«La boda de Rosa» inaugurará el Festival de Málaga el próximo 21 de agosto, coincidiendo con su fecha de estreno en cines

«LA BODA DE ROSA» de Iciar Bollain acudirá a su cita con el Festival de Málaga: el próximo 21 de agosto será la película inaugural del certamen y concursará en la Sección Oficial, en una veintitrés edición que no pudo celebrarse en marzo por la crisis de la COVID-19.

Ese mismo día llegará a la cartelera de toda España esta comedia, la historia de una novia muy especial interpretada por Candela Peña, y de su invasiva pero cariñosa familia formada por los excepcionales Sergi LópezNathalie PozaRamón Barea y Paula Usero.

Sinopsis:

A punto de cumplir 45, Rosa se da cuenta de que ha vivido siempre por y para los demás y decide apretar el botón nuclear, mandarlo todo a paseo y tomar las riendas de su vida. Pero antes, quiere embarcarse en un compromiso muy especial: un matrimonio consigo misma.

Pronto descubrirá que su padre, sus hermanos y su hija tienen otros planes, y que cambiar de vida no es tan sencillo si no está en el guion familiar. Casarse, aunque sea con ella misma, va a ser lo más difícil que haya hecho nunca.

Bollain firma el guion (en esta ocasión junto a Alicia Luna) y como en sus primeras películas aborda una historia de personajes que nos habla de cosas que de una forma u otra nos afectan a todos, pero siempre con humor y emoción. Y coincide de nuevo con Candela Peña tras Hola, ¿estás sola? Te doy mis ojos.

Para la directora “conciliar lo que Rosa quiere con lo que quieren los demás se convierte en una tarea titánica, incluso aunque se trate de organizar su propia boda. Hay muchas Rosas entre nosotros y todos somos un poco Rosa… Aprender a saber lo que uno quiere y no renunciar a ello es una asignatura difícil de aprobar y a veces no se consigue en toda la vida. Pero Rosa está dispuesta a conseguirlo”.

«LA BODA DE ROSA» es una producción de Tandem Films, Turanga Films, Setembro Cine, La boda de Rosa la película AIE y Halley Productions (Francia). Cuenta con la participación de RTVE, Movistar+ y À Punt Mèdia, con la financiación del Gobierno de España y con la ayuda del Institut Valencià de Cultura (IVC) y del Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC). Será distribuida por FILMAX y las ventas internacionales correrán a cargo de The Match Factory.

El Festival Nits entregara su Premio Honorífico a la actriz japonesa Asami

El Premio Honorífico de la edición de este año en el Festival Nits será para Asami. La actriz japonesa debutó en el cine en 2005 con el director Naoyuki Tomomatsu con la película Kiss me or Kill me, pero sería con Sukeban Boy (Noboru Iguchi , 2006) con la que se convertiría en icono del cine de culto japonés, trabajando a las órdenes de realizadores como Iguchi, Tomomatsu , Nishimura o Kuranda Mitsusake con decenas de títulos proyectados en festivales de cine de todo el mundo.

Paralelamente a sus intervenciones en cine de género, Asami se consagraría como estrella de cine de acción gracias a los títulos que protagonizó para el sello Zen Pictures de Giga, películas como Sailor Cats (2011) o Burnout Neo (2012) que mostraban su gran dominio de las artes marciales.

Ahora, con Tunguska Butterfly , y después de más de 150 películas en su filmografía, Asami anunció que ponía punto y final a su carrera como actriz para emprender nuevos retos profesionales. En este último proyecto nos presenta un sentido relato de redención y segundas oportunidades que mezcla géneros y destaca por su reivindicación feminista.

 

Presentación de los títulos de Japón en el Festival Nits

Como cada año, la filmografía japonesa tendrá un gran peso en el festival. Este jueves se ha hecho una nueva presentación virtual a través del canal de Youtube del Festival, donde se han presentado los títulos japoneses de esta edición.

Selecta Visión participa con dos títulos de animación japonesa, muy diferentes entre ellos, pero muy atractivos. Promare es un filme lleno de acción y mecha s con un estilo visual muy rompedor y Her Blue Sky es el nuevo anime de los creadores de The Anthem of the heart con una nueva historia de amor conmovedora.

Por otra parte, la acción está garantizada con títulos como Crazy Samurai Musashi , un estreno mundial con una toma de acción continua de 77 minutos, e Hydra, un home najea moderno a los yakuza eiga . La sesión infantil también podrá disfrutar de un nuevo Tokusatsu con el estreno mundial de Yatsurugi 9 en una sesión matinal llena de acción.

El Festival de Cine de Sitges impulsará una edición en línea de «Fantastic 7» en el Marché du Film de Cannes

El Festival de Sitges –junto con el Marché du Film del Festival de Cannes y el impulsor de la plataforma Blood Window, Bernardo Bergeret– presentarán en la segunda edición del fórum Fantastic 7 una selección internacional de siete proyectos de género fantástico escogidos por siete festivales de todo el planeta. El objetivo de la iniciativa es fomentar el talento del universo fantástico y conseguir el apoyo y el financiamiento para que se puedan producir los proyectos presentados. La cita será los días 24 y 26 de junio y se podrá seguir a través de la plataforma del Marché du Film Online.

El Fantastic 7 nació el año pasado como una iniciativa destinada a buscar oportunidades de comercialización a trabajos de realizadores con proyección. La iniciativa se presentó en el mismo Festival de Cannes. Este 2020, a pesar del contexto sanitario mundial, Fantastic 7 tiene recorrido de nuevo de la mano de Marché du Film Online. El miércoles 24 de junio, por la mañana, se hará la exposición de propuestas y el viernes 26, durante todo el día, se llevará a cabo los speed meetings en un pitch box entre los autores de proyectos y productores interesados.

Los siete festivales de lo que se han seleccionado los filmes son, además del de Sitges, Bucheon International Fantastic Film Festival (Corea del Sur), El Cairo International Film Festival (Egipto), el Festival Internacional de Guadalajara (México), el International Film Festival & Awards de Macao (China), el South by Southwest d’Austin (Estados Unidos) y el Toronto International Film Festival (Canadá).

El proyecto presentado por Sitges es Irati, una propuesta de dark fantasy en euskera, firmada por Paul Urkijo Alijo (Errementari, El Bosque negro o Monsters Do Not Exist, entre otras). Se trata de un viaje a la batalla de Roncesvalles bajo la estela de Carlomagno. El año pasado, el Festival de Sitges presentó Baby, de Juanma Bajo Ulloa.

Los otros seis filmes presentados en el fórum son Foreign Cop (de Maxim Bessmertny), Huesera (Michelle Garza Cervera), I Have To You (Tim Kasher), Illicit (Minji Kang), Three for Eternity (Rami Yasin) y Violation (Madeleine Sims-Fewer & Dusty Mancinelli).

D’A 2020: To the ends of the Earth/ Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin

No deja de ser una gran noticia para ese reducido pero irreductible grupo de seguidores que un autor de las características de Kiyoshi Kurosawa siga de alguna manera al pie del cañón teniendo una productividad detrás de las cámaras ha día de hoy bastante fecunda, después de indagar tan acertadamente en transposiciones y suplantaciones fantásticas a través del díptico Before We Vanish y Foreboding y a la espera de su Wife of a Spy nos llega To The Ends of the Earth, trabajo que viene a confirmar esa regla de estar ante un autor que rehúsa sistemáticamente el ser encasillado, de hecho podemos llegar a aseverar que casi todo el cine orquestado por parte de Kiyoshi Kurosawa orbita alrededor de hibridaciones genéricas de las cuales sabe sacar a través de una apropiación autoral el máximo provecho posible, incluso en referencia a proyectos que a priori parecen ser menos suculentos como resulta ser este To the ends of the Earth, película nacida bajo la sombra y condición de ser un encargo a modo de la conmemoración del 25 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Uzbekistán, un film que sin llegar a estar en el top de su director posee suficientes atributos como para ir bastante más allá a la hora de ofrecernos una guía de viajes al uso en base a un material etnográfico expuesto a modo de postal turística como si han hecho varios compañeros suyos que se han vistos ubicados en una situación algo idéntica, la historia de To the ends of the Earth nos cuenta como una joven reportera televisiva llamada Yoko experimentara la cultura de un país cuando viaja a Uzbekistán para filmar el último episodio de un programa de entretenimiento acerca de viajes.

En To the ends of the Earth, que según se mire podría servir como una especie de precuela residual de su anterior mediometraje Seventh Code en donde también encontramos a Atsuko Maeda al frente del reparto, existe una escena prodigiosa que en cierta manera justifica toda la existencia del film y de paso confirmar si aún hacía falta a estas alturas a Kurosawa como genio de esa filigrana que siempre termina desembocando en  ideología, en un momento dado y de forma accidental la joven protagonista entra en el teatro de Tashkent, allí se imaginara a ella misma en una representación que en cierta manera la colocara en un punto sin retorno, salvando ciertas distancias, al igual de las protagonistas de Mulholland Drive al ingresan en Club Silencio, se produce en ese instante un momento catártico de ruptura con la realidad o con una supuesta ficción en la que estaba sumergida hasta ese momento, en esta ocasión la referida a empezar a percibir como la joven Yoko decide de alguna manera gestionar sus contradicciones emocionales en una dirección contraria a las tomadas hasta ese instante, a tal respecto la metáfora utilizada por Kiyoshi Kurosawa en la historia resulta ser tan inteligente como mordaz, Yoko vive en una continua contradicción vital aquí representada en relación a su función laboral pero que evidentemente va bastante más allá de todo ello, su impostado tono efusivo como presentadora delante de las cámaras dará lugar una vez estas queden apagadas a una actitud temerosa y dubitativa en base a no sentirse realizada en relación a lo que verdaderamente le gustaría ser, el paralelismo físico que nos ofrece el responsable de Cure no puede ser más indicativo y bien aprovechado al respecto, la protagonista forma parte de un mundo a la que ella misma le otorga la condición de hostil en todas sus variantes, a lo largo de la película vemos, casi como si formara parte de un propio status quo, a Yoko recorrer, huir, deambular temerosamente o más bien ir rebotando de forma sistemática a través de unas abarrotadas calles de Uzbekistán plagada en su mayoría de hombres, en muchos momentos somos testigos de cómo incluso ella opta por coger caminos imposibles de transito con tal de no cruzarse con los nativos a la hora de poder llegar a esa especie de zona de confort representada en esta ocasión en el hotel en donde se aloja, en tal sentido las concomitancias no puede ser más acertadas en lo relativo a un contexto escénico que está en una continua confrontación con respecto al estado mental y anímico en que se halla la protagonista.

De un inequívoco ritmo pausado como viene siendo habitual en el cine de su autor en cierta manera To the ends of the Earth utiliza la premisa del choque cultural sitiado a través de la barrera del miedo en la medida de hablarnos acerca de una historia de un aprendizaje que dará lugar a un proceso de cambio, la amenaza externa o la extrañeza de unos personajes ubicados en un escenario no afín a ellos no deja de ser por consiguiente una excusa a la hora de hablarnos de una inseguridad que deviene como individual y propia, o si se prefiere de una pasividad ante la tesitura de llegar a romper ciertas ligaduras, hay algunas alegorías bastantes previsibles al respecto como por ejemplo esa cabra cautiva que es incapaz de romper por ella misma la cuerda que le imposibilita la libertad, la espléndida conclusión musical, escena que por momentos bordea la ruptura de la cuarta pared, situada en lo alto de una cima que ella ha coronado por delante de sus compañeros por decisión propia no deja lugar a dudas de las intenciones de este producto de apariencia alimenticia que va bastante más allá de su propia condición, la vocación emergerá a través de una ruptura del cascaron que finalmente es representada a través de una canción en donde se nos hace saber el final de un viaje que inmediatamente dará lugar a una nueva etapa dando por consiguiente concluido dicho aprendizaje, será en ese preciso momento en donde la joven Yoko escriba por primera vez el paisaje y no al revés.

Evidentemente quien espere un documental académico al uso que detalle la trayectoria de un artista por parte de Werner Herzog no se encontrará con un trabajo digamos de plantilla, uno de los grandes déficits en gran parte de los documentales que abordan dicha temática, un posicionamiento que pese a su aparente simplificación a la hora de ser llevada a cabo no deja de ser un arma de doble filo pues se deja al azar el interés subjetivo que puede tener el autor retratado hacia el espectador dejando los formulismos, si es que existen, en un segundo plano de una forma casi imperceptible, a tal respecto los documentales dirigidos por Werner Herzog, casi un subgénero en sí mismo, siempre optan por la segunda opción, de alguna manera el dispositivo orquestado aquí invita a la reflexión acerca del material que trata. En Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin vemos como cuando Bruce Chatwin se estaba muriendo de sida, su amigo Werner Herzog le hizo una última visita. Como regalo de despedida, Chatwin le dio su mochila de viaje. Treinta años después, Herzog se embarca en un viaje inspirado por la vida nómada de Chatwin.

Las carreras de Herzog y Chatwin podría decirse que se superpusieron de alguna manera y es por eso que Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin no deja de ser un retrato dual en donde dos hombres compartieron una relación ciertamente peculiar que por momentos parece bordear la sinergia artística. El documental detalla las peregrinaciones que hace Herzog en relación a los márgenes adyacentes heredados de los viajes de Chatwin, posiblemente por eso la historia parte a través casi de una anécdota, aquella que nos muestra el descubrimiento y posterior investigación por parte de Chatwin de lo que él creía que era un Brontosaurus cuando en realidad era un perezoso gigante de nombre Mylodon, a partir de ahí asistimos a un relato de lugares ya transitados por parte de alguien que buscaba la extrañeza en remotas partes del mundo y que son revisitadas por alguien que también nos ofrece un retrato fantasma de lo que es su propia trayectoria, este tránsito en cierta manera sirve de epilogo de una obra ya finiquitada que aquí es reflexionada en simbiosis a la naturaleza y expuesto a través básicamente de lo contemplativo, a tal respecto a estas alturas no debería sorprender a nadie que Werner Herzog sea uno de los pocos directores en la actualidad cuya utilización del hoy tan socorrido dron no produzca en el espectador vergüenza ajena. Tres décadas después de que Chatwin muriera de sida, Herzog nos ofrece un recuerdo fragmentado del escritor, será a través del recorrido que hace Herzog en donde este recuerde sus propios encuentros con Chatwin, a tal respecto se evoca con especial énfasis la inquietud del viajero inglés, un personaje que atesoraba una curiosa fascinación por cuestiones tan profundas que también han cautivado durante varias décadas al responsable de Cave of Forgotten Dreams.

En el documental encontraremos un abundante numero de anécdotas como la maratón de varios días de continuas narraciones de historias entre ambos cuando se conocieron en el año 1983, también el recuerdo de cómo el autor, ya bastante enfermo se unió brevemente a él en el lugar de rodaje de Cobra Verde, film dirigido por el propio Herzog  que adaptaba la novela de Chatwin y que dio oportunidad a este último a deleitarse con la oportunidad de poder ver la plasmación real de sus escritos. Ambos artistas de alguna manera formaban parte de esa clase de hombres que creen y creían que los viajes atesoraban elementos sacramentales a través de la práctica de caminar, la forma en que la naturaleza se revela sobre aquellos que toman el camino lento y difícil para ir de un lugar a otro. Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin transita pues a través de la inquietud y la curiosidad de personajes que tomaron ese caminó. El formato orquestado por parte de Herzog, que aquí deja las especulaciones tan habituales en sus documentales a un lado para dar un testimonio a través de la imagen y de su propia voz a la hora de evocar todo aquello que de alguna manera parecía figurar ya en el olvido y que difícilmente una película friccionada podría haber logrado expresado de una mejor manera.

We Are One: A Global Film Festival anuncia su primera programación

El festival digital de 10 días, producido y organizado por Tribeca Enterprises y YouTube, contará con programación de festivales como Cannes, Berlín, Venecia y San Sebastián. Destacan el estreno ‘online’ de ‘Ricky Powell’ con Natasha Lyonne y LL Cool J, el estreno mundial de ‘Motorcycle Drive By’ de Third Eye Blind, y charlas entre Francis Ford Coppola y Steven Soderbergh, Song Kang-ho y Bong Joon-ho, y Jackie Chan, así como una sesión de DJ a cargo de Questlove.

Tribeca Enterprises y YouTube han anunciado hoy la programación de We Are One: A Global Film Festival, que ofrecerá más de 100 películas programadas en colaboración con 21 relevantes festivales de 35 países. También habrá conversaciones, contenidos de realidad virtual y actuaciones musicales. El evento digital de 10 días será una celebración de voces globales, destacará películas que tienen el poder de provocar cambios y reunirá a audiencias de todo el mundo para crear conexiones significativas. El Festival, que se desarrollará exclusivamente en YouTube del 29 de mayo al 7 de junio en YouTube.com/WeAreOne, reunirá a algunos de los artistas, narradores y programadores más talentosos del mundo en torno a un esfuerzo colectivo para ofrecer entretenimiento y ayudar a entidades que están luchando contra a la pandemia de la COVID-19.

We Are One: A Global Film Festival brindará al público la oportunidad de conocer diferentes culturas desde criterios artísticos: cada selección oficial se ha elaborado con el objetivo de resaltar las singularidades de cada uno de los festivales participantes, al tiempo que otorga voz a los cineastas en un escenario global. Muchos de estos títulos debutarán en el festival, cuya programación consta de más de 100 películas, incluidos 13 estrenos mundiales, 31 estrenos ‘online’ y cinco estrenos internacionales ‘online’.

Con vocación verdaderamente internacional, la programación del festival representará a más de 35 países e incluirá 23 largometrajes de ficción y ocho documentales, 57 cortometrajes de ficción y 15 cortos documentales, 15 charlas procedentes de archivos junto con cuatro exclusivas del festival y cinco piezas de realidad virtual.

Destacan en la programación la presentación de Ricky Powell: The Individualist, un documental sobre el legendario fotógrafo callejero con entrevistas con Natasha Lyonne y LL Cool J; el estreno ‘online’ de Eeb Allay Ooo!, una sátira única sobre «repelentes de monos» profesionales y ganadora del Premio Young Critics Choice del Festival de Cine de Mumbai; y el estreno mundial de Iron Hammer, un cautivador documental dirigido por Joan Chen sobre la legendaria estrella olímpica del voleibol chino Jenny Lang Ping, una verdadera pionera que forjó conexiones por todo el mundo. El público tendrá acceso a más de 50 cortometrajes narrativos y documentales con interesantes propuestas, como el estreno mundial del cortometraje de ficción japonés The Yalta Conference Online, creado exclusivamente para el festival por el director Koji Fukada; el estreno mundial del corto documental de la productora Third Eye Blind Motorcycle Drive By, así como los primeros cortometrajes de Dreamworks Animation, Bilby, Marooned y Bird Karma. La programación de series acoge el estreno mundial de Losing Alice, thriller psicológico neo-noir israelí para televisión protagonizado por mujeres y And She could be next, una serie documental de dos episodios sobre las experiencias de las mujeres de color que se postulan para un cargo político, incluidas Stacey Abrams y Rashida Tlaib.

We Are One: A Global Film Festival organizará una serie de charlas seleccionadas para la ocasión, unas celebradas en ediciones anteriores de diferentes festivales y otras organizadas especialmente para este evento, que ofrecerán a los espectadores la oportunidad de revivir momentos importantes del cine. Las conversaciones incluirán a Francis Ford Coppola con Steven Soderbergh, Song Kang-ho y Bong Joon-ho, Guillermo del Toro, Jane Campion y Claire Denis. La selección de realidad virtual 360 constará del documental nominado al Emmy Travelling While Black y Atlas V, una historia de ciencia ficción protagonizada por Bill Skarsgård, así como títulos adicionales con conocidos protagonistas como John Legend, Oprah Winfrey y Lupita Nyong’o. También habrá actuaciones musicales especiales, incluida una sesión de DJ de 30 minutos a cargo de Questlove.

«Estamos muy emocionados de compartir con el mundo esta semana los esfuerzos conjuntos de nuestros socios del festival y YouTube«, asegura Jane Rosenthal, cofundadora y directora ejecutiva de Tribeca Entreprises y Tribeca Film Festival. «Juntos hemos sido capaces de seleccionar una programación atractiva que refleja claramente los diferentes criterios que hacen que cada festival sea tan especial. We Are One: A Global Film Festival ofrecerá al público la oportunidad de celebrar no solo el cine, sino también las cualidades únicas que hacen que cada historia que vemos sea memorable«.

«Una de las cosas hermosas de las películas y otros contenidos audiovisuales es la capacidad de contar historias y unir a las personas, sin importar dónde viven o de dónde son. Este es un fenómeno que hemos visto en YouTube a lo largo de los años, pero especialmente hoy en día, cuando las personas buscan conectar entre ellas y entretenerse«, afirma Robert Kyncl, director comercial de YouTube. «La programación coordinada por Tribeca Enterprises para We Are One: A Global Film Festival tiene esa capacidad mágica de transportar a espectadores de todo el mundo a un momento especial en el tiempo, a través de la particular visión de nuestros estimados socios del festival«.

El festival global incluirá programación seleccionada en función de la identidad de todos los socios que han participado, que son los siguientes festivales: Annecy, Berlín, Londres, Cannes, Guadalajara, Macao, Rotterdam, Jerusalén, Mumbai, Karlovy Vary, Locarno, Marrakech, Nueva York, San Sebastián, Sarajevo, Sundance, Sydney, Tokio, Toronto, Tribeca y Venecia.

«El cine no es solo una obra colectiva, sino también una experiencia compartida. En estos tiempos de distanciamiento social, el espíritu de cooperación y el sentido de comunidad son más necesarios más que nunca. Por lo tanto, nos complace participar en la iniciativa We Are One. Les deseamos a todos esos artistas maravillosos que su público pueda ver pronto su trabajo en la pantalla grande de nuevo«, señalaron los responsables de la Berlinale Mariette Rissenbeek y Carlo Chatrian.

«Nos sentimos honrados y felices de unirnos a We Are One, en señal de amistad y solidaridad con nuestros amigos de Tribeca, al tiempo que ofrecemos a la audiencia mundial una muestra de lo que hacemos en Venecia para apoyar en concreto a los cineastas noveles«, añadió el director del Festival de Cine de Venecia, Alberto Barbera.

En palabras del director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, We Are One supone «una experiencia extraordinaria que permite la colaboración entre festivales en estos tiempos tan complicados«. De ese modo, «esas historias que nos cuentan los cineastas con imágenes y sonidos pueden llegar a todos los hogares y a todas las personas en cualquier lugar del mundo«.

Fiel a su misión, We Are One: A Global Film Festival buscará reunir a artistas, creadores y programadores en torno a un evento internacional que celebra el inigualable arte de contar historias. Al hacerlo, su objetivo será proporcionar no solo alivio y entretenimiento para el público durante el momento en que más se necesita, sino también oportunidades para que estas personas aporten donaciones a la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, ACNUR, Save the Children, Médicos sin Fronteras, Leket Israel, GO Foundation y Give2Asia, entre otros. El público podrá contribuir a la lucha contra la COVID-19 a través de un botón o enlace de donación en la página de cada película.

El programa completo del festival se puede consultar en www.weareoneglobalfestival.com.

Una Concha de Oro y producciones sobre cultura y gastronomía vascas

El Festival de San Sebastián ha elegido tres títulos para proyectar en We Are One: Los pasos dobles (2011), largometraje de Isaki Lacuesta que ganó la Concha de Oro, y dos producciones sobre cultura y gastronomía vascas, Dantza (Telmo Esnal, 2018) y Mugaritz BSO (Felipe Ugarte, Juantxo Sardon, 2011). En palabras del director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, las seleccionadas son películas «importantes» en la historia reciente del certamen donostiarra y, a su juicio, We Are One supone «una experiencia extraordinaria» que permite la colaboración entre festivales «en estos tiempos tan complicados». De ese modo, «esas historias que nos cuentan los cineastas con imágenes y sonidos pueden llegar a todos los hogares y a todas las personas en cualquier lugar del mundo».

LOS PASOS DOBLES‘ (Sección oficial –Concha de Oro–, 2011)

Isaki Lacuesta (Girona, 1975), uno de los nombres habituales del Festival de San Sebastián, ganó su primera Concha de Oro con esta ficción inspirada en la biografía novelesca del pintor y escritor francés François Augiéras (1925-1971). El artista cubrió de pinturas un búnker militar en el desierto, y lo dejó hundirse en la arena para que nadie lo encontrara hasta el siglo XXI. La búsqueda del búnker sigue alimentando el mito… ¿Quién es Augiéras? ¿Legionario, pintor, escritor, pistolero, santo, ladrón, diablo o una mezcla de todo ello? La película cuenta con la participación del artista Miquel Barceló en uno de los papeles principales. «En realidad, es una película de aventuras, aunque tenga un fondo semidocumental. Narra un viaje a África a la búsqueda de un tesoro relacionado con el arte africano y español», recuerda José Luis Rebordinos.

DANTZA‘ (Sección oficial –proyección especial–, 2018)

Telmo Esnal (Zarautz, 1967) participó en la Sección Oficial con la proyección especial de esta película que ganó el Premio de la Industria Glocal in Progress en la primera edición de esta actividad de industria dirigida a producciones europeas en lenguas no hegemónicas. Dantza es una película musical que a través de las danzas vascas y su simbología plantea una historia sobre el ciclo de la vida y la evolución del hombre: un relato sobre el milagro de la existencia que también es un canto poético a la tradición, a la tierra, a sus gentes, mitos y costumbres. «‘Dantza’ cuenta el paso de las estaciones y el amor… Es una historia de ficción contada íntegramente a partir de canciones, música y danza tradicional vasca», explica el director del Festival de San Sebastián.

MUGARITZ BSO‘ (Culinary Zinema, 2011)

Culinary Zinema, sección no competitiva creada en colaboración con el Festival Internacional de Berlín que aúna cine y gastronomía, acogió la proyección de este filme vasco dirigido por el músico Felipe Ugarte y el cocinero Andoni Luis Aduriz. El chef del restaurante Mugaritz y el txalapartari (percusionista vasco) planean transformar un menú gastronómico en una experiencia musical: las recetas intentan reproducir un mundo sonoro fiel y transparente, traduciendo a composiciones musicales las sensaciones experimentadas a través del paladar. «En la línea del restaurante Mugaritz, ocho platos se convierten en ocho composiciones musicales y en ellos están representados no sólo lo mejor de nuestra cocina más cercana, sino también otras cocinas del mundo», concluye Rebordinos.

EMISIONES DEL ZINEMALDIA EN HORARIO ESPAÑOL

  • Mugaritz BSO: 31/5/2020 (5:00 horas)
  • Dantza: 4/6/2020 (18:15 horas)
  • Los Pasos Dobles: 6/6/2020 (16:15 horas)

EMISIONES DEL ZINEMALDIA EN EDT (horario del Este de Norteamérica)

  • Mugaritz BSO: 30/5/2020 (11:00 PM)
  • Dantza: 4/6/2020 (12:15 PM)
  • Los Pasos Dobles: 6/6/2020 (10:15 AM)

Sobre Tribeca Enterprises
Tribeca Enterprises es una compañía de narración de historias multiplataforma, fundada en 2003 por Robert De Niro y Jane Rosenthal. Tribeca ofrece a los artistas plataformas únicas que amplían la audiencia para sus trabajos y el acceso del consumidor a la experiencia de contar historias, películas independientes y producciones audiovisuales. La compañía dirige una red de negocios de entretenimiento que incluyen el Festival de Cine de Tribeca, el Festival de Televisión de Tribeca y su área de producción de entretenimiento Tribeca Studios.

Sobre YouTube
Lanzado en mayo de 2005, YouTube permite a miles de millones de personas descubrir, contemplar y compartir vídeos de creación original. YouTube proporciona un foro para que las personas se conecten, se informen e inspiren a otros alrededor del mundo y actúa como una plataforma de distribución para creadores de contenido original y pequeños y grandes anunciantes. YouTube es una empresa de Google.

Sobre We Are One
El festival global incluirá programación seleccionada por los festivales que participan en función de su identidad: Annecy, Berlín, Londres, Cannes, Guadalajara, Macao, Rotterdam, Jerusalén, Mumbai, Karlovy Vary, Locarno, Marrakech, Nueva York, San Sebastián, Sarajevo, Sundance, Sydney, Tokio, Toronto, Tribeca y Venecia. Toda la programación se proyectará globalmente en YouTube gratuitamente. El público podrá seguir el festival a través de la programación del festival y el calendario figura en los canales oficiales de We Are One: www.weareoneglobalfestival.com.

D’A 2020: Roubaix, une lumière/ Saturday Fiction

Difícil el intentar encasillar genéricamente la obra del francés Arnaud Desplechin, quizás es por eso que una película de las características de Roubaix, une lumière sorprenda en la medida  de ser parcialmente correcta en relación a su relectura del thriller policíaco expuesto a través de un retrato de tintes autobiográfico centrado en lugares que en esta ocasión están situados no en el pasado y si en el presente, en tal sentido siempre ha existido una curiosidad algo maliciosa a la hora de poder comprobar primeras incursiones en géneros a priori no afines a su autor. En Roubaix, une lumière vemos como en la noche de Navidad en Roubaix  el jefe de policía Daoud realiza la enésima patrulla por la ciudad en la que creció. Coches robados, altercados… En el cuartel, el novato Louis Coterelle trata de reunir información sobre su nuevo trabajo. Cuando se reúne con Daoud, el primer encargo de ambos consiste en investigar el brutal asesinato de una anciana. Sólo tienen a dos sospechosas: Claude y Marie, dos chicas alcohólicas que parecen mantener una relación romántica entre sí.

Basado en un caso real, que si no lo fuera podría serlo sin ninguna dificultad dada sus características de inconfundible relato verite, Roubaix, une lumière no deja de ser un producto hibrido totalmente consiente de su condición pese a su aparente y algo equivoca corrección temática, el responsable de Les fantômes d’Ismaël, que aquí se sitúa en las antípodas de su tono novelesco auto friccionado tan habitual en su cine, deja claro que posiblemente lo que quiere hacer es jugar en cierta manera con las estrategias y convencionalismos propios del género policial al uso, más en referencia a sus formas que a su fondo, seguramente por eso el film este de forma algo caprichosa fracturado en dos partes bien diferenciadas entre sí y percibidas como totalmente opuestas por no decir antagónicas, una primera parte que nos remite a códigos del policiaco social francés plagado de lugares comunes bastante recurrente en estos últimos años, aquel que retrata un entorno social degradado en base a una mirada realista que contornea con una denuncia que afortunadamente aquí no se acentúa, a través de dicho escenario seremos testigos del devenir de varios policías y de su interacción a la hora de enfrentarse a los digamos instintos humanos más degradados producidos durante las fechas navideñas en los barrios periféricos y marginales de la ciudad situada al norte de Francia, dicho desarrollo expuesto a modo del clásico aprendizaje del recién llegado tutelado bajo el prisma del veterano, como resulta ser el personaje interpretado por Roschdy Zem, posiblemente el policía taciturno y solitario más zen en la historia reciente del polar francés, un personaje que se diría surgido del imaginario de Jean-Pierre Melville, dicho segmento esta de alguna manera direccionado a tal grado de realismo que percibimos un final de tragedia si nos atenemos a los parámetros con que este tipo de productos suelen concluir, esta finalización viene de alguna manera representada en una segunda parte del film bastante más interesante que la primera, aquí el  retrato social colectivo pasa a ser más individual, en el abandonamos las calles para adéntranos en la interioridad de los despachos, a través de ellos seremos testigos de un doble interrogatorio en relación al caso del asesinato de una anciana, este vendría a ser una suerte de continuación de aquella interesante L’appât de Bertrand Tavernier, donde esta terminaba empieza de alguna forma el segmento orquestado por Arnaud Desplechin, los mimbres son bastantes parecidos a tal respecto, una parte en donde a través de la confesión oral en base a la representación, o más bien la reconstrucción, visual de un crimen en donde se incide en la banalización del mal, o mejor aún, en la degradación moral consecuente de la social, será en ese doble retrato psicológico de las dos jóvenes acusadas, ojo a la vacía, colindante con lo terrorífico, interpretación a cargo de Sara Forestier, en donde curiosamente mejor queda retratada, que no juzgada, una sociedad sin apenas horizontes de escapatoria, un escenario urbano en donde los crímenes, casi todos plagados de múltiples matices, llegan a ser verdad.

Saturday Fiction fue una de las apuestas más importantes a priori de este D’A 2020 online, el nuevo trabajo tras las cámaras de Lou Ye viene a ser una suerte de relato de espionaje con evidentes texturas formales que nos remite inequívocamente al cine clásico de espionaje, dicho envoltorio, meritorio dada su potente elegancia formal, sin embargo no deja de ser eso, una especie de enunciado, posiblemente demasiado alargado que afortunadamente y pese a sus evidentes aristas termina siendo algo más que un vehículo de lucimiento para su actriz principal Gong Li. En Saturday Fiction vemos como una célebre actriz viaja una semana antes del ataque japonés a Pearl Harbor a la Shanghái ocupada para actuar en una obra de teatro que dirige un ex amante. En realidad, ella trabaja de forma encubierta para los aliados, su misión consistirá en descubrir las intenciones de los japoneses.

Pese a las apariencias, toda la película en realidad bascula a través de ellas, Saturday Fiction no pertenezca a ese grupo de películas que sustentan la mayor parte de su narrativa a través de conceptos académicos de época, dicha no afiliación sin embargo conlleva un cierto peaje a la hora de poder asimilar, y con consiguiente llegar a disfrutar, una trama orquestada por parte de Lou Ye que en la mayor parte del metraje lleva continuamente a confundir al espectador, el responsable de Summer Palace juega con los hechos que narra de una forma algo caprichosa, de alguna manera la película no deja de ser una partida de cartas que se niega sistemáticamente a rebelar cuáles son sus intenciones, Saturday fiction a tal respecto navega a través de un remolino de identidades confusas que sin embargo no llegan a ser enigmáticas en prácticamente ningún momento de su metraje, durante más de media hora no sabremos a ciencia cierta cuál de los protagonistas es el espía infiltrado, el que actúa como doble agente, el traidor o quien es una simple víctima de las circunstancias, para más inri en el relato los ensayos de la obra de teatro que presenciamos expuestos a modo de paralelismos hacen que la vida, o lo entendible como real, y su representación sobre el escenario por parte de sus protagonistas lleguen a confundir aún más si cabe la verdadera intención de estos, todo esto hace que de alguna manera la película este orbitando continuamente a través de una indecisión identitaria, llegando a haber tramos que dentro de esta diéresis narrativa se llegue a un momento en que incluso pueda llegar a producirse el hecho de romper la cuarta pared en referencia a ese juego de espejos que Lou Ye se niega a aclararnos. Por fortuna el último acto es el concerniente a descubrir las cartas, más que una revelación será a través de su resolución en donde encontremos los mejores momentos de Saturday Fiction, un tramo final que despojado de modismos algo académicos abraza sin complejos un thriller voraz casi asimétrico al Hard Boiled, aquel que abandona lo romántico y político para incluso contornear por conceptos épicos e incluso justicieros, será en esa media hora final en donde cualquier duda terminara siendo aclarada a través de la acción en el sentido más puro de la palabra, no es sencillo ese desafío elaborado por parte de Lou Ye en donde percibimos como una cierta irregularidad es a veces atenuada con el buen hacer de un realizador de solvencia contrastada, la pregunta para algunos vendrá dada en la medida de averiguar si dicho y complejo trayecto ha merecido la pena una vez llegados a una conclusión de connotaciones casi catárticas, a tal respecto parece claro que lo importante en esta ocasión para Lou Ye en el relato es la ambigüedad de sus múltiples mimbres en lugar de cualquier sentencia resolutoria, el problema posiblemente venga dado a través de la confrontación existente con un espectador que seguramente este más interesado en todo lo contrario.

https://youtu.be/jeCFmPmqar8

Presentación del Festival Nits 2020

La edición de este año del Festival Nits de cinema oriental se presenta como un reto a causa de las circunstancias que estamos viviendo. Aun así, apostamos por un festival con un formato lo más parecido posible al original, ya que creemos que forma parte de nuestra identidad. El espíritu popular y participativo del Festival Nits está muy vivo, aunque seguramente nos tocará hacer malabarismos. Así pues, el festival se mantendrá en un formato presencial en la Bassa dels Hermanos y en el cine Vigatà con la pasión y la ilusión de siempre, aunque tomando las medidas de seguridad necesarias.

IMAGEN 2020

Nuestro gato de la suerte, Maneki Neko, hace equilibrios con los platillos chinos, pero sin perder nunca la sonrisa y la buena forma. Y es precisamente esto lo que el festival quiere demostrar con esta nueva edición adaptada a las circunstancias. Los autores de esta imagen son el ilustrador Xevidom y el estudio Disseny Partee.

El festival se celebrará del 23 al 26 de julio; menos días pero con una programación muy completa que combinará las grandes superproducciones de cine comercial de calidad con el cine independiente más personal.

PELÍCULA INAUGURAL

ENTER THE FAT DRAGON (2020)

 

Esta producción de Hong Kong está protagonizada por Donnie Yen y mezcla la comedia y las artes marciales. Es una película llena de ingenio y con unas coreografías marciales espectaculares. ¿Quién ha dicho que este verano no podremos viajar? Acompañaremos a Donnie hasta Tokio.

PRIMEROS AVANCES

ENTER THE FAT DRAGON (1978)

La película inaugural de este año coge el título y algunos elementos argumentales del film de 1978, dirigido y protagonizado por el gran Sammo Hung, en el que homenajeaba al admirado Bruce Lee. El festival aprovechará para proyectar, en una copia restaurada, este clásico del cine de Hong Kong de la vieja escuela.

CHANGFENG TOWN (2019)

Pero no solo de artes marciales vive el aficionado al cine asiático. En el festival también podréis descubrir algunas joyas de autor, como por ejemplo Chanfeng Town, una delicada película china firmada por la joven Wang Jing. El film propone un viaje lleno de nostalgia y sensibilidad a la China de los años 80, siguiendo la premisa de Li Jingxiang con la premiada Spring Sparrow de la pasada edición.

SONCHIRIYA (2019)

Una de las cinematografías destacadas de cada año en el Festival Nits es la India. La Bassa y el Vigatà se volverán a llenar, respetando las distancias, de los colores y la música de Bollywood, pero tal como hicimos en la pasada edición con Andhadhun, también descubriremos un film de género impactante. En el año 1970, en los barrancos de Chambal, un grupo de rebeldes capitaneados por Man Sigh escapan de la policía, pero un encuentro inesperado cambiará el rumbo de la historia. Se trata de un western agresivo, tenso e imprevisible.

Nature revenge: Human extintion leitmotiv del terrorMolins 2020

Desde los inicios de la Humanidad, la Naturaleza siempre nos ha inducido fascinación por la espectacularidad de sus fenómenos y la belleza de su biodiversidad, pero también terror. Cuando se desata, rompe fácilmente el espejismo de nuestro supuesto reinado sobre el planeta, convirtiendo en aterrador su inmenso e imparable poder. Por ello, el cine lleva más de cien años aterrorizándonos con animales cabreados (Largo fin de semana, Los pájaros), plantas con ganas de sangre (Las ruinas, La pequeña tienda de los horrores), los elementos fuera de control (El hundimiento de Japón, Take shelter), entidades conscientes que reclaman su espacio (The last winter, La princesa Mononoke) y amenazas invisibles (Picnic en Hanging Rock, The Bay), entre otras manifestaciones. Mil y una maneras de hacer patente nuestra fragilidad como especie.

Originalmente situado en el terreno dramático de todo lo que nos es desconocido o incontrolable (El tesoro de Arne, Hombres de Arán) para abrazar después el terror de lo extraño o fantástico (Phase IV, Anticristo, No profanar el sueño de los muertos), el género del eco-horror cinematográfico -que abarca indistintamente ficción, documental y animación- ha evolucionado a lo largo de los años para plasmar todas las amenazas reales (La era de la estupidez, Exterminio) y ficticias (Razorback, Little Joe). Reflejo de las ansiedades y sentimientos opuestos derivados de nuestra relación con la Naturaleza y el daño causado, por tanto, contra nosotros mismos (Blackfish, Cuando el destino nos alcance). Porque la Naturaleza, analizado en detalle, no pierde nunca.

Así pues, el terror ecológico no sólo nos estremece al hacernos enfrentar los límites de nuestra capacidad de adaptación y supervivencia. Nos recuerda también que no estamos solos en el planeta, invitándonos a reflexionar sobre el impacto que hacemos con nuestra existencia. Por eso os queremos invitar a hacer con nosotros un recorrido por algunas de las obras más sugerentes del género, comprobando cómo de pequeños somos los humanos comparados con el inmenso y majestuoso mundo que habitamos, donde toda acción conlleva consecuencias, muchas veces fatales. ¡No os olvidéis traer el kit de supervivencia!

D’A 2020: Habitación 212/Little Joe

La inauguración virtual de este año en el D’A 2020 correspondió al nuevo trabajo tras las cámaras del realizador francés Christophe Honoré titulado Chambre 212, una especie de versión del A Christmas Carol a modo de reflexión de una crisis conyugal en donde inevitablemente presente y pasado junto a interacciones con fantasmas que han ocupado un lugar importante en el devenir emocional de los protagonistas dialogan y reflexionan a la hora de ofrecer una doble perspectiva, aquí situada físicamente a ambos lados de la calle y expuesta casi a modo de vodevil. En Chambre 212 vemos como tras 25 años de matrimonio, Maria decide dejarlo todo atrás y empezar una nueva vida tras ser descubierta por su marido en una infidelidad amorosa. El primer paso es hospedarse en la habitación 212 del hotel que se encuentra justo enfrente a la casa en la que vive con su hasta ahora esposo. Con el paso de las horas Maria se pregunta si ha tomado la decisión correcta.

Chambre 212 a través de una nada disimulada escenografía de naturaleza teatral parte del presente para posteriormente situarnos en una especie de imaginario que nos trasporta a la digamos génesis de una relación sentimental que entra a ser cuestionada por sus propios protagonistas, o sea articular el pasado para poder discernir el presente en base rememorar en los recónditos lugares de la memoria, para tal cometido Christophe Honoré nos sitúa en una suerte de espacio no físico y si mental, la habitación 212 situada en un Hotel de Montparnasse al que hace referencia el título, un lugar en el que los tiempos y personajes pretéritos se fusionan a partir de la propia reconstrucción mental de la protagonista femenino. En esta habitación se desarrolla un particular imaginario de evidente origen francés que bebe de referencias tales como las comedias de Sacha Guitry o el cine de Alain Resnais, ambos representan a la perfección de lo que vendría a llamarse teatro de boulevard francés, aquel que de alguna manera utiliza un diálogo tan metafórico como ameno en donde el drama y la insatisfacción son expuestos mediante diálogos que contornean con la comedia a través de un tono mixto de ligereza y cierto cinismo en base a una reflexión que transita a través de las muchas posibilidades alternativas que anidan en el vasto universo de amor. Lástima que el juego propuesto por Christophe Honoré pese a tener una cierta originalidad en referencia a su estructura de cuento, o incluso de fábula, conceptual termine navegando a través de una cierta incongruencia de estilos, ese tono ligero, por momentos mordaz, que colisiona aparatosamente en más de una ocasión con la comedia psicológica acaba resultando demasiado mecánico en lo concerniente a su función, por no decir algo atropellado en referencia a percibir como la dialéctica y la reflexión no siempre van al unísono, más bien todo lo contrario, algo que hace que aparezca en escena ciertos manierismos de difícil justificación en esta fábula que anida sobre la reflexión del desamor.

https://youtu.be/EdsUeOWu7kM

La retrospectiva de este año en el D’ A recayó en la figura de la realizadora Jessica Hausner, autora de corta trayectoria pero con trabajos tan sugerentes e interesantes como por ejemplo Hotel o Lourdes, con Little Joe la directora de origen austriaco nos plantea la que es posiblemente su obra más ambiciosa realizada hasta la fecha, no solo en lo concerniente a ofrecernos sus habituales ambigüedades que podemos percibir a través de su narrativa sino también en lo concerniente a una depuración por la estética bastante más cuidad que en el caso que nos ocupa va acompañado por una producción de un mayor empaque económico en el que es su primer trabajo realizado con un reparto internacional y hablado en lengua inglesa.

En Little Joe vemos como Alice es una madre soltera que cría plantas en una empresa que busca desarrollar nuevas especies. Es la responsable del exitoso último diseño de su compañía, una crisálida característica no sólo por su belleza, sino también por su valor terapéutico. Si la planta se encuentra en las condiciones óptimas, garantiza supuestamente a quien la consuma sentir algo parecido a la felicidad. Un día, Alice decide ir en contra de las normas de su empresa y lleva una planta a Joe su hijo. Ambos la bautizan como Little Joe. A medida que crece, Alice comienza a entender que tal vez su nueva creación no es tan inofensiva como sugiere su nombre.

Posiblemente Little Joe nos lleve en un principio a un debate bastante interesante acerca de lo que vendría a ser su verdadera y algo difusa adscripción genérica, o mejor dicho su funcionalidad a la hora de abordar según que conceptos y parámetros de género, de hecho el film viene a ser un perfecto ejemplo de cómo en estos últimos años nuevas autorías contemporáneas se apropian del fantástico, un género en un principio no muy afín al autor al que hacemos referencia, para de alguna manera utilizarlo a modo de vehículo a la hora de desarrollar su propio discurso, esto en parte puede provocar un cierto recelo por parte del digamos fundamentalista al género fantástico que ya ve con malos ojos cualquiera nueva apropiación como por ejemplo esa nueva nomenclatura del elevated horror tan de moda hoy en día gracias a autores como Ari Aster o Robert Eggers, sin embargo y a fin de cuentas Little Joe es más una película inherente a un imaginario del que Jessica Hausner se mantiene fiel más que a un fantástico puro en sí mismo, o lo que algunos entienden por ello, aquí las bases o la premisa de la que se parte no deja de ser casi una excusa argumental a la hora de desarrollar una fábula moral de consonancias hirientes y crueles acerca de la obligatoriedad de ser feliz en el entorno en que vivimos. Es por eso que sería hacerle un flaco favor a la película la comparativa de encuadrarla como otra nueva versión del concepto visto en Invasion of the Body Snatchers como muchos se han apresurado a comentar, es evidente que la premisa inicial nos puede remitir a ello en referencia a una supuesta suplantación, en esta ocasión no extraterrestre y si de origen genético, sin embargo esta incursión de Jessica Hausner en la ciencia ficción distópica de laboratorio no deja de ser una especie de apropio expuesto a modo de una metáfora por momentos tan difusa como sugerente, en la historia vemos constantes autorales bastante reconocibles en anteriores trabajos de la realizadora, un personaje femenino a merced de un enigma o una coyuntura al que ha de enfrentarse ella sola, un bosque misterioso, un entorno hostil parental, un amor o una creencia religiosa curativa, en el caso que nos ocupa todo versa a través del concepto de la felicidad, de cómo podemos llegar a percibir sentimientos y emociones en una complicada sociedad actual en donde parece predominar sobre todos nosotros una constante alienación emocional.

La responsable de Amour Fou vuelve a recurrir como viene siendo habitual en su cine a escenarios asépticos, artificiales y en esta ocasión amenazantes, los colores fríos evidencian de forma clara un distanciamiento social gélido en el que parece estar perpetuado a vivir los protagonistas del relato, también se percibe en la historia una reflexión interesante acerca los secretos que cada persona puede atesorar en su interior y como estos puede coexistir cuestionando el vínculo emocional que establecemos con nuestros seres cercanos, unos sentimientos que devienen como ambivalentes en relación a lo que es entendible como lo verdadero y lo falso, pues afín de cuenta lo que nos viene a decir Jessica Hausner en Little Joe es que la convivencia a la que estamos sometidos puede resultar ciertamente compleja de manejar. Como en todo el cine de su autora la mayor virtud que podemos encontrar en la película, o al menos la que un servidor logra percibir, radica en esa doble lectura de dialécticas antagónicas adyacente en una historia rica en interpretaciones, por un lado podemos encontrar la racional, aquella que indaga en el simple conflicto emocional de los protagonistas a modo de drama psicológico, por otro y valiéndose del enunciado del que parte a través de ese tono fantástico que aquí colinda tímidamente con el terror científico, el que da lugar a través de la premisa antes citada en no reconocer a nuestros prójimos, la duda planteada vendrá en saber si realmente existe una suplantación oculta o si al final todo es una cuestión de mera subjetividad emocional, somos nosotros los que no reconocemos a nuestros allegados o es ese entorno el que no logra llegar a reconocernos a nosotros mismos, algo que puede direccionarnos a aquel concepto acerca de la sustitución de nuestro sentimientos por una mera imitación de ellos, todo en beneficio de una estabilidad interiorizada tanto en relación a nuestro entorno como a nosotros mismos.

https://youtu.be/hzle7XcRpcg

El BCN Film Fest se celebrará entre el 25 de junio y el 2 de julio en los cines Verdi de Barcelona

La IV edición del Festival Internacional de Cine de Barcelona-Sant Jordi se celebrará del 25 de junio al 2 de julio de 2020, convirtiéndose en uno de los primeros certámenes cinematográficos con público en las salas desde el inicio de la crisis de la COVID-19
El BCN FILM FEST 2020 tenía previsto celebrarse en abril coincidiendo, como cada año, con el Día de Sant Jordi. La declaración del estado de alarma a consecuencia de la crisis de la COVID-19 precipitó el aplazamiento del festival al mes de junio. El momento actual de desescalada del confinamiento ha animado a los organizadores a trabajar en unas nuevas fechas para el festival, con la intención de facilitar el máximo posible la asistencia de los espectadores. Finalmente, la IV edición del BCN FILM FEST se celebrará este verano, entre el 25 de junio y el 2 de julio en su sede oficial, los Cines Verdi de Barcelona.

El BCN FILM FEST será uno de los primeros festivales de cine que se celebrará con público en las salas desde la implantación del estado de alarma el 14 de marzo por la crisis de la COVID-19 en España. El certamen conservará todas las secciones previstas y buena parte de la programación que presentó en enero. Como siempre, la Sección Oficial estará reservada a las películas basadas en obras literarias, hechos históricos y/o biopics. El certamen mantendrá todo el contenido de la Sección Imprescindibles, dedicada este año a la figura de Éric Rohmer, en el centenario de su nacimiento. Precisamente, el cartel del festival, una ilustración basada en uno de los filmes de la programación, “Cuento de primavera”, es un homenaje al cineasta francés. La programación completa del festival se anunciará durante la última semana de este mes de mayo.

Con su celebración, el festival tiene la intención de ayudar en la recuperación del pulso cultural, social y económico de la ciudad de Barcelona, en general, y del barrio de Gràcia, en particular. En definitiva, el festival quiere colaborar en impulsar la recuperación de una cierta normalidad en el sector de les iniciativas culturales, después de unas semanas muy difíciles en todos los ámbitos. Y como en su edición anterior, y con el espíritu popular que le caracteriza, el festival mantendrá el precio de las entradas a 2,90€.

El BCN FILM FEST cumplirá con todas las medidas sanitarias y de seguridad, así como el máximo de aforo previsto, que marque la ley en el momento de la celebración del festival.

Palmarés D’A 2020

La película islandesa Un blanco, blanco día del director Hlynur Pálmason se ha alzado con el premio Talents a la mejor película de la sección del mismo nombre, que acoge obras de directores con menos de tres largometrajes en su filmografía. El premio está dotado con 10 000 euros. Un blanco, blanco día es un thriller con aires existenciales que se ha convertido en una de las sensaciones del cine islandés reciente. El jurado ha señalado sobre la película «su precisa y emocionante representación de la rabia en mitad del hielo. Una película llena de ideas. Cine poderoso y cercano».

El jurado, formado por Belén Funes (directora de La hija de un ladrón), José Luis Cienfuegos (director del Festival de Cine Europeo de Sevilla) y Javier Giner (director y guionista), han concedido además una mención al film británico Nocturnal de la directora Nathalie Biancheri, una tensa historia con una gran interpretación de Cosmo Jarvis (Lady Macbeth).

El jurado de la crítica formado por Imma Merino, Anna Petrus y Ramón Alfonso, han concedido el Premio de la crítica, concedido con la colaboración de la ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l’Escriptura Cinematogràfica) a la película argelina Abou Leila, el debut en la dirección de Amin Sidi-Boumédine, una de las películas más contundentes e hipnóticas de la temporada, ambientada en la Argelia de 1994, golpeada por los atentados terroristas. El jurado la ha destacado «por su capacidad de arriesgarse con unas imágenes que, con la mediación de lo onírico, transitan entre lo real y lo simbólico cuestionando una forma de masculinidad ligada al ejercicio de la violencia».

El jurado también ha concedido una mención para el film español La Mami de la directora Laura Herrero Garvin, un fantástico documental ambientado  en uno de los cabarés más míticos de Ciudad de México.

Los premios del público al mejor largometraje y al mejor cortometraje se darán a conocer el lunes, una vez finalizado el festival y el recuento de votos del público recogidos a través de la plataforma de Filmin. Igualmente se dará a conocer el balance final del festival, que ha realizado su edición 2020 en formato online en Filmin.

A sí mismo una vez acabado el certamen partir de la semana que viene y durante los próximos días iremos publicando detalladamente en el portal las reseñas de todas las películas vistas de esta edición on line del D’A 2020.

Programación del DocsBarcelona 2020

DocsBarcelona mantiene sus secciones y actividades en una edición online que llegará a los espectadores a través de Filmin.

Entre el 19 y el 31 de mayo de 2020, dos jornadas más de las inicialmente previstas, y con la ventana digital de Filmin, que ofrecerá la práctica totalidad de su programación, el DOCSBARCELONA mantiene un espíritu inquieto y curioso, incluyendo 35 documentales (28 largometrajes y 7 cortos). Más de la mitad de los quales están dirigidos o codirigidos por mujeres (20 títulos, un 55 por ciento del total); y 19 son óperas primas, aspecto que demuestra una constante renovación en el panorama del documental. De la misma manera, no se olvidará de la actividad profesional, abriendo una puerta online para continuar trabajando en la búsqueda de financiación y desarrollo de nuevos proyectos.

13 trabajos optarán al Premio al Mejor Documental DocsBarcelona dentro de la Sección Oficial Panorama: destacan películas como Vivos, del artista, activista y disidente chino Ai Weiwei. Tras centrarse en el tema de la inmigración en Human Flow (2017) y en The Rest (2019), el cineasta viaja ahora a México para denunciar la corrupción sistémica de las instituciones, poniendo el foco en la desaparición de una cuarentena de estudiantes que una madrugada de septiembre de 2014, mientras viajaban camino de Ciudad de México para conmemorar la Masacre de Tlatelolco de 1968, fueron atacados por la policía.

Todo un referente por su mirada original y contundente a los temas que trata en sus films, la checa Helena Třeštíková firma, junto a Jakub Hejna, Forman vs. Forman. Un documental sobre la figura del oscarizado director de Amadeus y Alguien voló sobre el nido del cuco, que es también una mirada al comunismo, al sueño americano y al proceso de independencia de la República Checa. También hace un retrato a un artista el primer largometraje (y testamento cinematográfico) del recientemente fallecido productor Artemio Benki: Solo acompaña al compositor y pianista Martín Perino, testigo de la batalla de su propia genialidad contra los efectos de la enfermedad mental que le diagnosticaron.

Otro de los platos fuertes del festival es Winter Journey, del danés Anders Østergaard. Un híbrido, ficción disfrazada de documental o viceversa, que nos descubre la existencia de la Jüdischer Kulturbund, o Liga Cultural Judía, con la que, a principios de los años 30, el Ministerio de Propaganda nazi de Goebbels permitía que artistas judíos actuaran para público judío. Un film sobre el significado de ser alemán y sobre cómo los hijos de la generación que vivió la guerra debieron afrontar sus consecuencias. Y con un plus añadido: en las dramatizaciones que incorpora el relato brilla el legendario actor suizo Bruno Ganz (El hundimiento, El Cielo sobre Berlín, en el que fue su último trabajo cinematográfico.

La sección Panorama presentará también películas como Overseas, donde la cineasta coreana Sung A-Yoon habla del destino de las inmigrantes filipinas que se exilian al primer mundo para ganarse la vida como niñeras o trabajadoras del hogar, pasando antes por una especie de escuelas de esclavitud moderna, que las convierte casi en heroínas nacionales para el gobierno de su país. O títulos como Hi, A.I., de la alemana Isa Willinger, que reflexiona sobre el desarrollo de la robótica y la inteligencia artificial, sin evitar los conflictos éticos que se derivan, desde una perspectiva insólita no exenta de sentido del humor.

En la sección Latitud, dedicada al cine iberoamericano, brillarán películas como ¿Puedes oírme?, dirigida por Pedro Ballesteros y producida por Paco Poch, que se sumerge en la obra y la personalidad del artista Jaume Plensa. La sesión especial de esta edición estrenará Constel·lació Comelade, en la que el director Luis Ortas penetra en el particular universo creativo del músico Pascal Comelade.

https://docsbarcelona.com/es/festival-edicion-2020/programacion-2020

Dos extraños, tráiler de «A Stormy Night» de David Moragas

Será la encargada de clausurar el D’A Film Festival 2020 que empieza mañana, la opera prima de David Moragas titulada A Stormy Night estrena un primer tráiler que podéis ver a final de página junto a su póster oficial. A Stormy Night que en un principio tenía previsto su premier en el cancelado Festival de Málaga se podrá ver el próximo sábado 9 de mayo a partir de las 20.00 horas durante solo 24 horas a través de la plataforma Filmin.

A Stormy Night nos narra una noche en la vida del joven Marcos, un director barcelonés de documentales que se queda atrapado en la ciudad Nueva York tras cancelarse su vuelo de escala con destino a San Francisco. Sin sitio en donde alojarse acabará pasando la noche en casa de Alan, compañero de piso de una conocida compañera de la universidad. Los dos jóvenes, que aparentemente no tienen nada en común, aprenderán a conocerse a lo largo de una noche de tormenta en la ciudad de los rascacielos.

La película, un drama intimista filmada en un sugerente blanco y negro, cuenta con un guion del propio David Moragas y música a cargo de Ángel Perez estando protagonizada por Marc DiFrancesco, Jordan Geiger, Elena Martín, David Moragas y Jacob Perkins.

Los principales festivales de cine se unen para anunciar el «We Are One: A Global Film Festival»

El festival digital de 10 días, producido y organizado por Tribeca Enterprises, contará con la programación de 20 festivales, incluidos Cannes, Berlín, Venecia y San Sebastián, permitiendo al público disfrutar de películas de todo el mundo. Los beneficios del festival irán destinados al Fondo de Respuesta Solidaria a la Covid-19 de la Organización Mundial de la Salud.

Tribeca Enterprises y YouTube han anunciado hoy de manera conjunta We Are One: A Global Film Festival, un festival de cine digital inédito, de 10 días de duración, que tendrá lugar de manera exclusiva en YouTube y reunirá a una comunidad internacional de contadores de historias para presentar la programación del festival de manera gratuita para las audiencias de todo el mundo. El festival, que comenzará el 29 de mayo en YouTube.com/WeAreOne, contará con programación seleccionada por los festivales de Annecy, Berlín, Cannes, Guadalajara, Jerusalén, Karlovy Vary, Locarno, Londres, Macao, Marrakech, Mumbai, Nueva York, San Sebastián, Sarajevo, Sundance, Sydney, Tokio, Toronto, Tribeca y Venecia, entre otros, que ofrecerán al público historias procedentes de todo el mundo, proporcionando a los cineastas un altavoz en un escenario global.

Una parte esencial de los festivales de cine es la convicción de que los artistas y creadores tienen el poder de unir a las personas y generar conexiones significativas, en un momento en que el mundo más lo necesita. A través de We Are One: A Global Film Festival, el público no solo podrá conocer diferentes culturas a través de una nueva perspectiva, sino que también podrá apoyar a las comunidades locales mediante la donación directa a organizaciones que contribuyen a la asistencia de los afectados por la Covid-19. El festival destinará sus beneficios a la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como a las entidades de cada territorio.

«A menudo hablamos del poder de las películas para inspirar y unir a las personas más allá de las fronteras y las diferencias para ayudar a sanar el mundo. Todo el mundo necesita sanarse en este momento«, señala Jane Rosenthal, cofundadora y directora ejecutiva de Tribeca Enterprises y Tribeca Film Festival. “We Are One: A Global Film Festival une a programadores, artistas y contadores de historias para entretener y reconfortar a las audiencias de todo el mundo. Al trabajar con nuestros extraordinarios socios y YouTube, esperamos que todos experimenten un poco de lo que hace que cada festival sea tan único y aprecien el arte y el poder del cine«.

«Uno de los aspectos más singulares e inspiradores de que todos nos quedemos en casa es nuestra capacidad de reunirnos y experimentar un evento como una sola persona, y We Are One: A Global Film Festival es justo eso«, explica Robert Kyncl, director comercial de YouTube. «Junto a Tribeca Enterprises y nuestros magníficos socios, ofrecemos a los cinéfilos la oportunidad de disfrutar de una programación seleccionada que cada uno de estos festivales propone como parte de nuestro festival de diez días de duración. Es un evento que nunca antes se había hecho y estamos orgullosos de ser los anfitriones de este fantástico contenido, que es gratuito para los aficionados al cine de todo el mundo«.

«Estamos orgullosos de unirnos a otros festivales para poner el foco en películas y talentos extraordinarios, permitiendo al público experimentar las maneras de narrar historias en todo el mundo y la personalidad artística de cada festival«, subrayan Pierre Lescure y Thierry Frémaux, presidente y delegado general, respectivamente, del Festival de Cannes.

We Are One: A Global Film Festival se celebrará entre el 29 de mayo y el 7 de junio en YouTube.com/WeAreOne. La programación estará disponible de forma gratuita e incluirá películas, cortometrajes, documentales, música, humor y charlas. La programación completa estará disponible en una fecha más próxima al inicio del festival.

Sobre Tribeca Enterprises

Tribeca Enterprises es una compañía de narración de historias multiplataforma, fundada en 2003 por Robert De Niro y Jane Rosenthal. Tribeca ofrece a los artistas plataformas únicas que amplían la audiencia para sus trabajos y el acceso del consumidor a la experiencia de contar historias, películas independientes y producciones audiovisuales. La compañía dirige una red de negocios de entretenimiento que incluyen el Festival de Cine de Tribeca, el Festival de Televisión de Tribeca y su área de producción de entretenimiento Tribeca Studios.

Sobre YouTube

Lanzado en mayo de 2005, YouTube permite a miles de millones de personas descubrir, contemplar y compartir vídeos de creación original. YouTube proporciona un foro para que las personas se conecten, se informen e inspiren a otros alrededor del mundo y actúa como una plataforma de distribución para creadores de contenido original y pequeños y grandes anunciantes. YouTube es una empresa de Google.

El Disneyland utópico, tráiler de «Los lobos»

Otras de las películas que podremos ver en esta edición on line del D’A 2020 que empieza este próximo 30 de abril es el segundo trabajo tras las cámaras del realizador mexicano Samuel Kishi titulado Los lobos, film cuyo tráiler podéis ver a final de página junto a su póster oficial. Tras su opera prima Somos Mari Pepa también presente en el certamen en 2014 Samuel Kishi dirige una historia con tintes autobiográficos cuyo argumento parece remitirnos en algo al The Florida Project de Sean Baker. Los lobos recibió el premio del Jurado Internacional a la Mejor Película en la sección Generation Kplus durante la pasada edición del Festival de Berlín.

En Los lobos vemos como Max y Leo de 8 y 5 años, son llevados de México a Albuquerque (EU) por Lucía, su madre, en busca de una mejor vida. Mientras esperan que su mamá regrese del trabajo, los niños exploran a través de la ventana de su departamento el inseguro barrio habitado por latinos y asiáticos; escuchan los cuentos, reglas y lecciones de inglés que ella les deja en una vieja grabadora de cassette, construyen un universo imaginario con sus dibujos y anhelan que su mamá cumpla la promesa de ir a Disneylandia.

La película con guion del propio Samuel Kishi junto a Luis Briones y Sofía Gómez-Córdova y música compuesta por Kenji Kishi está protagonizada por Martha Lorena Reyes, Maximiliano Nájar Márquez, Leonardo Nájar Márquez, Cici Lau, Johnson T. Lau, Kevin Medina, Josiah Grado, Marvin Ramírez, Alejandro Banteah, Edwin Ramírez, Aylin Payen, Shacty Díaz, María Teresa Herrera y Amy Puente.

El Festival de Sitges proyecta «Vaya luna de miel» a través de su Cuaderno de Bitácora en la web

Es uno de los tesoros perdidos del director Jess Franco (1930 – 2013), recuperado hace dos años y proyectado en la última edición del Festival de Sitges dentro de la sección Seven Chances. La película Vaya luna de miel (1980) nunca se llegó a estrenar en su tiempo y durante cerca de 40 años estaba desaparecida, aunque forma parte de la cinematografía del prolífico realizador del cine de terror. Vaya luna de miel no se estreno en sales ni tampoco no se hizo ninguna otra comercialización posterior.

Hace dos años aparecieron en el Centro de Conservación y Restauración de Cinematografía de la Filmoteca Española los negativos de imagen y el sonido del montaje del film. La Filmoteca los digitalizó y permitió la recuperación de la película perdida de Jess Franco.

Vaya luna de miel es una adaptación de El escarabajo de oro (1843), un cuento de Edgar Allan Poe al “estilo comedia moderna”, según la definió el mismo Franco. El reparto cuenta con Lina Romay, Emilio Álvarez y Antonio Mayans, entre otros.

El Festival de Sitges proyectó en su última edición Vaya luna de miel después de la recuperación de la Filmoteca Española y una anterior sesión. El Sitges – Cuaderno de Bitácora ofrece ahora la posibilidad de ver el film en abierto, gracias a un acuerdo con la misma Filmoteca Española. El Cuaderno de Bitácora es la nueva propuesta del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya para ofrecer contenidos de cine fantástico y del mismo universo del festival.

El duelo negado, tráiler de «A White, White Day»

Otras de las películas que se podrán ver en la inminente edición del D’A 2020 será la cinta islandesa A White, White Day (Hvítur, Hvítur Dagur en original), el film, cuyo tráiler subtitulado al inglés podéis ver a final de página junto a su póster oficial y que estuvo presente en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes del pasado año, supone el segundo trabajo tras las cámaras del realizador Hlynur Palmason tras la interesante Winter Brothers (2017). A White, White Day, un thriller de venganza con claros aires existenciales tendrá una distribución comercial en España de la mano de La Aventura.

A White, White Day nos sitúa en una remota ciudad islandesa, un jefe de policía retirado comienza a sospechar que un hombre tuvo un romance con su esposa, quien recientemente murió en un accidente automovilístico. Poco a poco, su obsesión por descubrir la verdad se acumula e inevitablemente mientras comienza a ponerse en peligro a sí mismo y a sus seres queridos.

La película con guion del propio Hlynur Palmason está protagonizada por Ingvar Eggert Sigurdsson, Ída Mekkín Hlynsdóttir, Hilmir Snær Guðnason, Sara Dögg Ásgeirsdóttir, Björn Ingi Hilmarsson, Elma Stefania Agustsdottir, Haraldur Ari Stefánsson, Laufey Elíasdóttir, Sigurður Sigurjónsson, Arnaldur Ernst, Þór Hrafnsson Tulinius y Sverrir Þór Sverrisson.

El Festival de Sitges crea un espacio web para dialogar con los fans

Después de los cortos en cuarentena de la propuesta Sitges Countdown, ahora es el turno del Sitges – Cuaderno de Bitácora. El Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya estrena hoy un nuevo espacio web de entretenimiento para todos los fans del cine fantástico, donde podrán seleccionar sus films y directores preferidos, conocer la historia del Festival más a fondo, participar en juegos de conocimiento y seguir las recomendaciones del director, Ángel Sala, y otros responsables del comité de selección.
El Sitges – Cuaderno de Bitácora es una nueva propuesta del Festival para hacer más ameno el confinamiento. Se trata de una web en continua actualización, que pretende acercar la historia del Festival desde su creación (en 1968) hasta nuestros días y adentrarse en el universo del cine fantástico, tanto a partir de contenidos informativos como de recomendaciones de los responsables de la programación del mismo Festival. El espacio está estructurado en cinco áreas: Recomendaciones, Ránking, Consultorio, Mundo Fantástico y Fanómetro.
En su estreno hoy, El Sitges – Cuaderno de Bitácora presenta las recomendaciones del programador de la sección Anima’t, Jordi Sánchez Navarro, de películas para ver en familia, las primeras preguntas del Fanómetro sobre la historia del Festival o una entrevista a Luigi Montefiori, entre otros contenidos.
El Sitges – Cuaderno de Bitácora toma el relevo del Sitges Countdown, la selección de cortos en abierto que el Festival proyectó entre el 31 de marzo y el 13 de abril a través de su canal de YouTube.

Ambigüedad generacional, tráiler de «Nocturnal»

Seguimos con el repaso de algunas de las película que se podrán ver en la próxima edición on line del D’A 2020 que se celebrará dentro de unos pocos días a través de Filmin, Nocturnal, drama generacional cuyo primer tráiler oficial podéis ver a final de página, supone el debut en el largometraje de la joven realizadora de origen italiano Nathalie Biancheri, autora que empezó su trayectoria en la BBC, dirigiendo y produciendo documentales cuya temática incidía en la ciencia y naturaleza. Su corto de ficción The Crossing (2014) fue seleccionado en festivales tales como Edimburgo, Sofía o Goa.

En Nocturnal vemos como Lauren, una cínica estudiante, alimenta una amistad en un principio secreta con Pete, un hombre algo más mayor que está aparentemente obsesionada con ella. Entre ambos surgirá una extraña relación amorosa que dará lugar a diversas salidas nocturnas bañadas de alcohol, éxtasis y varias estancias en la playa o en paisajes de extrarradio.

La película con guion de la propia Nathalie Biancheri junto a Olivia Waring está protagonizada por Sadie Frost, Cosmo Jarvis, Laurie Kynaston, Amber Jean Rowan, Yasmin Monet Prince, Amy Griffiths, Lauren Coe, Ella-Grace Gregoire, Jonathan Milshaw, Patrick Connolly, Ethan Wilkie y Daisy Farrar.

Imaginarios bizarros, tráiler de «The Twentieth Century»

Será uno de los platos fuertes de este especial  D’A 2020 online, The Twentieth Century, la opera prima del canadiense Matthew Rankin, cuyo primer tráiler y póster oficial podéis ver a final de página, nos remite inequívocamente a una estética y narrativa que ya ha sido definida como un cruce imposible entre el cine de Guy Maddin, el onirismo más particular de David Lynch y el fetichismo más exagerado de John Waters. La película presente en la Berlinale de este año (Premio FIPRESCI en la sección Forum) obtuvo el pasado mes de septiembre el galardón al Mejor debut canadiense en el Festival de Toronto.

The Twentieth Century nos sitúa en el Toronto del año 1899, a través de ese escenario seremos testigos de un bizarro biopic que re imagina los años de formación del antiguo primer ministro canadiense William Lyon Mackenzie King, también sus dudas a la hora de elegir entre el amor de un heroico soldado británico o el de una enfermera de Quebec, situación está que le llevará  a ser víctima de una serie de diversas y abyectas humillaciones.

La película con guion del propio Matthew Rankin está protagonizada por Dan Beirne, Sarianne Cormier, Catherine St-Laurent, Mikhail Ahooja, Brent Skagford, Sean Cullen, Louis Negin, Kee Chan, Trevor Anderson, Emmanuel Schwartz, Richard Jutras, Satine Scarlett Montaz, Charlotte Legault, Marc Ducusin y Jadyn Malone.

Programación del D’A 2020

Los grandes autores contemporáneos del D’A 2020

Entre los grandes directores de la programación del D’A 2020, un clásico del festival como Arnaud Desplechin y su nueva obra, Roubaix, une lumière, estrenada en Cannes 2019 y que supone la primera incursión del director en el polar, adentrándose en los suburbios de una ciudad asediada por el paro y la pobreza. Estreno español de esta película que ha ganado el César al mejor actor para su protagonista, Roschdy Zem, acompañado en el film por dos estrellas del cine francés, Léa Seydoux y Sara Forestier.  Otro de los grandes tótems del cine contemporáneo es Werner Herzog y su documental Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin, un penetrante homenaje a su amigo Chatwin, escritor y aventurero muerto de sida en 1989, que nos muestra a un director perpetuamente curioso ante los misterios del mundo. El director de culto japonés Kiyoshi Kurosawa clausuró el último festival de Locarno con esta película que llega ahora al D’A 2020, la deliciosa To the Ends of the Earth, protagonizada por el icono del pop japonés Atsuko Maeda en el papel de una reportera de viajes que se enfrenta al choque cultural en Uzbekistán. El director chino Lou Ye (ganador del Premio Tiger en Rotterdam 2000 por Suzhou River) presenta Saturday Fiction, un drama de espías ambientado durante la ocupación japonesa de China y protagonizado por la gran Gong Li (2046, Adiós a mi concubina), premiado con la mejor dirección en Gijón 2019.

 

El D’A 2020 apuesta por el cine independiente español y catalán

Uno de los rasgos distintivos del D’A Film Festival Barcelona es su atención al cine español y catalán hecho al margen de la industria, con películas inquietas, radicales e independientes a las que a veces les cuesta encontrar encaje en las carteleras de los cines. Así, en esta nueva edición del festival, encontraremos películas como My Mexican Bretzel de Núria Giménez, ganadora en Rotterdam 2020 del premio Found Footage, o poderosos debuts como La educación sentimental de Jorge Juárez, retrato generacional en primera persona sobre los años de la crisis o la comedia minimalista Violeta no coge el ascensor de Mamen Díaz.

También podrán verse en el D’A 2020 películas de viejos conocidos del festival como La reina de los lagartos, el regreso de los Burnin’ Percebes con una comedia romántica totalmente marciana y un reparto de lujo formado por Bruna Cusí, Javier Botet, Ivan Labanda, Miki Esparbé y Roger Coma. No podía faltar a su cita anual con el D’A Film Festival Barcelona uno de nuestros directores fetiche, Marc Ferrer, que estrena su mediometraje El corazón rojo, ambientado en el D’A 2019 con Louis Garrel como peculiar McGuffin y las apariciones de Hidrogenesse y Masoniería.

También podrán verse en el D’A 2020 algunos de los cortos más destacados del año como Leyenda dorada de los directores de culto Chema García Ibarra (La disco resplandece, Uranes) e Ion de Sosa (Sueñan los androides), estrenado mundialmente en la Berlinale 2019. También cabe destacar Panteres de la directora Èrika Sánchez, una de las sorpresas del último festival de Berlín o Carne de Camila Kater, que ha pasado por Locarno o Gijón y que ganó el premio al mejor corto documental en Zinebi 2019.

 

Los directores emergentes se citan en el D’A 2020

El D’A Film Festival continúa fiel a su voluntad de rastrear entre las propuestas más emergentes y los directores y directoras noveles, no solo a través de la sección Talents (sección competitiva dedicada a los directores y directoras con menos de tres largometrajes en su filmografía), sino en el resto de secciones del festival. Películas inquietas y urgentes, de la mano de directores y directoras que merece la pena seguir de cerca.

Algunas de las películas destacadas del festival son Abou Leila de Amin Sidi-Boumédine, un drama psicológico sobre el peso de la violencia que fue una de las sensaciones de la Semana de la Crítica de Cannes y que ganó el premio Nuevas Olas en Sevilla 2019; la historia de dolor, venganza y amor incondicional Un blanco, blanco día de Hlynur Pálmason, premio al mejor actor en la Semana de la Crítica de Cannes 2019, además de 12 premios más en festivales internacionales; el premio especial del jurado de la sección World Cinema de Sundance 2020, This Is Not A Burial, It’s A Resurrection de Lemohang Jeremiah Mosese, una combativa película africana; o Ivana The Terrible de la directora serbia Ivana Mladenovic (conocida por su anterior film Soldatii. Poveste din ferentari, vista en el D’A 2018), que con esta película ganó el Premio Especial del Jurado de la sección Cineasti del presente en Locarno 2019.

Desde EE UU llega Adam de Rhys Ernst, estrenada en Sundance 2019 y premiada en el Outfest de Los Angeles, un coming of age delicioso en el ambiente LGBTQ de Brooklyn protagonizado por Nicholas Alexander (I Love You Philipp Morris), Margaret Qualley (Once Upon a Time in Hollywood) y Bobbi Salvör Menuez (Lo que esconde Silver Lake). De la potencia del último cine chino es una buena muestra Dwelling in the Fuchun Mountains de Gu Xiaogang, película que clausuró la Semana de la Crítica de Cannes 2019. También impactante es el debut en el largometraje del director canadiense Matthew Rankin con The Twentieth Century, premio FIPRESCI de la sección Forum de la Berlinale 2020 y mejor ópera prima canadiense en TIFF 2019, una obra que lo sitúa en la estela de su compatriota Guy Maddin.

 

A Stormy Night clausurará el D’A 2020

El D’A 2020 se clausurará con la producción catalana A Stormy Night de David Moragas, cortometrajista que estuvo presente en la anterior edición del D’A con sus trabajos Boyfriend y Only Fools Rush In, y que debuta ahora en la dirección de largometraje con un film rodado en Nueva York, donde completa sus estudios. Rodada en un sugerente blanco y negro, evoca tanto al Woody Allen de los años setenta como al cine indie estadounidense, y se acerca a la cuestión gay sin traumas ni complejos.

Los festivales de San Sebastián y Zúrich se unen para reforzar sus actividades de industria

En una muestra de solidaridad con la industria del cine independiente y en respuesta a su demanda, José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián (SSIFF) y Christian Jungen, director Artístico del Festival de Cine de Zúrich (ZFF), anunciaron hoy sus planes para organizar un mercado cinematográfico en sus respectivos festivales. Por primera vez, San Sebastián y Zúrich ofrecerán a compradores de todo el mundo una programación que incluirá películas que habían sido seleccionadas para ser exhibidas en el SXSW (South by Southwest) de Austin (Texas) y el Festival de Cine de Tribeca, (Nueva York).

Esta iniciativa es el fruto del esfuerzo de la comunidad cinematográfica para apoyar y crear un mercado de proyectos financiados de forma independiente en nuevos escenarios.  Trabajando en colaboración con ambos festivales, CAA Media Finance está liderando esta iniciativa para transformar San Sebastián y Zúrich en mercados de ventas que reunirán a un consorcio mundial de agencias, compañías de ventas internacionales, distribuidores, financiadores y compradores. La iniciativa es apoyada por Wild Bunch y FilmNation.

Para el Festival de San Sebastián, lo más importante ahora es la salud de los profesionales de la industria cinematográfica y de los espectadores. Pero seguimos trabajando con el objetivo de que la edición del Festival de 2020 sea una realidad el próximo septiembre (18-26)”, explica José Luis Rebordinos. “Si el Festival puede celebrarse en condiciones de normalidad, porque así lo permitan las autoridades sanitarias, queremos que esta edición sirva para que películas que no han podido ser vistas en los festivales para los que fueron originalmente seleccionadas, tengan la oportunidad de ser exhibidas ante una audiencia de compradores y distribuidores y, al mismo tiempo, para que estos profesionales, representantes de las compañías más relevantes de la industria cinematográfica mundial, conozcan la dimensión del Festival de San Sebastián, su programación y sus actividades dirigidas a la industria”.

«Vivimos en tiempos difíciles que también afectan a los festivales tradicionales y amenazan al cine independiente. Muchos títulos destacados no han podido tener el estreno que el equipo de la película merecía, así que estamos encantados de colaborar en la organización de proyecciones para los compradores junto con nuestros amigos de San Sebastián«, indica Christian Jungen. «Es importante reforzar el cine independiente y apoyar a esos títulos en su lanzamiento de cara a la temporada de premios. Zúrich es una de las capitales financieras del mundo y un lugar ideal para un mercado cinematográfico, ya que cuenta con estupendas instalaciones donde se pueden hacer negocios en un ambiente distendido«.

Los detalles sobre las proyecciones las películas serán publicados más adelante.

SOBRE EL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

El Festival de San Sebastián es un festival competitivo no especializado centrado en la industria cinematográfica, cuya asistencia se ha triplicado en los últimos diez años, en los medios de comunicación y en el público. En una ciudad de 186.000 habitantes, el Festival registró 178.000 espectadores, 1.060 periodistas de 551 medios de comunicación y 1.749 profesionales de Industria en 2019. San Sebastián es un lugar de encuentro y de negocios para la industria mundial, con especial atención a la relación entre las cinematografías de Europa y América Latina y a los nuevos talentos.

SOBRE EL FESTIVAL DE CINE DE ZÚRICH

El Festival de Cine de Zúrich fue fundado en 2005 y está dedicado al descubrimiento de jóvenes cineastas. En sus tres competiciones (Largometraje, Documental y Foco) el primer, segundo y tercer largometraje compiten por el codiciado Golden Eye, dotado con 25.000 francos suizos. En su sección de Gala, el festival presenta los títulos de otoño e invierno más esperados y ayuda a posicionarlos para la temporada de premios. Con el Premio Golden Icon (que han recibido, entre otros, Cate Blanchett, Hugh Jackman, Sean Penn, Michael Douglas), el ‘A Tribute’ (Alejandro González Iñárritu, Wim Wenders, Claire Denis) y el premio a la trayectoria Profesional (Tim Bevan, Hans Zimmer, Aaron Sorkin) reconoce a los grandes talentos del cine a través de la industria. Con más de 117.000 visitantes, 650 medios de comunicación y más de 500 acreditados de industria, es el festival de otoño más importante del mercado de habla alemana (100 millones de personas).

El Festival de Sitges presenta cortos fantásticos en abierto durante en confinamiento

El Festival de Sitges presenta cortos fantásticos en abierto durante en confinamiento. Sitges Countdown empieza con una pieza de la mejicana Sofía Carrillo.

Por una cuarentena más corta. Bajo este eslogan, el Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya ha iniciado la campaña Sitges Countdown, una cuenta atrás hasta que llegue la cita con los fans, el próximo mes de octubre, pero también un día menos en la crisis del Covid-19 y de las medidas de confinamiento. En esta línea, el Festival de Sitges –con la colaboración de Moritz- presenta cada día en abierto un corto de género, firmado por directores que han participado en el Festival. Cada pieza está presentada por su director en un vídeo dirigido a los fans del Festival.

La propuesta ha comenzado con el corto La bruja del fósforo paseante, de la mejicana Sofía Carrillo. Se trata de una historia sobre Agustina, que en la vigilia de la boda de su único hijo varón intentará parar la ceremonia, sin contar que Emilia, la promesa huérfana de su hijo, aún tiene quien la defienda. Las piezas estarán disponibles en el canal de Youtube del Festival.

Sitges Countdown es la primera acción de la cuenta atrás del Festival de Sitges, que celebrará su 53 edición entre el 8 y el 18 de octubre.

El Festival de Cine de Sevilla mantiene fechas y anuncia «El año del descubrimiento» en su sección oficial

El segundo largometraje en solitario del director de «El futuro» acaba de alzarse con el Gran Premjo del prestigioso festival Cinema du Rèel

 El Festival de Cine de Sevilla acogerá en el marco de su 17 edición (el estreno en España  de ‘El año del descubrimiento’, película dirigida por Luis López Carrasco, que ha obtenido recientemente el Gran Premio de  Cinéma du Réel, festival de cine que en su selección combina documental, ensayo y experimentación.

La cinta de López Carrasco, que se estrenó mundialmente en el Festival de Rotterdam, también se ha llevado el premio del Jurado de las Bibliotecas junto a ‘Makongo’, de Elvis Sabin Ngaibino.

En España, la película se estrenará en la Sección Oficial del Festival de Sevilla. López Carrasco vuelve así a la muestra tras su exitosa participación con su primer largo en solitario ‘El futuro’ en la Sección Las Nuevas Olas, en la décima edición del certamen.

‘El año del descubrimiento’ se centra en el año 1992, el de la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, y pone su mirada en la revuelta obrera que incendió el Parlamento de Murcia. Jugando de nuevo, como en su anterior largometraje, con el género documental, la acción se sitúa en un bar y cuenta con el testimonio de ciudadanos de Cartagena que vivieron aquella época, junto con nuevas generaciones que narrarán sus recuerdos, creando así un retrato coral, compuesto por cuarenta y cinco personajes, procedentes de los barrios periféricos de Cartagena y La Unión.

Luis López Carrasco (Murcia, 1981) es productor, director, guionista y co-fundador del colectivo audiovisual Los Hijos (cuyo largometraje  “Árboles” participó en la sección Resistencias del año 2013) , dedicado al cine documental experimental. Su trabajo como director ha sido proyectado en numerosos festivales internacionales como Locarno, Rotterdam, New York, el BAFICI (Buenos Aires) o la Biennale (Venecia), y en centros de arte contemporáneo como el Georges Pompidou (París), el Guggenheim (Bilbao) o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid).

«Chambre 212» de Christophe Honoré inaugurará un D’A 2020 online

A causa de la crisis global relacionada con el Covid-19 y dada la incerteza de su evolución, el D’A Film Festival Barcelona, que se tenía que celebrar del 30 de abril al 10 de mayo, ha decidido trasladar una selección de su programación a una versión online del festival en las mismas fechas previstas. El D’A 2020 se asocia con Filmin, la plataforma de cine en streaming, para presentar durante las mismas fechas previstas una selección de las 100 películas que se habían programado para la décima edición, celebración que queda aplazada hasta el 2021.

Después de una profunda reflexión y ante la imposibilidad de hacer el festival en las condiciones óptimas, tanto en cuanto a la programación como a los directores que tenían que visitar el festival, el D’A Film Festival Barcelona ni se cancela ni se aplaza, sobre todo pensando en los calendarios futuros que afectarán a los próximos acontecimientos culturales de la ciudad y de todo el mundo. Por eso estamos trabajando para confeccionar una programación que represente fielmente el espíritu del festival, esta vez para llevar a las casas de todos el mejor cine independiente internacional, las películas triunfadoras en festivales de todo el mundo y el cine español más emergente.

Del 30 de abril al 10 de mayo el D’A Film Festival Barcelona en su versión online presentará una selección de unas 35 películas, manteniendo el premio Talents dotado con 10 000 euros a la mejor película de un director o directora con menos de tres películas en su filmografía. Se mantienen igualmente el premio de la crítica y el premio del público, y también la composición de los jurados.

El D’A 2020 se inaugurará el 30 de abril con la película que estaba prevista para inaugurar el festival, la última obra de Christophe Honoré, Chambre 212, protagonizada por Chiara Mastroiani, que ganó el premio a la mejor actriz de la sección Un certain Regard a Cannes 2019, Vincent Lacoste y Benjamin Biolay. En los próximos días se darán a conocer todos los títulos de esta edición forzosamente reducida del D’A Film Festival Barcelona, así como toda la programación que habría formado parte de la décima edición del festival.

Americana 2020 Día 5: Chicuarotes/Seberg/I Want My MTV

Este año el Americana se abrió a territorios y ubicaciones limítrofes a Estados Unidos, si de Canadá se pudo ver la muy interesante Ghost Town Anthology de Denis Côté (reseña aquí), de México vinieron dos cintas con un resultado bastante diferenciado entre sí, por una parte después de su paso por San Sebastián la notable Mano de obra de David Zonana (reseña aquí), por otro la menos satisfactoria Chicuarotes, segundo trabajo tras las cámaras del actor Gael García Bernal, un drama poco sutil que vuelve a orbitar acerca de un entorno social plagado de desfavorecidos con graves problemas a la hora de encontrar un tono genérico que haga adecuada la propuesta. Chicuarotes nos cuenta como dos jóvenes apodados el Cagalera y el Moloteco, buscan desesperadamente salir de su precaria situación y de su pueblo natal. La travesía se inicia cuando un amigo de ellos les habla de la posibilidad de comprar una plaza en el sindicato de electricistas, para lo cual idean distintas formas de juntar el dinero y poderse ir junto con Sugehili, la novia del Cagalera, a otro lugar. Esto los lleva por una aventura juvenil que desembocará en un tornado criminal de difícil salida.

Posiblemente el gran e ineludible déficit que encontremos en una película de las características de Chicuarotes no sea en lo concerniente a transitar por recovecos bastantes reconocibles en este tipo de supuestos dramas sociales, principalmente en lo referido a esa radiografía prototípica de una serie de miserias en donde la sempiterna diferencia de clases en un país como México, y sus desventaja socioeconómicas, viene a representar un mal casi endémico, sino más bien el referido a su más que difusa y torpe hibridación genérica, aquella en la que supuestamente el drama ha de ser paliado en parte por diversos retazos en este caso a través de una suerte de comedia negra, a tal respecto la mezcla lejos de quedar de alguna manera ensamblada se percibe como un déficit casi insalvable en la medida de que la autenticidad parta al menos de unos postulados de mínima credibilidad, en dicho sentido y como botón de muestra entre otros muchos en su haber Chicuarotes atesora una secuencia de difícil justificación, aquella en donde vemos como dos policías comenten una violación a un detenido, la supuesta gracia de la escena viene en lo relacionado a intercambiar el rol genérico de los implicados, las policías serán en esta ocasión féminas y la victima un hombre, evidentemente la gracia del supuesto chiste brilla por su ausencia y más tratándose de un tema tan delicado como al que se hace referencia, es por ello que Chicuarotes como relato de denuncia, que en muchos momentos de su metraje recurre incluso al tono realite, no logra adecuar dicha mirada y ni mucho menos la concienciación del espectador, en su lugar nos encontraremos con una por momentos abrupta ficción de tono tremebundista que va saltando continuamente de la comedia a una tragedia que repetidamente se regodea de ella misma a través de un trazo de brocha gorda en lo concerniente a una algo pueril estilización de la violencia y la pobreza, algo que lastra sobremanera el conjunto y que hacen de paso a García Bernal un cineasta con bastante recorrido aún por pulir.

Dentro de la clausura de esta edición del Americana se pudo ver la cinta dirigida por el australiano Benedict Andrews Seberg, un algo funcional biopic que nos muestra un periodo temporal en que la actriz francesa e icono estético y cultural de los años 60 Jean Seberg  se vio envuelta en el tumultuoso movimiento por los derechos civiles a finales de dicha década en Los Ángeles, con especial atención a su relación con el activista de los derechos civiles Hakim Jamal, hecho este que la convirtió en un blanco perfecto por parte del FBI a la hora de interrumpir y desacreditar el movimiento del Black Power. Seberg atesora una sensación bastante notoria que bordea peligrosamente el consabido tono de telefilm intranscendente al uso provisto aquí de continuas coartadas cinéfilas de funcionalidad algo estériles, de esos trabajos que amparándose en una muy interesante coartada cinéfila biográfica desaprovecha por completo el temario, los mimbres e ideas prometedoras de las que parte, ya no en referencia solo a centrarse en un escueto periodo temporal sino en no saber adecuar equitativamente un material que en un principio daba para bastante más que el pasar de puntillas sobre varias narrativas que no terminan de ensamblarse de manera correcta mediante una esforzada obsesión por una verosimilitud de dudosa ejecución, una suerte de psicodrama de tono exaltado que no parece estar dispuesto a saltarse ninguno de los incidentes de la tortuosa  vida de la protagonista pero sin profundizar de forma específica en ninguno de ellos, la visión pues se percibe como amplia en contenidos pero deficitaria en lo relativo a su indagación, a tal respecto un servidor hubiera preferido un retrato algo más personificado de una figura que resulto ser tan vulnerable como lo fue Jean Seberg, los arquetípicos personajes de los agentes del FBI, las tensiones raciales de la época o una confusa militancia feminista lastran un conjunto provisto de abundantes convencionalismos, una propuesta en definitiva que dado los innegables atributos emotivos que atesora en su interior seguramente habría salido ganando si se hubiera centrado en un retrato algo más unitario, con solo escarbar con algo más de profundidad en por ejemplo el turbulento episodio del rodaje de la Saint Joan de Otto Preminger ya se hubiera justificado de sobras dicho intento.

Para dar por concluido este repaso de lo que dio de sí el Americana 2020 turno para el documental I Want My MTV, trabajo que en lo concerniente a su programación dentro del certamen tiene la virtud de escenificar para bien el no cerrarse a determinadas temáticas dentro del formato, como en anteriores ediciones daba la sensación, de hecho el documental dirigido por Tyler Measom y Patrick Waldrop podría ser perfectamente clara carne de cañón de otro festival de la ciudad como es el In-Edit. I Want My MTV nos cuenta como el 1 de agosto de 1981 empezaba una época de rock desenfrenado en la televisión, había llegado la MTV. El mundo de la música, como también el de la televisión, se vio afectados por un virus musical sin precedentes que llegaba a todos los hogares del país. La juventud, desde la ciudad más concurrida hasta el pueblo más perdido, empezó a pasar las tardes con Sting, Pat Benatar, Billy Idol, Annie Lenox o Rod Steward entre otros muchos. La música de sus ídolos pasó a tener caras, looks y una actitud a los que se podía acceder a través de un solo clic.

Siempre hay que acercarse, por aquello de la posible auto indulgencia, con cierta precaución a la hora de enfrentarse a un producto de las características de I Want My MTV en la medida de estar contada y realizada desde la perspectiva de los mismos responsables del producto que analizan y diseccionan, un documental cimentado desde dentro que por fortuna queda alejado de esa supuesta alabanza propia a la hora de indagar, o más bien mostrar, un ejercicio de cierta nostalgia cultural, en tal sentido I Want My MTV no inventa nada nuevo en relación a lo que es su dispositivo formal, tampoco es original y la sensación del uso de plantilla es más que manifiesta, esto no quiere decir que estemos ante un trabajo efectivo ni mucho menos, pues al fin y al cabo los propósitos del documental realizado por Tyler Measom y Patrick Waldrop cumplen de sobras con el objetivo marcado, o al menos eso da la sensación, este no deja de ser otro que sumergirse en una determinada historia a través de un recorrido por la nostalgia teniendo la inteligencia de que esta nos es relatada o centrada solo en lo concerniente a la música, o el videoclip, sino que la mirada deviene como bastante más amplia. La música televisada pues se erige en relación a su repercusión en la cultura pop de los años 80 y 90 a través de temas que funcionaron a modo de génesis de dicho concepto, desde el icónico Video Killed the Radio Star hasta artistas que adecuaron casi a la perfección la evolución del canal televisivo como por ejemplo Madonna o Boy George, el repaso también incluye momentos  algo más espinosos y no tan complacientes, posiblemente no muy extensamente profundizados pero al menos presentes, como el referido al hecho de como la MTV trató y en parte veto a los artistas afroamericanos, casi como si estos hubieran venido desde otro planeta. I Want My MTV termina siendo una propuesta interesante, el material de archivo es generoso y el anecdotario extenso y lo que es importante en este apartado, nada intranscendente en relación a su exposición, como cualquier historia de este ámbito de desarrollo cultural al final el recorrido no fue un camino de rosas sino más bien un tránsito provisto de numerosas dificultades, uno de los más evidentes el comprobar como a principios de los años 80 la televisión por cable todavía estaba en una fase embrionaria, tesitura esta que puso en graves aprietos a una recién nacida MTV, pero también en lo referido a la audacia, como por ejemplo el hecho de usar imágenes de la NASA en sus promociones, decisión basada en el aprovechamiento de cómo estas eran de dominio público y por lo tanto gratuitas a la hora de difundirlas, una innovación, evolución y posterior declive mostrado en definitiva de una forma tan amena como eficiente.

Aplazamiento y nuevas fechas del Offside 2020

El festival se aplaza y será del 10 al 14 de junio en la Antigua Fábrica Estrella Damm y los cinemes Texas.
Por razones de responsabilidad y seguridad social derivadas de la situación de emergencia provocada por el COVID-19 nos vemos obligados a aplazar la celebración de la séptima edición del Offside 2020. Festival Internacional de Cine Documental de Futbol a unas nuevas fechas: del 10 al 14 de junio.
Estamos a vuestra disposición para atender todas las dudas. En las próximas semanas estaremos en condiciones  de proporcionar más  información y arrancar de nuevo con la organización y comunicación del festival en sus nuevas fechas.
Muchas gracias por vuestra comprensión y colaboración.
Puedes consultar la programación anunciada hasta ahora en este enlace
La programación se mantendrá en su mayoría pero debido al cambio de fechas, aunque puede haber alteraciones en el programa final. Pronto actualizaremos las fechas de cada sesión así como el servicio de compra de entradas.
¡Os esperamos del 10 al 14 de junio en la Antigua Fábrica Estrella Damm y los cinemes Texas.

Americana 2020 Día 4: Burning Cane/ Honey Boy/The Beach Bum

Dentro del apartado destinado a esas pequeñas piezas no tan publicitadas en un principio una de las obras más interesantes vistas en esta edición del Americana correspondió a la opera prima de joven realizador, tan solo 19 años, Phillip Youmans titulada Burning Cane, film que a más de un asistente de alguna manera se le atraganto dada su inequívoca radicalidad a la hora de ofrecernos un relato adscrito a unas resoluciones formales situadas a medio camino entre la ficción y el documental, y en donde las texturas reflexivas y contemplativas llegan a copar una propuesta tan original en sus formas como oblicuas en su fondo.

En Burning Cane vemos como Helen es una mujer mayor muy creyente que vive y trabaja en la Louisiana rural. De carácter íntegro y valiente, ha de convivir con el dolor de tener un hijo de carácter violento consumido por el alcohol y un nieto prácticamente desatendido al que apenas puede ver. Se reconforta esporádicamente en su iglesia donde escucha los enérgicos sermones del reverendo Tillman. Pero éste, deprimido por los hechos inexorables de la propia existencia, también se refugia a raíz de sus demonio internos en el alcohol, evitando los intentos que hace Helen por ayudarlo. Sin nadie que la consuele, entregada a los designios de la fe, la mujer deberá superar una última prueba que le pondrá la vida y tomar una decisión que, sea en un sentido o en el otro, tendrá trágicas consecuencias. Phillip Youmans en su opera prima no toma el camino fácil o al menos el más manido, y eso es algo digno de elogio, a la hora de ofrecernos un relato que por momentos da la sensación de transitar a través de una fábula de connotaciones casi espirituales. Burning Cane bascula en prácticamente todo su metraje a través de la introspección de tres únicos personajes, madre, hijo y reverendo, sus testimonios nos llegara en base a su propio discurso a modo de voz en off y principalmete diversos monólogos internos, otorgando a la película unas connotaciones casi de relato de índole religioso, pues al fin y al cabo lo que se nos cuenta no deja de ser la sempiterna lucha interior y espiritual que atesora cada ser humano, especialmente aquellas confrontaciones que anidan a través del tormento individual, a fin de cuentas el auténtico status quo de la historia en cuestión,​ todo ello expuesto a través de una experiencia de connotaciones meditativas en relación a la inestabilidad emocional de sus personajes que hacen de la propuesta de Phillip Youmans un singular y prometedor debut dada su nada complaciente estructura cinematográfica.

Otra de las autoficciones vistas en esta edición del Americana correspondió a Honey Boy, en este caso relato autobiográfico del conocido actor Shia Labeouf en donde este nos muestra la difícil y ambivalente relación que tuvo con su padre en su infancia, Honey Boy nos muestra a Otis, un niño de 12 años que descubre desde muy joven la cara oculta de Hollywood, ejerciendo de especialista en shows televisivos. Su padre es un antiguo payaso de rodeo con diversos problemas, ahora sin trabajo, que decide convertirse en su guardián. Cuando Otis no está grabando sus escenas como doble, pasa el rato con él en hoteles de poca monta situados en las afueras de las ciudades donde se alojan. La convivencia entre ambos es muy compleja, y Otis anhela que su padre se comporte como tal.

Honey Boy, con la realizadora Alma Har’el tras las cámaras (Bombay Beach, Valtari Mystery Film Experiment y la notable LoveTrue presente en el Americana hace un par de años), vendría a formar parte de ese catálogo prototípico de películas en donde un autor nos ofrece una mirada pretérita de lo que fue su niñez o juventud, a tal respecto últimamente han existido muchos ejemplos de dicha síntesis argumental, Roma de Alfonso Cuarón y Dolor y gloria de Pedro Almodóvar por citar solo dos películas muy conocidas, todas estas propuestas y bastantes más comparten a su manera una mirada que deviene como agridulce y en donde se nos viene a explicar que el recorrido nunca fue amable o fácil, más bien todo lo contrario. El turno en esta ocasión corresponde a Shia LaBeouf que escribe y protagoniza un relato en donde en parte se psicoanaliza a sí mismo en la medida de liberarse de demonios personales y que atesora la parcial virtud de no ser otra muestra más de ese paquete de relatos autobiográficos en donde se nos expone traumas ocasionados a niños actores en Hollywood. Honey Boy versa más acerca de la idea de saldar cuentas con el pasado y de paso acercarse tímidamente al tránsito iniciático, seguramente a prácticamente todos de nosotros nos ha quedado un regusto amargo en cómo no hemos podido redimirnos por un motivo u otro de nuestros seres cercanos a través de una relación pasada, la cultura a modo de herramienta de auto expiación no deja de ser un medio perfecto a la hora de plantear diversas metáforas de liberación personal, a tal respecto la función de una película de las características Honey Boy, que por fortuna en ningún momento busca la empatía con el espectador, parece meridianamente clara, sin embargo su resolución deviene como claramente irregular en base a esa narrativa bifurcada en dos direcciones, presente y pasado, bastante más bien planteado y ejecutado la segunda que la primera. Al final la sensación que a un servidor le otorga Honey Boy será la de una extraña sensación de tristeza, pues en resumidas cuentas todo lo que nos cuenta Shia LaBeouf no deja de ser un tránsito pretérito doloroso que indaga en abusos psicológicos, resquicios en definitiva de una contradictoria relación que se fundamenta en un origen mostrado de forma muy poco autoindulgente.

Harmony Korine pertenece por derecho propio a esa clase de autores que se mueven por oleadas temporales en referencia a la aceptación por parte de los supuestos fans de su obra, en parte y dicho de otro modo la trayectoria del realizador deviene como consecuente en relación a unos postulados que son percibidos, o al menos un servidor así lo nota, como inamovibles, otra cuestión seria la referente a como son recibidos por parte de una supuesta audiencia que deviene como liquida en relación al análisis de una obra en concreto, pues a fin de cuentas entre la excesivamente elogiada Spring Breakers y la algo injustamente menospreciada The Beach Bum no existen demasiadas diferencias en relación a las intenciones y resultados de ambas. The Beach Bum sigue las hilarantes desventuras de Moondog, un poeta de carácter rebelde y extravagante look que vive en Miami según sus propias y muy particulares reglas, un hombre tan rebelde como adorable que intenta vivir la vida a lo grande.

Es evidente que el cine orquestado por Harmony Korine no es propicio para las medias tintas en lo concerniente a su recepción, es de esas obras que no buscan un empate técnico sino que de alguna manera esta predestinada a la fuerza a la victoria o la derrota, aunque si es proclive a que en un momento dado sus gracias dejen de serlo dado el tedio que puede provocar su sistemática hilaridad para alguien que si las acepto con anterioridad, a tal respecto The Beach Bum redunda en lo caótico de unos personajes que dan la sensación de vivir mental y físicamente al margen de una realidad digamos cotidiana, en parte no deja de ser una visión particular y en parte autoral de las comedias de fumados, el personaje interpretado con solvencia por parte de Matthew McConaughey vive en un continuo estado lisérgico, sin embargo la película de Harmony Korine a diferencia de por ejemplo el Fear and Loathing in Las Vegas de Terry Gilliam no es lisérgica por naturaleza, su función será más bien la de transmitir la sensación de una vivencia que deviene como atípica en relación a una jovialidad desmedida pero que en parte es consecuente pues a final de cuentas la premisa que nos es contada no deja de ser clásica aunque no lo sean sus personajes, un resumen de alguien que vive a cuerpo de rey pero que llegado a un momento tendrá reconvertirse para seguir subsistiendo, la supuesta redención y el aprendizaje lógicamente no funcionaran y ni que decir tiene que esa especie de reconducción de conducta será imposible para alguien que atesora un espíritu incorruptible, aquí en la medida del disfrute máximo de su hedonismo. The Beach Bum termina siendo una declaración de intenciones a cerca de una suerte de libertinaje existencial que no deja de tener una conexión muy evidente en lo concerniente a la obra de un autor que abraza con todas sus consecuencia también una libertad, en este caso la creativa, por muy indigesta que está en ocasiones les pueda parecer a algunos.

Americana 2020 Día 3: The Vast of Night/The Art of Self-Defense

Dentro del Americana siempre ha habido un pequeño resquicio para algún film que indague sin muchas fisuras derivativas dentro del género fantástico inédito en nuestro país, algo que en cierta manera tiene su mérito, siempre que la propuesta lo valga naturalmente, dada la excesiva proliferación de festivales especializado en dicho género que copan dichos productos, en esta edición el turno recayó en el segundo trabajo tras las cámaras del realizador Andrew Patterson titulado The Vast of Night, la película nos sitúa en Nuevo México, Estados Unidos en la década de los años 50. Dos trabajadores de una radio local, un operador de radio y un pinchadiscos descubren una frecuencia que podría cambiar su vida y la de toda la humanidad para siempre, líneas telefónicas caídas, sospechosas señales de radio, bobinas de cintas ocultas en una biblioteca y una misteriosa llamada telefónica anónima llevarán a nuestros protagonistas a una peligrosa búsqueda hacia lo desconocido.

The Vast of Night fue posiblemente uno de los titulo más interesantes vistos este año dentro del Americana, independientemente de su aparente adscripción genérica estamos ante un film que representa casi a la perfección la validez de saber transitar con cierto aplomo los recovecos de lo que viene a representar la esencia del cine independiente, básicamente y resumiendo la originalidad técnica o narrativa por encima de los medios disponibles a la hora de su plasmación fílmica. Dicho esto no estaría de más el contextualizar y en parte clarificar ciertas etiquetas otorgadas de antemano al film de forma algo confusa que pueden llevar al despiste al espectador poco precavido, principalmente el referido a equipararla en base a ser un clon surgido del imaginario de la fundamental The Twilight Zone, a tal respecto señalar que la película de Andrew Patterson se sustenta básicamente a través del homenaje o la referencia de la mítica serie creada por Rod Serling y no tanto en el espíritu entendido como tal, al comienzo del film vemos una pequeña pantalla de televisión que emite un programa en blanco y negro a modo casi de némesis del de Serling titulado Paradox Theatre que sirve de preámbulo o introducción a la narrativa que se nos va a relatar a partir de ese momento, a tal respecto las similitudes son clónicas solo en apariencia, o sea a través de su carcasa, sin embargo la auténtica naturaleza de la película da la sensación de recurrir a texturas más propias de la Amblin de los años 80 que a la propia The Twilight Zone. Posiblemente una de las mayores virtudes que podemos encontrar en The Vast of Night consista en ver como Andrew Patterson se las ingenia, a través de diversos recursos técnicos tales como efectivos planos secuencia, para intentar disimular un argumento bastante simple que en parte no va más allá de lo que es su propia premisa, supuestos avistamientos de ovnis, visitas y secuestros alienígenas ubicados en una época que anida a través de la perplejidad de sus habitantes, a tal respecto The Vast of Night es esa clase de relatos que intenta evoca los dramas de radio de tiempos pretéritos, el tipo de cuentos fantásticos que llevaron a multitud de familias a reunirse alrededor de su aparato de radio y escuchar hasta altas horas de la noche ficciones fantásticas, historias en definitiva con un trasfondo que puede devenir como muy amplio pero contadas de una forma tan simple y sutil como efectiva.

El norteamericano Riley Stearns ya había dado cuenta con su opera prima Fauls de un interesante discurso que orbitaba principalmente sobre diversos estilemos acerca del narcisismo y control mental que solemos ejercer hacia las personas o viceversa, en un segundo trabajo tras las cámaras que se ha hecho esperar más de lo previsto Stearns vuelve a indagar sobre temarios parecidos a través de una sátira aún más marcada que en su primera película en donde se expone diversos cliques tóxicos acerca de la masculinidad contemporánea. The Art of Self-Defense nos cuenta como un hombre es atacado mientras camina solo por la calle, dicho suceso hará que decida apuntarse en un dojo de karate, lugar en donde un peculiar y carismático maestro le enseña mucho más que a defenderse a sí mismo, descubriendo un mundo siniestro de fraternidad donde impera por encima de todo la violencia e hipermasculinidad.

The Art of Self-Defense parte del ineludible hándicap de intentar en todo momento buscar un equilibrio ante las numerosas texturas genéricas que atesora en su haber, al igual que en su anterior Fauls The Art of Self-Defense podría partir de los postulados propios de la comedia satírica o negra, sin embargo en el relato encontraremos evidentes retazos dramáticos que subsisten dentro de una especie de reflexión acerca de una sociedad y unos personajes fracturados mentalmente, como viene siendo norma habitual en este tipo de películas la cuestión principal radica normalmente en mesurar o dosificar convenientemente el grado de humor evitando que este se convierta en caricatura pues de lo contrario se corre el riesgo de desvirtuar el resto de los conceptos expuestos, en parte Riley Stearns logra salvar dicha disyuntiva pese que el conjunto termine siendo bastante irregular e incluso poco contundente, como podemos apreciar en por ejemplo un clímax final que no consigue estar ni mucho menos a la altura de todo lo anteriormente mostrado. A un nivel temático y narrativo en lo concerniente a lo antes comentado la principal referencia que nos vendrá a la mente viendo la película será Fight Club, al igual que en el film de David Fincher uno tiene la sensación de estar ante un relato que intenta por todos los medios salirse de la norma mediante una cierta sofisticación conceptual casi a modo de un artefacto de índole literario que aquí da la sensación de ser una especie de historia corta que se quiere alarga más de la cuenta en base a una premisa que podríamos definir como una suerte de concepto sobre una violencia idealizada a modo de ente redentor que sólo termina engendrando aún más violencia al mismo tiempo que se ridiculiza todos los clichés habidos y por haber de la llamada cultura machista. Esperemos que un futuro no muy lejano Riley Stearns consiga adecuar con algo más de enjundia unos validos conceptos ya muy presentes en su autoría como pueden ser la insuficiencia e inseguridad en referencia al uso y exposición de diversos simbolismos expuestos a través de unos subtextos y una mordacidad que se atisban como ciertamente interesantes.

Americana 2020 Día 2: Jay & Silent Bob Reboot/Swallow

Parece casi una obligación a la hora de analizar cada nueva película que estrena Kevin Smith el contextualizar brevemente lo que ha sido la agitada trayectoria del realizador de New Jersey, tras unos primeros trabajos que parecían situarle como un bastión importante de la nueva comedia independiente norteamericana la desmesurada y en parte ambiciosa Dogma supuso el inicio del particular purgatorio cinematográfico del responsable de Clerks, a partir de ese momento si ha habido una carrera plagada de continuas y reiteradas irregularidades esa ha sido sin lugar a dudas la de Kevin Smith, tanto es así que cuando parecía aposentarse en una autoría digamos estable con trabajos solidos e interesantes como Red State y Tusk vuelve de alguna manera a esa complacencia extremadamente exagerada con la poco defendible Yoga Hosers. Un servidor es de la opinión que el cine perpetrado por  Kevin Smith atesora un talento innegable, otra cosa bien distinta es como el espectador termina por canalizar un posicionamiento que definitivamente no está destinado para todos los públicos y si para unos fans incondicionales que dan la sensación de formar parte de un conjunto cada vez más reducido.

Jay & Silent Bob Reboot como bien indica su título no deja de ser una vuelta a constantes ya transitadas con anterioridad por su autor, como viene siendo habitual un tipo de cine que busca en todo momento al cómplice, el argumento no deja de ser, como no podía ser de otra manera, una simple excusa pues lo que realmente importa aquí es el trayecto y no la finalidad. En la película vemos como Jay y Bob el Silencioso se enteran de que van a hacer un reboot de ‘Bluntman & Chronic‘, ambos deciden ir a Hollywood a detenerlo como sea. De forma inesperada, además Jay se encuentra con que un antiguo amor tuvo una hija suya. Esta hija, que se parece enormemente a Jay, le pide a él y a Bob que lleven a ella y a una amiga a Hollywood con ellos. Jay & Silent Bob Reboot no deja de ser un paradigma de la comedia paródica que se mira a sí misma sin ningún tipo de pudor, en tal sentido las referencias añejas y el tono gamberro forma parte principal del statu quo del film. Siendo algo malicioso uno podría aseverar que estamos ante obra de alguien que vuelve a repetir formulas sistemáticamente y que se encuentra encerrado en un propio imaginario del cual se resiste a crecer o a evolucionar, y que de paso rememora los viejos tiempos y se vale de la auto indulgencia y de los apoyos de antiguos colaboradores a la hora de sacar adelante un proyecto tan dudosamente rentable como resulta ser este Jay & Silent Bob Reboot, una película que indudablemente posee un espíritu autoral totalmente libre pese a que uno tenga la sensación de que la irreverencia por agotamiento cada vez va a menos, otra cuestión seria si dicha declaración de intenciones justifican o validan una propuesta tan comprometida con la verisimilitud cinematográfica.

Swallow, el debut en el largometraje de Carlo Mirabella-Davis, volvió a escenificar otra de esas películas que de alguna manera juegan de forma algo caprichosa con los parámetros genéricos, su estructura en un principio la emparenta a ese tipo de film prototípico proveniente del Festival de Sundance, Swallow sin embargo no estuvo presente en Park City pero si en Tribeca en donde consiguió un merecido premio a la Mejor actriz para una notable Haley Bennet que aquí parece una réplica casi perfecta situada a medio camino entre Bryce Dallas Howard y Jennifer Lawrence, poco importa la ecuación del producto, la mirada viene a ser la misma con respecto al American Way of Life, aquí contada a través de un drama independiente que vuelve a ser muy poco complaciente en lo concerniente a un estatus social que en ocasiones ahoga literalmente a sus integrantes.

En Swallow vemos como Hunter es un ama de casa que acaba de descubrir que está embarazada. Sin embargo, por alguna razón que desconoce se siente tentada a consumir objetos peligrosos para su salud, una obsesión que no pasa desapercibida ante los ojos de su marido y del resto de su familia política. Pronto descubrirá el motivo que la empuja a querer herirse a sí misma. La ópera prima de Carlo Mirabella-Davis versa principalmente a través de una insatisfacción vital, o si se prefiere de una ofuscación silenciada, también en la forma en que esta es contestada, al principio del relato de una forma algo grotesca que llega a emparentarla a ese tipo de films que suelen transitar a través de un cuento de hadas de claras texturas satíricas expuestas a modo de mito distópico, por fortuna no estamos ante una historia que se vertebra en relación a militarismos ni alegatos de tono feminista sino más bien en referencia a exponer con cierta gracia y ligereza una opresión femenina que deviene como atemporal. La película de Carlo Mirabella-Davis empieza a partir de una sutil naturaleza grotesca de connotaciones casi anecdóticas e incluso caricaturescas en relación a la ingesta voluntaria por parte de la protagonista de objetos cada vez más peligrosos, de la canica pasaremos a la chincheta o a la piedra, no solo en referencia a poner en riesgo su propia salud sino en especial para él bebe que se aloja en su interior, una actuación, dual en este caso, que viene dada en la medida de ver como la protagonista intenta rellenar un hueco en su interior, frase esta que un servidor espera no sea interpretada a partir de gratuitas dobles lecturas, no estar contenta con la sumisión de su nuevo estatus social requiere de una drástica acción a modo de exorcismo burgués y de paso poder a través de dicho posicionamiento intentar superar traumas del pasado, más que un desorden alimenticio estamos ante uno emocional, no en relación a un castigo autoimpuesto sino en la medida de intentar tomar el control de una situación visualizada aquí en el despertar de un letargo o alteración psicológica a través de un acto que para la protagonista deviene como liberador, posiblemente este sea el tramo de Swallow más interesante, también el referido a la distorsión que sufre el personaje principal cuando ha de hacer frente a una colisión que resulta inevitable con los miembros de su nueva familia. Lástima sin embargo de un tramo final que anida a través de un tono algo más solemne, aquel en donde la primera persona toma el mando del relato para contarnos algo que anteriormente estaba de forma más sutil mejor contado, un tratado en definitiva acerca de cómo sentirse bien consigo mismo, la parcial originalidad del trayecto para llegar a ello será la mejor virtud de una obra tan efectiva en según qué tramos como algo irregular en referencia al estudio de un comportamiento anómalo que posiblemente requería de algo más de dilatación a la hora de abordar la principal problemática por la cual anida la historia.

Americana 2020 Día 1. The Projectionist/17 Blocks

La principal razón de ser de los festivales cinematográficos siempre ha sido, o tendría que serlo, el poder ofrecer una vía u oportunidad para poder ver o poner a disposición, un material de difícil ascenso de visionado para el espectador, posiblemente en estos últimos tiempos, en donde la difusión digamos virgen de un tipo de trabajos se ha amplificado en exceso, es cada vez más complicada para los certámenes el ofrecer un material digamos novedoso, como muestra una gran parte de las películas proyectadas en este Americana 2020 estuvieron de una manera u otra a disposición del espectador en lo concerniente a visionados domésticos, en tal sentido no es mala idea el apostar por formatos que tienen una difícil salida dentro del ámbito de la distribución patria, a tal respecto los documentales no deja de ser un activo importante dentro de un festival de las características del Americana, al igual que en ediciones anteriores la cosecha en dicho formato fue tan vasta como interesante como bien se pudo comprobar en una primera jornada del festival en donde dos trabajos de índole bien diferenciado entre si indagaban en la perseverancia de un ideal y en la abnegación provocada por el desgaste vital y la tragedia familiar.

No deja de ser una buena noticia que un director tan interesante como siempre ha sido Abel Ferrara siga estando en una continua evolución autoral, casi una reinvención constante de imaginarios muy propios, en este caso unido a una proliferación de trabajos detrás de las cámaras que es recibido con bastante beneplácito como no podía ser de otra manera por parte del fiel seguidor de la extensa trayectoria del realizador neoyorquino. Una actividad en donde parece que las fronteras que delimitan la ficción y el documental últimamente en según qué casos da la sensación de ser bastante difusa como se percibe en la reciente Tommaso y muy seguramente también en su último trabajo presentado en la última edición de la Berlinale titulado Siberia. De la cosecha Ferrara del pasado año el Americana 2020 recupero el documental The Projectionist, un trabajo en donde en responsable de The Addiction nos presenta a Nicolas Nicolaou, un chipriota que tuvo que emigrar años atrás junto a su familia a Nueva York en busca de la subsistencia y el sueño norteamericano, pasó de taquillero a dueño de un cine de la ciudad. Eran los años 70 y los cines en donde se ofrecían películas para adultos ofrecían estrenos que acababan en siendo un gran reclamo para el público. Nicky vio una gran oportunidad en todo ello y adquirió varios cines de la ciudad.

Abel Ferrara plantea el documental a través de diversos  saltos temporales en referencia a ubicaciones duales, desde el presente, en  donde va visitando junto al protagonista los lugares en donde trabajo, hasta el pasado, o sea el origen, un viaje o revisitación de ida y vuelta desde el Chipre natal hasta Nueva York y viceversa. El documental nos muestra repetidamente unas imágenes que suelen ser muy recurrentes en las grandes ciudades de hoy en día, una suerte de conclave territorial que devienen como fantasmagórico a través de la visualización de calles abarrotadas, mayoritariamente de turistas, en donde anteriormente había cines o teatros y ahora existen tiendas de ropa y grandes almacenes. Provista de un buen número de imágenes de archivo el documental pese a su evidente modestia tiene la virtud de no ser un simple ejercicio nostálgico y si más bien un retrato personal narrado desde dentro, de alguna manera esta perspectiva la emparenta a otro documental algo más elaborado de Abel Ferrara como fue Chelsea on the Rocks, al igual que aquí en sus documentales Ferrara da la sensación que en vez de analizar al personaje en cuestión lo acompaña pues de alguna manera el mismo pertenece a dicha cuadratura y contexto, a tal respecto el protagonista de The Projectionist parece surgido de un capítulo cualquiera de The Deuce, algo que en parte hace que el personaje devenga como empático para con el espectador, especialmente en lo referente a su titánica labor de preservar la existencia del cine casi a modo de labor social.

Por su parte 17 Blocks nos sitúa como punto de inicio en el año 1999, fue en ese momento en donde el cineasta Davy Rothbart conoció a los Sanford, una familia afroamericana mono parental formada por Cheryl, la madre, y sus tres hijos, Smurf, un adolescente que tontea con las drogas, la mediana Denise y el pequeño Emmanuel, un niño de carácter idealista que quiere formar parte del cuerpo de bomberos de la ciudad cuando sea mayor. Una familia de claro índole disfuncional que vive a 17 calles del barrio blanco más acomodado en la ciudad de Washington.  A través de material filmado a lo largo de dos décadas 17 Blocks nos muestra la difícil subsistencia de dicha familia, en un primer lugar somos testigos de las grabaciones realizadas por los propios miembros, a través de ello veremos una complicada cotidianidad que en parte roza la marginalidad, será a partir de un acontecimiento traumático e irreversible lo que marcara el resto del relato, entonces veremos como el realizador se posicionara detrás de la cámara y los protagonistas nos ofrecerán sus testimonios, el tembloroso trabajo de cámara, mayormente realizado por parte del joven Emmanuel, del inicio dará paso a tomas bastantes más elaboradas, la ornamentación técnica e iluminación será bastante más cuidadosa a partir de dicho tramo. 17 Blocks parte del beneplácito de no juzgar, tan solo muestra un trayecto de deviene como totalmente íntimo en base a testimonios, ese posicionamiento en donde el cineasta de alguna manera se niega a juzgar o involucrarse dará lugar a una insistencia por la observación pura y objetiva de los hechos narrados en primera persona, algo que en parte será crucial y que seguramente inspirará al espectador para el posterior debate de un trabajo potencialmente emocional, posiblemente con un cierre demasiado edulcorado, algo que en parte después de presenciar tanta crudeza no deja de ser un mal menor.

Retrospectiva Jessica Hausner en el D’A 2020

La directora austriaca Jessica Hausner se ha establecido con solo cinco largometrajes como una de las directoras más personales del cine europeo. Desde su debut en el largometraje con Lovely Rita presentado en Cannes 2001, ha pasado por los grandes certámenes cinematográficos, ganando el premio FIPRESCI en Venecia con Lourdes, que también ganó el Giraldillo de Oro en Sevilla 2009. Su última película, Little Joe, la primera rodada en inglés, se presentó en la sección oficial de Cannes 2019, donde su protagonista, Emily Beecham, ganó el premio a la mejor actriz.

Su estilo como directora ha girado siempre alrededor del lenguaje cinematográfico, de aquello que se muestra y aquello que no se muestra, moviéndose entre lo real y lo imagirio, cuestionando así la percepción del espectador con unas obras sutiles y fascinantes que la han llevado a ser comparada con nombres tan dispares y personales como Stanley Kubrick, Jacques Tati o Yorgos Lanthimos. Una directora imaginativa que hace un cine osado, oscuramente cómico y visionario que puede pasar de la abstracción de un film como Hotel a dar claves netamente contemporáneas para la reformulación del género de terror de una manera inteligente y provocativa en Little Joe, una película que la reafirma como una de las directoras más fascinantes del momento y un talento al que seguir de cerca.

Con la colaboración de Filmoteca de Cataluña.

Films que forman parte de la retrospectiva: