Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé presentan el proyecto de restauración Cabezas cortadas, de Glauber Rocha

La iniciativa consistirá en la digitalización y etalonaje, así como en la restauración de imagen y sonido, para obtener una nueva copia digital en 4K en 2027. Se ha creado una página web destinada a conocer los entresijos del proceso de restauración y los detalles de un filme vanguardista y controvertido

Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé han presentado, en el marco de ECAM Forum, el proyecto de restauración de Cabezas cortadas (1970), la película que Glauber Rocha rodó en España en la etapa más radical de su trayectoria. La iniciativa rescata del olvido un filme vanguardista y maldito que importó al cine europeo las luchas del Tercer Mundo y retrató la decadencia de los regímenes totalitarios en plena dictadura franquista por medio de una puesta en escena que en la actualidad continúa siendo objeto de investigación estética, política e histórica.

Las tres entidades han dado a conocer esta iniciativa, que apuesta por la recuperación y reivindicación del patrimonio cinematográfico español. Durante el acto de carácter internacional celebrado en Cineteca, el director de programación de FlixOlé, Miguel López, y el coordinador del Máster en Restauración y Preservación Fílmica de la ECAM, Javier Mosqueda, desgranaron las claves en torno a la recuperación de una película fascinante y olvidada a partes iguales. “Se trata de una película totalmente olvidada e inaccesible. Es una oportunidad perfecta para que vuelva a ser mostrada al público gracias a la nueva copia digital”, manifestó el representante de FlixOlé y Video Mercury Films. Por su parte, Mosqueda se centró en el proceso técnico y en los retos de enfrentarse a la restauración de la obra de Glauber Rocha: “Se va a trabajar para llegar al proyecto original y que se vea la película como era. En pantalla grande se va a ver increíble”.

El proyecto comprende la restauración del negativo de Cabezas cortadas. Video Mercury Films será la encargada de digitalizar todos los materiales originales de la película, incluyendo los negativos de imagen y sonido. Por su parte, la ECAM asume las labores de etalonaje, así como la limpieza digital de imagen y sonido. Este minucioso trabajo concluirá con la presentación de una copia digital restaurada en 4K, cuyo estreno está previsto para 2027. La nueva versión permitirá redescubrir una obra singular dentro de la filmografía de Glauber Rocha y del cine producido en España a finales del franquismo. Además, la copia irá acompañada de la restauración del tráiler original de la película.

La intrahistoria, el proceso de restauración y entrevistas inéditas

Los detalles del proceso serán accesibles al público a través de un especial publicado en la web de FlixOlé, un espacio digital concebido para seguir cada una de las etapas de la restauración. La sección incluirá las labores de digitalización, la recuperación de las tonalidades primigenias de la película y el trabajo de investigación llevado a cabo para disponer de todos los materiales del largometraje y que éste conserve la esencia del original en la nueva copia en 4K.

El espacio también desgranará la intrahistoria de Cabezas cortadas mediante un recorrido por los prolegómenos del largometraje, las vicisitudes que atravesó antes, durante y después del rodaje, y su incuestionable legado. Un viaje por las luces y sombras de la película que incluirá, además, un artículo firmado por el prestigioso historiador, Esteve Riambau, quien aborda cómo Glauber Rocha construyó su metáfora contra la dictadura en la España franquista. 

Asimismo, la web incorporará entrevistas inéditas a personalidades vinculadas al filme, como el segundo ayudante de dirección, Manel Esteban, y los actores que formaron parte del elenco, Julián Navarro y José Lifante. Estas entrevistas fueron realizadas como parte del documental titulado El viaje de Glauber (Fermín Sales, 2013) —enmarcado en el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona—.

Germen de las luchas del Tercer Mundo en la España franquista

El origen de Cabezas cortadas se remonta a 1969, cuando Glauber Rocha, figura esencial del Cinema Novo brasileño, acababa de consolidar su prestigio internacional tras obtener en Cannes el premio a Mejor dirección por O Dragão da Maldade contra o Santo Guerreiro, conocida internacionalmente como Antonio das Mortes. En ese contexto, el cineasta recibió, por parte de Ricardo Muñoz Suay —impulsor industrial de la Escuela de Barcelona— y Pere Ignasi Fages —inquieto crítico, distribuidor y productor—, un ofrecimiento de 100.000$ y completa libertad creativa para rodar en España la película que quisiera.

Las primeras ideas de Rocha pasaron por la literatura española —de Federico García Lorca a El Quijote de Cervantes— y por una libre reinterpretación de Shakespeare. Finalmente, la acción se situó en un castillo en ruinas, en un lugar indeterminado del Tercer Mundo. Allí, Díaz II (interpretado por Francisco Rabal), antiguo tirano de Eldorado, vive su exilio atormentado por sus acciones pasadas. Con el miedo y el delirio como únicos acompañantes, espera a que las víctimas se cobren su venganza.

Cabezas cortadas tendió un puente entre el cine español y el latinoamericano. Posicionándose frente al cine comercial e industrial hollywoodiense, y autoproclamándose como el “cineasta del Tercer Mundo”, Rocha importó a Europa una mirada revolucionaria en la que confluyeron las luchas de América Latina por medio de un filme “situado entre el teatro y la poesía”, en palabras del propio autor.

A la contestataria postura estética y narrativa de Cabezas cortadas se sumó el marcado carácter simbólico del largometraje, donde el personaje de Díaz II funcionaba como una alegoría del dictador en decadencia y remitía tanto a tiranos latinoamericanos como al propio Francisco Franco. De hecho, tras la muerte de este último, Rocha reivindicó la vigencia premonitoria de la película y su visión de la agonía de las dictaduras. Paradójicamente, el proyecto de Rocha no sólo logró sortear la censura franquista, sino que obtuvo el certificado de Interés Especial y fue financiado, en parte, por el propio régimen; un hito que difícilmente hubiese sido posible sin las dotes estrategas de Muñoz Suay.  

Estreno y estrepitoso fracaso de la maldita Cabezas cortadas

Tras un caótico rodaje donde danzaron la improvisación extrema de Rocha, el azote del viento de la Tramontana y las fugas de Paco Rabal —episodios recogidos por Augusto M. Torres, director, crítico y novelista que ejerció de script y autor del diario de rodaje—, Cabezas cortadas logró estrenarse en la 18ª edición del Festival de San Sebastián, en 1970. La première estuvo marcada por la incomprensión de parte del público, desconcertado por el carácter vanguardista, críptico y fragmentario del filme, y la crítica conservadora, cuyas líneas reaccionaron con dureza. Sin embargo, la incomodidad que la película generó en algunos espectadores, despertó fascinación en otros: la crítica más joven e independiente defendió la propuesta y firmó una carta de protesta contra las reseñas insultantes.

Independientemente de la polémica generada en torno a la proyección en San Sebastián, la película se convirtió en un fracaso comercial. A la acerba recepción europea se sumó la censura por parte de la dictadura militar brasileña, no viendo la luz el filme en el propio país del director hasta casi diez años después de su estreno. Dichas circunstancias consolidaron la condición de obra maldita a Cabezas cortadas.

Más de medio siglo después, la restauración impulsada por Video Mercury Films, ECAM y FlixOlé supone una oportunidad para devolver Cabezas cortadas al lugar que le corresponde dentro de la historia del séptimo arte: una rara avis del audiovisual español que, hermanada con Latinoamérica y la vanguardia europea, conecta con un cine escénica, histórica y políticamente revolucionario. 

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