Filmin estrena “Caso 137”, el thriller policial de Dominik Moll nominado a 8 premios César, el 11 de septiembre

Tras su paso por el Festival de Cannes, el director de “La noche del 12” regresa con esta película ganadora del César a la mejor actriz para Léa Drucker.

Filmin estrena el próximo 11 de septiembre en exclusiva “Caso 137”, la nueva película de Dominik Moll, uno de los nombres más reconocidos del thriller europeo reciente. Tras el éxito de “La noche del 12”, el cineasta vuelve con un intenso drama policial que se sumerge en una investigación marcada por la ambigüedad moral y las zonas grises del sistema.

Presentada en el Festival de Cannes y nominada a ocho premios César –incluyendo a la mejor película–, la cinta ha sido reconocida con el galardón a la mejor actriz para Léa Drucker («Close», «El cuadro robado»). Un thriller intenso y profundamente contemporáneo que pone el foco en los mecanismos internos de la policía y en los dilemas éticos que atraviesan quienes deben investigarla.

Sinopsis
Stéphanie, agente de policía de Asuntos Internos, es asignada a un caso relacionado con un joven gravemente herido durante una tensa y caótica manifestación en París. Si bien no encuentra pruebas de violencia policial ilegítima, el caso adquiere un cariz personal al descubrir que la víctima es de su ciudad natal y transformará el caso 137 en algo más que un simple número.

Un thriller anclado en la realidad política reciente

“Caso 137” se adentra en el clima de tensión social que ha marcado a Francia en los últimos años, especialmente durante las protestas de los chalecos amarillos. La película plantea un retrato incisivo de la violencia policial y de los mecanismos de protección interna dentro del propio sistema, colocando al espectador en un terreno incómodo entre el deber institucional y la responsabilidad individual.

Con la precisión que ya caracterizaba a “La noche del 12”, Dominik Moll construye aquí un thriller de marcado carácter procedimental que examina cómo se investiga –y hasta qué punto se limita– la rendición de cuentas dentro del cuerpo policial. Para ello, llevó a cabo una exhaustiva labor de documentación, incluyendo encuentros con miembros de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) y abogados especializados. “Prácticamente todo lo que aparece en la película proviene de cosas que observé, leí o pregunté”, explica el director. A esta vocación realista se suma la integración de imágenes reales rodadas durante las manifestaciones, que se entrelazan con la ficción y refuerzan la sensación de inmediatez. El resultado es un retrato directo y sin concesiones de una institución atravesada por sus propias contradicciones.

Una interpretación que vale un César

Dominik Moll reconoció que no concebía la película sin Léa Drucker: “Durante el proceso de escritura, ya empecé a pensar en ella para el papel y al final ya no podía imaginar a otra actriz en este papel”. La actriz, a quien ya había dirigido anteriormente, aceptó el proyecto desde el primer momento: “Tenía una gran confianza en el guion y en su visión”.

Drucker construye aquí un auténtico tour de force interpretativo que le ha valido el César a la mejor actriz. Su personaje, eje narrativo de la película, guía al espectador a través de la investigación mientras se enfrenta a una creciente tensión entre su lealtad al cuerpo y su propia conciencia. Para prepararlo, la actriz llevó a cabo un intenso proceso de documentación, acompañando durante meses a profesionales de Asuntos Internos y observando de cerca sus métodos de trabajo. El resultado es una interpretación contenida y precisa, que se apoya en los matices y en la interacción constante con el resto de personajes para sostener la complejidad moral del relato.

Filmin estrena «La desaparición de Josef Mengele», lo último de Kiril Serebrennikov, el 28 de agosto

El ruso Kirill Serebrennikov, uno de los cineastas más destacados del panorama internacional, adapta la novela de Olivier Guez sobre los años de clandestinidad del médico nazi Josef Mengele, interpretado por un extraordinario August Diehl.

El próximo 28 de agosto, Filmin estrena “La desaparición de Josef Mengele”, la nueva película de Kirill Serebrennikov (“Leto”,“Limónov”), presentada en la sección Cannes Première del Festival de Cannes. Basada en la novela homónima de Olivier Guez (Tusquets Editores, 2018), la película sigue los pasos de Josef Mengele, el médico de Auschwitz que huyó a Sudamérica tras la Segunda Guerra Mundial y pasó décadas tratando de escapar de la justicia.

A través de una puesta en escena de gran riqueza visual, Serebrennikov reconstruye la vida clandestina de Mengele en Argentina, Paraguay y Brasil y se adentra en la mente de un hombre que nunca llegó a asumir la dimensión de sus crímenes. August Diehl (“Malditos bastardos”, “La vida oculta”) ofrece una de las interpretaciones más impactantes de su carrera en este retrato de un criminal cuya impunidad se prolongó durante décadas.


Sinopsis
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, Josef Mengele, el médico nazi de Auschwitz, huye a Sudamérica para reconstruir su vida en la clandestinidad. A través de los ojos de su hijo, quien vuelve a encontrarlo, Mengele se enfrenta a un pasado que ya no puede ignorar. Desde Buenos Aires hasta Paraguay pasando por Brasil, el hombre que llegó a ser conocido como «El Ángel de la Muerte» organizará su metódica desaparición para evitar cualquier tipo de juicio.

Una vida en la clandestinidad

Tras la derrota de la Alemania nazi, Josef Mengele consiguió escapar de Europa y establecerse en Sudamérica bajo distintas identidades. La película sigue su recorrido por Argentina, Paraguay y Brasil durante las décadas de 1950, 1960 y 1970, mostrando cómo el antiguo médico de Auschwitz construyó una nueva vida mientras aumentaba su temor a ser descubierto. La captura de Adolf Eichmann en Argentina en 1960 se convierte en uno de los grandes puntos de inflexión de su huida: Mengele comprende que la justicia puede acabar alcanzándolo y comienza a extremar las precauciones para protegerse.

Pero su supervivencia no fue únicamente consecuencia de su capacidad para esconderse. Serebrennikov presta especial atención a las comunidades de antiguos nazis instaladas en Sudamérica, así como a las personas que financiaron, protegieron y facilitaron la vida clandestina de Mengele. En estos círculos, la derrota del nazismo no significó el abandono de sus ideas: la nostalgia por el régimen y la defensa de su ideología continuaban formando parte de su vida cotidiana, mientras los responsables de algunos de los peores crímenes del siglo XX lograban rehacer sus vidas lejos de Europa.

Entrar en la mente de Mengele

Serebrennikov construye la película desde la perspectiva de su protagonista, pero sin convertir esta aproximación en una justificación de sus actos. Los recuerdos de Mengele, las conversaciones con su hijo y sus encuentros con otros antiguos nazis permiten reconstruir la lógica con la que intentaba explicar sus crímenes y enfrentarse a un pasado que se negaba a reconocer. El propio director ha explicado que quería “poner la cámara dentro del cerebro de Mengele” y mostrar también “el sistema colectivo llamado Mengele: las personas que le ayudaron, protegieron, financiaron y escondieron”.

La puesta en escena refleja esta aproximación a través de una narración fragmentada, constantes saltos temporales y una fotografía predominantemente en blanco y negro. Serebrennikov combina reconstrucción histórica, imágenes que evocan material de archivo y secuencias de gran complejidad visual para retratar la creciente paranoia de Mengele y el mundo que lo rodea. El resultado es una mirada sobre la pervivencia de una ideología después de la caída del régimen que la originó y sobre la red de complicidades que permitió que uno de sus criminales más conocidos muriera en libertad en Brasil en 1979.

Filmin estrena «Resurrection» el 21 de agosto

Bi Gan (“Largo viaje hacia la noche”) regresa tras siete años con una obra monumental sobre los sueños, el cine y nuestra capacidad para dejarnos llevar por ellos. Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes.

El próximo 21 de agosto, Filmin estrena “Resurrection”, el tercer largometraje de Bi Gan, uno de los cineastas más singulares y visionarios del panorama internacional. Siete años después de “Largo viaje hacia la noche”, el director chino regresa con una película que fue una de las grandes sensaciones del Festival de Cannes de 2025, donde se alzó con el Premio Especial del Jurado en su primera participación en la Sección Oficial.

A medio camino entre la ciencia ficción, el cine negro, el cine de terror y el melodrama, “Resurrection” propone un viaje a través de un siglo de historia del cine. Bi Gan estructura el relato en cinco capítulos que recorren diferentes épocas y géneros cinematográficos. En un futuro en el que la humanidad ha renunciado a soñar para alcanzar la vida eterna, aquellos que todavía conservan esa capacidad son considerados una amenaza. Una premisa que permite al director construir una obra tan fascinante como melancólica sobre la pérdida de una determinada forma de mirar y experimentar las películas.

Sinopsis
En un mundo donde la humanidad ha perdido la capacidad de soñar, una criatura sigue fascinada por las ilusiones que se desvanecen del mundo onírico. Este monstruo, a la deriva en la ensoñación, se aferra a visiones que nadie más puede ver… hasta que aparece una mujer. Dotada del raro poder de percibir estas ilusiones tal como son, se adentra en los sueños del monstruo, decidida a descubrir la verdad que se oculta en su interior.

El cine de un soñador

La película se divide en cinco capítulos, vinculados a diferentes momentos de la historia del séptimo arte y también a los cinco sentidos. Multitud de géneros y distintas formas de lenguaje cinematográfico aparecen así integrados en un relato que entiende la experiencia cinematográfica como una extensión de la ensoñación. “Cuando pienso en estos dos conceptos, los sueños y el cine, tiendo a pensar en ellos como una misma cosa. Creo que ambos son el mismo recipiente y que se refuerzan mutuamente”, explica Bi Gan.

El proyecto tomó su forma definitiva durante la pandemia, un periodo en el que el director observó tanto la proliferación de sueños lúcidos como el creciente aislamiento de las personas frente a las pantallas. Para Bi Gan, nuestra dependencia de dispositivos y algoritmos ha reducido la capacidad de experimentar el mundo de manera plena y compartir esas experiencias con los demás. “Lo que hemos perdido en estos cien años no es el cine como forma de arte, sino nuestra incapacidad para conectar nuestros sueños con él”, afirma.

El maestro de los planos secuencia

Los planos secuencia son una de las grandes señas de identidad de Bi Gan. En “Kaili Blues”, su debut, el director sorprendió con una secuencia de 43 minutos; en “Largo viaje hacia la noche”, llevó todavía más lejos su exploración del tiempo y el espacio con un plano de más de 50 minutos rodado en 3D. En “Resurrection”, vuelve a recurrir a esta técnica en el tramo final, con una secuencia de 40 minutos que transcurre durante la última noche de 1999 y culmina con la llegada del año 2000.

La decisión de rodarla sin cortes surgió durante el propio proceso de producción. Bi Gan, el director de fotografía Dong Jinsong y el director artístico Liu Qiang habían barajado inicialmente otras posibilidades para este capítulo, pero acabaron considerando que un único plano era la mejor manera de representar el tránsito entre dos siglos concentrado en una sola noche. “Aunque estos planos secuencia puedan ser algo que se espera de mí, esta técnica es perfecta y apropiada para la narrativa de ‘Resurrection’”, explica el cineasta.

El desafío consistía entonces en encontrar una aproximación distinta a la de sus trabajos anteriores. Para ello, Bi Gan tomó como referencia las pinturas de Mark Rothko y su construcción del espacio mediante capas de color. La cámara atraviesa diferentes escenarios y situaciones de forma progresiva, modificando la percepción del espacio sin recurrir al montaje, hasta alcanzar el amanecer. El resultado es un recorrido continuo en el que la transformación de la imagen acompaña el paso de una época a otra.

Filmin estrena «Truly Naked», un coming-of-age sobre la intimidad en la era del porno en internet, el 14 de agosto

Tras su paso por la Berlinale y la vertiente presencial del Atlàntida Mallorca Film Fest, llega a la plataforma la delicada ópera prima de Muriel d’Ansembourg, una reflexión sobre la educación afectiva de las nuevas generaciones a través del hijo de un productor de cine para adultos.

El próximo 14 de agosto, Filmin estrena «Truly Naked», el debut en el largometraje de la directora belga Muriel d’Ansembourg, nominada al BAFTA por su cortometraje «Good Night». Tras su paso por la sección Perspectives de la Berlinale y su proyección en la vertiente presencial del Atlàntida Mallorca Film Fest, la película llega ahora a la plataforma como parte de la sección Trends.

Ambientada en un pequeño pueblo costero británico, «Truly Naked» transforma una premisa tan insólita como sugerente en un delicado relato de iniciación. A través de la historia de Alec, un adolescente criado en el negocio familiar de la pornografía, Muriel d’Ansembourg explora el despertar sentimental de una generación que ha crecido rodeada de imágenes sexuales, pero no siempre de educación afectiva.

Sinopsis
Alec, un adolescente introvertido y de voz suave, siempre ha visto la vida a través del prisma del pequeño negocio de pornografía de su padre. Cuando se mudan de Londres a un tranquilo pueblo costero, Alec espera empezar de cero, intentando hacer amigos sin revelar la naturaleza de su vida poco convencional. Todo cambia cuando conoce a la ferozmente independiente Nina, cuyas convicciones redefinen el mundo en el que él ha crecido. A medida que su relación se profundiza, la comprensión de Alec sobre la sexualidad y el deseo empieza a cambiar. Lo que comienza como una conexión improbable evoluciona hacia una historia tierna e inesperadamente conmovedora sobre el descubrimiento de la verdadera intimidad… y lo que realmente significa ser visto.

Una mirada sin prejuicios

Aunque la pornografía marca el contexto en el que crece su protagonista, «Truly Naked» nunca pretende ser una película sobre la industria del cine para adultos. Muriel d’Ansembourg utiliza ese universo como punto de partida para reflexionar sobre cómo construimos nuestra idea del sexo, el deseo y las relaciones afectivas, especialmente en una generación que ha crecido rodeada de imágenes sexuales, pero no necesariamente de educación emocional.

«Vivimos rodeados de sexualidad; se utiliza para vender absolutamente todo y, al mismo tiempo, sigue estando rodeada de vergüenza y de juicios. Me parece algo profundamente triste», explica la directora. «La sexualidad puede enseñarnos mucho sobre nosotros mismos y sobre nuestra forma de relacionarnos con los demás.»

Una idea que también comparte la actriz de cine para adultos Alessa Savage, que participa en la película: «Lo que ves en el porno no está pensado para reproducirse en casa. La verdadera intimidad debería sentirse mejor de lo que parece.»

Un coming-of-age sobre aprender a querer

«Truly Naked» es, en esencia, la historia del despertar emocional de Alec: su primer amor, el descubrimiento de una forma distinta de entender la intimidad y la compleja relación con un padre que, pese a haber normalizado su trabajo en la industria pornográfica, siempre ha intentado protegerle. El resultado es un coming-of-age que habla menos del sexo que de la dificultad de mostrarse vulnerable y construir vínculos auténticos.

«Quería hablar de personas imperfectas atravesando situaciones complicadas, pero que, por encima de todo, desean encontrar algo verdadero con otra persona», resume d’Ansembourg.

Esa misma idea atraviesa el viaje de Alec, interpretado por el debutante Caolán O’Gorman: «En el fondo, esta no es una película sobre el porno. Es una historia sobre romper con los patrones heredados y dejar de observar la vida desde detrás de una cámara para empezar, por fin, a vivirla.»

Filmin estrena “Rose of Nevada”, un viaje hipnótico con George MacKay y Callum Turner

El director de “Bait”, ganador del BAFTA al mejor debut, firma un inquietante relato de realismo mágico y viajes temporales que formará parte de la sección Rebels del Atlàntida Mallorca Film Fest.

El próximo 31 de julio, Filmin estrena “Rose of Nevada”, la nueva película de Mark Jenkin, uno de los cineastas más singulares y estimulantes del panorama británico actual. La película se presentó en la sección Orizzonti del Festival de Venecia y ha sido seleccionada en Rebels, la sección más arriesgada del Atlàntida Mallorca Film Fest 2026.

Protagonizada por George MacKay (“1917”) y Callum Turner (“Animales fantásticos”), “Rose of Nevada” combina misterio, ciencia ficción y folclore costero en una historia sobre el tiempo, la memoria y las segundas oportunidades. Rodada en 16 mm con el inconfundible estilo artesanal de Jenkin, la película vuelve a demostrar el talento visual del cineasta británico, reconocido internacionalmente tras ganar el BAFTA al mejor debut con “Bait”.


Sinopsis
En un olvidado pueblo pesquero, un barco aparece misteriosamente en el puerto. El Rose of Nevada, perdido en el mar con todos sus tripulantes hace 30 años, ha regresado. Para los pocos que lo recuerdan, es una señal: la embarcación debe volver a hacerse a la mar, quizá entonces cambie la suerte de la devastada aldea. Nick acepta un trabajo a bordo del barco en un intento de mantener a su familia. Junto a él, el recién llegado Liam se une a la tripulación, desesperado por escapar de su pasado. Se hacen a la mar y, tras un exitoso viaje, regresan a puerto. Pero algo va mal. Han retrocedido en el tiempo y los aldeanos les reciben como si fueran la tripulación original.

Un cineasta que filma contra las reglas

Desde “Bait”, Mark Jenkin se ha consolidado como una de las voces más personales del cine británico. Fiel al rodaje en celuloide de 16 mm y a un proceso de trabajo completamente artesanal, sus películas convierten las limitaciones técnicas en parte esencial de su lenguaje. «Ruedo en película, pero monto en digital. Vivo en el mundo digital como todos, pero filmo en celuloide porque es la cámara que entiendo. Me encanta su estética y también las limitaciones que impone», explica el director.

Ese método también condiciona la construcción de sus películas. Jenkin rueda con muy poca cobertura y utiliza el montaje para reinventar las escenas: «Muchas veces, cuando llego a la sala de montaje, descubro que no tengo todos los planos que necesito. Me pongo trampas deliberadamente para tener que reconstruir las escenas durante la edición». El resultado es un cine de imágenes rugosas y texturas físicas que convierte cada plano en una experiencia sensorial, donde lo cotidiano adquiere una dimensión casi sobrenatural.

George MacKay y Callum Turner a las órdenes de Jenkin

Al frente del reparto se encuentran dos de los actores británicos más destacados de su generación. George MacKay, protagonista de “1917”, y Callum Turner, conocido por la saga “Animales fantásticos”, coincidieron en señalar el carácter único del proceso creativo de Jenkin.

«Esta película es como un cuadro mezclado con un poema. Al leer el guion podía sentir cada ola, cada golpe y cada sonido. Supe inmediatamente que quería hacerla», afirma Turner. MacKay recuerda, por su parte, que en su primera reunión apenas hablaron de la historia: «Nos pasamos todo el encuentro hablando de otras películas y de su forma de trabajar. Ahí entendí que todo el proceso iba a ser diferente». Jenkin rueda con muy pocas tomas, sin apenas margen para la repetición, obligando a los actores a confiar en el instante y en la precisión de cada interpretación. Un método tan singular como el universo cinematográfico que construye.

Filmin estrena la filmografía completa de Theo Angelopoulos en nuevas ediciones remasterizadas

Ganador de la Palma de Oro de Cannes y referente para generaciones de cineastas, su cine retrató los conflictos, las fronteras y las transformaciones de la Europa del siglo XX.

El 31 de julio, Filmin incorpora por primera vez la filmografía completa de Theo Angelopoulos, una de las voces más personales y decisivas del cine europeo de las últimas décadas, en nuevas restauraciones en 4K y 2K que permiten redescubrir la obra del director griego. Este ciclo se enmarca dentro de la programación de la 16ª edición del Atlàntida Mallorca Film Fest, en cuya edición presencial, además, se proyectarán cinco títulos de la filmografía de Angelopoulos. 

Desde los paisajes brumosos de “Paisaje en la niebla” (1988) hasta el viaje de “La mirada de Ulises” (1995) o la despedida de “La eternidad y un día” (1998), el cine de Angelopoulos exploró algunos de los grandes temas de la Europa contemporánea: las fronteras, los desplazamientos, la memoria histórica y las consecuencias de los conflictos políticos sobre la vida cotidiana.

El gran poeta del cine europeo

Pocos cineastas han filmado Europa con la lucidez, la melancolía y la ambición de Theo Angelopoulos. Sus películas recorren las fronteras físicas y emocionales del continente: el exilio, la inmigración, la memoria histórica, las guerras de los Balcanes o la búsqueda de un hogar. A través de largos planos secuencia y una puesta en escena de precisión casi coreográfica, el director griego construyó un lenguaje cinematográfico inconfundible que convirtió el tiempo y el paisaje en protagonistas de sus historias.

Heredero de la tragedia griega y profundamente marcado por la historia convulsa de su país, Angelopoulos entendía el cine como una forma de resistencia y de reflexión colectiva. Sus películas, atravesadas por la poesía, la política y la memoria, dialogan constantemente con el pasado para interrogar el presente.

Angelopoulos fue una figura decisiva para varias generaciones de cineastas; de hecho, su influencia puede rastrearse en buena parte del cine contemplativo contemporáneo. Sus imágenes –envueltas en niebla y acompañadas por la música de Eleni Karaindrou– siguen siendo algunas de las más reconocibles y evocadoras del cine europeo de los últimos cincuenta años.

El cineasta griego más influyente

Asimismo, Theo Angelopoulos ocupa un lugar central en la historia del cine europeo. Considerado el cineasta griego más influyente y reconocido internacionalmente, desde “Reconstrucción” (1970) hasta “La eternidad y un día” (1998), su cine fue construyendo una de las obras más coherentes y reconocibles de la cinematografía contemporánea. Colaboró con figuras como el novelista Petros Markaris y el legendario guionista italiano Tonino Guerra, dirigió a actores como Marcello Mastroianni, Jeanne Moreau, Harvey Keitel, Willem Dafoe o Bruno Ganz, y encontró en la música de Eleni Karaindrou una compañera indispensable para dar forma a ese universo suspendido entre la historia y lo onírico. 

Su prestigio internacional alcanzó una nueva dimensión con “La mirada de Ulises” (1995), una extraordinaria travesía por los Balcanes en guerra que obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes y confirmó a Angelopoulos como una de las voces imprescindibles del panorama. Tres años después, tras cuatro intentos fallidos, recibiría finalmente la Palma de Oro por “La eternidad y un día”, culminando una trayectoria reconocida también con el León de Oro de Venecia y numerosos galardones en los principales festivales internacionales. 

Más allá de los premios, su legado permanece en un cine paciente y profundamente humanista que continúa dialogando con el presente.

Filmin estrena en exclusiva «Maigret y la muerte del embajador», una nueva adaptación de Simenon, el 17 de julio

El director y guionista Pascal Bonitzer recupera al mítico comisario en un elegante thriller de investigación protagonizado por Denis Podalydès.

El próximo 17 de julio llega en exclusiva a Filmin “Maigret y la muerte del embajador”, dirigida por Pascal Bonitzer, guionista habitual de cineastas como Raoul Peck y Jacques Rivette. Basada en la novela “Maigret y los ancianos”, editada en España por Ediciones B, la película adapta uno de los casos del célebre comisario creado por Georges Simenon y sitúa la acción en el siglo XXI.

Protagonizada por Denis Podalydès y Anne Alvaro, la investigación avanza a través de interrogatorios, testimonios y la paciente reconstrucción de los hechos, recuperando el espíritu del gran relato detectivesco clásico mientras entrelaza intereses políticos, secretos familiares y viejas historias de amor.

Sinopsis

Cuando un prestigioso embajador aparece brutalmente asesinado, el comisario Maigret es llamado de urgencia para desentrañar el misterio. Entre miles de cartas secretas y una apasionada correspondencia con una princesa cuyo marido acaba de morir, Maigret descubre un entramado de pasiones ocultas, silencios sospechosos y viejas rivalidades familiares. Cada pista abre una puerta a nuevas revelaciones… y nada es lo que parece.

Un nuevo Maigret para el siglo XXI

Creado por Georges Simenon, Jules Maigret es uno de los detectives más célebres de la literatura del siglo XX. Entre 1930 y 1972 protagonizó 75 novelas y 28 relatos, además de inspirar numerosas adaptaciones para cine y televisión con intérpretes como Pierre Renoir, Jean Gabin o Rowan Atkinson.

Para esta nueva versión, Pascal Bonitzer se enfrentó a un reto muy concreto: trasladar al siglo XXI un personaje profundamente ligado al siglo XX. “No me imagina a un Maigret con un teléfono móvil, trabajando en un ordenador y respondiendo a las redes sociales. Es absolutamente incompatible con el personaje”, explicaba el director en mundoplus.tv. Junto a Denis Podalydès buscó “darle una nueva vida, incluso una nueva apariencia” (mundoplus.tv), manteniendo intactas las cualidades que han convertido al comisario en un clásico: su paciencia, su capacidad de observación y su forma de comprender a quienes rodean el crimen. 

Un detective de los de antes

Lejos de los thrillers dominados por la acción, “Maigret y la muerte del embajador” construye su investigación a través de interrogatorios, conversaciones y pequeños detalles. El comisario recompone pacientemente las relaciones entre víctimas, sospechosos y testigos, avanzando caso a caso mediante la observación y la intuición.

Bonitzer sitúa el retrato de los personajes en el centro de la investigación, dedicando especial atención a sus relaciones, motivaciones y contradicciones. Una aproximación sobria y contenida que conecta con la forma en que Georges Simenon concebía las historias de Maigret.

La filmografía completa de Jacques Tati, remasterizada, se estrena en Filmin

Creador del inolvidable Monsieur Hulot, el cineasta francés revolucionó el lenguaje del cine con una obra tan divertida como profundamente moderna. La colección se completa con el documental «Jacques Tati, caído de la luna

El viernes 3 de julio, Filmin incorporará por primera vez la filmografía completa de Jacques Tati, uno de los grandes autores del cine francés y una figura imprescindible para entender la evolución de la comedia en el cine del siglo XX. Sus películas llegan en nuevas ediciones remasterizadas que permiten redescubrir el meticuloso trabajo visual y sonoro de un cineasta que convirtió lo cotidiano en un espectáculo lleno de humor e ingenio. 

Desde “Día de fiesta” (1949) hasta “Zafarrancho en el circo” (1974), pasando por clásicos como “Las vacaciones del Sr. Hulot” (1953), “Mi tío” (1958), “Playtime” (1967) o “Tráfico” (1971), la obra de Tati retrató con ironía la transformación de la sociedad europea de posguerra. La modernidad, el urbanismo, la tecnología, el consumo o las nuevas formas de relacionarnos se convirtieron en el escenario perfecto para una de las filmografías más singulares e influyentes de la historia del cine.

La colección se completa con el documental “Jacques Tati, caído de la luna” (2021), un recorrido por la vida y la obra del cineasta francés que explora su monumental auge y caída. A través de imágenes de archivo, entrevistas y testimonios de colaboradores y cineastas contemporáneos, el documental se adentra en su proceso creativo, su obsesión por la puesta en escena y el legado que dejó en varias generaciones de directores.

El arquitecto de la comedia moderna

Pocos cineastas se enfrentaron a la comedia con tanta libertad como Jacques Tati. Heredero del cine mudo y del legado de Charles Chaplin o Buster Keaton, desarrolló un lenguaje propio en el que el humor nacía más del gesto que del diálogo. Cada encuadre, cada sonido y cada movimiento de los personajes estaban cuidadosamente coreografiados para que el espectador descubriera el gag por sí mismo, convirtiendo cada plano en un espacio de juego.

A través de su inolvidable alter ego, Monsieur Hulot, Tati retrató con una mezcla de ironía y ternura la sociedad europea de la posguerra, fascinada por el progreso, la tecnología y el consumo. La célebre cocina ultramoderna de “Mi tío”, un espacio lleno de ingeniosos automatismos que, lejos de facilitar la vida, acaban complicando lo cotidiano, resume a la perfección su mirada. Sus películas cuestionaban la deshumanización de las ciudades modernas, la uniformidad de la arquitectura y la absurda dependencia de las máquinas, demostrando que la comedia podía ser también una herramienta para pensar el mundo.

Su influencia atraviesa buena parte del cine contemporáneo. Directores como Wes Anderson o Roy Andersson, o el cómico Rowan Atkinson, han reconocido su legado, mientras que David Lynch le citó en numerosas ocasiones entre sus cineastas favoritos de todos los tiempos.

La ambición de un perfeccionista

Aunque dirigió únicamente seis largometrajes, Jacques Tati ocupa un lugar privilegiado en la historia del cine. Con “Mi tío” obtuvo el Óscar a la mejor película en lengua extranjera y el Premio Especial del Jurado en Cannes, mientras que “Las vacaciones del Sr. Hulot” consolidó su prestigio internacional y presentó al personaje que marcaría el resto de su carrera.

Su proyecto más ambicioso fue «Playtime» (1967), considerada hoy una de las grandes obras maestras del cine moderno. Para rodarla, Tati levantó a las afueras de París una ciudad entera de cristal y acero –llamada «Tativille»– y filmó en 70 mm una sátira monumental sobre la arquitectura, el consumo y la uniformización de la vida moderna. La desmesura de la producción lo llevó a hipotecar su patrimonio y endeudarse personalmente para terminar la película. El fracaso comercial de «Playtime» provocó la quiebra de su productora, la pérdida de su casa y de los derechos sobre buena parte de su obra y una larga crisis económica de la que nunca llegó a recuperarse del todo.

Con el paso del tiempo, sin embargo, «Playtime» ha sido reivindicada como una de las grandes películas del siglo XX. François Truffaut llegó a describirla como «llegada de otro planeta, donde las películas se hacen de forma diferente» y afirmó que «Tati, como Bresson, reinventa el cine en cada película».  Francis Ford Coppola, por su parte, lo definió como «un cineasta maravilloso» que «gastó toda su fortuna para hacer la película en la que creía». Hoy, Jacques Tati sigue siendo una referencia imprescindible para entender la evolución del cine moderno.

Filmin estrena «Águilas de El Cairo», culminación de la trilogía de El Cairo, el 3 de julio

La nueva película de Tarik Saleh, candidata sueca al Óscar a la mejor película internacional, explora los vínculos entre el poder político y la industria cinematográfica egipcia.

El próximo 3 de julio llega a Filmin “Águilas de El Cairo”, la nueva película de Tarik Saleh, presentada en la Sección Oficial del Festival de Cannes, candidata sueca al Óscar a la mejor película internacional y ganadora de 6 premios Guldbagge (Academia sueca), incluyendo mejor película, actor y guion. El filme supone el cierre de la trilogía ambientada en la capital egipcia que comenzó con “El Cairo confidencial” y continuó con “Conspiración en El Cairo”, con la que obtuvo el premio al mejor guion en Cannes.

Protagonizada por Fares Fares, colaborador habitual del cineasta, la película combina thriller político, sátira y drama para adentrarse en las relaciones entre el poder y la industria cinematográfica egipcia. Una nueva incursión de Saleh en los mecanismos de influencia y control que atraviesan buena parte de su filmografía.

Sinopsis

George Fahmy (Fares Fares), el actor más querido de Egipto se ve presionado a protagonizar una película encargada por las más altas autoridades del país. Aceptando a regañadientes, este papel será la puerta que le permitirá acceder al círculo de las personas más poderosas de la nación. Como una polilla atraída por la luz, inicia además un romance con la misteriosa esposa del general que supervisa el proyecto.

El cierre de la Trilogía de El Cairo

Con “Águilas de El Cairo”, Tarik Saleh culmina una trilogía que ha explorado distintas estructuras de poder de la sociedad egipcia contemporánea. Tras la corrupción policial de “El Cairo confidencial” y las luchas de influencia que articulaban “Conspiración en El Cairo”, esta nueva película dirige su mirada hacia la relación entre el Estado y la industria cinematográfica.

Saleh suele insistir en que el verdadero centro de sus historias no son las instituciones, sino las personas que viven bajo su influencia. “Mis películas hablan de seres humanos sometidos a la presión de sistemas de poder”, ha explicado el director. Una idea que vuelve a estar en el corazón de este thriller, donde la trayectoria de una gran estrella del cine sirve para explorar las tensiones entre la ambición individual y las estructuras de poder que condicionan su destino.

Una alianza creativa consolidada

“Águilas de El Cairo” supone una nueva colaboración entre Tarik Saleh y Fares Fares, protagonista también de “El Cairo confidencial” y “Conspiración en El Cairo”. Más allá de la relación entre director y actor, ambos mantienen desde hace años una estrecha amistad y una colaboración creativa basada en la confianza mutua. “Sería un loco si no escuchara sus ideas”, ha afirmado Saleh sobre un intérprete que ha trabajado también detrás de las cámaras.

Para construir el personaje de George Fahmy, actor y director coincidieron en que debía existir algo que permitiera al espectador conectar con él más allá de su ego o de sus contradicciones. “Decidimos que tenía que ser un buen actor, alguien orgulloso de su profesión”, explicaba Fares. “Cuando pierde eso, su libertad para realizar un buen trabajo se vuelve más humano”. Esa idea fue fundamental para dar forma a un protagonista que, pese a ocupar una posición privilegiada, se ve progresivamente atrapado por las dinámicas de poder que lo rodean.

Filmin estrena «Orwell 2+2=5», el nuevo documental de Raoul Peck, el 19 de junio

El director nominado al Óscar por “I Am Not Your Negro” revisita la figura de George Orwell en este documental, presentado en Cannes y San Sebastián, para reflexionar sobre la vigencia de “1984” en un mundo marcado por el auge de los extremismos y la erosión de la democracia.

El próximo 19 de junio llega a Filmin “Orwell: 2+2=5”, el nuevo documental de Raoul Peck, uno de los grandes nombres del cine documental contemporáneo. Nominado al Óscar por “I Am Not Your Negro”, Peck vuelve a combinar historia, pensamiento político y ensayo cinematográfico en una obra quese presentó en Cannes Premiere, estuvo en la sección Perlak del Festival de San Sebastián y fue seleccionada por la National Board of Review como uno de los cinco mejores documentales del año.

Narrado por Damian Lewis, el film toma como punto de partida los últimos años de vida de George Orwell y la escritura de “1984” para establecer un diálogo entre las advertencias formuladas por el autor británico y algunas de las grandes tensiones políticas y sociales de nuestro tiempo. El resultado es una reflexión sobre la manipulación del lenguaje, la construcción de la verdad y la fragilidad de las democracias contemporáneas.

Sinopsis

George Orwell termina la que será su última y más influyente novela, “1984”. A través de sus últimos años de vida, marcados por la enfermedad y la escritura de su obra maestra, el documental explora el origen de conceptos como el doblepensar, la neolengua, el crimen de pensamiento o la figura omnipresente del Gran Hermano. Al mismo tiempo, conecta aquellas intuiciones con el presente para preguntarse hasta qué punto las advertencias de Orwell siguen resonando en el mundo actual.

Los últimos años de George Orwell

Lejos de recorrer toda la vida del autor, Peck concentra el relato en el periodo en que Orwell escribió “1984”, enfermo de tuberculosis y consciente de que se encontraba ante el final de su vida. Esa decisión permite convertir al escritor en el verdadero protagonista de la película y dotar al conjunto de una estructura dramática más cercana al cine narrativo que al documental biográfico tradicional.

“Mi primera decisión fue que Orwell contara su propia historia”, explicaba Peck. “No quería hacer una biografía. Necesitaba entender al personaje y construir una estructura dramática alrededor de los dos últimos años de su vida, mientras lucha por terminar ‘1984’”. A través de diarios, ensayos, cartas y extractos de sus obras (interpretados por Damian Lewis) emerge así un Orwell complejo y profundamente contemporáneo, marcado por su experiencia del colonialismo británico, su rechazo de los totalitarismos y su convicción de que la democracia nunca puede darse por garantizada. Como advierte Peck: “La democracia no es algo que se consigue de una vez para siempre”.

La vigencia de «1984»

“Orwell: 2+2=5” funciona como un diálogo entre el escritor británico y nuestro presente. Peck toma los tres lemas que articulan el universo de “1984” —”La guerra es paz”, “La libertad es esclavitud” y “La ignorancia es fuerza”— para analizar cómo los mecanismos de manipulación descritos por Orwell siguen operando hoy a través de la política, los medios de comunicación, las redes sociales y las nuevas tecnologías.

El director, que tuvo que abandonar Haití durante la dictadura de François Duvalier, mantiene desde hace décadas una preocupación constante por las formas contemporáneas del poder. “Siempre he creído que hacer cine es un acto político”, ha explicado. “Y descubrí que esa también fue la intención de Orwell desde el principio”. A partir de imágenes de archivo, fragmentos cinematográficos y acontecimientos recientes, Peck construye una obra que invita a mirar el presente desde la perspectiva de uno de los escritores más lúcidos y visionarios del siglo XX.

Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé presentan el proyecto de restauración Cabezas cortadas, de Glauber Rocha

La iniciativa consistirá en la digitalización y etalonaje, así como en la restauración de imagen y sonido, para obtener una nueva copia digital en 4K en 2027. Se ha creado una página web destinada a conocer los entresijos del proceso de restauración y los detalles de un filme vanguardista y controvertido

Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé han presentado, en el marco de ECAM Forum, el proyecto de restauración de Cabezas cortadas (1970), la película que Glauber Rocha rodó en España en la etapa más radical de su trayectoria. La iniciativa rescata del olvido un filme vanguardista y maldito que importó al cine europeo las luchas del Tercer Mundo y retrató la decadencia de los regímenes totalitarios en plena dictadura franquista por medio de una puesta en escena que en la actualidad continúa siendo objeto de investigación estética, política e histórica.

Las tres entidades han dado a conocer esta iniciativa, que apuesta por la recuperación y reivindicación del patrimonio cinematográfico español. Durante el acto de carácter internacional celebrado en Cineteca, el director de programación de FlixOlé, Miguel López, y el coordinador del Máster en Restauración y Preservación Fílmica de la ECAM, Javier Mosqueda, desgranaron las claves en torno a la recuperación de una película fascinante y olvidada a partes iguales. “Se trata de una película totalmente olvidada e inaccesible. Es una oportunidad perfecta para que vuelva a ser mostrada al público gracias a la nueva copia digital”, manifestó el representante de FlixOlé y Video Mercury Films. Por su parte, Mosqueda se centró en el proceso técnico y en los retos de enfrentarse a la restauración de la obra de Glauber Rocha: “Se va a trabajar para llegar al proyecto original y que se vea la película como era. En pantalla grande se va a ver increíble”.

El proyecto comprende la restauración del negativo de Cabezas cortadas. Video Mercury Films será la encargada de digitalizar todos los materiales originales de la película, incluyendo los negativos de imagen y sonido. Por su parte, la ECAM asume las labores de etalonaje, así como la limpieza digital de imagen y sonido. Este minucioso trabajo concluirá con la presentación de una copia digital restaurada en 4K, cuyo estreno está previsto para 2027. La nueva versión permitirá redescubrir una obra singular dentro de la filmografía de Glauber Rocha y del cine producido en España a finales del franquismo. Además, la copia irá acompañada de la restauración del tráiler original de la película.

La intrahistoria, el proceso de restauración y entrevistas inéditas

Los detalles del proceso serán accesibles al público a través de un especial publicado en la web de FlixOlé, un espacio digital concebido para seguir cada una de las etapas de la restauración. La sección incluirá las labores de digitalización, la recuperación de las tonalidades primigenias de la película y el trabajo de investigación llevado a cabo para disponer de todos los materiales del largometraje y que éste conserve la esencia del original en la nueva copia en 4K.

El espacio también desgranará la intrahistoria de Cabezas cortadas mediante un recorrido por los prolegómenos del largometraje, las vicisitudes que atravesó antes, durante y después del rodaje, y su incuestionable legado. Un viaje por las luces y sombras de la película que incluirá, además, un artículo firmado por el prestigioso historiador, Esteve Riambau, quien aborda cómo Glauber Rocha construyó su metáfora contra la dictadura en la España franquista. 

Asimismo, la web incorporará entrevistas inéditas a personalidades vinculadas al filme, como el segundo ayudante de dirección, Manel Esteban, y los actores que formaron parte del elenco, Julián Navarro y José Lifante. Estas entrevistas fueron realizadas como parte del documental titulado El viaje de Glauber (Fermín Sales, 2013) —enmarcado en el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona—.

Germen de las luchas del Tercer Mundo en la España franquista

El origen de Cabezas cortadas se remonta a 1969, cuando Glauber Rocha, figura esencial del Cinema Novo brasileño, acababa de consolidar su prestigio internacional tras obtener en Cannes el premio a Mejor dirección por O Dragão da Maldade contra o Santo Guerreiro, conocida internacionalmente como Antonio das Mortes. En ese contexto, el cineasta recibió, por parte de Ricardo Muñoz Suay —impulsor industrial de la Escuela de Barcelona— y Pere Ignasi Fages —inquieto crítico, distribuidor y productor—, un ofrecimiento de 100.000$ y completa libertad creativa para rodar en España la película que quisiera.

Las primeras ideas de Rocha pasaron por la literatura española —de Federico García Lorca a El Quijote de Cervantes— y por una libre reinterpretación de Shakespeare. Finalmente, la acción se situó en un castillo en ruinas, en un lugar indeterminado del Tercer Mundo. Allí, Díaz II (interpretado por Francisco Rabal), antiguo tirano de Eldorado, vive su exilio atormentado por sus acciones pasadas. Con el miedo y el delirio como únicos acompañantes, espera a que las víctimas se cobren su venganza.

Cabezas cortadas tendió un puente entre el cine español y el latinoamericano. Posicionándose frente al cine comercial e industrial hollywoodiense, y autoproclamándose como el “cineasta del Tercer Mundo”, Rocha importó a Europa una mirada revolucionaria en la que confluyeron las luchas de América Latina por medio de un filme “situado entre el teatro y la poesía”, en palabras del propio autor.

A la contestataria postura estética y narrativa de Cabezas cortadas se sumó el marcado carácter simbólico del largometraje, donde el personaje de Díaz II funcionaba como una alegoría del dictador en decadencia y remitía tanto a tiranos latinoamericanos como al propio Francisco Franco. De hecho, tras la muerte de este último, Rocha reivindicó la vigencia premonitoria de la película y su visión de la agonía de las dictaduras. Paradójicamente, el proyecto de Rocha no sólo logró sortear la censura franquista, sino que obtuvo el certificado de Interés Especial y fue financiado, en parte, por el propio régimen; un hito que difícilmente hubiese sido posible sin las dotes estrategas de Muñoz Suay.  

Estreno y estrepitoso fracaso de la maldita Cabezas cortadas

Tras un caótico rodaje donde danzaron la improvisación extrema de Rocha, el azote del viento de la Tramontana y las fugas de Paco Rabal —episodios recogidos por Augusto M. Torres, director, crítico y novelista que ejerció de script y autor del diario de rodaje—, Cabezas cortadas logró estrenarse en la 18ª edición del Festival de San Sebastián, en 1970. La première estuvo marcada por la incomprensión de parte del público, desconcertado por el carácter vanguardista, críptico y fragmentario del filme, y la crítica conservadora, cuyas líneas reaccionaron con dureza. Sin embargo, la incomodidad que la película generó en algunos espectadores, despertó fascinación en otros: la crítica más joven e independiente defendió la propuesta y firmó una carta de protesta contra las reseñas insultantes.

Independientemente de la polémica generada en torno a la proyección en San Sebastián, la película se convirtió en un fracaso comercial. A la acerba recepción europea se sumó la censura por parte de la dictadura militar brasileña, no viendo la luz el filme en el propio país del director hasta casi diez años después de su estreno. Dichas circunstancias consolidaron la condición de obra maldita a Cabezas cortadas.

Más de medio siglo después, la restauración impulsada por Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé supone una oportunidad para devolver Cabezas cortadas al lugar que le corresponde dentro de la historia del séptimo arte: una rara avis del audiovisual español que, hermanada con Latinoamérica y la vanguardia europea, conecta con un cine escénica, histórica y políticamente revolucionario. 

Filmin estrena “El agente secreto”, la película brasileña nominada a 4 premios Óscar, el 12 de junio

Wagner Moura y Kleber Mendonça Filho triunfaron en Cannes con este thriller político ambientado en 1977 durante la dictadura militar brasileña, convertido en uno de los títulos más aclamados del año por público y crítica.

El próximo 12 de junio llega a Filmin “El agente secreto”, la nueva película de Kleber Mendonça Filho (“Bacurau”, “Retratos fantasma”), ganadora de los premios al mejor director y al mejor actor para Wagner Moura en el Festival de Cannes, a mejor actor principal y mejor película de habla no inglesa en los Globos de Oro y nominada a 4 premios Óscar, incluyendo a la mejor película. Convertida en una de las grandes sensaciones del cine internacional reciente, la obra ha cosechado el reconocimiento unánime de la crítica y una extraordinaria acogida en festivales de todo el mundo.

Ambientada en Brasil en 1977, combina el thriller político, el cine de espionaje y el retrato histórico para construir una historia de persecución marcada por la tensión constante. Con una puesta en escena que juega con distintas texturas visuales y recursos formales, Mendonça Filho nos lleva de nuevo a Recife, la ciudad que ha inspirado buena parte de su universo cinematográfico.

Sinopsis

Brasil, 1977. Marcelo, un profesor universitario que huye de un pasado turbulento, regresa a Recife con la esperanza de empezar de nuevo y reencontrarse con su hijo. Pero la ciudad está lejos de ser el refugio que imaginaba. Mientras las fuerzas de la dictadura militar estrechan el cerco a su alrededor, Marcelo se verá obligado a ocultarse bajo una nueva identidad en una lucha desesperada por sobrevivir.

Recife, memoria personal y territorio cinematográfico

Pocas ciudades han marcado tanto la obra de un cineasta como Recife la de Kleber Mendonça Filho. Lejos de funcionar únicamente como escenario, la ciudad se convierte aquí en una presencia viva que atraviesa cada rincón del relato. “El agente secreto” está además impregnada de recuerdos de infancia del propio realizador. No es casualidad que Fernando, el hijo del protagonista, tenga aproximadamente la misma edad que tenía Mendonça Filho cuando “Tiburón” llegó a Brasil (un acontecimiento muy relevante en la película) y despertó en él una obsesión cinéfila que aún recuerda con nitidez. “Sí, yo soy Fernando en la película, y mi obsesión con ‘Tiburón’ no tenía límites”, ha explicado.

Como ocurre en buena parte de su filmografía, la memoria individual y la colectiva terminan entrelazándose en una mirada que explora al mismo tiempo la historia política de Brasil y las transformaciones de un lugar inseparable de la trayectoria del cineasta.

Wagner Moura al frente de un reparto excepcional

Kleber Mendonça Filho escribió el personaje de Armando pensando específicamente en Wagner Moura, uno de los intérpretes más importantes del cine brasileño contemporáneo. Conocido internacionalmente por su papel de Pablo Escobar en “Narcos”, Moura sostiene buena parte del peso emocional del relato con una interpretación que le valió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes y el Globo de Oro al mejor actor protagonista en una película dramática.

A su alrededor se despliega un reparto coral que da forma a un universo poblado por personajes que oscilan entre la amenaza, la complicidad y la resistencia. No es casualidad: Mendonça Filho considera el casting una de las partes fundamentales de su trabajo. “Creo que la parte más importante de hacer una película es el casting”, explicaba recientemente. Para el director, los personajes nacen tanto de largas conversaciones con los intérpretes como de la búsqueda de rostros capaces de reflejar la diversidad y complejidad de la sociedad brasileña.

En ese proceso, Wagner Moura desempeñó un papel clave. “Podría haber sido la estrella que no presta atención a los demás, pero hizo que todo el mundo brillara”, recordaba Mendonça Filho sobre un rodaje marcado por el espíritu colectivo. El resultado es una película que encuentra buena parte de su fuerza en la autenticidad y la riqueza de sus interpretaciones.

Filmin estrena en exclusiva «Balearic», la nueva película de Ion de Sosa, el 5 de junio

Tras sorprender con “Mamántula”, el director español firma una propuesta inclasificable que mezcla survival, sátira social y surrealismo para reflexionar sobre la incomunicación entre generaciones.

El próximo 5 de junio llega en exclusiva a Filmin “Balearic”, el nuevo largometraje de Ion de Sosa, una de las voces más singulares y arriesgadas del cine español reciente. Tras llamar la atención con trabajos como “Mamántula” (2023), que le valió una nominación al Goya al mejor cortometraje de ficción, o “Sueñan los androides” (2014), el cineasta da un nuevo paso con una película que consolida una trayectoria marcada por la experimentación formal y la búsqueda constante de nuevas formas de relato. Presentada en el Festival de Locarno y seleccionada en la sección oficial Festival de Sitges, «Balearic» le ha valido además su segunda nominación al Goya, esta vez a mejor dirección novel.

Escrita junto a Juan González (de Burnin’ Percebes), Chema García Ibarra, Julián Génisson y Lorena Iglesias (quien además participa aquí como actriz y firma el nuevo Filmin Original “Millennial Mal”), “Balearic” propone una mezcla inesperada de géneros, referencias y tonos que desafía cualquier clasificación sencilla. El reparto reúne nombres como Christina Rosenvinge, que además compone un tema original para la banda sonora, Luka Peroš, Marina Llopis y la propia Lorena Iglesias.

Sinopsis

En la víspera de San Juan, un día propicio para la magia, un grupo de jóvenes que se ha colado en la piscina de una lujosa casa queda atrapado por tres feroces perros que les impiden salir. Mientras tanto, los vecinos celebran el comienzo del verano en una villa cercana, completamente ajenos a lo que ocurre al otro lado del muro.

Una película mutante

“Balearic” empieza como una película y termina siendo otra. Arranca desde un escenario reconocible –unos adolescentes atrapados, una amenaza concreta, una situación límite–para desviarse progresivamente hacia un territorio más extraño, incómodo y difícil de anticipar. Lo que parecía un ejercicio de género muta poco a poco en una sátira de ecos surrealistas que altera las reglas del juego y desplaza el foco hacia aquello que sucede fuera de campo.

Ese desplazamiento fue, de hecho, el punto de partida creativo de la película. Como explicaba Ion de Sosa: “Seguir con esa película de género, quizá previsible, que encajaba con los códigos del survival o encontrarle una doblez, saliendo un poco de ese escenario y yéndonos a ver a los vecinos. ¿Por qué no escuchan los gritos de los protagonistas? ¿Qué pasa en esa otra casa?” (GQ).

La decisión no fue sencilla. El propio director reconocía que muchas personas no entendían ese cambio de rumbo durante el proceso de financiación: “No entendían cómo abandonábamos a nuestros protagonistas para irnos a contar una película completamente distinta. Pero nunca quisimos renunciar a esa hibridación de géneros y ese punto de surrealismo” (GQ). El resultado es una película que se niega constantemente a convertirse en aquello que parecía prometer.

La incomunicación entre generaciones

Ese desplazamiento narrativo no es solo una apuesta formal: es también la manera que encuentra “Balearic” de hablar sobre generaciones que comparten espacio pero ya no parecen compartir lenguaje. Mientras los jóvenes quedan encerrados en una situación absurda que intentan resolver, los adultos permanecen inmóviles, refugiados en sus rituales y completamente desconectados de lo que ocurre a su alrededor.

Como explicaba De Sosa: “Hubo una idea primitiva que era dividir la película en dos mitades, expresar la incomunicación entre jóvenes y adultos, con una barrera también en el modo de retratarles y que cada uno tuviera su película” (Cine Maldito). Esa separación acaba convirtiéndose en el verdadero conflicto de “Balearic”: no tanto escapar del encierro como descubrir que nadie está escuchando al otro lado.

En esa lectura aparecen referencias evidentes al universo de Luis Buñuel —especialmente “El ángel exterminador”— junto a ecos más contemporáneos como “El triángulo de la tristeza”. Pero lejos de construir una sátira cerrada o nostálgica, “Balearic” deja abierta una pregunta mucho más incómoda: qué ocurre cuando dos generaciones ya no son capaces ni siquiera de reconocerse.

Filmin estrena «Historias del buen valle», el premiado documental de José Luis Guerín, el 29 de mayo

El próximo 29 de mayo llega a Filmin “Historias del buen valle”, el nuevo largometraje documental de José Luis Guerín, una de las figuras fundamentales del cine español contemporáneo. La película, ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián, supone el regreso tras ocho años sin dirigir un largometraje del director de “En construcción” (2001), nombrada recientemente por el Diari ARA como la segunda mejor película catalana del siglo XXI.

Fiel a una filmografía marcada por la observación, la memoria y la transformación de los espacios urbanos, Guerín vuelve a situar su mirada en un territorio periférico de Barcelona para construir un retrato colectivo atravesado por el paso del tiempo, la inmigración y las huellas invisibles de la ciudad contemporánea.

Sinopsis

Vallbona es un barrio del extrarradio de Barcelona aislado por un río, vías férreas y autopistas. Un territorio periférico que vive el tránsito del mundo rural al urbano, preservando formas de vida desaparecidas del centro de la ciudad. Allí conviven las casas levantadas clandestinamente por los migrantes llegados tras la posguerra con nuevos bloques de pisos habitados por la inmigración reciente, convirtiendo este humilde rincón en una auténtica aldea global marcada por la supervivencia y las luchas vecinales.

Vallbona, entre dos mundos

En “Historias del buen valle”, el barrio de Vallbona no funciona solo como escenario, sino como auténtico protagonista de la película. Separado del resto de Barcelona por autopistas, vías de tren y un río, el barrio conserva todavía rastros de un pasado rural que convive con la expansión urbana contemporánea. “Es un territorio único, en tránsito entre lo rural y lo urbano, donde aún sobreviven huertos, construcciones levantadas por los primeros migrantes de posguerra y formas de vida prácticamente desaparecidas del centro de la ciudad.” explicaba Guerín a El Periódico.

La relación del cineasta con Vallbona se remonta, sin embargo, varias décadas atrás. “Tuve un encuentro con el barrio en 1977. Guardaba un recuerdo fugaz de un sitio muy extraño, ignoto y lejano”, recordaba en la revista Pickpocket. Años después, el comisario Jorge Ribalta le propuso volver al barrio para un proyecto expositivo sobre los márgenes de Barcelona. De aquella experiencia surgiría primero la pieza “Primeras impresiones” y, más adelante, la semilla de esta película. “La referencia esencial ha sido el barrio de Vallbona, sus habitantes. No he querido imponer ningún imaginario cinematográfico personal por encima de lo que ellos me iban descubriendo”, explicaba el director en Fotogramas.

Un cine de la escucha

Lejos del documental explicativo o de tesis, Guerín construye la película desde la observación y la escucha. “Muchos documentalistas quieren hacer una película para desarrollar una denuncia previamente fijada. Yo no; a mí me mueve el deseo de descubrir algo y compartirlo con los espectadores”, afirmaba en eldiario.es. Esa voluntad atraviesa toda la película, construida a partir de conversaciones, silencios, momentos cotidianos y encuentros inesperados que convierten a Vallbona en un espacio vivo y contradictorio.

En ese sentido, “Historias del buen valle” continúa una de las grandes constantes del cine de Guerín: encontrar poesía en lo cotidiano y convertir el paisaje urbano en una reflexión sobre el tiempo y la fragilidad. Los trenes que atraviesan constantemente el barrio sin detenerse terminan funcionando como una poderosa imagen de esa condición periférica y efímera. “Desde Ozu, el paso de los trenes ha sido una metáfora de lo efímero”, explicaba el director en Fotogramas. “Y esa es también una realidad muy elocuente en Vallbona: pasan tantos trenes y ninguno se detiene en el barrio.”

Talking Heads, Nick Cave, Eva Cassidy y Emilíana Torrini entre los grandes nombres del Filmin Music Fest 2026

Un año más, Filmin celebra su particular cita con la música y el cine: el martes 19 de mayo llega una nueva edición de Filmin Music Fest, el evento online de la plataforma (nacido en 2012) en el que los suscriptores podrán disfrutar de los mejores conciertos, documentales y películas atravesadas por la música en todas sus formas. Una programación ecléctica que mezcla grandes nombres, escenas underground, películas de culto y nuevas voces llegadas de todo el mundo.

Entre los títulos destacados de esta edición encontramos “Stop Making Sense”, la mítica película concierto de Jonathan Demme (“El silencio de los corderos”) sobre Talking Heads, restaurada en 4K y considerada una de las mejores películas concierto de todos los tiempos; “La extraordinaria Miss Flower”, un inclasificable viaje entre cartas de amor, música y memoria protagonizado por Emilíana Torrini junto a nombres como Nick Cave o Richard Ayoade; o “La esencia de Eva Cassidy”, retrato íntimo de una de las voces más conmovedoras y singulares del soul contemporáneo.

El festival también mira hacia escenas y sonidos alejados de los focos más habituales. “EA! Un mantra andaluz” se adentra en el universo libre y fronterizo del dúo gaditano EA!, mientras que “Generación Lagartija” nos transporta a un lugar surrealista e innovador a través de la banda granadina Lagartija Nick. Por su parte, “Una mano sola no aplaude” recupera la historia y la tradición del calypso en Trinidad y Tobago a través de figuras legendarias como Lord Kitchener o Calypso Rose. En una línea completamente distinta, “Omega Wants to Dance” propone una experiencia audiovisual sobre el baile como ritual colectivo, espacio político y forma de trascendencia. También habrá espacio para propuestas como “El sueño de las manzanas”, reconstrucción de una memoria musical truncada por la Guerra Civil y el exilio, o “Mallorca 83. Signos en la arena”, un acercamiento a la revolución artística balear que gestó artistas y músicos de la talla de Furnish Time, Zincpiritone o La Granja… También tendremos propuestas que nos sumergen en la escena musical catalana como “Admire: Road to Apolo”, retrato del proceso creativo de la artista catalanaADMIRE mientras prepara su primer gran concierto o “Garatge Club”, inmersión en la escena musical alternativa catalana a través de la historia de la mítica sala de conciertos de Poblenou.

Además, como cada año, el Filmin Music Fest combina títulos recientes con recuperaciones de culto. Ahí encaja perfectamente “Autos, porros y rocanrol”, heredera del espíritu de “This is Spinal Tap” que revive el caos del mítico festival mexicano de Avándaro de 1971; o “Sound of Noise”, delirante mezcla de thriller, comedia y experimentación sonora convertida ya en película de referencia para los amantes de la música electrónica. A su lado también podrá verse “Música para un apartamento y seis percusionistas”, el célebre cortometraje inspirado en John Cage que transformó utensilios domésticos en instrumentos musicales. Una nueva edición de Filmin Music Fest pensada para descubrir, redescubrir y dejarse llevar por el ritmo del cine.

TÍTULOS DEL FILMIN MUSIC FEST 2026:
“Stop Making Sense”, de Jonathan Demme
“La extraordinaria Miss Flower”, de Iain Forsyth y Jane Pollard
“La esencia de Eva Cassidy”, de Alex Fegan y Malcolm Willis
“EA! Un mantra andaluz”, de Henri Belin
“Una mano sola no aplaude”, de Kavery Kaul
“Omega Wants to Dance”, de Ramon Tort
“Autos, porros y rocanrol», de José Manuel Cravioto
“Sound of Noise”, de Johannes Stjärne Nilsson y Ola Simonsson
“Garatge Club”, de Albert París
“Admire: Road to Apolo”, de Lucas Borges
“Generación Lagartija”, de César Martínez Herrada
“El sueño de las manzanas”, de Álvaro Menéndez Granda
“Mallorca 83. Signos en la arena”, de Cesc Mulet y Juan Antonio Forés (Pinxo)
“Música para un apartamento y seis percusionistas”, de Johannes Stjärne Nilsson y Ola Simonsson

Filmin estrena «Hannibal» al completo, la serie protagonizada por Mads Mikkelsen, el 5 de mayo

Tras años fuera de las plataformas, las tres temporadas completas de una de las grandes series del siglo XXI llega a Filmin el 5 de mayo. Un thriller psicológico, sensual y perverso que reinventó el universo de Thomas Harris.

Llega a Filmin, el próximo 5 de mayo, las tres temporadas completas de “Hannibal”, la aclamada serie creada por Bryan Fuller y protagonizada por Mads Mikkelsen y Hugh Dancy. Ganadora de siete premios Saturn, la serie recupera el origen de la relación entre Hannibal Lecter y Will Graham para convertirlo en algo mucho más extraño, sofisticado e inclasificable que un thriller criminal convencional.

Convertida con los años en una obra de culto, “Hannibal” fue celebrada por su audacia formal y su radical singularidad: El País la definió como “una de las series más poderosas de los últimos tiempos”, Esquire como “atrevida, excesiva e hipnótica” y El Mundo como “una gran serie”.


Sinopsis
Will Graham, que trabaja en el FBI como analista de crímenes, tiene una capacidad innata para empatizar con los psicópatas, lo que le permite entender sus motivaciones. Pero, cuando se da cuenta de que la mente del asesino en serie que está buscando es demasiado compleja incluso para él, recaba la ayuda de uno de principales psiquiatras del país, el Dr. Hannibal Lecter.

Mads Mikkelsen es Hannibal Lecter

Antes de Mads Mikkelsen, el doctor Hannibal Lecter tenía dos encarnaciones legendarias: Brian Cox en “Manhunter” y Anthony Hopkins en “El silencio de los corderos”. Pero Bryan Fuller quería llevar el personaje hacia otro territorio, menos monstruo icónico y más presencia seductora, mitológica e inquietante.

Su elección fue Mikkelsen, pese a las reticencias iniciales de la NBC, que prefería nombres más reconocibles como Hugh Grant o John Cusack. Fuller lo tuvo claro desde el principio: “Mads Mikkelsen era este papel. Él es Hannibal Lecter”. Y el propio actor aportó una clave decisiva en su primera reunión, y le dijo a Fuller: “Realmente veo a Hannibal como el diablo”. Esa lectura –más mitológica que psicológica– terminó definiendo una interpretación única, elegante y profundamente extraña.

A lo largo de 36 episodios, Mikkelsen construye un Hannibal sofisticado, perverso y magnético, muy lejos de un simple villano. Su química con Hugh Dancy, en el papel de Will Graham, es además uno de los grandes motores de la serie, cargando la relación entre ambos de una tensión emocional y erótica que redefine por completo el material original.

La reinterpretación de un clásico

Lejos de limitarse a adaptar a Thomas Harris, Bryan Fuller convierte “Hannibal” en una reinterpretación radical de su universo. Cuando convocaba a los directores de la serie —entre ellos Vincenzo Natali, David Slade o Neil Marshall— les advertía: “Esto no es un episodio de televisión. Es una película de autor pretenciosa”. Y la serie responde exactamente a esa premisa: con una estética exuberante, casi operística, transforma cada crimen en una instalación artística, cada cena en una naturaleza muerta siniestra y cada episodio divaga entre el horror, la poesía y el camp.

Pero una de sus grandes innovaciones está en cómo Fuller desplaza el centro del relato hacia una lectura queer de la relación entre Hannibal y Will. Para el creador, esa dimensión ya estaba latente en el material original –e incluso en “El silencio de los corderos”, que él veía como una película profundamente queer– y llevarla más lejos fue “una extensión natural” de ese universo. Lo que en otras versiones era apenas subtexto aquí se convierte en motor dramático: una intimidad ambigua, a ratos romántica, a ratos depredadora, que Fuller ha descrito incluso en términos de atracción erótica. 

«Nouvelle Vague», el homenaje de Richard Linklater al nacimiento del movimiento francés se estrena en Filmin el 1 de mayo

Gran triunfadora en los premios César con cinco galardones –incluyendo mejor dirección– y 10 nominaciones, la película se adentra en el rodaje de “Al final de la escapada” para capturar el espíritu de una generación que cambió la historia del cine.

El 1 de mayo llega a Filmin “Nouvelle Vague”, lo último de Richard Linklater («Antes del amanecer»). Tras su paso por la sección oficial del Festival de Cannes, el cineasta firma una de sus obras más singulares. Ganadora de cinco premios César –entre ellos al mejor director– y nominada al Globo de Oro a la mejor película de comedia o musical, reconstruye el contexto creativo que dio lugar a uno de los movimientos cinematográficos más influyentes del siglo XX.

Más que un biopic convencional, “Nouvelle Vague” se centra en el proceso creativo y sigue de cerca el rodaje de “Al final de la escapada”, ópera prima de Jean-Luc Godard, observando a sus protagonistas en pleno trabajo. A través de ese seguimiento, la película captura las dinámicas, decisiones y circunstancias que acompañaron el nacimiento de una nueva forma de entender el cine.

Además, para celebrar el estreno de “Nouvelle Vague”, Filmin lanza una nueva colección dedicada al movimiento, en la que podrán recuperarse muchas de sus obras más importantes, así como documentales sobre sus protagonistas y películas posteriores influidas por su legado.

Sinopsis
La historia detrás de la creación del movimiento cinematográfico francés conocido como Nouvelle Vague, centrada en el rodaje de la innovadora «Al final de la escapada» de Jean-Luc Godard en 1959. En torno a esa filmación clave se cruzan algunos de los nombres fundamentales de la nueva ola francesa –como Claude Chabrol, Agnès Varda, François Truffaut o Éric Rohmer–, en un momento de efervescencia creativa que transformaría para siempre la historia del cine.

Con espíritu de nueva ola

Con “Nouvelle Vague”, Linklater no solo retrata un momento clave de la historia del cine, sino que adopta sus propias formas. La película se construye a partir de los principios estéticos del movimiento que retrata, replicando su espontaneidad, su ligereza formal y su espíritu libre. El resultado no es solo una evocación, sino una reinterpretación desde dentro que recupera su frescura y su carácter experimental.

Para ello, el director recurrió a lentes de época, cámaras y técnicas de rodaje similares a las utilizadas por Godard, con el objetivo de reproducir no solo la imagen, sino también la sensación de filmar en aquel momento. “No tendría sentido rodarla en inglés, en color o en formato panorámico; resultaría extraño”, explica Linklater. “La clave está en las lentes antiguas… fue un ejercicio fascinante, como meterse dentro de otra película y tratar de replicar el aspecto de otra época”.

Dando vida a grandes iconos

Otro de los elementos clave es su reparto, formado en gran medida por actores poco conocidos –con la excepción de Zoey Deutch en el papel de Jean Seberg– que dan vida a iconos de la historia del cine como François Truffaut, Claude Chabrol, Agnès Varda, Jacques Rivette o Suzanne Schiffman. Esta elección permite al espectador sumergirse plenamente en el relato, sin la distracción de rostros familiares, y aceptar a los intérpretes como las figuras históricas que representan. “Esa es la magia: no conoces a los actores, sientes que son ellos”, señala Linklater, que buscaba borrar la distancia entre representación y realidad.

Durante el proceso de audición, el director priorizó la capacidad de capturar la esencia de los personajes por encima de cualquier parecido superficial. Entre las anécdotas destaca la elección del actor que da vida a Jean-Paul Belmondo: aunque llegó a considerar al nieto del icono francés, finalmente optó por Aubry Dullin, al encontrar en él una cualidad difícil de definir que remitía directamente al icono original. El resultado es un reparto que no imita, sino que encarna, reforzando la sensación de estar asistiendo, en presente, al nacimiento de una revolución cinematográfica.

Nueva colección dedicada a la Nouvelle Vague

Para celebrar el estreno de la película, Filmin lanza una nueva colección dedicada a la nouvelle vague, donde podrán verse algunos de los títulos más importantes del movimiento, incluyendo “Al final de la escapada”. La selección reúne una amplia representación de la filmografía de sus principales figuras, con obras de Jean-Luc Godard, François Truffaut, Agnès Varda, Éric Rohmer o Jean Eustache.

Además, la colección incorpora cortometrajes que marcaron el origen del movimiento, y también documentales como “François Truffaut: mi vida en un guion”, “Las playas de Agnès” o “Godard Cinema”. Por último, incluye también un apartado dedicado a películas influidas por la nouvelle vague que, de algún modo, recuperan ese espíritu libre y salvaje que retrata Linklater. Entre ella destacan “El cielo rojo”, “Lazzaro feliz” o “Chungking Express”, junto a muchos otros títulos.

Llegan a FlixOlé la oscarizada «Belle Époque» y la exitosa carta de amor al cine español, «La niña de tus ojos»

El director Fernando Trueba, figura indispensable del cine español contemporáneo, protagoniza la programación de FlixOlé con el estreno, el próximo viernes 10 de abril, de dos de sus películas más emblemáticas: Belle Époque (1992) y La niña de tus ojos (1998). Junto a estos títulos, la plataforma lanza una colección que reúne una decena de obras rodadas o escritas por el cineasta, ofreciendo un recorrido por su universo creativo y su aportación al audiovisual español.

Heredero en espíritu de Billy Wilder y del mejor clásico americano, Trueba ha sentido el cine como una comedia romántica capaz de mostrar lo maravillosa que puede ser la vida, incluso con sus sinsabores. Con profundidad y naturalidad, contribuyó a principios de los años 80 a poner patas arriba el panorama cinematográfico español con propuestas desenfadadas que darían lugar a la llamada comedia madrileña. Durante la década siguiente, la más prolífica de su carrera, afianzó su estilo con películas que capturan con sensibilidad la memoria del país. Reconocido con numerosos premios Goya y artífice de la segunda producción española en conquistar el Oscar, su trayectoria abarca géneros tan diversos como el melodrama de época, el noir, la animación o el musical, además de consolidar un notable prestigio en el ámbito del documental.

Con ‘Fernando Trueba: Sueños de celuloide’, FlixOlé propone ahora un recorrido integral por la obra de uno de los grandes nombres del cine español. El especial reúne tres estrenos destacados, Belle ÉpoqueLa niña de tus ojos y El baile de la victoria (2009), que se suman a un catálogo de títulos imprescindibles para comprender la riqueza y vigencia de su filmografía.

Culminación del cine histórico: Belle Époque

Tras sentar cátedra con la ‘Escuela de Yucatán’, nacida entre el tintinear del hielo en los vasos y el humo de los garitos de Malasaña, Fernando Trueba se coló sin carné de director en la industria. Junto a compañeros de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense —como Carlos Boyero, Antonio Resines u Óscar Ladoire— convirtió en realidad su sueño de hacer cine con películas que funcionaban como retratos generacionales. En ellas, la influencia de la nouvelle vague y el póster de Annie Hall de Woody Allen se mezclaban con una mirada propia que, casi sin proponérselo, terminó por renovar los códigos de la comedia española.

Aquella celebración vitalista hecha a base de líos amorosos, cigarritos de la risa y ansias de libertad una vez enterrado el franquismo fue evolucionando hacia territorios más complejos. Con El año de las luces (1986), Trueba desplazó el foco desde la efervescencia de los años 80 hacia los años grises de la posguerra, abriendo una nueva etapa en su cine. Ese tránsito, de lo inmediato a lo evocador, de lo generacional a lo histórico, encuentra su culminación en Belle Époque.

Situada en los días previos a la Segunda República, la película sigue a un joven (Jorge Sanz) que, tras desertar del ejército, encuentra refugio en una familia tan libre como fascinante, iniciando una aventura sentimental con cada una de las hijas (interpretadas por Ariadna Gil, Maribel Verdú, Miriam Díaz Aroca y Penélope Cruz) de su anfitrión (Fernando Fernán Gómez). Definida por el propio Trueba como una “película contra el muermo”, la cinta se aleja de etiquetas para moverse con libertad entre personajes, emociones y tonos, construyendo un relato de lo que España podría haber sido.

Nacida del placer de contar historias —tras una comida entre Fernando Trueba, José Luis García Sánchez y Rafael Azcona— la cinta acaparó la atención del público y la crítica, y se convirtió en uno de los mayores hitos del cine del país cuando su director recogió el Oscar a Mejor película de habla no inglesa; el segundo para una producción española. 

Humor y tragedia en el periplo de La niña de tus ojos

La cinta llega al catálogo de FlixOlé en una restaurada versión, realizada en los laboratorios de la plataforma, que acompaña a otro de los títulos más celebrados de Trueba: La niña de tus ojos. Esta apasionada declaración de amor al séptimo arte patrio sitúa al público en plena Guerra Civil: el director Blas Fontiveros (Antonio Resines) y su equipo viajan a la Alemania nazi para rodar en los estudios de la UFA una película folclórica con la estrella Macarena García (Penélope Cruz). La dificultad de ambientar la alegría y pasión andaluza en tierras teutonas será el menor de los problemas de la troupe española, que descubrirá las lascivas intenciones del ministro alemán de propaganda, Joseph Goebbels, con la protagonista y que los extras del filme son gitanos y judíos procedentes de campos de concentración.

Inspirada libremente en el periplo de Imperio Argentina y Florián Rey en la Alemania del Tercer Reich, la película combina humor y tragedia para retratar a un grupo de cineastas enfrentados a una realidad tan compleja como desconocida. Con un gran despliegue de producción y un reparto coral de nivel —que consolidó la fama internacional de Penélope Cruz—, el largometraje llevó a cerca de 2,5 millones de espectadores a las salas de cine y eclipsó la decimotercera edición de los Goya, donde obtuvo siete galardones.  

El baile de la victoria y otros ‘sueños de celuloide’

El especial ‘Fernando Trueba: Sueños de celuloide’ se completa con el estreno de El baile de la victoria, una historia de segundas oportunidades ambientada en Chile tras la dictadura. Basada en la novela de Antonio Skármeta, la película confirma la versatilidad de Trueba y su capacidad para abordar relatos de gran carga emocional, explorando temas como la redención, la justicia y la esperanza.

La colección se enriquece además con otros títulos fundamentales en la filmografía del director: El artista y la modelo (2012) con la que ganó la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, delicada reflexión sobre la creación y el paso del tiempo; Sé infiel y no mires con quién (1985), icono de la comedia madrileña; Two Much (1995), su salto a la comedia romántica internacional; El año de las luces (1986), retrato iniciático de la posguerra; El embrujo de Shanghai (2002), evocación de la memoria y la imaginación; así como los proyectos que coescribió: Esta noche es la noche (Julio Sánchez Valdés, 1980), Miss Caribe (Fernando Colomo, 1988), Suspiros de España (y Portugal) (José Luis Gª Sánchez, 1994) y A contratiempo (Óscar Ladoire, 1982), que completan un mosaico imprescindible para comprender la riqueza y diversidad de una de las carreras más influyentes del cine español.

“April”, la película de Dea Kulumbegashvili premiada en Venecia y San Sebastián, se estrena en Filmin

El 10 de abril Dea Kulumbegashvili regresa con este retrato brutal y realista sobre el aborto en las zonas más desfavorecidas de Georgia. 

El 10 de abril se estrena en Filmin “April”, el segundo largometraje de la directora georgiana Dea Kulumbegashvili, autora de «Beginning”, película con la que se llevó la Concha de Oro. Con este nuevo trabajo, la cineasta ha consolidado su prestigio internacional al alzarse con el Gran Premio del Jurado en Venecia y coronar la Sección Zabaltegi en el Festival de San Sebastián.

Sinopsis
Nina (Ia Sukhitashvili) es una obstetra experta en un hospital materno del este de Georgia. Tras un parto difícil, el bebé muere y el padre, destrozado por el dolor, exige que se investiguen los métodos de Nina. El escrutinio resultante amenaza con sacar a la luz la actividad paralela de Nina, que consiste en conducir por la impresionante belleza del campo hasta las casas de las aldeas donde viven las mujeres y las niñas embarazadas para practicarles abortos ilegales, y con destruir la profesión que es la única fuente de sentido en su vida.

El ciclo continúa

La idea de la película surge durante el rodaje del anterior largometraje de la directora, cuando empezó a entrar en contacto con mujeres que vivían en condiciones de gran precariedad. Muchas de ellas, con seis o siete hijos, apenas habían tenido acceso a la educación –no sabían leer ni escribir– y se habían casado siendo adolescentes. A partir de estas experiencias, Kulumbegashvili identificó un patrón: «Comprendí que se trata de un círculo vicioso: las madres no recibieron ninguna educación, se casaron a los quince años y nadie les preguntó nunca qué querían en la vida, y luego tuvieron hijos. Y, a pesar del amor y los cuidados que les dan, son incapaces de proporcionarles una educación básica. Y el ciclo continúa”. 

Kulumbegashvili quiso poner el foco en estas mujeres y en la importancia de mantener en el centro de la conversación el tema del aborto: “En Georgia es legal hasta las doce semanas, pero cada clínica tiene derecho a decidir si quiere hacerlo, y es imposible encontrar una clínica que lo haga. Pregunté a los médicos: ‘¿Y si se trata de una víctima de violación?’. Y me respondieron: ‘Debería ir a la ciudad y resolverlo con la policía’. Uno de los médicos dijo: ‘¿Por qué tengo que ser yo responsable de sus pecados?’ ”. 

Las personas de las alturas

Dea Kulumbegashvili quiso hacer a las personas locales partícipes de su proyecto. Dispusieron una zona de manualidades para que los niños pudieran acercarse, participar y preguntar. La directora quería despertar en ellos la curiosidad y permitirles vislumbrar otro futuro. También invitó a las mujeres del pueblo: “Tenían muchas ganas de maquillarse. Aunque en mi película no usamos mucho maquillaje, les dije que sí. Para ellas era una celebración, un día libre de su rutina. Pero antes de volver a casa, se lavaban la cara: no podían dejar que nadie supiera que llevaban maquillaje. Como si no se les permitiera disfrutar de un día feliz. A sus maridos no les importaba que salieran en la película, porque les pagaban. Pero, de alguna manera, no debía ser algo con lo que ellas también disfrutaran”.

Hasta los partos que aparecen son reales. Kulumbegashvili pasó un año observando el trabajo de los médicos en una clínica de maternidad: “Y en algún momento me permitieron hablar con las mujeres embarazadas para preguntarles si me dejarían ver y filmar sus partos. Estuve en contacto con ellas durante casi todo el embarazo, por lo que se sentían muy cómodas conmigo. Se necesitó mucha paciencia por parte de todos y comprender que no éramos los protagonistas y que, en cuanto alguien nos dijera que teníamos que irnos, lo haríamos. Aunque teníamos muy poco control, también estábamos muy preparados”.

Filmin estrena «El papel de mi vida», el proyecto más personal de Jeremy Piven

El 3 de abril llega a Filmin la adaptación y ampliación de un relato corto de Arthur Miller que ha tardado más de 15 años en materializarse. Un proyecto de pasión que da lugar a uno de los papeles más destacados de la carrera de Jeremy Piven.

El 3 de abril llega en exclusiva a Filmin «El papel de mi vida», un drama musical ambientado en la Alemania nazi que explora los límites del arte, la identidad y la supervivencia. Dirigida por Shira Piven y protagonizada por su hermano Jeremy Piven («Entourage»), la película es el resultado de más de quince años de trabajo y uno de los proyectos más personales de ambos.

¿Hasta dónde es posible llegar para encajar, para ser alguien, incluso si eso implica negar quién eres? ¿Qué ocurre cuando se acepta un pacto con aquello que uno rechaza? «El papel de mi vida» plantea e interpela al espectador sobre la identidad, la moral y la capacidad de mirar hacia otro lado ante lo intolerable.

Sinopsis
Harold May es un judío estadounidense y un talentoso bailarín de claqué. Mientras están de gira por Europa, Harold y el resto de su grupo son buscados por un agregado alemán que ofrece al grupo una actuación exclusiva en Berlín por una gran cantidad de dinero. Lo que no saben es que la actuación será enfrente del propio Hitler.

Un proyecto de pasión en familia

«El papel de mi vida» es un proyecto de pasión: el resultado de más de quince años intentando sacar el proyecto adelante. Un largo proceso que permitió a Jeremy Piven prepararse a fondo para el personaje –incluyendo el aprendizaje de claqué– y dotar al relato de una profundidad poco habitual. La historia nace de un relato de Arthur Miller que la madre de Jeremy le dio: “si mi madre me da algo, sé que es importante”, comenta el actor, que quedó inmediatamente fascinado por el material.

Convencido de su potencial cinematográfico, Piven impulsó el proyecto desde sus inicios y encontró en su hermana Shira la directora idónea para llevarlo a la pantalla, consolidando un tándem creativo marcado por la complicidad y la confianza mutua. Esta conexión ha llevado al actor –ganador de un Globo de Oro y un Emmy– a firmar uno de los trabajos más destacados de su carrera: “he actuado en más de 80 películas y este es el papel del que estoy más orgulloso”.

Un drama sobre el arte, la identidad y la supervivencia 

Ambientada en la Alemania nazi, la película propone una reflexión sobre el papel del arte en tiempos de represión, siguiendo a un actor que se enfrenta a una oportunidad profesional única en un contexto marcado por la persecución y el miedo. El filme reflexiona también sobre la manipulación de masas: “habla sobre lo que estamos pasando actualmente, pero es también una historia universal”, comenta Shira Piven, que plantea cuestiones de gran actualidad, pero también construye un relato sobre identidad y redención con el que todo el mundo puede conectar.

Desde su concepción, el proyecto ha despertado un fuerte interés: “cada vez que contaba la premisa, veía cómo se iluminaban los ojos de la gente”, recuerda Shira. El resultado es un intenso drama que combina memoria histórica y reflexión artística, y que encuentra en su protagonista un vehículo para explorar los límites entre la ambición, la dignidad y la supervivencia.

FlixOlé celebra el centenario de Paco Rabal con el estreno de Llanto por un bandido y una colección con cerca de 50 títulos

La plataforma también incorpora a su catálogo otras cuatro películas protagonizadas por el laureado actor: Fra Diávolo, Trío de damas, Goya, historia de una soledad y El hombre que perdió su sombra

El 8 de marzo de cumple el centenario del nacimiento de Francisco Rabal, actor de temperamento indomable, voz profunda y mirada luminosa que arrebató el sentido de público, crítica y compañeros de profesión con una de las carreras más brillantes de la interpretación española. FlixOlé conmemora esta ineludible efeméride cinematográfica con una colección especial que recorre su trayectoria e incorpora a su catálogo cinco estrenos protagonizados por Rabal.

De origen humilde, aquel joven de Águilas (Murcia) se empapó de la interpretación cuando ejercía de electricista en Estudios Chamartín. Bajo la dirección de Rafael Gil comenzó a forjar su presencia en pantalla, primero en dramas románticos y relatos de fe, pronto en personajes de mayor hondura. Actor de raza, encarnó tanto al galán de época como al bandolero serrano; su compromiso social reflejó al inocente campesino que cautivó al mundo entero con su «¡Milana, bonita!» mientras que la inquietud cultural lo acercó a Goya. Trabajó con cineastas de todas las corrientes y generaciones, desde José Luis Sáenz de Heredia a Luis Buñuel; también en el panorama internacional, formando parte del elenco de realizadores como Michelangelo Antonioni, Luchino Visconti, Claude Chabrol o William Friedkin.

FlixOlé propone un viaje por la filmografía de Rabal a través de una cuidada selección, compuesta por cerca de medio centenar de títulos, con la que entender y disfrutar de su evolución artística: desde su meteórico ascenso en el cine español a finales de los años 40 hasta los icónicos personajes a los que dio vida en su madurez interpretativa. El ciclo, disponible a partir del próximo viernes 6 de marzo, incluye cinco estrenos en la plataforma: Llanto por un bandido (Carlos Saura, Carlos Saura, 1964), Fra Diávolo (Giorgio Simonelli y Miguel Lluch, 1962), Trío de damas (Pedro Lazaga, 1960), Goya, historia de una soledad (Nino Quevedo, 1971) y El hombre que perdió su sombra (Alain Tanner, 1991).

De ‘El Tempranillo’ al genio atormentado de Goya

En una mezcla de rudeza y magnetismo, Paco Rabal desmontó el tópico romántico del bandolero en Llanto por un bandido, donde interpreta a uno de los forajidos más famosos del siglo XIX: ‘El Tempranillo’. Lejos de la épica complaciente, el actor interpretó con intensidad un relato de rebeldía y dignidad frente al abuso de poder en un western andaluz que, de manera alegórica, abordaba la represión del régimen franquista. De hecho, la censura cercenó una parte del segundo largometraje dirigido por Carlos Saura.

Otro de los estrenos destacados del especial de Rabal en FlixOlé será Goya, historia de una soledad. El natural de Águilas encontró en el pintor aragonés un alter ego artístico: lo interpretó en varias ocasiones y confesó que aquel papel despertó en él una vocación plástica que lo llevó incluso a intercambiar cuadros con pintores amigos. La película explora la dimensión íntima y desgarrada del creador, adentrándose en sus tinieblas y en la conexión entre arte, compromiso y soledad.

A ambas incorporaciones se sumarán Fra Diávolo, ambientada en la Italia ocupada por las tropas napoleónicas donde el intérprete brinda una versión más canallesca y humorística a su faceta de clásico galán; Trío de damas, comedia costumbrista en torno al matrimonio en la que Rabal hace las veces de marido abrumado por las distintas personalidades de su mujer; y El hombre que perdió su sombra, filme por el que obtuvo el premio a Mejor actor principal del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) y en el Festival de Montreal.

Medio centenar de títulos de Paco Rabal

Desde sus comienzos como figurante hasta convertirse en uno de los rostros más importantes del cine europeo, Rabal levantó su carrera sobre personajes de fuerte arraigo popular. En los años 50 consolidó su nombre con títulos como La guerra de Dios (Rafael Gil, 1953), donde su intensidad dramática lo confirmó como protagonista indiscutible; Hay un camino a la derecha (Francisco Rovira Beleta, 1953), propuesta cercana al neorrealismo con tintes de cine negro que le valió la Concha de Plata y lo situó entre los grandes; y Amanecer en puerta oscura (José Mª Forqué, 1957), cine de bandoleros con alegato social y un memorable final que reforzó el compromiso interpretativo del actor, quien recibió también por este papel la medalla del CEC.

La década siguiente amplió su dimensión artística, dentro y fuera de España, con Viridiana (Luis Buñuel, 1961), hito del audiovisual mundial y símbolo de ruptura; Noche de verano (Jorge Grau, 1962), donde interpretó a un cínico galán en un relato de matrimonios fracasados y líos burgueses al más puro estilo La dolce vita.

Tras unos años de vaivenes profesionales, sin títulos nacionales de gran peso, los 80 marcaron un renacer rotundo en la carrera de Rabal. Con Truhanes (Miguel Hermoso, 1983) recuperó el favor masivo del público en clave de esta comedia picaresca; su Azarías en Los santos inocentes (Mario Camus, 1984) le hizo alcanzar la cima interpretativa, obteniendo el galardón a (ex aequo) en Cannes; mientras que en Epílogo (Gonzalo Suárez, 1984) exploró registros más introspectivos. La televisión lo inmortalizó como el inolvidable protagonista de Juncal (Jaime de Armiñán, 1989), torero retirado que se transformó en icono popular.

En los 90 y el cambio de siglo reafirmó su libertad creativa en propuestas como Así en el cielo como en la tierra (José Luis Cuerda, 1995) y cerró el círculo vital encarnando de nuevo al pintor aragonés en Goya en Burdeos (Carlos Saura, 1999), un retrato crepuscular que funciona como despedida artística. Más de medio centenar de títulos reunidos ahora por FlixOlé componen el mapa de una trayectoria irrepetible y necesaria para entender el cine español.

Filmin estrena «Valor sentimental», ganadora del Óscar a la mejor película internacional

El 27 de marzo llega la película dirigida por Joachim Trier, con 9 nominaciones a los Óscar e interpretada por Renate Reinsve, un tándem que enamoró en «La peor persona del mundo». 

Filmin estrena el próximo 27 de marzoValor sentimental”, la triunfadora de la pasada noche en los Premios Óscar, que se llevó la estatuilla dorada a la mejor película internacional. La película estuvo también nominada a la mejor dirección (Joachim Trier), mejor película, mejor actriz protagonista (Renate Reinsve), mejor actriz de reparto (Inga Ibsdotter Lilleaas y Elle Fanning), mejor actor de reparto (Stellan Skarsgård), mejor guion original y mejor montaje. De la misma forma, también fue reconocida en la pasada edición del Festival de Cannes, que se llevó el gran premio del jurado

El director noruego de “Oslo, 31 de agosto” y de “La peor persona del mundo”, Joachim Trier, se reúne con la aclamada actriz Renate Reinsve (nominada al Óscar) para su tercera colaboración, y con el gran Stellan Skarsgård, ganador en los Globos de Oro al mejor actor de reparto. Del elenco también forman parte Inga Ibsdotter Lilleaas y la reconocida Elle Fanning, que la hemos visto recientemente en «A Complete Unknown». 

Sinopsis

Tras la muerte de su madre, las hermanas Nora y Agnes se reencuentran con su distanciado padre, Gustav Borg, un veterano director de cine de renombre, que le ofrece a su hija Nora, actriz de teatro, un papel en su próxima película. Nora lo rechaza y pronto descubre que le ha dado ese papel a una joven y entusiasta estrella de Hollywood. De repente, las dos hermanas deben sortear su complicada relación con su padre y lidiar con una actriz estadounidense que se encuentra en medio de su compleja dinámica familiar.

Renate Reinsve y Joachim Trier, el celebrado tándem

Joachim Trier vuelve a colaborar en “Valor Sentimental” con la aclamada actriz Renate Reinsve, que fue nominada al Óscar a la mejor actriz protagonista. Su anterior trabajo en común, “La peor persona del mundo”, le valió a Reinsve el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes en 2021. Años antes, Trier ya había contado con ella en “Oslo, 31 de agosto” para un pequeño papel con apenas una línea de diálogo; sin embargo, aquella breve aparición bastó para revelar un talento que con el tiempo daría lugar a una de las alianzas creativas más celebradas del cine noruego contemporáneo. 

El director explica que una de las motivaciones para hacer “Valor sentimental” era que el actor que interpreta al padre en la película, Stellan Skarsgård, estaba intrigado por trabajar con Renate: “Durante los ensayos, Stellan, que ha trabajado prácticamente con todo el mundo, me dijo: ‘Es extraordinaria. Su piel cambia de color mientras actúa; se puede ver lo que siente’”. Por su parte, Renate Reinsve está encantada de trabajar con el director y afirma que no hay un director como Trier: “Me encanta la emotividad de sus películas y la forma en que te atrapan poco a poco… hasta darte un golpe en el estómago”, comenta.

Perdonar y recordar en los Óscar 

 

Joachim Trier, que anoche en la gala de los Óscar quiso reconocer las películas que reflejan las crisis del presente y del pasado, explica que “Valor sentimental” es una muestra de ello: «Es una ambivalencia entre la historia y la memoria. Por un lado, necesitamos olvidar, perdonar a un padre difícil. Por otro, tenemos la obligación con el pasado de recordar ciertas cosas, de no repetir esos errores», explica, aludiendo a la parte de la película que hace referencia al sufrimiento por el nazismo.

Finalmente, en su discurso para recoger el premio, parafraseó al autor americano James Baldwin, recordándonos que «todos los adultos somos responsables de los niños y no debemos votar por políticos que no se toman esto en serio». «Valor sentimental» es un retrato de una familia que se enfrenta a los dolorosos recuerdos arraigados en las paredes de su hogar, pero también es algo más. Es una mirada lúcida a la memoria, la pérdida y la forma en que el pasado determina quiénes somos y cómo decidimos seguir adelante.

Llega a Filmin “La voz de Hind”, nominada al Óscar a la mejor película internacional

La película se estrena el 13 de marzo y utiliza la grabación de audio real de la llamada de la niña de seis años, Hind Rajab, a los servicios de emergencia.   

El próximo 13 de marzo se estrena en Filmin “La voz de Hind”, la nominada al Óscar a la mejor película internacional por Túnez. La película, dirigida por la dos veces (ahora tres) nominada al Óscar Kaouther Ben Hania (“Las cuatro hijas”, “El hombre que vendió su piel”) relata la historia real tras el asesinato a manos del ejército de Israel de la niña de seis años Hind Rajab

“La voz de Hind”, que pasó por cines en noviembre de la mano de Caramel Films y LaZona Pictures, estuvo también nominada en los Globos de Oro y los BAFTA a la mejor película de habla no inglesa, y obtuvo el gran premio del jurado en el Festival de Venecia, así como el premio del público en el Festival de San Sebastián. La película utiliza la grabación de audio real de la llamada de la niña a los servicios de emergencia, a la vez que reconstruye el drama vivido en las instalaciones

29 de enero de 2024. Los voluntarios de la Media Luna Roja reciben una llamada de emergencia. Una niña de seis años está atrapada en un coche bajo fuego en Gaza, suplicando ser rescatada. Mientras intentan mantenerla en la línea, hacen todo lo posible por enviarle una ambulancia. Su nombre, Hind Rajab. 

Hind Rajab, la niña asesinada por Israel 

«Tengo mucho miedo, por favor, vengan» fueron algunas de las últimas palabras de Hind Rajab en una llamada telefónica a los servicios de emergencia después de que el coche de su familia fuera atacado a tiros en la ciudad de Gaza. Hind, su tío, su tía y sus primos intentaban huir de las fuerzas israelíes que se acercaban. Atrapada en el vehículo y rodeada de sus familiares fallecidos, durante tres horas suplicó a la Media Luna Roja, la organización humanitaria equivalente a La Cruz Roja,  que fuera a buscarla. 

La organización envió una ambulancia para socorrerla, pero Israel atacó la ambulancia y perdieron el contacto con Hind. De hecho, la organización acusa a Israel de atacar deliberadamente “a pesar de la coordinación previa para permitir que la ambulancia llegara al lugar para rescatar a Hind”, declaró Nebal Farsakh, portavoz de La Media Luna Roja.

El silencio de muchos

Precisamente cuando se encontraba promocionando su anterior película en Los Ángeles, Kaouther Ben Hania supo del asesinato de Hind Rajab. Al escuchar parte de la grabación de la llamada «se sintió como la propia voz de Gaza«. La directora explica que aquello que le perseguía no era solo la violencia de lo que ocurrió, sino especialmente el silencio que siguió ante lo ocurrido: “Así que recurrí a la única herramienta que tengo (el cine), para preservar una voz. Para resistir la amnesia. Para honrar un momento que el mundo nunca debería olvidar”, explica la tunecina. 

La directora se puso en contacto con la madre de Hind para pedirle permiso para hacer la película y, al acceder, le compartió todo sobre la niña: su personalidad, sus sueños, su manera de reír. “Sentí que, al compartir todo esto conmigo, estaba intentando mantener viva a su hija, asegurarse de que su memoria no desapareciera ni se convirtiera en una simple noticia más”, comenta. “La voz de Hind”, según explica la directora, también trata de nuestra responsabilidad compartida, de cómo los sistemas fallan a los niños gazatíes y de cómo el silencio del mundo forma parte de la violencia.

 

FlixOlé rinde homenaje a Gonzalo Suárez con el estreno de títulos clave de su obra

La plataforma homenajea al próximo Goya de Honor incorporando a su catálogo Ditirambo, Aoom,, Morbo, y Mi nombre es sombra. Los títulos se incluirán en una colección especial que recorre otras películas imprescindibles de su filmografía

FlixOlé celebra la trayectoria de uno de los cineastas más libres y singulares del panorama español, Gonzalo Suárez, de quien estrena cuatro títulos fundamentales tanto en su carrera como en la historia del audiovisual español: Ditirambo (1969), Aoom (1970), Morbo (1972) y Mi nombre es sombra (1996). Cuatro obras que revelan la inagotable imaginación de un director que navega a la aventura por territorios insólitos del séptimo arte.

Desde sus comienzos, este autor próximo a la vanguardista Escuela de Barcelona capeó las inercias narrativas y estéticas para alejar la gran pantalla de la cotidianidad y los convencionalismos, apostando por un cine experimental y arriesgado, profundamente ligado a la literatura. Su filmografía no busca encontrarse con la realidad, sino expandirla. A lo largo de décadas, ha desbordado los márgenes de la narrativa tradicional para revelar un universo inclasificable e ingenioso.

Por ampliar los horizontes del cine español, Gonzalo Suárez recibirá el Goya de Honor el próximo 28 de febrero, reconocimiento a una trayectoria marcada por la coherencia artística y la independencia. Con motivo de esta distinción, FlixOlé estrena los títulos mencionados, restaurados en la mejor calidad de imagen y sonido en sus laboratorios, e inaugura un especial compuesto por un total de 13 películas, además de la serie Los pazos de Ulloa (1985) y el documental Gonzalo Suárez: 90 años remando al viento (2024), un recorrido por la vida y obra del realizador.  

Los comienzos experimentales

Entre las películas que llegarán a la plataforma destaca la ópera prima del asturiano, Ditirambo (1969). Con el aroma del film noir confluyendo en su imaginario, Gonzalo Suárez dio el salto a la dirección asumiendo también el protagonismo ante la cámara junto a Charo López, quien comenzaba a hacer sus primeros pinitos en la gran pantalla. La película sigue a un detective envuelto en un intrigante caso que lo conducirá a un imprevisible final. Cuestionando los límites entre ficción y realidad, es considerada como una de las primeras cintas modernas en el panorama nacional. Un salto al vacío que abrió una vía alternativa del audiovisual de finales de los años sesenta y que reivindicaba la experimentación y libertad creativa.

Ditirambo se presentará en la plataforma en próximas fechas. Mientras tanto, desde este viernes, 20 de febrero, se podrá acceder a otro de los títulos esenciales del director, Aoom, ejemplo anticonvencional del afán de Suárez por desdibujar las fronteras entre géneros y su gusto por la improvisación —no había un guion previo—. A medio camino entre el humor absurdo, la ciencia ficción, el romanticismo y la tragedia, la película narra la historia de un actor que, hastiado de su existencia, decide abandonar su cuerpo e instalarse en el de una muñeca. Su amante iniciará entonces su búsqueda, acompañada por un grupo de personajes excéntricos que protagonizan situaciones desconcertantes y deliberadamente descontextualizadas para despertar la reacción del espectador. Filme maldito reconvertido con el tiempo en obra de culto, Aoom es también célebre por la fascinación que despertó en el cineasta Sam Peckinpah, marcando el inicio de una amistad que duraría hasta la muerte del estadounidense.

 

Morbo y Mi nombre es sombra

El mismo 20 de febrero se incorporarán también Morbo (1972) y Mi nombre es sombra (1996).  La primera construye un inquietante relato sobre la pulsión erótica y la violencia latente en unos recién casados que pasan la luna de miel aislados en un bosque que parece observarles. Protagonizada por Ana Belén y Víctor Manuel, la química entre ambos traspasó la pantalla y culminó en boda pocos meses tras el rodaje.

Por su parte, Mi nombre es sombra refleja la estrecha relación de Suárez con la literatura al revisitar el mito de Dr. Jekyll y Mr. Hyde desde una mirada personal. Más que una adaptación al uso, la película reformula el clásico para reflexionar sobre la identidad, la dualidad y los monstruos íntimos que habitan en cada individuo, confirmando la atracción del cineasta por la difusa y contradictoria línea que separa el bien y el mal.

Colección especial FlixOlé

Todas estas películas formarán parte de una colección especial dedicada al universo de Gonzalo Suárez, donde podrán encontrarse otros títulos esenciales de su trayectoria. Entre ellos, Epílogo (1984), una personal reflexión sobre el proceso creativo; Remando al viento(1988), una de las grandes obras maestras del cine español —Concha de Plata en el Festival de San Sebastián y ganadora de seis premios Goya—, que recrea el encuentro entre Mary Shelley (Lizzy McInnerny), Lord Byron (Hugh Grant) y otros poetas románticos en Villa Diodati, evento del que surgiría la criatura Frankenstein; y  El detective y la muerte (1994), singular revisión del cine negro en la que la trama se convierte en vehículo para reflexionar sobre el poder, la corrupción, el destino y la inexorabilidad de la muerte.

Con este especial, FlixOlé reivindica la figura de Gonzalo Suárez como uno de los grandes autores del cine español: un creador que ha hecho de la imaginación su territorio natural y de la libertad creativa su principio irrenunciable. 

Marion Cotillard protagoniza «La torre de hielo» de Lucile Hadzihalilovic, estreno en Filmin el 20 de febrero

Filmin estrena la nueva película de Lucile Hadzihalilovic, una versión moderna y onírica del cuento popular «La reina de las nieves».

Filmin estrena el próximo 20 de febreroLa torre de hielo”, la nueva película de la directora francesa Lucile Hadzihalilovic (“Earwig”, “Evolution”), tras su paso por salas el pasado diciembre dentro del ciclo “Cine en los cines” de Filmin. La película fue la ganadora del Oso de Plata a la Contribución artística en el pasado Festival de Berlín y se llevó el premio Zabaltegi-Tabakalera a la mejor película en el Festival de San Sebastián. También fue seleccionada en el último Festival de Sitges.

Está protagonizada por la ganadora del Óscar Marion Cotillard, recordada por títulos como “La vida en rosa”, o “Medianoche en París”, y por la actriz revelación Clara Pacini. Es el cuarto largometraje de la directora y el segundo encuentro entre Hadzihalilovic y Cotillard, que en 2004 rodaron juntas “Inocencia”.

Años 70. Atraída por las luces de la ciudad, Jeanne huye de un orfanato situado en lo alto de las montañas. Se refugia en un estudio de cine que explora en secreto por las noches. Durante el día se rueda allí la película La reina de las nieves, protagonizada por la enigmática Cristina. Jeanne cae inmediatamente bajo el hechizo de la bella y atormentada estrella. Entre la actriz y la chica surge una fascinación mutua.

La reina de las nieves

“La torre de hielo” es una versión moderna y onírica del cuento popular «La reina de las nieves». Esta historia de Hans Christian Andersen de 1844 narra cómo un fragmento de espejo maligno congela el corazón de Kai, que es raptado por la gélida Reina de las nieves. Su amiga Gerda lo rescatará en un viaje lleno de pruebas. Hadzihalilovic descubrió a Hans Christian Andersen a los cinco años, cuando su madre le leía incansablemente las versiones íntegras de sus cuentos de hadas. Desde entonces, le siguen fascinando: «Tanto por su complejidad humana y su retrato sensible y no moralista de nuestros miedos y deseos, como por su rica imaginación poética”, comenta la directora. 

Entre paisajes nevados teñidos de una tenue luz azul y cálidos interiores, Hadzihalilovic difumina constantemente las fronteras entre realidad, ficción y fantasía, con imágenes que podrían pertenecer a ambos mundos, con la misma dualidad que tiene la reina de las nieves: “Me fascina particularmente una figura de perfección y de saber, inaccesible y misteriosa, a la vez atractiva y aterradora. Fue el encuentro entre la joven y esta reina lo que dio origen a esta película”.

Marion Cotillard, Gaspar Noé y Clara Pacini

El proyecto marca el reencuentro entre Marion Cotillard y Lucile Hadzihalilovic después de veinte años tras “Inocencia”. Cotillard recuerda que se volvieron a reencontrar en una fiesta, la directora le habló del proyecto y se emocionó mucho: “Me encanta trabajar con gente con la que ya trabajé”, comenta la actriz. En esta ocasión, Cotillard comparte escena con la actriz debutante Clara Pacini y también con Gaspar Noé, quien interpreta a un director de cine en el set de los años setenta, un personaje que evoca a los grandes maestros obsesivos de la historia del cine.

«Sueños en Oslo», el último Oso de Oro en Berlín, se estrena en Filmin el 13 de febrero

La nueva película de Dag Johan Haugerud, que cierra su «Trilogía de Oslo», explora el impacto transformador del primer amor a través de tres generaciones de mujeres.

Filmin estrenará «Sueños en Oslo» el próximo 13 de febrero después de haberse alzado con el Oso de Oro a la mejor película en la última edición del Festival de Berlín (que precisamente inaugura este 12 de febrero su 76ª edición) y el Premio FIPRESCI de la competición.

Dirigida por Dag Johan Haugerud («Cuidado con los niños»), la película cierra la trilogía conocida internacionalmente con el nombre «Sex Love Dreams» y que en España recibe el nombre de «Trilogía de Oslo». Se trata de tres historias sutilmente interconectadas, pero autoconclusivas e independientes entre sí, que exploran la sexualidad, el amor y la libertad.

Protagonizada por Ella Øverbye, Selome Emnetu y Ane Dahl Torp, junto a Anne Marit Jacobsen, la cinta ha sido galardonada con el premio a la mejor película en el Queercinemad.

Johanne, una joven de 17 años se enamora por primera vez. Lo hace de su profesora, mucho mayor que ella, y decide conservar sus sentimientos plasmándolos en escritos íntimos que guarda en su ordenador. Cuando su madre y su abuela descubren estas revelaciones, inicialmente se escandalizan, pero pronto aprecian su potencial literario. Mientras debaten si publicarlas, las tres mujeres afrontan sus distintos puntos de vista sobre el amor, la sexualidad y el autodescubrimiento.

La intensidad del primer amor: entre la euforia y el secreto

Dag Johan Haugerud describe el primer amor como “una experiencia transformadora que lo cambia todo; es intenso, absorbente y decisivo”. En «Sueños en Oslo», esa fuerza desbordante se manifiesta cuando Johanne siente por primera vez una atracción irresistible hacia su profesora de francés: “Es una euforia imparable que arrolla la mente”, explica el director, “pero choca con la disponibilidad física de una joven que aún se está descubriendo a sí misma”. Esa tensión genera un conflicto entre el impulso mental y la vivencia corporal, un desfase que puede resultar confuso e incluso traumático.​​

Según Haugerud, “la belleza y el dolor de ese primer enamoramiento quedan grabados como un acontecimiento inolvidable, una tenue melodía que todas las pasiones posteriores intentan igualar”. En la película, esas notas íntimas de su diario, guardadas en su ordenador, abren una grieta en la cotidianeidad familiar: madre y abuela leen las confesiones y se sorprenden ante el potencial literario que esconden. A través de ese choque generacional, la película explora cómo el relato de un primer crush puede desencadenar una cadena de recuerdos, deseos y cuestionamientos que trascienden el tiempo y la edad.

Tres generaciones ante el deseo

El director subraya que el descubrimiento del primer amor despierta también “un anhelo reconocible” en las mujeres de su familia: “La madre y la abuela, al leer las vivencias de Johanne, reevalúan algunas de las decisiones sobre sexo y amor que ellas mismas tomaron a lo largo de la vida”. Para el director, “cada una de estas mujeres aporta su propio bagaje de experiencias, opiniones y contradicciones en torno al deseo, la libertad, el empoderamiento y la responsabilidad, que se redefinen al compartir sus puntos de vista”.​

Haugerud profundiza aún más: “Cuando la abuela lee el manuscrito, revive sus años hippies y recuerda que la pasión no está limitada a los impulsos físicos, sino que busca también una trascendencia espiritual. Su perspectiva, irreverente y sincera, choca y dialoga con la visión más protectora y normativa de la madre, que cuestiona la conveniencia de publicar unas memorias tan íntimas”. Así, «Sueños en Oslo» confronta tres generaciones —adolescente, madre y abuela— y traza un fresco sobre cómo la memoria y la experiencia moldean nuestra comprensión del amor y la responsabilidad a través del tiempo.

La «Trilogía de Oslo» en Filmin

La trilogía de Dag Johan Haugerud (Noruega, 1964), conocida internacionalmente como «Sex Love Dreams» está íntegramente distribuida en España por Filmin: «Sexo en Oslo», estrenada en cines el 25 de octubre de 2024 y ya disponible en la plataforma; «Amor en Oslo», que llegó directamente a Filmin el 14 de noviembre de 2025; y «Sueños en Oslo«, que se estrenó en cines el 21 de noviembre de 2025 y estará disponible en la plataforma a partir del 13 de febrero de 2026. Filmin descubrió a Haugerud al público español con «Cuidado con los niños», su segundo largometraje, presentado en el Atlàntida Mallorca Film Fest 2020 y distribuido por la plataforma. Fue la primera película del director que se estrenó en nuestro país.

Llega Filmin Picks, una cita mensual con películas de culto por descubrir

Desde el 24 de enero, nuevos estrenos cada mes para acercar al público de hoy propuestas del equipo editorial de Filmin que suelen estar fuera del radar habitual cuando hablamos de las películas clave de la historia del cine.

Filmin pone en marcha Filmin PICKS, un nuevo proyecto en el que la plataforma estrenará versiones remasterizadas de películas de todos los tiempos que, por distintos motivos, han quedado fuera del relato oficial de la historia del cine. A partir del 24 de enero y con nuevas entregas cada mes, Filmin PICKS reunirá una selección de títulos elegidos por el equipo editorial de Filmin, con el objetivo de proponer descubrimientos accesibles para todo tipo de espectadores: películas con grandes ideas narrativas, atmósferas potentes o argumentos que se ven hoy con total pertinencia. La primera entrega de Filmin PICKS se estrena este mes con cuatro títulos programados en dos fechas: 24 y 31 de enero.

Los primeros Filmin PICKS

El 24 de enero llegan dos sorprendentes clásicos del cine checoslovaco. “La bella y la bestia” (1978), dirigida por Juraj Herz, propone una reinterpretación de tono sombrío del célebre cuento: la hija de un mercader se adentra en el bosque en busca de ayuda y acaba retenida en el castillo de una criatura alada víctima de una maldición. Ese mismo día se incorpora “Happy End” (1967), de Oldřich Lipský, una comedia negra construida de fin a principio, como «Tenet» de Christopher Nolan, en la que un hombre “recupera” la vida tras la guillotina y relata su historia retrocediendo hacia los hechos previos a su ejecución.

El 31 de enero será el turno de dos thrillers futuristas. Por un lado, “Dark City” (1997), dirigida por Alex Proyas («El cuervo»), donde un hombre despierta sin memoria en un hotel, perseguido por una serie de asesinatos, mientras descubre una ciudad y unos habitantes que parecen poder alterarse durante la noche. Por otro, “El hombre terminal” (1974), dirigida por Mike Hodges y basada en la novela de Michael Crichton, con George Segal como un informático sometido a una intervención cerebral experimental para tratar sus convulsiones. Cuando el tratamiento falla, el conflicto se desplaza a un terreno tremendamente inquietante.

Vídeos editoriales y prescripción

Filmin PICKS se apoya en una idea central: recomendar es cuidar y ampliar la experiencia del espectador. La selección de cada mes nace del trabajo del equipo editorial de Filmin, capitaneado por Jaume Ripoll. Personas que visionan, revisitan y contextualizan películas para convertir el catálogo en un lugar que se recorre con criterio y se traduce en una propuesta clara: “aquí tienes clásicos como nunca los has visto, y aquí tienes los motivos por los que pueden encajar contigo hoy”.

Por eso, cada estreno de Filmin PICKS llegará acompañado por un vídeo de presentación a cargo de un miembro del equipo editorial (y, en algunas ocasiones, de invitados especiales). Piezas pensadas para abrir puertas: aportar contexto, señalar elementos concretos para entrar en la película y conectar esos hallazgos con una forma de ver cine más amplia, curiosa y compartida.

Filmin PICKS se suma así a la vocación de Filmin como plataforma de prescripción cultural, donde la curaduría humana y la comunidad (las recomendaciones, las colecciones y el acompañamiento editorial) ayudan a descubrir joyas alejadas del canon más repetido y a mirar el cine con más pasión.

FlixOlé estrena en exclusiva las dos únicas películas protagonizadas por Isabel Pantoja

La plataforma incorpora el 9 de enero a su catálogo los dos títulos con los que la gran pantalla capitalizó la fascinación en torno a la tonadillera: su debut cinematográfico, Yo soy esa, y la película inmediatamente posterior, El día que nací yo

FlixOlé incorpora a su catálogo las dos únicas películas protagonizadas por Isabel Pantoja, una de las figuras más influyentes y reconocibles de la cultura popular española. La plataforma revisita el paso de la tonadillera por la gran pantalla con el estreno en exclusiva, el próximo 9 de enero, de una versión restaurada de su debut, Yo soy esa (Luis Sanz, 1990), y del siguiente y último largometraje que rodó, El día que nací yo (Pedro Olea, 1991).

Además del valor cinematográfico que supone ver y escuchar al icono de la copla interpretando algunos de sus himnos más emblemáticos ante la cámara, ambos títulos se han convertido con el tiempo en documentos imprescindibles para comprender la fascinación social y mediática que despertó Isabel Pantoja, así como su profundo impacto e influencia en el panorama cultural. FlixOlé recupera así un acontecimiento audiovisual que trascendía lo puramente artístico y que generó una expectación sin precedentes, especialmente por la manera en que los personajes dialogaban, de forma directa o simbólica, con la propia biografía de la tonadillera.

Yo soy esa y El día que nací yo se incorporan a la colección ‘Nuestras Folclóricas’, una programación que recuerda a las grandes estrellas que popularizaron el cine musical español, desde los años 30 hasta finales del siglo XX. El especial propone un desfile de batas de cola y costumbres entonadas con acento cañí por figuras de la talla de Imperio Argentina, Estrellita Castro, Juanita Reina, Concha Piquer, Rocío Dúrcal, Lola Flores, Rocío Jurado, la propia Isabel Pantoja y Carmen Sevilla. Esta última protagonizará otro de los estrenos presentes en la nueva colección propuesta por FlixOlé: La bella de Cádiz (Raymond Bernard & Eusebio F. Ardavín, 1953).

Amor y pérdida en el debut cinematográfico de Isabel Pantoja

En un momento en el que la copla atravesaba sus horas bajas, Isabel Pantoja irrumpió con la fuerza de su voz y su personalidad arrolladora en la escena nacional de los 70 para revitalizar un género enraizado en el sentir de todo un país. La artista supo adaptar el cancionero tradicional a los tiempos modernos y se convirtió en un símbolo de la pasión por la copla, una figura que fue agrandando su leyenda con el paso de los años y que fue escuchada en longitudes y latitudes de todo el globo.

Su llegada al cine fue un proceso meditado. A finales de los 70 rechazó debutar en la gran pantalla de la mano de Pedro Masó en La Coquito (1977), al no aceptar las secuencias de desnudos que incluía el guion. Años después, aceptó protagonizar Yo soy esa, proyecto concebido expresamente para su lucimiento y producido por el cantautor Víctor Manuel, que quiso construir un vehículo cinematográfico a la altura de su fama.

En Yo soy esa, Isabel Pantoja interpreta un doble papel: por un lado, a Ana Montes, una consagrada artista cuyo marido (interpretado por José Coronado) se encuentra atrapado en una espiral ludópata y drogodependiente. La pareja acude al estreno del filme que ambos protagonizan, una historia que bien podría plasmar sus vidas tiempo atrás. La misma combina melodrama, numerosos episodios musicales –con interpretaciones de temas como «Se me enamora el alma», «Ojos verdes», «Como dos barquitos» y «Yo soy esa»– y una sugerente estructura de cine dentro del cine que, a su vez, se proyecta como homenaje al cine clásico de folclóricas.

Este juego entre Isabel Pantoja con Ana Montes y su otro alter ego en la gran pantalla, Carmen Torres, estuvo marcado por un contexto de enorme carga emocional y mediática: la reciente muerte de su esposo, el torero Francisco Rivera, ‘Paquirri’.  La propia tonadillera admitió que el filme le ayudó a romper el “encierro” en el que se encontraba. La expectación por verla en la gran pantalla encarnando a un personaje atravesado por el dolor, el duelo y la superación, sumado a los espectáculos musicales y a la presencia magnética de Isabel Pantoja, hicieron de Yo soy esa un éxito de taquilla y un acontecimiento social que trascendió lo estrictamente cinematográfico.

El día que nací yo y otras joyas folclóricas

En la actualidad, la película conserva el testimonio en torno al fenómeno Isabel Pantoja, la capacidad de la copla para adaptarse a nuevos lenguajes y el modo en que cine, música y vida personal se fundieron en uno de los momentos más significativos de la cultura popular española reciente. El largometraje costó 300 millones de pesetas y recaudó más de 650 millones, cifras que animaron a Víctor Manuel a producir el segundo y último largometraje de la artista: El día que nací yo.

Este drama con pinceladas cómicas, dirigido por Pedro Olea y guionizado por Jaime de Armiñán, lleva a la tonadillera a interpretar a Juana Medina, una gitana que vende pescado en el mercado y los fines de semana canta en un tablao. Un profesor desterrado por razones políticas (Arturo Fernández) le propone que lo ayude a hacer un diccionario caló. Juana se siente atraída por el docente, pero también por un cura anarquista amigo de éste. La artista ayuda al religioso a huir del país cuando las autoridades franquistas intentan dar con él. 

Destino y memoria bailan en este melodrama donde el papel de Isabel Pantoja adquiere un tono más trágico, complejo e intenso que su primer largometraje. La copla, más aflamencada, vuelve a ser vehículo de confesión, dolor y redención en esta propuesta con la que FlixOlé completa la colección ‘Nuestras Folclóricas’. Por medio de esta cuidada selección compuesta por una veintena de títulos se podrá disfrutar de musicales con las icónicas Imperio Argentina (Carmen la de Triana), Estrellita Castro (Mariquilla Terremoto y Torbellino), Concha Piquer (La Dolores), Sara Montiel (La violetera y El último cuplé), Marujita Díaz (La corista) y Lola Flores (La Faraona y El balcón de la luna), entre muchas otras.  

Cillian Murphy protagoniza «Cosas pequeñas como estas», un drama irlandés premiado en Berlín 

Filmin estrena el 9 de enero la adaptación de la aclamada novela de Claire Keegan, tras pasar por el Festival de Berlín y los premios del cine irlandés. 

Filmin estrena el próximo 9 de eneroCosas pequeñas como estas” el drama irlandés protagonizado por Cillian Murphy (“Oppenheimer”, “Peaky Blinders”), quien también ejerce como productor junto a Matt Damon (“El indomable Will Hunting”, “Infiltrados”) y Ben Affleck (“Argo”, “Pearl Harbor”). La dirección corre a cargo de Tim Mielants, que ya había trabajado con Murphy en la tercera temporada de “Peaky Blinders”. La película fue presentada en la Sección Oficial del Festival de Berlín, donde Emily Watson (“Chernobyl”, “War Horse”) obtuvo el Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto. Además, el filme fue ampliamente reconocido en los Irish Film & Television Awards, donde se alzó con los galardones a mejor película, mejor actor protagonista y mejor guion.

Ambientada en 1985, en los días previos a la Navidad, la historia se sitúa en un pequeño pueblo del condado de Wexford, Irlanda. Bill Furlong es un comerciante de carbón que lucha por sacar adelante a su familia: su esposa y sus cinco hijas. Durante una entrega matinal en el convento local, realiza un descubrimiento perturbador que le obliga a enfrentarse tanto a su propio pasado como al silencio colectivo de una comunidad profundamente marcada por el control moral de la Iglesia católica.

La adaptación de la novela

La película adapta la aclamada novela corta homónima de Claire Keegan, finalista del Booker Prize y ganadora del Orwell Prize de ficción política: “Lo que capté de la escritura de Claire es su minimalismo, y sentí que no había otra opción que convertirme en un observador silencioso”, explica Mielants. Esa contención se traduce en una puesta en escena que privilegia los primeros planos y la observación atenta: el protagonista aparece constantemente absorto en sus pensamientos, atravesado por oleadas de vulnerabilidad y contención, mirando y siendo mirado, pero nunca ausente.

El peso del filme descansa, en gran medida, sobre la interpretación de Murphy, a quien el propio Mielants define como “uno de los mejores actores del planeta”. El actor señala que el arco del protagonista funciona como el título de la película sugiere: una acumulación de pequeños gestos y decisiones aparentemente insignificantes que, poco a poco, revelan su verdadera dimensión moral.

Las lavanderías de la Magdalena 

“Para prosperar en esta vida, hay cosas que hay que ignorar”. Así se lo dice Eileen, la firme y pragmática esposa de Bill, cuando percibe en él señales inquietantes de desasosiego. Esa frase condensa la tragedia moral de la Irlanda de los años ochenta y apunta directamente al sistema de silencio cómplice que permitió la existencia de las lavanderías de la Magdalena: instituciones católicas donde miles de mujeres consideradas “caídas” (madres solteras, víctimas de abuso, jóvenes abandonadas) fueron internadas y obligadas a trabajar en condiciones de explotación.

Mielants subraya que el verdadero drama reside en los puntos ciegos de la comunidad, sostenidos por la evasión, el miedo y una falsa inocencia colectiva. En ese contexto, Bill Furlong encarna una encrucijada moral: la posibilidad de romper el silencio o perpetuarlo. 

«Friday Night Lights», la mítica serie deportiva llega a Filmin convertida en serie de culto

Esta serie sobre fútbol americano, que triunfó a principios de los 2000, catapultó las carreras de Kyle Chandler, Connie Britton, Jesse Plemons, Michael B. Jordan o Caleb Landry Jones.

El 16 de diciembre llega a Filmin la mítica serie deportiva de principios de los 2000 “Friday Night Lights”. La historia parte del libro homónimo de no ficción que Buzz Bissinger publicó en 1990, centrado en los Panthers, el equipo de fútbol americano de un instituto de Texas.

El creador y director Peter Berg, que antes de dar el salto a la serie había firmado el largometraje, desarrolló las cinco temporadas que se convirtieron en un éxito rotundo de público y crítica. Nominada a 13 premios Emmy, contó en su reparto con Kyle Chandler, Connie Britton, Jesse Plemons, Michael B. Jordan y Caleb Landry Jones.

La serie gira en torno a los habitantes de una pequeña ciudad tejana que viven el deporte como si fuera una religión. Para ellos no hay nada más importante que los Dillon Panthers, el equipo de fútbol americano del instituto de la ciudad. La historia se centra en el entrenador Eric Taylor (Kyle Chandler), su familia y todos los jugadores del equipo, tratando a través de ellos temas como el racismo, las desigualdades sociales, presiones y también romances.

El sueño americano

Dos décadas después de su estreno, “Friday Night Lights” sigue siendo una de las series más influyentes y relevantes de los últimos años. Fue pionera en muchos aspectos, tocando temas como las desigualdades económicas, el racismo o la presión en los atletas jóvenes. A raíz de esto, varias series se han inspirado en estas dinámicas, como pueden ser “This Is Us”, “Parenthood” o “All American”.

Según el público, ha sido una de las series que mejor ha representado la realidad de los deportistas americanos. Bessinger escribió el libro sobre el equipo real de Permian High School, en Texas, que no era de los más destacados, pero tras el libro se convirtió en un emblema del espíritu del fútbol americano en Estados Unidos.

La popularidad de la serie fue tal que tras el rumor de una posible cancelación de la serie, los fans se organizaron: Enviaron 2.500 mini balones de fútbol, bombillas (por el eslogan de la serie “keep the lights on” –mantén las luces encendidas– y gotas de colirio (por el tagline «clear eyes, full hearts, can’t lose” –ojos despejados, corazones llenos, no podemos perder–) a los estudios de la NBC. Consiguieron que la serie renovara por tres temporadas más y estas acciones entraron en el Top 7 campañas más exitosas de “Save the show”.

El debut de futuras estrellas

Aunque su elenco estaba formado por rostros prácticamente desconocidos, la serie terminó convirtiéndose en el testigo de los primeros pasos de algunos de de los actores más reconocidos del Hollywood actual.

Michael B. Jordan, por ejemplo, pasó de ser el nuevo quarterback de las últimas temporadas a un actor y director de primera línea al ser la cara principal de películas como «Creed», «Black Panther» o «Cuatro fantásticos». Jesse Plemons transformó al personaje de Landry en el punto de partida de una carrera de prestigio en cine y televisión, con títulos a sus espaldas como «Breaking Bad,» «Fargo», «Bugonia» o «Kinds of Kindness». El protagonista Kyle Chandler ha aparecido en más películas de renombre como «Manchester frente al mar» o «El lobo de Wall Street». Connie Britton ha continuado participando en series tan populares como «Nashville» o «The White Lotus». Y otro gran actor que ha salido de este reparto es Caleb Landry Jones, conocido ahora por títulos como «The Florida Project», «Get Out», «Breaking Bad» o «Twin Peaks». Podrás reconocer a estas y a muchas otras caras conocidas a lo largo de las cinco temporadas. 

Filmin estrena el western rural de Athina Rachel,»Harvest», seleccionado en el Festival de Venecia

Caleb Landry Jones («Get Out») y Harry Melling («Pillion») protagonizan esta película con tintes de folk horror de la directora y productora griega conocida por «Attenberg» (2010). Estreno en Filmin el 28 de noviembre.

El próximo 28 de noviembre, Filmin estrena en exclusiva “Harvest”, el western con tintes de folk horror de la directora griega Athina Rachel Tsangari, productora habitual de Yorgos Lanthimos («Canino», «Alps») y de Richard Linklater («Antes del anochecer»). La película se estrenó en el Festival de Venecia, compitiendo por el León de Oro a la Mejor Película, y ganó el Premio Tops de la Crítica ACCEC en el Americana Film Fest. La historia está basada en la novela homónima de Jim Crace, nominada al Premio Booker en 2013 y editada en España por Hoja de Lata bajo el título «Cosecha». El reparto lo encabezan Caleb Landry Jones (“Tres anuncios en las afueras”, «Get Out»), Harry Melling (“Pillion”, «Harry Potter») y Frank Dillane (“Urchin”). Además, el film está producido por la ganadora del BAFTA Rebecca O’Brien, conocida por su trabajo junto a Ken Loach en la productora Sixteen Films.

«Harvest» narra la historia de una aldea rural aislada, de nombre y lugar indeterminados. Es época de cosecha y, a través de Walter (Caleb Landry Jones), vemos cómo cambia la comunidad con la llegada inesperada de tres personajes extraños: un cartógrafo, un inmigrante y un banquero. El caos se cierne definitivamente con el traspaso de las tierras del cercano señor Kent (Harry Melling), al desconocido señor Jordan (Frank Dillane). Una alegoría enigmática y brutal del capitalismo.

Crear comunidad 

La directora, Athina Rachel Tsangari, es una de las mayores exponentes de la nueva ola del cine griego junto a Yorgos Lanthimos. Además de su faceta de productora, mencionada anteriormente, Rachel es conocida por sus anteriores filmes: «The Slow Business of Going» (2000), «Attenberg» (2010) y «Chevalier» (2015). En esta ocasión, su primera vez rodando en inglés, la cineasta ha conseguido juntar a un elenco de ensueño, con nombres tan reconocidos como Caleb Landry Jones (“The florida project”, “Drácula”), Harry Melling (“Harry Potter”, “Pillion”), Frank Dillane (“Harry Potter”, “Urchin”) y Rosy McEwen (“Blue Jean”, “Scarpetta”) a los que se unieron los aldeanos reales del pueblo escocés en el que rodaron, ya que abrieron un proceso de casting en la escuela local.

La simbiosis fue especial y orgánica, según cuenta la directora: “Fue una colaboración muy natural con todos, elenco y equipo como una sola unidad. Vivíamos juntos, trabajábamos juntos, nadábamos, recolectábamos, comíamos, bebíamos juntos. Estábamos forjando una comunidad entre nosotros mientras hacíamos una película sobre la muerte de una comunidad”.

 

Atemporal, ambigua, pero a la orden del día 

Es difícil encasillar “Harvest” en un único género. Rodada en 16 mm y con luz natural, la película es una especie de espejismo: un lugar ambiguo, una época confusa, personajes existencialistas, nadie es ni bueno ni malo. La temática de la pérdida de la tierra y la comunidad es tan actual que Tsangari no quería especificar cuál era el tiempo o el lugar para no caer en ser simplemente una película de época. “Joslyn (guionista) y yo abordamos el guion como una historia moderna: está ocurriendo hoy y en todas partes. Estamos atrapados en este ciclo eterno de pérdida y exilio”, aclara la directora. 

Ella lo describe como un western nihilista: “Es un western, pero en este sentido primordial. Normalmente tienes una comunidad invadida por algo, ya sea el mal, o el progreso, o el dinero, y el héroe suele salvar el día. A mí me interesaba un western nihilista donde el personaje forma parte de la comunidad pero, al mismo tiempo, es un forastero. Realmente no pertenece. Hay un desplazamiento en la historia. Luego, al final, toda la comunidad está siendo desplazada, igual que él. No hay redención para él”. Es, en definitiva, un viaje irreal y místico por el que simplemente hay que dejarse llevar. 

«Tigres de papel» y «El proceso de Burgos», entre las 50 películas con las que FlixOlé conmemora la Transición y la Memoria Histórica

La plataforma recorre en noviembre el paso de la dictadura a la democracia a través del cine con tres colecciones y una decena de estrenos que abordan el final del franquismo, el despertar democrático y la recuperación de la memoria histórica.

FlixOlé dedica su programación de noviembre a una de las etapas más determinantes de la historia reciente de España: la Transición. Por medio de tres colecciones y más de 50 películas, la plataforma ofrece una panorámica completa de un país que se desperezaba del franquismo en busca de libertad, explora las obras que dieron voz a quienes no la tuvieron durante la censura y reivindica la corriente que sentó las bases de la modernidad en el cine español en el tardofranquismo.

Coincidiendo con la conmemoración de la muerte de Franco y los 50 años del inicio democrático, FlixOlé presenta escalonadamente tres especiales: ‘La Tercera Vía’, que incorpora al catálogo seis películas de este movimiento que buscó revitalizar la estancada industria cinematográfica del país; ‘Cine de la Transición’, con obras emblemáticas como Tigres de papel (Fernando Colomo, 1977) y El proceso de Burgos (Imanol Uribe, 1979); y ‘Memoria Histórica’, colección con más de 20 títulos que abordaron sin ambages la Guerra Civil, los duros años de la posguerra y la represión franquista, entre los que se encuentra el documental sobre ‘La Pasionaria’: Dolores (José Luis Gª Sánchez y Andrés Linares, 1981).    

Tigres de papel: retrato de toda una generación y el inicio de la comedia madrileña

El 20 de noviembre de 1975 marcó el final de la dictadura y el comienzo de un nuevo periodo que condujo a España a la democracia. La conquista de la libertad trajo consigo una profunda transformación social, política y cultural que el cine reflejó. En este contexto, un bisoño Fernando Colomo captó en su ópera prima, Tigres de papel (1977), las tensiones de una ciudadanía que trataba de encontrarse a sí misma.

Protagonizada por Carmen Maura, Miguel Arribas y Joaquín Hinojosa, la película sitúa al espectador en las primeras elecciones generales de España en 1977. En ésta, una pareja con un hijo en común pregona el amor libre, los debates se resuelven bajo el humo de los porros y las convicciones políticas se demuestran empapelando las paredes. Tirando de naturalidad y humor irónico, Tigres de papel plasmó el entusiasmo y contradicciones que caracterizaron los primeros años de la democracia. Aunque Colomo planteó su testimonio como un drama, el filme despertó la carcajada del público y apadrinó una nueva tendencia cinematográfica: la comedia madrileña.

El largometraje fue un ejemplo de la explosión creativa que surgió con el fin de la dictadura y la censura. De este impulso nacieron obras que abordaron los tabúes que la sociedad aún arrastraba. Así, títulos como Ocaña, retrato intermitente (Ventura Pons, 1978), Vestida de azul (Antonio Giménez Rico, 1983) o La muerte de Mikel (Imanol Uribe, 1984) exploraron sin tapujos la diversidad sexual y la identidad; mientras que películas como Función de noche (Josefina Molina, 1981) o El desencanto (Jaime Chávarri, 1976) pusieron frente al espejo las heridas familiares, la represión y las moralinas heredadas del franquismo.

El cine también se atrevió a mirar de frente el terrorismo, como muestran Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1979) y, especialmente, El proceso de Burgos (1979). El cineasta Imanol Uribe construyó en este último un exhaustivo informe de los 16 militantes de ETA que fueron enjuiciados en Burgos por la muerte del comisario Melitón Manzanas. Se podrá ver en exclusiva en FlixOlé dentro de la colección ‘Cine de la Transición’, disponible a partir del 14 de noviembre. Esta recopilación reúne todas las citadas películas, las cuales actuaron como termómetro de los cambios sociales y reflejaron las ilusiones y conflictos de un país en plena metamorfosis.

Cuando el cine comercial y autoral se unieron en ‘La Tercera Vía’

Una semana antes del especial ‘Cine de la Transición’, FlixOlé dedicará una colección al movimiento que José Luis Dibildos, desde su productora Ágata Films, promovió como una “salida digna” para un cine español que, a comienzos de los años 70, se encontraba en crisis. Sin productoras que impulsaran proyectos, con la censura aún activa y el público alejándose de las salas, el sector buscaba reinventarse. En medio de aquel panorama, Dibildos propuso un modelo intermedio: ‘La Tercera Vía’.

A esta corriente, atractiva en lo industrial y ambiciosa en cuanto a calidad técnica y narrativa, FlixOlé le rinde homenaje con una colección disponible a partir del 7 de noviembre, que incluirá estrenos como Libertad provisional (Roberto Bodegas, 1976) y Mi mujer es muy decente, dentro de lo que cabe (Antonio Drove, 1975). Ambos títulos se suman a las películas fundacionales del movimiento, como Españolas en París (Roberto Bodegas, 1971), Los nuevos españoles (Roberto Bodegas, 1974) y Tocata y fuga de Lolita (Antonio Drove, 1974), además de Hasta que el matrimonio nos separe (Pedro Lazaga, 1977), que abordaron con inteligencia y humor temas como la emigración, el machismo, el contraste generacional o el divorcio.

Entre la reflexión social y el entretenimiento, ‘La Tercera Vía’ se anticipó al espíritu de la Transición y dejó un legado que aún pervive en títulos ya disponibles en la plataforma: Asignatura pendiente (José Luis Garci, 1977), Viva la clase media (José Mª González Sinde, 1980), Mi querida señorita (Jaime de Armiñán, 1972) o Adiós, cigüeña, adiós (Manuel Summers, 1971).

La cámara de los silenciados, ‘Memoria Histórica’

FlixOlé concluirá el 21 de noviembre su homenaje a la Transición apelando a las películas que contribuyeron a recuperar la memoria colectiva y a dar voz a quienes fueron silenciados. En dicha fecha, la plataforma estrenará Dolores (José Luis García Sánchez y Andrés Linares, 1981), documental sobre la figura de ‘La Pasionaria’ que funde los testimonios de la propia Dolores Ibárruri con material de archivo.

Junto a este estreno, FlixOlé ofrecerá una selección de títulos que, desde distintas miradas, reconstruyen episodios negros de la historia española, reflexionan sobre los traumas de la Guerra Civil y contribuyen a recordar a las víctimas del silencio: Las 13 rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007), ¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1990), El corazón del bosque (Manuel Gutiérrez Aragón, 1979), La noche más larga (José Luis García Sánchez, 1991), Soldados de Salamina (David Trueba, 2003), Para que no me olvides (Patricia Ferreira, 2005), Los girasoles ciegos (José Luis Cuerda, 2008) y Dragon Rapide (Jaime Camino, 1986).