
Hablar de cine fantástico latinoamericano dirigido por mujeres supone enfrentarse a un territorio inmenso, complejo y en permanente transformación. A diferencia de otras cinematografías en que las tradiciones industriales y genéricas pueden rastrearse con relativa continuidad, Latinoamérica se presenta como un mosaico de historias nacionales, herencias culturales, lenguas, religiones, imaginarios y modelos de producción profundamente diversos.
Aun así, en las últimas tres décadas asistimos a una auténtica eclosión de autoras. Cineastas como Lucrecia Martel, Claudia Llosa, Laura Casabé, Issa López, Clara Sola, Alexandra Latishev, Estefani Céspedes, Hilda Hidalgo, Florencia Dupont, Andrea Ozuljevich, Natalia Meta, Juliana Rojas, Anita Rocha da Silveira, Michelle Garza Cervera, Marina Meliande, Gigi Saul Guerrero, Tamae Garateguy, Jimena Monteliva, Sandra Arriagada, Iuli Gerbase o Victoria Linares, entre otras, han encontrado en el fantástico una herramienta privilegiada para explorar cuestiones relacionadas con la identidad, el cuerpo, el deseo, la maternidad, la violencia estructural, la memoria histórica y los mecanismos de exclusión social.
Autor: Coordinación Mònica Garcia Massagué. Editorial: Hermenaute, Páginas: 214
