minimalismo, y sentí que no había otra opción que convertirme en un observador silencioso”, explica Mielants. Esa contención se traduce en una puesta en escena que privilegia los primeros planos y la observación atenta: el protagonista aparece constantemente absorto en sus pensamientos, atravesado por oleadas de vulnerabilidad y contención, mirando y siendo mirado, pero nunca ausente.

El peso del filme descansa, en gran medida, sobre la interpretación de Murphy, a quien el propio Mielants define como “uno de los mejores actores del planeta”. El actor señala que el arco del protagonista funciona como el título de la película sugiere: una acumulación de pequeños gestos y decisiones aparentemente insignificantes que, poco a poco, revelan su verdadera dimensión moral.

Las lavanderías de la Magdalena 

“Para prosperar en esta vida, hay cosas que hay que ignorar”. Así se lo dice Eileen, la firme y pragmática esposa de Bill, cuando percibe en él señales inquietantes de desasosiego. Esa frase condensa la tragedia moral de la Irlanda de los años ochenta y apunta directamente al sistema de silencio cómplice que permitió la existencia de las lavanderías de la Magdalena: instituciones católicas donde miles de mujeres consideradas “caídas” (madres solteras, víctimas de abuso, jóvenes abandonadas) fueron internadas y obligadas a trabajar en condiciones de explotación.

Mielants subraya que el verdadero drama reside en los puntos ciegos de la comunidad, sostenidos por la evasión, el miedo y una falsa inocencia colectiva. En ese contexto, Bill Furlong encarna una encrucijada moral: la posibilidad de romper el silencio o perpetuarlo. 

Crónica Festival de San Sebastián 2025 (II)

Perlak, el festival de festivales

Varias películas de índole revisionista estuvieron presentes en ese gran cajón de sastre temático y autoral que viene siendo la sección Perlas en los últimos años. Nouvelle Vague rememora la gestación de À bout de soufflé de Jean-Luc Godard, film clave que significó el inicio del movimiento cinematográfico francés al que hace referencia el título de Richard Linklater. Ejercicio que puede ser entendido como un cuidado homenaje que refleja el zeitgeist de aquella época, por momentos, demasiado cercano al concepto de mostrar el making-of de una película, sin apenas detenerse en la indagación de significados ocultos de dicha elaboración creativa. Intención loable cuyo equilibrio oscila entre la admiración y el fetichismo cinéfilo y que se solventa con cierto aplomo por el responsable de Before Sunset, pero que, al mismo tiempo, establece curiosas contradicciones percibidas a modo de una suerte de simulacro esteticista con tendencia a la sobreexposición, antagónico en intenciones respecto a la subversión cinematográfica que pretende ensalzar.  

L’étranger

Por su parte, Bugonia vendría a ser la constatación del saco de ideas rotas en el que parece haberse convertido Yorgos Lanthimos en los últimos años. Remake de Save the Green Planet! (Jang Jun-hwan, 2003), película esencial para entender las características y la idiosincrasia del boom del cine coreano de hace dos décadas, el film de Lanthimos resulta algo tedioso, por mucho que recurra al componente lúdico a la hora de desarrollar conceptos ya transitados con anterioridad como, por ejemplo, la radiografía de clases sociales dispares, o mostrar una época de extremismos y fanatismos propicia para la gestación de comportamientos paranoicos ubicados en oscuros universos marginales. Un mal menor, si nos centramos en la naturaleza distendida de la propuesta, algo alejada de la impostura de sus últimos trabajos, Poor Things (2023) y Kinds of Kindness (2024). Bastante más satisfactoria resulta la reinterpretación que hace François Ozon en L’étranger, tanto de la novela homónima de Albert Camus como de su anterior adaptación al cine dirigida por Luchino Visconti en 1967. Película que lleva casi al extremo un aplicado esteticismo; a tal respecto, el trabajo como director de fotografía de Manuel Dacosse, habitual de directores como Fabrice Du Welz, Lucile Hadzihalilovic, Hélène Cattet y Bruno Forzani, resulta abrumador, que establece sorprendentes conexiones con una vertiente conceptual del relato, posiblemente la única vía narrativa válida a la hora de mostrar el nihilista viaje de un personaje en cuyo imaginario anida el vacío emocional. Adaptación distante y oníricamente disociada que tiene la virtud añadida de no intentar ir más allá del texto original.   

     O agente secreto

Cambiando de tercio y tono, otra serie de trabajos indagaron en problemáticas sociopolíticas del pasado y presente, por ejemplo, la estimulante O agente secreto de Mendonça Filho; ambientada en 1977, año clave de la dictadura brasileña, se sitúa bajo coordenadas cercanas al thriller político, y cómo a través de dichos patrones cinematográficos, se aborda la memoria histórica de un país. Su característico tono caleidoscópico ocasiona curiosas rupturas estilísticas y genéricas, en especial las referidas al thriller, espléndidamente ejecutado al inicio y al final del relato, y se sitúa muy por encima de un ligero tono de comedia y una más que discutible incursión dentro del realismo mágico. Las secuelas de una dictadura también forman parte esencial de Un simple accident de Jafar Panahi, película que parte de una anecdótica premisa: el atropello accidental de un perro por parte de un supuesto antiguo torturador del régimen iraní, acontecimiento que reunirá de forma casual a unos antiguos compañeros de prisión que intentarán verificar la identidad del sospechoso. Siguiendo unos códigos cercanos a la comedia absurda que, conforme avanza, adquiere una tonalidad cada vez más oscura que podría emparentarla con Death and the Maiden de Roman Polanski, Un simple accident supone el particular ajuste de cuentas moral de Jafar Panahi con el régimen dictatorial iraní. Panahi lo hace mediante un lúcido relato simbólico que expone dilemas de tono casi metafísico sobre la venganza y el perdón, mostrados como un tratado sobre la pesadilla moral de un país que se plantea el poder recuperar la dignidad después de haber sido obligado a abandonarla.

The Voice of Hind Rajab

La denuncia también está muy presente en The Voice of Hind Rajab de Kaouther Ben Hania, aunque, en esta ocasión, las formas difieren de forma drástica. Película cuya supuesta validez parece estar fundada en la inmediatez de un actual conflicto bélico con un andamiaje narrativo que resulta parcialmente interesante, con relación a cómo diversos dispositivos tecnológicos reflejan dicho imaginario, pero que, sin embargo, adolece de un discutible enfoque en referencia a una puesta en escena que dramatiza y manipula el trágico destino de una niña palestina asesinada en la Franja de Gaza. Creando un debate, tanto en lo concerniente a su valía como testimonio fílmico, como en lo referido a un posicionamiento que plantea serios problemas éticos visibles en el acto final de la película, que podría equipararse perfectamente con los documentales Mondo y sus secuelas, realizados en su día por Gualtiero Jacopetti y Franco Prosperi. Otra interesante reflexión sería hasta qué punto el cine y la política pueden ir de la mano en determinadas situaciones, aquí en relación con gran parte de la crítica e informadores de cine desplazados en la pasada edición del festival de Venecia que exigieron premiarla como un acto reivindicativo, posicionamiento cercano a lo banal y, lo que es peor, muy poco respetuoso con el resto de las películas presentes en el certamen.

Uno de los puntos álgidos de la sección vino de la mano de Joachim Trier con Sentimental Value, relato donde el realizador noruego vuelve a transitar por temas esenciales de su filmografía; el más evidente sería el relacionado con los conflictos inherentes a las relaciones familiares, aquí sumado a la indagación que se hace del concepto del cine dentro del cine, un reflejo del arte como forma de comunicación de los personajes en el relato. El responsable de Thelma (2017) recurre a estilemas narrativos propios del drama nórdico, deudor tanto del cine de Ingmar Bergman como de las introspecciones dramáticas que Woody Allen planteó en films como Interiors (1978) o Another Woman (1988). Poniendo de manifiesto la vigencia de un tipo de cine que hoy sería percibido como anómalo, un drama adulto dialogado de forma austera que gira alrededor de una historia de padres e hijas incomunicados a nivel emocional. Joachim Trier presenta su trabajo más maduro hasta la fecha que, para bien, se ubica en las antípodas de la mayoría de actuales propuestas donde la intensidad dramática se cimenta en toscos subrayados y estridencias.  

Die My Love

Otra introspección, aunque de diversa naturaleza, es la que ofrece Lynne Ramsay en Die My Love, película que parte del concepto de la psicosis posparto que deviene en campo de batalla, temática manida que empieza a mostrar numerosos signos de agotamiento, especialmente en digresiones tan cuestionables como, por ejemplo, las recientes Nightbitch (Marielle Heller, 2024) o Salve María (Mar Coll, 2024). Una premisa argumental que, sin embargo, Die My Love desarrolla de forma más convincente con respecto a las películas antes citadas, en esta ocasión, por la transversal radiografía que hace del American way of life, mediante el periplo de un joven matrimonio que se muda de la gran ciudad a una zona rural tras tener un hijo. Concepto supuestamente idílico, aquí llevado a una situación límite, donde la inseguridad del personaje de Jennifer Lawrence, que toma como principal referencia a Gena Rowlands en A Woman Under the Influence, se transforma en una suerte de comportamiento psicopático. Al igual que en anteriores trabajos de Lynne Ramsay como We Need to Talk About Kevin (2011) o You Were Never Really Here (2017), el argumento de Die My Love versa sobre heridas ocultas, y cómo estas terminan propiciando irracionales comportamientos y simbologías en el tramo final del relato, como el anhelo por querer sentirse vivo. Bastante más distendida en forma y fondo resulta Vie privée de Rebecca Zlotowski, que retrata a una reputada psiquiatra (una esforzada Jodie Foster) que investiga la muerte de uno de sus pacientes convencida de que se trata de un asesinato. Thriller de un evidente espíritu hitchockiano llevado a coordenadas cercanas a la comedia, que se convierte en una discordante amalgama de géneros; la lúdica antes citada, posiblemente, sea la que mejor funcione; la historia recurre a la trama detectivesca y al drama familiar. Una fusión que termina provocando arritmias y cambios de registro poco convincentes, en especial, cuando estos intentan orbitar alrededor de temas más serios como, por ejemplo, la reflexión sobre alguien que se gana la vida escuchando las confesiones más íntimas de sus pacientes, pero no logra averiguar cómo funciona la mente del ser humano en determinadas circunstancias fuera de su alcance. 

Frankenstein

Las dos propuestas de Netflix en el Zinemaldia fueron, por un lado, Jay Kelly, comedia dramática que indaga sobre los recovecos de la fama y la identidad de un famoso actor de Hollywood interpretado por George Clooney que, más que nunca, da la impresión de interpretarse a sí mismo, y que serviría como un perfecto y antagónico programa doble junto con Sentimental Value, por aquello de retratar a un célebre veterano de la industria cinematográfica y sus fracasos como padre. Relato que plantea cuestiones a priori interesantes, tales como la crisis de la madurez que deriva en el miedo a la soledad de alguien que ha vivido alejado de la sociedad, o la dicotomía que se establece entre la identidad y la interpretación, reflexiones que Noah Baumbach lleva a un terreno de cierta indulgencia, donde la crónica de tono transcendente es trasladada a una narrativa harto deudora de la comedia clásica de Hollywood, ocasionando un abrupto desequilibrio entre el humor ligero y el drama crepuscular. Por otra parte, Frankenstein de Guillermo del Toro vendría a ser un nuevo ejemplo de cómo el responsable de Cronos lleva tiempo instalado en una desmesura mainstream donde el recurso ilimitado es percibido como poco favorecedor, algo ya visible en sus anteriores largometrajes como Crimson Peak (2025) o Nightmare Alley (2021). Un material propicio para el director de origen mexicano, en especial por su indagación sobre la relación que se establece entre humanidad y monstruosidad, pero que termina jugando en contra de unos postulados que, curiosamente, ya había elaborado previamente, y con bastante mayor acierto. Poniendo de manifiesto la poco favorecedora confrontación que se origina entre una loable dirección artística que intenta ensalzar el gótico y un sentido narrativo algo obcecado en la literalidad. El acabado visual, como seña de identidad del actual streaming, tampoco termina de favorecer al conjunto.

El último arrebato

Dentro de la sección Zinemira cabría destacar Eloy de la Iglesia, adicto al cine de Gaizka Urresti, film que deviene una modélica revisión de la vida y obra del realizador posiblemente más transgresor de la Transición española. Eloy de la Iglesia, adicto al cine, sirve, al mismo tiempo, de guía didáctica para nuevas generaciones cinéfilas, también de revisión para espectadores expertos. Eloy de la Iglesia fue una de las voces más relevantes de la historia del cine español que, al igual que directores como Pier Paolo Passolini o Reiner Werner Fassbinder, salvando las distancias, desnudó la época que le tocó vivir a través de historias asociadas a lo combativo y la marginalidad. De autorías autodestructivas también versa El último arrebato, documental que gira en torno a la mitología existente alrededor de una película, Arrebato (1980), y su autor, Iván Zulueta. Sus responsables, Marta Medina y Enrique López Lavigne, en algunos momentos, se dejan llevar por un entusiasta, y algo naif, juego de metaficción donde ellos mismos parecen situarse como protagonistas. El resultado es un documental que indaga en incógnitas, evidentemente, sin resolver, provisto de narrativas desiguales, las más acertadas terminan siendo las correspondientes a unas determinadas coordenadas habituales dentro del formato de la no ficción, aquí serían los testimonios de los supervivientes de la película, o escuetos análisis de tono ensayístico, como el realizado por Carlos F. Heredero.

Kubrick total: Cómo cambió el rumbo del cine de Hollywood

Esta es la historia de dos caminos. El primero es el recorrido por Stanley Kubrick y su carrera cinematográfica. El segundo es el de la historia del cine de Hollywood. Ambos se encontrarán en un momento crucial, el año 1968, provocando lo que Steven Spielberg definió como “el big-bang” del género clave del cine comercial moderno, la ciencia ficción. Ese punto crucial de la historia del cine será 2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). El presente libro constata la relevancia de esta película, no solo por su calidad cinematográfica, sino por constituirse como punto de giro y unión entre el final de la Era Dorada y el inicio del cine contemporáneo de Hollywood, centrado en las cintas de efectos visuales espectaculares del género de la ciencia ficción y fantasía, que tiene a Star Wars (George Lucas, 1977), y su saga-franquicia, como mayor representante y modelo.

Autor: Sergio Peral, Editorial: SÍLEX EDICIONES, S.L., Páginas: 792

Ciclo de cine “Hiroshi Shimizu – El arte de perderse»

Entre los meses de enero y marzo de 2026 Fundación Japón, Madrid organiza, junto al Círculo de Bellas Artes, Filmoteca de Galicia, La Filmoteca de València y Filmoteca de Catalunya un ciclo retrospectivo dedicado a Hiroshi Shimizu, uno de los grandes maestros de la edad de oro del cine japonés.
 

Hiroshi Shimizu (1903 – 1966) tuvo una larga carrera que le permitió dirigir más de 160 películas durante más de cuatro décadas. Shimizu, del que Kenji Mizoguchi dejo su célebre descripción Yasujirô Ozu y yo logramos hacer buenas películas con mucho trabajo, pero Shimizu es un genio, comenzó trabajando para Shochiku en Tokio a la temprana edad de 21 años, siendo en sus primeros años como director uno de los mejores representantes del nuevo estilo impulsado desde el estudio de Kamata. En Shochiku pasaría las décadas anteriores a la guerra y los años que duró esta, tomando un rumbo diferente, e independiente, tras su fin.  

Sus películas siempre estuvieron marcadas por un naturalismo luminoso, un estilo muy formal y una cámara muy móvil, a la que se ha calificado de errante. Tan móvil o errante como él mismo, conocido por rodar en exteriores y en localizaciones repartidas por todo el país. Siempre mostró en sus historias un interés profundo por los menos representados, por los niños, por las mujeres trabajadoras, por los viajeros y por los marginados.

El ciclo reúne una selección de títulos esenciales que nos permite recorrer diversas etapas de su filmografía, desde una de sus más conocidas películas mudas hasta una de sus últimas películas dirigida en la década de los 50 durante la edad de oro del cine japonés. Las películas que integran el programa muestran la amplitud temática y formal del director, así como su mirada sensible hacia los problemas cotidianos de unos personajes que Shimizu nos muestra siempre cercanos.

Fechas y lugares:

Madrid

Fechas de proyección: del 14 al 31 de enero de 2026.

Lugar: Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes (Calle del Marqués de Casa Riera, 4, 28014 Madrid).

Entradas: 5,5 euros. Entrada reducida: desde 3,5 euros.

Más información en la página web del Círculo de Bellas Artes (próximamente).

A Coruña

Fechas de proyección: febrero 2026.

Lugar: Filmoteca de Galicia (Rúa Durán Loriga, 10, 15003 A Coruña, España).

Entradas: Gratuita.

Más información en la web de Filmoteca de Galicia (próximamente).

Valencia

Fechas de proyección: febrero – marzo 2026.

Lugar: La Filmoteca de Valencia (Plaza del Ayuntamiento, 17. 46002 Valencia).

Entradas: 2.5 euros. Entrada reducida: 1.5 euros.

Más información en la web de La Filmoteca de Valencia (próximamente).

Barcelona

Fechas de proyección: marzo 2026.

Lugar: Filmoteca de Catalunya (Plaça Salvador Seguí, 1. 08001 Barcelona).

Entradas: 4 euros. Entrada reducida: 3 euros.

Más información en la web de Filmoteca de Catalunya (próximamente).

Todas las películas se proyectarán en versión original en japonés con subtítulos en castellano, excepto en Coruña, donde se proyectará con subtítulos en gallego.

Películas y horarios de proyección:

Japanese Girls at the Harbor (Minato no Nihon musume / 港の日本娘, 1933). Blanco y negro. Muda. 94min. 16mm.

Intérpretes: Oikawa Michiko, Inoue Yukiko, Egawa Ureo, Sawa Ranko, Aizome Yumeko, Saito Tatsuo, Nanjo Yasu

Sunako y Dora, amigas de una escuela femenina en Yokohama, están enamoradas de Henry, un chico, que, como ellas, es mitad japonés. Dejando a Dora de lado, Henry empieza a prestarle más atención a Sunako, hasta que comienza a involucrarse con una pandilla de delincuentes y con una mujer llamada Sheridan Yoko. Aunque Shimizu se haría internacionalmente conocido por sus películas sobre niños con un toque documental, en la década de los 30 ayudó a formular el estilo moderno que tipificó las producciones que salían del estudio de Shochiku Kamata. Un buen ejemplo es esta singular película, en la que rueda un melodrama típicamente japonés con un estilo casi europeo, en la que utiliza un montaje audaz y muy rítmico para la época, planos largos con encuadres singulares y un diseño de escenografía moderno.

Forget Love for Now (Koi mo wasurete / 恋も忘れて, 1937). Blanco y negro. 73min. 35mm.

Intérpretes: Kuwano Michiko, Sano Shûji

Yuki trabaja como anfitriona en un bar de Yokohama para poder sustentar a su hijo pequeño, Haru. Después de que su jefe se niegue a compartir los beneficios del local, Yuki se ve obligada a que la acompañe un supervisor, Kyosuke, contratado para asegurarse de que no cause más problemas. Kyosuke queda conmovido tras conocer la devoción que tiene Yuki por su hijo, quien sufre el acoso de sus compañeros de escuela. Una de las películas más antiguas del ciclo Shimizu la rodaría principalmente en interiores, centrándose en la melancolía de una mujer trabajadora y la valentía de un niño.

The Masseurs and a Woman (Anma to onna / 按摩と女, 1938). Blanco y negro. 65min. 16mm.

Intérpretes: Takamine Mieko, Tokudaiji Shin, Himori Shinichi, Saburi Shin, Bakudan Kozo, Sakamoto Takeshi, Kasuga Hideko.

Tokuichi y Fukuichi son dos masajistas ciegos ofreciendo sus servicios por los complejos de baños termales situados en la península de Izu. En uno de estos complejos, Tokuichi atiende a una mujer misteriosa proveniente de Tokio llamada Michiho, quien le parece tanto atractiva como enigmática. Cuando una serie de robos comienzan a producirse en el complejo, Tokuichi se da cuenta de que el ladrón solo puede ser Michiho. Aunque Hiroshi Shimizu escribió el guion de The Masseurs and a Woman, una de sus películas más personales fue en realidad el resultado de la improvisación, con Shimizu llevando a un elenco y equipo de ideas afines a una locación tan de su gusto como Izu dejando que la película se desarrollara desde allí.

Introspection Tower (Mikaheri no tô /みかへりの塔, 1941). Blanco y negro. 110min. 16mm.

Intérpretes: Ryu Chishu, Miyake Kuniko, Morikawa Masami, Nara Shinyo, Nomura Yuiko, Yokoyama Jun, Otsuka Norio, Furuya Teruo.

Basada en la novela de Toyoshima Yoshio compuesta por las notas escritas por Kumano Ryuji, jefe de una institución para jóvenes delincuentes, Instrospection Tower es una película raramente producida por un estudio en su época, mostrando un problema social mediante un estilo documental. En esta singular película Shimizu nos habla, desde su amor a la infancia y su particular optimismo, de una escuela donde más de 200 niños con necesidades especiales viven en varias casas construidas en un extenso campus. A cada uno se le asigna un maestro y un cuidador a los que se les llama «Mamá» y «Papá», con los que la escuela busca integrarlos en un ambiente familiar, brindándoles desde educación básica hasta formación profesional sencilla.

Notes of an Itinerant Performer(Uta-jo oboegaki / 歌女おぼえ書, 1941). Blanco y negro. 95min. 16mm.

Intérpretes: Mizutani Yaeko, Uehara Ken, Fujino Hideo, Asagiri Kyoko, Tsuda Haruhiko, Kawamura Reikichi, Kasuga Hideko, Tomimoto Minpei.

Uta es una bailarina en una pequeña compañía itinerante liderada por Monroku. Un día, harta de una vida nómada y de que no la respeten, aprovecha el abandono de Monroku y de la compañía para comenzar a trabajar en casa de un antiguo conocido, con el que coincidió haciendo de geisha sustituta. Allí comienza enseñándole a la hija de su conocido, Nuiko, a bailar. Interpretada por una gran actriz como, Mizutani Yaeko, Notes of an Intinerant Performer recoge la tradición del teatro shinpa, o “nuevo estilo”, en el que se contaban historias melodramáticas, de mujeres sufriendo un destino trágico por el perjuicio social y la desigualdad. En manos de Shimizu el elemento trágico se suaviza y la historia es contada con una perspectiva más sutil.

Ornamental Hairpin (Kanzashi / 簪, 1941). Blanco y negro. 68min. 16mm.

Intérpretes: Tanaka Kinuyo, Kawasaki Hiroko, Saitô Tatsuo, Ryû Chishû, Himori Shinichi, Mimura Hideko, Yokoyama Jun, Otsuka Masayoshi, Kawara Kanji, Sakamoto Takeshi.

Emi y su amiga Okiku deciden hacer una breve parada en unos baños termales durante un viaje en grupo por las montañas de Yamanashi. Al día siguiente, cuando ambas se han ido, Nanmura, un joven exsoldado recuperándose en los baños termales, se hace daño al pisar una pinza de pelo de una mujer. Un accidente que le parece muy romántico. Trabajando sobre una novela de Ibuse Masuji, Shimizu nos vuelve a mostrar un complejo de aguas termales como un lugar de evasión, casi utópico, ayudando a que esta obra tenga un tono relajado. A la vez, Ornamental Hairpin es una muy cuidada producción cinematográfica ejemplo de la parte más luminosa del cine japonés durante la guerra.

Mr. Shosuke Ohara (Ohara Shosuke-san / 小原庄助さん, 1949). Blanco y negro. 90min. 16mm.

Intérpretes: Ôkôchi Denjirô, Kazami Akiko, Iida Choko, Tanaka Haruo, Kiyokawa Soji, Himori Shinichi, Miyakawa Reiko, Ayukawa Hiroshi, Kiyokawa Nijiko.

Sugimoto Saheita, un prominente terrateniente rural con un largo, y prestigioso linaje familiar, vive su vida como una figura de una canción del folclore japonés, Ohara Shosuke-san: se levanta tarde, bebe por la mañana y es descuidado con el dinero. Mr. Shosuke Ohara puede parecer una más de las muchas películas de la época donde se promovían políticas de democratización durante la ocupación por parte de los aliados, pero Shimizu con su humanismo luminoso la convierte en una historia conmovedora, rebosante de calidez y humor, y marcada por un tono muy desenfadado en la que destaca cómo aprovecha al máximo la interacción de los personajes con los escenarios y la riqueza de los paisajes.

The Shiinomi School (Shiinomi gakuen/しいのみ学園, 1955). Blanco y negro. 98min. 16mm.

Intérpretes: Kagawa Kyoko, Uno Jukichi, Hanai Ranko, Kawarasaki Kenzo, Iwashita Ryo, Shimazaki Yukiko, Ryuzaki Ichiro, Mori Mitsuhiro.

Yamamoto, un profesor de psicología en la universidad, y su mujer, Fumiko, tienen dos hijos, uno de ellos, Yudo, sufre un tipo de parálisis. Por este motivo, Yamamoto y su mujer, deciden usar todo su dinero para crear una escuela donde niños con necesidades especiales parecidas puedan conseguir el amor y el cuidado suficiente para hacer crecer su confianza en sí mismos. Basada en una historia real, se trata de la única película de la época que trató los problemas de los niños con necesidades especiales. El humanismo y la empatía característica de Shimizu hace que la la historia que nos cuenta resulte optimista y luminosa.

Teaser tráiler para «Look Back», lo nuevo de Hirokazu Koreeda

Acaba de ser presentado en sociedad un primer adelanto, en forma de un breve teaser tráiler que podéis ver a final de página junto a un póster promocional, del nuevo trabajo tras las cámaras del realizador japonés Hirokazu Koreeda titulado Look Back.

El ganador de la Palma de Oro por Shoplifters (2018), que durante 2026 también tiene previsto estrenar Sheep in the Box, adapta en imagen real el manga superventas de Fujimoto Tatsuki que ya contó con un film animado en 2024 en formato mediometraje dirigido por Kiyotaka Oshiyama. Aún sin fecha de estreno prevista, la película apunta a estar presente en algún festival grande de inicio de año, posiblemente Berlín o Cannes.  

Look Back sigue a dos chicas que aspiran a convertirse en artistas creadoras de manga y cuyo vínculo evoluciona a lo largo de años de silencioso crecimiento y pérdida.

La película cuenta con un guion adaptado a cargo del propio Hirokazu Koreeda junto a Ryoko Taguchi.

El D’A 2026 anuncia sus primeros nombres

Christian Petzold será el protagonista del Focus y Mia Hansen-Løve recibirá el Premio D’A 2026

El D’A – Festival de Cinema de Barcelona, que se celebrará del 19 al 29 de marzo de 2026, anucia el nombre de los primeros protagonistas de la 16.º edición del festival: Christian Petzold y Mia Hansen-Løve.

Focus D’A 2026: Christian Petzold

El Focus D’A 2026 estará dedicado al cineasta alemán Christian Petzold, que asistirá al festival para presentar una amplia retrospectiva de su obra – con numerosos títulos inéditos o inaccesibles actualmente y que podremos disfrutar en la gran pantalla de la Filmoteca de Catalunya -, así como el estreno en Cataluña de su último film, Miroirs No. 3. La película, presentada en el Festival de Cannes, está protagonizada por una magnífica b, colaboradora habitual del director en sus producciones más recientes.

La mirada sobre la Europa contemporánea de Christian Petzold, entre esperanzada y siempre a punto de derrumbarse, entre la promesa de futuro y la mirada a las catástrofes pasadas, ha adoptado formas de melodrama, fábula fantástica o relatos sociopolíticos fuera de toda norma. Su cine, heredero directo de la Escuela de Berlín, se caracteriza por una puesta en escena precisa y austera, y con personajes atrapados a menudo en espacios de tránsito. Un cineasta prolífico, seleccionado y premiado en festivales como Berlín (El cielo rojo, Ondina, En tránsito, Barbara, Yella), Venecia (Jerichow, The State I Am In) o San Sebastián (Phoenix), que se ha consolidado como una de las voces imprescindibles del cine europeo contemporáneo.

El Focus D’A 2026 se realiza con la colaboración de la Filmoteca de Catalunya y el Goethe-Institut Barcelona

Premio D’A 2026: Mia Hansen-Løve

La directora francesa Mia Hansen-Løve, una de las más queridas del festival y que visitó en su primera edición para presentar Le père de mes enfants, será galardonada con el Premio D’A 2026. El premio reconoce la trayectoria de una cineasta independiente y personal, que recoge la tradición del cine francés de autor con su mirada siempre renovada y luminosa e historias arraigadas en sus vivencias o su entorno: su hermano en Edén, su primer productor en Le père de más enfants, ella misma en Un amour de jeunesse, el declive de su padre en Una bonita mañana.

Ganadora del Oso de Plata a la mejor dirección en la Berlinale 2016 por El porvenir y del premio especial del jurado de la sección Un Certain Regard de Cannes 2009 por su segundo filme, Le père de mes enfants, Mia Hansen-Løve visitará el D’A 2026 y en el marco del festival mantendrá un diálogo sobre su obra. Su visita a Barcelona será posible gracias a la colaboración entre el D’A – Festival de Cine de Barcelona, ​​la Residència de Guions de la Acadèmia del Cinema Català (dirigida por Carla Simón), ECIB (Escuela de Cine de Barcelona), A Bao A Qu – Cinema en curs. Ciclo Compartir el cinema y la Filmoteca de Catalunya.

Crónica Festival de Sitges 2025 (II)

Noves Visions, la realidad distorsionada

Noves Visions volvió a erigirse en uno de los apartados más sugerentes de Sitges 2025, un espacio con vocación por ofrecer contenidos de un marcado tono autoral, poco dado a limitaciones genéricas. A tal respecto, varias fueron las películas que indagaron en el psicodrama como concepto cercano al fantástico: The Things You Kill, del cineasta iraní Alireza Khatami,oscuro thriller psicológico que transita por la frustración mental de un individuo y cómo tal malestar nace a consecuencia de un violento legado generacional. Película sobre masculinidades erráticas y amenazadas que funciona como una suerte de versión primigenia del Lost Highway de David Lynch, tanto por las disociaciones mentales (y físicas) como por la imposibilidad de reconocerse a uno mismo. Otra interesante y sombría propuesta fue la cinta húngara Feels Like Home, estimulante reflexión sobre la impostura familiar que pervierte el concepto visto en Familia (Fernando León de Aranoa, 1996), donde una solitaria mujer es secuestrada por una familia que jura que es su hija desaparecida. Para sobrevivir deberá aceptar forzosamente ese nuevo rol. Pese a una fuerte carga alegórica que indaga en dinámicas de poder y sumisión, con el trasfondo de la defensa de valores nacionalistas, el cineasta Gábor Holtai gestiona con aplomo coordenadas genéricas aplicadas a un claustrofóbico espacio escénico, evocando desde la distancia narrativas próximas al enclaustramiento como lugar propicio para la pesadilla, visto, por ejemplo, en películas como The Collector (William Wyler, 1965) o Misery (Rob Reiner, 1990).

The Things You Kill

También asistimos a una representación sobre las tensiones generadas en un espacio cerrado en The True Beauty of Being Bitten by a Tick, en esta ocasión, el conflicto se origina entre una invitada y sus huéspedes en una casa de campo. Partiendo de una premisa parecida a la de Safe (Todd Haynes, 1995), por aquello de mostrar la angustia milenarista de un personaje, la película de Pete Ohs cuestiona mediante el sarcasmo la cultura del bienestar aplicada aciertos estilos de vida. Expuesta de forma inteligente en una primera parte mediante un inquietante tono atmosférico y sonoro donde observamos la paranoia de alguien que intuye que algo malo está sucediendo, pero no puede identificarlo. No resulta tan satisfactoria en su resolución a causa de una tosca metáfora, por más que el director la adorne con conceptos weird.

Así mismo, resulta admirable que treinta y dos años después de la referencial Dark Waters, 1993, una de las adaptaciones libres más acertadas del imaginario Lovecraft, Mariano Baino lleve la pesadilla religiosa a la hipérbole en Astrid’s Saints, incursión en el abismo del duelo de una madre, un personaje en un único escenario donde solo queda espacio para el castigo y la penitencia. Un film con evidente vocación de culto expuesto a modo de sinfonía barroca. Posiblemente sea la película más radical de este Sitges 2025 a nivel conceptual, cuya naturaleza inmersiva dota de sentido la existencia de una sección como Noves Visions. Provista también de un innegable carácter experimental, la extravagante fantasía cósmica Transcending Dimensions (Mejor dirección) deviene en un compendio de la obra del japonés Toshiaki Toyoda, autor cuyo sello distintivo de su cine es la fusión de géneros, a cuál más diverso, en esta ocasión, su película es un híbrido de ciencia ficción, sátira, suspense y folclore autóctono. Su excentricidad podría remitirnos de forma puntual a The Holy Mountain (Alejandro Jodorowsky, 1973), ya que recurre a un arsenal de influencias visuales y sonoras y a nociones tan equidistantes como la búsqueda espiritual aplicada a la comedia bizarra.  

Astrid’s Saints

Más modesta en intenciones, la interesante OBEX retrata a un solitario hombre que, con el propósito de recuperar a su perro, se introduce en un juego de ordenador de última generación.Al igual que en su anterior película (Strawberry Mansion, 2021), Albert Birney nos guía a través de un surrealista viaje por los sueños. Pese a ser presentada como una fábula amable, en OBEX, al igual que ocurría enI Saw the TV Glow (Jane Schoenbrun, 2024), existe la voluntad de ir un paso más allá a la hora de evocar una determinada nostalgia, planteando un soterrado subtexto sobre los miedos y emociones para establecer vínculos con los medios tecnológicos que surgieron en la década de los 80. Una interacción que moldeó identidades y estilos de vida herméticos, que agudizó psiques incapacitadas para conectar con otras personas, un mal social que cuarenta años después se intuye como endémico. Por su parte, Dead Lover de la canadiense Grace Glowicki basa su experimentación en mostrar una suerte de subversiva representación teatral rodada en 16 mm. que toma referencias del Grand Guignol y conceptos del cine mudo para plasmar las desventuras de una sepulturera que intenta resucitar a su amante. Película donde romanticismo y humor escabroso se amalgaman con tonalidades camp, discursivas queer o reminiscencias prometeicas, obcecada en convertirse en una obra transgresora cuyo repertorio genérico es percibido como demasiado anárquico, condición inherente al cine underground al que intenta rendir tributo recreando la icónica escena escatológica del Pink Flamingos de John Waters.  

   OBEX

De naturaleza más convencional, la sueca The Home insiste en una temática transitada últimamente con bastante frecuencia: el terror geriátrico, presente en películas como por ejemplo Relic (Natalie Erika James, 2020), La abuela (Paco Plaza, 2021), Night Silence (Bartosz M. Kowalski, 2024) o The Rule of Jenny Pen (James Ashcroft, 2024), a través de una rudimentaria mezcla de conceptos. Por un lado, recurre al naturalismo para describir el deterioro mental de una madre y el sentimiento de culpa de su propio hijo, y por otro, al fantástico, centrado en una historia de posesiones. Curiosamente, funciona mejor en el último apartado con relación al manejo de tangibles coordenadas genéricas, como su diseño de sonido, en contraposición a manidas discursivas sociales sobre traumas ocasionados por el pasado. Otro film con serias dificultades para encauzar el drama al relato fantástico es The Holy Boy, nuevo ejemplo de cómo el actual cine de género italiano sigue sin encontrar unas pautas genéricas que en el pasado fueron sus sólidas señas de identidad. Una comunidad rural, pese a haber sufrido una catástrofe en el pasado, es extrañamente feliz gracias a un joven con poderes, cuyo abrazo absorbe tristezas y malos pensamientos. Premisa sugerente, de un marcado tono de fábula, provista de un collage de referencias que van desde la literatura de Stephen King a películas de cine nórdico recientes como Let the Right One In (Tomas Alfredson, 2009) o The Innocents (Eskil Vogt, 2021), que, sin embargo, adolece de un desequilibrio narrativo, visible de forma alarmante en los giros argumentales de su tramo final que juega en detrimento de la supuesta ambivalencia que requería el tratado sobre el sufrimiento personal que intenta exponer la película de Paolo Strippoli.  

      The Holy Boy

Finalizo esta sección reseñando dos anomalías: por un lado, Every Heavy Thing, película que deviene en fiel exponente de la autoría de su realizador, Mickey Reece, consistente básicamente en dinamitar todos los subgéneros por los que transita. Si en Agnes (2021) reconfiguraba el terror religioso mediante una narrativa rupturista, en su nuevo trabajo tras las cámaras vuelve a regirse por unas reglas que se resisten a clasificaciones convencionales, en esta ocasión, las vinculadas al relato criminal, el falso culpable y el thriller conspirativo, funcionando relativamente bien como una versión desinhibida y alternativa del cine revisionista, aquí la influencia más clara sería el cine negro de Brian De Palma, que se deleita con su agradecida condición de cine artesanal y espíritu outsider. Por su parte, The Restoration at Grayson Manor de Glenn McQuaid, presente en el festival dentro del pase de la sesión sorpresa, indaga con poco acierto sobre la perversión de coordenadas genéricas próximas a Orlacs Hände (Robert Wiene, 1924) o The Beast with Five Fingers (Robert Florey, 1946). En esta ocasión, el vínculo entre terror y comedia aplicado al imaginario queer no logra ocultar una naturaleza, por momentos ridícula, que intenta recurrir al humor negro y al sarcasmo a la hora de relatar, con el fantástico como habitual pretexto, problemáticas derivadas de orientaciones sexuales en un entorno conservador.        

Documenta, la no ficción como pleitesía al fantástico

Un apartado prolífico en Sitges fue el documental, ya que varias fueron las aproximaciones que indagaron con mayor o menor acierto en autorías y obras a reivindicar, una de las más acertadas fue Eloy de la Iglesia, adicto al cine de Gaizka Urresti, modélica revisión de la vida y obra del realizador posiblemente más transgresor de la Transición española. Eloy de la Iglesia, adicto al cine, sirve, al mismo tiempo, de guía didáctica para nuevas generaciones cinéfilas, también de revisión para espectadores expertos. Eloy de la Iglesia fue una de las voces más relevantes de la historia del cine español que, al igual que directores como Pier Paolo Passolini o Reiner Werner Fassbinder, salvando las distancias, desnudó la época que le tocó vivir a través de historias asociadas a lo combativo y la marginalidad.

Eloy de la Iglesia, adicto al cine

De autorías autodestructivas también versa El último arrebato, documental que gira en torno a la mitología existente alrededor de una película, Arrebato (1980), y su autor, Iván Zulueta. Sus responsables, Marta Medina y Enrique López Lavigne, en algunos momentos, se dejan llevar por un entusiasta, y algo naif, juego de metaficción donde ellos mismos parecen situarse como protagonistas. El resultado es un documental que indaga en incógnitas, evidentemente, sin resolver, provisto de narrativas desiguales, las más acertadas terminan siendo las correspondientes a unas determinadas coordenadas habituales dentro del formato de la no ficción, aquí serían los testimonios de los supervivientes de la película, o escuetos análisis de tono ensayístico, como el realizado por Carlos F. Heredero. Aún más residual se percibe Aquel último tiburón, ejercicio revisionista de otra película de culto, cuya concepción se sitúa en las antípodas del film de Iván Zulueta, L’ultimo squalo (Enzo G. Castellari, 1981), cuyo éxito comercial como falsa secuela del Jaws de Steven Spielberg constituyó todo un paradigma del exploitation. Como suele ser habitual en los trabajos de Víctor Matellano, que aquí codirige junto a Ángel Sala, el acercamiento termina siendo deudor de una visión demasiado emparentada con el concepto fan, funcionando mejor como modesto homenaje a Enzo G. Castellari que como objeto de reflexión sobre los límites existentes entre la obra original, la copia y su correspondiente vínculo.

Theatre of Horrors: The Sordid Story of Paris’ Grand Guignol

Kim Novak’s Vertigo nuevo trabajo de Alexandre O. Philippe, un realizador habitual en Sitges, nos muestra una aproximación, a modo de reciclaje testimonial de poco más de una hora, a la trayectoria de la actriz Kim Novak. Más propio de una entrevista de ‘GQ’ que de un documental al uso, la presencia de Vértigo en el título no deja de ser un gimmick publicitario, ya que más que analizar la obra maestra de Alfred Hitchcock, Kim Novak’s Vertigo se centra en una mirada en primera persona que reflexiona sobre su propio recorrido, el ejemplo más paradigmático de ello sería el momento en que la protagonista desempaqueta, después de mucho tiempo, su traje gris de Vértigo, obra de la genial diseñadora de vestuario Edith Head, obviando casi por completo un debate sobre la importancia del atuendo en la película, en detrimento de su función fetiche respecto a la actriz. Por su parte,Theatre of Horrors: The Sordid Story of Paris’ Grand Guignol de David Gregory, director que ya había indagado en la temática en la colectiva The Theatre Bizarre (2011), deviene un admirable trabajo de clara vocación pedagógica, puesto que narra el impacto sociocultural de un teatro de naturaleza transgresora y naturalista, desde sus orígenes en el siglo XIX hasta su cierre definitivo en 1962, y su influencia dentro del género de terror como concepto global. Es un acierto la colaboración del festival con Severin Films y su catálogo de no ficción y clásicos restaurados, que tuvo como punto álgido la proyección de The Degenerate: The Life and Films of Andy Milligan, documental que aborda obra y vivencias de una de las figuras más fascinantes y marginales de una explotation que abarca tres décadas. El documental, pese a un tono algo funcional, sirve como perfecta guía a la hora de contextualizar trayectoria y legado, y cómo este se basa en los mecanismos que impulsaron a Andy Milligan a concebir una serie de películas de bajo presupuesto, hoy en día, aún incomprendidas. La sesión se complementó con la recuperación de una de las obras más representativas de su autor, The Degenerates (1967), película que nos sitúa en un mundo post-apocalíptico donde tres soldados desertores son abordados por un grupo de cinco mujeres traumatizadas que habitan en una granja aislada. Un programa doble que, pese al poco interés mostrado por el habitual fandom de Sitges, justifica la labor de los festivales de cine en su loable intento por difundir autorías situadas al margen del sistema.

Proyecciones Xcèntric: Preservar el fuego. Archivos imperfectos y cine militante

Mujeres de Surinam (Oema foe Sranan), At van Praag, 1978

Estas jornadas estarán dedicadas a profundizar sobre aquellas películas, experiencias y procesos cinematográficos que se han cuestionado cómo responder a las injusticias de su tiempo. Ante todo, este cine políticamente comprometido, históricamente contrainformativo y acompañante de las luchas colectivas, es un cine de invención y de transformación. Proponemos trazar un mapa de estas prácticas a lo largo del tiempo: desde México hasta Palestina, o de Uruguay a Cataluña, entre otros territorios. A su vez, al tratarse de archivos clandestinos, efímeros o inacabados, este cine también exige imaginar estrategias no tradicionales para su conservación, restauración y preservación. En un presente cada vez más violento y destructivo, nos preguntamos por el papel de las imágenes. ¿Cómo podemos seguir creando nuevas herramientas que sostengan no solo la memoria, sino también la energía y el fuego?

Jueves 29 de enero

10.30 h: Bienvenida y presentación del programa, Gloria Vilches (Xcèntric)

11.00 h: Documentar contra el borrado. Los caminos clandestinos de un cine comprometido. Diego Cepeda (programador y comisario de las jornadas)

Para aventurarnos en la difícil tarea que supone investigar, recuperar y proyectar el cine militante, quizás habría que comenzar hablando de lo que se ha perdido. A través de la proyección de fragmentos accesibles y otros aún clandestinos, descripciones en la prensa, fotografías, testimonios y búsquedas en archivos, intentaremos dar cuenta de una constelación de películas del Caribe que fueron censuradas y desaparecidas. Al mismo tiempo, propondremos formas de reconfigurar estas historias y estrategias ante la pérdida. Como dijo Apollinaire, habrá que perder, pero perder de verdad, para dejar sitio al hallazgo.

12.00 h: El proyecto inacabado del Tercer Cine como praxis experimental generalizada: pasado y presente del cine militante. Victor Guimarães (crítico de cine y programador)

Mucho antes de su secuestro culturalista por los académicos anglosajones, el Tercer Cine representó a la vez un proyecto utópico, una praxis revolucionaria y un laboratorio de invención de formas. Alrededor del año 1968, a lo largo de toda Latinoamérica y casi inmediatamente también en África, Asia y entre los sectores no alineados del Norte Global, el Tercer Cine trató de deshacer todos los cimientos de la práctica cinematográfica convencional para instalar un estado generalizado de experimentación, que va desde un desmantelamiento de las cámaras hasta la ruptura con los procesos normales de proyección. Se trataba de rechazar la división histórica entre las dos vanguardias (la blanca y la roja) para componer una doble afirmación: no hay cine militante sin experimentación formal; no hay cine experimental sin compromiso con el devenir colectivo. Sin embargo, más de medio siglo después, nuestra época parece enteramente reacia a ese espíritu. El horror invade nuestras pantallas diariamente y ninguna resistencia visual parece capaz de detener la marcha del genocidio: el vínculo entre imagen y acción se desvanece. Sin embargo, artistas y colectivos insisten en hacer películas. ¿Cómo podemos enfrentarnos a esa paradoja? La conferencia recupera el legado experimental del Tercer Cine para interrogar al cine militante contemporáneo. A partir de una fricción entre fragmentos del pasado y del presente, nos preguntamos: ¿qué formas tendrán los cines militantes por venir? 

17.00 h: Imágenes insurgentes I: prácticas del cine militante y feminista en México. Karina Solórzano (programadora e investigadora especializada en cine mexicano)

Cámaras ligeras, rollos de súper-8 y materiales de archivo fueron las herramientas del cine militante en México, que, en palabras de Rosa Martha Fernández, una de las fundadoras del Colectivo Cine Mujer, entendía la imagen como «un instrumento de transformación de la realidad y concientización». El cine se convirtió en una forma de agitar la realidad, de intervenir en ella desde los márgenes. Además del Colectivo Cine Mujer, grupos como la Cooperativa de Cine Marginal y el Taller de Cine Octubre documentaron huelgas, movilizaciones campesinas y conflictos laborales. El trabajo que este cine realizó con el registro y el montaje fue singular en la época: un destello que reveló aquello que el cine industrial mantenía fuera de campo, una experiencia colectiva e irrepetible en la historia del país.

19.00 h: proyección «Imágenes insurgentes II. Súper-8 y material de archivo en el cine mexicano de la década de los setenta»

Viernes 30 de enero

10.00 h: La Cinemateca del Tercer Mundo de Uruguay y la creación del escáner alternativo de LAPA. Isabel Wschebor (historiadora y especialista en archivos audiovisuales). Con introducción a cargo de Carolina Cappa (responsable del Departamento de Investigación de Elías Querejeta Zine Eskola)

Desde 2018, el Laboratorio de Preservación Audiovisual del Archivo General de la Universidad de la República Oriental de Uruguay (LAPA-AGU) trabaja en la recuperación de las películas militantes realizadas en los años previos al golpe de Estado de 1973. Durante décadas, gran parte de estos films (en especial aquellos producidos por colectivos como la Cinemateca del Tercer Mundo) permanecieron prácticamente inaccesibles debido a la censura y la dispersión de sus materiales. Para revertir este vacío, la investigación emprendió una búsqueda arqueológica en archivos privados, instituciones y colecciones dentro y fuera del país. Paralelamente, se puso en marcha su primer escáner de hardware y software libre, una herramienta decisiva para digitalizar materiales frágiles y reponerlos en el espacio digital. Una tercera línea de trabajo tomó forma a través del proyecto universitario «El cine uruguayo y la lucha contra la impunidad», que permitió activar una conversación en torno a cómo las actuales dificultades de acceso dialogan directamente con la historia de censura y persecución que las atravesó. Esta presentación recoge esa experiencia y abre nuevas preguntas: qué obras siguen ocultas, qué historias quedan pendientes y cómo se puede continuar restituyendo una memoria cinematográfica que fue silenciada.

12.00 h: Ensayo y error: una brevísima historia de la cultura cinematográfica militante en Cataluña. Pablo La Parra (director de la Filmoteca de Catalunya)

En los últimos años de la dictadura franquista y a lo largo de la Transición, Cataluña fue el epicentro de una nueva cultura cinematográfica militante en el Estado español. En un contexto marcado por la agitación social y la movilización política, la apropiación de pequeños formatos cinematográficos y la consolidación de redes clandestinas permitieron a una nueva generación de jóvenes crear estructuras que operaban al margen de cualquier marco industrial o legal. Lejos de premisas de excepcionalidad o mirada localista, esta presentación se aproxima a la cultura cinematográfica militante como una red de conexiones afectivas, estéticas y políticas que, en la ola revolucionaria global del «largo 68», conectaron la disidencia catalana con movimientos y circuitos transnacionales. A partir de la exploración de la colección de la Filmoteca de Catalunya y otros archivos internacionales, memorias orales e investigaciones recientes, nos detendremos en diferentes experiencias de distribución, exhibición y producción clandestinas o alegales, con el fin de iluminar algunas escenas clave de una cultura cinematográfica autogestionada y radicalmente independiente.

Conferencia ilustrada con la proyección de Viaje a la explotación (Colectivo Penta: Bartolomé Vilà, Mercè Conesa, Paco Luque, Francisco Moratalla, Paco Maria, 1974 ), VE, 19 min. Copia cortesía de la Filmoteca de Catalunya.

17.00 h: Restaurar la solidaridad: The Tokyo Reels. Mohanad Yaqubi (cineasta, productor, cofundador de Idioms Film y miembro de Subversive Film)

Escondida durante tres décadas en las afueras de Tokio, una colección de películas de 16 mm, realizadas entre 1964 y 1983 por cineastas árabes, japoneses y otros creadores internacionales, recaba la historia de la lucha palestina. El proceso de investigación y preservación de la colección, más allá de trazar el mapa de una red de solidaridad transnacional, ha querido dar forma a un «archivo imperfecto». Esta presentación explorará los retos de restaurar una serie de películas procedentes de personas o pueblos que están aún inmersos en su lucha, y pondrá de relieve las dificultades inherentes a la archivística en contextos revolucionarios. También examinará la importancia de preservar la memoria en el marco de atrocidades aún presentes, así como la relación directa entre el acto de restaurar filmes y el de restaurar la solidaridad.

19.00 h: proyecció «Miradas sobre Palestina.» Presentación a cargo de Amina Ferley (EQZE, restauradora de Palestina, otro Vietnam)

Participantes

Diego Cepeda

Victor Guimarães

Karina Solórzano

Carolina Cappa

Pablo La Parra Pérez

Mohanad Yaqubi

Amina Ferley

La mirada animal, tráiler para «Hen» de György Pálfi

Conocido por unos trabajos de naturaleza trasgresora, como por ejemplo Taxidermia (2006) o Free Fall (2014), el realizador de origen húngaro György Pálfi vuelve a narrativas alejadas de convencionalismos con Hen, film cuyo primer tráiler acaba de ser presentado en sociedad y podéis ver a final de página junto a su póster oficial. La película, presente en el pasado festival de San Sebastián dentro de la sección Zabaltegi-Tabakalera, toma como principal referencia la reciente EO de Jerzy Skolimowski, por aquello de retratar las miserias humanas a través de la mirada animal.         

Hen nos plante la interrogante de como «Un gran poder puede conllevar una gran responsabilidad», pero ¿y si la heroína es solo una gallina? Escapando de una granja de pollos, la gallina encuentra refugio en el patio de un restaurante que se cae a pedazos. Allí descubre el amor, se enfrenta al orden jerárquico y lucha para proteger sus huevos de un dueño codicioso. Su divertida pero conmovedora búsqueda de la maternidad refleja las complejas concesiones y las luchas silenciosas de las vidas humanas.

La película, con guion a cargo del propio György Pálfi junto a Zsófia Ruttkay, está protagonizada por Yannis Kokiasmenos, Maria Diakopanayotou y Argiris Pantazaras.