Blade Runner. Siguen soñando los androides

En tiempos en los que las inteligencias artificiales ya generan simulacros de lo real y de lo humano susceptibles de reemplazar, al menos en términos de representación virtual, el mundo tal y como lo reconocemos, la inquietante obra del escritor estadounidense Philip Kindred Dick se reivindica con una energía inusitada. Si el imaginario pergeñado por el novelista en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968) sigue resonando con fuerza en nuestro presente, cuando vuelven a emerger consideraciones metafísicas a propósito del sino del hombre, otro visionario, el cineasta Ridley Scott, cambió la historia de la ciencia ficción adaptando esa misma novela en Blade Runner (1982). Blade Runner es hoy un universo transmedia con videojuegos, series de televisión, una secuela –Blade Runner 2049 (Denia Villeneuve, 2017)– y fanfictions. Por ello, este volumen reúne a autores diversos para indagar en las distintas ramificaciones de la obra original de Dick. Encontramos un ensayo literario; meditaciones sobre el cíborg; ideas en torno al futuro y la identidad; un análisis de la banda sonora de Vangelis; pensamientos sobre lo distopía contemporánea; un estudio del influjo de Blade Runner en el videojuego; y un relato de ficción. Esperamos que el lector halle en estas páginas vías de reflexión inspiradoras, animándose a repensar un conjunto de obras que vuelven a hablarnos, hoy, en el idioma de nuestros días. 
Autor: Coordinado por Ignacio Pablo Rico, autores Diego Luis Sanromán, Diego Salgado, Álvaro Peña, Yago Paris, Víctor de la Torre, Raúl Álvarez, Alberto Murcia y Rosendo Chas. Editorial: UNION EDITORIAL, S.A. Colección ACONTRALUZ. Páginas: 178

FlixOlé estrena el documental «Margarita Alexandre», en el centenario de esta pionera del cine español

La plataforma estrena el próximo 4 de julio el documental dirigido por Fermín Aio que recorre, en palabras de la propia Margarita Alexandre, la vida y obra de la que fue una de las primeras directoras y productoras de nuestro país
Actriz, guionista, directora en el franquismo y productora en la Cuba revolucionaria. Margarita Alexandre llevó una vida y carrera de película, sin embargo, su nombre permanece casi olvidado en la historia del cine español. Con motivo del centenario de su nacimiento, FlixOlé reivindica su legado con el estreno en exclusiva del documental Margarita Alexandre (Fermín Aio, 2017) el próximo 4 de julio, pudiéndose también visualizar en la plataforma desde sus primeros papeles como intérprete hasta la última película en la que intervino en la producción.
Pionera en situarse detrás de la cámara, luchó contra los convencionalismos sociales y políticos que relegaban a la mujer a las tareas domésticas. “Visceralmente libre”, como ella misma se definió en una entrevista, renunció a los privilegios que le otorgaba su título aristocrático para volcarse por completo en el cine y, mediante éste, expresar sus inquietudes y espíritu crítico. “He sido muy, muy libre. Nunca he aguantado cadenas”, señalaba en el documental.
El primer encuentro de Margarita Alexandre con el séptimo arte fue fortuito. Estudiaba en la Alianza Francesa cuando fue elegida para encarnar, fugazmente, a la Inmaculada Concepción de Murillo en el largometraje Tierra y cielo (Eusebio Fernández Ardavín, 1941). El rodaje despertó su fascinación, y decidió continuar con la experiencia de actriz. Después de trabajar a las órdenes de distintos directores, como Edgar Neville en Correo de Indias (1942), comprendió que su vocación no estaba en la interpretación, sino en la dirección.

Directora durante el franquismo y productora en la revolución
Con Rafael Torrecilla, ayudante de dirección que conoció mientras ella ejercía de script, formó pareja en lo profesional, y también en lo personal. Ambos fundaron Nervión Films, con la que produjeron sus propias películas. Entre ellas: La ciudad perdida (1955), un cántico a la reconciliación en la que un comunista perseguido por las autoridades hace rehén a una joven de clase alta con la que termina entablando una relación de amistad. La censura mutiló gran parte del metraje y limitó sus proyecciones.
A pesar del varapalo que ello supuso para la productora, la pareja Alexandre-Torrecilla estreno un año después La gata. Primera película en Cinemascope rodada en el país, retrató la vida en los cortijos de Andalucía. Protagonizada por Aurora Bautista, la actriz interpretaba a una mujer adelantada a su tiempo, dueña de sus propios deseos y rebelde frente a imposiciones masculinas.
Posteriormente, Margarita Alexandre continuaría su carrera cinematográfica en la Cuba donde había triunfado la revolución. Ligada esta etapa a la producción, la leonesa se convirtió en una de las colaboradoras del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC). Sin embargo, su carácter contestatario la llevó a coger las maletas para abandonar la isla y regresar a Europa. En Italia trabajaría en su último gran proyecto cinematográfico, Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1980), interviniendo en la producción de este thriller sobre el atentado a Carrero Blanco.
Un relato en primera persona
A través del documental Margarita Alexandre que estrena FlixOlé, el director Fermín Aio propone un viaje a la autora para rememorar una vida y obra marcada por conflictos políticos y culturales, pero también caracterizada por un innato amor a la libertad. Junto a dicho testimonio, la plataforma incluye las citadas películas con las que se inició en la interpretación (Tierra y cielo y Correo de Indias), los títulos que dirigió (La ciudad perdida y La gata), así como su despedida del mundo cinematográfico que revolucionó.

Una historia de venganza, primer tráiler para «Dead Shot»

Tras su debut en el largometraje con la cinta de terror The Uninvited (2009), remake norteamericano de la surcoreana A Tale of Two Sisters de Kim Jee-woon, los hermanos Charles y Thomas Guard se adentran en el thriller de venganzas con Dead Shot, film ambientado en el Londres de los años 70 cuyo primer tráiler a acaba de ver la luz y podéis ver a final de página junto a su póster oficial. La película tiene previsto su estreno simultáneo en cines y VOD de Estados Unidos para el próximo 18 de agosto.
En Dead Shot vemos como un paramilitar irlandés retirado es testigo del tiroteo fatal, que le cuesta la vida a su esposa embarazada, por parte de un oficial de SAS. Después de burlar al SAS, ahora herido y dado por muerto, escapa con el objetivo personal de cazar al asesino de su esposa con las oscuras y paranoicas calles del Londres de los años 70 como testigo.
La película, con guion a cargo de los propios Charles Guard y Thomas Guard junto a Ronan Bennett, está protagonizada por Colin Morgan, Aml Ameen, Mark Strong, Felicity Jones, Tom Vaughan-Lawlor y Sophia Brown.

El cine de Jean Rouch llega a Filmin el próximo 7 de julio

Jean Rouch, el cineasta que desenmascaró África. Filmin añade a su catálogo el próximo 7 de julio seis películas de uno de los fundadores del Cinema Verité, el hombre que nos reveló el Continente Negro como objeto cinematográfico.
Siguiendo con su periódica reivindicación de cineastas clásicos y modernos tal vez menos conocidos, que le ha llevado a estrenar en los últimos meses retrospectivas de directoras como Marta Mészáros, Chantal Akerman, Seijun Suzuki, Shohei Imamura o Paulo Rocha, Filmin añadirá a su catálogo el próximo 7 de julio seis películas, en nuevas restauraciones digitales, dirigidas por Jean Rouch, cineasta y antropólogo francés considerado uno de los padres del Cinema Verité.

Rouch es una figura clave del cine europeo sobre todo gracias a su serie de películas etnográficas en las que retrató África, no desde el punto de vista habitual del hombre blanco occidental ejerciendo de turista curioso, sino permitiendo que fueran los propios nativos africanos los que decidieran cómo representarse a sí mismos frente a la cámara, creando un enfoque único que se conoce como «cine etnográfico participativo».

Además de su trabajo como cineasta, Rouch también realizó extensas investigaciones antropológicas, especialmente en Níger, donde exploró las tradiciones y costumbres de diferentes grupos étnicos. Sus películas africanas desafiaron las representaciones estereotipadas y ofrecieron una visión más compleja y humana de las sociedades indígenas.

Títulos que integran el ciclo:
– «Los amos locos» (1955)
– «Yo, un negro» (1957)
– «La pirámide humana» (1959)
– «La caza del león con arco» (1965)
– «Jaguar» (1967)
– «Poco a poco» (1969)

Primer tráiler para «The Passenger» de Carter Smith

Carter Smith se dio conocer en 2008 con la interesante, y muy venerada por los fans, adaptación de la novela de terror de Scott Smith The Ruins. Sin embargo lejos de hacer despegar su carrera su trayectoria en estos últimos años se ha visto relegada a trabajos televisivos y producciones de un claro calado independiente como Jamie Marks Is Dead (2014) o la aún inédita Swallowed (2022). Su último trabajo tras las cámaras, The Passenger, film cuyo primer tráiler acaba de ver la luz y podéis ver a final de página junto a su póster oficial, supone su primera incursión en el género del thriller, teniendo previsto su estreno en VOD de Estados Unidos para el próximo 4 de agosto.
En The Passenger vemos como un hombre corriente debe encontrar una manera de sobrevivir cuando un compañero de trabajo trastornado que se lanza de forma repentina a una matanza violenta. Una situación límite en donde se verá obligado a enfrentarse sus miedos y a un pasado turbulento.
La película, producida por Blumhouse y con guion a cargo de Jack Stanley, está protagonizada por Kyle Gallner, Johnny Berchtold, Liza Weil, Merah Benoit, Morgana Shaw, Jordan Sherley, Billy Slaughter y Kanesha Washington.

El Festival de San Sebastián dedicará una retrospectiva al director japonés Hiroshi Teshigahara

El ciclo de cine clásico de la 71ª edición del Festival se complementará con la publicación de un libro de entrevistas con el cineasta editado en colaboración con Filmoteca Vasca
La retrospectiva de 2024 estará dedicada al cine policiaco italiano
El Festival de San Sebastián dedica su nueva retrospectiva de cine clásico, coorganizada junto a la Filmoteca Vasca en colaboración con Japan Foundation y Etxepare Euskal Institutua en el marco del programa Euskadi-Japan 2023, al director Hiroshi Teshigahara (1927-2001), autor fundamental del cine japonés de los años 60 gracias a una serie de filmes de poética experimental y a su prolongada colaboración con el escritor Kobo Abe. La única de sus películas que llegó a distribuirse en España, la celebrada Suna no onna / Woman in the Dunes (La mujer de la arena, 1964), resume muy bien aquella época y el estilo de Teshigahara.
Nacido y fallecido en Tokio, Teshigahara estudió primero Bellas Artes y debutó a mediados de los 50 en el campo del corto documental. Interesado por todas las corrientes cinematográficas occidentales que habían mostrado los movimientos de resistencia durante la II Guerra Mundial, netamente el neorrealismo italiano y el cine francés de la época, formó parte de una especie de club denominado Cinema 57, en el que se proyectaban y discutían documentales que en muchas ocasiones no llegaban a verse en las salas comerciales. El manifiesto interés por el cine documental le influiría considerablemente al pasar a la realización de largometrajes de ficción.

Su primer corto, Hokusai, es de 1953 y el primer largometraje, Otoshi-ana / The Trap [La trampa], de 1962. En medio de estas dos fechas ya habían realizado sus primeras películas Nagisa Oshima –el Festival le dedicó su retrospectiva de 2013–, Seijun Suzuki, Shohei Imamura, Susumu Hani, Yoshishige Yoshida y Masahiro Shinoda, nombres representativos de las distintas tendencias de la Nueva Ola japonesa. Teshigahara tuvo un papel más tangencial en este movimiento y una menor repercusión internacional, pese a ganar el premio especial del Jurado en Cannes por La mujer de la arena y ser nominado al Oscar al mejor director y a la mejor película de habla no inglesa por este mismo filme. Pero de una forma u otra estuvo en el centro de aquella agitación conceptual que dio un vuelco al cine japonés a través de nuevas temáticas y formas de filmar.
Fructífera fue su asociación con Kobo Abe, que escribió el guion de La trampa y las adaptaciones de las tres novelas en las que se basan La mujer de la arena, Tanin no kao kao / The Face of Another [El rostro ajeno, 1966] y Moetsukita chizu / The Man Without a Map [El hombre sin mapa, 1968], las obras clave del cineasta. Abe firmó también el guion de Ako, episodio del filme colectivo La fleur de l’âge / Les adolescents (1964), cuatro relatos sobre la adolescencia realizados por Teshigahara, Jean Rouch, Michel Brault y Gian Vittorio Baldi.

Sus últimos trabajos, Rikyu (1989) y Go-hime / The Princess Goh [La princesa Goh, 1992], fueron películas históricas. Rodó también para la televisión y nunca descuidó su práctica documental en formato corto, mediometraje o largometraje. Dedicó dos películas al púgil puertorriqueño José Torres, una al escultor y pintor suizo Jean Tinguely y un filme al Tokio de 1958. Pero su documental más conocido es Antonio Gaudí (1984), excelente aproximación a la figura y obra del arquitecto modernista catalán.
Además de cineasta, Teshigahara fue un maestro en el arte japonés del arreglo floral (ikebana). Desde 1980 hasta su muerte dirigió la escuela Ikebana Sogetsu, que había sido fundada por su padre, y publicó el libro The Art of Ikebana (1997). Estuvo casado con la actriz Toshiko Kobayashi, a quien sólo dirigió en una película, Sama soruja / Summer Soldiers [Soldados de verano, 1972].
En la 71ª edición del Festival de San Sebastián, que tendrá lugar del 22 al 30 de septiembre, se proyectará la filmografía completa de este director relativamente desconocido. Dos de sus películas habían participado en anteriores ediciones del Festival, La mujer de la arena –en el ciclo “Cenizas y diamantes” de la edición de 1985– y El hombre sin mapa dentro de la retrospectiva “Japón en negro” organizada en 2008. El ciclo tendrá como complemento la publicación del libro de Inuhiko Yomota Crónicas de vanguardia. Conversaciones con Hiroshi Teshigahara, traducido del japonés por Daniel Aguilar.
Italia violenta. El cine policiaco italiano
Por otro lado, el Festival de San Sebastián dedicará su retrospectiva de 2024 al denominado poliziesco. Bajo el título Italia violenta. El cine policiaco italiano, el ciclo de la 72ª edición incluirá una selección de títulos de un género que sirvió para realizar un acertado retrato del país y que todavía hoy sigue pendiente de revisión desde un prisma contemporáneo.
Tras sobrevivir a los años del fascismo y de la posguerra, el policiaco italiano pareció encontrar su materialización canónica con la cinta de Pietro Germi Un maledetto imbroglio / The Facts of Murder (Un maldito embrollo, 1959), primera que se desligaba de la imitación del noir francés para fijar un modelo propio que abrirá una auténtica edad de oro para el género. Su evolución será la de la política y la sociedad del país a partir de entonces: si la Italia del boom económico lo trasladará a espacios urbanos y reflejará los primeros conatos de la delincuencia y el crimen organizados, el estallido de mayo del 68, particularmente virulento en Italia, lo conducirá a derivas políticas gracias a realizadores como Francesco Rosi o Damiano Damiani.
La Palma de Oro y el Oscar a la mejor película extranjera obtenidos por Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto / Investigation of a Citizen Above Suspicion (Investigación sobre un ciudadano fuera de toda sospecha, Elio Petri, 1970) pareció marcar un punto final para el género, pero lejos de anquilosarlo éste se abriría a nuevas mutaciones: si el policiaco ortodoxo encontraría continuidad gracias a realizadores como Fernando Di Leo, las mafia movies lo llevarían por derroteros desconocidos hasta entonces. Y tras alzarse con la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián, La polizia ringrazia / Execution Squad (La policía agradece, Steno, 1972) abrirá el filón del poliziottesco, espejo de la confusión provocada por la aparición del terrorismo plasmado según los parámetros fijados por la generación de la violencia estadounidense.