
Lea, una chica de quince años pasa el verano en un campamento rodeado de bosque y playa. Está decidida a perder peso y quiere ser como su amiga Sasha, su nueva compañera de cuarto en el campamento: divertida, animada y sin miedo a hacerse un hueco en el mundo. Mientras Sasha busca la atención de los chicos locales, el corazón de Lea es para Rune, un encantador monitor del campamento. Cuando Rune responde a su interés, algo despierta en el interior de Lea; un deseo desconocido pero excitante.
De adolescentes y sus problemáticas versa Weightless (Premio a la Mejor Película de la sección New Directors del pasado Festival de San Sebastián), cinta danesa que se sitúa bajo unas reconocibles coordenadas del coming of age en una historia donde una joven con sobrepeso ingresa en un campamento de verano en el que se dará cuenta de la futilidad de comer de forma equilibrada y hacer ejercicio, ya que son meros componentes secundarios en el aprendizaje vital de la vida.
Por fortuna, y pese a lo manido de esta temática llevada al cine, la película de la realizadora Emile Thalund no se queda en nociones simples o políticamente correctas, sino que se centra en el ambiguo retrato de alguien que debe afrontar el juicio de su entorno sobre su aspecto y su forma de actuar, saliendo de manera relativamente airosa del reto de retratar un consabido despertar sexual y cómo este termina chocando con determinados comportamientos adultos.
Valoración 0/5: 3

