Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 7

Fracturas adolecentes y recuperaciones musicales pretéritas

Si existe una temática bastante recurrente normalmente en los festivales de cine de categoría A esta es esa constante que nos suele retratar problemáticas sociales, raro es ver en cualquiera edición de Cannes, Berlín, Venecia o San Sebastián relatos que en mayor o menor medida transitan a través de la marginación del desfavorecido social, curiosamente este año en el Zinemaldia ha habido dos películas muy colindantes argumentalmente con respecto a dichas problemáticas direccionada en esta ocasión en la adolescencia, por un lado la española La hija de un ladrón de Belén Funes y por otro la película que nos ocupa Rocks, en el film de la realizadora británica Sarah Gavron vemos el complicado día a día de una adolescente poseedora de una aptitud siempre optimista provista de grandes sueños de futuro, con amigas leales, divertidas y un hermano pequeño algo travieso al que adora. Un día sin embargo su particular mundo se trastoca cuando llega del colegio y se encuentra con que su madre se ha ido, dejando un poco de dinero y una nota sin mucha más explicación que un lacónico lo siento.

Rocks parte de un hándicap que en parte es solucionado satisfactoriamente, concretamente el referido en intentar ofrecernos algo de originalidad y frescura en lo concerniente a un temario demasiado trillado y muy propenso a la grandilocuencia dramática. De este modo y aunque parte de una premisa similar el nuevo trabajo de la autora de Suffragette no se asemeja a por ejemplo al Nadie sabe de Hirokazu Koreeda, por fortuna tampoco lo hace con respecto a ese realismo friccionado tan habitual en el cine perpetrado por el británico Ken Loach, Rocks con una cierta tendencia a los pequeños detalles sin ser moralista ni sermoneadora pone el énfasis en la ausencia materna, pero en especial en como sobrellevarla, tieniendo la virtud de mostrarnos de forma algo diferente a lo habitual una historia acerca de una consolidación a la edad adulta forzada por las circunstancias, la construcción de una identidad con especial incidencia en la amistad y lealtad femenina que lo rodea, no lo hace a través del gueto entendido como entidad marginal sino más bien en lo concerniente a una cotidianidad de un grupo de adolescentes de origen multiétnico, en sus continuas interacciones encontraremos mucha improvisación escénica, esta radiografía deviene como clave a la hora de mostrarnos un comedido retrato en donde la veracidad va unida a una imágenes tan físicas como dinámicas en una película totalmente ajena al subrayado que no a la veracidad entendida como retrato de un devenir adolecente expuesto en base a una naturalidad que nos direcciona de forma casi obligada a la empatía hacia la protagonista.

En la jornada de hoy hubo tiempo de poder adentrarse en esa sección ya tan consolidada y en parte imprescindible dentro del festival como es Nuevos Directores, apartado en donde prima el descubrimiento dedicado exclusivamente a primeras y segundas películas, de Suiza vino Le milieu de l’horizon de la realizadora Delphine Lehericey, un segundo trabajo tras las cámaras que curiosamente colinda temáticas adolecentes con la que fue su ópera prima Puppylove, también presente años atrás en la misma sección del certamen. Le milieu de l’horizon nos sitúa en el verano del año 1976. Una ola de calor está provocando que el campo suizo se seque a toda velocidad. En un ambiente sofocante, Gus, que tiene trece años y es hijo de un granjero, ve cómo su entorno familiar y su inocencia se están resquebrajando, desde su propia mirada está de alguna manera viviendo lo que él considera como una especie de un fin de mundo particular.

Le milieu de l’horizon que adapta una novela de Roland Buti parte de una idea cinematográfica prototípica, aquella que nos explica la trasformación o emancipación de un joven en parte obligado por una serie de acontecimientos ocurridos dentro del núcleo familiar al que pertenece, punto de partida similar a la anteriormente comentada Rocks pero a través de una narrativa completamente diferente, en esta ocasión a modo de una característica coming of age encuadrada dentro de un periodo de tiempo muy determinado, apenas dos semanas y una ubicación rural clave en el desarrollo de la historia. De alguna manera en el film de Delphine Lehericey asistimos al final de un tiempo y unas vivencias que dan paso a otro bien diferente, transitando más allá del característico y sempiterno despertar sexual del joven protagonista el relato nos permite ciertas acotaciones interesantes que vienen a representar dicha ruptura vital arriba citada, el derrumbe de un mundo plasmado por un lado por una especie de capitalismo que pasa por encima del individual entorno campesino simbolizado en el relato en la figura de un padre que asiste a la irremediable tesitura de intentar subirse al tren de la modernidad si no quiere verse abocado a la desaparición laboral, el otro no social sino a modo de reafirmación sentimental o emotiva en referencia a la liberación de la mujer, la de una madre (una ajustada Laetitia Casta) que ve el momento de desembarazarse de ese cordón umbilical familiar para resetear el destino que ella cree que en verdad le corresponde, todo ello evidentemente bajo la mirada del infante, en esta ocasión expuesta como figura representativa del joven contemplativo que asiste a un irremediable cambio, una mirada tan vulnerable ante los hecho que se ve obligado a afrontar como en parte participe de lo que inevitablemente el futuro le deparara.

Otras de las películas presentes en la jornada de hoy en la sección Nuevos Directores fue la cinta Nematoma, coproducción entre Letonia, Lituania y Ucrania y segundo trabajo tras las cámaras del realizador Ignas Jonynas, la historia nos presenta a Jonas, un hombre que finge ser ciego para poder entrar en un conocido concurso de baile televisivo, será allí donde conoce a su atractiva compañera de baile, Saulé. Pronto se convierten en los concursantes más populares del show. En otro relato colindante vemos como un hombre llamado Vytas sale de prisión sediento de venganza, pues cree no ser el único responsable de la muerte de su esposa, sino que gran culpa de tan desgraciado hecho también recae en el que él piensa que fue su antiguo amante.

Nematoma cuya notable depuración formal es incuestionable es de esas películas en donde su aparente condescendencia narrativa le hace un flaco favor a su conjunto, dicho de otra manera en el film de Ignas Jonynas atisbamos una buena estructura a modo de relato dual en donde se juega continuamente con las expectativas del espectador en base a irrealidades escapistas y ansias de venganza, de alguna manera los interesantes mimbres con los que despega, la convivencia con las mentiras a modo de capacidad de autoengaño de ciertas personas para no hacer frente a una traumática realidad que en mayor o menor medida les corroe expuestas en base a una masculinidad de tono tóxico o ligeros apuntes a modo de crítica social con respecto a la manipulación de los medios por ejemplo siempre están destinados en la medida de ser utilizados en base a una conclusión en donde siempre se echa mano a la grandilocuencia fatalista, una exploración del trauma dudosamente desarrollada la verdad, a tal respecto la finalidad siempre es el golpe de efecto dramático en un relato en donde el subrayado de los contrastes es demasiado evidente y abrupto, algo que no tendría que ser malo por naturaleza sino fuera por como todo el entramado referido se percibe mucho tiempo antes de que esa eclosión narrativa se produzca a través de unas anteriores expectativas que devienen como muy detectables.

Amazing Grace enclavada dentro de la sección Perlas vino en parte a cubrir un hueco bastante evidente visto en una edición en donde escasearon los documentales dentro de su programación, sin embargo este trabajo no es desde luego un documental convencional entendido como tal sino más bien el rescate de un registro musical a modo de testamento, para ponernos un poco en contexto de esta atípica producción que finalmente ha visto la luz el film nos cuenta como en el año 1972, Aretha Franklin decidió volver a sus raíces y dedicar un álbum en vivo a la música con la que se crió: el góspel. Para grabarlo, Warner invitó al Coro Comunitario del Sureste de California, a una banda y a un centenar de personas de público, para pasar dos noches en una iglesia de Los Ángeles convenientemente habilitada para tal evento. De ahí tenía que salir también una película, que sería un reportaje/making of promocional realizado por el mismísimo Sydney Pollack. Por motivos técnicos un joven e inexperto Pollack no pudo usar claquetas en el inicio de cada toma que registraban las cinco cámaras que habían dentro del recinto y las 20 horas de metraje que resultaron de ahí fueron absolutamente imposibles de poder ser montadas en posproducción. El material de archivo terminó en una bóveda y ha sido durante 4 décadas uno de los tesoros cinematográficos perdidos de la música del siglo XX. En 2008, tras el fallecimiento del director, el productor musical Alan Elliott rescató el material y usando la tecnología del momento logró sincronizar la imagen con la pista de sonido, logrando por fin sacar a la luz la grabación en directo del disco más vendido de la historia del góspel.

Posiblemente la gran virtud de Amazing Grace radique en la medida de cómo alguien que no tiene que ser forzosamente un seguidor o apasionado de la música de la famosa cantante estadounidense puede disfrutar perfectamente de tal documento, como he citado más arriba este afortunado rescate musical tiene su razón de ser en como ejerce de experiencia hacia el espectador, a tal respecto la película no deja de ser una especie de catarsis de clara naturaleza inmersiva, despojada de cualquier tipo de intromisión ya sea en forma de entrevistas o contextos explicativos de la situación, solo nos quedará la música tal cual expuesta a través de un material que deviene casi como primitivo en lo relativo a su ejecución, esta autenticidad en parte le da un mayor sentido a lo entendible como momento único e irrepetible, un regalo didáctico de algo que se creía ya perdido, una celebración eucarística en definitiva que la historia nos debía a modo de visualización de uno de los mejores conciertos de todos los tiempos.

Como colofón de esta jornada se pudo ver el último trabajo del realizador madrileño Daniel Sánchez Arévalo tras las cámaras titulado Diecisiete, una luminosa road movie con inequívocas texturas de ese subgénero denominado como feel good movie en un relato en donde vemos como un chico de 17 años de edad lleva dos internos en un centro de menores. De carácter insociable y poco comunicativo el joven apenas se relaciona con nadie hasta que un día se anima a participar en una terapia de reinserción con perros. La terapia evidentemente termina por ser bidireccional, a través de ella se establece un vínculo indisoluble con una perra, a la que llama Oveja. Pero un día el animal es adoptado y el joven se muestra incapaz de aceptarlo. A pesar de que solo le quedan menos de dos meses para cumplir su internamiento, decide escaparse para ir a buscarla.

No existe mucho misterio a la hora de intentar desgranar una película de las características de Diecisiete, título que hace referencia a la edad de su protagonista, su paráfrasis principal vendría a ser en ver como dos hermanos que no acaban de entenderse terminan haciéndolo en base a réplicas y contrarréplicas, será en ese trayecto y las relaciones personales e interactuaciones de ambos a través de él lo que haga sanar las heridas existentes hasta ese momento, las taras psicológicas familiares y falta de conexión principalmente que atesoraban al inicio de dicho recorrido. Una historia mínima acerca de personalidades a medio construir que transita por lugares demasiado comunes, su síntesis podría definirse como un relato en donde priman en todo momento las buenas maneras, unas intenciones que no llegan a ser equiparables a lo que es su resultado final, situado siempre a medio camino entre un atisbo de reflexión y la ligereza genérica, el nuevo trabajo del responsable de Azuloscurocasinegro (en lo que respecta a un servidor su mejor película realizada hasta la fecha) parte de la premisa de que no es necesario ponerse muy dramáticos a la hora de explicar problemáticas varias, la sensación final de este enésimo viaje de autodescubrimiento conjunto provisto de diálogos extremadamente subrayados termina siendo la de asistir a una corrección temática tan sencilla que no ofende pero que evidentemente tampoco llega a trascender ni siquiera levemente en ningún momento de su por otra parte ameno metraje.

La Sala Berlanga de Madrid acoge un ciclo de películas de Sitges 2019

Títulos como ‘Amigo’, ‘American Satan’ o ‘Luz’ se proyectan esta semana en la sala madrileña.

El Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y la Fundación SGAE organizan conjuntamente un ciclo de cine dedicado al Festival, con la proyección de cinco títulos presentados en su 52ª edición. Las sesiones se llevarán a cabo hasta el próximo sábado, 9 de noviembre, a un precio de tres euros la entrada.

Amigo, de Óscar Martín; An American Satan, de Aram Garriga; El psicópata, crónica de un caso sin resolver, de Estefani Céspedes; Luz, de Juan Diego Escobar Alzate, y En el pozo, de Bernardo Antonaccio y Rafael Antonaccio, son los cinco films seleccionados para participar en este ciclo que tiene lugar en la Sala Berlanga de Madrid.

La clausura del ciclo, el sábado 9 de noviembre, consistirá en la proyección de los trabajos audiovisuales seleccionados para la retrospectiva del 20º aniversario de los Premios SGAE Nueva Autoría, que cada año se entregan en el marco del Festival de Sitges. La entrada para esta sesión será gratuita hasta completar aforo.

 

Programa

Lunes, 4 de noviembre
18.30 h. Amigo / Óscar Martín / 2019 / 85’
20.30 h. An American Satan / Aram Garriga / 2019 / 72’

Martes, 5 de noviembre
18.30 h. El psicópata, crónica de un caso sin resolver / Estefani Céspedes / 2019 / 84’
20.30 h. Luz / Juan Diego Escobar Alzate / 2019 / 103’

Miércoles, 6 de noviembre
18.30 h. En el pozo / Bernardo Antonaccio y Rafael Antonaccio / 2018 / 80’
20.30 h. Amigo / Óscar Martín / 2019 / 85’

Jueves, 7 de noviembre
18.30 h. An American Satan / Aram Garriga / 2019 / 72’
20.30 h. El psicópata, crónica de un caso sin resolver / Estefani Céspedes / 2019 / 84’

Viernes, 8 de noviembre
18.30 h. Luz / Juan Diego Escobar Alzate / 2019 / 103’
20.30 h. En el pozo / Bernardo Antonaccio y Rafael Antonaccio / 2018 / 80’

Sábado, 9 de noviembre
19.00 h. 20 años de Premios SGAE Nueva Autoría

 

Crónica Festival de Sitges 2019. Día 2

Paradise Hills

Paradise Hills nos sitúa es un internado de lujo del mismo nombre ubicada en una isla remota en donde familias acomodadas mandan a sus hijas para que sean entrenadas y educadas para ser mujeres perfectas al estar sometidas a un intenso tratamientos de belleza, gimnasia y dietas restringidas para tratar de eliminar todos los supuestos defectos físicos y emocionales que atesoran al entrar. Una joven llamada Uma es enviada allí pero pronto descubrirá que la residencia oculta un oscuro y terrible secreto.

En una edición en donde el nivel  medio de las producciones patrias fue bastante decente la opera prima de la joven realizadora bilbaína Alice Waddington supuso un inevitable punto de discordia o inflexión con respecto a sus compañeras de viajes. Paradise Hills dadas sus muy particulares características nace involuntariamente con una inequívoca vocación, con la duda de su voluntariedad, de ser una película de naturaleza maldita, de esas que en el momento de ver la luz, normalmente a través de certámenes cinematográficos, suele ser vilipendiada por un gran sector de la crítica festivalera pero que al cabo de los años es en parte rescatada del olvido, en algunos casos incluso reivindicadas dada su singularidad, a lo largo de estos últimos años Sitges ha presentado diversas propuesta que se ceñían a la perfección a dicha tesis, por poner solo dos ejemplos citaremos The Birthday de Eugenio Mira y el Atolladero de Oscar Aibar, ambos films comparten junto a Paradise Hills una condición de rara avis que las aleja de cualquier tipo convenciones genéricas amparadas en el convencionalismo.

Paradise Hills parte de la idea de ser de alguna manera un pastiche de referencias, las lecturas que nos llega a ofrecer devienen como infinitas, a un nivel estético y visual principalmente, en ocasiones expuesto a través de un tono inequívocamente barroco, Picnic en Hanging Rock está muy presente, también encontramos retazos de La residencia o incluso de La fuga de Logan, enmascarada argumentalmente a medio camino entre los rasgos de una distopía feminista retrofuturista y los cuentos de hadas al uso a modo de indagación fantástica en lo referido a problemáticas y rebeliones adolecentes con el empoderamiento femenino situado siempre en la trastienda del relato, a tal respecto Alice Waddington lleva muy al límite un catálogo que mezcla sin demasiadas sutilezas feminismo y ciencia-ficción. De alguna manera lo de Paradise Hills no deja de ser un desafío que dista mucho de ser redondo, más bien todo lo contrario, pese a que la intención sea loable esto no significa que el resultado final sea el adecuado, dicha valentía autoral la direcciona en muchos momentos a bordear esa peligrosa línea que separa la originalidad estética y el ridículo narrativo en un film que indaga más en lo emocional que en lo reflexivo, esto último a fin de cuentas un escollo ciertamente difícil de superar dada su nula profundidad en referencia a un desarrollo que se muestra en todo momento demasiado errático.

Valoración 0/5: 2

 

The Lodge

The Lodge nos cuenta como una joven mujer que está a punto de convertirse en madrastra se encuentra atrapada junto a los dos hijos de su prometido en una casa alejada de cualquier tipo de civilización por culpa de una fuerte nevada. Justo cuando la relación entre los tres parece que empieza a florecer y normalizarse la mujer adopta repentinamente una actitud aterradora que parece provenir del salvaje adoctrinamiento que sufrió en el pasado por parte de una secta religiosa.

Mucha expectación había suscitado en nuevo trabajo del dúo de realizadores compuesto por los austriacos Severin Fiala y Veronika Franz, en este su primera película en lengua inglesa vuelven a recurrir por temarios ya transitados en su notable opera prima Goodnight Mommy, de hecho no dejamos de estar ante una re visitación, en esta ocasión algo más direccionada al relato de terror psicológico de índole más puro pero volviendo a incidir en problemáticas y subjetivas desviaciones dentro del entorno familiar.

En The Lodge, todo vuelve a girar y transitar en torno a los infantes como entes detonantes o ejecutores de la problemática en cuestión o victimas de ella, al igual que en su anterior Goodnight Mommy en donde se prolongan obsesiones estamos ante una película de claras texturas minimalistas en torno a un trauma que da la impresión de estar diseñado y expuesto de una forma milimétrica en base a una perpetua tensión narrativa y escénica, a tal respecto su desarrollo estético es ciertamente brillante, la fotografía a cargo de Thimios Bakatakis (habitual en el cine de Yorgos Lanthimos) vuelve a situarnos en un espacio claustrofóbico, su frialdad por momentos nos remiten a imaginaros asépticos surgidos de cineastas como el propio Lanthimo o Haneke, si en la anterior película era una lujosa casa de campo alejada de cualquier atibo cercano de civilización aquí nos encontramos ante otra vivienda que por culpa de un severo temporal queda completamente aislada, un virtuosismo técnico expuesto en espacios reducidos al completo servicio de una historia expuesta de forma bastante soterrada, Severin Fiala y Veronika Franz detrás de esa admirable construcción de ambientes, de planos sostenidos, no tienen mucha prisas por desvelar sus cartas, la jugada resulta ciertamente interesante por mucho que por momentos uno tenga la ligera sensación de percibir como un exceso de manierismos se sitúan por delante de una narrativa que por momentos deviene como algo mingue en contenidos, por el contrario su gran virtud posiblemente radique en como sabe en un primer momento incomodar para después perturbar en detrimento de simplemente aterrar, de alguna manera estamos ante una película meditada y calculada y no elevada, virtud esta que conlleva el librarse del escepticismo de fundamentalistas del género de terror, la ansiedad atmosférica del entramado con el concepto de la madre intrusa, la religión y el trauma de trasfondo  juegan una baza importante al respecto erigiendo al dúo compuesto por Severin Fiala y Veronika Franz como unos muy aplicados constructores de desviaciones y psicopatías de naturaleza bastantes maquiavélicas.

Valoración 0/5: 3’5

 

Ready or Not

Durante la noche de su boda, una joven mujer recibe la invitación por parte de la rica y excéntrica familia de su nuevo marido para participar en una tradición ancestral que repentinamente se convierte en un juego letal en el que todos luchan por la supervivencia.

Incluso en un festival tan abierto en torno a dinámicas como resulta ser el de Sitges siempre es bien recibido propuestas lúdicas del tipo de Ready or Not, la única película distribuida por un gran estudio, 20th Century Fox, presente en el festival, el film de Tyler Gillett y Matt Bettinelli-Olpin deviene como un producto completamente desprejuiciado con respecto a lo que son sus verdaderos propósitos.

Situada a medio camino entre el slasher y la comedia de estética slapstick en Ready or Not, que además tiene el agradable añadido de ser producida por la intermitentemente renacida Hammer Films, todo transita a través de un ameno subtexto genérico, aquel que en ningún momento se preocupa de ir más allá de sus propios postulados, estos se basan en una multi referencia tan amena como efectiva, cogiendo como punto de partida una premisa derivada de la fundamental El malvado Zaroff de Ernest B. Schoedsack el film de los responsables de la fallida Devil’s Due no profundiza en cuestiones tales como por ejemplo la institución matrimonial, la fantasía depravada  aristocrática de dar caza al desfavorecido o el empoderamiento femenino, en Ready or Not, que se beneficia de una aplicada labor actoral a cargo de Samara Weaving, todo pasa a través de un divertimento de claras connotaciones guiñolescas, una suerte de sátira gótica que al menos tiene el beneplácito de saber equilibrar entretenimiento grotesco, con una buena dosis de gore, y una comedia negra con un ligero acento británico sin que esto último llegue a desvirtualizar el primer y en teoría fundamental concepto, por lo demás dicha fórmula deviene como perfecta a la hora de aplicar unos automatismos en donde las narrativas del todo vale se erigen como un status quo primordial a través de un producto tan distendido y afable en referencia a su comicidad con el espectador como efervescente  en la medida de ser una propuesta totalmente carente de cualquier tipo de pretensión y complejidad posible.

Valoración 0/5: 2’5

 

Il signor Diavolo

Carlo es un chico de 14 años que ha matado a otro llamado Emilio, a quien cuidaba el párroco local. El Ministro del Interior italiano quiere saber qué es exactamente lo que ha sucedido, ya que la relación entre la Iglesia y las instituciones políticas no pasa precisamente por su mejor momento. Carlo acusa al diablo de ser el responsable de lo sucedido y comenta la influencia que ha tenido sobre él una monja. El adolescente está convencido de que Emilio fue el responsable de la muerte de Paolino, su mejor amigo, dos años antes.

Uno de los puntos álgidos de esta edición del Festival de Sitges fue el reconocimiento en forma de un merecido homenaje otorgado al veterano realizador italiano Pupi Avati,  en su extensa carrera como director encontraremos indagaciones dentro del género fantástico ciertamente interesantes como Balsamus l’uomo di Satana o Le strelle nel fosso pasando por ya reconocidos clásicos como La casa dalle finestre che ridono, Zeder o la magnífica L’arcano incantatore, curiosamente y pese a una alternancia genérica en su filmografía muy visible Avati siempre ha regresado de una forma  relativamente continua al género de terror, Il nascondiglio de 2007 no dejaba de ser una interesante re visitación de temarios ya transitados con anterioridad, a sus 80 años de edad el realizador italiano continua ampliando un legado cinematográfico ciertamente notable, Il signor Diavolo basada en una novela escrita por el propio Avati y publicada el pasado año supone un nuevo acercamiento por parte del realizador de origen boloñés al género fantástico siendo una de las propuestas más coherentes y lucidas en el ámbito autoral de las vistas este año en Sitges.

No deja de tener un regusto algo amargo por lo que respecta a un servidor el paso del gran Pupi Avati por el Festival de Sitges, las dos proyecciones en pantalla grande de sus películas, Zeder y la que nos ocupa no tuvieron el beneplácito del lleno en el cine Prado por parte del público del certamen, una pena que estas oportunidades, en cierta manera únicas, de descubrir en primera persona una trayectoria pretérita de un autor tan fundamental como resulta ser Avati no figure como una opción primordial por parte de un tipo de espectador que el propio festival a lo largo de estos últimos años ha ido direccionando de forma casi forzada al evento y las inmediatez cinematográfica, en tal sentido no basta con programar, se tiene que publicitar adecuadamente ese esfuerzo realizado, de alguna manera obligar y empujar al espectador virgen al descubrimiento como tal. Sea como fuere la notable Il signor Diavolo viene a significar la certificación de una militancia que deviene como irrenunciable en su manera de entender una forma de hacer cine, ambientado en el denominado Padano gótico el film indaga a modo de supersticiones atávicas, una temática que ya estaba más o menos presente en sus anteriores L’arcano incantatore y Il nascondiglio, en Il signor Diavolo la diversidad genérica está aún más presente si cabe, desde el thriller policíaco de investigación pasando por componentes políticos, religiosos y evidentemente demoniacos, también encontramos en el relato algún que otro apunte autobiográfico en relación a esa sempiterna confrontación que anida en la fe existente y creencia, o no, del ser humano. Il signor Diavolo termina siendo como no podía ser de otra manera una película de connotaciones atemporales, dado un esteticismo que parece proveniente de otro tiempo seguramente más de uno la tildara de anacrónica, nada más lejos de la realidad pues que puede haber más actual que una irrenunciable constancia de tratados que no se detienen en echar mano a modernidades liquidas, en parte el film de Pupi Avati y su manera en general de percibir el medio cinematográfico deviene como una especie casi en extinción, en desuso, un cine tan artesanal en su definición escénica como familiar a la hora de poner en pie un proyecto que da la impresión de ir a contracorriente, su hermano Antonio y su hijo Alvise han estado presentes a la hora de dar forma a esta producción. Il signor Diavolo termina siendo un regreso al inicio de ese clasicismo gótico que curiosamente nos advierte de la proximidad del final de una carrera, claramente reflejada en una de las cintas más libres de espíritu y sinceras con respecto a su adscripción genérica de las vistas este año en el Festival de Sitges.

Valoración 0/5: 4

 

Kindred Spirits

Chloe es madre soltera, vive con su hija adolescente y mantiene una relación clandestina con su vecino Alex. La irrupción de su hermana Sadie, que regresa a casa tras una larga y misteriosa ausencia, removerá los cimientos de su vida, sobre todo, porque Sadie parece tener intenciones algo dudosas respecto a todos aquellos que se acercan a Chloe.

Kindred Spirits supuso la vuelta a Sitges de un viejo conocido del certamen como es Lucky McKee, con respecto a su nuevo trabajo tras las cámaras su inclusión en una sección como es Noves Visions es cuanto menos bastante discutible partiendo de la base que dicho apartado está en un principio destinado a obras arriesgadas en referencia a contenido y autoría, curiosamente la nueva película de Lucky McKee da la inequívoca impresión de estar situada más bien lo más lejos posible de dichos postulados.

Yendo un paso algo más allá uno intuye que si este film no hubiera estado dirigido por Lucky McKee difícilmente hubiera sido programado en Sitges poniendo nuevamente sobre la palestra esa cuestionable tesitura de como algunas selecciones están más direccionadas por el responsable que la obra en cuestión. Kindred Spirits no deja de ser un paso más en lo concerniente a la involución autoral de Lucky McKee, lejos queda aquella opera prima titulada May, un thriller psicológico en donde pese a sus carencias se podía percibir un imaginario por desarrollar bastante prometedor, The Woods, Red o las algo más desinhibidas The Woman y All Cheerleaders Die fueron trabajos transitorios que nos ponían un poco a la espera de un despegue que no se ha producido aun, a trabajos algo alimenticios como Blood Money se le une este Kindred Spirits situándonos en el punto más bajo de su carrera hasta el momento, la película no deja de ser una indigesta y estandarizada recopilación de ese concepto tan habitual en algunos films de los años 90 expuestos a modo de thriller psicológico en donde un elemento exterior se introduce en un entorno familiar para desestabilizarlo, Pacific Heights o The Hand That Rocks the Cradle son solo unos ejemplos, Kindred Spirits parte de dicha premisa, aquí el elemento distorsionador sin embargo proviene del propio núcleo familiar representado en la figura de una hermana que vuelve tras un tiempo ausente, el elemento psicótico vendrá en la medida de ver cómo esta intenta suplantar la personalidad de su sobrina. Kindred Spirits sin embargo no va más allá de dicho enunciado, su realización y rutinaria puesta en escena parece direccionada a las tv movies de sobremesa, todo resulta tan previsible como manido, no hay atisbo alguno de lo original y conceptual de aquellos primeros trabajos perpetrados por Lucky McKee, de hecho Kindred Spirits dada su más que notoria intrascendencia de forma dolorosa parece situarse en las antípodas de aquellos lejanos tratados.

Valoración 0/5: 1’5

 

Little Monsters

En Little Monsters vemos como Dave, un músico sin éxito, decide acompañar a su sobrino a una excursión del colegio tras sentirse atraído por la profesora Miss Caroline, a dicha excursión se une también una celebridad de un programa infantil. Dicho día de ocio para los niños dará un giro inesperado cuando repentinamente aparece un brote de zombies que pone sus vidas en riesgo haciendo que Dave y Miss Caroline provistos tan solo del ingenio de unos cuantos niños de guardería deban unirse para intentar salvar sus vidas.

Como no podía ser de otra manera el subgénero zombie estuvo presente en Sitges, Little Monsters de Abe Forsythe al igual que el Zombieland Ruben Fleischer también presente en el certamen años atrás y como ejemplo de dicho conclave genérico vino a cubrir de alguna manera esa cuota de cine amable direccionado a una comedia con claras texturas direccionadas a la feel-good movie o a la family friendly  final, un producto que al mismo tiempo sirve como vehículo de lucimiento a una actriz tan en alza últimamente como es Lupita Nyong’o.

A través de un análisis superficial resulta muy evidente que Little Monsters está estructurada en base a una plantilla que deviene como muy reconocible, sus mimbre plenamente detectables juegan de alguna manera sobre seguro, el espectador a los pocos minutos de metraje sabe por dónde irán los tiros, si aceptas conscientemente el juego la experiencia llegará a ser satisfactoria, en este sentido el entorno de Sitges deviene dada su innegable complacencia con este tipo de películas como perfecto para dicha simbiosis, por el contrario si lo que se busca es algo de originalidad que la aleje de una tangente preestablecida en el producto la sensación final será la de decepción o cierta intrascendencia pues el film del australiano Abe Forsythe no va más allá de los postulados arriba citados. Llegados a este punto posiblemente el grado imprimido de humor negro, de irreverencia, sea lo que salve al conjunto de esa cierta irrelevancia final, en Little Monsters la encontraremos pero de forma algo escueta, hay apuntes con especial incidencia en el personaje del popular y narcisista presentador televisivo, en el detectamos algo de corrosividad en el relato, al final la sensación de usar y tirar prevalece un referencia a una película amable en lo comedido de su tono que busca en todo momento la empatía en especial en base a su musicalidad, un tratado de claras connotaciones naif que difícilmente fallara en su propósito si se recurren en estas lideres a temas de Taylor Swift, Hanson o Neil Diamond por ejemplo, una efectividad incuestionable que terminara por nublar cualquiera otra consideración posible que vaya más allá de dicha fórmula.

Valoración 0/5: 2’5

El universo de David Lynch presente en el Festival Internacional de Cine de Gijón

Cabeza Borradora y los cortometrajes de David Lynch formaran parte de las actividades en  torno a la exposición “DAVID LYNCH, SMALL STORIES” en la sala 2 de cultura antiguo instituto.

La Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular de Gijón/Xixón y el Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX) acompañarán la exposición David Lynch, Small Stories con la proyección de The Short Films of David Lynch, una colección de cortometrajes rodados por el genial artista estadounidense, que brindan una perspectiva más amplia de su personalísimo universo. Esta colección de cortos está compuesta por las siguientes obras: Six Men Getting Sick (1966) primera pieza audiovisual de su carrera, The Alphabet (1968), The Grandmother (1970), The Amputee (1974) y Lumière & Compagnie: Premonitions Following an Evil Dead (1995).

Por otra parte, y ya fuera del espacio del CCAI, los espectadores del FICX también podrán asistir al pase especial de Cabeza borradora (Eraserhead, 1977) en lo que supondrá el estreno en España de su copia restaurada en 4K. Este seminal largometraje de Lynch, que fue la película favorita de Stanley Kubrick, contiene muchas de las ideas que desarrollaría posteriormente en los diversos campos artísticos que ha cultivado, y supone una oportunidad incomparable para establecer un primer contacto con una de las personalidades más singulares de nuestro tiempo. Un creador incomparable, en definitiva, que ha sido reconocido con el Oscar Honorífico que le fue entregado ayer en la ciudad de Los Ángeles.

La exposición David Lynch, Small Stories está organizada en colaboración con la Maison Européenne de la Photographie de París y la Galería ITEM y podrá verse en la Sala2 del Centro de Cultura Antiguo Instituto desde el próximo 15 de noviembre hasta el 26 de enero de 2020.

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 6

Desamparos emocionales e hipnóticos exorcismos etnográficos

La ópera prima de la joven realizadora Belén Funes había levantado bastante expectación, no ya por tratarse de una cinta española sino por su condición de obra primeriza encuadrada dentro de la sección oficial a concurso, algo que no suele ser muy habitual en festivales como San Sebastián, La hija de un ladrón es de esas películas que sin recurrir a un obvio catálogo de miserias nos transmiten una precariedad que nos va derivando a una sucesión de otras, en el caso que nos ocupa de índole maternal pero sobre todo emocional, en la historia vemos como Sara se ha encontrado sola prácticamente toda su vida. Con 22 años de edad y un bebé al que cuidar, su deseo, más bien esperanzada utópica, es la de formar una familia junto a su hermano pequeño ahora internado en un centro de acogida y el padre de su hijo pese a la fatal total de expectativas, tanto a un nivel económico como afectivo. Su padre, tras muchos años de ausencia y al salir de la cárcel, decide reaparecer en sus vidas. La hija de un ladrón que parte a modo de re visitación y posterior continuación del corto Sara a la fuga realizado por la misma autora años atrás podría partir de la síntesis argumental de ver como el amor, o la empatía emocional no siempre resulta recíproca, el relato nos habla básicamente de como una persona se cae, se levanta y así sucesivamente, estando sola en el mundo, la historia expuesta siempre al filo del documental se ampara en parte en una puesta en escena muy deudora de los hermanos Dardenne por aquello de transitar todo momento bajo un tono en apariencia frio a través de conflictos sociales ubicados normalmente en barrios marginales.

La omnipresente  Greta Fernández (merecida Concha de Plata mejor actriz ex-aequo con la portentosa Nina Hoss) intuye al personaje casi a la perfección en el relato, a tal respecto encontraremos multitud de detalles y pequeñas observaciones, a una primera vista casi intrascendentes pero de gran importancia en la historia, es esa sutileza en dichos mimbres lo que otorga al film de Belén Funes una cualidad muy a tener en cuenta, el expresar a través de una cotidianidad o naturalidad una síntesis perfecta de lo que tendría que ser la contención emocional de un drama expuesto en base a realidades y supuestas ficciones, dicho de otra manera lo que nos cuenta La hija de un ladrón es simple, de la manera en que lo cuenta sin embargo no lo es tanto, no se recurre a una estilización dramática, por fortuna tampoco al tremendismo tan habitual en este tipo de historias, lo suyo va encaminado a una apuesta por el naturalismo duro, seco y extremadamente contemplativo, en el siempre veremos resquicios de esperanza pese a lo difícil de la coyuntura, el extraordinario plano final con que se cierra el film, que nos puede remitir perfectamente a un film con el que guarda bastantes coincidencias como es el Verano 1993 de Carla Simón, viene a representar el mejor ejemplo de todo ello, en definitiva la de una mirada humanista a cargo de una cineasta en la que se percibe una voz propia muy a tener en cuenta en el futuro.

Adiós, el regreso tras su periplo americano a su Sevilla natal de Paco Cabezas vino a cubrir esa cuota de cine comercial español, últimamente también muy direccionado al ámbito de las series televisivas, que el Festival de San Sebastián suele incluir en su Sección Oficial fuera de concurso durante estos últimos años, el responsable de Mr. Right se adentra en esta ocasión en un dramático thriller de venganzas en una historia que nos cuenta como Juan (un Mario Casas que vuelve a reunirse con el director sevillano diez años después de rodar juntos Carne de neón) es un preso en tercer grado y padre de familia que logra un permiso para asistir a la comunión de su hija en Sevilla. Después de la celebración la muerte en un principio accidental de la niña destapa todo un entramado de corrupción policial y de narcotráfico, el caso acaba en manos de Eli, una joven inspectora que tendrá que lidiar con los recelos de un sector de sus compañeros y del padre de la pequeña, que evidentemente quiere tomarse la justicia por su cuenta.

Adiós es esa clase de films cuyas intenciones comerciales son ciertamente loables, sin embargo dicho posicionamiento no termina por justificar una historia que aparte de hacer aguas en diversos frentes da la impresión de ser un mero vehículo para un lucimiento actoral bastante discutible, con ciertas texturas a la hora de abordar un tono que nos remite a una cierta sensación de prefabricación, también en lo referido a unos manierismos bastante detectables últimamente en ese cine patrio que pretende ser comercial, dicho de otra manera estamos ante un producto manufacturado en donde el continuo subrayado juega en todo momento en su contra, perpetuos planos ralentizados para resaltar los momentos de mayor dramatismo o una agresividad que da la sensación de estar impostada por poner solo dos ejemplos. No deja de ser una pena el resultado final, bastante intrascendente, a fin de cuentas los mimbres eran interesantes, escenarios reales que nos trasportan al extrarradio de una ciudad a modo de un submundo en donde casi todo está permitido expuesto con un cierto atisbo de aroma a aquel añorado cine quinqui rodado en nuestro país en los años setenta y principios de los ochenta, todo ello sin embargo son apuntes que devienen como esporádicos en referencia a una supuesta aplicación que termina sustituyendo para mal un tono de tragedia shakesperiano presente pero no ejecutado con solvencia a favor de una estridencia mal entendida provista de claras texturas que nos acaban remitiendo a una especie de videoclip de consonancias y texturas bastantes pueriles.

No suele ser una buena señal en referencia a su calidad que en estos últimos tiempos una película clausure un certamen cinematográfico, The Burnt Orange Heresy fue la encargada de hacerlo en el pasado Festival de Venecia, en San Sebastián su presencia vino dada por el Premio Donostia de uno de sus protagonistas principales, el veterano Donald Sutherland, así pues el segundo trabajo tras las cámaras del realizador italiano Giuseppe Capotondi parte de una serie de coyunturas en un principio muy poco halagüeñas, The Burnt Orange Heresy, adaptación de la novela de Charles Willeford, nos cuenta como el crítico de arte James Figueras, nada que ver por fortuna con el veterano critico catalán, se siente atraído por una turista estadounidense llamada Berenice Hollis. En pleno idilio ambos viajan al paradisíaco lago de Como para visitar a un poderoso coleccionista de arte llamado Cassidy. Este les revela que es el mecenas del famoso pintor Jerome Debney proponiéndoles indagar y recabar información en su oculta y misteriosa obra.

Últimamente son muchas películas que de algún modo han realizado curiosos acercamientos y estudios acerca del mundo del arte, a su mercado y sus críticos a través de una  mirada nada complaciente, por poner solo dos ejemplos uno sería The Square de Ruben Östlund, película con el que comparte protagonista principal, un ajustado Claes Bang, y en clave fantástica la fallida Velvet Buzzsaw de Dan Gilroy, con respecto al film de Giuseppe Capotondi sin embargo sus semejanzas devienen como parciales al estar ante una obra de connotaciones genérica algo duales, en dicha aseveración convendría resaltar que pese a ser un producto entretenido e incluso interesante en su primer tercio por según que apuntes que meditan acerca del arte pese a una cierta verborrea por momentos algo indigesta, un tramo en donde se nos presenta a unos personajes que actúan según lo que les dicta el entorno en el que se mueven, por otra parte hay una segunda parte en la película que sin embarga resulta mucho menos interesante, su algo forzado y caprichoso viraje al noir artístico, o más bien al thriller al uso la hacen bastante predecible en lo concerniente a su narrativa, en tal respecto tanto como indagación autoral o como propuesta comercial The Burnt Orange Heresy da la impresión de quedarse en tierra de nadie, más afortunada en una parcela que en otra siempre nos quedara el consuelo de su presencia actoral, porque bien pensado el film de Giuseppe Capotondi deviene como un perfecto vehículo de lucimiento de dicho tratado artístico, curiosamente y de forma algo contradictoria con actores como el gran  Donald Sutherland que no requieren de esa especie de ese vehículo de promoción, lo suyo es simplemente llenar en el buen sentido de la palabra la pantalla con su sola presencia.

Siguiendo al igual que en días anteriores por ese interesante transito visto este año en la sección Zabaltegi Tabakalera en donde directores no afines al género fantástico nos dan su particular visión en este caso de elementos característicos del género de terror el turno en esta ocasión recayó en el nuevo trabajo tras las cámaras de francés Bertrand Bonello titulado Zombi Child, el responsable de la notable  Nocturama al igual de algunos compañeros suyos, Claire Denis por ejemplo, tiene la virtud de apropiarse de un género concreto para a través de el desarrollar un discurso de connotaciones plenamente de autorales. Zombi Child representa a la perfección ese relato dual que al final termina uniéndose, la película nos trasporta en un primer momento a la Haití del año 1962. Allí vemos a un hombre vuelve de entre los muertos para trabajar en las infernales plantaciones de azúcar. 55 años después en la segunda narrativa vemos como una joven haitiana les dice a sus amigas un secreto familiar, sin saber que esto llevará a una de ellas a cometer un error de trágicas consecuencias. Ni que decir tiene que la abstracción etnográfica que anida en Zombi Child la aparta por completo de lo entendible por algunos como el terror clásico por mucho que la fundamental I Walked With a Zombie de Jacques Tourneur a modo iconográfico está muy presente en el relato, a tal respecto no deja de ser algo curioso las referencias y puntos de partidas utilizados por el realizador francés al comprobar como en otras de sus películas centradas en universos de adolescentes conspirativos como era Nocturama cogía conceptos muy reconocibles de otro de los puntales principales del cine de zombies como es George A Romero.

Zombi Child nos cuenta básicamente como de alguna u otra manera el pasado siempre vuelve a la actualidad, su narrativa se bifurca no solo en referencia a sub tramas diversas sino también el referido a temarios como la teen movie femenina de connotaciones iniciáticas, el cine de zombies o la exploración reflexiva de la cultura francesa desde una perspectiva meramente ancestral en referencia a mitos y realidades diversos, el gran logro viene en la mediada de ver como tal amalgama no llega a desvirtuar al relato, más bien todo lo contrario al encontrarnos con una propuesta plagada de hallazgos, posiblemente donde mejor salga parada es en su exposición acerca de cómo perciben el mundo dos culturas económicamente y socialmente enfrentadas en base a entrecruzamientos y sus continuos contrastes en donde un vínculo de unión fantástico actúa a modo de viaducto a la hora de explorar diversas puertas de las imaginarias vistas en una de las propuestas más validas e interesantes existente dentro de un subgénero enclavado dentro de otro como es el referido a ese otro cine de género tan rico en matices e interpretaciones.

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 5

Extravagancias autorales y convergentes derivas sociales

Pacified, ópera prima del estadounidense Paxton Winters, se erigió como la gran triunfadora de esta edición del Festival de San Sebastián, Concha de Oro y premios para Mejor Actor, un medido Bukassa Kabengele y Fotografía, un film que nos es narrado bajo la mirada de una chica de 13 años llamada Tati, en la acción situada en los turbulentos días posteriores a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro vemos como a la joven en cuestión le cuesta conectar con un distanciado padre llamado Jaca que acaba de salir de la cárcel tras una larga condena. Padre e hija se verán obligados de alguna manera a abrirse camino en medio de una feroz confrontación entre la policía y las bandas criminales que operan en la comunidad, algo que amenazara con desbaratar sus esperanzas de futuro.  De un aspecto técnico ciertamente impoluto, sigue rondándome en la cabeza ese impresionante plano ascendente sobre las escaleras de la favela, con producción a cargo entre otros del conocido Darren Aronofsky y por aquello de estar comandada por gente apartada o no afín a las fronteras que el film nos sitúa Pacified parte de unas bases que pretenden de inicio no ser convencionales aunque al final en parte lo sea en según qué discutibles manierismos expuestos en su tramo final, la principal referencia al film la podemos encontrar en películas tales como Ciudad de Dios o Tropa de élite, en tal aspecto el punto de partida y posterior desarrollo es similar, su desarrollo sin embargo intenta alejarse algo pese a que el retrato de ese microcosmos social de desfavorecidos en base a unos protagonistas imposibilitados de salir de esa especie de hormiguero ubicado en el corazón de las favelas parezca en un principio idéntico al de sus congéneres. El film de Paxton Winters tiene al menos la virtud de no recrease en la miseria, por fortuna tampoco la juzga, o al menos no de una manera gratuita dando la impresión de estar ante un relato más focalizado en la humanidad de los protagonistas que en la violencia criminal del entorno en el que subsisten, de igual manera nos asistimos a discursos alegóricos en torno a la denuncia entendida como tal, el tono, bastante ameno, transcurre a través de una especie de thriller de connotaciones melodramáticas, en el detectamos una reflexión acerca de la familia como núcleo social motivador, también del anhelo de este por conquistar una libertad, una quimera a fin de cuentas, cuyo final queda escenificado con cierto aplomo en cómo llegar a sobrevivir de una manera u otra a un entorno que deviene como hostil.

Otras de las películas a competición en el día de hoy fue Thalasso del francés Guillaume Nicloux, posiblemente y por lo que respecta a un servidor estemos ante el film meme del certamen en esta edición. Orquestada a modo de una suerte de secuela de la anterior L’enlèvement de Michel Houellebecq el responsable de la notable The End nos sumerge en un dialogo, ubicado en un centro de talasoterapia de rehabilitación física que no mental, entre dos personajes bajo los rasgos del escritor Michel Houllebecq y del actor Gerard Depardieu, en tal interactuación dialogada sin embargo encontramos pese a su presencia un casi nula reflexión que tenga algo de profundidad de temarios que dan la impresión de abarcar como el arte, la política o la religión en detrimento de una caricaturización de ambas figuras. Un servidor por mucho que rebusque no termina de encontrar una justificación sólida que le dé un sentido al producto en cuestión, posiblemente todo radique en ser un simple ejercicio de naturaleza excéntrica en donde dos personajes se ríen de sí mismos, a tal respecto el tramo más ameno de esta incalificable obra lo encontremos en referencia a su inicio, en el vemos las primeras interactuaciones de Michel Houllebecq y Gerard Depardieu, el encuentro entre ellos en ese ámbito tan peculiar como es esa clínica/spa, que por momentos más que sanar da la impresión de asemejarse a sesiones de tortura, provoca un curioso contraste, por momentos a modo de deconstrucción, tan ridícula como hilarante, en el percibimos retazos de slapstick y ligeros apuntes que nos remiten a los primeros trabajos de Woody Allen y hasta a un leve espíritu que nos recuerda a imaginarios provenientes de Jacques Tati, el problema viene dado en la medida de que dicho chiste deja de tener gracia a los quince minutos de metraje haciendo acto de aparición el agotamiento, una vez llegados a este punto dicha dupla cómica se torna en bases a sus maneras muy cuestionable por no decir ininteligible en referencia a su análisis, tanto como su inclusión en la Sección Oficial a competición.

Thalasso mucho más esperpéntica que graciosa a fin de cuentas no deja de ser una broma de muy poca trascendencia, ni en lo positivo ni en lo negativo de su enjuiciamiento, la sensación final es de estar ante un absurdo comedido en base a una comicidad de todo el entramado orquestado por sus responsables, los de delante de la cámara y el de atrás, lástima que dicha intención, que podrá gustar más o menos, no lleve a ningún sito en concreto que llegue a justificar su existencia como tal mas allá de su propio egocentrismo autocomplaciente.

Patrick cerraba las proyecciones de las películas de la sección oficial a concurso que se pudieron ver en la jornada de hoy dentro del Zinemaldia, la opera prima del realizador portugués Gonçalo Waddington volvía a incidir como muchas de las película vistas en esta edición en derivas familiares provocadas por hechos traumáticos, en el caso que nos ocupa centrado en las fatales consecuencias que puede provocar el abuso infantil al cabo de un tiempo, en el film vemos como Mário es un niño de 8 años supuestamente raptado en el interior de Portugal en la primavera del año 1999, 12 años después reaparece en una prisión de París bajo el nombre de Patrick. Las cuestiones pronto irán apareciendo en el relato con preguntas tales cómo dónde pasó los últimos 12 años de su vida. Un relato de clara textura inenarrable en donde parece que se cuenta muy poco, Patrick que podría equipararse a ese otro tipo de películas de terror social tan habituales en el imaginario fílmico de por ejemplo Michael Haneke es un film que da la impresión de bascular principalmente a través de un tormento interior, el referido a la colisión o conflicto entre dos identidades dentro de una misma persona, el de una víctima y la problemática construcción de lo que debería ser su vida adulta, el film orquestado por el hasta ahora actor, dramaturgo y guionista  Gonçalo Waddington apuesta fuerte por una narrativa tan sugerente como desconcertante y en parte fallida aunque no desprovistas de apuntes interesantes ubicado en una historia que no muestra prácticamente nada siendo el espectador el que en parte se vea obligado a rellenar huecos, decisión esta tan compleja en referencia a su ejecución como parcialmente discutible en la medida de lo voluntariamente aséptica que es en prácticamente todas sus facetas, tantas narrativas como escénicas , expuestas todas ellas sin apenas florituras estilísticas, en dicho entramado nos encontramos ante una película que lastra una muy evidente morosidad, especialmente palpable en la parte central del relato, el transito estará expuesto a través de esa supuesta radiografía de un enigma a modo de reflexión sobre el posible origen del mal en el ser humano, el resultado final tendrá la misma tesitura que el origen, tanto uno como el otro plagado de unos silencios que devienen como ciertamente estremecedores.

Dentro de esas primeras y segundas oportunidades autorales qué surgen de una sección tan interesante como resulta ser Nuevos Directores la cinta española Las letras de Jordi, opera prima de la joven Maider Fernández Iriarte, vino a cubrir esa cuota tan necesaria dentro del cine patrio que indaga desde la base en la empatía expuesta a través de un aplicado tono autoral, en el documental vemos como Jordi nació hace 51 años con una severa parálisis cerebral. Sin embargo, no se considera una persona enferma. A pesar de no poder hablar, intenta charlar a través de su tabla de cartón. Cuando tenía 21 años sintió que Dios le hablaba por primera vez. Sin embargo, hoy, tras dejar por fuerza mayor su hogar y a sus padres y tener que mudarse a una residencia, no siente dicha presencia. Las letras de Jordi transita a través de ir desvelando a modo de un diario íntimas confesiones y reflexiones, a tal respecto la relación que se entabla entre la joven realizadora y el protagonista principal de la cinta deviene como una especie de paradigma comunicativo, una fórmula perfecta la encontrada, que es adecuada y que les permite el poder entablar un dialogo al poder situarse ambos a un mismo nivel de comunicación, a partir de ahí hará acto de presencia la sencillez a la hora de ir desarrollando una historia posiblemente demasiado primaria que por fortuna huye de la grandilocuencia y que no va más allá de dicho enunciado, el de la honestidad de una confesión, por momentos una tosca divagación, pero también el referido a una recepción, tampoco es que le haga falta bastante más la verdad y mucho menos que su intención sea el expandir temario, Maider Fernández Iriarte en parte adopta una posición en base a la escucha entendida como tal, del mismo modo hace participe al espectador de todo ello, un tratado en definitiva sobre la comprensión expuesta de forma tan sencilla como honesta en referencia a lo que es, o pretende ser, su principal dictado.

Con más de cien títulos en su haber no deja de ser algo curiosa la evolución que ha tenido la carrera cinematográfica de Takashi Miike en estas últimas décadas, más sorprendente aún si cabe ha sido su aceptación y posterior tránsito por los festivales de cine, el director nipón empezó a darse a conocer en territorio patrio en el año 1999 con Audition, por aquel entonces el Festival de Sitges sufría una confusión de identidades genéricas brutal, la Semana de Terror de San Sebastián curiosamente capitaneando por Luis Rebordinos por aquel entonces estuvo más avispado a la hora de programar dicho título, por entonces el japonés era un autor de naturaleza trasgresora, en parte lo sigue siendo aunque de forma algo distinta, con títulos como por ejemplo The City of Lost Souls, Visitor Q, Ichi the Killer o la saga Dead or Alive en la medida de ofrecer un tipo de cine que se caracterizaba principalmente por una ausencia total de esquemas preconcebidos, con el paso de los años y un ritmo de producción desmesurado Takashi Miike se convirtió en una especie de hijo putativo de Sitges, en cada edición estaba presente con más de un título llegando incluso a rodar una película en la localidad catalana, la algo indigesta JoJo’s Bizarre Adventure: Diamond is Unbreakable, una vez reducida en algo su proclive hiperactividad Takashi Miike sigue sin hacerle ascos a ningún tipo de trabajo, sin embargo va depurando su discurso dando la impresión de no tener la imperiosa necesidad de llamar la atención, de provocar en definitiva, sus trabajos dejan de ser un coto privado destinados a festivales de género, a tal respecto a nadie sorprendió que su First Love estuviera presente en la Quincena de Realizadores del pasado Festival de Cannes, también estuvo presente en San Sebastián dentro de la sección Zabaltegui en un certamen que al igual que aquel lejano 1999 ahora está dirigido por Rebordinos, curiosamente el círculo se cierra de alguna manera.

First Love nos cuenta como un joven boxeador que atraviesa una mala racha durante el transcurso de una noche se encuentra inesperadamente con el primer gran amor de su vida ahora convertida en una prostituta adicta a la droga que pese a sus circunstancias personales sigue manteniendo una mente inocente. La chica sin embargo se encuentra inmersa en una compleja trama relacionada con el tráfico de drogas que la convierte en el objetivo de varias personas. Siempre he sido de la opinión que las películas orquestadas por Takashi Miike, indiscutiblemente uno de los mejores artesanos que ha dado el cine oriental en mucho tiempo, más que analizarlas concienzudamente merecen ser simplemente disfrutadas, First Love, al igual que la también reciente The Forest of Love de Sion Sono, no deja de ser un compendio autoral marca de la casa que recoge lo mejor y en parte lo peor de dicha ecuación, su irregularidad narrativa convertida en un clímax de creatividad continuo que representa a la perfección lo que viene a ser su coreografía cinematográfica, evidentemente tan multigenérica como disfrutable, posiblemente si se tuviera que elegir una sola catalogación genérica del film este sería la de ser una especie de desprejuiciado slapstick criminal que tiene la virtud de esquivar uno de los males endémicos de muchos films de Takashi Miike, la de agotar al espectador en base a su dilatado frenesí, por lo demás el cajón de sastre deviene como inabarcable, solo cogiendo lo positivo, que no es poco, el disfrute está plenamente asegurado.

Crónica Festival de Sitges 2019. Día 1

El año Netflix

Del 3 al 13 de octubre tuvo lugar una nueva edición del Festival de Sitges, antes de entrar en materia de lo más destacado visto este año a la hora de hacer un balance general de lo que ha sido esta 52 edición no estaría de más el detenerse brevemente a reflexionar sobre los objetivos que el propio certamen de alguna manera se ha autoimpuesto en ir cumpliendo en mayor o menor medida año tras año, posiblemente que Sitges, cuyo desmesurado gigantismo es una etiqueta o una catalogación de la que no está dispuesta desprenderse voluntariamente, como festival que pone especial énfasis en los objetivos tiene un problema que deviene como endémico, posiblemente en las dos anteriores ediciones en referencia a programación e invitados se llegó a tocar techo, la tesitura llega en el momento de plantearse como paliar un déficit que tarde o temprano por razones lógicas ha de terminar apareciendo, este año la programación bajo un escalón con respecto a ediciones pasadas, la ausencia de grandes nombres consagrados en la pantalla y fuera de ella hizo que no hubiera grandes películas en una programación tan correcta como plana por no decir levemente adocenada, casi obligado al descubrimiento de nuevos autores y tendencias a raíz de como las majors año tras año a excepción de Venecia sigue obviando su catálogo por completo a festivales europeos, a tal respecto sangrante ha sido el boicot de Warner a Sitges, un leitmotiv dedicado a Mad Max que quedo bastante deslucido y en donde ni siquiera se tuvo la opción de proyectar la película en pantalla grande, las razones que originaron tal actitud igual tendría que ser el propio certamen quien las explicaras, sea como fuera el festival este año tuvo que recurrir de alguna manera a esa nueva vía que es Netflix a la hora de equilibrar contenidos, a tal respecto dicha decisión da lugar a un debate al menos interesante, por un lado dicha opción a propiciado el poder tener acceso a nombres como Patrick Wilson o Aaron Paul por ejemplo, también la oportunidad de ver en pantalla grande películas destinadas solo a un visionado doméstico, por el contrario surge la cuestión de la conveniencia de proyectar trabajos que al día siguiente estarán disponibles en cualquier hogar, en tal medida la función del festival de ofrecer la primicia queda totalmente anulada en beneficio del evento como tal.

Sitges como gigantesco cajón de sastre temático que es tiene sus inconvenientes y ventajas, a tal respecto cada espectador puede diseñarse un festival a su propia medida, lo mejor volvió a estar centrado en apartados paralelos, la función de un certamen cinematográfico de dar oportunidad a descubrir un cine pretérito es digno de elogio, por fortuna en Sitges aún existe un pequeño resquicio en este apartado, la sección Seven Chance, Pupi Avati o la oportunidad de redescubrir algunos trabajos del fundamental King Hu y en menor medida Andrezj Zulawski o volver a ver en pantalla grande la portentosa Crash de David Cronemberg  justifican la existencia de un evento cinematográfico como tal, la pedagogía ofrecida por un buen número de documentales vistos este año también tendría que ser motivo de celebración por parte del aficionado. En lo positivo y a diferencia de otros años el nivel de producciones de nuestro país fue notable, del mismo modo se redujo el número de película dando la oportunidad de más pases de según qué películas, también agraciada fue la decisión de ver como films importantes provenientes de San Sebastián como The Lighthouse, Zombi Child o The Wild Goose Lake salieron afortunadamente del gueto de ser solo proyectadas el último día del Festival. Por el contra Sitges sigue adoleciendo de una estabilidad en sus actividades secundarias a mejorar tales como los esquemáticos e incluso ridículos en duración Q&A o una mayor rigor en lo que respecta a la equiparación y coherencia de secciones que sepan guiar al espectador.

Sitges 2020 vuelve a tener su hoja de ruta marcada en onomásticas que homenajearan clásicos como La noche del cazador de Charles Laughton o La máscara del demonio de Mario Bava, también habrá lugar para un simposio en donde expertos debatirán hacia dónde va el cine fantástico. A continuación y como viene siendo norma en estos últimos años a modo de post crónica iremos detallando los más de cincuenta títulos vistos este año en Sitges, en algunos de ellos aprovechando su estreno comercial, salida al ámbito doméstico o simplemente debido a la importancia que creemos que poseen nos detendremos más adelante de una manera algo más extensa y minuciosa en la medida de poder analizarlos con una mayor ecuanimidad.

 

Code 8

En un futuro donde las autoridades persiguen a aquellos que son “diferentes”, un joven con superpoderes no tiene más remedio que aceptar la oferta de un criminal que quiere sacar provecho de sus habilidades, aunque ello signifique arriesgarse a llamar la atención de las fuerzas del orden.

Esta edición en lo relativo a proyecciones dentro de su sección oficial, y situándonos en el emblemático cine Retiro, abrió el fuego la cinta norteamericana Code 8 del joven realizador canadiense Jeff Chan, el film viene a ser una adaptación del corto del mismo título creado por el mismo autor en el año 2016, un relato que nos sitúa en un futuro próximo a modo de distopia, obra de naturaleza en apariencia bicéfala situada a medio camino entre la ciencia ficción, la acción y un cierto trazo social, en tal respecto encontramos ligeras semejanzas con la primera X-Men de Bryan Singer a la hora de ver como se parte de una premisa en donde un sector de la sociedad se ve obligada a quedar recluida en el ámbito social y laboral al ser diferente del resto por fuerzas del estado.

Lo mejor que se puede decir de un producto de las características de Code 8 es su innegable falta de pretensiones, algo evidente en un film en el que se detecta un esmero por entretener al espectador, llegados a un punto el apunte social de denuncia  muy presente en su enunciado y en la presentación de los personajes pasa a un segundo plano casi imperceptible  a favor de subtramas algo liquidas direccionadas principalmente al espectáculo de contornos pueriles, por consiguiente el film de Jeff Chan cumple en parte con el propósito de entretener al respetable en base a una historia de narcotraficantes y policías, de buenos y malos en definitiva, aderezada con unos correctos efectos visuales pero poco más, la sensación final es la de ser un film de textura algo intranscendente en su conjunto, en este caso de bien poco sirve tener un envoltorio atrayente en un principio, ese retrato de una sociedad distópica en donde libertades y privacidad son suprimidas a la fuerza por un poder estatal que arrincona al diferente, si al final se recurre a estereotipos genéricos manidos mil veces, la sensación en este caso, de una corrección bastante simple, no da lugar a encontrar en el producto ningún tipo de resquicio posible a la hora de buscar una trascendencia que le aparte de ciertos convencionalismos ya vistos con demasiada frecuencia con anterioridad.

Valoración 0/5: 2

 

In the Tall Grass

In the Tall Grass nos cuenta como dos hermanos se adentran en un inmenso campo de hierba tras escuchar el grito de auxilio de un niño. Cuando Becky y Cal se encuentran en mitad del campo quedarán atrapados por una fuerza siniestra que rápidamente les desorienta y les separa. Aislados del mundo y sin posibilidad de escapar del control del campo, pronto descubren que lo único peor que estar perdido es ser encontrado.

En un año en donde la producción Netflix estuvo muy presente en el festival In the Tall Grass, film a cargo de un habitual del certamen como es Vincenzo Natali, fue la encargada de inaugurar la presente edición, no es la primera vez que el gigante del streaming adapta a Stephen King, en esta ocasión con un relato escrito a cuatro manos en el año 2012 junto a su hijo Joe Hill, películas como 1922 de Zak Hilditch o El juego de Gerald de Mike Flanagan habían sido aproximaciones al universo del escritor de Maine bastantes aplicadas al contexto de dicho imaginario, In the Tall Grass sigue de alguna manera esa senda de corrección en un film de texturas laberínticas que curiosamente retoma constantes ya vistas en los primeros trabajos del realizador canadiense, concretamente en lo referido a una especie de reverso luminoso de su seminal Cube.

No deja de ser en cierta manera alentador el ver como Netflix está reclutando a directores que con anterioridad habían dejado una interesante impronta en el género fantástico con sus primeros trabajos pero que de alguna manera se habían quedado varados en referencia a seguir mostrando dicho discurso, en apenas unas semanas de diferencia Netflix ha estrenado nuevos trabajos de directores cuyos inicios habían sido tan prometedores como es el caso del propio Vincenzo Natali, Brad Anderson o Jim Mickle, a tal respecto recordemos que el responsable de Cube llevaba desde el año 2013 sin realizar un trabajo para la gran pantalla viviendo hasta la actualidad de alimenticios trabajos televisivos. In the Tall Grass supone pues un regreso en parte afortunado por parte de un realizador que siempre ha mostrado ser un narrador bastante aplicado, para más inri estamos ante un producto de un empaque técnico en referencia a su diseño de producción muy a tener en cuenta con un especial tino en referencia a su composición de encuadre, si una cosa es evidente es la sobrada solvencia de los directores arriba citados en estas líderes. Aun así In the Tall Grass queda algo alejada de ser una película perfecta, especialmente en referencia a esa llamada credibilidad fantástica de como contar una historia y que esta llegue a ser coherente, el estar rompiendo reglas continuamente a través de su narrativa acerca de quien está vivo o muerto, en que tiempo y espacio nos encontramos etc resta una evolución solida al relato direccionado al espectador a cierta confusión que inevitablemente lleva a un desinterés por lo que está presenciando. Con todo In the Tall Grass termina siendo un producto digno y en parte meritorio plagado de interesantes pinceladas expuestas tanto a un nivel genérico como social/familiar que nos devuelve a un autor cuyo supuesto talento es merecedor de no estar enclaustrado durante tanto periodo de tiempo.

Valoración 0/5: 2’5

 

Bloodline

Para Evan (Seann William Scott) la familia es lo más importante. Todo aquel que amenaza con destruir la paz que reina entre él, su mujer y su hijo recién nacido descubre este hecho por las malas. Por desgracia para Evan, las cosas se complican cuando sus tendencias violencias comprometen sus actos, convirtiendo su vida en un baño de sangre.

La ópera prima del estadounidense Henry Jacobson se adentra en la psique de un asesino en serie, a tal respecto una película como Bloodline, que no disimula en ningún momento su condición de slasher aderezado con ligeras pinceladas de humor negro, forma parte de ese grupo de films en donde el relato esta contado desde dentro, o sea desde la perspectiva del propio asesino, aquí bajos los rasgos de un actor como es Seann William Scott tan poco dado a estos papeles, salvando distancias y tono entre otros muchos ejemplos siempre pongo como referencia en estos casos al Maniac de William Lustig. Evidentemente el psicópata que nos muestra Bloodline intenta salirse de la tangente y ser algo peculiar mostrado a través de diversos y algo toscos flashbacks en donde se nos intenta poner al tanto del origen de dicha problemática, la particularidad en esta caso viene en la medida de ver como el asesino en serie no coge a sus víctimas al azar sino que intenta castigar al que él cree merecedor de sus actos, la enfatización del espectador hacia el psycho-killer se erige pues como condición sin ecuanon al ser guiados dentro de un relato en donde  llegados a un determinado punto la similitudes a la serie televisiva Dexter devienen como muy evidentes. De hecho el film de Henry Jacobson tiene el dudoso beneplácito de pese a no ser original intentar al menos ser efectiva, del mismo modo el film está plagado de ligeros formulismos referenciales no solo direccionadas a la conocida serie televisiva sino inspirados en imaginarios surgidos de películas de Brian De Palma o Dario Argento por ejemplo, las referencias sin embargo son expuestas de forma muy  liviana por no decir torpes, tanto como sus previsibles pistas y giros argumentales en una película cuya síntesis queda perfectamente y de forma muy predecible plasmada en su título por aquello de ver como la familia que mata unida permanece inquebrantable en su unión.

Valoración 0/5: 2

 

3 From Hell

Otis, Baby y Spaulding han logrado sobrevivir de alguna manera a una tormenta de balas. Su recuperación «satánica» les lleva directamente a prisión, de donde escapan sin demasiados problemas. Una vez fuera conocerán a un cuarto miembro, Foxy, que comparte sus peculiares virtudes, y con el cual volverán a desatar el caos allá por donde pasan.

En una edición en donde los nombres consagrados en esto del cine fantástico escasearon de una forma muy notoria Rob Zombie fue uno de los pocos autores reconocibles en base a una trayectoria referenciada por parte de los fans del género que estuvo presente en este Sitges 2019, con 3 From Hell vuelve a transitar por manierismos habituales en un ejercicio tan consecuente en lo autoral como algo caprichoso en referencia a no intentar indagar de forma voluntaria fuera de unos lugares y contextos que devienen como extremadamente comunes.

El nuevo trabajo de Rob Zombie tras las cámaras viene a ser el paradigma de la reescritura cinematográfica en base a una radicalidad que en parte se contradice a sí misma, por una parte los mimbres característicos de siempre están muy presentes, como en su anterior 31 son inconfundibles como marca de la casa, con especial atención a lo políticamente incorrecto a modo de una subversiva violencia extrema aplicado todo ello a un contexto social actual, por otro lado tenemos una repetición sistemática de dichas referencias, mirándolo bien 3 From Hell podría ser perfectamente la misma película que The Devil’s Rejects, más que una continuación como tal deviene como un anexo suplementario añadido catorce años después, el problema viene dado en la medida que si analizamos las dos películas como una obra unitaria incluso añadiendo los lugares comunes vistos también en 31 llegamos a un momento en que la repetición de conceptos causa un cierto y lógico agotamiento. Posiblemente Rob Zombie tras ese sumun autoral que es The Lords of Salem haya decidido por voluntad propia quedarse en ese universo que da la impresión de no tener ningún tipo de remedio o solución, transitar por vías de índole infernal ya preconcebidas al ser consiente de no poder trascender más allá del trabajo arriba citado, este posicionamiento no tiene por qué ser algo negativo forzosamente, la película aunque juegue con las cartas marcadas no deja de ser un regreso realizado con cierto brío, su parte final nos remite claramente a retazos del cine de Sam Peckinpah  y en especial a su fundamental Grupo salvaje a modo de un salvaje aquelarre contra la falsa corrección y las buenas maneras, a su modo y en definitiva, un tipo de cine que transita orgulloso a través del dogma cinematográfico entendido como tal, algo que por repetitivo en una trayectoria no deja de tener una valía muy a tener en cuenta en unos tiempo en donde la innovación no ejerce en la mayoría de casos como tal.

Valoración 0/5: 3

 

Fractured

Mientras viajan a través del país, Ray (Worthington), su mujer y su hija hacen una parada en una zona de descanso y la niña tropieza, rompiéndose el brazo. Los tres ponen rumbo al hospital y, tras varias horas de trayecto, por fin logran que su hija sea atendida. Agotado, Ray se queda dormido esperando a los resultados sobre la gravedad de las lesiones. Cuando despierta, nadie del hospital recuerda haber visto a su familia, ni existen datos de que alguna vez hayan ingresado en él.

Otras de las producciones Netflix que este año estuvieron presentes en Sitges fue el último trabajo tras las cámaras de Brad Anderson titulado Fractured, un film que curiosamente y al igual en parte que el In the Tall Grass de Vincenzo Natali viene a ser una aplicada re visitación de tránsitos anteriores orquestados por el propio autor, en este determinado caso Fractured no deja una hija putativa de una de sus cimas creativas como fue aquella pesadilla de tintes kafkianos titulada The Machinist .

Volviendo a incidir en semejanzas no deja de ser una pena que al igual que el canadiense Vincenzo Natali Brad Anderson haya estado estos últimos años recluido en trabajos televisivos de muy poco empaque, un autor tan válido como resulta ser el responsable de Session 9 merece de más oportunidades en el ámbito cinematográfico, Anderson es esa clase de realizadores que una vez concluida su trayectoria y repasando lo que ha sido su filmografía nos daremos cuenta de lo gran y solvente artesano que fue, un sólido narrador con especial buena mano a la hora de indagar en el suspense psicológico. Fractured representa a la perfección dicha tesis, un aplicado y entretenido thriller con inequívocos retazos hitchcockianos, de narrativa juguetona y provista de ligeros apuntes a modo de crítica al sistema sanitario estadounidense, en tal sentido Brad Anderson, con la ayuda de un solvente Sam Worthington, pese a lo manido del material del que dispone le sabe sacar provecho en la medida de saber mantener una narrativa direccionada a mantener la tensión durante prácticamente todo el metraje, a un servidor le gustaría añadir un inciso en lo concerniente a cierto recibimiento excesivamente negativo del film por parte de un nutrido grupo de críticos y espectadores haciendo especial hincapié en cómo han detectado la trampa argumental desde prácticamente el inicio del film señalándolo como una mera repetición de esquemas vistos con demasiada frecuencia con anterioridad, en tal cuestión Fractured es un perfecto paradigma en unos tiempos en donde mayoritariamente analizar películas parece sintetizado en catalogarlas como buenas o malas sin apenas contextualizar la propuesta en cuestión, posiblemente en dicha contextualización del producto Fractured, por mucho que las revelaciones sean predecibles, encuentre su muy válida razón de ser, pues a fin de cuentas en un cierto tipo de cine en donde lo más importante y en parte su razón de ser radica en lo relativo a lo que es su trayecto y no tanto en su destino final como muchos de forma insistente parecen estar empecinados en recalcar en una obra que bien merece ser mirada con una visión algo más ecuánime.

Valoración 0/5: 3

 

Once Upon a Time in London

El hampa británico no se entendería sin las figuras de dos de sus gángsters más importantes: Billy Hill y Jack “Spot” Comer. Once upon a Time in London relata el auge y la caída de ese imperio criminal, que duró tres décadas.

La inauguración de la sección Orbita estuvo a cargo de otro viejo conocido del certamen como es el realizador británico Simon Rumley, el responsable de cintas independientes tan notables como The Living and the Dead o Red White & Blue cambia en esta ocasión de tercio y temática a la hora de presentarnos un fresco histórico gansteril ambientado en los bajos fondos de la capital británica. Once Upon a Time in London arrastra el pesado lastre de no saber medir con ecuanimidad su algo desmedida ambición, dicho de otra manera estamos ante esa clase de productos que quieren abarcar más de lo que en realidad está a su disposición especialmente en lo referido a un nivel presupuestario pero también en lo narrativo de su impronta, hay momentos en lo que uno tiene la sensación de percibir como Simon Rumley que parece tener ciertas urgencias por contar todo y no dejarse nada en el tintero derivando en serios problemas a la hora de estructurar adecuadamente personajes y sub tramas, el tono final es la de cierta intrascendencia y manufacturación por lo confuso y en parte precipitación de su desarrollo poniendo de manifiesto como algunos realizadores se mueven mucho mejor planteando y desarrollando historias de ambivalencias modestas, producciones en su mayoría de cáliz independiente, que en grandes empresas en donde encuentran multitud de dificultades a la hora de poder domarlas con una cierta solvencia.

Valoración 0/5: 1’5

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 4

Sectas y afortunados tránsitos por el fantástico alternativo

En una edición con una nutrida representación de mujeres realizadoras The Other Lamb de la polaca Malgorzata Szumowska nos introducía en un tema tan espinoso como de plena actualidad, posiblemente esto último más en el imaginario friccionado colectivo que en el real, el referido a las sectas de apariencia religiosas en donde por alienación forzada se llegan a someter  a las mujeres, la película nos cuenta como Selah es una chica nacida en el seno de una secta conocida con El Rebaño, sus integrantes, mujeres y niñas, viven en un recinto situado en mitad del bosque dirigidas por un hombre conocido como el Pastor. Selah, a punto de entrar en plena adolescencia comienza a establecer un vínculo con Sarah, una esposa marginada que se muestra cada vez más escéptica con respecto a las directrices del Pastor. Malgorzata Szumowska que ya había mostrado buenas maneras en sus anteriores Body y Mug nos sumerge en esta ocasión en una pesadilla que deviene principalmente como estilística, dicho de otra manera nos encontramos ante un auténtico deleite visual en base a un ejercicio de estilo ciertamente admirable, grandes panorámicas, utilización del sonido como ente perturbador, inspirados encuadres etc, el gran lastre lo encontramos en lo concerniente a su narrativa, está en realidad apenas existe y lo poco que detectamos de ella llega a ser intrascendente, que Malgorzata Szumowska a lo largo de su carrera ha incidido con cierta rebeldía en normas y convicciones sociales es harto evidente, sin embargo en The Other Lamb, cercana a la distopía mental de El cuento de la criada, su acercamiento a cuestiones tales como el heteropatriarcado y el empoderamiento resultan bastante pueriles por no decir previsibles, tanto como las analogías existentes en referencia a la primera menstruación de la protagonista principal y la sangre derramada de los animales por poner solo un ejemplo, metáforas en definitivas muy manidas e hijas putativas de los tiempos del Metoo en lo concerniente a su propia contradicción, un lastre demasiado pesado que no logra disimular su estilismo preciosista.

Otras de las películas a competición en esta jornada fue el nuevo trabajo tras las cámaras del siempre interesante José Luis Torres Leiva, utilizando como título un pasaje de un poema escrito por Cesare Pavese en Vendrá la muerte y tendrá tus ojos vemos como dos mujeres que han compartido toda una vida juntas se ven enfrentadas a la hora de asumir la enfermedad terminal de una de ellas. Este nuevo trabajo del responsable de El cielo, la tierra y la lluvia devino como una de las cimas autorales más altas de las vistas este año en San Sebastián, la osadía del festival en este aspecto es digna de elogio al programar una película de contenido y desarrollo tan poco convencional, evidentemente el tono del relato y la forma de ser en definitiva del cineasta no es un plato para todos los gustos en referencia a su dictado y a un ejercicio que puede llegar a generar cierto agobio para el espectador no predispuesto en estas líderes, Vendrá la muerte y tendrá tus ojos se aleja pues de la pomposidad para adentrarse en cómo cada ser humano se enfrenta a sus propios miedos, o de cómo llegar a poder asumir dicha disyuntiva vital, en el relato escenificado por la llegada de una muerte inminente, cineasta chileno al contrario que por ejemplo el Morir de Fernando Franco con el que guarda más de una similitud argumental se decanta en esta ocasión por situaciones bastantes más sugeridas que explicadas como tales, en cierta manera Vendrá la muerte y tendrá tus ojos es un poema sobre la muerte, o varios dadas sus ramificaciones narrativas, del mismo modo no deja de ser un relato que continuamente está transitando a través de la ensoñación, este da la impresión de estar expuesto a modo de fábula moral acerca del amor y la muerte, su tono por momentos casi fantasmagórico pueden direccionarnos a imaginarios surgidos de la mente de Apichatpong Weerasethakul en base a esas historias en donde sus imágenes y lo que hay detrás de ellas están continuamente dialogando acerca de cómo poder transmitir emociones al espectador.

Si ha habido una sección que ha ido creciendo en interés en estos últimos años dentro del festival esa ha sido sin lugar a dudas Zabaltegi-Tabakalera, la sección más abiertas en contenidos e inevitablemente más variada en temáticas, afortunadamente no se trata de un simple cajón de sastre en donde casi todo puede tener cabida, en ese aspecto cumple a la perfección con una selección de títulos que encuadrados dentro de un apartado guía al espectador sobre qué tipo de títulos se puede llegar a encontrar, dentro de Zabaltegi-Tabakalera este año se pudieron ver una serie de films que a su manera transitan a través de imaginarios fantásticos, de Senegal y con el Gran Premio del Jurado del pasado Festival de Cannes bajo el brazo nos llegó Atlantique de Mati Diop, la película nos cuenta como Ada es una joven de 17 años que está enamorada de Souleimane, un joven trabajador de la construcción. Una noche, Souleimane y sus compañeros desaparecen en el mar. Poco después, regresan en forma de espectros para atormentar a su antiguo capataz que les adeuda una gran cantidad de dinero tomando para ello posesión de las novias que dejaron atrás. Atlantique ubicada en una zona costera de Dakar y desarrollada entre la vigilia y el sueño es una cinta tan interesante en lo que intenta explicar cómo irregular en como lo intenta hacer, tiene la virtud y la originalidad de apartarse del tipo de películas que se mueven de forma convencional por el cine de denuncia social, el relato de Mati Diop anida a través de ello, nos muestra la desazón de una juventud condenada a la pobreza cuya única fuga posible consiste en hacerse a la mar, sin embargo recurre a una especie de lirismo fantástico a la hora de narrar diversas parábolas sobre la inmigración y la pérdida de un ser querido en referencia a la metamorfosis de las jóvenes marcada por la pérdida de esos seres queridos, a tal respecto Dakar nos es mostrada como una ciudad taciturna y fantasmal en donde el océano se traga a los desdichados protagonistas, también hay sitio para exponer diversos retazos de la cultura y folclore local, a tal respecto y al igual que otra película presentada en esta sección como es la notable Zombi Child de Bertrand Bonello su aproximación e indagación temática a la fundamental I Walked with a Zombie de Jacques Tourneur resulta ciertamente interesante, sin embargo el conjunto global deviene como excesivamente heterogéneo en las algo innecesarias idas y venidas de un desarrollo que reclama un atrevimiento formal algo más notorio, con todo en Atlantique en base a esos registros líricos tan bien aprovechados aunque irregulares se percibe una interesante voz autoral muy propia de la cual habrá que estar muy atentos y prestar la debida atención en un futuro.

Como quien no quiere la cosa otras de las películas vistas en la sección Zabaltegi-Tabakalera en la jornada de hoy transitaron por ese otro cine fantástico muy dado en autores no afines al género, el realizador franco-canadiense Denis Côté podría ser perfectamente uno de ellos y su Répertoire des villes disparues sería su visión más cercana de realizar una película de terror, evidentemente el resultado final es bastante Sui géneris siendo una de las propuestas más ambiguas e interesantes del presente curso en lo concerniente a ese género fantástico autoral. En Répertoire des villes disparues que toma solo como punta de partido la novela de Laurence Olivier del mismo título vemos como Simon Dubé muere en un extraño accidente de coche que tiene lugar en un pequeño y remoto pueblo de Quebec de apenas 215 habitantes. Ante tal hecho los habitantes del pueblo procuran no hablar sobre las circunstancias de la tragedia. Mientras la gente trata de digerir la desgracia, una serie de personas desconocidas comienzan a aparecer por el pueblo de forma inesperada. A la hora de buscar alguna aproximación que nos situé por tan peculiar y por momentos hipnótico relato la referencia más cercana la podemos encontrar tanto en la película de Robin Campillo Les revenants como en su posterior traslación a la pequeña pantalla, sin embargo esta coincidencia argumental solo es ejecutada como un punto de partida, Répertoire des villes disparues podría partir de la tesis de como un pueblo comienza a convertirse en algo fantasmagórico, no en relación a ninguna maldición digamos ancestral, por el contrario el elemento social está integrado en el relato de una forma muy sutil, Denis Côté que se vale continuamente del fuera de campo de alguna manera nos habla de la desconfianza al desconocido algo que deriva inevitablemente en xenofobia en la medida hablar acerca de cuerpos olvidados que de una forma inesperada necesitan de ser visibles. Digno de mención en este film de narrativa elíptica que en todo momento sabe situarse a medio camino entre el realismo social y lo sobrenatural es el referido a su tono formal, en unos tiempos en donde el virus Netflix de la digitalización pone en evidencia, especialmente según que visionados en pantalla grande, la autentificación casi artesanal de la imagen cinematográfica como tal está muy presente en Répertoire des villes disparues, la fotografía granulosa en 16mm o la particularidad del uso del sonido en el relato vienen a ser otros añadidos a tener en cuenta de una de las películas más peculiares e indescifrables en el buen sentido de la palabra de este 2019.

Dentro de la sección Perlas en esta jornada el turno recayó en una de las películas patrias más importantes del año, con el merecidísimo Premio del jurado de la sección Un Certain Regard del pasado Festival de Cannes  O que arde supone un paso adelante, sino ya la confirmación definitiva, de uno de los talentos más validos surgidos en estos últimos años en nuestra filmografía. En la película vemos como Amador sale de la prisión tras cumplir condena por haber provocado un incendio. Regresa a su casa, una aldea perdida de las montañas donde volverá a convivir con su madre Benedicta. Sus vidas vuelven a trascurrir a un ritmo sosegado en consonancia con la naturaleza que les rodea hasta que todo cambia cuando un nuevo fuego hace acto de aparición. O que arde se enmarca dentro de ese tipo de cine en donde lo meramente contemplativo es su principal razón de ser, el tono deviene como semidocumental, a tal respecto la fotografía a cargo de Mauro Herce, del cual siempre remito a revisar su monumental trabajo en Dead slow ahead, deviene como clave a la hora de mostrarnos una historia narrada principalmente en base a la imagen, no solo en referencia un hipnótico inicio que parece colindar con lo fantasmagórico sino también en lo referido a ver un modo de vida que da la impresión de estar en vías de extinción, el poder de esas imágenes nos lleva a contemplar la imposibilidad del protagonista principal de poder purgar pecados del pasado, el responsable de Mimosas a través de cierto atavismo parece hablarnos principalmente del regreso y posterior comportamiento a un ámbito escénico concreto, las montañas de Lugo, la imposibilidad de volver a ser aceptado en relación a un relato que incide principalmente en la contemplación rural, a partir de este dictado los matices expuestos son infinitos, hay una frase en la película que podría definir a la perfección su síntesis, en un momento dado la madre de Amador en referencia a la expansión descontrolada de las raíces del eucaliptos le dice a su hijo Si causan sufrimiento es que ellos sufren, a tal respecto pocas veces una realidad antropológica quedo tan bien narrada y retratada por una de las voces de nuestro cine con más personalidad de la actualidad.

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 3

De oscuras trastiendas sociales y metacinematográficas

El segundo largometraje como directora de la alemana Ina Weisse, para un servidor la mejor película a competición este año, vino a representar uno de los puntos álgidos del certamen en referencia a la calidad de las propuestas vistas en esta edición dentro de la sección oficial, en The Audition vemos como Anna (una espléndida Nina Hoss, merecida Concha de Plata a la mejor actriz, que este año hace doblete en papeles que indagan en derivas maternas con la también notable Pelican Blood) enseña violín en una escuela de música para jóvenes talentos en Berlín. En contra del criterio de sus colegas, la profesora aprueba el ingreso de un joven llamado Alexander en el que detecta un notable talento. Le instruye con gran dedicación y afecto, y pronto le dedica más atención que a su propio hijo de diez años provocando una colisión afectiva familiar. En The Audition prácticamente todo esta soterrado, el film de alguna manera se enmarca a través de una narrativa que inevitablemente nos remite al cine de Michael Haneke, sin embargo el tono deviene como bastante más sutil en referencia a su representación, cuestiones tales como la culpa, la insatisfacción personal están muy presente en un trama que hace de la inseguridad (ojo a esa escena premonitoria en el restaurante de la protagonista con su ex pareja y que nos pone sobre aviso de lo que estar por llegar) una patología de la paranoia interna, en este aspecto el notable trabajo de Ina Weisse es ciertamente admirable a la hora de mostrarnos una tensión latente a través de una puesta en escena que nunca llega a eclosionar pero que sin embargo a la larga tendrá unas consecuencias tan inquietantes como desgarradoras. Como certero análisis visto a través de un prisma familiar que indaga en la hondura psicológica The Audition de alguna manera encuentra su mejor virtud en lo extremadamente austera y rigurosa que resulta ser a la hora de circunvalar un entorno determinado a dicho imaginario personal que deviene como quebradizo, la enfermedad mental de la protagonista principal está ligada inevitablemente a un sistema social, cultural y económico que da la impresión de imponer el éxito por encina de cualquier otro tipo de cuestión, el ultimo y magistral plano de la cinta no deja de ser una síntesis perfecta de todo lo que se nos ha explicado con anterioridad, a tal respecto no hay lugar a la hora de emitir juicios sobre según qué actos de los que hemos sido testigos, tampoco diálogos que sobre expliquen la terrible disociación que nos es mostrada.

Otras de la película vistas en esta tercera jornada que competían por la Concha de Oro fue la interesante cinta proveniente de Kazajstán  A Dark-Dark Man del realizador Adilkhan Yerzhanov, película en donde somos testigos de cómo un niño es asesinado en un recóndito pueblo kazajo. El joven detective asignado al caso quiere terminar la investigación cuanto antes al comprobar que policía local al parecer ya ha encontrado al autor. Pero cuando una periodista llega desde la ciudad para informar sobre el caso todo empezara a desmoronarse. En esta quintaesencia del thriller local que es A Dark-Dark Man se parte de inicio de premisas muy conocidas dentro del noir teniendo su principal particularidad en referencia a su ubicación, las áridas e interminables estepas, dicho escenario, omnipresente a lo largo de todo el metraje, juega un papel fundamental  a la hora de presentar un relato que deviene su status quo como bucéfalo, por un lado su inequívoca estructura clásica, un protagonista engullido por una espiral corrupta de la cual quiere desprenderse a modo de redención conforme avanza la trama, también se detecta en el film reminiscencias dialécticas en su narrativa a autores claves del presente como pueden ser por ejemplo Takeshi Kitano o Bong Joon-ho, por otra parte asistimos a un trabajo inequívocamente autoral, en tal sentido a Adilkhan Yerzhanov que tiene tiempo incluso de transitar a través de un humor que parece mirar sin pudor a imaginarios provenientes del cine de Jacques Tati no parece importarle mucho ni el ritmo ni el tempo narrativo de la película, esto puede suponer para el espectador no predispuesto un inconveniente de difícil escollo, al igual que el farragoso día a día de sus protagonistas en A Dark-Dark Man el tiempo parece estar suspendido en un limbo, a tal respecto la mirada del cineasta deviene como clave, de alguna manera la apuesta es arriesgada y por consiguiente digna de elogio, el estilo en esta ocasión siempre quedara situado por delante de convencionalismos genéricos en una cinta de naturaleza atrevida que nos habla principalmente de esa sempiterna colisión adyacente en la inocencia y en una culpabilidad moral casi viral dentro de una sociedad en donde la corrupción anida en un sistema que genera por igual víctimas y verdugos y en donde no parece haber resquicios intermedios posibles como comprueba de forma fatalista el atribulado protagonista del relato.

Después de ganar hace un par de años la Concha de Oro con The Disaster Artist James Franco que nuevamente está detrás y delante de la cámara volvía a San Sebastián con otra cinta que indaga en la trastienda del mundo del cine, Zeroville basada en la novela de Steve Ericsson publicada en 2007 nos sitúa en el año 1969, en dicho escenario somos testigos de las andanzas de Ike Jerome, un estudiante que llega a Hollywood obsesionado con entrar en la industria del cine, paulatinamente al tiempo que va consiguiendo su propósito se va introduciéndose poco a poco en una espiral de sexo y drogas. Zeroville representa ese tipo de películas de difícil catalogación que últimamente el Festival de San Sebastián va incluyendo en su sección oficial a concurso y que de alguna manera intentan salirse de una tangente genérica y estructural existente en la gran mayoría de los films seleccionados, si el pasado año fue la notable In Fabric de Peter Strickland en esta edición dicho reclamo recayó de alguna manera en Zeroville, la pregunta que vendría a colación en este caso sería la referida a que si el fondo justifica los medios, en referencia al film de James Franco indudablemente no pues estamos ante una de los peores trabajos vistos este año en el certamen. Expuesto a modo de pastiche y juego cinéfilo, Zeroville intenta generar una reflexión sobre la cinefilia llevada al límite, un film que empieza por causar una cierta curiosidad por lo insólito de su naturaleza a contra corriente, sin embargo la broma dura bien poco hasta llegar a convertirse en una especie de chiste deslavazado pasado de rosca, imposible de unir con un mínimo de coherencia, el conjunto final deviene con muy poca gracia bordeando por momento lo irritante.

A través de un tono alucinógeno que uno percibe como voluntario Zeroville tiene al menos la particularidad de ampararse en la referencia y devoción cinéfila de su marciano protagonista, las citas y personajes que van desfilando son innumerables, desde Liz Taylor y Montgomery Clift en Un lugar en el sol hasta de George Steven, John Milius, Francis Ford Coppola y su Apocalipsis Now, un joven Spielberg, una trasunta co-protagonista surgida bajo los rasgos de nuestra Soledad Miranda y multitud de transposiciones cinéfilas que van desde La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer hasta el The Holy Mountain de Alejandro Jodorowsky, el mensaje final que viene a ser algo parecido a como el poder del cine es utilizado a modo de materia transformadora de nuestra existencia, curiosamente dicho tratado representa a la perfección el paradigma de cómo pese a la radicalidad del conjunto no significa que forzosamente estemos ante un producto brillante u original, más bien al contrario, la sensación final es la de estar presenciando un chiste sofisticado que en realidad no lo es, eso si la película que ha permanecido oculta desde su rodaje en 2014 gozara en un futuro de ese estatus de obra maldita, de difícil acceso para el gran púbico, tan maldita que tuvo que ser retirada por parte del festival de la sección a concurso por haber tenido un inesperado estreno comercial una semana antes en Rusia.

La odisea de los giles el último trabajo tras las cámaras de Sebastián Borensztein vino a certificar esa clase de películas cuya presencia en festivales de cine como el de San Sebastián no necesita de muchas explicaciones, un tipo de film que da la sensación de no molestar a nadie, tampoco llega a trascender, por fortuna no es tampoco su propósito, de clara textura comercial sin que tal termine sea peyorativo es la clase de trabajos que evoca al espectador a la evasión lúdica, pensándolo bien es de agradecer estos respiros coyunturales entre la omnipresencia de infinidad de propuestas de calado trascendente que suelen poblar los certámenes cinematográficos. La odisea de los giles basada en la novela La noche de la usina nos sitúa en la Provincia de Buenos Aires a fines del año 2001. Un grupo de amigos pierden todo el dinero que había logrado reunir para reflotar una vieja cooperativa agrícola. Al poco tiempo, descubren con asombro como sus ahorros se perdieron por una estafa realizada por un abogado y un gerente de banco que contaban con información necesaria de la crisis financiera que se iba a desencadenar en el país. Puestos al día de la situación el grupo de vecinos decide organizarse y armar un minucioso plan con el objetivo de recuperar lo que les pertenece. El film de Sebastián Borensztein que ha venido a ser la gran apuesta comercial de la temporada para el cine argentino tiene la particularidad de abordad un tema tan espinoso como fue el corralito con bastante ligereza, una película revanchista, por momentos colindando con el slapstick criminal, pero de claro tono buenista y calado agradable en donde se recurre a la consabida hibridación genérica en esta clase de relatos, comedia con giros inesperados posiblemente con alguna que otra caricatura exagerada evitable, momentos puntúales de tragedia y algún que otro ramalazo de épica emocional en un producto que no engaña a nadie en referencia a sus postulados, a tal respecto en todo momento dado su tono bufo y ameno se busca la complicidad del espectador, de alguna manera sin existir tal propósito difícil seria justificar su existencia como tal.

Dentro de ese gran cajón de sastre temático que parece haberse convertido en estos últimos años la sección Perlas y presentada en la Quincena de Realizadores del pasado Festival de Cannes se pudo ver en esta tercera jornada del festival la cinta francesa Alice et le maire de Nicolas Pariser, un relato que nos traslada  a la ciudad de Lyon, el alcalde Paul Théraneau se encuentra en una posición algo delicada, tras pasar 30 años en política se empieza a quedar sin ideas y siente que sufre una especie de vacío existencial. Para superar esta coyuntura decide contratar a una brillante filósofa, la joven Alice Heinmann. Entre ambos se desarrollara un diálogo en el que sus respectivas personalidades se cuestionaran. Alice et le maire es de esas películas que parecen destinadas a la reflexión posterior y que transita a través del ámbito político en referencia a sus diversos idearios, en tal aspecto podríamos catalogar la cinta de Nicolas Pariser como un film en donde por encima de todo predomina una digamos arriesgada apuesta por el realismo llevado hasta las últimas consecuencias con todo lo que ello puede acarrear en lo bueno y lo malo, tiene la cualidad de hacerlo de forma algo original, de echo el relato no deja de ser una especie de continuo y por momentos ameno dialogo en base a reafirmar y cuestionar al mismo tiempo el posicionamientos de sus dos protagonistas principales, unos ajustados Fabrie Luchini y Anaïs Demoustier, en base a la supuesta profundidad de los diálogos, a partir de ahí la idea se percibe como un ejercicio que intenta construir una relación en particular de dos personajes en principio muy opuestos hablando únicamente de política. Posiblemente el gran lastre que un servidor detecta en la película viene dado en la medida de tener la sensación de ver como este temario tan interesante llega a eclipsar la verdadera entidad que se le supone a los personajes, en tal sentidos dichos personajes incluso los más secundarios deben tener sus motivos y se les da cancha a la hora de poder justificarse sin embargo la sensación final es de quedarse de alguna manera en tierra de nadie pese al loable intento de indagar en un temario tan interesante a priori en referencia a su didáctica como complicado de llevar al cine sin llegar a recurrir en los consabidos maniqueísmos.

Como colofón de esta jornada uno de los platos fuertes de la sección Perlas y posiblemente del Festival fue Parasite, el premiado y excelente film de Bong Joon-ho que transita en la ocupación de un determinado espacio escénico a modo de alegoría social, curiosamente una premisa que permite un interesante dialogo interno con otras de las cintas vistas en esta edición como fue la mexicana Mano de obra de David Zonana, en la película que nos ocupa vemos como una familia humilde que están sin trabajo aprovecha la coyuntura de ver como su hijo mayor empieza a dar clases particulares en casa de una familia burguesa, las dos familias, que tienen mucho en común pese a pertenecer a dos mundos totalmente distintos, comienzan a tener una extraña interrelación. Después de un periplo fuera de sus fronteras con trabajos interesantes pero posiblemente demasiado ampulosos como Snow PiercerOkja Bong Joon-ho vuelve a lo que mejor se le da, producciones austeras rodadas en su Corea del Sur natal que inciden en un cine social que no recurre al cliché, a tal respecto Parasite pertenece por derecho propio a ese selecto grupo de obras creadas por su autor como Memories of Murder o Mother. El nuevo trabajo tras las cámaras de Bong Joon-ho tiene la inequívoca virtud de estar sorprendiendo continuamente al espectador, una fábula domestica mostrada a modo de sitcom con retazos a imaginarios de Hitchcock, Buñuel, al The Housemaid de Kim Ki-young o el The Servant de Joseph Losey, con una utilización del espacio fílmico ciertamente admirable Parasite, tan heterodoxa como estimulante sin caer en ningún momento en el esperpento, es una obra inclasificable en el buen sentido de la palabra, al igual que en los anteriores trabajos arriba citados tiene la virtud en como sabe exponer su ambivalencia genérica, partiendo de unas bases que la emparentan al cine fantástico que anida a través del sustrato social en referencia a la alienación de clases, el film sin pertenecer a un género concreto utiliza varios, podemos percibir en el relato como en un principio la comedia negra de tono liviano con la que empieza se va convirtiendo paulatinamente y a raíz de la subsistencia de sus protagonistas en algo que anida a través del drama familiar, la monstruosa parábola social que nos es mostrada y con la que se cierra el film sin embargo podría pertenecer perfectamente al cine de terror en esta historia de connotaciones laberínticas acerca de oprimidos y opresores, todos ellos trasuntos de una sociedad que parece abocada a la propia autodestrucción.

Peter Strickland, presencia y Q&A en Terror Molins de «Berberian Sound Studio»

Sessión retrospectiva leitmotiv La Mirada Surrealista

Entre las numerosas actividades de esta 38.ª edición, destaca con fuerza la proyección especial del film británico BERBERIAN SOUND STUDIO (2012), incluido en la retrospectiva «La mirada surrealista». Esta sesión se celebrará el viernes 15 de noviembre a las 19,45h y será presentada, nada más y nada menos, que por su propio director y guionista: el prestigioso Peter Strickland. En solo siete años, BERBERIAN SOUND STUDIO se ha convertido en todo un título de culto dentro del género, generando numerosos incondicionales en todo el planeta. El cineasta inglés, uno de los grandes invitados de esta edición del Terror Molins, también protagonizará un debate posterior con los asistentes a la proyección, mediante un Q&A que se prevé fascinante. Strickland es uno de los cineastas analizados en el libro «La mirada surrealista», la nueva publicación oficial del festival. Es un gran honor dar la bienvenida a nuestro festival a uno de los cineastas más interesantes del cine actual.

Título original: Berberian Sound Studio
Año: 2012
Duración: 92 min.
País: Reino Unido
Dirección: Peter Strickland
Guion: Peter Strickland
Música: Broadcast
Fotografía: Nicholas D. Knowland
Reparto: Toby Jones, Tonia Sotiropoulou, Cosimo Fusco, Susanna Cappellaro, Layla Amir, Eugenia Caruso, Hilda Péter, Chiara D’Anna, Katalin Ladik, Guido Adorni, Lara Parmiani, Antonio Mancino, Suzy Kendall, Salvatore LI Causi, Fatma Mohamed, Zsuzsanna Buksi
Productora: Illuminations Films / Warp X

Sinopsis: En la década de los setenta, el Berberian Sound Studio fue el estudio de postproducción de sonido más barato y sórdido de toda Italia; por él pasaron las películas más perturbadoras. Gilderoy, un tímido ingeniero inglés experto en sonido, viaja a Italia para encargarse de mezclar el último «giallo» de Santini, el gran maestro del cine de intriga, pero pronto se verá atrapado en un mundo prohibido poblado por actores maniáticos, donde los caprichos artísticos y la burocracia más absurda marcan el día a día.

Premios
2012: Festival de Locarno: Sección oficial de largometrajes a concurso
2012: Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso
2012: British Independent Film Awards: Mejor director y mejor actor (Toby Jones)
2013: BAFICI: Mejor película

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 2

Encrucijadas maternas y atrincheramiento histórico social

En este recién estrenado otoño han surgido dos películas con la ciencia ficción y la carrera espacial de fondo en donde se han tratado complejas relaciones y vínculos parento-filial, si en la magnífica Ad Astra de James Gray se incide en una ruptura no afectiva dependiente entre un padre y un hijo en Proxima de la realizadora francesa  Alice Winocour se transita a través de las dificultades emocionales de una mujer a la hora de delimitar las fronteras existentes entre su responsabilidad materna y su carrera profesional, la semejanza entre ambas cintas sin embargo las encontramos tan solo con el punto de partida arriba citado, si en el film del responsable de The Lost City of Z la ciencia ficción deviene como fundamental en un relato que mira sin complejos al El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad en Proxima el elemento genérico no deja de ser algo parecido a una excusa argumental a la hora de desarrollar un discurso que transita a través de tintes existencialista/conflictivo, en la historia vemos como Sarah (una notable Eva Green en una edición en donde las interpretaciones femeninas fueron de un nivel muy alto) es una astronauta de origen francés que se integra en base a un duro entrenamiento en la Agencia Espacial Europea. Ella la única mujer dentro del exigente programa. Vive sola con su hija de siete años Stella. Sarah se siente culpable por no poder pasar más tiempo con su hija. Cuando Sarah es elegida para formar parte de la tripulación de una misión espacial de un año de duración llamada Proxima, se produce un conflicto moral en la relación entre madre e hija.

Proxima nos habla de un dilema interno, una íntima radiografía de una dificultad laboral y doméstica, dicha encrucijada moral esta relatada de una forma ciertamente pausada en la medida de poder ofrecernos un lienzo tan detallista como austero, no estamos ante un film de narrativa lenta como puede parecer en un primer instante sino más bien profundo. De un tonó tan realista que por momentos se acerca al trazo documental el tercer trabajo tras las cámaras de Alice Winocour tiene la virtud de saber indagar con cierto aplomo a través de un retrato y un universo plenamente femenino sin que este llegue a estar acoplado forzosamente a ningún tipo de militarismo de género, algo que hoy en día y viendo las coyunturas sociales actuales aplicadas al arte es ciertamente digno de elogio.

Otras de las películas encuadradas dentro de la sección oficial a concurso que se pudieron ver en esta segunda jornada del festival fue la cinta mexicana Mano de obra, film en donde vemos como un grupo de albañiles trabajan construyendo una lujosa casa situada en las inmediaciones de la Ciudad de México. Tras la muerte en un accidente laboral del hermano de uno de los obreros, este se entera que su cuñada, ahora viuda, no recibirá ningún tipo de indemnización por parte del dueño de la casa. El grupo de obreros buscará justicia por la nula compensación recibida por parte del dueño de la casa. En una edición en donde han predominado trabajos que incidían en la desigualdad social como por ejemplo las notables Parasite de Bong Joon-ho o Atlantique de Mati Diop la opera prima del mejicano David Zonana Mano de obra, deviene como una milimétrica alegoría de una desesperación sin vías de solución, no solo se limita a retratar en un claro formato realite una desigualdad que deriva en abuso y posterior revancha sino que se ampara a través de metáforas reducidas ubicadas en un escenario de clara estructura minimalista en una historia circular que de una forma atroz siempre nos devuelve al punto de origen, de alguna manera Mano de obra mediante una acertada y meritoria economía de medios viene a representar el reverso políticamente incorrecto del cine social perpetrado por Kenneth Loach, el cine de ambos autores se sustenta a través de mostrarnos la degradación de tratados sociales, sin embargo la rigurosidad y austeridad formal con una especial incidencia en el plano secuencia de Mano de obra se distancia afortunadamente del tremendismo del veterano realizador británico a la hora de intentar construir unas narrativas morales que no pretenden en ningún momento incidir en el subrayado que intenta aleccionar a través de una injusticia social, David Zonana se decanta en aplicar diversas metáfora de claro índole contradictorias direccionada para la ocasión hacia un escepticismo que la deriva por momentos al cine de Buñuel por aquello de encontrar en la más absoluta marginalidad parábolas que anidan a través de la picaresca más descarnada. Inexplicablemente el film de David Zonana no tuvo presencia en el palmarés de festival, una ocasión perdida en este aspecto a la hora de reivindicar una de las obras más arriesgadas y sorprendentes de las vistas este año dentro de la sección oficial.

La segunda cinta española presentada a concurso al igual que el film de Alejandro Amenabar nos sitúa en medio del conflicto de la Guerra civil española, La trinchera infinita, cinta que vino a certificar como los autores de Loreak y Handía Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga van perfeccionado sus films es indiscutiblemente su mejor trabajo realizado hasta la fecha, la historia vuelve a situarnos en los inicios de la Guerra Civil, en un pequeño pueblo andaluz Higinio y Rosa son una pareja de recién casados (unos competentes Antonio de la Torre y Belén Cuesta), el un republicano que al verse amenazado tendrá que buscar un refugio que le salve de una muerte que parece segura, con ayuda de su mujer decidirá utilizar un agujero cavado en su propia casa como escondite provisional, un encierro que sin embargo se prolongará durante más de 30 años. Curiosamente la narrativa de La trinchera infinita tiene un inicio que poco tiene que ver con prácticamente lo que será su desarrollo posterior, un comienzo tan tenso como dinámico en modo escénico, dicha tensión y angustia estarán presente a lo largo del todo el metraje aunque su representación en la pantalla se volverá inevitablemente más minimalista en base a que estaremos presenciando la triste odisea de un recluido, un encerramiento que deviene tan físico como mental, a tal respecto La trinchera infinita coge como base y referencia para que nos hagamos una idea el concepto ya visto en el segmento The Pianist de Roman Polanski, aquel en donde vemos al protagonista recluido de manera clandestina en un apartamento de Varsovia durante un largo periodo de tiempo ante la invasión nazi.

La trinchera infinita que se ve algo lastrada por una duración algo excesiva sin embargo parte de la dificultad de mostrarnos 30 años de la vida de una persona, su mirada al ser subjetiva será la que nos guie en referencia a una existencia que deviene en sombras. Posiblemente una de las mayores virtudes de este drama sobre el miedo y su consiguiente y forzada alienación la encontremos en la medida de presenciar cómo no se utiliza en ningún momento su trasfondo histórico político de una manera digamos frívola en base a simbolismos que hubieran desvirtuado la génesis principal de un relato que nos muestra con cierto aplomo las trágicas consecuencias que se derivan de la pérdida de la libertad.

Tres años después de presentar Your Name Makoto Shinkai volvía a San Sebastián para presentar su último trabajo como director, en Weathering With You el director nipón vuelve de alguna manera a repetir esquemas ya vistos en anteriores películas suyas, en cierta manera es como si se hubiera ideado un relato pensado para satisfacer a los espectadores que quedaron encandilados con su anterior filme. Weathering With You a través de un romance adolescente con elementos sobrenaturales nos explica como un estudiante de secundaria que se muda a Tokio. Allí conocerá a una joven llamada Akina Amano, una chica con el misterioso poder de poder manipular y controlar el clima a su antojo no sin padecer graves consecuencias ante tal acto. La historia que nos cuenta Makoto Shinkai vuelve a transitar a través de un particular e inequívoco imaginario propio, en cierta manera aquello del dominio de un estilo concreto queda bastante patente en el film, posiblemente el problema venga dado en la medida de ver como el listón estaba demasiado alto, en tal medida es evidente que Weathering With You pese a poseer una narración algo más depurada con respecto a anteriores trabajos de su autor adolece de una cohesión narrativa que si detectábamos en su anterior trabajo, el cine de Makoto Shinkai siempre se ha estructurado en base a un temario formado por dialécticas que transitan a través de la amistad, la aventura urbana, el romance o la diferencias entre clases sociales, en este último trabajo y en plena era Greta Thunberg además se presta especial atención casi a modo de leitmotiv a la crisis medioambiental, son tantas las vías y personajes en el relato que llegados a un punto Makoto Shinkai da la impresión de perder un poco el rumbo a la hora de indagar con profundidad en algunas de dichas ramificaciones temáticas, algo que de manera puntual hace que el espectador pueda perder algo de interés en un producto que en cierta manera resulta ser todo lo que prometía ser, pero absolutamente nada más, con todo aquí entraríamos en ese eterno dilema de saber contextualizar de una forma adecuada una obra en apariencia algo menor por parte de uno de los autores más validos e importantes de la actual animación japonesa.

La película de la jornada proveniente de la sección Perlas vino de la mano de Steven Soderbergh con The Laundromat, el director estadounidense que hace ya algún tiempo declaro su intención de abandonar el mundo del cine sigue afortunadamente sin cumplir su palabra, posiblemente en la extensa filmografía de Soderbergh no encontremos ninguna obra maestra pero del mismo modo raro será en mayor o menor medida que algunas de sus películas carezcan de interés, últimamente al responsable de Sex, Lies and Videotape le ha dado por la experimentación de formatos y géneros, Unsane, High Flying Bird por poner los últimos ejemplos. Algo ciertamente admirable en un autor con un bagaje tan largo. Pensándolo bien la carrera de Soderbergh siempre se ha regido por el no encasillamiento de estructuras preconcebidas solo que ahora dicha tendencia no muestra disimulo alguno a la hora de ser llevada a la práctica, The Laundromat no es un film que se base en la experimentación como tal sin embargo es un producto que al menos intenta ser original en lo referente a su dictado. La película basada en hechos reales transita a través de los llamados «papeles de Panamá», un escándalo que salió a la luz a raíz de una investigación periodística en el año 2017 en la que tras un filtración de un despacho de abogados se desveló que importantes personalidad mundiales tenían patrimonio no declarado en bancos de Panamá a modo de paraíso fiscal.

Un servidor sin llegar a ser un entendido en finanzas llega a comprender perfectamente como la película nos dice que el sistema financiero es una podredumbre, de raíz irónica pero también pedagógica The Laundromat tiene la virtud de ser tan liviana y entretenida como didáctica utilizando el camino de la sátira en vez del consabido drama político, a tal respecto Steven Soderbergh  llega a emplear una vasta infinidad de herramientas cinematográficas que están a su disposición para denunciar la avaricia de la cual se sustenta del sistema capitalista actual, llegados a un punto poco importa tener una sensación final de intrascendencia y cierta indulgencia debido a un tono que en varios momentos roza lo caricaturesco, lo importante en este caso más que la finalidad en sí misma es un trayecto que curiosamente deviene como ameno, aquel que queda a medio camino entre la comedia y la tragedia, esta última expuesta solo entre bastidores, a la hora de relatarnos un hecho ciertamente doloroso.

 

Pere Portabella recibirá el Giraldillo de Honor del Festival de Cine Europeo de Sevilla

El Festival reconoce la magnífica trayectoria del cineasta catalán, un nombre clave del cine español en su labor de productor de clásicos como ‘Viridiana’, ‘Los golfos’ y ‘El cochecito’, y director de una filmografía poética y rompedora en la que destacan títulos como ‘Vampir-Cuadecuc’, ‘Die Stille vor Bach (El silencio antes de Bach)’ y ‘El sopar (1974-2018)’.

El Festival de Sevilla ha anunciado el ganador del Giraldillo de Honor de su 16 edición, el director Pere Portabella. El certamen ha decidido otorgar su premio honorífico a esta figura clave del cine español, un realizador, guionista y productor que, durante más de 60 años, ha cabalgado entre la vanguardia artística y la militancia política para convertirse en un imprescindible de nuestra historia cinematográfica.

Portabella (Barcelona, 1929) es un autor fuera de toda convención que ha desarrollado una obra en paralelo a su propia biografía, la de un creador libre, forjado en la lucha antifranquista, parlamentario y senador a lo largo de décadas y, a la vez, productor de algunos filmes esenciales de nuestra cinematografía, como ‘Viridiana‘, de Buñuel, ‘El cochecito’, de Marco Ferreri y con guion del mítico Rafael Azcona, y ‘Los golfos‘, de Carlos Saura. Clásicos que se proyectarán en copias restauradas durante el Festival junto con tres grandes películas de su autoría.

En constante diálogo con otras artes como la música y la pintura, el de Portabella es un cine visionario, adelantado a su tiempo y transgresor, que transita entre el surrealismo, la verdad documental y la poesía. Así lo demuestran títulos como ‘Vampir- Cuadecuc‘ (1971), ‘Die Stille vor Bach (El silencio antes de Bach)’ (2007) y ‘El sopar (1974-2018)’ que también se podrán ver en esta edición.

https://youtu.be/wmzYUq2Jwl8

Crónica Festival de San Sebastián 2019. Día 1

Asentamiento coyuntural

Del 20 al 28 de septiembre tuvo lugar la 67 edición del Festival de San Sebastián, una nueva edición del veterano certamen donostiarra que puso de manifiesto una consolidación del modelo liderado en estos últimos años por el equipo capitaneado por José Luis Rebordinos. A la hora de hacer un balance general de esta pasada edición esta pasa en parte por admitir un mal endémico de difícil solución que viene arrastrando el certamen durante bastante tiempo, el estar en la cola en referencia a su catalogación de festival de clase A con respecto a sus semejantes, dicha coyuntura ha propiciado que San Sebastián siempre haya adolecido de una estabilidad a la hora de programar una sección oficial a concurso demasiada supeditada a encontrar limitados resquicios en la medida de contraprogramar con ciertas garantías a otros certámenes, por fortuna el Zinemaldia parece haber encontrado en estos últimos años una vía algo alternativa a la hora de tener cierta legitimidad en encontrar contenidos interesantes provenientes del Festival de Toronto, posiblemente no es la más perfecta solución pero si la única posible ha día de hoy y seguramente en el futuro.

Como certamen de claro índole popular San Sebastián pasa por la aceptación de esta coyuntura que deviene casi como ineludible, llegados a este punto el muy evidente salto cualitativo existente entre la sección oficial y las secciones paralelas se percibe como muy notorio en referencia a su calidad, dicho de otro modo el mejor cine y en parte el más coherente provine de apartados tan bien estructurados como Horizontes Latinos, Zabaltegi, New Directors y evidentemente Perlas, secciones asentadas y bien direccionadas a la hora de guiar a público y prensa sobre qué tipo de cine va a visionar. Mención aparte y ciertamente digno de elogio es la labor del festival en referencia a las retrospectivas y sus respectivas publicaciones, la de este año dedicada al realizador mexicano Roberto Gavaldón cumplió con creces esa labor hoy casi extinta y tan pedagógica que han de asumir casi por obligatoriedad los certámenes cinematográficos en la medida de direccionar una mirada a cinematografías ya pretéritas.

A continuación y como viene siendo habitual en estos ultimo años dentro del portal iremos desgranando a modo de crónica diaria todo lo más importante visto en esta 67 edición del Festival de San Sebastián.

 

Día 1, de memorias histórico social y purgatorios estilísticos

Blackbird remake de la cinta danesa Stille hjerte fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a esta nueva edición del Zinemaldia en lo referente a la sección oficial a concurso, en el nuevo film de un autor tan todoterreno como es Roger Michell vemos como una mujer bajo los rasgos interpretativos de Susan Sarandon sufre esclerosis lateral amiotrófica en fase terminal decide voluntariamente acabar con su sufrimiento por medio de la eutanasia con la ayuda y aprobación de su marido. Sin embargo tal decisión traerá una serie de conflictos familiares pasados que parecían estar enterrados. Blackbird en base a un espacio escénico que parece remitirnos al teatro clásico podría catalogarse como una especie de continuación familiar y algo más dramatizada de aquel Peter’s Friends de Kenneth Branagh estructurado a modo de relato coral ubicado en las consabidas comidas familiares, campo abonado este a discusiones grupales que fuerzan mediante un trazo muy poco sutil un lucimiento actoral que termina deviniendo como previsible pues a fin de cuentas en Blackbird pese a su indudable corrección todo parece estar impregnado en base a una manipulación emotiva direccionada al espectador poco prevenido en estas líderes, algo que termina anulando cualquier tipo de inquietud autoral por parte del responsable de Notting Hill, en su lugar asistimos a una representación algo manida sobre la eutanasia dentro del seno de una familia acomodada de clase media en donde predomina por encima de cualquier otro activo el lucimiento actoral orquestado para la ocasión en base a figuras que devienen como estereotípicas, lástima que un tema tan delicado y complejo de cierta sensación de transitar en lo concerniente a la no originalidad a través de carriles narrativos muy preestablecidos, como consuelo nos queda que al menos Roger Michell tiene el detalle de no caer ni en la militancia ni en el tremendismo dramático alternado con una ligera lucidez momentos de reflexión emocional con otros en donde un humor algo desinhibido liberan un trazo que en gran parte del metraje se vislumbra como excesivamente calculado.

La segunda película a competición de esta primera jornada del Zinemaldia fue la esperada cinta española Mientras dure la guerra, trabajo en donde el hoy algo denostado Alejandro Amenábar vuelve después de varios años a rodar en territorio patrio, lo hace a través de una mirada histórica ubicada en el verano del año 1936 durante los primeros días de la Guerra Civil española, relato que nos es ofrecido a través del posicionamiento y la perspectiva del filósofo vasco Miguel de Unamuno ante el conflicto que se avecina, una determinación que en un primer momento decide al apoyar públicamente una sublevación militar que promete traer orden a la convulsa situación del país, dicha mirada nos es expuesta a modo de mosaico provisto de personajes que devienen ciertamente como arquetípicos, ellos de alguna manera representan en la cinta el imperecedero estigma de las dos Españas ya muy visibles en los preámbulo de la Guerra Civil, por un lado la ambivalencia y vaivenes ideológicos según se desarrolla los acontecimiento de Miguel de Unamuno, por otro los a entender de un servidos algo caricaturizados y por momentos grotescos Franco y Millán Astray, personajes que nos dictan una confrontación moral e ideológica de difícil solución. De algún modo el nuevo trabajo tras las cámaras del responsable de Tesis se sitúa en un territorio que da la impresión de buscar en todo momento una neutralidad que de alguna manera parece condenada a mutar en conciliación, a tal respecto posiblemente el mayor activo de Mientras dure la guerra radique en la puesta en contexto de dicho discurso, afortunadamente desprovisto de maniqueos coyunturales y grandilocuencia pueril, el resultado final se atisba como un  esforzado retrato de reversos sociales e ideológicos tanto del pasado como del presente, algunos mejor expuesto que otros pero cuya actitud final se sitúa pese a ciertas aristas muy por encima de los últimos trabajos realizados por Alejandro Amenábar.

Dentro de ese cajón de sastre de películas que podríamos denominar como importantes vistas en otros certámenes la sección Perlas abrió este año el fuego con Seberg, funcional biopic que nos muestra un periodo temporal en que la actriz francesa e icono estético y cultural de los 60 Jean Seberg  se vio envuelta en el tumultuoso movimiento por los derechos civiles a finales de dicha década en Los Ángeles, su relación con el activista de los derechos civiles Hakim Jamal la convirtió en un blanco perfecto por parte del FBI a la hora de interrumpir y desacreditar el movimiento del Black Power. La cinta dirigida por el australiano Benedict Andrews alcanzo el nivel cualitativo más bajo visto este año dentro de la sección Perlas, posiblemente un servidor piensa que su inclusión en San Sebastián vino supeditada por la presencia de Kristen Stewart en la alfombra roja en el certamen donostiarra. Seberg con una sensación muy notoria a telefilm intranscendente es de esos trabajos que amparándose en una muy interesante coartada cinéfila desaprovecha por completo los mimbres e ideas prometedoras de las que parte, ya no en referencia a centrarse en un escueto periodo temporal sino en no saber adecuar equitativamente un material que en un principio daba para bastante más que el pasa de puntillas sobre varias narrativas que no terminan de ensamblarse de manera correcta mediante una esforzada obsesión por una verosimilitud de dudosa ejecución, a tal respecto un servidor hubiera preferido un retrato algo más personificado de una figura que resulto ser tan vulnerable como lo fue Jean Seberg, los arquetípicos personajes agentes del FBI,  las tensiones raciales de la época o una confusa militancia feminista lastran de convencionalismos una propuesta que seguramente habría salido ganando si se hubiera centrado en un retrato algo más unitario, con solo escarbar con algo más de profundidad en el turbulento episodio del rodaje de la Saint Joan de Otto Preminger ya se hubiera justificado el intento.

De Francia y con el Premio del Jurado otorgado en el pasado Festival de Cannes en su haber nos llegó Les Misérables de Ladj Ly, película que nos sitúa en el año 1993 a través de las vivencias de una brigada anticriminal compuesta por tres personajes que han de operar en la problemática zona de Montfermeil. Les Misérables que evidentemente no adapta la obra de Victor Hugo pero sí que en parte esta inspirada podría situarse formalmente a medio camino entre la magnífica Ley 627 de Bertrand Tavernier, la no menos notable Training Day de Antoine Fuqua o incluso El odio de Matthieu Kassovitz . Con una narrativa contada casi en tiempo real el nuevo trabajo del responsable del curiosísimo documental À voix haute – La force de la parole contornea a través del film de denuncia social contado casi a modo de falso documental, de forma involuntaria o no el film de Ladj Ly que parece hablarnos básicamente de un hostigamiento en un lugar aislado y marginal parece sentirse bastante más cómodo en el espectáculo de la confrontación policial delictiva que en la indagación de una problemática social de denuncia o discurso político, dicha disyuntiva tiende a contrarrestar un supuesto mensaje o dictado moral, sin embargo los beneficios de este aplicado ejercicio vendrá en la medida de saber crear con inusitada soltura un clima en base a un ritmo narrativo bien direccionado a curiosamente una evasión fílmica que entra en continua confrontación con una supuesta credibilidad a la hora de retratar el conflictivo extrarradio parisino. De una visualización poderosa Les Misérables solo parece hacer aguas en un tercer acto en donde se da pie al subrayado moral, un mal menor para una cinta que se erige en uno de los más enérgicos thrillers policiales en lo que llevamos de año.

Una de las películas dentro de la sección Perlas que mayor expectación habían levantado este año fue el nuevo trabajo de Robert Eggers The Lighthouse (Premio FIPRESCI de la Quincena de realizadores en el pasado festival de Cannes), tras el éxito de su opera prima The Witch el realizador estadounidense da un paso adelante en eso tan complicado en el mundo del cine que es superar expectativas con un segundo trabajo, a tal respecto The Lighthouse cumple a la perfección con dicho tratado a través de una pieza cinematográfica que deviene como un apabullante e hipnótico ejercicio de estilo que rehúye cualquier tipo de tendencias liquidas dentro del actual cine de género fantástico para ofrecernos casi una pieza de orfebrería en base a la construcción de un propio lenguaje autoral. Ambientada a finales del siglo XIX en un único escenario y dos únicos personajes (sobresalientes una vez más Willem Dafoe y Robert Pattinson en un duelo descarnado a través de dos masculinidades bien distintas) The Lighthouse nos cuenta un infernal purgatorio a modo de drama de época de tendencias shakespeareanas malsanas, un tipo de cine que muy posiblemente los puristas del género fantástico acusen erróneamente de ser demasiado pretenciosa en referencia a su dictado. Que la imagen como tal vaya siempre por delante de la narrativa más que un déficit tiene que ser un beneficio si está bien aplicado, a tal respecto Robert Eggers evoca a clásicos autores como Murnau, Stanley Kubrick o incluso Béla Tarr aderezado con ligeros tonos proveniente de imaginarios propios de Melville, Lovecraft o Poe, referencias que tan solo como punto de inspiración estética en una propuesta de atmósfera ominosa que rozando lo experimental queda situado entre un sucio realismo desvirtuado y lo pesadillesco en base a la creación a modo de lienzo tenebrista de imágenes de impacto en dónde el crescendo narrativo deviene como un inquietante caldo de cultivo a la hora de mostrar una degradación moral y física. The Lighthouse termina convirtiéndose por méritos propios como una de las propuestas más radicales y fascinantes de los últimos años en un trabajo en el que volveremos de forma algo más detenida con motivo de su proximo estreno comercial.

Como colofón de esta primera jornada y con motivo del merecido homenaje al realizador de origen griego Costa-Gavras se pudo ver su último trabajo tras las cámaras titulado Adults in the Room, adaptación del libro escrito por el ex-Ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis durante la crisis griega del año 2015. Adults in the Room viene a ser una vuelta de tuerca algo deslucida de las constantes temáticas que mejor ha sabido manejar el responsable de Music Box años atrás, si en trabajos anteriores como por ejemplo Z., État de siège o Missing Costa-Gavras hacía gala de un tipo de cine comprometido políticamente ciertamente admirable en forma y fondo en Adults in the Room dicha cualidades temáticas se ven bastantes deslucidas en la medida de exponer un relato de mensaje bastante unitario, de alguna manera es como si el director de origen griego le comprara sin apenas pestañear el discurso a Yanis Varoufakis sin detenerse a explorar una posible confrontación ideológica a través de una mirada digamos neutra, no se trata de dictar un posicionamiento positivo o negativo de dos entidades pero si de intentar homologar tendencias de una forma algo más ecuánime, dicha aseveración no significa forzosamente que estemos ante una historia de tintes militantes pero si de una mirada que deviene como unidireccional y algo manipuladora y por lo tanto deslucida en su conjunto final. Lo que cuenta Adults in the Room en parte es interesante aunque no tanto en la manera en cómo lo hace, la sensación final es estar ante un relato plagado de un simplismo populista que transita peligrosamente en lo maniqueo, una búsqueda forzada a través de un ejercicio de empatía que siempre parece bordear la propaganda, de poco sirve que el film levante el vuelo en su tramo final en base a una teatralización del conflicto a modo de sátira que atesora algo de originalidad, el trazo de brocha gorda exhibido en los anteriores cien minutos terminan siendo un lastre de muy difícil escoyo para el espectador.

La alfombra roja de Sitges 2019, a punto para dar la bienvenida a las estrellas del fantástico

Los invitados del Festival desfilarán por 20 red carpets y participarán en los Sitges Encounters de la Carpa Noray en el Hotel Meliá Sitges. El Festival también rendirá homenaje a ocho figuras destacadas del cine fantástico y entregará el Gran Premio Honorífico a Sam Neill y el Premio Honorífico a toda una carrera a Luis Gasca

Directores como Vincenzo Natali, Pupi Avati o Gerardo Herrero, actores como Sam Neill, Patrick Wilson, Maribel Verdú, Aaron Paul y Nikolaj Coster-Waldau, o encuentros únicos con Asia Argento, Glen Danzig o Charles Band, son solo algunos de los nombres destacados que estarán en el centro de todas las miradas durante once días en la sede del Festival. El Hotel Meliá Sitges será el escenario principal por donde directoras y directores, actrices y actores, y profesionales de la industria protagonizarán las 20 red carpets, los Sitges Encounters y una decena de homenajes que tiene preparados el Festival para su 52ª edición.


Jueves, 3 de octubre

17:30h – RED CARPET – Inauguración – IN THE TALL GRASS (EN LA HIERBA ALTA). Vincenzo Natali (director), Patrick Wilson (actor), Steve Hoban (productor). REALITY. Alex Ibáñez (director), Lydia Bosch (actriz)

+ Premio Màquina del Temps. Patrick Wilson (actor)

+ Jurado Oficial Fantàstic: Anurag Kashyap (director), Alan Jones (crítico y escritor especializado en fantástico), Mary Jo Markey (montadora), Nancy Bishop (directora de casting)


Viernes, 4 de octubre

15.45h – RED CARPET – SUICIDE TOURIST. Jonas Alexander Arnby (director), Nikolaj Coster-Waldau (actor), Rasmus Birch (guionista), Niels Thastum (director de fotografía), Mikkel Hess (compositor), Eva Jakobsen (productora), Katrin Pors (productora)

17h – SITGES ENCOUNTERS – Glenn Danzig (músico y director)

20.00h – RED CARPET – THE LODGE. Severin Fiala (director), Veronika Franz (directora)

22.15h – RED CARPET – PARADISE HILLS. Alice Waddington (directora), Adrián Guerra (productor), Núria Valls (productora)


Sábado, 5 de octubre

17h – SITGES ENCOUNTERS – Charles Band (director, guionista y productor)

19.45h – RED CARPET – VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN. Aritz Moreno (director), Juan Gordon (productor), Merry Colomer (productora), Leire Apellániz (productora), Belén Cuesta (actriz), Javier Botet (actor), Luis Tosar (actor), Ernesto Alterio (actor), Macarena Garcia (actriz), Javier Godino (actor), Stéphane Mangin (actriz), Pilar Benito (productora executiva)

00.30h – RED CARPET – Charles Band + RABID. Jen Soska (directora), Silvia Soska (directora) + INFECCIÓN. Flavio Pedota (director), Rubén Guevara (actor), Eduardo R. Servello (director de fotografía), Francisco Bugallo (diseño de producción) + SHED OF THE DEAD. Nick Lean (productor) + LOVE BITE. Charles De Lauzirika (director), Carlee Baker (actriz)

+ Premio Màquina del Temps. Charles Band (director, guionista y productor)


Domingo, 6 de octubre

11.30h – SITGES ENCOUNTERS – Asia Argento (directora y actriz)

13.30h – RED CARPET – Pupi Avati + THE NEST. Roberto De Feo (director), Edoardo Rossi (actor), Francesca Cavallin (actriz), Justin Korovkin (actor), Ginevra Francesconi (actriz), Gabriele Falseta (actor), Davide Novelli (productor)

+ Premio Nosferatu. Pupi Avati (director)

18.15h – RED CARPET – THE ROOM. Christian Volckman (director), Olga Kurylenko (actriz)

22.15h – RED CARPET – GALA MÉLIÈS – Asia Argento + LUX AETERNA. Gaspar Noé (director)  

+ Méliès Career Award. Asia Argento (actriz y directora)


Lunes, 7 de octubre

18.00h – RED CARPET – Javier Botet + NORMAN. Gigi Romero (directora) + AMIGO. Óscar Martin (director), Elena Muñoz (productora), Javier Botet (actor), David Pareja (actor)

+ Premio Màquina del Temps. Javier Botet (actor)

19.45h – RED CARPET – Maribel Verdú + EL ASESINO DE LOS CAPRICHOS. Gerardo Herrero (director), Mariela Besuievsky (productora), Maribel Verdú (actriz), Aura Garrido (actriz), Daniel Grao (actor)

+ Premio Màquina del Temps. Maribel Verdú (actriz)


Martes, 8 de octubre

20.15h – RED CARPET EL HOYO. Galder Gaztelu-Urrutia (director), Ivan Massagué (actor), Antonia San Juan (actriz), Emilio Buale (actor), David Matamoros (productor), Carlos Juárez (productor), Ángeles Hernández (productora), Raquel Perea (productora)


Miércoles, 9 de octubre

14.00h – RED CARPET – HER BLUE SKY. Tatsuyuki Nagai (director), Mari Okada (guionista), Masayoshi Tanaka (diseño de personajes), Genki Kawamura (producción), Ryo Yoshizawa (actor de voz), Riho Yoshioka (actor de voz)


Jueves, 10 de octubre

17.30h – RED CARPET – Blood Red Carpet. Claudia Trujillo (actriz), David Solans (actor), Pol Monen (actor), Mireia Oriol (actriz)

19.30h – RED CARPET – LEGADO EN LOS HUESOS. Fernando González Molina (director), Marta Etura (actriz), Imanol Arias (actor), Francesc Orella (actor), Mercedes Gamero (productora), Adrián Guerra (productor), Núria Valls (productora), Peter Nadermann (productor), Rosa Pérez (productora), Carolina Guillamas (productora)


Viernes, 11 de octubre

18.15h – RED CARPET – CUERDAS. José Luis Montesinos (director), Arturo Mendiz (productor), Paula Del Río (actriz), Miguel Ángel Jenner (actor), Carles Pastor (productor), Marc Zumbach (director de fotografía), Jordi Aguilar (actor), Iakes Blesa (guionista)

20.45h – Premio Honorífico a toda una carrera. Luis Gasca. (*Cinema Prado)

22.15h – RED CARPET – COLOR OUT OF SPACE. Richard Stanley (director), Josh Waller (productor)


Sábado, 12 de octubre

16h – SITGES ENCOUNTERS – Sam Neill (actor)

16.45h – RED CARPET – EL CAMINO: A BREAKING BAD MOVIE. Aaron Paul (actor)

20.00h – RED CARPET – CLOENDA – Sam Neill + THE VIGIL. Keith Thomas (director), Adam Margules (productor)

+ Gran Premio Honorífico. Sam Neill (actor)

+ Jurado Oficial Fantàstic: Anurag Kashyap (director), Alan Jones (crítico y escritor especializado en fantástico), Mary Jo Markey (montadora), Nancy Bishop (directora de casting)

La innovación en realidad virtual se consolida en Sitges Cocoon

En la sección VR 360, tecnología punta y cine se unen para sumergir al espectador a otra realidad fantástica, con las mejores experiencias XR del año 

Sitges sigue apostando por las nuevas tecnologías y por tercer año consecutivo contará con una sección oficial a competición dedicada exclusivamente a experiencias de realidad virtual, procedentes de todo el mundo. El público podrá disfrutar de forma ininterrumpida y gratuita de 20 piezas a competición, que valorará un prestigioso jurado especialista en el género.

Los mejores contenidos inmersivos XR se volverán a encontrar un año más en el espacio VR Cine del Centre Cultural Miramar de Sitges. Un total de 20 piezas internacionales conforman la sección oficial a competición de este año, que gracias a la tecnología Samsung, HTC-Vive y Oculus transportarán al público a un mundo sorprendente de experiencias de realidad virtual donde el terror, la ciencia ficción, la fantasía, la animación y el experimental se convertirán por un rato en el único compañero de viaje. Los espectadores de Sitges Cocoon dispondrán, previa recogida de entrada y reserva de hora, de 60 minutos para elegir una o varias piezas en competición.

Como cada año, la sección contará con una amplia variedad de géneros y propuestas para todos los gustos, aguante y edades. Desde experiencias de animación para todos los públicos como Bonfire y Crow: The Legend, de la prestigiosa productora norteamericana Baoba Studios y dirigidas por el experto en animación 3D, Eric Darnel (Antz), o el apasionante Gloomy Eyes de Fernando Maldonado y Jorge Tereso, una historia de amor juvenil con un zombie adolescente de protagonista y con Colin Farrell de narrador. En el apartado de ciencia ficción, tres propuestas espectaculares: Mechanical Souls de la directora Gaëlle Mourre y 7 Lives de Jan Kounen (Dobermann), dos piezas en la línea de Black Mirror y Live Stream by YUKI <3 de Tsung-Han TSAI, una divertida y punzante sátira taiwanesa sobre el arma de doble filo que pueden ser las redes sociales.

El terror también tendrá su lugar preferente en la realidad virtual, reservado solo para un público valiente dispuesto a adentrarse en la fantasmagórica e intensa experiencia japonesa Ghost Reality de Hajime Ohata, participar del thriller interactivo Pagan Peak VR de Ioulia Isserlis y Max Sacker, dejarse llevar por la hipnótica experiencia turca Floodplain de Deniz Tortum, el misterio interactivo de Kobold de Max Sacker, la siniestra tortura australiana en primera persona de Guy Norris, The Peeler, o descubrir la premiere mundial en Sitges Cocoon de la taiwanesa Vicious Circle de Chun-Yu LAI. Y hablando de experiencias sorprendentes y difíciles de olvidar, destacar también la nueva peripecia que mezcla stop motion y CGI, Gymnasia, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, de la productora vanguardista Felix & Paul Studios; Ghost in the Shell: Ghost Chaser de Hiroaki Higashi, la nueva entrega de la saga producida por Production I.G.; y Ray Sparks, la secuela de Ray, de los españoles Rafael Pavon y Roberto Romero.

Un jurado internacional formado por Isadora García (profesora e investigadora académica de la Universitat Internacional de Catalunya, ganadora del primer premio de los XXX Premis CAC 2018 a la investigación sobre comunicación audiovisual), Albert Pintó (director de Matar a Dios, película ganadora del premio del público en Sitges 2017 y de la película de terror pendiente de estrenarse, Malasaña32) y Daniel Cohen (fan del cine de género desde adolescente y director del Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo) serán los encargados de decidir cuál de las 20 experiencias XR a competición será la ganadora de la edición de este año.

Colaboraciones, instalaciones y talleres

El Festival cuenta por primera vez con una colaboración fantástica para todos los amantes de la realidad virtual. Gracias a VRrOOm, una innovadora plataforma de VOD para contenidos de VR, creada por Louis Cacciuttolo, y al Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo, algunos de los contenidos seleccionados a competición este año en el Festival de Estrasburgo se podrán ver de forma gratuita del 4 al 8 de octubre en el Centre Cultural Miramar, incluyendo la esperada Star Wars Vader Immortal, con tecnología Oculus Quest. Y a partir del 12 de octubre hasta el 22 de noviembre también se podrá ver en la plataforma VRrOOm una selección conjunta entre festivales de forma totalmente gratuita y desde cualquier rincón del planeta.

Además de la tecnología Samsung que acompaña la sección desde sus orígenes, este año Sitges Cocoon contará con equipos Oculus y HTC VIVE para hacer crecer la experiencia inmersiva y descubrir al público las infinitas posibilidades que ofrece el XR en la actualidad. Gracias a la productora barcelonesa Ekisolid, fundada por David Herrero, este año habrá dos simuladores de experiencias interactivas, únicos y personalizados para Sitges: por un lado, The Lost Idol, una cinta de correr desde donde el público tendrá que escapar de los peligros de una selva virtual –con detalles y guiños al Festival– al más puro estilo de Indiana Jones. Y por la otra, Mad Run XR, inspirada en el mundo post-apocalíptico de Mad Max, donde el participante, al volante de un Dodge Challenger tendrá que conseguir las últimas gotas de gasolina en un mundo apocalíptico, antes de que sea demasiado tarde. En este caso, la habilidad tendrá premio. El usuario que consiga la mejor puntuación ganará una entrada doble para la clausura del Festival. Ambas instalaciones serán totalmente gratuitas, con acceso por orden de llegada y estarán ubicadas en la planta baja del Centre Cultural Miramar.

El Festival sigue apostando por el futuro de las nuevas tecnologías y los contenidos XR ligados al cine. Por este motivo, Sitges Cocoon este año formará parte de las Industry Talks del Festival, con la organización de 3 conferencias dedicadas a la realidad virtual el viernes, 11 de octubre. The ESCAC XR Experience, proyecto impulsado por el flamante laboratorio de VR que el ESCAC estrenó hace unos meses, nos hablarán de una experiencia interactiva muy sensorial que ya pudieron mostrar en el Sónar+D. En Stories of the Future _ Storytelling, innovació & tecnologies emergents, Marta Ordeig, una apasionada emprendedora que ha llevado sus ideas y talleres hasta Silicon Valley explorará la relación entre las teconologías emergentes, la narración de cuentos y cómo interactúan para diseñar el futuro. Y Roberto Romero y Rafael Pavón, figuras del sector muy respetadas a nivel internacional cerrarán el apartado de conferencias sobre realidad virtual con Més enllà de Ray, donde explicarán los secretos que hay detrás de su última creación, Ray Sparks, la versión interactiva de su anterior experiencia, Ray, que en 2017 consiguió una mención especial en el Festival.

Programación Sitges Cocoon 2019 a competición

7 Lives Francia, Luxemburgo y Bélgica, 2019. Dirección: Jan Kounen, 20’

A Memory of the wind Corea del Sur, 2019. Dirección: Park Heungsik, 19’

Ayahuasca – Kosmik Journey Francia y Luxemburgo, 2019. Direcció: Jan Kounen, 18’

Bonfire EEUU, 2019. Dirección: Eric Darnell, 18’

Conscious Existence Alemania, 2018. Dirección: Marc Zimmermann, 12’

Crow: The Legend EUA, 2018. Dirección: Eric Darnell, 22’

Floodplain Turquía, 2018. Dirección: Deniz Tortum, 13’

Ghost in the Shell: Ghost Chaser Japón, 2018. Dirección: Hiroaki Higashi, 8’

Ghost Reality Japó, 2018. Dirección: Hajime Ohata, 15’

Gloomy Eyes Francia, Argentina, Taiwán y EEUU, 2019. Dirección: Jorge Tereso i Fernando Maldonado, 15’

Gymnasia Canadá, 2019. Dirección: Chris Lavis and Maciek Szczerbowkski, 6’

Heart of Darkness Australia, 2019. Dirección: Stuart Campbell, 13’

Kobold VR Experience Alemania, 2018. Dirección: Max Sacker, 20-30’

Live Stream from YUKI <3 Taiwán, 2018. Dirección: Tsung-Han TSAI, 12’

Mad Run XR España, 2019. Dirección: David Herrero, 4’

Mechanical Souls Francia, Taiwán, 2019. Dirección: Gaëlle Mourre, 17’

Pagan Peak VR Alemania, 2019. Dirección: Ioulia Isserlis i Max Sacker, 45’

Ray Sparks España, 2019. Dirección: Rafael Pavon, 10’

The Peeler Australia, 2018. Dirección: Harrison Norris , 5’

Vicious Circle Taiwán, 2019. Dirección: Chun-Yu LAI, 17’

El cineasta italiano Franco Piavoli tendrá su primera retrospectiva en España la 57 edición del FICX

El Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón tiene como uno de sus objetivos principales servir como plataforma de conocimiento para autores que, por diversos motivos, han permanecido inéditos para el público asturiano y español a lo largo del tiempo. En este sentido, una de las propuestas más destacadas de la 57ª Edición es el homenaje dedicado al cineasta transalpino Franco Piavoli en colaboración con la Filmoteca Española.

Franco Piavoli es una de esas voces que atesora un universo propio e inconfundible en sus más de cincuenta años de carrera artística. Glosado por directores tan relevantes como Ermanno Olmi, Bernardo Bertolucci o Andrei Tarkovski que se refirió a El planeta azul como “un poema, un concierto, un viaje hacia el Universo, la naturaleza y la vida. Una mirada auténticamente única.”

Piavoli ha desarrollado casi todo su trabajo en las cercanías de su localidad natal de Pozzolengo, a las orillas del Lago de Garda. Desde este bucólico emplazamiento, se ha convertido en un testigo de excepción que ha trascendido el impresionante paisaje del Piamonte hasta hacer de él una metáfora universal, llevando a sus espectadores desde el origen de la vida hasta los confines de lo desconocido, mostrando un retazo del ciclo eterno de nacimiento, muerte y resurrección. Una obra, en definitiva, que habla como pocas de la relación de nuestra especie con todo lo que le rodea.

Forjado en el medio fotográfico, en el que se mantuvo durante muchas décadas, la carrera cinematográfica del realizador transalpino ha sido plasmada en festivales como Venecia (Premio FEDIC en 1996 para Voces en el tiempo), Locarno o Cinema du Reel… hasta llegar a Gijón, donde el público español tendrá la primera ocasión de ver una amplia retrospectiva de su impresionante labor, de ser testigos de una mirada que perdura en la memoria de todo espectador que se acerca a ella.

El compendio de la obra de Piavoli que traerá el #57FICX estará formada por cuatro largometrajes: El planeta azul (Il pianeta azurro, 1982), Nostos: El retorno (Nostos: Il ritorno, 1989), Voces en el tiempo (Voci nel tempo, 1996) y Al primer soplo de viento (Al primo soffio di vento, 2002) y por cuatro cortometrajes: Emigranti (1963), Evasi (1964), L’orto di Flora (2009) y Festa (2016). Estas obras han sido seleccionadas y conjuntadas por el propio Franco Piavoli y por Martín Cuesta (curador de la retrospectiva y miembro del departamento de programación del FICX) en exclusividad para la muestra gijonesa, forjando así una oportunidad única de acercarse a uno de los creadores de imágenes más singulares de la última mitad del Siglo XX y principios del XXI.

Con posterioridad a su paso por Gijón, este homenaje cinematográfico podrá ser visto por diferentes espectadores de otros territorios al ser exhibida en la Filmoteca Española, el Centro Galego de Artes da imaxe (CGAI) y en la Filmoteca del Institut Valencià de Cultura (IVAC).

«The Lighthouse», «Lux Aeterna» y «El Camino: una película de Breaking Bad» últimas novedades de Sitges 2019

Las visitas de Aaron Paul y Nikolaj Coster-Waldau –dos rostros muy populares entre los seriéfilos– se suman a la lista de invitados al certamen. La actriz Asia Argento recibirá el Premio Méliès, que otorga la Federación Europea de Festivales de Cine Fantástico. The Vigil’, la electrizante ópera prima de Keith Thomas, ambientada en una comunidad judía ortodoxa, clausurará el Festival.

Las mil caras del fantástico se desplegarán en Sitges 2019. El Festival, que se celebrará del 3 al 13 de octubre, tiene a punto una programación que es punta de lanza del cine de género mundial. Una propuesta atrevida, dinámica y amplia de miras que incorpora las últimas tendencias y las combina con los realizadores consolidados, ofreciendo un mapa completo del fantástico en su presente, pasado y futuro.

El nuevo trabajo de Robert Eggers (The Witch), la aclamada The Lighthouse, se une a la Sección Oficial Fantàstic (fuera de competición) en Sitges 2019. El director, que revolucionó el género con su primer largometraje, transporta al espectador a una pequeña isla en alta mar –en Maine, a principios del siglo XX– donde los dos únicos protagonistas, un veterano farero (Willem Dafoe) y un joven ayudante (Robert Pattinson) deben convivir durante cuatro semanas, con todo lo que esto conlleva.

También en Sección Oficial (fuera de competición), y solo un año después de ganar el premio a la mejor película en Sitges 2018 con Climax, Gaspar Noé vuelve al Festival con una sorpresa para todos sus seguidores. En Lux Aeterna –un mediometraje de 50 minutos protagonizado por Béatrice Dalle y Charlotte Gainsbourg– el cineasta francés presenta una película ensayo sobre el respeto de las creencias, el trabajo de actor y el arte de la dirección con un final, como siempre, sorprendente.

Sitges será el escenario perfecto para el estreno europeo de El Camino: una película de Breaking Bad. Escrita y dirigida por el creador de la serie Breaking Bad, Vince Gilligan, el film es un contenido original de Netflix que sigue las andanzas de un fugitivo Jesse Pinkman (Aaron Paul) mientras huye de sus captores, de la ley y de su pasado, justo después de caer el telón de la serie. Los fans podrán conocer de primera mano todos los detalles de esta flamante película surgida por sorpresa, en el Q&A con Aaron Paul que tendrá lugar después de la proyección.

El universo de las series contará también con otra cara bien conocida en Sitges 2019. Nikolaj Coster-Waldau, el popular Jaime Lannister de Juego de Tronos, visitará el Festival para presentar la première mundial de Suicide Tourist, la nueva película de Jonas Alexander Arnby (director de Cuando despierta la bestia).

Sitges 2019 pondrá su punto y final el sábado 12 de octubre con The Vigil, una terrorífica propuesta dirigida por el debutante Keith Tomas y ambientada en una comunidad judía ortodoxa en Brooklyn. Un final redondo a once días en los que Sitges se convierte en capital mundial del cine fantástico.

The Vigil

El mejor escaparate del fantástico en la Sección Oficial

La Sección Oficial Fantàstic a competición un año más promete grandes títulos y sorpresas. El equipo de la conmovedora El himno del corazón regresa con una sorprendente historia llena de romance y anhelos juveniles. En Her Blue Sky, el director japonés Tatsuyuki Nagai nos habla de reencuentros, viajes en el tiempo y amores. En Corporate Animals, el director de Creep, Patrick Brice, orquesta una comedia negrísima encabezada por una Demi Moore maravillosamente odiable, donde las tensiones laborales derivan, literalmente, en canibalismo. También en After Midnight, de Jeremy Gardner (que también protagoniza y firma el guion) y Christian Stella (responsable a su turno de la fotografía), los códigos de la comedia romántica son dinamitados con gracia en esta cinta de monstruos y rupturas dolorosas sin solucionar.

El thriller y el terror tendrán también un espacio destacado en la sección. Swallow, el film de Carlo Mirabella-Davis construye un oscuro thriller en torno al cuerpo, a partir de un trastorno que conducirá a la protagonista a una transformación difícil de digerir. Inspirada en una carrera que se celebra cada año en Japón, Samurai Marathon, dirigida por Bernard Rose, derrocha acción, épica e intriga, entre samuráis, señores feudales y ninjas infiltrados. Y en Les particules (Particles), la producción franco-suiza dirigida por Blaise Harrison, queda claro que estar en plena adolescencia y a la vez rodeado del mayor acelerador de partículas del mundo no es la mejor opción para atravesar esa edad tan compleja.

Casi una década después de Mirages, Talal Selhami regresa con Achoura, una historia de miedo a caballo entre Francia y el folclore marroquí. El miedo también se podrá oler en la Turquía distópica de Orçun Behram con The Antenna, donde el Gobierno pone en marcha un nuevo sistema de comunicación para tener controlados a todos los habitantes del país; y en la segunda película de Katrin Gebbe, Pelican Blood, ambientada en Alemania, donde la idílica vida de una madre soltera, interpretada sólidamente por Nina Hoss, cambia repentinamente cuando su segunda hija pasa de ser tímida y encantadora a ser peligrosa e incontrolable.

Pelican Blood

El reverso melancólico y antiespectacular de las cintas de superhéroes también tiene un espacio en la Sección Oficial. En L’angle mort (Blind Spot), de Patrick-Mario Bernard y Pierre Trividic, Dominick tiene el don de volverse invisible, pero eso no hace su vida mejor. Y para cerrar novedades de la Sección Oficial Fantàstic, dos interesantes adaptaciones de cortos a largometraje. Por un lado, The Cleansing Hour, donde el director Damien LeVeck y el co-guionista Aaron Horwitz adaptan su corto original en una pieza de demonios y exorcismos entre milenials y emprendedores. Y fuera de competición se proyectará Code 8, adaptación al largometraje del corto homónimo dirigido por Jeff Chan en 2016.

Acción, thriller y universos propios en Òrbita y Noves Visions

Una de las grandes sorpresas de esta edición en Noves Visions será la visita y master class de Glenn Danzig, el mito del punk rock que consuma finalmente su amor por el cine de terror haciendo su debut en la dirección con Verotika, una antología que adapta tres historias que Danzig publicó primero en forma de cómic. Relatos violentos y de alto voltaje erótico, surgidos de la mente de un auténtico apasionado del género. No tan sorpresa pero siempre una buena noticia para el Festival, por tercer año consecutivo, el grupo teatral Gekidan Shinkansen, dirigidos por Takuji Izumi y por Hidenori Inoue en la dirección de escena, presentará en Sitges la adaptación audiovisual de sus espectaculares actualizaciones del kabuki, en Siren in the Shadows. Y otra esperadísima sesión especial, en este caso de la Sección Òrbita, The Wild Goose Lake, de Diao Yinan, una película de ritmo frenético y de formas estilizadas que en la platea del pasado Festival de Cannes, Quentin Tarantino se puso en pie para aplaudir.

The Wild Goose Lake

El cine de acción y el thriller tienen desde hace unos años, en la Sección Órbita, un peso importante dentro del Festival. A las películas ya anunciadas como Huachicolero (The Gasoline Thieves), Charlie Says o The Gangster, the Cop, the Devil, se añade a la sección oficial la historia de bandas clandestinas que organizan duelos de muerte reales en Guns Akimbo, de Jason Lei Howden, y el extremo opuesto de The Mute, de Bartosz Konopka, donde la violencia y el odio se sitúan en la Edad Media con dos caballeros que viajan hasta unas tierras paganas situadas en las montañas con la intención de cristianizar a su gente.

En el universo propio dentro del fantástico que ha creado Noves Visions, la programación de este año viene cargada de propuestas atrevidas y diferentes. De la mano de los productores de Bullhead y del director de Peaky Blinders, Tim Mielants, llega Patrick, un retrato tragicómico de un hombre peculiar que vive con sus padres en un camping naturista. Daniel Hui presenta Demons, una sátira de terror, sobre el poder, el arte y la violencia sistémica que esconde la sociedad. We Are Little Zombies, de Makoto Nagahisa, es la historia (de colorismo alucinado) de cuatro chavales en busca de sus emociones. En Koko-di Koko-da, de Johannes Nyholm, tres psicópatas extravagantes dispuestos a terminar con una pareja de novios, una y otra vez, un loop que parece la versi&oacu te;n macabra de Atrapado en el tiempo. En Mope, Lucas Hayne,dramatiza en forma de comedia extrema uno de los episodios más sórdidos, delirantes y trágicos de la historia de la pornografía. Jeffrey McHale se adentra con You Don’t Nomi en la intrahistoria de la película de Paul Verhoeven, Showgirls, analizando su culto e icónico poder de fascinación. Bertrand Bonello resucita la poética de Jacques Tourneur en Zombi Child para ahondar en una Francia en la que retumban los fantasmas del pasado colonialista. Con Starfish, A. T. White se presenta como una nueva voz, única y fascinante. Xavier Bröhm presenta un viaje faustiano a través de la noche en O Beautiful Night. Y Rob Grantconsigueun cruce de comedia negra con El cuchillo en el agua en su film Harpoon.

En Sitges Documenta se proyectará Hail Satan?, de Penny Lane, una crónica del extraordinario auge de uno de los movimientos religiosos más controvertidos de la historia de los Estados Unidos. Hail Satan? documenta la historia del Templo Satánico, desde sus exiguos inicios en los medios, a la multiplicación de adeptos. Divertida, provocadora y fascinante, la película se adentra en un grupo a menudo incomprendido.

Panorama y Midnight X-Treme: amplitud de miras y mucho terror

Más de veinte títulos conforman la Sección Panorama Fantàstic y Panorama Documenta. Magos, magia negra, muertos vivientes, psicópatas, todos estos personajes y muchos más forman parte indispensable del terror más visceral que podrá verse en Sitges 2019. El público de Sitges lo sabe bien: no hay nada peor que una escapada romántica. A los protagonistas de The Beach House, de Jeffrey A. Brown, dos tortolitos universitarios, les hubiese venido de perlas esta información. El viaje de enamorados se convertirá en una carrera para la supervivencia cuando unos invitados inesperados comienzan a mostrar signos de una misteriosa infección. En Antrum, the Deadliest Film Ever Made, los directores Michael Laicini y David Amito vendrán a Sitges a presentar la película más mortal de la historia que, gr acias al negativo encontrado, está lista para su reestreno. Y el actor Federico Bal, también visitará la Sección Panoràmic Fantàstic para contar cómo en Crímenes imposibles, de Hernán Findling, el trabajo de detective y la investigación de una serie de crímenes que desafían cualquier lógica y que los medios catalogan como imposibles, no es tarea fácil.

En la cada vez más popular Midnight X-Treme, este año prácticamente se duplica el número de películas proyectadas. 23 títulos que componen la sección y en la que cabe destacar Scare Package, un vertiginoso viaje por todos los subgéneros del terror, en el que distintos talentos del fantástico más independiente se van pasando la pelota a la caza de gags sanguinolentos, desde mutaciones purulentas hasta toda clase de slashers improbables; Alone, el film de instinto de supervivencia de James Cullen Bressack, con la visita al Festival de su actriz, Yulia Klass; y Porno, una historia de adolescentes que trabajan en el cine de un pequeño pueblo de devotos cristianos y descubren una antigua película en el sótano del local, del joven director Keola Racela, que también vendrá para p resentar este hilarante e inesperado film.

Scare Package

Charles Band: premio Màquina del Temps y retrospectiva 

El director y productor norteamericano de terror, Charles Band, uno de los productores más prolíficos de la Serie B de Hollywood durante los años 80 y 90, recibirá un premio Màquina del Temps a su trayectoria, con centenares de películas de terror, ciencia ficción, fantasía y comedia. En Brigadoon 2019 se proyectarán algunos de los títulos más importantes de su filmografía, tanto de productor como de director, gracias a la colaboración de Planet Horror con el Festival: Creepozoids (1987)de David DeCoteau, donde un grupo de sobrevivientes intenta evitar las confrontaciones de la Tercera Guerra Mundial; Demonic Toys (1992), de Peter Manoogian, en la que un demonio posee a los juguetes de un depósito  y los envía a la búsqueda del alma del aún nonato bebé de una mujer; y el clásico dirigido por David Schmoeller, Puppet Master (1989), en el que unos títeres se convierten en unas pequeñas bestias asesinas. En su faceta de director se podrán ver dos clásicos de su filmografía: Head Of The Family (1989)un auténtico clan de monstruos al servicio del mal, y The Creeps (Deformed Monsters) (1997), donde unas enfurecidas criaturas que han vuelto a la vida, pero a escala reducida, harán todo lo posible por recuperar su tamaño natural.

Anima’t llega cargada de grandes maestros

Además de las ya anunciadas White Snake, Les Hirondelles de Kaboul y The Wonderland, las producciones de animación japonesas Human Lost, de Fuminori Kizaki y Ride Your Wave, de Masaaki Yuasa, se suman a la programación de Anima’t, que este año proyectará la cinta de animación minimalista y evocadora realizada completamente en solitario por Gints Zilbalodis Away, ganadora de uno de los principales premios en el pasado festival de Annecy. En sesión especial se proyectará la nueva película de Makoto Shinkai, Weathering With You, después del éxito y fenómeno de 2016, Your Name.

Ride Your Wave

El terror italiano será protagonista en Brigadoon 2019

El director de cine y guionista italiano, Pupi Avati, recibirá el Premio Nosferatu, que otorga la sección Brigadoon, en Sitges 2019

El terror de Everybloody’s End, el brutal slasher esloveno The curse of Valburga, el repaso de los 20 años de historia del FrightFest inglés, un retrato documental del cine italiano de género de los años 70 y la retrospectiva Apocalypse domani, se suman a la programación de la sección Brigadoon de Sitges 2019.

Entre los estrenos más destacados de largometrajes en Brigadoon de este año se añaden dos grandes propuestas de género: Everybloody’s End, de Claudio Lattanzi, una pieza de terror italiana de manual y el slasher esloveno The curse of Valburga, de Tomaz Gorkic, una brutal mezcla de violencia y humor que sorprenderá a todos los asistentes. Estas películas se añaden a las ya anunciadas Mirada de cristal, el giallo argentino dirigido por Ezequiel Endelman y Leandro Montejano, la cinta de terror cubana dirigida por Rudy Riverón Sánchez, ¿Eres tú, papá?y el debut en el largometraje del portugués Fernado Alle con el film apocalíptico Mutant Bast.

The curse of Valburga

Dentro del Sitges Documenta se proyectarán, entre otros, el documental FrightFest: Beneath the Dark Heart of Cinema, de Chris Collier, una pieza que hace un repaso exhaustivo de los 20 años de historia del certamen inglés. También podremos conocer la industria del cine italiano de género durante los años 70 gracias a That’s La Morte: Italian Cult Cinema and the Years of Lead, el retrato documental que hace Xavier Mendik. Y siguiendo en el mundo italiano de género, repasaremos la vida y obra del director italiano Lucio Fulci a través del documental del realizador Simone Scafidi, Fulci for Fake.

Estos documentales se suman a los tres que se anunciaron hace unas semanas George Hilton – The World Belongs to the Daring, de Daniel Camargo, centrado en el mítico actor George Hilton. También Blood & Flesh: The Reel Life & Ghastly Death of Al Adamson, de David Gregory, que repasa la vida y la obra de uno de los realizadores más reconocidos del cine exploitation norteamericano de las décadas de los sesenta y setenta: Al Adamson. Por último, Deodato Holocaust explica la historia del cineasta italiano Ruggero Deodato, convertido en “maestro del horror” gracias a su obra Holocausto caníbal (1980), calificada como el primer found footage de la historia del cine.

Deodato Holocaust

Homenajes, sesiones especiales y premios

Brigadoon homenajeará este 2019 a dos figuras españolas fundamentales para entender el cine de género. Dos realizadores que nos han dejado hace poco; el guionista y director madrileño José Luis Merino y el realizador catalán Jordi Grau. De Merino se proyectará La rebelión de los bucaneros (1972) y Tarzán en las minas del rey Salomón(1973), dos clásicos de su extensa filmografía con más de 30 títulos. De Jordi Grau, que nos dejó a finales del año pasado con 88 años, se proyectará Ceremonia sangrienta (1973) y el documental Back to the Morgue (David Gregory, 2008). Por otro lado la actriz Isabel Sarli, de la cual podremos ver sus interpretaciones en a Fuego (1972), Fiebre (1972 ) o La tentación desnuda (1966), entre otras.

Brigadoon también contará este año con la presencia del realizador vasco, Pedro Olea, que durante su Sesión Especial podremos ver las proyecciones del largo En un mundo diferente(1970) y de los cortometrajes Zonbi eguna (El día del zombi)(2016), Anabel (1964) y El parque de juegos(1963), estas dos últimas obras inéditas de su filmografía.

En un mundo diferente

El director de cine, productor y guionista italiano Pupi Avati, como ya se anunció el mes de julio, recibirá el Premio Nosferatu, que otorga la sección Brigadoon, en Sitges 2019. El cineasta ha combinado diversos géneros a lo largo de su trayectoria, como la comedia o el cine de aventuras, pero ha destacado en el terror, con títulos como La casa dalle finestre che ridono (1976) o L’arcano incantatore (1996), que se recuperan en Brigadoon. En sesión especial –fuera de esta sección– se podrá ver su nueva película Il signor diavolo.

Exploitation italiana: retrospectiva y libro oficial Apocalypse domani

La retrospectiva Apocalypse domani recogerá títulos clave de la exploitation italiana de ciencia ficción desarrollada a finales de los años 70 como SHE (Avi Nesher, 1983), Los invasores del abismo (Ruggero Deodato, 1983), Robowar (Bruno Mattei, 1988) y Rats Notte di Terrore(Bruno Mattei, 1984), entre otras. El fenómeno de este género italiano nace como consecuencia del éxito de títulos norteamericanos como Star WarsAlien o 1997: Rescate en Nueva York, pero sobretodo de las dos primeras entregas de Mad Max. Fueron productos pensados para el mercado internacional, que en algunos territorios –como España– consiguieron un enorme éxito comercial, dirigidos por veteranos del cine italiano como Enzo G. Castellari (1990, Los guerreros del BronxLos nuevos bárbaros), Joe D’Amato (Bronx lucha final), Sergio Martino (2019, tras la caída de Nueva York), Lucio Fulci (Roma año 2072: Los gladiadores) o Luigi Cozzi (Contaminación: Alien invade la Tierra).

La retrospectiva se complementará con la edición de Apocalypse domani. La década dorada de la exploitation italiana de ciencia-ficción (1977-1990), el libro oficial del Sitges 2019, que analiza el fenómeno de la exploitation italiana des de la perspectiva del género de la ciencia ficción, repasando sus precedentes, sus contenidos y el impacto que suscitaron este tipo de producciones. Un recorrido didáctico a través de sus películas más representativas, cintas que aún hoy en día cuentan con miles de fans por todo el mundo. Bajo la coordinación de Ángel Sala y firmas de críticos de cine y especialistas en el material como Manlio Gomarasca, Diego López, Jesús Palacios, Domingo López, Xavi Sánchez Pons, Lluís Rueda, Mònica Garcia i Massagué, Desirée de Fez, el lector encontrar&aacut e; el análisis de títulos centrados en ciudades distópicas, apocalipsis y cine de bandas; un mundo de fantasía que, durante una década, intentó dar al cine italiano su versión más desinhibida. Y comprometida con el fantástico.

Sitges Zombie Walk

La tradicional Sitges Zombie Walk, punto de encuentro para que zombis de todo el mundo, puedan recorrer las calles de Sitges, tendrá lugar este año el primer sábado del Festival, el 5 de octubre, y el disparo de salida irá a cargo el director y productor norteamericano de terror, Charles Band. Uno de los productores más prolíficos de la Serie B de Hollywood durante los años 80 y 90, recibirá un premio Máquina de Tiempo a su trayectoria, con centenares de películas de terror, ciencia ficción, fantasía y comedia.

Seven Chances: en busca del fantástico perdido

La sección presentará rarezas y copias restauradas de películas de Alejandro Jodorowsky, David Cronenberg, Björk y Jesús Franco.

Seven Chances, la sección que Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya programa en colaboración con la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC), vuelve a reivindicar la historia oculta del fantástico. Una línea de programación estrenada con éxito en 2018, haciendo valer el compromiso del Festival y de la Asociación con la divulgación y reexamen crítico de obras difíciles de ver y a menudo olvidadas en el canon del cine de género.

En este sentido, la inauguración de Seven Chances 2019 será toda una declaración de intenciones, acogiendo el estreno en Catalunya de Vaya luna de miel. Se trata de una película rodada por Jesús Franco en 1979 y que quedó inédita, perdida en la desbordante filmografía del cineasta, hasta su recuperación a principios de este año por parte de Filmoteca Española. Protagonizado por Lina Romay, habitual en sus películas, el filme es una adaptación sui generis de El escarabajo de oro de Edgar Allan Poe que mezcla sin complejos los mimbres de la comedia romántica y los del cine de aventuras. La sesión estará presentada por Álex Mendibil, autor de la primera tesis doctoral dedicada a la obra de Jesús Franco cuya investigación condujo al descubrimiento del negativo de la película en los archivos de la Filmoteca.

Vaya luna de miel

La sección también enmarcará la presentación internacional del nuevo montaje que Alejandro Jodorowsky ha realizado de The Rainbow Thief, la extravagante fábula que realizó en 1990 y que, a pesar de poseer un reparto encabezado por Omar Sharif, Peter O’Toole y Christopher Lee, tuvo una circulación muy limitada, quedando relegada hasta ahora a un lugar maldito en la trayectoria del creador chileno. Igualmente poco vista es The Juniper Tree, de Nietzchka Keene, directora estadounidense que en 1986 se desplazó a Islandia para rodar una adaptación en blanco y negro y sin edulcorantes del cuento de brujas homónimo popularizado por los hermanos Grimm. El filme está protagonizado por una jovencísima Björk, cuya presencia resultaba ya magnética mucho antes de convertirse en estrella del pop de vanguardia.

The Rainbow Thief

La flamante restauración de la versión íntegra de Crash recalará en Seven Chances. Se trata de una de las obras fundamentales de David Cronenberg, que tras ser presentada con gran polémica en el festival de Cannes en 1996, vio cómo su distribución se veía afectada por la censura en no pocos países. Supervisada personalmente por su autor, esta nueva copia sin adulterar exhibe en toda su gloria el acero y la carne maltrecha con que el cineasta canadiense llevó a la pantalla la prosa de J.G. Ballard.

Crash

Sumergiéndose aún más en las aguas profundas del género, Sitges pondrá el foco en dos perlas injustamente ignoradas. Por un lado, The Living Skeleton, de Hiroshi Matsuno, una de las contadas producciones fantásticas emprendidas en la década de los sesenta por la prestigiosa Shochiku, casa de Yasujiro Ozu y otros insignes autores japoneses. La película, que apenas ha circulado fuera de su país de origen, presenta una insólita mezcla de piratas modernos, barcos fantasma, identidades ocultas y necrofilia.

The Living Skeleton

Por el otro, Tammy & the T-Rex, delirante parodia del cine teen dirigida por Stewart Raffill -responsable de títulos como El experimento Filadelfia y Mi amigo Mac– y protagonizada por Denise Richards como enamorada de un tiranosaurio al cual le han trasplantado el cerebro de Paul Walker. Radicalmente corta da en su fallido estreno en salas para poder acceder a un público juvenil, la versión restaurada que se verá en Seven Chances recupera los gags gore que formaban parte integral de una de las propuestas más inenarrables que se verán en Sitges este año.

Tammy & the T-Rex

Por último, la “séptima ocasión” de 2019 representa la vertiente más didáctica de la sección, dando cabida a Horror Noire: A History of Black Horror, reciente documental de Xavier Neal-Burgin que reflexiona sobre la representación de la cultura afroamericana en el cine de terror. Un relato de racismo, blaxploitation y orgullo que arroja luz sobre un tema poco estudiado y que merece más atención.

Horror Noire: A History of Black Horror

Todas las películas de Seven Chances se proyectarán en la sala Casino Prado y estarán presentadas por socios y socias de la ACCEC, ofreciendo una ocasión irrepetible para descubrir y debatir sobre los tesoros de la historia perdida del fantástico.

Bertrand Bonello y Takashi Miike, entre otros, competirán por el Premio Zabaltegi-Tabakalera

Zabaltegi-Tabakalera, la sección competitiva más abierta del Festival, incluirá 19 títulos a concurso entre los que figuran las últimas obras de cineastas como Bertrand Bonello, Mati Diop, Takashi Miike y Diao Yinan, entre otros. Además de cuatro estrenos mundiales, se han seleccionado varios trabajos presentados antes en certámenes como Berlín, Cannes o Locarno. En total, hay trece largometrajes, un mediometraje, cuatro cortos (uno de ellos de animación) y una serie.

Cuatro producciones tendrán carácter de estreno mundial. En Ficción privada, Andrés di Tella (Buenos Aires, 1958) indaga en la memoria familiar a través de la correspondencia que años atrás mantuvieron sus padres. El cineasta regresa a San Sebastián después de mostrar en Zabaltegi 327 cuadernos (2015), que contó con una instalación artística en Tabakalera, donde fue objeto de un Foco ese mismo año. Justin Webster (Aldershot, Reino Unido, 1963), responsable de Muerte en León (2016) y El fin de ETA (Zinemira, 2016), estrenará El fiscal, la presidenta y el espía, una serie de seis capítulos sobre la investigación del caso Nisman.

Tras participar en Zabaltegi-Tabakalera con el corto 592 metroz goiti (2018), Maddi Barber (Lakabe, Navarra, 1988) retorna a la sección con Urpean lurra, un mediometraje que vuelve a fijar su mirada en la presa de Itoiz. El cuarto estreno mundial de la sección será Lursaguak (Escenas de vida), de Izibene Oñederra (Azkoitia, 1979), que forma parte de Kimuak, el catálogo de cortos del Gobierno Vasco, y que ya estuvo en el Velódromo con Hotzanak, For Your Own Safety (Zabaltegi, 2013) y Kutxa Beltza, uno de los segmentos del filme colectivo Kalebegiak (2016). Asimismo, Anthony Marciano (Francia, 1979) protagonizará el estreno internacional de su tercer largometraje, Play, sobre un joven que retrata a toda una generación a través de su videocámara.

La directora Angela Schanelec (Aalen, Alemania, 1962), habitual en citas como Cannes y Berlín, presentará Ich war zuhause, aber / I Was At Home, But (Estaba en casa, pero…), la historia de una madre cuyo hijo desaparece sin dejar rastro durante diez días. Gracias a este filme la cineasta logró el Oso de Plata a la mejor dirección en el último Festival de Berlín, en cuya Sección Oficial también participó la película de otro realizador experimentado y conocido en el certamen germano, Denis Côté (New Brunswick, Canadá, 1973). En Répertoire des villes disparues / Ghost Town Anthology, el canadiense se acerca a una minúscula localidad de Quebec donde acontecen sucesos extraños.

Jean-Gabriel Périot (Bellac, Francia, 1974), que participó en New Directors con Lumières d’été (2016) y en Zabaltegi-Tabakalera con Une jeunesse alemande / A German Youth (2015) y Song for the Jungle (2018), volverá a esta sección con Nos défaites / Our Defeats, un retrato de nuestras relaciones con la política a través de un juego de reinterpretación. La película pasó por Berlinale Forum, igual que Delphine et Carole, insoumuses / Delphine and Carole, de la debutante Callisto McNulty (París, 1990), que propone un viaje al corazón del feminismo de los años 70 mediante el encuentro entre la actriz Delphine Seyrig y la videoartista Carole Roussopoulos.

También se han programado tres cortometrajes que estuvieron en Berlinale Shorts. Blue Boy, que ganó el Oso de Oro en dicha sección gracias al retrato de siete trabajadores sexuales rumanos en la capital alemana, será la segunda participación de Manuel Abramovich (Buenos Aires, 1987) en Zabaltegi-Tabakalera, donde ya estuvo con Soldado (2017) antes de que su proyecto El oasis fuera seleccionado en 2018 para el programa Ikusmira Berriak. En segundo lugar, Martín Rejtman (Buenos Aires, 1961), cuyas obras han pasado por distintas secciones de San Sebastián y que este año será presidente del Jurado de Nest Film Students, mostrará Shakti, sobre un chico que decide separarse de su novia el día en que fallece su abuela. El tercer y último filme de Berlinale Shorts será Leyenda dorada, también incluido en Kimuak y dirigido por Ion de Sosa (Urnieta, 1981) y Chema García Ibarra (Elche, 1980). Este último ganó una mención especial del Premio Zabaltegi-Tabakalera por su corto La disco resplandece (2016).

Por otra parte, el Festival mostrará la ópera prima de Mati Diop (París, 1982), Atlantique / Atlantics, que comienza cuando unos trabajadores de Dakar deciden echarse a la mar en busca de un futuro mejor. La directora franco-senegalesa se alzó con el Gran Premio del Jurado de la Sección Oficial de Cannes, donde también concursó Diao Yinan, ganador del Oso de Oro en Berlín con Bai ri yan huo (Black Coal, 2014). Su último filme, Nan Fang Che Zhan de ju hui / The Wild Goose Lake (El lago del ganso salvaje), reúne a un gánster en busca de redención y a una prostituta deseosa de recuperar su libertad.

Después de optar a la Concha de Oro con Nocturama (2016) y de llevar Sarah Winchester, ópera Fantôme (2016) a Zabaltegi-Tabakalera, Bertrand Bonello (Niza, 1968) volverá a esta última sección con Zombi Child, que arranca en 1962 en Haití y prosigue en la capital francesa 55 años después. Por su parte, Takashi Miike (Yao, prefectura de Osaka, Japón, 1960) participará con Hatsukoi (First Love) una historia en la que coinciden un boxeador, una prostituta, un policía corrupto y un yakuza, entre otros personajes reconocibles en la filmografía de un director, que como Bonello, presentó este filme en la Quincena de Realizadores de Cannes.

Damien Manivel (Brest, Francia, 1981), cuyo filme La nuit ou j’ai nagé (2017) participó en la sección Orizzonti de Venecia y en Zabaltegi-Tabakalera, regresará con Les enfants d’Isadora / Isadora’s Children, sobre cuatro mujeres que se reencuentran con el solo de danza que Isadora Duncan creó en 1913 tras la muerte de sus dos hijos. El largometraje acaba de ganar el Premio al mejor director en el Festival de Locarno, donde también se ha programado L’île aux oiseaux / Bird Island, nueva colaboración de Maya Kosa (Ginebra, Suiza, 1985) y Sergio da Costa (Lausana, 1984) en la que un joven redescubre el mundo en un centro de rehabilitación para pájaros. Anna Sofie Hartmann (Nakskov, Dinamarca, 1984), que debutó en New Directors con Limbo (2014), vuelve con Giraffe, en la que explora las perspectivas de los trabajadores y habitantes de un espacio geográfico que cambiará para siempre por la construcción de un túnel para unir Alemania y Dinamarca. El filme se estrenó fuera de concurso en Locarno.

Un jurado designado por el Festival elegirá la película merecedora del Premio Zabaltegi-Tabakalera, dotado con 20.000 euros: 6.000 serán entregados al director de la película y los 14.000 restantes, a su distribuidor en España.

 

Atlantique / Atlantics

Mati Diop (Francia – Senegal – Bélgica)

En la costa atlántica, una torre futurista a punto de ser inaugurada se alza sobre un barrio a las afueras de Dakar. Ada, de 17 años, está enamorada de Souleimane, un joven trabajador de la construcción. Pero ella ha sido prometida a otro hombre. Una noche Souleimane y sus compañeros desaparecen en el mar. Poco después regresan para atormentar a su antiguo vecindario tomando posesión de las novias que dejaron atrás. Algunos de los trabajadores han venido reclamando venganza y amenazan con quemar la torre si el promotor no paga sus salarios. Pero Souleiman ha regresado por Ada, para que puedan estar juntos por última vez.

 

Blue Boy

Cortometraje

Manuel Abramovich (Alemania – Argentina)

¿Qué buscás? ¿Me tenés ganas? Vamos a divertirnos… Siete trabajadores sexuales rumanos en Berlín son retratados mientras escuchan y reaccionan a grabaciones de sus propias experiencias. La cámara se vuelve cliente y el proceso de explotación se convierte en espectáculo, resaltando la inevitable performatividad de las relaciones de poder.

 

Delphine et Carole, insoumuses / Delphine and Carole

Callisto McNulty (Francia – Suiza)

El encuentro entre la mítica actriz Delphine Seyrig y la videoartista Carole Roussopoulos nos traslada al corazón del feminismo de los años 70. Cámara en mano, ambas se implicarán en luchas radicales con insolencia, intransigencia y mucho humor.

 

 

El fiscal, la presidenta y el espia / The Prosecutor, The President and The Spy

Serie de televisión

Justin Webster (España – Alemania)

Un fiscal que investiga un atentado terrorista acusa a la presidenta argentina de conspirar con Irán. Cuatro días después lo encuentran muerto en su baño con un solo disparo en la cabeza. Alberto Nisman murió en Buenos Aires, pero la onda expansiva de su misterioso asesinato o suicidio se extendió por todo el mundo hasta Israel, Irán y EEUU. Serie de seis capítulos.

 

 Ficción privada / Private Fiction

Andrés Di Tella (Argentina)

Intérpretes: Denise Groesman, Julián Larquier, Edgardo Cozarinsky, Lola Di Tella

Un actor y una actriz leen, durante varios días y noches, la correspondencia entre Torcuato y Kamala, los padres del director de la película, él argentino, ella hindú. Las cartas atraviesan las décadas del 50 al 70, son de amor e idealismo, registran viajes por el mundo, hablan de socialismo y psicoanálisis, de dolor y sueños rotos. En el transcurso de las lecturas, se revela entre los actores una relación con semejanzas y diferencias. Mientras tanto, el director arma con su propia hija el rompecabezas de la memoria familiar, una historia privada del siglo veinte.

 

Giraffe

Anna Sofie Hartmann (Alemania – Dinamarca)

Intérpretes: Lisa Loven Kongsli, Jakub Gierszal, Maren Eggert

Un verano danés: los largos días se transforman en noches azules. Se construye un túnel para conectar Dinamarca y Alemania. Tres personas se encuentran y se separan de nuevo.

 

Hatsukoi / First Love

Takashi Miike (Japón – Reino Unido)

Intérpretes: Masataka Kubota, Nao Omori, Shota Sometani, Sakurako Konishi, Becky , Jun Murakami

Leo, un joven boxeador que atraviesa una mala racha, conoce a su ‘primer amor’, Monica, una chica que conserva su inocencia a pesar de ser prostituta y drogadicta. Lo que no sabe es que Monica se ha visto envuelta sin querer en una trama de tráfico de drogas, y los dos son perseguidos a lo largo de la noche por un policía corrupto, un yakuza, su némesis y una asesina enviada por las tríadas chinas. Todos sus destinos de entrecruzan.

 

Ich war zuhause, aber (Estaba en casa, pero…)

Angela Schanelec (Alemania – Serbia)

Intérpretes: Eggert Maren, Lassalle Jakob, Möller Clara, Rogowski Franz, Stangenberg Lilith, Williams Adam, Zett Jirka, Komljen Dane

Phillip, un niño de trece años de edad, desaparece de casa sin dejar rastro durante una semana. Cuando vuelve, su madre se enfrenta a preguntas que conducen a un cambio de visión de su propia vida. Ella y los profesores de su hijo sólo pueden adivinar qué estaba buscando el chico, quedando a merced de la naturaleza o acercándose a la muerte, movido por el fallecimiento de su padre. La madre fracasa ante la necesidad de aceptar que su hijo lleva una vida propia en la que tiene una influencia limitada.

 

 L’Île aux oiseaux / Bird Island

Maya Kosa, Sergio da Costa (Suiza)

Intérpretes: Antonin Ivanidze

Tras un largo periodo de aislamiento, Antonin, un joven que padece fatiga crónica, redescubre el mundo en un centro de rehabilitación para pájaros. En este extraño lugar los pájaros heridos y las almas perdidas cohabitan, arrullados por el ubicuo sonido de los aviones.

 

Les enfants d’Isadora / Isadora’s Children

Damien Manivel (Francia – Corea del Sur)

Intérpretes: Agathe Bonitzer, Manon Carpentier, Marika Rizzy, Elsa Wolliaston

Tras la muerte de sus dos hijos en abril de 1913, la legendaria bailarina Isadora Duncan creó un solo de despedida titulado Mother en el que, en un momento de extrema ternura, una madre acuna a su hijo por última vez antes de dejarlo marchar. Un siglo después, cuatro mujeres se encuentran con la desgarradora danza.

 

Leyenda dorada / The Golden Legend

Cortometraje

Ion de Sosa, Chema García Ibarra (España)

Intérpretes: Al Sarcoli, Cristina Canchal, María Ángeles Rosco, Carlos Lebrón Lázaro, Laura Molano Canchal, David Pavón Gómez

Un día de verano en la piscina municipal del pueblo: calor, adolescentes, familias, parejas, chapuzones, cañas y bocadillos en el bar. Una médium adolescente trata de localizar a alguien balanceando un péndulo sobre el mapa de España. En mitad de lo ordinario se cuela lo extraordinario: un chico está a punto de ahogarse y alguien le salva la vida llegando hasta él caminando sobre las aguas de la piscina. El milagro es aceptado con naturalidad por el resto de bañistas y la tarde veraniega continúa como si nada.

 

Lursaguak (Escenas de vida)

Cortometraje

Izibene Oñederra (España)

Como decía Hélène Cixous, vivimos precisamente esta época en que la base conceptual de una cultura milenaria está siendo minada por millones de topos de una especie nunca conocida.

 

Nan Fang Che Zhan De Ju Hui / The Wild Goose Lake (El Lago del Ganso Salvaje)

Diao Yinan (China – Francia)

Intérpretes: Hu Ge, Gwei Lun Mei, Liao Fan, Wan Qian

Zhou Zenong es un gánster que acaba de salir de la cárcel y se convierte en fugitivo esa misma noche, después de que una reunión de bandas acabe mal y provoque la muerte de un policía. Tratando de esconderse mientras se recupera de sus heridas, Zhou se encuentra con Liu Aiai, una prostituta que puede haber sido enviada para ayudarle, o bien para entregarlo al capitán de la policía a cambio de una cuantiosa suma. Perseguido por las bandas y por un dispositivo policial que parece abarcar toda la ciudad de Wuhan, Zhou deberá enfrentarse a los límites de lo que está dispuesto a sacrificar tanto por esa extraña como por la familia que dejó atrás.

Nos défaites / Our Defeats

Jean-Gabriel Périot (Francia)

¿Qué fuerzas nos quedan para afrontar el caos del presente? Nos défaites ofrece un retrato de nuestra relación con la política a través de un juego de reinterpretación, a cargo de estudiantes de secundaria, de extractos de películas posteriores a mayo del 68, combinado con entrevistas de estos jóvenes actores. ¿Cómo perciben ellos el mundo en el que crecen? Y, sobre todo, ¿querrán cambiarlo, destruirlo o construir uno nuevo?

 

Play

Anthony Marciano (Francia)

Intérpretes: Max Boublil, Alice Isaaz

En 1993, a la edad de 13 años, Max recibe su primera cámara de vídeo. Desde los 90 y hasta el presente, Max lo graba todo: sus amigos, sus éxitos, sus desilusiones, sus primeras veces… Lo esencial y lo superfluo. En vísperas de tomar la decisión más importante de su existencia, edita la película de su vida. La película de la vida de todos.

 

Repertoire des villes disparues / Ghost Town Anthology

Denis Côté (Canadá)

Intérpretes: Robert Naylor, Jos Desch, Jean-Michel Anctil

En Irénée-les-Neiges, una pequeña y aislada localidad de 215 habitantes de Quebec, Simon Dube muere en un accidente de coche. La atónita gente del pueblo se muestra reacia a discutir las circunstancias de la tragedia. A partir de ese momento, tanto para la familia Dube como para el alcalde Smallwood y algunas otras personas, el tiempo parece perder su  sentido y los días se prolongan sin fin. Algo desciende lentamente sobre la zona. En ese tiempo de luto y en mitad de la niebla, comienzan a aparecer extraños. ¿Quiénes son? ¿Qué está pasando?

 

 Shakti

Cortometraje

Martín Rejtman (Argentina – Chile)

Intérpretes: Ignacio Solmonese, Laura Visconti, Emma Luisa Rivero, Patricio Penna

Federico decide separarse de Magda pero Magda le gana de mano. Federico cae en un pozo depresivo. Sin embargo, su vida empieza a cambiar cuando encuentra en el congelador de su casa unos knishes de papa congelados que le dio su abuela unos meses antes de morir.

 

Urpean lurra

Mediometraje

Maddi Barber (España)

Hace casi dos décadas el pantano de Itoiz inundó siete pueblos y tres reservas naturales en las laderas del Pirineo navarro. El grupo ecologista Solidari@s con Itoiz documentó en vídeo la lucha contra su construcción. Hoy, aquellos que estuvieron allí sueñan con la tierra que permanece bajo el agua. Sus voces y gestos se entrelazan para dar cuenta de un duelo individual y colectivo que se extiende hasta el presente.

 

 Zombi Child

Bertrand Bonello (Francia)

Intérpretes: Louise Labeque, Wislanda Lovimat, Katiana Milfort, Mackenson Bijou

Haití, 1962. Un hombre vuelve de entre los muertos para ser enviado al infierno de los campos de caña de azúcar. 55 años después, en el prestigioso internado de la Legión de Honor de París, una chica haitiana revela a sus nuevos amigos su secreto familiar, sin imaginar que esa extraña historia llevará a un compañero de corazón roto a hacer lo impensable.

El nuevo fantástico español aterriza en Sitges lleno de innovadoras propuestas

Maribel Verdú y Javier Botet recibirán el premio Màquina del Temps por su brillante trayectoria. Cinco óperas primas de producción española en la Sección Oficial Fantàstic, tres premières mundiales y una europea en la Sección Òrbita y cuatro propuestas arriesgadas y sorprendentes en Noves Visions, confirman el despegue de una nueva generación de creadores y productores españoles de género sobradamente preparados para consolidar definitivamente su prestigio en Sitges 2019.

Las últimas producciones españolas de género se exhibirán en Sitges 2019, una clara apuesta para dar voz y consolidar una nueva generación de creadores españoles, destinados a conformar una marca de identidad de éxito comercial y prestigio en los nuevos mapas del audiovisual contemporáneo global.

Sección Oficial Fantàstic: cinco prometedores debuts a competición

Amigo (première europea) es la carta de presentación en el largometraje de Óscar Martín. Entre la comedia negra, el thriller psicológico y el horror, esta ópera prima rodada en una semana tiene como protagonistas a David Pareja y Javier Botet, coguionista y productor ejecutivo. Botet protagonizará un doblete interpretativo en Sitges 2019, apareciendo también en el sorprendente film coral a competición de Aritz Moreno, Ventajas de viajar en tren (première mundial), y recibirá el premio Màquina del Temps del Festival, por su contribución al género, con casi un centenar de interpretaciones en franquicias como Alien, Insidious, It, o Expediente Warren, hasta la mítica niña de Medeiros de la saga REC de Jaume Balagueróo la inquietante criatura de The Conjuring 2.

La ciencia ficción cerebral y distópica en El hoyo, de Galder Gaztelu-Urrutia, una de las grandes sorpresas del año que ha seducido en festivales como Toronto o Fantastic Fest; el thriller independiente y valiente, Cuerdas, del tarraconense José Luis Montesinos –ganador del Goya por el cortometraje El corredor–, y el universo fascinante creado por la mirada femenina de Alice Waddingon con Paradise Hills, estrenada en Sundance 2019 y con la participación de Nacho Vigalondo en el guion, completan este quinteto ganador de debuts de fantástico español que competirán en la sección oficial de Sitges 2019.

El hoyo

Sección Òrbita: cuatro premières con sello propio

La sección Òrbita, dedicada al thriller, la acción y la aventura, además de abrir con el estreno europeo de 4×4, coproducción hispano-argentina dirigida per Mariano Cohn que se revela como uno de los grandes ejercicios de tensión del año, presenta tres permiéres mundiales que no dejarán a nadie indiferente. La jauría, el nuevo trabajo de minimalismo efectivo y brillante de Carlos Martín Ferrara, el director de Zulo y El año de la plaga.

El misterio y el suspense de alto voltaje tampoco faltarán con la segunda entrega de la trilogía literaria Baztan, de Dolores Redondo, Legado en los huesos, dirigida por Fernando González Molina. Y para cerrar el círculo, un cine español abierto al gran público que explora el thriller de misterio desde una perspectiva comercial con una calidad artística impecable, con el psycho-thriller El asesino de los caprichos, de Gerardo Herrero, protagonitzado por Maribel Verdú, que recibirá un premio Màquina del Temps del Festival por su brillante carrera. Con grandes papeles dentro del género del fantástico com en El laberinto del Fauno (2006) de Guillermo del Toro, que le valió el premio Ariel, el más prestigioso del cine mexicano, pasando por Blancanieves (2012) de Pablo Berger, Tetro, película firmada por Francis Ford Coppola, hasta villana de Superlópez, presentada el año pasado en el Festival, la actriz madrileña recibirá el reconocimiento del Festival a una carrera de más de 30 años que la ha llevado a formar parte en la actualidad de las Academias de Cine de Hollywood, España, México y la Academia Europea.

Legado en los huesos

Noves visions: experimentos fantásticos, marca de la casa

La imprevisible Breve historia del planeta verde, del argentino Santiago Loza, mezcla drama y comedia en una historia de extraterrestres y transexualidad que se ha ganado el reconocimiento de público y crítica con premios en Berlin International Film Festival y en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Una propuesta que también ha generado entusiasmo en diversos certámenes internacionales, como el NIFFF (Festival de Cine Fantàstico de Neuchatel) es Jesus Shows You the Way to the Highway del inclasificable Miguel Llansó, que después de Crumbs (2016) sigue indagando en el fantástico con esta sátira de ciencia-ficción contra el capitalismo.

Directamente de Venecia 2019 llega el drama fantástico firmado por la directora Mattie Do, The Long Walk. Un thriller muy poco convencional, coproducción Laos-España-Singapur, que transcurre en un pueblecito de Laos y que llega dispuesto a dejar al espectador clavado en la butaca. Y desde la América más profunda, después de adentrarse con American Jesus en el lado más excéntrico del evangelismo americano, Aram Garriga vuelve a la carretera para explorar con su tercer documental las claves del movimiento religioso satánico en Estado Unidos con An American Satan donde desgrana los misterios y los pánicos morales de la controvertida Iglesia de Satanàs.

The Long Walk

La presencia españolla en Sitges 2019 no puede dejar de lado la mirada retrospectiva necesaria hacia el cine de género clásico con  la première mundial del documental Sesión salvaje de Paco Limón y Julio César Sánchez, brillante y exhaustivo repaso a los géneros populares (del euro-western a la comedia erótica, pasando por el horror) por donde desfilan nombres míticos del cine español, bajo la mirada siempre sabia de Enrique López Lavigne, productor de la película.

Del director de Arriverdeci amore, ciao, Michele Soavi, llega a Sitges un cuento gótico para toda la familia, La befana vien di notte, escrito por Nicola Guaglianone y coproducido por Italia y España, con una bruja navideña feminista interpretada por Paola Cortellesi.

«Color Out of Space» y «Ready or Not» confirmadas en el nuevo avance de títulos de Sitges 2019

Ready or Not

También llegarán las nuevas películas de directores como Brad Anderson, Fabrice Du Welz, Sion Sono o Mary Harron, así como producciones galardonadas en el pasado Festival de Cannes como ‘Bacurau’ o ‘I Lost My Body’

Una de las grandes sorpresas del verano en Estados Unidos ha sido Noche de bodas (Ready or Not), la producción de Fox Searchlight que alcanzó un 87% de críticas favorables en Rotten Tomatoes, considerándose  el estreno de género mejor valorado por crítica y público del verano. Esta mezcla de película de terror gótico y comedia macabra de acción dirigida por el dúo Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillet (VHS, Southbound) ha convertido a su protagonista Samara Weaving en la actriz de moda para todos los amantes del género y tendrá su presentación en la Sección Oficial de la próxima edición de Sitges. Junto a ella, producciones tan esperadas como Color Out of Space (que tendrá su première europea en la Sección Oficial Fantàstic) basada en el mítico relato de H.P. Lovecraft, protagonizada por Nicolas Cage y que significa el regreso a la dirección del director Richard Stanley, que en 1990 sorprendió en el Festival de Sitges con Hardware.

Color Out of Space

Entre las películas que se podrán ver en Sitges 2019, del 3 al 13 de octubre, destaca la première mundial de Suicide Tourist, la nueva película de Jonas Alexander Arnby (director de Cuando despierta la bestia, que participó en el Festival en 2014) y que protagoniza Nikolaj Coster-Waldau, el popular Jaime Lannister de Juego de Tronos. La sección Òrbita se abrirá con la première europea de 4×4, producción argentina dirigida por Mariano Cohn que se revela como uno de los grandes ejercicios de tensión del año y que liderará la importante cosecha de cine iberoamericano de género que se podrá ver en Sitges 2019.

Realizadores ya conocidos en Sitges regresarán al certamen con sus nuevas propuestas en la Sección Oficial Fantàstic, como son los casos de Fabrice Du Welz y la sugerente Adoration; el dúo Justin Benson & Aaron Moorhead con Synchronic, su propuesta de ciencia ficción laberíntica interpretada por Jamie Dornan (50 sombras de Grey) y Anthony Mackie (Avengers: Endgame); Brad Anderson y su nueva indagación en los límites de la realidad con Fractured, que tendrá su première europea en Sitges de la mano de Netflix.

Adoration

En Òrbita, Mary Harron, una de las grandes pioneras en llevar la mirada femenina al género, indagará en la personalidad y discípulos de todo un american psycho como Manson en Charlie Says, o Simon Rumley con Once Upon a Time in London, su película más ambiciosa hasta el momento, el thriller de gángsters ambientado en los bajos fondos de la capital británica.

 

Terror para todos los gustos, cine asiático y algunas sorpresas

El cine de terror se está abriendo en los últimos años a todo tipo de públicos y Sitges demostrará esta variedad del género. Los zombis no podrán faltar en esta edición y Blood Quantum (Midnight X-treme, première europea) es una original aproximación al mito desde el particular punto de vista de una comunidad nativa norteamericana.

Los vampiros pretenden presentar batalla a los zombis este año en Sitges desde filmes que recuperan la vieja escuela de los años 80 como The Shed (Panorama), de Frank Sabatella, homenaje a texturas de terror adolescente de aquella década prodigiosa, o mediante tesis revisionistas que aportan nuevas miradas a mitos clásicos como Carmilla (Noves Visions), dirigida por Emily Harris, una de las muchos nombres femeninos que destacarán este año en Sitges. Precisamente Joe Begos, que retoma el vampirismo en clave alucinógena en Bliss (ya anunciada en Midnight X-treme) tendrá una segunda película en Sitges, VFW (Panorama), que ilustra una violenta lucha de veteranos de guerra contra un cartel de drogas y su ejército de mutantes con un reparto de rostros duros como Stephen Lang, William Sadler y Fred Williamson.

The Shed

El terror más festivo se da cita con Trick (Midnight X-treme), slasher ultra gore ambientado en Halloween a cargo de Patrick Lussier o Boyz in the Wood (Midnight X-treme), película de Ninian Doff donde se mezclan pandilleros alucinados, granjeros sangrientos y otras especies. Para públicos más calmados, propuestas no menos trasgresoras y sorprendentes llegarán a Sitges, como la inclasificable producción griega Cosmic Candy (Noves Visions), de Rinio Dragasaki, la atmosférica The Deeper You Dig (Panorama), de John Adams y Toby Poser, que ha sorprendido a público de festivales como Fantasia, o el horror gótico The Nest (Sección Oficial Fantàstic), de Roberto De Feo, que renueva las esperanzas en un renacer del género en Italia.

Asia siempre es una zona de producción de suma importancia para Sitges, siendo la gran novedad en esta edición la première europea de la mano de Netflix The Forest of Love (Noves Visions) de Sion Sono, un clásico del certamen que vuelve a los territorios extremos e impredecibles de películas como Love Exposure o Cold Fish. Otros retornos son el de Tetsuya Nakashima (Confessions, El mundo de Kanako) con la inclasificable It Comes (Noves Visions) o el de Lisa Takeba con Signal 100 (Midnight X-treme), fantasía ultragore en la línea del cine nipón más radical. Corea del Sur aportará acción en la Sección Òrbita con el rostro de Ma Dong-seok (el inolvidable héroe de Train a Busan) por partida doble en Unstoppable y The Gangster, The Cop and the Devil mientras que el legendario Renny Harlin, que llega desde Hong Kong con Bodies at Rest y Super Me (Panorama) representará esa tendencia de la producción china hacia el género de ciencia ficción.

It Comes

Títulos fantásticos desde grandes Festivales

Hoy los grandes festivales programan el cine fantástico como reclamo de calidad y tendencia cinematográficas. Desde Cannes llegará la distópica Bacurau (Sección Oficial Fantàstic), producción brasileña dirigida por Juliano Dornelles y Kleber Mendoça Filho, ganadora del Premio especial del Jurado en el festival galo este año. Y la producción animada I Lost My Body, de Jérémy Clapin aterrizará también en la Sección Oficial de Sitges después de ganar la Semana de la Crítica de Cannes y el Festival de Annecy.

I Lost My Body

También se pudieron ver en Cannes y estarán en Sitges la enigmática Nina Wu (Noves Visions), de Midi Z o la divertidísima Yves, de Benoit Forgeard, la historia de una nevera inteligente adicta a la canción que se presenta a Eurovisión. Una de las triunfadoras del neoyorkino festival de Tribeca, Huachicolero, de Edgar Nito, llevará la reflexión sobre la realidad social de México a la sección Òrbita, mientras que desde Venecia llegarán dos películas fundamentales como The Long Walk (Noves Visions), drama fantástico firmado por la directora Mattie Do, o la espectacular 5 is the Perfect Number (Òrbita), de Igor Tuveri, fantasía criminal con textura de fumetti protagonizada por el gran Toni Servillo.

Klasikoak revisará los clásicos «Mishima: A Life in Four Chapters», «Dao ma zei / The Horse Thief» y «Sátántangó»

Las respectivas películas de Paul Schrader, Tian Zhuangzhuang y Béla Tarr se proyectarán en versiones restauradas.

Tres clásicos modernos, Mishima: A Life in Four Chapters (Mishima, una vida en cuatro capítulos, 1985), de Paul Schrader; Dao ma zei / The Horse Thief (1986), de Tian Zhuangzhuang, y Sátántangó (1994), de Béla Tarr, serán los títulos que este año integrarán la sección Klasikoak. Tras la proyección el año pasado de Ladri di biciclette / Bycicle Thieves (Ladrón de bicicletas, 1948), la sección incrementará de uno a tres el número de películas que podrán revisarse en versiones restauradas en la sala de cine de Tabakalera.

Mishima: A Life in Four Chapters, que ganó el Premio a la mejor contribución artística en Cannes, podrá verse en un primer pase el 24 de septiembre a las 19.00 horas. La película es un retrato del escritor y dramaturgo japonés Yukio Mishima (1925-1970), al que dio vida el actor Ken Ogata. Paul Schrader (Grand Rapids, Michigan, EEUU, 1946) se acercó al torbellino interno y a las contradicciones de un hombre que intentó alcanzar la armonía imposible entre el yo, el arte y la sociedad. Fue el quinto filme tras la cámara de Schrader, que antes desarrolló una importante carrera como guionista de Yakuza (Sidney Pollack, 1974), Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976) y Raging Bull (Toro salvaje, 1980), entre otras películas. Como director ha firmado títulos como American Gigolo (1980), Affliction (Aflicción, 1997) o First Reformed (El reverendo, 2017).

El día 27 de septiembre a las 16.00 horas tendrá lugar la primera proyección de The Horse Thief, que relata la azarosa vida de un habitante del Tibet que lucha por mantener a su familia y que, tras ser descubierto robando un caballo, es desterrado de su tribu. Tian Zhuangzhuang (Beijing, China, 1952), uno de los cineastas chinos más importantes de su generación, es autor, entre otros largometrajes, de Hong xiang (The Red Elephant, 1982), Lan feng zheng (La cometa azul, 1993) y Xiao cheng zhi chun (Primavera en un lugar pequeño, 2002).

En Sátántangó, Béla Tarr (Pécs, Hungría, 1955) partió del libro homónimo de László Krasznahorkai para seguir a los miembros de un pequeño y obsoleto colectivo agrícola que, tras la caída del comunismo, reciben un dinero inesperado y se preparan para abandonar su pueblo. Rodada en blanco y negro con un metraje de más de siete horas, la cinta que logró en 1994 el Premio Caligari en Berlín se proyectará de manera íntegra y en un único pase el 28 de septiembre a partir de las 16.00 horas con dos descansos de 15 minutos. Otras obras destacadas de Tarr son Kárhozat (La condena, 1988), Werckmeister harmóniák (Armonías de Werckmeister, 2000) y A torinói ló (The Turin Horse, 2011), ganadora en Berlín del Gran Premio del Jurado y del Premio FIPRESCI.

 

Dao ma zei / The Horse Thief

Tian Zhuangzhuang (China) – 1986

En 1923, Norbu, un pastor tibetano, roba caballos para mantener a su familia. Después de cometer un robo, él y su familia son desterrados por la tribu y parten al exilio. La muerte repentina de un ser querido cuestiona su fe budista y vuelve a robar caballos. Tras ser capturado como ladrón y ser golpeado casi hasta la muerte, Norbu se arrastra hasta su último aliento.

 

Mishima: A Life in Four Chapters (Mishima, una vida en cuatro capítulos)

Paul Schrader (EEUU) – 1985

Intérpretes: Ken Ogata, Masayuki Shionoya, Hiroshi Mikami, Junya Fukuda Fukuda, Shigeto Tachihara

Retrato del aclamado escritor y dramaturgo japonés Yukio Mishima, que investiga el torbellino interno y las contradicciones de un hombre que trató de alcanzar una armonía imposible entre el yo, el arte y la sociedad. El filme tiene lugar en el último día de vida de Mishima, cuando se quitó la vida en público por el rito del haraquiri, y está trufado de flashbacks al pasado del escritor y de estilizadas evocaciones de sus obras.

 

Sátántangó

Béla Tarr (Hungría – Suiza – Alemania) – 1994

Intérpretes: Mihály Víg , Putyi Horváth , László Lugossy , János Derzsi , Éva Almássy Albert

Tras la caída del comunismo, en un paisaje postapocalíptico, los miembros de un pequeño y obsoleto colectivo agrícola reciben un dinero inesperado y se preparan para abandonar su pueblo. Mientras algunos de los lugareños conspiran en secreto para largarse con todas las ganancias, un misterioso personaje, al que se creía muerto desde hace tiempo, regresa al pueblo, alterando para siempre el curso de las vidas de todos ellos.

Donald Sutherland Premio Donostia de la próxima edición del Festival de San Sebastián

La entrega del galardón tendrá lugar antes de la proyección de ‘The Burnt Orange Heresy (Una obra maestra)’, thriller dirigido por Giuseppe Capotondi.

El canadiense Donald Sutherland será distinguido con un Premio Donostia que reconocerá medio siglo de excelencia interpretativa. El actor, que ha participado en cerca de 200 producciones, acudirá el jueves 26 de septiembre a la 67ª edición del Festival de San Sebastián para recibir el galardón antes de la proyección en el Kursaal de The Burnt Orange Heresy (Una obra maestra), un thriller dirigido por Giuseppe Capotondi. El filme, en cuyo reparto figuran Mick Jagger, Claes Bang y Elizabeth Debicki clausurará la próxima edición del Festival de Venecia.

Capaz de brillar con la misma intensidad ya sea como protagonista o como actor de reparto, Sutherland ha encarnado con gran talento a decenas de personajes sin importar el género: del drama al cine bélico, pasando por el thriller, el terror o la ciencia ficción. Aunque nunca ha sido nominado por ninguno de sus múltiples papeles a los premios de la Academia de Hollywood, en 2017 fue galardonado con el Oscar honorífico por toda su carrera. Además, en 1978 fue nombrado oficial de la Orden de Canadá y este mismo año ha sido distinguido con el máximo honor de Canadá, compañero de la Orden de Canadá.

Donald McNichol Sutherland nació en 1935 en Saint John, New Brunswick (Canadá). Aunque iba para ingeniero, finalmente se decantó por la interpretación e inició su carrera en numerosas series de televisión, entre las que destacan El santo y Los vengadores. Tras debutar en la gran pantalla con Il castello dei morti vivi (Warren Kiefer, 1964),  una producción italiana de terror con Christopher Lee, consiguió su primer éxito con The Dirty Dozen (Doce del patíbulo, 1967), el clásico bélico de Robert Aldrich en el que compartió actuación con Lee Marvin, Charles Bronson y Telly Savalas. Sin cambiar de género, después protagonizó M.A.S.H. (Robert Altman, 1970), Kelly’s Heroes (Los violentos de Kelly, Brian G. Hutton, 1970) y Johnny Got His Gun (Johnny cogió su fusil, Dalton Trumbo, 1971).

Fue detective privado en Klute (Alan J. Pakula, 1971), que dio el Oscar a Jane Fonda; se transformó en libertino seductor en Il Casanova di Federico Fellini (Casanova, Federico Fellini, 1976), puso rostro al perverso fascista Attila Mellanchini en el inmortal fresco histórico Novecento (Bernardo Bertolucci, 1976), e interpretó el papel principal de la inquietante Invasion of the Body Snatchers (La invasión de los ultracuerpos, Philip Kaufman, 1978).

En la siguiente década destacan largometrajes como el oscarizado Ordinary People (Gente corriente, Robert Redford, 1980), en el que dio vida a un cabeza de una familia golpeada por la muerte de uno de sus miembros, o Eye of the Needle (El ojo de la aguja, 1981), en el que fue espía nazi. En sus posteriores trabajos actuó junto a estrellas como Al Pacino (Revolution, Revolución, Hugh Hudson, 1985), Sylvester Stallone (Lock Up, Encerrado, John Flynn, 1989) o Marlon Brando y Susan Sarandon (A Dry White Season, Una árida estación blanca, Euzhan Palcy, 1989).

Sutherland formó parte del impresionante elenco de JFK (Oliver Stone, 1991), en la que interpretó a Míster X, el misterioso personaje que ofreció información confidencial al fiscal Garrison (Kevin Costner) sobre el asesinato del presidente Kennedy. Fue expirómano en Backdraft (Llamaradas, Ron Howard, 1991), mentor de Kristy Swanson en Buffy the Vampire Slayer (Buffy, la cazavampiros, Fran Rubel Kuzui, 1992) y protector de Demi Moore en Disclosure (Acoso, Barry Levinson, 1994). En esa época también trabajó a las órdenes de cineastas como Wolfgang Petersen (Outbreak, Estallido, 1995), Joel Schumacher (A Time to Kill, Tiempo de matar, 1996) o John Turteltaub (Instinct, Instinto, 1999).

En Space Cowboys (2000) se introdujo en el traje espacial para protagonizar una historia de veteranos astronautas junto a Tommy Lee Jones, James Garner y el director del filme, Clint Eastwood. En la misma década participó en el remake de The Italian Job (F. Gary Gray, Velódromo, 2003); en el drama Cold Mountain (Anthony Minghella, 2003), que brindó el Oscar a Renée Zellweger; y en la nueva adaptación de Pride & Prejudice (Orgullo y prejuicio, Joe Wright, 2005).

Uno de los papeles más célebres de Donald Sutherland en los últimos tiempos es el de Presidente Snow, principal villano de Los juegos del hambre, la saga encabezada por la actriz Jennifer Lawrence que ha conocido cuatro entregas. En La migliore offerta (La mejor oferta, Giuseppe Tornatore, 2013) tuvo como compañero a Geoffrey Rush y en el western Forsaken (Jon Cassar, 2015) hizo de padre de Kiefer Sutherland, su hijo también en la vida real. La sección Perlak acogió hace dos años la proyección de The Leisure Seeker (El viaje de sus vidas, Paolo Virzi, 2017), coprotagonizada por Helen Mirren, y esta semana, el director James Gray presentará en el Festival de Venecia Ad Astra, uno de los últimos trabajos del actor canadiense, que aparece rodeado de Brad Pitt, Tommy Lee Jones y Liv Tyler, entre otros intérpretes.

En televisión, Sutherland rueda actualmente junto a Nicole Kidman The Undoing, miniserie de seis episodios escrita por David E. Kelley y dirigida por Susanne Bier. Recientemente ha encarnado a J. Paul Getty en Trust (2018), serie del director Danny Boyle. Ganó el Emmy y el Globo de Oro como mejor actor de reparto por su actuación en el filme de HBO Cititzen X (Ciudadano X, 1995) y el Globo de Oro por su retrato de Clark Clifford, asesor del presidente Lyndon B. Johnson en el drama histórico Path to War (Camino a la guerra, 2002), dirigido por John Frankenheimer. Otros trabajos realizados para la pequeña pantalla son la serie de acción Crossing Lines (2013-2015) y la adaptación del best-seller de Ken Follett The Pillars of the Earth (Los pilares de la tierra, 2010).

Donald Sutherland recibirá el Premio Donostia en una ceremonia que tendrá lugar el 26 de septiembre a las 22.00 horas en el Kursaal, donde se proyectará The Burnt Orange Heresy (Una obra maestra), que en España será distribuida por Filmax.

The Burnt Orange Heresy (Una obra maestra)

Giuseppe Capotondi (EEUU)

Intérpretes: Donald Sutherland, Mick Jagger, Claes Bang, Elizabeth Debicki

ltalia, en la actualidad. El crítico de arte James Figueras mantiene una relación con Berenice Hollis, una seductora e interesante chica que proviene de Estados Unidos. James es el clásico antihéroe que camufla sus ambiciones con su encanto, mientras que ella es una inocente chica que viaja por Europa y disfruta de la libertad de ser quien ella quiere ser. Los nuevos amantes viajan a la espléndida y opulenta finca de Cassidy, un coleccionista de arte que vive en el Lago Como, el mecenas de Jerome Debney, un solitario y cotizadísimo pintor. Cassidy le ofrece a James un plan: robar la obra maestra de Debney. A medida que la pareja comparte tiempo con el legendario Debney, comienzan a darse cuenta de que, en lo que se refiere al artista y a la misión que les ha encomendado, nada es lo que parece. Pero James es un hombre ambicioso y llevará a cabo el pérfido plan, que implica chantaje, incendio, robo e incluso el asesinato.

«En la hierba alta», basada en el relato corto de Stephen King y Joe Hill, inaugurará Sitges 2019

La película original de Netflix está dirigida por Vincenzo Natali y protagonizada por Patrick Wilson, y ambos presentarán el film en el Festival. El Festival de Sitges abrirá su 52ª edición el próximo 3 de octubre con una historia del maestro del terror, Stephen King. En la hierba alta (In the Tall Grass) es la última película de Vincenzo Natali, reconocido director cuyo talento ha sido celebrado en anteriores ediciones del Festival gracias a títulos como Cube (ganadora en Sitges 1998) Cypher y Splice. De este modo, Netflix apuesta por Sitges para presentar uno de los títulos más esperados entre los fans del género.

En la hierba alta es la adaptación del relato homónimo que Stephen King coescribió con su hijo, Joe Hill, y que se publicó en dos partes en la revista Esquire en 2012. Se trata de una historia de terror claustrofóbico con elementos sobrenaturales, protagonizada por los hermanos Becky y Cal. Tras escuchar el llanto de un niño pidiendo ayuda, ambos se adentrarán en un gran campo de hierba alta en Kansas, donde quedarán atrapados por una fuerza siniestra que rápidamente les desorienta y les separa. Aislados del mundo y sin posibilidad de escapar del control del campo, pronto descubren que lo único peor que estar perdido es ser encontrado.

Uno de sus protagonistas, Patrick Wilson -rostro habitual en títulos de género como Insidious, The Conjuring o Aquaman– visitará Sitges 2019 juntamente con el director, Vincenzo Natali. La premier mundial de In the Tall Grass tendrá lugar en el Fantastic Fest de Austin, Texas, que dará inicio el próximo 26 de septiembre, la proyección en Sitges 2019 será pues su estreno europeo. Netflix aún no ha puesto fecha para programarla en su plataforma.

«The Song of Names» clausurará la 67 edición del Festival de San Sebastián

El canadiense François Girard vuelve a adentrarse en el mundo de la música tras dirigir filmes como ‘El violín rojo’ (1998) o ‘El coro’ (2014). El estreno internacional de la película The Song of Names, protagonizada por Tim Roth, Catherine McCormack y Clive Owen, clausurará fuera de concurso la Sección Oficial de la 67 edición del Festival de San Sebastián el 28 de septiembre. El canadiense François Girard, autor de películas como Le violon rouge (El violín rojo, 1998), Silk (Seda, 2007) o Boychoir (El coro, 2014), es el director de este drama con trasfondo histórico y musical cuya banda sonora está firmada por Howard Shore.

Basada en la novela homónima de Norman Lebrecht, esta coproducción entre Canadá, Reino Unido y Hungría narra la historia de Martin, un niño de nueve años que tras el estallido de la II Guerra Mundial conoce a Dovidl, un polaco judío refugiado en Londres que tiene un prodigioso talento como violinista. Antes de su debut, Dovidl desaparece sin dejar rastro, causando la vergüenza y la ruina para toda su familia. La película será distribuida internacionalmente por Hanway Films y en España, por Filmax.

No es la primera vez que François Girard (Saint-Félicien, Canadá,1963) dirige un trabajo cuyo eje principal es la música. En Thirty Two Short Films About Glenn Gould (Sinfonía en soledad: un retrato de Glenn Gould, 1993) realizó un original acercamiento a la vida real del talentoso pianista Glenn Gould, y después, en El violín rojo imaginó el periplo de un violín que viaja de mano en mano durante varios siglos y por distintos continentes. Asimismo, en El coro narra la historia de un exigente director de coro infantil interpretado por Dustin Hoffman. Girard también es célebre por la adaptación cinematográfica de Seda, la afamada novela de Alessandro Baricco.

El Festival ya ha programado en años anteriores películas protagonizadas por los protagonistas de The Song of Names. Clive Owen visitó San Sebastián para presentar Children of Men (Hijos de los hombres, 2006) en Perlak y regresó para inaugurar la Sección Oficial con Intruders (2011), de Juan Carlos Fresnadillo. Por su parte, en 2015 Tim Roth participó por partida doble en Horizontes Latinos con 600 millas, de Gabriel Ripstein, y Chronic, de Michel Franco.

 

The Song of Names

François Girard (Canadá – Reino Unido – Hungría)

Intérpretes: Tim Roth, Clive Owen, Catherine McCormack, Jonah Hauer King, Magdalena Cielecka

Clausura

Fuera de concurso

Mientras en Europa estalla la Segunda Guerra Mundial, Martin, un niño de nueve años, se encariña de su hermano recién adoptado, Dovidl, un prodigio del violín judío-polaco de su misma edad que acaba de llegar a Londres como refugiado. Tiempo después, horas antes de dar su primer concierto a la edad de 21 años, Dovidl desaparece sin dejar rastro, provocando la vergüenza y la ruina de su familia. Al cabo de muchos años, un joven violinista muestra a Martin, que ya tiene 56 años, una filigrana estilística que sólo Dovidl podría haberle enseñado.

Premio Donostia de la 67ª del Festival de San Sebastián para Costa-Gavras

El realizador francés de origen griego recogerá el galardón antes de la proyección especial de ‘Adults in the Room (Comportarse como adultos)’, su adaptación de las memorias de Yanis Varoufakis.

Costa-Gavras, cineasta francés de origen griego, recibirá el segundo Premio Donostia de la 67 edición del Festival de San Sebastián, que con esta distinción reconoce el cine comprometido del autor de películas como Z, Missing (Desaparecido) o Le capital (El capital), con la que optó a la Concha de Oro en 2012. El realizador recogerá el galardón el día 21 de septiembre en una gala en el Teatro Victoria Eugenia, donde tendrá lugar la proyección especial de su último largometraje, Adults in the Room (Comportarse como adultos), adaptación de las memorias del exministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis.

La película, que tendrá su estreno mundial en la Mostra de Venecia, se basa en el libro Adults in the Room: My Battle With Europe’s Deep Establishment. Fue publicado tras el efímero mandato de Varoufakis, que permaneció en el cargo durante los primeros seis meses de 2015, en plena crisis financiera de Grecia. Según se apunta en la sinopsis, la película es una “tragedia” en el sentido clásico del término y retrata a un grupo de personas “atrapadas en una inhumana red de poder” y en el “círculo brutal de las reuniones del Eurogrupo, que impone a Grecia la dictadura de la austeridad”.

En el reparto liderado por Christos Loulis, que encarna a Varoufakis, también aparecen, entre otros, Alexandros Bourdoumis, que interpreta al primer ministro, Alexis Tsipras; Ulrich Tukur, que hace el papel del extitular alemán de Economía, Wolfgang Schaeuble; Josiane Pinson, quien da vida a Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, y Valeria Golino, que figura como Danae Stratou, esposa de Varoufakis.

Según ha declarado el propio Costa-Gavras, “uno nunca olvida el lugar donde nació, especialmente si es un país como Grecia”. “Hui de allí porque todo lo que se ofrecía a los jóvenes de mi clase social era una vida de sumisión a una democracia teocrática. Como inmigrante, Francia me permitió superar mis sueños más locos. Mi sentimiento ‘griego’ volvió a apoderarse de mí cuando los Coroneles tomaron el poder. La expresión de mi resistencia personal fue Z. Hace diez años, la crisis griega volvió a hundir el país en la misma situación que me hizo huir por primera vez. Y ello, por supuesto, me hizo querer expresar de nuevo mi rabia con Adults in the Room”, ha afirmado el presidente de la Cinemateca Francesa desde 2007. En la próxima edición de la Mostra de Venecia recibirá también el Premio Jaeger-LeCoultre Glory to the Filmmaker.

 

Uno de los mayores exponentes del cine político

Costa-Gavras es uno de los mayores exponentes del cine político y de denuncia social del último medio siglo. Buena parte de la veintena de títulos dirigidos por él han servido para poner el dedo en diversas llagas, ya sean las dictaduras, las purgas políticas, el racismo o los desastres provocados por el mundo financiero. Pero sobre todo, el principal tema de la filmografía del autor franco-griego es el de la persona enfrentada a la implacable maquinaria de un poder político omnímodo y devastador.

Nacido en 1933 en Loutra-Iraias (Grecia) como Konstantinos Gavras, a los 22 años abandonó su país de origen para instalarse en París y estudiar Literatura en la Sorbona. Tras graduarse en el Instituto de Estudios Superiores Cinematográficos (IDHEC), trabajó como asistente de dirección de eminentes realizadores galos como René Clair, René Clément, Henri Verneuil, Jacques Demy, Marcel Ophüls, Jean Giono y Jean Becker.

Su debut en el largometraje fue Compartiment tueurs (Los raíles del crimen, 1965), una historia policíaca protagonizada por dos intérpretes habituales en el cine de sus inicios, Yves Montand y Simone Signoret. Tras Un homme de trop (Sobra un hombre, 1967), acerca de un comando de la resistencia francesa que cree albergar un traidor en su seno, llegó la primera de varias colaboraciones con Jorge Semprún como coguionista: Z (1969), drama político sobre el asesinato de un diputado de izquierdas, ganó el Premio Especial del Jurado y el premio al mejor actor para Jean-Louis Trintignant en el Festival de Cannes, además de un Óscar al mejor filme extranjero y otro al mejor montaje.

Otros trabajos de esa época, en su mayoría adaptaciones de libros, son L’aveu (La confesión, 1971), sobre las purgas estalinistas en la Checoslovaquia de los años 50; État de siege (Estado de sitio, 1973), reconstrucción del secuestro y asesinato de un agente de la CIA a manos de la guerrilla uruguaya; Section Spéciale (Sección especial, 1975), que narra un juicio-farsa en la Francia ocupada por los nazis y que brindó a Costa-Gavras el premio al mejor director en Cannes, y Clair de femme (Una mujer singular, 1979), una historia de amor con Romy Schneider e Yves Montand como protagonistas.

Missing (Desaparecido, 1981), su primer gran éxito filmado en inglés, inauguró la etapa en la que el cineasta empezó a alternar proyectos en Francia y EEUU. Este thriller político ambientado en los momentos posteriores al golpe de estado chileno ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes, que también premió a Jack Lemmon por su dramática interpretación, y consiguió el Oscar al mejor guión adaptado.

Dos nuevas producciones francesas, Hanna K (1983) y Conseil de famille (Consejo de familia, 1985), dieron paso a su regreso a Hollywood para dirigir dos thrillers con guión de Joe Eszterhas: Debra Winger y Tom Berenger actúan en Betrayed (El sendero de la traición, 1987), denuncia del racismo imperante en EUUU, mientras que Music Box (La caja de música, 1989), con Jessica Lange en el papel de abogada que descubre que su padre fue un criminal nazi, logró el Oso de Oro en Berlín.

Tras La petite apocalypse (1993), atípica incursión en la comedia del realizador, dirigió a John Travolta y a Dustin Hoffman en Mad City (1997), en la que un guarda de seguridad que ha perdido su trabajo por recortes en la plantilla captura a un grupo de personas como rehenes. En Amen (2001), con Ulrich Tukur y Mathieu Kassovitz, censuró el silencio del Vaticano durante el nazismo, y en Le couperet (Arcadia, 2004) adaptó una novela de Donald Westlake sobre un alto ejecutivo que urde un expeditivo plan tras ser despedido. Eden a l’Ouest (Edén al Oeste, 2008), su penúltimo trabajo hasta la fecha, es un drama sobre la inmigración, mientras que Le capital (El capital, Sección Oficial, 2012), con Gad Elmaleh y Gabriel Byrne en el elenco artístico, es una ácida sátira  sobre los desmanes del mundo financiero.

 

Adults in the Room (Comportarse como adultos)

Costa – Gavras (Francia – Grecia)

Intérpretes: Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Valeria Golino, Ulrich Tukur, Josiane Pinson

Una tragedia acontece a puerta cerrada. El tema es universal: una historia de personas atrapadas en una inhumana red de poder. El círculo brutal de las reuniones del Eurogrupo, que impone a Grecia la dictadura de la austeridad, donde la humanidad y la compasión son ignoradas completamente. Una claustrofóbica trampa sin salida que ejerce presiones en los protagonistas y, finalmente, los divide. Una tragedia en el sentido de la Grecia clásica: los personajes no son buenos ni malos, sino que están movidos por las consecuencias de lo que ellos perciben que es lo correcto. Una tragedia para un tiempo muy actual.

«Blackbird», película de Roger Michell, inaugurará el Festival de San Sebastián

Protagonizado por Susan Sarandon, Kate Winslet y Mia Wasikowska, el filme es un remake de ‘Silent Heart’ (‘Corazón silencioso‘, 2014), el drama del danés Bille August que también compitió por la Concha de Oro. El estreno europeo de Blackbird, film protagonizado por Susan Sarandon, Kate Winslet, Mia Wasikowska y Sam Neill, inaugurará la Sección Oficial a concurso de la 67 edición del Festival de San Sebastián. Dirigida por Roger Michell, esta coproducción entre EEUU y Reino Unido es un remake de Stille Hjerte / Silent Heart (Corazón silencioso, 2014), el drama con el que el cineasta danés Bille August compitió en el Festival y con el que Paprika Steen ganó la Concha de Plata a la mejor actriz.

La pugna por la Concha de Oro comenzará el 20 de septiembre con la proyección de Blackbird, cuyo guión es también obra de Christian Torpe, autor del libreto original de Corazón silencioso. Susan Sarandon (Premio Donostia, 1995) encarna a una enferma terminal que desea poner fin a su sufrimiento. Aunque en principio su familia apoya su decisión de morir con dignidad, sus hijas (Winslet y Wasikowska) descubren secretos familiares que complican más aún la situación.

Roger Michell (Pretoria, Sudáfrica, 1956), realizador afincado en el Reino Unido, comenzó en el cine con películas como My Night with Reg (1997) y Titanic Town (1998), pero su primer gran éxito fue Notting Hill (1999), comedia romántica protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant que recaudó más de 360 millones de dólares. También ha dirigido títulos como el thriller Changing Lanes (Al límite de la verdad, 2002), con Samuel L. Jackson y Ben Affleck, o Le Week-End (2013), que compitió en la Sección Oficial de San Sebastián y dio a Jim Broadbent la Concha de Plata al mejor actor.

Por su parte, Susan Sarandon, ganadora del Oscar por su papel en Dead Man Walking (Pena de muerte, 1995), lleva medio siglo dedicada a la interpretación. Entre los papeles de sus inicios destaca el de Atlantic City (Sección Oficial, 1980), que la trajo por primera vez a San Sebastián junto al director Louis Malle. Quince años después, la coprotagonista de la célebre Thelma & Louise (1991) recibió el Premio Donostia a toda su carrera. Posteriormente su nombre ha aparecido asociado al reparto de varias películas programadas por el Festival como Emotional Arithmetic (Aritmética emocional, 2007), In The Valley of Elah (En el valle de Elah, 2007) o Arbitrage (El fraude, 2012), con la que regresó en persona junto a Richard Gere.

 

Blackbird

Roger Michell (EEUU – Reino Unido)

Intérpretes: Susan Sarandon, Kate Winslet, Mia Wasikowska, Sam Neill, Rainn Wilson, Lindsay Duncan

Inauguración a concurso

Una mujer reúne a toda su familia para comunicarles que no quiere seguir viviendo. Esto destapará rencillas familiares ocultas, pero también el amor que sus dos hijas sienten por su madre.

«La cordillera de los sueños» inaugurará la sección Horizontes Latinos de la próxima edición del Festival de San Sebastián

Horizontes Latinos presentará las nuevas películas de Jayro Bustamante, Patricio Guzmán, Gael García Bernal, Paula Hernández, Romina Paula, Federico Veiroj y Andrés Wood, entre otros. La sección Horizontes Latinos ofrecerá una selección de quince producciones latinoamericanas, que incluyen filmes premiados en Cannes y Sundance, y seleccionados en Berlín y Venecia. Dos de las películas participaron en el Foro de Coproducción Europa-América Latina cuando eran un proyecto, y tres han formado parte de las últimas ediciones de Cine en Construcción. Siete de las producciones son primeras o segundas obras de sus cineastas, que optarán también al Premio TCM de la Juventud.

Cineastas de Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Guatemala, México, Perú y Uruguay brindan una mirada panorámica que incluye el genocidio guatemalteco, el Chile de los años 70, la crisis de los balseros cubanos, el aborto legal en Argentina o la vida en México, pero también narrativas sin espacio en los libros de historia: el paso a la vida adulta, las crisis vitales o las relaciones familiares.

La sección se inaugurará con la última película de Patricio Guzmán (Santiago de Chile, 1941) quien, tras rodar en el norte de su país Nostalgia de la luz  (Premio de la Academia de Cine Europea al mejor documental, Horizontes Latinos 2010) y en el sur en El botón de nácar (Oso de Plata en Berlín, Horizontes Latinos 2015), cierra la trilogía en los Andes con La cordillera de los sueños, que se presentó en el Festival de Cannes como proyección especial y obtuvo el premio L’Oeil d’or al mejor documental .

Jayro Bustamante (Guatemala, 1977), cuya ópera prima, Ixcanul (Horizontes Latinos, 2015) fue reconocida, tras ser seleccionada en Cine en Construcción y obtener una mención especial, con el Premio Alfred Bauer en la Berlinale, participará en la sección por partida doble. Su segunda película, Temblores, sobre un cristiano evangélico practicante de 40 años que se enamora de un hombre, competirá por el Premio Horizontes tras su presentación en la sección Panorama de la Berlinale. La tercera, La Llorona, que se centra en el genocidio guatemalteco, ganó el premio EFADs-CACI del Foro de Coproducción Europa-América Latina del Festival y clausurará la sección fuera de concurso, tras su estreno en la Giornate degli autori del Festival de Venecia.

También acogerá la sección el estreno europeo de Agosto, la ópera prima de Armando Capó (Gibara, Cuba, 1979), una coproducción de Cuba, Costa Rica y Francia, que fue seleccionada en el Foro de Coproducción Europa-América Latina  del Festival (2014) y formó parte de la selección de Cine en Construcción 32 (2017). Capó cuenta la historia de Carlos, un adolescente de 13 años, en los últimos días del verano de 1994, en plena crisis de los balseros.

Andrés Wood (Santiago de Chile, 1965) presentó su ópera prima, Historias de fútbol (1997), en la sección New Directors del Festival. Desde entonces, ha participado en la Quincena de Realizadores de Cannes (Machuca, 2004), ha ganado un Goya a la mejor película hispanoamericana (La buena vida, 2008) y el Gran Premio del Jurado de Sundance (Violeta se fue a los cielos, 2012). En Araña, cuyo estreno europeo tendrá lugar en el Festival, se adentra en el movimiento paramilitar Patria y Libertad, que nació como reacción al gobierno de Salvador Allende. Cuenta en su reparto con Mercedes Morán y María Valverde.

Asimismo, Horizontes Latinos será el marco del estreno europeo de Así habló el cambista, el quinto largometraje de Federico Veiroj (Montevideo, 1976), cuyas películas han formado parte de las distintas secciones y actividades de Industria del Festival: Acné, su ópera prima, ganó el Premio TVE de Cine en Construcción (2007), se estrenó en la Quinzaine des Réalisateurs (2008) y compitió en Horizontes Latinos. La vida útil obtuvo el Premio de la Industria Cine en Construcción (2009) y compitió en la sección New Directors. El apóstata (2015) fue seleccionada en la Sección Oficial y recibió el Premio Fipresci y una mención especial del Jurado, y el año pasado presentó Belmonte en Zabaltegi-Tabakalera.  Así habló el cambista, protagonizado por Daniel Hendler y Dolores Fonzi, se centra en un comerciante de divisas clandestinas depositadas por argentinos y brasileños que trabaja en Montevideo. Se trata de la adaptación –la primera sobre la que trabaja Veiroj- de una novela del mismo nombre de Juan E. Gruber, la producción de mayor presupuesto en la que se ha implicado el director uruguayo.

De nuevo otra vez es el debut como directora de la actriz y dramaturga Romina Paula (Buenos Aires, 1979), que se estrenó en la sección Bright Future del Festival de Rotterdam, en el que la propia actriz protagoniza una historia mezcla de ficción y no ficción que reflexiona sobre la familia, la maternidad y las crisis existenciales en el ecuador de la vida.

El Príncipe, una coproducción de Chile, Argentina y Bélgica, es el primer largometraje de Sebastián Muñoz, que narra la vida en prisión de un joven de 20 años el Chile de los años 70, protagonizada por Alfredo Castro y Juan Carlos Maldonado. La película fue seleccionada en Cine en Construcción 34 y se estrenará en la Settimana della Critica del próximo Festival de Venecia.

La bronca es el tercer largometraje de los hermanos Daniel y Diego Vega (Lima), que ganaron el Premio del Jurado de Un Certain Regard con su ópera prima, Octubre, que también fue seleccionada en Horizontes Latinos. Su segunda película, El mundo, ganó el premio a la mejor dirección en BAFICI y el premio al mejor actor en Locarno. Han dirigido varios capítulos de la serie El Chapo y Diego Vega es creador junto a Mar Coll y Valentina Viso de la serie Matar al padre. En La bronca, un adolescente abandona el Perú en los años 90, y se reencuentra en Montreal con su padre, que ahora tiene una nueva familia canadiense.

Los sonámbulos es la cuarta película de Paula Hernández (Buenos Aires, 1969), en torno a una mujer y su hija adolescente que viven una tensa reunión familiar en la casa familiar del marido. Su participación en Horizontes Latinos supondrá el estreno europeo de la película protagonizada por Érica Rivas, en cuyo reparto también figuran Daniel Hendler, Marilú Marini y Luis Ziembrowski.

La ópera prima de Lucía Garibaldi (Montevideo, 1986), Los tiburones, obtuvo el Premio de la Industria de Cine en Construcción 34 (2018) y el Premio Film Factory. Desde entonces, esta historia sobre el despertar del deseo de una adolescente en el contexto de un balneario alterado por la sospecha de que hay tiburones, ha sido reconocida con el premio a la mejor dirección en Sundance (World Cinema Dramatic Competition) y el Premio Especial del Jurado en BAFICI, entre otros reconocimientos.

Monos es la tercera película de Alejandro Landes (Sao Paulo, Brasil, 1980), que debutó en Sundance con su ópera prima, la película de no ficción Cocalero  (2007). La segunda, el largometraje de ficción Porfirio (2010), se estrenó en la Quinzaine des Réalisateurs del Festival de Cannes y fue seleccionada en Horizontes Latinos. Monos, una reinterpretación contemporánea de El señor de las moscas, protagonizada por un grupo de niños guerrilleros y una rehén estadounidense, recibió el Premio Especial del Jurado en Sundance (World Cinema Dramatic Competition) y se presentó también en la sección Panorama del Festival de Berlín.

Nuestras madres es el segundo largometraje de César Díaz (Guatemala, 1978), que se adentra en los juicios a los militares implicados en la guerra civil guatemalteca. La película se estrenó en la Semaine de la Critique y ganó el premio Cámara de Oro, que reconoce la mejor ópera prima del Festival de Cannes, y el Prix SACD.

El actor, director y productor de cine Gael García Bernal (Guadalajara, México, 1978), cuya carrera el Festival ha seguido de cerca desde que hiciera su debut internacional como actor con Amores perros (Zabaltegi, 2000),  presentará su segundo largometraje como director, Chicuarotes, que protagonizó una de las proyecciones especiales del pasado Festival de Cannes. Chicuarotes está protagonizada por dos adolescentes que intentan escapar de la pobreza y la violencia de su país.

Fuera de concurso se proyectará La ola verde (Que sea ley), la segunda película de Juan Solanas (Buenos Aires, 1966), cuya ópera prima, Nordeste, se presentó en Un Certain Regard. La ola verde (Que sea ley), que también formó parte de las proyecciones especiales de Cannes, retrata la lucha argentina por el aborto legal.

 

La cordillera de los sueños / The Cordillera of Dreams

PATRICIO GUZMÁN (Chile)

Inauguración a concurso

«En Chile, cuando sale el sol, hay que escalar colinas, muros y cumbres antes de alcanzar la última piedra de la Cordillera. En mi país, la Cordillera está en todos lados. Pero para los ciudadanos chilenos es un territorio desconocido. Después de ir al Norte para hacer Nostalgia de la luz y al Sur para El botón de nácar, ahora me siento listo para filmar esa inmensa columna vertebral y explorar su misterios, sus poderosas revelaciones de la historia pasada y presente de Chile» (Patricio Guzmán). Premio L’Oeil d’Or al mejor documental en el Festival de Cannes.

 

 La Llorona

Jayro Bustamante (Guatemala – Francia)

Intérpretes: María Mercedes Coroy , Sabrina De La Hoz, Julio Diaz, Margarita Kénefic, Juan Pablo Olyslager, Ayla-Elea Hurtado, María Telón

Clausura fuera de concurso

VII Foro de Coproducción Europa-América Latina

Con las palabras «si llorás, te mataré» resonando en sus oídos, Alma y sus hijos son asesinados en el conflicto armado de Guatemala. Treinta años después, se abre una causa penal contra Enrique, un general retirado que supervisó el genocidio. Pero el juicio es declarado nulo y él es absuelto, y el espíritu de La Llorona se libera para vagar por el mundo como un alma perdida entre los vivos. Por las noches, Enrique comienza a escucharla llorar. Su esposa e hijo creen que está sufriendo accesos de demencia relacionados con el Alzheimer. No sospechan que su nueva ama de llaves, Alma, está allí para infligir la venganza que no logró el juicio. Estrenada en el Festival de Venecia (Giornati degli autori).

 

 Agosto / August

Armando Capó (Cuba – Costa Rica – Francia)

Intérpretes: Damián González Guerrero, Lola Amores Rodríguez, Rafael Lahera Suárez, Verónica Lynn López, Glenda Delgado Dominguez, Alejandro Guerrero Machado, Luis Ernesto Barcenas, Tatiana Monge Herrera

III Foro de Coproducción Europa-América Latina Cine en Construcción 32

Cuba, verano de 1994. En medio del Período Especial, una de las más grandes crisis en la historia del país, miles de balseros cubanos intentan llegar ilegalmente a Estados Unidos, sin estar seguros de sí lograrán sobrevivir. Con el inicio de las vacaciones, Carlos se sumerge en un despreocupado agosto, deambulando con sus amigos y enamorándose por primera vez. Poco sabe sobre el futuro incierto del país, hasta que, uno por uno, sus vecinos y amigos se marchan en busca de una vida mejor, las amistades se rompen y las familias se separan. En este caluroso verano, el mundo de Carlos se pondrá patas arriba.

 

Araña / Spider

Andrés Wood (Chile – Argentina – Brasil)

Intérpretes: Mercedes Morán, María Valverde, Marcelo Alonso, Pedro Fontaine, Gabriel Urzúa, Felipe Armas

Chile, a comienzos de los años 70. Un violento grupo nacionalista de extrema derecha quiere derrocar el gobierno de Allende. En el fragor del crimen y la conspiración, los miembros del grupo Inés, su marido, Justo, y el mejor amigo de ambos, Gerardo, llevan a cabo un crimen político que cambia el curso de la historia. Enredados al mismo tiempo en un peligroso y apasionado triángulo amoroso, la sombra de la traición los separará para siempre. Es decir, hasta que 40 años después la venganza y la obsesión empujen a Gerardo a reactivar la causa nacionalista de su juventud. Pero Inés es ahora una poderosa mujer de negocios y, mientras la policía vigila a Gerardo y el arsenal que va acumulando en casa, ella hará lo que haga falta para evitar que revele su pasado político y sexual y el de su marido, Justo.

 

 Así habló el cambista / The Moneychanger

Federico Veiroj (Uruguay – Argentina – Alemania)

Intérpretes: Daniel Hendler, Dolores Fonzi, Luis Machín, Benjamín Vicuña, Germán De Silva

Durante los años 70, la economía de la región atrajo a muchos oportunistas a Uruguay. Las instituciones estaban en bancarrota; había un gobierno militar; los subversivos estaban tras las rejas y, para los sectores de baja reputación de las economías de Brasil y Argentina, el mercado financiero uruguayo parecía el lugar ideal para hacer desaparecer el dinero. Así es como Humberto Brause comienza una meteórica carrera en la compra y venta de divisas extranjeras, patrocinado por su propio suegro, un veterano en el negocio de la fuga de capitales. Ciego por su excesiva ambición, Humberto se lleva por delante a todo aquel que se cruce en su camino. Consigue hacerse cargo del negocio familiar y acepta una sospechosa tarea: lavar la cantidad de dinero más grande que ha visto en su vida.

 

Chicuarotes

Gael García Bernal (México)

Intérpretes: Benny Emmanuel, Gabriel Carbajal, Leidi Gutiérrez, Dolores Heredia, Daniel Giménez Cacho

Cagalera y Moloteco son dos adolescentes de San Gregorio Atlapulco que buscan desesperadamente alejarse de las circunstancias opresivas en las que viven. Cuando se enteran de la oportunidad de comprar una plaza en el sindicato de electricistas, que podría transformar sus vidas, se adentran en el oscuro mundo criminal de la Ciudad de México, en un intento por comprar su libertad. Proyección especial en el Festival de Cannes.

 

 De nuevo otra vez / Again once Again

Romina Paula (Argentina)

Intérpretes: Romina Paula, Mónica Rank, Ramón Cohen, Mariana Chaud, Pablo Sigal, Denise Groesman, Esteban Bigliardi

Romina vuelve a la casa familiar después de haber sido madre. Alejada del padre de Ramón, su hijo, se refugia en la casa de su madre, Mónica. Allí se ve sumergida en la temporalidad de su madre, de ella como hija, e intenta dilucidar qué desea. De visita en Buenos Aires, Romina da clases de alemán, intenta retomar su vida de soltera, salir de noche. Quiere saber cómo era antes de la experiencia del amor a su hijo. Necesita comprender quién es, retornando a sus orígenes y reconstruyendo algo de la historia familiar. Debut en la dirección de la escritora, dramaturga y actriz Romina Paula. Presentado en la sección Bright Future del Festival de Rotterdam.

 

El Príncipe / The Prince

Sebastian Muñoz (Chile – Argentina – Bélgica)

Intérpretes: Alfredo Castro, Juan Carlos Maldonado

Cine en Construcción 34

San Bernardo, Chile, 1970. En una noche de borrachera, Jaime, un joven de 20 años solitario y narcisista acuchilla a su mejor amigo en un aparente arrebato pasional. En la cárcel conoce a El Potro, un hombre mayor y respetado a quien se acerca necesitado de protección, ternura y reconocimiento. Jaime se convierte en El Príncipe y descubre el amor y la lealtad mientras asiste a la violenta lucha de poder en la prisión. Seleccionada en la Semana de la Critica del Festival de Venecia.

 

La bronca

Diego Vega, Daniel Vega (Perú – Colombia)

Intérpretes: Jorge Guerra, Rodrigo Palacios, Rodrigo Sánchez Patiño, Isabelle Guérard, Sandrine Poirier-Allard, Charlotte Aubin, Luna Macedo

A principios de los años 90, Roberto, un chico de 18 años perdido en la vida, deja un Perú violento para irse a Montreal con su padre, Bob Montoya, un inmigrante que huyó hace varios años del país y que ahora vive con su nueva familia canadiense. Con orgullo masculino, Bob se esfuerza en mostrar a su hijo su mejor versión del sueño norteamericano marcada por sus propios prejuicios. El reencuentro de padre e hijo quedará unido para siempre por una violencia de la que no han podido escapar.

 

Los sonámbulos / The Sleepwalkers

Paula Hernández (Argentina – Uruguay)

Intérpretes: Érica Rivas, Ornella D’elía, Marilú Marini, Luis Ziembrowski, Daniel Hendler, Valeria Lois, Rafael Federman

Una mujer madura y su hija de 14 años, sonámbula, en pleno despertar. Un matrimonio en los bordes de una crisis silenciada. Una familia ritualista y endogámica. Abuela, hermanos, primos. Verano, sudor, alcohol, tradiciones. Cuerpos desnudos, cuerpos que cambian y las miradas sobre esos nuevos cuerpos. Un festejo de fin de año en la casona histórica familiar es la encerrona calurosa y necesaria para que los sonámbulos despierten.

 

 Los tiburones / The Sharks

Lucía Garibaldi (Uruguay – Argentina – España)

Intérpretes: Romina Bentancur, Federico Morosini

Cine en Construcción 34

La tranquilidad de un pequeño balneario se ve alterada por la sospecha de que hay tiburones en la costa. Rosina, una adolescente de 14 años, cree haber visto algo en el mar, pero nadie parece prestarle demasiada atención. Cuando su padre la lleva a trabajar en el mantenimiento de casas, conoce a Joselo, un pescador algo mayor que ella. Entre piscinas sucias, jardines pomposos y playas desiertas, Rosina empieza a experimentar algo nuevo: el deseo de acortar la distancia entre su cuerpo y el de Joselo. Pero es un interés poco correspondido. Para llamar su atención elabora un plan retorcido y algo torpe, moviéndose invisible y peligrosa, como inspirada por la presencia de los misteriosos depredadores. Premio a la mejor dirección en Sundance.

 

Monos

Alejandro Landes (Colombia – Argentina – Países Bajos – Alemania – Suecia – Uruguay)

Intérpretes: Julianne Nicholson, Moisés Arias, Julián Giraldo, Sofía Buenaventura

En la cima de una imponente montaña, donde lo que a primera vista parece un campamento de verano, ocho niños guerrilleros apodados ‘Los Monos’ conviven bajo la atenta mirada de un sargento paramilitar. Su única misión es clara: cuidar a la doctora, una mujer americana a la que han tomado como rehén. Cuando esta misión comienza a peligrar, la confianza entre ellos empezará a ponerse en duda. Premio Especial del Jurado en Sundance.

 

Nuestras madres / Our Mothers

César Díaz (Francia – Bélgica – Guatemala)

Intérpretes: Armando Espitia, Emma Dib, Aurelia Caal, Julio Serrano, Victor Moreira

Guatemala, año 2018. El país entero está pendiente del juicio a aquellos soldados que dieron inicio a la Guerra Civil, donde las declaraciones de las víctimas se exponen una detrás de otra. Ernesto, un joven antropólogo que trabaja para la Fundación Forense, se dedica a identificar a aquellos que desaparecieron durante el conflicto bélico. Un día, mientras escucha el relato de una anciana, cree que ha encontrado una pista que podría guiarlo hacia su padre, un guerrillero que también desapareció en aquel periodo. Contra los deseos de su madre, se entregará en cuerpo y alma al caso para descubrir la verdad. Premio a la mejor ópera prima del Festival de Cannes.

 

Temblores / Tremors

Jayro Bustamante (Guatemala – Francia – Luxemburgo)

Intérpretes: Juan Pablo Olyslager, Diane Bathen Evans, Mauricio Armas Zebadúa

Pablo es un hombre de 40 años, casado y padre de dos maravillosos niños. Es un modelo a seguir y un cristiano evangélico practicante. Pero su perfecta vida tradicional comienza a quebrarse cuando se enamora de un hombre y sus sentimientos entran en conflicto con sus creencias. Su vida se convierte en un infierno de intolerancia represiva cuando su familia y su iglesia deciden hacer lo que sea preciso para curarle, forzándole a reprimir sus impulsos mediante terapia. Presentado en la sección Panorama de la Berlinale.

 

La ola verde (Que sea ley)

Juan Solanas (Argentina – Uruguay – Francia)

Proyecciones especiales Fuera de concurso

La ola verde narra la lucha por la legalización del aborto en Argentina, a través de un viaje de más de 5.000 kilómetros, acompañados de los valientes testimonios de las víctimas y las voces claves femeninas que lideraron esta memorable travesía. Proyección especial en el Festival de Cannes.

Filmarket Hub abre convocatoria para la próxima edición de Sitges Pitchbox

Largometrajes de terror, ciencia ficción o fantástico en fase de desarrollo pueden inscribirse hasta el próximo 21 de agosto

La plataforma Filmarket Hub ha abierto la convocatoria de proyectos para Sitges Pitchbox 2019, una nueva edición del evento internacional de pitching que organiza junto al Festival de Sitges. La convocatoria está dirigida a largometrajes de terror, ciencia ficción o fantástico en fase de desarrollo, los cuales podrán inscribirse hasta el próximo 21 de agosto a través del mercado online de Filmarket Hub.

Entre todos los proyectos candidatos, siete serán seleccionados para participar en el evento, que tendrá lugar el 4 de octubre en el marco del Festival. Manteniendo el exitoso formato de las anteriores ediciones, los seleccionados dispondrán de siete minutos para realizar un pitch de venta con apoyo visual ante productores, ejecutivos de televisión, agentes de ventas y distribuidores. Una vez finalizada la sesión de pitching, el jardín del Hotel Meliá acogerá el coctel de networking y la ceremonia de premios, donde todos los participantes podrán compartir impresiones y contactos. Adicionalmente se habilitará una zona de mesas donde poder concertar reuniones one-to-one durante toda la tarde.

Gracias a la Diputación de Barcelona los proyectos seleccionados tendrán acceso a una atractiva bolsa de premios. El primer premio son 5.000€ para gastos de desarrollo. También se entregarán dos bolsas de viaje para asistir y presentar el proyecto en el Bucheon International Film Festival (Corea del Sur) y en Blood Window (Argentina), la sección de cine fantástico del mercado Ventana Sur, el más importante de Latinoamérica.

Paralelamente, todos los proyectos inscritos en la convocatoria serán valorados para una posible selección en The Crouching Tigers Project Lab, un encuentro de coproducción y cofinanciación dentro de las actividades del International Film Festival & Awards de Macao. Además, un proyecto de la convocatoria optará a un acuerdo de distribución con Elamedia Estudios con una inversión valorada en 30.000€.

Cada año Sitges Pitchbox incluye una charla inicial por parte de un cineasta destacado. Entre los últimos invitados destacan el director mexicano Guillermo Del Toro o el actor estadounidense Ron Perlman. En las próximas semanas se anunciará el invitado especial que tomará el relevo para esta nueva edición.

Desde 2015 Sitges Pitchbox ha propiciado diversos acuerdos de coproducción y financiación, y varios de los proyectos seleccionados en el pasado ya se encuentran en fases finales de preproducción. Entre los títulos que ya han sido producidos y estrenados destaca Sin fin, la opera prima de los hermanos Alenda que fue nominada al Goya por mejor dirección novel y se llevó la Biznaga de Plata al mejor actor (Javier Rey) en el Festival de Málaga. También Ánimas, película de terror psicológico dirigida por Laura Alvea y José F. Ortuño, que fue estrenada en el pasado Festival de Sitges y actualmente está disponible en Netflix.

Toda la información sobre la convocatoria y el proceso de inscripción aquí.

Videos de Sitges Pitchbox 2018 y 2017.

Primer avance de la Sección Oficial a concurso de la próxima edición del festival de San Sebastián

El estadounidense James Franco, ganador de la Concha de Oro por The Disaster Artist (2017), volverá a la Sección Oficial con Zeroville, también ambientada en el mundo del cine. En la 67 edición se mostrarán, asimismo, los trabajos de seis cineastas que aún no han competido en el Festival de San Sebastián: Louise Archambault, Guillaume Nicloux, José Luis Torres Leiva, Ina Weisse, Adilkhan Yerzhanov y David Zonana.

Louise Archambault (Montreal, Canadá, 1970) concursará con Il pleuvait des oiseaux (Y llovieron pájaros), basada en la novela homónima de Jocelyne Saucier, un relato de destinos cruzados en el que el amor no tiene edad y la vida puede renacer de maneras insospechadas. Es el tercer largometraje de la autora de Familia (2005), mejor ópera prima canadiense en el Festival de Toronto y seleccionada en la competición oficial de Locarno, y Gabrielle (2013), que ganó el Premio del Público en ese último certamen y fue la candidata de su país a los Oscar.

Zeroville, el regreso de James Franco (Palo Alto, Estados Unidos, 1978) a la competición donostiarra, es también una adaptación literaria, en este caso de la novela homónima de Steve Erickson. El ganador de la Concha de Oro por The Disaster Artist (2017) dirige y protagoniza esta ficción ambientada en el cambiante Hollywood de finales de los años 60, que cuenta en su reparto con Megan Fox, Seth Rogen, Will Ferrell, Jacki Weaver y Dave Franco.

Con el mismo espíritu transgresor que mostró en su película L’Enlèvement de Michel Houellebecq (El secuestro de Michel Houellebecq, 2014), el director Guillaume Nicloux (Melun, 1966, Francia) vuelve a poner ante la cámara al célebre escritor galo, que en Thalasso se interpreta a sí mismo con Gérard Depardieu como compañero de elenco artístico. Ambos se conocen en un centro de talasoterapia y tratan de sobrevivir al estricto régimen de salud del establecimiento, cuya rutina quedará rota por distintos sucesos.

José Luis Torres Leiva (Santiago de Chile, 1975) ha utilizado el nombre de un poema de Cesare Pavese para titular su película Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, que fue uno de los proyectos del Foro de Coproducción Europa-América Latina en 2016. El film relata la relación amorosa de dos mujeres en los momentos finales de la vida de una de ellas. Los personajes están interpretados por Amparo Noguera y Julieta Figueroa, que ya ha trabajado con el director en títulos como El cielo, la tierra y la lluvia (2008) y Verano (2011).

Nina Hoss (Phoenix, Barbara) protagoniza Das Vorspiel / The Audition, segunda película como directora de la también actriz Ina Weisse (Berlín, 1968), cuyo debut tras la cámara fue la premiada Der Architekt (2008). En esta ocasión cuenta la historia de una profesora de violín obsesionada con un alumno al que termina prestando más atención que a su propia familia.

El realizador Adilkhan Yerzhanov (Zhezkazgan, Kazajistán, 1982) presentó en el Festival de Cannes The Owners (2014), en el marco de Proyecciones Especiales, y The Gentle Indifference of the World (2018), estrenada en Un Certain Regard. Ahora competirá en San Sebastián con A Dark-Dark Man, film centrado en un policía y una periodista que investigan la muerte de un niño en una aldea kazaja.

Por último, tras dirigir varios cortos, David Zonana (Ciudad de México, 1989) se estrena en el largometraje con Mano de obra, producido por el cineasta Michel Franco. El reparto de su ópera prima combina actores profesionales y no profesionales para retratar la deriva de un grupo de trabajadores de la construcción víctimas de la precariedad laboral.

Estos siete títulos se suman a los ya anunciados hace unos días, La trinchera infinita (Aitor Arregi, Jon Garaño, Jose Mari Goenaga), Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar) y La hija de un ladrón (Belén Funes), las tres producciones españolas que competirán por la Concha de Oro. Además, Diecisiete (Daniel Sánchez Arévalo) participará fuera de concurso y habrá una proyección especial de La odisea de los giles (Sebastián Borensztein). En las próximas semanas, el Festival anunciará el resto de títulos que integrarán la Sección Oficial de la 67 edición, que se celebrará del 20 al 28 de septiembre.

 

A Dark-Dark Man

Adilkhan Yerzhanov (Kazajistán – Francia)

Intérpretes: Daniyar Alshinov, Dinara Baktybayeva, Teoman Khos

Un niño es asesinado en un pueblo kazajo. El detective Bekzat quiere terminar la investigación cuanto antes: después de todo, la policía local ya ha encontrado al autor. Pero cuando una periodista llega desde la ciudad, todo se desmorona. Por primera vez en su carrera, Bekzat debe realizar una investigación de verdad siguiendo el procedimiento.

 

 Das vorspiel / The Audition

Ina Weisse (Alemania – Francia)

Intérpretes: Nina Hoss, Simon Abkarian, Ilja Monti

Anna enseña violín en una escuela para jóvenes músicos de Berlín. En contra del criterio de sus colegas, la profesora aprueba el ingreso de Alexander, un niño en el que detecta un notable talento. Le instruye con gran dedicación y afecto y pronto le dedica más atención que a su hijo de diez años. Surge la rivalidad entre ambos chicos y el matrimonio de Anna se desmorona. Pero donde ella falló, su talentoso alumno debe tener éxito y a medida que se acerca una audición importante, Anna se obsesiona cada vez más con llevarle a lo más alto.

 

Il pleuvait des oiseaux / And the Birds Rained Down (Y llovieron pájaros)

Louise Archambault (Canadá)

Intérpretes: Andrée Lachapelle, Gilbert Sicotte, Rémy Girard, Eve Landry, Éric Robidoux, Louise Portal

Tres viejos ermitaños viven recluidos en el bosque. Al tiempo que un gran incendio amenaza la región, su día a día se verá sacudido por la muerte del mayor, Boychuck, y la llegada de una octogenaria internada injustamente toda su vida en un psiquiátrico. Una fotógrafa encargada de entrevistar a los supervivientes de los incendios más devastadores de la región encuentra su escondite. Las dos mujeres descubrirán cientos de pinturas de Boychuck que relatan su trágico pasado en dichos incendios. Película basada en la novela Y llovieron pájaros, de Jocelyne Saucier.

 

 Mano de obra / Workforce

David Zonana (México)

Intérpretes: Luis Alberti, Hugo Mendoza, Jonathan Sánchez

Francisco y un grupo de trabajadores de la construcción levantan una casa de lujo en Ciudad de México. Tras la muerte accidental de su hermano en la obra, Francisco se entera de que su cuñada viuda no recibirá ninguna indemnización del rico propietario de la casa. Después de soportar nuevos abusos contra él y sus colegas, y tras haber reclamado varias veces lo que les corresponde, finalmente se toma la justicia por su mano, pero, ¿terminará devorado por el mundo contra el que está luchando?

 

Thalasso

Guillaume Nicloux (Francia)

Intérpretes: Michel Houellebecq, Gérard Depardieu, Maxime Lefrançois, Mathieu Nicourt, Daria Panchenko

Han pasado cinco años desde El secuestro de Michel Houellebec. Michel y Gérard Depardieu coinciden en una cura de talasoterapia en Cabourg. Juntos tratan de sobrevivir al régimen saludable que el establecimiento intenta imponerles. Mientras Michel permanece en constante contacto con sus antiguos secuestradores, una serie de sucesos imprevistos alterarán su estancia.

 

 Vendrá la muerte y tendrá tus ojos / Death Will Come and Shall Have Your Eyes

José Luis Torres Leiva (Chile – Argentina – Alemania)

Intérpretes: Amparo Noguera, Julieta Figueroa

Dos mujeres que han compartido toda una vida juntas se ven enfrentadas a la enfermedad de una de ellas. La mujer enferma decide no seguir ningún tratamiento y ambas se mudan a una pequeña casa en el bosque hasta el día que la muerte llegue a sus vidas. Es así como volverán a reencontrar el amor que con el tiempo fue sepultado por la rutina. Poco a poco fortalecerán su relación mientras fuera de la cabaña la muerte aguarda su momento.

 

 Zeroville

James Franco (EEUU)

Intérpretes: James Franco, Megan Fox, Seth Rogen, Joey King, Jacki Weaver, Danny McBride, Craig Robinson

Vikar, un estudiante de arquitectura sin habilidades sociales, viaja en autobús hacia Hollywood inspirado por las pocas películas que ha visto. El joven impresiona a Soledad, una bella actriz, con el tatuaje que luce en su cabeza rapada, que muestra la imagen de Montgomery Clift y Elizabeth Taylor tal y como aparecían en Un lugar en el sol. Al poco tiempo de entrar en el munfo del cine primero como diseñador y después como montador, Vikar emprende un viaje de ensueño a un mundo de películas que termina en tragedia con un descubrimiento casi horrible.

Veinte largometrajes en la retrospectiva a Roberto Gavaldón de la 67 edición del Festival de San Sebastián

El ciclo, que se completará con un libro monográfico sobre el cineasta, viajará en octubre y noviembre a Filmoteca Española en Madrid.

La retrospectiva de la 67 edición del Festival de San Sebastián mostrará veinte largometrajes que el mexicano Roberto Gavaldón dirigió entre 1945 y 1974. El ciclo, organizado con Filmoteca Española, irá acompañado de un libro monográfico dedicado al cineasta.

La publicación estará coordinada por Quim Casas y Ana Cristina Iriarte e incluirá artículos de Mirito Torreiro, Nuria Vidal, Dolores Tierney, Marina Díaz, el propio Casas y algunos de los mejores expertos mexicanos en la obra de Gavaldón: Rosario Vidal Bonifaz, Carlos Bonfil, Eduardo de la Vega, Fernando Mino, Viviana García Besné, Héctor Orozco, Rafael Aviña y Paula Astorga, exdirectora de la Cineteca Nacional de México. Roberto Gavaldón Arbide, hijo del realizador, participará en la presentación del libro.

El ciclo cuenta con la colaboración de Filmoteca Vasca y el Museo San Telmo, y tras su proyección en el Festival de San Sebastián, viajará a Filmoteca Española, en Madrid, donde podrá verse durante los meses de octubre y noviembre. Algunos de los títulos programados han sido restaurados por la Cineteca Nacional de México y por Filmoteca UNAM.

Roberto Gavaldón (1909-1986) es considerado uno de los directores más importantes del cine mexicano de los años cincuenta y sesenta. Nacido en Jiménez, en el estado mexicano de Chihuahua, en 1909, empezó en el medio trabajando como extra, actor, ayudante de dirección y guionista. Tras algunos trabajos en calidad de codirector, debutó en solitario en 1945 con La barraca, adaptación de la novela de Vicente Blasco Ibáñez en cuyo equipo de realización trabajaron varios técnicos españoles que se habían exiliado en México al terminar la Guerra Civil.

Desde este primer largometraje, Gavaldón destacó por un estilo muy sobrio y clásico, de tipo realista, beneficiado por la colaboración con directores de fotografía como Gabriel Figueroa, Alex Phillips y Jack Draper. Trató por lo general temas melodramáticos. Tanto el estilo como los argumentos escogidos le enfrentarían después con las hornadas de críticos y directores más jóvenes que cuestionaron su predilección por un cine de carácter nacional.

Macario (1960), basada en un relato de Ben Traven –escritor en el que también se inspiró John Huston para The Treasure of the Sierra Madre (El tesoro de Sierra Madre), y al que Gavaldón volvería a adaptar en Rosa blanca (1961) y Días de otoño (1962)–, es una de sus películas más importantes: participó en el Festival de Cannes y fue el primer filme mexicano nominado al Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Su protagonista, Ignacio López Tarso (uno de los actores del Nazarín de Buñuel), era una de las estrellas del cine mexicano de aquellos años. Gavaldón también trabajó con otros grandes nombres de la cinematografía mexicana, como María Félix, Dolores del Río, Arturo de Córdova y Pedro Armendáriz, y con la estrella argentina del melodrama Libertad Lamarque.

Durante años fue el mayor representante del cine de su país en los grandes certámenes internacionales. Concursó varias veces en Cannes, Venecia y Berlín, y presentó en la primera edición del Festival de San Sebastián, en 1953, Acuérdate de vivir. Ganó ocho premios Ariel, los galardones concedidos desde 1947 por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas: el primer Ariel a la mejor película fue para La barraca.

Aunque cultivó mayoritariamente el melodrama, tocó diversos géneros como el policíaco, el musical, el fantástico y el drama rural, y realizó un ciclo de western-ranchero con el actor Antonio Aguilar. Entre sus películas destacan títulos como Macario, La otra (1946) –un drama criminal sobre dos hermanas gemelas encarnadas por Dolores del Río, del que se realizaría un remake en Hollywood protagonizado por Bette Davis, Dead Ringer (Su propia víctima, 1964)–, La diosa arrodillada (1947), En la palma de tu mano (1951), La noche avanza (1952) –que tiene como protagonista a un campeón de pelota vasca sin escrúpulos–, El rebozo de Soledad (1952), El niño y la niebla (1953), Camelia (1954), Sombra verde (1954), La escondida (1956) y Miércoles de ceniza (1958). En 1955 fue escogido por los estudios Disney para dirigir una de sus producciones filmadas en México, The Littlest Outlaw (Pablito y yo).

A principios de los sesenta daría un vuelco al tipo de temas tratados y se decantó de una manera más clara por cuestiones sociales y políticas, pero Rosa blanca, sobre la expropiación del petróleo en México, fue prohibida y no logró estrenarse hasta 1972. En Días de otoño, protagonizada por la misma pareja de Macario, Ignacio López Tarso y la actriz descubierta por Gavaldón, Pina Pellicer, relató la oscura historia de una mujer abandonada por su prometido que asegura a todo el mundo haberse casado con él y estar embarazada. A continuación colaboró con Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes en el guion de El gallo de oro (1964), parábola sobre un gallo de pelea según una historia de Juan Rulfo.

En la primera mitad de los setenta realizó tres películas en España: Don Quijote cabalga de nuevo (1973), con Fernando Fernán Gómez y Cantinflas en los papeles del Quijote y Sancho Panza, y dos dramas protagonizados por Amparo Rivelles, La madrastra (1974) y La playa vacía (1977). Estuvo activo hasta 1979, cuando dirigió su último filme, Cuando tejen las arañas, un drama sobre la sexualidad reprimida de una adolescente. Falleció en Ciudad de México en 1986.

 

 

La barraca / The Plot of Land

Roberto Gavaldón  (México)  1945

Intérpretes: Domingo Soler, Anita Blanch, Amparo Morillo, José Baviera, Luana Alcañiz

En la Valencia rural, una nueva familia llega para trabajar las tierras y vivir en la barraca de una familia que las ha perdido a manos de un usurero. Pese a que ellos no tienen nada que ver, los vecinos sienten hostilidad ante la idea de que otros trabajen las tierras que fueron de uno de ellos.

 

La otra / The Other One

Roberto Gavaldón  (México)  1946

Intérpretes: Dolores del Rio, Agustín Irusta, Víctor Junco, José Baviera, Conchita Carracedo

María y Magdalena son dos hermanas gemelas; una es millonaria y la otra pobre. María, la hermana pobre, asesina a su gemela, que acaba de quedarse viuda, para suplantarla. Pero la asesina se encontrará entre la espada y la pared, debiendo demostrar que es inocente del asesinato de su marido perpetrado por su propia víctima.

 

RAYANDO EL SOL

Rayando el sol

Roberto Gavaldón  (México)  1946

Intérpretes: Pedro Armendáriz, Domingo Soler, David Silva, María Luisa Zea, Enrique J. Zambrano

Criados como hermanos en un rancho, dos hombres, Pedro y Carlos, se disputan el amor de la misma mujer, Lupe. Pedro y Lupe se casan y el comportamiento veleidoso de ella provoca una tragedia.

 

La diosa arrodillada / The Kneeling Goddess

Roberto Gavaldón  (México)  1947

Intérpretes: María Félix, Arturo de Córdova, Charito Granados, Fortunio Bonanova, Carlos M. Baena

Antonio Ituarte, un empresario adinerado, le ofrece a su esposa la estatua de una mujer desnuda como regalo de aniversario de boda. La modelo que posó para la estatua es Raquel, amante de Antonio. Raquel exige a Antonio que se divorcie de su esposa y poco después ésta muere en circunstancias misteriosas. Antonio cree haber envenenado a su esposa cuando pretendía matar a su amante.

 

ROSAURO CASTRO

Rosauro Castro

Roberto Gavaldón  (México)  1950

Intérpretes: Pedro Armendáriz, Carlos López Moctezuma, María Douglas, Carlos Navarro, Arturo Martínez

Un candidato a la alcaldía de un pueblo es asesinado. Las sospechas de la investigación llevada a cabo por el ministerio público recaen sobre Rosauro Castro, el cacique de la región. En un tiroteo pierde la vida accidentalmente el pequeño hijo de Rosauro. Este quiere venganza, pero el presidente municipal, su compadre, se lo impide.

 

En la palma de tu mano / In the Palm of Your Hand

Roberto Gavaldón  (México)  1951

Intérpretes: Arturo de Córdova, Leticia Palma, Ramón Gay, Consuelo Guerrero de Luna, Enriqueta Reza

Karin, astrólogo y ocultista, es en realidad un estafador que se aprovecha de la credulidad de sus clientas basándose en la información que le consigue su amante, Clara, empleada en un salón de belleza. Ésta comunica a Karin que un millonario, Vittorio Romano, acaba de morir al enterarse de que su esposa Ada lo ha traicionado con el sobrino de él, León. Karin se presenta en el funeral como un amigo cercano del difunto, logrando que Ada le confiese que ella y León envenenaron a Vittorio para quedarse con su fortuna. Karin y Ada traman matar a León.

 

El rebozo de soledad / Soledad’s Shawl

Roberto Gavaldón  (México)  1952

Intérpretes: Arturo de Córdova, Pedro Armendáriz, Stella Inda, Domingo Soler, Carlos López Moctezuma

El doctor Alberto Robles se siente un fracasado porque no logró cumplir sus sueños como estudiante de Medicina y tuvo que volver a trabajar a su pueblecito natal. Allí están sus dos amigos, el Padre Juan y Roque Sauzo, con quienes se opone al cacique local. Una noche, una mujer llamada Soledad implora al doctor que visite a su hermano que tiene fiebre y logra salvarle. La mujer se enamora de él y decide ir todos los días a ayudarlo por gratitud. Conocer a Roque Suazo trastorna la vida de Soledad y lleva la tragedia a las vidas de todos.

 

LA NOCHE AVANZA

La noche avanza / Night Falls

Roberto Gavaldón  (México)  1952

Intérpretes: Pedro Armendáriz, Anita Blanch, Rebeca Iturbide, Eva Martino, Jose Mª Linares Rivas

Marcos Arizmendi es un pelotari arrogante acostumbrado a repartir sus atenciones entre muchas mujeres. Cuando se ve envuelto en las intrigas de un corredor de apuestas, su vida corre peligro.

 

Acuérdate de vivir / Remember to Live

Roberto Gavaldón  (México)  1953

Intérpretes: Libertad Lamarque, Carmen Montejo, Miguel Torruco, Joaquín Cordero, Elda Peralta

Yolanda, una profesora de piano, se va a la capital, cuando el hombre del cual se ha enamorado se casa con su hermana por error. Allí da clase en un jardín de infancia y pasa a formar parte de la familia de uno de sus alumnos. Su madre está en silla de ruedas y le pide ayuda para criarlos. Pero el hombre que se había casado con la hermana de Yolanda siembra en el hijo mayor la duda de que entre Yolanda y Manuel, el padre, haya algo más.

 

CAMELIA

Camelia

Roberto Gavaldón  (México)  1954

Intérpretes: María Félix , Jorge Mistral, Carlos Navarro, Renée Dumas, Ramón Gay

Rafael, torero de profesión, le brinda un toro a la famosa actriz Camelia, pero es corneado en esa misma corrida. La relación entre los dos se estrecha y se enamoran. Ella está enferma de cáncer. Cuando tras diversos encontronazos van al pueblo de él a casarse, Enrique, el hermano de Rafael, reconoce en Camelia a su ex amante, por quien fue a la cárcel. La convence de que abandone a su hermano. Ella se va dejando una carta.

 

Sombra verde / Untouched

Roberto Gavaldón  (México)  1954

Intérpretes: Ricardo Montalbán, Ariadna Welter, Víctor Parra, Jorge Martínez de Hoyos, Miguel Inclán

Federico trabaja para una industria mexicana y debe ir a la selva para buscar la zona en la que crece el árbol del que se extrae la cortisona. Perdido en la selva, finalmente llega a un lugar habitado junto a una catarata. Allí es recibido con hostilidad por Santos, un ser amargado que ha huido del mundo. Este le corta el puente de acceso y lo lanza al río. Yáscara, la hija de Santos, lo salva y se enamora de él, que está casado. Unos hombres rescatan a Federico y Yáscara se queda sola. Su padre le dice que si él la quiere, volverá.

 

AQUI ESTA HERACLIO BERNAL

Aqui está Heraclio Bernal / Here Comes Heraclio Bernal

Roberto Gavaldón  (México)  1958

Intérpretes: Antonio Aguilar, Elda Peralta, Rodolfo Landa, Ángel Infante, Domingo Soler

Jesús Bernal tiene cinco hijos. Son mineros, pero dos de ellos van a la escuela y tienen un maestro con ideas liberales. Los Bernal descubren una veta y la registran como de su propiedad, pero una compañía francesa se adueña de ella. Cuando hay una explosión, los dueños de la mina no quieren realizar el rescate de los trabajadores atrapados, por lo que los hermanos se rebelan contra la empresa.

 

MIéRCOLES DE CENIZA

Miércoles de ceniza / Ash Wednesday

Roberto Gavaldón  (México)  1958

Intérpretes: María Félix, Arturo de Córdova, Víctor Junco, María Teresa Rivas, Rodolfo Landa

Durante la Guerra Cristera en México (década de 1920), Victoria es violada por un sacerdote católico, lo que la convierte en enemiga de la religión y, sobre todo, de los sacerdotes. Ello, unido a trágicas experiencias familiares, hacen de ella una mujer muy dura. Pese a provenir de una buena familia, se convierte en dueña de un burdel. Pero un día se enamora del doctor Federico Lamadrid cuya actitud le hace cuestionarse sus antiguas creencias y prejuicios, especialmente cuando descubre que además es sacerdote.

 

Flor de mayo (Topolobampo) / Beyond All Limits

Roberto Gavaldón  (México)  1959

Intérpretes: María Félix, Jack Palance, Pedro Armendáriz, Juanito Múzquiz, Carlos J. Montalbán

Jim, un marinero americano, vuelve a Topolobampo para reencontrarse con su viejo amigo Pepe y proponerle un proyecto para la pesca de camarones en profundidad. Hace años, mientras Pepe cumplía una breve condena de cárcel por golpear a un hombre, Jim tuvo una aventura con Magdalena, la mujer de Pepe. El hijo que éste cree suyo es de Jim. Un comentario al azar de otro pescador hace que a Pepe le consuman las sospechas y los celos, lo que repercute en el niño y en su vida familiar. Al tiempo, Magdalena reanuda su relación con Jim.

 

Macario

Roberto Gavaldón  (México)  1960

Intérpretes: Ignacio López Tarso, Pina Pellicer, Enrique Lucero, Mario Alberto Rodríguez, José Gálvez

Macario, un humilde campesino y leñador, sueña con comer él solo un guajolote (pavo), pero su familia vive en una situación muy precaria. Un día su mujer roba uno y lo prepara para él. Va a comérselo al bosque y allí se le aparecen el Diablo, Dios y la Muerte. Los tres le proponen que comparta el pavo con ellos, pero él sólo acepta hacerlo con la Muerte. A cambio, ésta le da una botella con un líquido que cura cualquier enfermedad. Su enriquecimiento gracias a ella llama la atención de la Inquisición y, finalmente, la Muerte le reclama.

 

DíAS DE OTOñO

Días de otoño / Autumn Days

Roberto Gavaldón  (México)  1963

Intérpretes: Pina Pellicer, Ignacio López Tarso, Adriana Roel, Luis Lomelí, Graciela Doring

Luisa es una joven de provincias que llega a Ciudad de México para trabajar en una pastelería. Su dueño es Don Albino, viudo y padre de dos hijos menores que pronto repara en su gran talento para decorar pasteles. Luisa se encariña con los hijitos de don Albino, pero rechaza los intentos de aproximación de él porque está prometida. Pero al llegar el día de la boda, el novio no se presenta. Desolada, Luisa vuelve a la pastelería haciendo creer a todos que está casada y embarazada.

 

El gallo de oro / The Golden Cockerel

Roberto Gavaldón  (México)  1964

Intérpretes: Ignacio López Tarso, Lucha Villa, Narciso Busquets, Carlos Jordán, Diana Ochoa

El humilde pregonero Dionisio Pinzón recibe un gallo dorado moribundo que logra revivir con sus cuidados y al que llama su gallo de oro. Tras ganar a uno de los gallos del famoso gallero Lorenzo Benavides, este último se empeña en adquirir el gallo de oro y asociarse con Pinzón. Con la ayuda de la Caponera, Benavides se asocia con Pinzón. Sin embargo este trato no dura mucho y al final estos dos se enfrentan en una última pelea de gallos.

 

ROSA BLANCA

Rosa Blanca

Roberto Gavaldón  (México)  1972

Intérpretes: Ignacio López Tarso, Christiane Martell, Robert G. Kollenz, Rita Macedo, Begoña Palacios

En 1937, el dueño de la hacienda Rosa Blanca se niega a vender su propiedad a una compañía petrolera estadounidense. Para convencerle, le invitan a los Estados Unidos, donde le hacen desaparecer. Poco tiempo después, usando un documento falso, la compañía toma posesión de la propiedad, destruyéndola para formar el campo petrolífero y pasando a explotar a quienes trabajaban en ella. Al final se menciona la nacionalización de la industria petrolera declarada por el presidente Lázaro Cárdenas en 1938.

 

Don Quijote cabalga de nuevo / Don Quixote Rides Again

Roberto Gavaldón  (México – España)  1973

Intérpretes: Mario Moreno ‘Cantinflas’, Fernando Fernán Gomez, María Fernanda D’Ocón, Mary Francis , Ricardo Merino

Don Quijote vive obsesionado por la caballería andante y sus códigos de honor. Acompañado de Sancho Panza, su peculiar escudero, tiene una serie de aventuras en las que se mezclan las burlas y engaños de algunos con el interés de otros por que recupere la cordura. Pero ni Don Quijote ni Sancho renuncian a defender el bien de la humanidad.

 

LA MADRASTRA

La madrastra / The Stepmother

Roberto Gavaldón  (México – España)  1974

Intérpretes: Amparo Rivelles, John Moulder-Brown, Ramiro Oliveros, Ismael Merlo, Milagros Leal

Un importante empresario se casa con Mercedes, una madura prostituta. Pero al poco tiempo él muere a causa de una grave tisis. Mercedes intenta entonces seducir a los dos hombres por los que se siente atraída: su joven hijastro y el profesor de pintura de este. Sin embargo, la mujer descubrirá que entre ellos existe una relación amorosa.