
Después de su estreno mundial en el Fantasia International Film Festival y su presencia en el Festival de Sitges el pasado mes de octubre nos llega un primer tráiler, que podéis ver a final de página junto a su póster oficial, del nuevo trabajo tras las cámaras de un habitual dentro del género fantástico como es Neil Marshall titulado The Reckoning, film de época que indaga en la temática de la inquisición y que nos remite a títulos como Pit and the Pendulum (1961), Witchfinder General (1968) o la reciente Akelarre de Pablo Agüero entre otras muchas. The Reckoning tendrá un estreno en cines y VOD de Estados Unidos previsto para el próximo 5 de febrero.
The Reckoning nos sitúa en la Inglaterra del año 1665, una oscura época marcada por una Gran Peste que acabó con cerca de 100.000 personas en todo la región. En dicho escenario Grace Haverstock no solo tiene que lidiar con la reciente muerte de su marido, sino con una sociedad arrasada por el miedo. Cuando rechaza las indecentes proposiciones de un terrateniente, paga el desplante con una acusación de brujería. Ante tal acto Grace se tendrá que enfrentar a horribles interrogatorios a manos del inquisidor más despiadado de Gran Bretaña.
La película con guion del propio Neil Marshall junto a Edward Evers-Swindell y Charlotte Kirk está protagonizada por Sean Pertwee, Joe Anderson, Ian Whyte, Steven Waddington, Cal Macaninch, Mark Ryan, Charlotte Kirk, Emma Holzer, Rick Warden, Leon Ockenden, Emma Campbell-Jones, Jordan Long, Bill Fellows, Oliver Trevena, Indianna Ryan, Wayne Brett, Tomas Engström, Callum Goulden, Balázs Szitás, Maximilian Slash Marton, Sarah Lambie, Zsófia Kövágó, Angie Kirk, Dávid Hajmási, Arthur Dyke, John Scudder, Margit Bárdos, Maya Chityll, Suzanne Magowan y Géza Takács.




relatos que parecen direccionados a otorgar desasosiego hacia el espectador, en tal sentido la notable cinta austriaca The Trouble with Being Born no es una excepción al ser esa clase de relatos que parecen estar poniendo en todo momento el dedo en la llaga, un film, que aparte de ser un demoledor y algo creepy relato de fantasmas interiores y utilizar el concepto de la Inteligencia Artificial casi como excusa argumental, en cierto modo pervierte a su manera dicho temario vistos en films como por ejemplo el A. I. Inteligencia Artificial de Steven Spielberg o la esplendida Air-Doll de Hirokazu Koreeda en la medida de exponer a través de la mirada de un androide a una sociedad que deviene como enferma. Como película que trasgrede el mito de Pinocho el tono expuesto por Sandra Wollner en este relato en donde la creación supuestamente es más perfecta que el creador por el simple hecho de carecer de las imperfecciones de este será tan oscuro y aséptico como gélido, una escenografía que si forzamos en algo las referencias por momentos parece colindar con los imaginarios propios surgidos por el gran Jonathan Glazer.

no defrauda y supone un nueva muestra de la agraciada amplitud de registros en la que se suele moverse el realizador japonés en base a una inequívoca riqueza de recursos, al igual que en su anterior Tokyo Sonata Kiyoshi Kurosawa dota a Wife of a Spy de una cierta extrañeza a una historia de apariencia simple y rígida, en cierta manera estamos ante un relato que se fundamenta principalmente en base a un continuo juego de apariencias plagado de un numerosas mentiras y simulacros varios como suele ser preceptico dentro de dicho subgénero, pero filmada de una forma prodigiosamente elegante e incluso ambigua en lo concerniente a una representación que en parte huye de la épica en base a una escenificación de aspecto apagado y tono casi minimalista, por poner un solo ejemplo de todo ello la escena del bombardeo vivido desde el sanatorio es ciertamente magnífica en relación a mostrarnos un melodrama que pasa a ser irremediablemente tragedia, el responsable de Cure nos muestra el final de la guerra a través del bombardeo de Kobe, visto por ejemplo entre otras muchas películas en las varias versiones de Grave of the Fireflies. Esa escena final situada en una playa desierta viene a ser tan audaz como enigmática a la hora de arrojar una serie de dudas acerca del amor, la confianza e incluso la ideología de los personajes.





de nueva comunidad itinerante, que están completamente al margen del consumismo, intenta buscar un lugar en el mundo tras verse despojado por la crisis económica que golpeó los Estados Unidos en los años 2007 y 2009 de su hasta entonces estado sedentario, de alguna manera este film, que encumbra y reconoce de forma definitiva la carrera de Chloé Zhao, trata básicamente de huidas y viajes a ninguna parte, tanto a un nivel mental como físico, y lo hace a través de una herramienta narrativa tan intrínseco dentro de la cultura yanqui como es la carretera y la vida nómada como solución a la marginalidad en donde el concepto de viaje no ha de significar forzosamente una huida hacia delante sino una especie entrada a un supuesto nuevo estatus social con todo lo ello puede conllevar.



