
CineAsia organiza conjuntamente con Casa Asia el primer curso de cine online. La historia del cine chino se analiza en tres vertientes: el cine realizado en Hong Kong, el realizado en la China continental y el de Taiwán. Un cine del que conocemos la punta del iceberg (en China se producen anualmente más de 850 largometrajes) y que ha vivido diferentes etapas que se conocen como Generaciones.
Un cine que en estos últimos años está viviendo un fenómeno de expansión, con la consolidación de una industria que nada tiene que envidiar a la estadounidense.
Ficha técnica:
Fecha
20/04/2020 al 29/06/2020
Horario
10 sesiones de 2 horas en la plataforma Zoom (Casa Asia): del lunes 20 de abril de 2020 al lunes 29 de junio de 2020 cada lunes de 19.00 h a 21.00 h
Duración total del curso y número y duración de las sesiones: 20 horas, 10 sesiones de 2 horas (las 10 sesiones en Casa Asia) + acceso gratuito a las 6 proyecciones en la Filmoteca de Catalunya*.
Lugar
Online. 24 horas antes del acto las personas inscritas recibirán la información necesaria para acceder.
Precio:
80 euros por las 10 sesiones de 2 horas en Casa Asia. Se entregará por correo electrónico un certificado de asistencia al curso para quien lo solicite y que haya asistido al 80% de las clases.
Inscripciones:
Detalles del curso por sesiones:

SESIÓN 1: lunes 20 de abril de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
El cine de China en diez apuntes. Clase de inicio en el que se repasarán las diferencias entre las tres cinematografías más destacadas que aparecen al analizar el cine chino: China, Hong Kong y Taiwán.
SESIÓN 2: lunes 27 de abril de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
Las generaciones en el cine chino. El cine chino clásico. La clasificación de los cineastas por generaciones. De los inicios a la Cuarta Generación de Directores chinos: 1900-1970. El cine propaganda.
SESIÓN 3: lunes 4 de mayo de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
La Quinta Generación de directores chinos. Tras la apertura de la Escuela de Cine de Beijing en 1981, aparece una nueva generación de directores que van a traspasar fronteras con su nueva manera de ver el cine. Tierra Amarilla y Sorgo rojo marcan el inicio de esta nueva generación. Zhang Yimou, Chen Kaige, Tian ZhuangZhuang.
SESIÓN 4: lunes 11 de mayo de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
La Sexta Generación de directores chinos. A diferencia de la Quinta Generación, este nuevo grupo de directores centra su visión en lo que ocurre en las ciudades china (generación urbana). Muchos de ellos son graduados de la Escuela de Cine de Beijing a partir de 1991. El cine de Jia Zhangke, Wang Quan’an, Wang Xiaosghuai, Zhang Yang.
SESIÓN 5: lunes 18 de mayo de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
Más allá de la Sexta Generación. ¿Existe una séptima generación de directores chinos? El relevo generacional de la Sexta generación no está tan definido. Aparece un nuevo grupo de directores, pero con una visión más comercial. Nuevos nombres: Diao Yinan, Bi Gan. El Cine chino del Blockbuster. La industria de cine despierta.
SESIÓN 6: lunes 25 de mayo de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
La edad de oro del cine de Hong Kong. El cine que se produce en la que fuera colonia británica tiene unas características propias. Desde el idioma (las películas se filman en cantonés), hasta las temáticas. Primeros años. Estudios de cine. La Shaw Brothers. Golden Harvest. El cine de wuxia, la fantasía y las artes marciales.
SESIÓN 7: lunes 8 de junio de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
De John Woo al cine en Hong Kong post colonial. Los años 70. El cine de acción. El cine de John Woo. Nueva Ola de cine de Hong Kong: Wong Kar-wai, Ann Hui, Fruit Chan, Peter Chan, Clarence Fok. Los años 80 y 90. El cine de Johnnie To. Pang Ho-cheung. El cine en Hong Kong como post colonia británica.
SESIÓN 8: lunes 15 de junio de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
Los inicios del cine de Taiwán. El cine de Taiwán se desarrolló de manera diferente al cine más comercial de Hong Kong y al de la China continental. Desde su entrada en 1901 el cine taiwanés ha estado muy ligado a la turbulenta historia de la isla en sus etapas. Los inicios y la influencia japonesa. De 1945 a 1980.
SESIÓN 9: lunes 22 de junio de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
Los grandes nombres del cine taiwanés. La Nueva Ola del cine de Taiwán (1982-1990) Los nombres de Edward Yang, Hou Hsiao-Hsein, Tasi Ming-Liang, Ang Lee. Segunda Nueva Ola de cine en Taiwán (De 1990 a la actualidad)
SESIÓN 10: lunes 29 de junio de 2020 de 19.00 h a 21.00 h
El presente y el futuro del cine chino. Las taquillas, la proyección internacional, los mercados. La importancia de las series chinas. El cine de ciencia ficción y de animación como nuevos baluartes de la industria china.
Ciclo de cine en colaboración con la Filmoteca de Catalunya:

El curso se complementa (para las personas residentes en Barcelona o alrededores) con 6 proyecciones de cine en la Filmoteca. *Las 20 primeras personas inscritas residentes en Barcelona o alrededores podrán de manera voluntaria asistir de manera gratuita a las 6 proyecciones en la Filmoteca de Catalunya de una selección de películas chinas, Habrá una presentación a cargo de CineAsia y tras la proyección un cinefórum. Las películas que se proyectarán en VOSC (castellano/catalán) son:
1- «Street Angel» (Yuan Muzh, 1937)
2- “Life” ( Wu Tianming, 1984)
3- “Sorgo Rojo” (Zhang Yimou,1987)
4- “Xiao Wu/Pickpocket” (Jia Zhangke, 1997)
5- “Election” (Johnnie To, 2005)
6- “Yi Yi” (Edwarg Yang, 2000)
*Las 6 proyecciones en la Filmoteca de Catalunya para las 20 primeras personas inscritas residentes en Barcelona o alrededores quedan sujetas a cómo evolucione la situación por COVID-19. En cualquier caso, el importe de la matrícula del curso es por las 10 sesiones online.
Perfil del profesorado:
Ricard Planas
Ricard es licenciado en filosofía (UB), Estudios de Asia Oriental (Pompeu Fabra-UAB) y Máster en Estudios Chinos (Pompeu Fabra). Hace una estancia en la Beijing Foreign Studies University como becario del ICO. Actualmente acaba de cursar su tesis doctoral sobre el cineasta Yuan Muzhi e imparte la asignatura de Historia del cine chino en la Univ. Pompeu Fabra. El año pasado publicó para la editorial Berenice el libro “Historia del cine chino”.
Josep Santcristòfol
Acabando de cursar sus estudios de Filosofía en la UAB, Josep es licenciado en Estudios de Asia Oriental (UAB) y está cursando un Máster Universitario en Estudios de Cine y Audiovisuales por la Pompeu Fabra, donde se especializa en cine chino. Colaborador habitual de CineAsia para la que ha escrito artículos (Anuario CineAsia Vol. III, cineasiaonline.com) y realizado algunas conferencias sobre algunos directores y aspectos de la cinematografía de China.
Gloria Fernández
Licenciada en Periodismo y miembro fundador de CineAsia, Gloria ha colaborado en diversas publicaciones y coordinado y escrito libros, entre ellos Johnnie To: Redefiniendo el Cine de Autor para el Sitges-Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, o Brillante Mendoza, retratando la realidad filipina o El cine de Hong Sang-soo para el Festival de Cine de Gijón. Compaginando su labor de docencia en universidades (UB, UMA, UIC), en la actualidad es programadora del Festival de Sitges y colabora asiduamente en otros festivales, instituciones y centros de cultura como la Fundación La Caixa, Casa Asia o Filmoteca de Catalunya
Enrique Garcelán
Licenciado en Dirección y Guion cinematográfico, es miembro fundador de CineAsia. Enrique forma parte del Comité de programación del Festival de cine de Sitges y Fancine de Málaga. Compagina esta labor con la docencia en universidades (UAB, UB, UIC, UMA, Universidad Carlos III), escuelas de cine (La Casa del Cine, San Antonio de los Baños en Cuba), con la colaboración con otros festivales, instituciones y centros de cultura, como la Fundación La Caixa, Casa Asia y Filmoteca de Catalunya.
Víctor Muñoz
Miembro activo del equipo de CineAsia, Víctor se ha especializado en el trabajo de Web Manager y Community Manager (lleva el blog y redes sociales -Facebook, Twitter e Instagram-) de CineAsia. Cinéfilo empedernido, lleva 20 años especializándose en las cinematografías asiáticas y ha escrito multitud de artículos y reseñas de películas procedentes de Asia.
Para más información contactar a educacion@casaasia.es














el film de Lorcan Finnegan parte en un principio de la anécdota, aquella en donde una joven pareja pretende firmar un contrato para poder comprar la que en teoría ellos creen que puede ser la casa de sus sueños, ese punto de partida de claros contornos minimalistas a modo de fábula austera conforme avanza la película se trasforma en una metáfora hiperestilizada que intenta describirnos un mundo oscuro, representado en la historia en tener unas vidas escaneadas en serie en referencia a la familiar suburbana y en donde curiosamente el concepto del ámbito doméstico, normalmente privado y muy protegido de la mirada del extraño aquí pierde tal condición, a tal respecto la crítica al american way of life está presente en todo el metraje, sin embargo al igual que ocurría con los personajes del episodio Five Characters in Search of an Exit de la serie de Serling la formula se agota a la media hora, el siguiente paso a esa duración estándar que tan bien funcionaba en el medio televisivo será la aparición de un tercer personaje que en parte refresque y diversifique un relato donde hará acto de aparición a partir de ese momento el concepto de la maternidad manipulada y de forma relativamente más sutil y hasta anecdótica el paralelismo del comportamiento de los cucos con respecto al desarrollo de algunos personajes de la trama.












de la novela, como lo fantasmagórico e irreal, mostrado a partir de esa premisa del espectro vengativo, nos es expuesto a modo de una súbita distorsión de lo entendido como real, existe un intento, casi un esfuerzo, por el detalle y por las diversas acotaciones a la hora de exponer las distintas formas que puede adoptar tanto la amenaza sobrenatural, especialmente afortunada a tal respecto la presencia de una joven ambigua y amenazadora Alice Krige, como la percepción de ella a través de lo meramente fantasmagórico, aunque curiosamente llegados a ese supuesto clímax de exaltación, que da la sensación de beber de los imaginarios surgidos de los EC comics, en la mayoría de ocasiones mostrado a través de los explícitos, brillantes y opulentos trabajos de maquillaje a cargo de Dick Smith y de los no menos notables efector especiales del gran Albert Hitchcock, no tanto como parte de una contradicción de estilos y si más bien como una consecuencia lógica de una coyuntura a la hora de mostrar un cambio de estilos generacionales que estaban a punto de aparecer.
y en parte bastante denostado destinado en gran parte a las tv movies o a las prototípicas apariciones secundarias en films de índole catastrofista producidas en su gran mayoría por Irwin Allen, a tal respecto y lejos del adorno interpretativo Fred Astaire, John Houseman, Douglas Fairbanks Jr., Melvyn Douglas e incluso una breve aparición de Patricia Neal son parte esencial de la ecuación de Ghost Story, tras las cámaras un artesano que hace honor a su nombre como es John Irvin que aquí junto a su anterior y notable The Dogs of War consigue realizar el mejor trabajo de una trayectoria con piezas tan rescatables como por ejemplo Hamburger Hill o ese interesante noir periférico que es City of Industry.








escritor de Providence con la algo ya más ambiciosa aunque menos exitosa comercialmente From Beyond. En estos inicios Stuart Gordon fue un hombre con un claro espíritu de estudio pequeño, la Empire Pictures estuvo siempre detrás de estos primeros trabajos a los que se unieron posteriormente otros que no tuvieron tanta repercusión comercial como Dolls, relato de costosa post producción a causa de una laboriosa stop motion que retraso en casi un año su estreno comercial, también una particular versión de The Pit and the Pendulum de Edgar Allan Poe o la desmesurada Robot Eiga Robot jox, film este último que tras una tortuosa gestación supondría la bancarrota económica para una productora que justo después paso a transformarse en la Full Moon y en donde Stuart Gordon aún volvería a adaptar una historia corta de H.P. Lovecraft de nombre The Outsider que dio lugar a ese film coproducido con Italia con claras texturas de serie Z directa a video titulado Castle Freak y que supuso su reencuentro con el actor Jeffrey Combs.
entonces Christopher Lambert, y esa deliciosa reinterpretación en clave Métal Hurlant que es Space Truckers. También digno de resaltar fue su labor como guionista con trabajos como The Dentist de su compañero Brian Yuzna, la notable versión de Abel Ferrara de Body Snatchers del año 93 y en especial ese proyecto que estuvo a punto de dirigir y que posiblemente hubiera variado su carrera a partir de aquel entonces como fue la producción Disney Honey, We Shrunk Ourselves! de la cual produjo la secuela y tuvo una participación importante dirigiendo un episodio en una especie de spin-off destinada para la televisión.
La secta del mar, una vuelta al imaginario de H.P. Lovecraft en donde adapta de forma libre la historia corta Dagon and The Shadow Over Innsmouth, film protagonizado por Francisco Rabal en el que fue su último trabajo delante de las cámaras y que a la postre significo posiblemente el mejor trabajo de aquel proyecto de Fílmax liderado por Julio Fernández y Brian Yuzna, o al menos el que de una forma más clara se ajustaba al ideario y unos parámetros de serie B de cual partió dicha iniciativa.
Don Coscarelli o Larry Cohen entre otros muchos, junto a estos Stuart Gordon forma parte por derecho propio de esa lista de directores que mediante sus trabajos en los años 70 y 80 cimentaron el género de terror a través de una perspectiva que inevitablemente marco a otros muchos realizadores el camino a seguir desde aquel momento, de forma algo injusta un director algo infravalorado a día de hoy, habitual por otra parte dentro del género fantástico y de su propio ecosistema el no valorar en su momento a muchos autores plenamente válidos, un servidor supone que dentro de algunos años como suele ser norma habitual en estos casos se reivindicará de forma algo más justa y ecuánime la labor de un extraordinaria artesano del género como resulto ser Stuart Gordon.












alguna manera ensamblada se percibe como un déficit casi insalvable en la medida de que la autenticidad parta al menos de unos postulados de mínima credibilidad, en dicho sentido y como botón de muestra entre otros muchos en su haber Chicuarotes atesora una secuencia de difícil justificación, aquella en donde vemos como dos policías comenten una violación a un detenido, la supuesta gracia de la escena viene en lo relacionado a intercambiar el rol genérico de los implicados, las policías serán en esta ocasión féminas y la victima un hombre, evidentemente la gracia del supuesto chiste brilla por su ausencia y más tratándose de un tema tan delicado como al que se hace referencia, es por ello que Chicuarotes como relato de denuncia, que en muchos momentos de su metraje recurre incluso al tono realite, no logra adecuar dicha mirada y ni mucho menos la concienciación del espectador, en su lugar nos encontraremos con una por momentos abrupta ficción de tono tremebundista que va saltando continuamente de la comedia a una tragedia que repetidamente se regodea de ella misma a través de un trazo de brocha gorda en lo concerniente a una algo pueril estilización de la violencia y la pobreza, algo que lastra sobremanera el conjunto y que hacen de paso a García Bernal un cineasta con bastante recorrido aún por pulir.
narrativas que no terminan de ensamblarse de manera correcta mediante una esforzada obsesión por una verosimilitud de dudosa ejecución, una suerte de psicodrama de tono exaltado que no parece estar dispuesto a saltarse ninguno de los incidentes de la tortuosa vida de la protagonista pero sin profundizar de forma específica en ninguno de ellos, la visión pues se percibe como amplia en contenidos pero deficitaria en lo relativo a su indagación, a tal respecto un servidor hubiera preferido un retrato algo más personificado de una figura que resulto ser tan vulnerable como lo fue Jean Seberg, los arquetípicos personajes de los agentes del FBI, las tensiones raciales de la época o una confusa militancia feminista lastran un conjunto provisto de abundantes convencionalismos, una propuesta en definitiva que dado los innegables atributos emotivos que atesora en su interior seguramente habría salido ganando si se hubiera centrado en un retrato algo más unitario, con solo escarbar con algo más de profundidad en por ejemplo el turbulento episodio del rodaje de la Saint Joan de Otto Preminger ya se hubiera justificado de sobras dicho intento.
evolución del canal televisivo como por ejemplo Madonna o Boy George, el repaso también incluye momentos algo más espinosos y no tan complacientes, posiblemente no muy extensamente profundizados pero al menos presentes, como el referido al hecho de como la MTV trató y en parte veto a los artistas afroamericanos, casi como si estos hubieran venido desde otro planeta. I Want My MTV termina siendo una propuesta interesante, el material de archivo es generoso y el anecdotario extenso y lo que es importante en este apartado, nada intranscendente en relación a su exposición, como cualquier historia de este ámbito de desarrollo cultural al final el recorrido no fue un camino de rosas sino más bien un tránsito provisto de numerosas dificultades, uno de los más evidentes el comprobar como a principios de los años 80 la televisión por cable todavía estaba en una fase embrionaria, tesitura esta que puso en graves aprietos a una recién nacida MTV, pero también en lo referido a la audacia, como por ejemplo el hecho de usar imágenes de la NASA en sus promociones, decisión basada en el aprovechamiento de cómo estas eran de dominio público y por lo tanto gratuitas a la hora de difundirlas, una innovación, evolución y posterior declive mostrado en definitiva de una forma tan amena como eficiente.






un relato que por momentos da la sensación de transitar a través de una fábula de connotaciones casi espirituales. Burning Cane bascula en prácticamente todo su metraje a través de la introspección de tres únicos personajes, madre, hijo y reverendo, sus testimonios nos llegara en base a su propio discurso a modo de voz en off y principalmete diversos monólogos internos, otorgando a la película unas connotaciones casi de relato de índole religioso, pues al fin y al cabo lo que se nos cuenta no deja de ser la sempiterna lucha interior y espiritual que atesora cada ser humano, especialmente aquellas confrontaciones que anidan a través del tormento individual, a fin de cuentas el auténtico status quo de la historia en cuestión, todo ello expuesto a través de una experiencia de connotaciones meditativas en relación a la inestabilidad emocional de sus personajes que hacen de la propuesta de Phillip Youmans un singular y prometedor debut dada su nada complaciente estructura cinematográfica.
un relato en donde en parte se psicoanaliza a sí mismo en la medida de liberarse de demonios personales y que atesora la parcial virtud de no ser otra muestra más de ese paquete de relatos autobiográficos en donde se nos expone traumas ocasionados a niños actores en Hollywood. Honey Boy versa más acerca de la idea de saldar cuentas con el pasado y de paso acercarse tímidamente al tránsito iniciático, seguramente a prácticamente todos de nosotros nos ha quedado un regusto amargo en cómo no hemos podido redimirnos por un motivo u otro de nuestros seres cercanos a través de una relación pasada, la cultura a modo de herramienta de auto expiación no deja de ser un medio perfecto a la hora de plantear diversas metáforas de liberación personal, a tal respecto la función de una película de las características Honey Boy, que por fortuna en ningún momento busca la empatía con el espectador, parece meridianamente clara, sin embargo su resolución deviene como claramente irregular en base a esa narrativa bifurcada en dos direcciones, presente y pasado, bastante más bien planteado y ejecutado la segunda que la primera. Al final la sensación que a un servidor le otorga Honey Boy será la de una extraña sensación de tristeza, pues en resumidas cuentas todo lo que nos cuenta Shia LaBeouf no deja de ser un tránsito pretérito doloroso que indaga en abusos psicológicos, resquicios en definitiva de una contradictoria relación que se fundamenta en un origen mostrado de forma muy poco autoindulgente.
que deviene como atípica en relación a una jovialidad desmedida pero que en parte es consecuente pues a final de cuentas la premisa que nos es contada no deja de ser clásica aunque no lo sean sus personajes, un resumen de alguien que vive a cuerpo de rey pero que llegado a un momento tendrá reconvertirse para seguir subsistiendo, la supuesta redención y el aprendizaje lógicamente no funcionaran y ni que decir tiene que esa especie de reconducción de conducta será imposible para alguien que atesora un espíritu incorruptible, aquí en la medida del disfrute máximo de su hedonismo. The Beach Bum termina siendo una declaración de intenciones a cerca de una suerte de libertinaje existencial que no deja de tener una conexión muy evidente en lo concerniente a la obra de un autor que abraza con todas sus consecuencia también una libertad, en este caso la creativa, por muy indigesta que está en ocasiones les pueda parecer a algunos.

