Programación del Offside Fest 2019

El mejor cine documental futbolístico vuelve a darse cita en la ciudad de Barcelona, será del 1 al 9 del mes de junio teniendo como sedes la Antiga Fabrica Estrella Damm, los cines Girona y la Filmoteca de Cataluña. El Offside Fest que este año alcanza su sexta edición proyectara entre otros títulos Bobby Robson: More Than a Manager, el documental definitivo sobre una de las figuras más carismáticas en la historia del futbol, Kaiser, la sorprendente historia de Carlos Raposo “Kaiser”, el no futbolista que sin saber jugar a futbol durante más de dos décadas milito en los clubes más importantes de Brasil o Football for Better or for Worse, imperdible retrato de FC Rosengard, uno de los mejores equipos de futbol femenino del mundo.

En otro orden de cosas este año y por primera vez el Offside Fest amplia registros e inicia una colaboración con la Filmoteca de Cataluña con la proyección y a modo de previa de dos trabajos que en esta ocasión transitan a través de la ficción futbolística como son los clásicos Evasión o victoria el sábado 1 de junio a las 18:30h y  The Damned United el domingo 2 de junio a las 19:30h.

Programación

JUEVES 6 DE JUNIO

Antiga Fàbrica Estrella Damm

18.30h. DON PATRICIO

La fascinante historia de Patrick O’Connell, el primer jugador irlandés que llego a ser capitán del Manchester United, como técnico hizo campeón de Liga al Real Betis en el año 1935 y salvó de la desaparición al FC Barcelona durante la Guerra Civil, teniendo una azarosa vida (1887-1959) acabó muriendo en la indigencia.

 

VIERNES 7 DE JUNIO

Cinemes Girona

16.30h FOOTBALL FOR BETTER OR FOR WORSE

Documental sobre el FC Rosengård, uno de los mejores equipos de fútbol femenino del mundo. El film sigue al equipo, dentro y fuera del campo, en su vida cotidiana y en su lucha por sobrevivir a una situación económica difícil. Nos presenta la nueva vida de Therese, la nueva directora deportiva del club, exjugadora del equipo e icono del fútbol femenino sueco. Vemos cómo afronta convertirse en la jefa de sus antiguas compañeras y como maneja las diferentes tareas de su nuevo cargo. También asistimos a la frustración del director general del club ante la forma desigual en la que la UEFA divide las dotaciones económicas entre el fútbol masculino y femenino. Y a la preocupación de Marta, votada como la mejor mujer futbolista del mundo durante 5 años seguidos, pero con un futuro económico incierto cuando termine su carrera deportiva. El documental explora la lucha inherente al fútbol femenino, como su condiciones tienen mucho que ver con las estructuras de nuestra sociedad, tal vez al fin y al cabo, todo se reduce a una cuestión de género.

 

18.30h ULTRAS OF EGYPT

¡¡¡ATENCIÓN!!! VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA EN INGLÉS

Los seguidores más radicales de los equipos de futbol de Egipto dejaron de lado sus rivalidades para unidos, ponerse al frente de la Primavera Árabe. Las revoluciones que en 2010 estallaron en su país clamando por más libertad. Diez años más tarde Ultras of Egypt ofrece una visión diferente de aquellos hechos y descubre el precio que han tenido que pagar aquellos que salieron a la calle a luchar por sus derechos.

 

20.30h BOBBY ROBSON. MORE THAN A MANAGER

Documental que narra la vida del legendario entrenador de fútbol Bobby Robson, cuya mente prodigiosa para el juego solo se podía comparar con su devoción por los equipos a los que entreno.

 

SÁBADO 8 DE JUNIO

Cinemes Girona

16.30h FREEDOM FIELDS

Filmado durante cinco años, este documental sigue la historia de tres mujeres y su equipo de fútbol en Libia tras la revolución, a medida que el país se interna en una guerra civil y las utópicas esperanzas de la Primavera Árabe comienzan a desvanecerse. Son amigas, provienen de diferentes contextos políticos y sociales, y viven en un ambiente de guerra, restricciones sociales y corrupción. A través de la mirada de estas activistas accidentales, se nos presenta un país en transición, dónde las historias personales de amor y las aspiraciones chocan con la historia. Se trata de un film sobre la esperanza, la lucha y el sacrificio en una tierra donde los sueños parecen un lujo. Una carta de amor a la hermandad entre mujeres y el poder del espíritu de equipo. Un tributo a una joven generación de mujeres que trata de construir el futuro que desean, incluso si para lograrlo deben cortar con sus propias manos la hierba de lo que será su campo de entrenamiento.

 

18.30h HAYATI

En 2015, en su huida de Siria, Ossamah y su hijo pequeño fueron víctimas de una zancadilla en la frontera húngara por parte de una reportera. La imagen se viralizó, convirtiéndose en uno de los iconos más vergonzosos del conflicto. Paradójicamente, esto le permitió llegar a Madrid. El resto de su familia, están estancados en Turquía. Su ejemplo nos permite reflexionar sobre la supervivencia de las familias sirias atrapadas en Turquía. ¿Qué se hizo de sus sueños? HAYATI (mi vida) es la historia de Ossamah, pero también de Moatassam, Youssef y Muhannad, tres prometedores futbolistas sirios a los que la guerra les arrebató su futuro.

HAYATI (mi vida) – TRAILER from Boogaloo Films on Vimeo.

 

20.30h KAISER

Kaiser nos cuenta la increíble historia de un brasileño que logró convertirse en futbolista profesional durante 20 años sin jugar ni un solo minuto en los varios clubs de los que formo parte, el documental nos describe la doble vida de Carlos “Kaiser” Henrique Raposo, quien esencialmente engañó a un sinfín de personas convirtiéndose en futbolista profesional durante 26 años sin llegar a ejercer, su táctica era bien sencilla, firmaba el contrato, hacía una prueba y en los primeros minutos del entrenamiento se hacía el lesionado. Como podemos ver en este primer tráiler, Kaiser fingió lesiones, se codeó con los gángsters más poderosos y fue un habitual en la vida nocturna de la movida de Río. Mientras tanto, paso por clubes históricos como Flamengo, Botafogo, Puebla, Fluminense, Vasco da Gama, América de Cali o el Ajaccio francés, en los que nunca llego a jugar. El documental de Louis Myles sigue la fascinante y falsa carrera futbolística de Kaiser, que se ha convertido en una de las historias más fraudulentas en la historia de los deportes, como Carlos Henrique Raposo (actualmente personal trainer en Brasil) declara “Los clubes han engañado tanto a los jugadores… Alguno tenía que vengarse por todos ellos”.

 

DOMINGO 9 DE JUNIO

Antiga Fàbrica Estrella Damm

16.30h. LA QUINTA DEL BUITRE

Crónica sobre la irrupción de una de las mejores  generaciones de futbolistas españoles de todos los tiempos. La formada por Emilio Butragueño, Michel, Sanchís, Martin Vázquez y Pardeza. Ellos fueros aquella Quinta del Buitre surgida de la Fabrica del Real Madrid que en la década de los años 80 maravillo a todos los seguidores del futbol.

 

 18.45h. TAKE THE BALL PASS THE BALL

Documental que analiza por qué el FC Barcelona dirigido por Pep Guardiola, que consiguió 14 títulos entre 2008 y 2012, cambió la historia del fútbol. Jugadores como Leo Messi, Xavi, Andrés Iniesta, Thierry Henry, Dani Alves, Gerard Piqué, Éric Abidal, Víctor Valdés, Carles Puyol, Eidur Gudjohnsen, Javier Mascherano, Sergio Busquets o Samuel Eto’o relatan la filosofía del entrenador catalán y repasan los momentos clave como la rivalidad entre Guardiola y Mourinho, la importancia de la visión de Johan Cruyff para alcanzar el éxito, la emoción de la lucha contra el cáncer de Abidal para llegar a levantar la cuarta Copa de Europa, o cómo Messi estuvo a punto de ser rechazado por el Barça cuando tenía 13 años.

Crónica D’A 2019. Día 9: Jesus/Paul Sanchez est revenu!

Jesus

Jesus nos cuenta como Yura es un joven cuya familia deja Tokio para irse a vivir con su abuela a una nevada zona rural. No solo ha de integrarse en su nuevo colegio; además, es un centro cristiano. Al principio le sorprende que a él y a sus compañeros de clase se les llame a rezar, pero poco a poco se adapta a su nuevo entorno. Un día, en medio de una oración, ve como se le aparece un pequeño Jesús. Cada deseo que Yura pide a Jesús se convierte en realidad y comienza a tener fe en el poder del Señor.

Avalada con el premio a la Mejor Película en el pasado Festival de San Sebastián dentro de la siempre interesante y muy válida sección Nuevos Directores la opera prima del japonés Hiroshi Okuyama Jesus volvía a incidir en ese tipo de películas que indagan de alguna manera en el consabido coming of age aquí expuesto a través de una visión que deviene tan personal como original con la premisa argumental de cómo afrontar el concepto de la fe desde la mirada aun inocente y limpia de influencias de un infante.

Posiblemente la mejor virtud que podemos visualizar en una película de las características de Jesus la encontremos en la aparente sencillez en la que se mueve un relato en donde todo deviene como austero, tanto a un nivel formal como narrativo, bastante diáfana en lo relativo a sus supuestas intenciones y provista de un acabado técnico ciertamente meritorio en base a una historia en donde por fortuna no percibiremos un discurso provisto de unas connotaciones existencialistas que intente abarcar en lo concerniente a la trascendencia del mensaje más de lo que en un principio promete su enunciado. Ubicado en un Japón rural de alguna manera el film de Hiroshi Okuyama no deja de ser a través de un fino humor y un ligero discurso mordiente algo sutil una pequeña alegoría sobre el despertar religioso de un niño, una historia desgranada a través de su narrativa en arquetipos característicos del cine nipón como por ejemplo el estudio de las propias relaciones familiares. La aparición de Jesucristo, bajo los rasgos de un ser juguetón y diminuto, en la vida de un niño alterara por completo la cotidianidad del joven protagonista, en un principio haciendo cumplir los deseos del infante, será a raíz de un repentino hecho traumático cuando este ponga en duda una fe recién adquirida que queda cuestionada cuando la dura realidad con sus habituales circunstancias hagan mella en la vida del personaje principal. Al final la metáfora de esa capa traslúcida colocada en una ventana que da al exterior, imagen con que se abre y cierra el film, que no nos deja el visionar con claridad que hay más allá de lo supuestamente aparente será la principal reflexión y funcionalidad de un relato cuyo drama emocional siempre quedará expuesto de una manera soterrada a la hora de intentar abordar temas ciertamente complejos.

 Valoración 0/5: 3

 

 

Paul Sanchez est revenu!

Paul Sánchez, un criminal en paradero desconocido desde hace diez años ha sido visto en la estación de Les Arcs sur Argens. Los gendarmes no dan crédito a la noticia, excepto la joven Marion. En el soleado pueblecito del sur de Francia donde ocurre la acción y al mismo tiempo un periodista que busca la exclusiva.

La cinematografía francesa estuvo muy presente este año en el D’A, entre la nutrida representación gala en el certamen se pudo ver el quinto largometraje de la realizadora y guionista Patricia Mazuy titulado Paul Sanchez est revenu!, un curioso relato con banda sonora a cargo de John Cale expuesto en base a un juego de identidades que devienen como equivocadas provista al mismo tiempo de una algo empalagosa fusión genérica.

Paul Sanchez est revenu! elegida como uno de las 10 mejores films de 2018 por la revista Cahiers du Cinéma como buen relato que transita a través de las apariencias da la sensación de desarrollarse en función de la confusión narrativa, no ya en lo referente a su argumento, hasta cierto punto tan anecdótico como falto de cualquier atisbo de trascendencia, y si en lo concerniente a su supuesta y algo confusa adscripción de géneros, para ello Patricia Mazuy se vale de una amalgama que va desde un thriller policial con evidentes ecos al polar francés hasta un ligero tamiz de wéstern pasando por una comedia de equívocos e incluso de sátira social, la asimilación de todos estos conceptos nos otorga un conjunto ciertamente delirante, posiblemente más de lo que hubiera pretendido en un primer lugar la responsable de Saint-Cyr, pues un servidor detecta un muy notorio conflicto de intereses existente en por ejemplo el trazo social y su inherente trazo realista al quedar confrontado de una forma algo aparatosa con la extravagancia siempre burlesca que vemos en el film. Una película de evidentes e ineludibles contrastes que en definitiva da la impresión de querer huir conscientemente de lo que podríamos llamar el concepto de la homogeneidad entendida como tal dando lugar a una apuesta tan ligeramente arriesgada como discordante, al final la sensación de desconcierto está demasiado presente en un relato en donde de alguna manera percibimos como sus personajes (notable Zita Hanrot) se salen de unas coordenadas preestablecidas dando como resultado final la total ausencia de arquetipos y etiquetas genéricas, un posicionamiento que por mucho que de la sensación de ser valiente y en parte original no significa que termine siendo del todo satisfactorio.

Valoración 0/5: 2

 

Palmares

PREMIO TALENTS

– Familia sumergida de María Alché

PREMIO OPENCAM

– Hamada de Eloy Domínguez Serén

PREMIO DE LA CRÍTICA

– Familia sumergida de María Alché

PREMIO MOVISTAR+

– Letters to Paul Morrisey de  Armand Rovira y Saida Benzal  

PREMIO DEL PÚBLICO SECCIÓN OFICIAL

– An elephant sitting still de Hu Bo

PREMIO DEL PÚBLICO SALA JOVE

– Ruben Brandt, coleccionista de Milorad Krstic

PREMIO DEL PÚBLICO CORTOMETRAJE

– Suc de síndria de Irene Moray

Crónica D’A 2019. Día 8: El día que resistía/Alice T.

El día que resistía

Solos en una finca, Fan, Tino y Claa 5, 7 y 9 respectivamente esperan el regreso de sus padres. Entre juegos y cuentos, la espera se prolonga y la soledad se torna inquietante. En un clima extraño y confuso, el mundo de apariencia lúdico e inocente de los niños comienza a mostrar su lado oscuro.

El D’A suele ser un excelente campo de cultivo a la hora de presentar y descubrir operas primas presentadas con anterioridad en otros certámenes, el cine latinoamericano no ha sido una excepción a tal respecto, dentro de la sección Sala Jove se pudo ver el interesante debut en el largometraje de la argentina Alessia Chiesa titulado El día que resistía, un film que transita en todo momento hacia un trazo de índole enigmático construido a través de un continuo in crescendo en referencia a un supuesto desamparo infantil, al principio del relato ligeramente percibido para más tarde convertirse en algo más angustiosamente significativo.

El día que resistía tiene la virtud de no escoger el camino más fácil a la hora de desarrollar su tesis,  partiendo de una situación que podríamos equiparar en lo argumental a por ejemplo el Nobody Knows de Hirokazu Kore-eda, aunque sus narrativas sean y fluyan de forma completamente diferentes, el film de Alessia Chiesa no busca una explicación como tal ante el hecho en cuestión, por no existir dentro de su entramado argumental no encontraremos ni siquiera una introducción a un relato que como otras muchas de las películas vistas este año en el festival vuelve a bordear a través de sus imágenes lo meramente contemplativo tesitura que hace que colinde por momentos incluso con el género documental. De alguna manera El día que resistía podría estar perfectamente expuesta a modo de una relectura minimalista del cuento de Hansel y Gretel quedando situada en gran medida siempre entre una utópica frontera que separa la más cruda realidad de la imaginación de una oscura fábula fantástica expuesta en gran parte a través de la naturalidad de sus tres jóvenes intérpretes, en este sentido más que indagar en los motivos de una ausencia adulta se nos muestra una angustiante degradación, la trasformación de un hogar que en un principio deviene como acogedor para más tarde adquirir la condición de amenazante, a tal respecto parece bastante evidente que Alessia Chiesa no busca respuestas y si el explorar un universo infantil en donde el subtexto, o lo que intuimos desde la distancia de él, queda expuesto a modo de una tensión conectada y acrecentada cada vez que se acerca la noche pero direccionada siempre a través de un clímax que nunca llega pues no existe como tal, en este caso lo importante es el trayecto, angustiante, y la experiencia que percibimos de él, a través de estas acotaciones narrativas también podemos percibir una lucha de roles entre los propios infantes en base a mostrarnos un supuesto liderazgo a la hora de impartir unas órdenes que devienen como necesarias en referencia a la consabida manipulación psicológica, esta y otras indagaciones de carácter ominoso terminan remitiendo a El día que resistía como un máximo exponente del relato que indaga en la deformación de lo rutinario en base a un temor infantil que irremediablemente termina siendo también el nuestro.

Valoración 0/5: 3

 

 

Alice T.

Alice es una adolescente adoptada que tiene una relación tensa con su madre llamada Bogdana. Un día, en medio de una discusión acalorada con ella Alice confiesa que está embarazada y que quiere quedarse con el bebé. La confesión tiene un fuerte impacto en Bogdana por las dificultades que tuvo que pasar en el pasado ante una tesitura parecida.

Alice T. el sexto film del realizador rumano de Radu Muntean vino a representar casi a la perfección lo que nos está ofreciendo a grandes rasgos durante estos últimos años ciertas cinematografías europeas, en este caso el llamado en algunos sectores nuevo cine rumano, a la hora de indagar a un nivel social en la historia pasada de un país para ofrecernos retratos y vivencias que están conectadas en la actualidad pero sin dejar de mirar a un tiempo pretérito visualizado en esta ocasión a través de un drama adolecente.

Evidentemente y como principal punta de iceberg de dicho movimiento antes comentado podemos encontrar a 4 semanas, 3 meses, 2 días de Cristian Mungiu como un claro y definitorio referente de todo ello, en ambas historias encontramos la premisa de un embarazo no deseado, sin embargo sus desarrollos narrativos difieren, en el caso que nos ocupa Radu Muntean se vale del retrato de una adolecente a la hora de exponer una confusión mental, la de la joven protagonista, una mentirosa compulsiva por momentos realmente insoportable interpretado con cierta solvencia por parte de Andra Guţi, en base a un rebeldía mal entendida que deriva inevitablemente en vulnerabilidad, ya no solo en lo concerniente a ella misma sino también en referencia al entorno con el que tiene que interactuar a diario. De alguna manera Alice T. partiendo de una estructura visiblemente elíptica viene a representar la antítesis de ese relato denominado hoy en día como el coming of age, en este sentido aquí no hay un desarrollo o trayecto como tal, más bien un estancamiento o incluso una involución si se prefiere el termino, con una adolescente omnipresente en todo momento con la que es muy difícil empatizar dado su carácter, dicha premisa pues no es presentada en base a un rumbo que deviene como inexistente en referencia a un abismo generacional ilustrado en los continuos enfrentamientos  materno filiar y escolares que protagoniza la joven y de los que somos testigos, estos son representados a medio camino entre la incomodidad y una cierta tensión escénica con un único final posible, detectado por el espectador prácticamente desde el inicio de un relato que da la sensación de ser ciertamente farragoso en su desarrollo, será ese cierre seco y frio el que nos muestre a una adolescencia perdida en sí misma y que tiene muy difícil la búsqueda de su propia identidad.

Valoración 0/5: 2’5

Poster de la 38ª edición del terrorMolins

Tras el anuncio de las fechas de celebración y el leitmotiv del Festival, llega el momento de la presentación del póster oficial para esta edición 2019 obra del diseñador gráfico Joan Jarque. Como ya sabéis el leitmotiv de esta edición es La Mirada Surrealista y en ese concepto se basa el poster del terrorMolins 2019.

¿En qué elementos te has inspirado para elaborar el póster de la 38ª edición?

El cartel hace referencia a dos películas muy importantes en la historia del cine como son Un chien andalou y Blue Velvet, ambas relacionadas por distintos motivos al cine de terror. De hecho, al presentar el cartel en una reunión con los miembros del staff del terrorMolins, surgió la frase que creo que define la esencia del cartel: De la mano de Buñuel a la oreja de Lynch. Siendo estas dos las películas protagonistas del leitmotive de este año, la mirada surrealista, fue necesario hacerles un homenaje claro y evidente, por eso los elementos que componen el bodegón están relacionados con estas dos producciones.

¿Cómo ha sido el proceso de creación del póster?

Inspirado en la obra de Dalí pero utilizando la tecnología 3D, mi intención parte de la idea de crear un bodegón surrealista que recuerde a la época del cine clásico en blanco y negro, pero con un punto de color que rompe esta estética y lo convierte en una imagen surrealista de gran fuerza e impacto visual.

 

Bio del autor:

Joan Jarque, nacido en Molins, se define como diseñador multidisciplinar enamorado del diseño gráfico, de la comunicación visual y del cine de terror. Actualmente se está especializando en técnicas de animación y mapping. Colabora con diversas empresas como diseñador gráfico y consultor de comunicación empresarial. Su implicación en el Festival comienza en 2014 haciendo de traductor y, en la actualidad, es uno de los diseñadores que colaboran tanto en la comunicación como en la realización de mappings durante los 10 días que dura el evento. Su relación con terrorMolins comenzó en 2001 asistiendo al festival junto a sus padres, grandes amantes también del Festival. Está claro que el terror forma parte de su genética.

Crónica D’A 2019. Día 7: Diane/Grass

Diane

Diane es una viuda septuagenaria que dedica su vida a las necesidades de los demás. Llena sus días sirviendo comida a los vagabundos, visitando a amigos enfermos y  sobre todo intentando ayudar a su hijo drogadicto. Pero cuando su existencia empieza a marchitarse se verá obligada a reflexionar sobre su propia identidad.

El primer trabajo en la ficción cinematográfica por parte de Kent Jones tras sus competentes documentales A Letter to Elia y Hitchcock/Truffaut no hizo más que confirmar el talento que atesora el prestigioso escritor y programador estadounidense, Diane por méritos propios fue indiscutiblemente uno de los puntos álgidos de esta edición del D’A, a través de un discurso que deviene como muy propio Kent Jones indaga en un retrato acerca de un trayecto personal de naturaleza introspectiva, una feminidad en crisis con un devastador dictado sobre la culpa interna que atesora cada ser humano en su interior.

Quien se enfrente a una película de las características de Diane ha de tener en cuenta que tras una premisa o enunciado narrativo que parece a primera vista bastante simple se esconde en él un sinfín de ramificaciones y situaciones internas a cual más interesante en base a como están expuestas, los estragos de la vejez con la omnipresente muerte siempre en el trasfondo del relato como única vía posible a la hora de entender su propio pasado podría ser a groso modo el principal. La película de Kent Jones es de esas obras que solo una vez descifrada y concluida podemos llegar a valorar en su justa medida. En Diane vemos como una notable Mary Kay Place se mueve continuamente en relación a su propia incertidumbre ocupando la mayor parte de su tiempo, más bien todo, en ayudar y asistir a la gente que le rodea con especial atención a su necesitado hijo drogadicto, un personaje el de la protagonista principal que se mueve en beneficio del prójimo de una manera ciertamente desmedida, sin embargo da la impresión que ese supuesto sacrificio o anegación no le produce ningún tipo de satisfacción en absoluto, más bien todo lo contrario, llegados a este punto el espectador se pregunta el porqué de tal comportamiento que da la sensación en un principio de ser altruista cuando posiblemente no lo sea del todo, es ahí en donde el film de Kent Jones despliega a modo de traumático viaje interior el motivo en cuestión de tal comportamiento, será en la media hora final del film en base a una inflexión narrativa en donde a través de una fantasmagoría psicológica con un ligero trazo onírico asistamos a una confesión, que no exculpación, no hablada pero plenamente intuida, visualizada a través de simples gestos cotidianos del día a día de un relato que indaga en el dolor personal de una redención de deviene como imposible, será en su complicada y nada gratuita aceptación cuando llegaremos al final de un trayecto vital, a través de él y sus diferentes estados en lo concerniente al sentido del tiempo, partiendo de lo real a lo lisérgico e incluso onírico para llegar a un final tan evocador como desgarrador.

Valoración 0/5: 3’5

 

Grass

Una historia melancólica y alegre sobre los clientes de un café cuyos dueños son fanáticos de la música clásica. Una de las clientas habituales es una mujer que siempre se sienta en una esquina a escribir en su ordenador. Ella encuentra la inspiración en los diálogos que se suceden a su alrededor que de alguna forma los adapta y transforma a su gusto introduciéndose ella misma en la historia. ¿Será ella la autora real de todo lo que sucede a su alrededor a modo de nexo en las idas y venidas de los personajes que se encuentran en un pequeño café?

Viene siendo una buena costumbre que Hong Sang-soo sea una presencia muy habitual cada año en el D’A, sus presencias en el certamen no llegan a ser ya ni unitarias aprovechando la coyuntura de lo muy prolífico que suele ser el realizador coreano, en esta edición dos fueron las propuestas vistas, la esmeradamente auto reflexiva Hotel by the River y la más austera en medios aunque no en propósitos Grass.

Posiblemente una de las grandes ventajas del cine orquestado por Hong Sang-soo es que este no necesita de un presupuesto digamos visible a la hora de sacar adelante sus proyectos, en parte da la impresión de que estos nacen de la simple inspiración del autor a la hora de escribir un guion, todo lo demás viene casi por inercia, tres localizaciones mal contadas y un grupo de actores de confianza, a tal respecto Grass viene a representar un paradigma de tal coyuntura autoral, un servidor viendo la película tuvo la ligera sensación de estar ante una esencia muy pura de gran parte del imaginario de Hong Sang-soo. Como en la mayor parte de la filmografía del autor de The Day He Arrives Grass se mueve en todo momento a través de lo no establecido, en este aspecto me gustaría hacer un pequeño inciso en lo relativo a escribir sobre las películas realizadas por Hong Sang-soo, no tanto en lo relativo a una supuesta dificultad a la hora de describir un particular universo y si en lo concerniente a intentar desgranar un tipo de cine que basa su principal razón de ser en relatos que dan la sensación de no necesitar de ningún tipo de aporte crítico o esclarecimiento argumental, evidentemente en la larga filmografía de Hong Sang-soo encontramos diversos baremos de calidad sin embargo el patrón deviene casi como igualatorio en referencia a mostrarnos ligeras variaciones que acaban en la gran mayoría de las veces en un mismo punto, Grass a tal respecto no es una excepción, un relato tan concentrado como destilado que vuelve a mezcla diferentes narrativas que nos son expuestas desde una visión que deviene tan neutra como caprichosa como resulta ser el personaje interpretado por la ya indispensable Kim Min-hee en un papel en donde ejerce de autora y participe de su propia ficción. Grass en este sentido es algo más cínica y oscura que de costumbre al transitar a través de múltiples derivas en referencia a emociones y relaciones varias que nos habla principalmente, o lo intuimos, de la necesidad del artista, de intentar entenderse a uno mismo a través de su siempre compleja relación con los demás, un tipo de cine en definitiva que no necesita de grandes variaciones a la hora de llegar a entender todo su potencial, algo que se mire por donde se mire sigue estando al alcance de muy pocos a día de hoy.

Valoración 0/5: 3

Crónica D’A 2019. Día 6: A Land Imagined/ L’île au trésor

A Land Imagined

Wang, un trabajador chino que vive en el área industrial de Singapur sufre un accidente en el trabajo y está ansioso por la repatriación. Incapaz de dormir, comienza a frecuentar un cibercafé en medio de la noche. Con la esperanza de encontrar alguna forma de contacto humano en una tierra que lo hace sentir alienado, hace una amistad en línea que termina siendo mucho más siniestra de lo esperado. Cuando Wang desaparece repentinamente, el policía Lok es llamado a investigar la historia descubriendo una verdad inesperada.

Avalada con el prestigioso Leopardo de Oro a la Mejor película en el pasado Festival de Locarno el tercer largometraje de Yeo Siew Hua nos introduce en algo que bien podríamos denominar como la experiencia fílmica de un sueño, A Land Imagined como bien indica su título transita a través de mundos tan reales y desoladores en ocasiones como en otros fascinantemente imaginarios e incluso sobrenaturales.

A Land Imagined no deja de ser un film de realidades e identidades que devienen como paralelas siendo una de esas películas que de alguna manera requieren de un esfuerzo extra por parte del espectador habituado a la coherencia argumental del relato al uso, en este sentido estamos ante una película que no da respuestas, o al menos lo que muchos entienden como tal, sus trama detectivesca a modo de rompecabezas no dejan de ser una especie de excusa o punto de partida narrativa para algo en apariencia bastante distinto a su enunciado, el ofrecernos una muy interesante reflexión filosófica que en cualquier caso sirve para celebrar el atrevimiento y la libertad autoral en base a la estilización de sus formas expuestas tanto a un nivel meramente escénico como narrativo. Provista de una atmósfera nocturna y camuflada bajo las inequívocas texturas de un film de género negro la historia orquestada por parte de Yeo Siew Hua basa su razón de ser básicamente a través de un hibrido genérico ciertamente estimulante, también son muy visibles sus muy bien asumidas referencias a autores tales como Wong Kar-wai en base a su estilismo visual, Hou Hsiao-hsien o David Lynch, al igual que este último con su fundamental Lost Highway estamos ante un relato que transita a través de fugas o desapariciones, ya sean oníricas o reales de uno, dos o incluso tres personajes. A Land Imagined invita pues a un ampliación de horizontes que curiosamente no anula la intriga terrenal, en este sentido no deja de ser curioso como a través de una premisa de clara índole social como es el retrato de una precariedad laboral y marginación existente en las  áreas industriales portuarias situadas en Singapur recurra a la ensoñación, a ficticias fronteras mentales a la hora de presentarnos un país, que deviene más virtual que real, un territorio físico que usa la arena para ganarle terreno al agua y que nos remite de forma hipnótica a la estimulante alegórica en relación a la absorción de los propios protagonistas.

Valoración 0/5: 3’5

 

L’île au trésor

La temporada de verano en un centro recreativo cerca de París está en pleno apogeo, por lo que no escasean las situaciones divertidas en la concurrida piscina. Un vistazo a la mentalidad de los visitantes y empleados del extenso parque: franceses blancos e inmigrantes que vienen aquí para relajarse porque carecen de los medios para unas vacaciones más exóticas.

Situada en el ámbito del documental L’île au trésor tiene la particularidad de ser un trabajo que en todo momento da la impresión de colindar con la ficción a través de su nada disimulada condición de relato plenamente contemplativo a la hora de mostrarnos un determinado entorno y las personas que cohabitan en él, el francés Guillaume Brac tras su estimable Contes de juillet toma en esta ocasión como único punto de partida la famosa novela de Robert Louis Stevenson que de algún modo es trasladada a un micro mundo con la premisa de invitar al espectador al descubrimiento de las vicisitudes que acontecen dentro de un centro recreativo ubicado en la periferia de la capital francesa.

Esa área de recreo de Cergy-Pontoiseque se rigüe principalmente por el ocio de sus visitantes pero sobre todo también por la evasión autoimpuesta por ellos mismos dentro de unos márgenes situados en la más absoluta serenidad, dicho posicionamiento acontecerá en una especie de epicentro territorial en donde seremos testigos del continuo tránsito de un grupo de personas que parecen haber sido elegidas al azar por parte de Guillaume Brac a la hora de mostrarnos sus interioridades cotidianas, a través de una cámara fija e innumerables planos largos entre otros muchos veremos desfilar a un grupo de jóvenes que intentan entrar en el recinto sin pagar, a otro que intentan flirtean con chicas sin demasiado éxito, también estará muy presente la simple mirada del infante, del mismo modo habrá lugar para el testimonio entendido como tal, desde un profesor jubilado contando sus pasadas vacaciones en Croacia hasta las nada amables vivencias de un vigilante guineano entre otros, una especie de juxtaposición de fragmentos de vida escogidos por parte de Guillaume Brac que quedan expuestos en una estación, en este caso el verano, que de alguna manera representara el consabido ciclo vital de la vida. L’île au trésor en este aspecto parece tener claro el transitar en todo momento a través de la evocación en base a recuerdos de una infancia concreta o no apoyada en esta ocasión en el consabido fuera de campo omnipresente en todo momento dando la impresión de estar todo expuesto a modo de un mosaico de connotaciones casi sociológicas en relación a los cambios y transmutaciones sociales de un país visionados de algún modo en la rutina diaria de esa especia de micro sociedad que intenta devenir como igualatoria ubicada en esta ocasión dentro de un espacio cerrado que nos hace mirar un poco más de cerca a las personas que viven alrededor nuestro, aquellas con las que no solemos interactuar en nuestro día a día, de su complejidad en relación a temas ligeros y mundanos narrados de una forma profunda parte de una veracidad entendida como un propio ente que parecer ver la luz dentro de un espacio provisto de plena libertad.

Valoración 0/5: 2’5

Crónica D’A 2019. Día 5: Las niñas bien/The Mountain

Las niñas bien

Es 1982 y una gran crisis económica está golpeando México. La elegante, encantadora y perfecta Sofía, líder de su grupo de amigos, se enfrenta a lo inimaginable: su caída social. Sofía intentará mantener las apariencias. Pero su derrumbe no solo será inevitable, además se dará cuenta de lo que se pierde al acabarse el dinero.

Basada en la novela de la escritora Guadalupe Loaeza Las niñas bien fue otras de las cintas proveniente de Latinoamérica más esperada este año en el D’A,  su directora la mejicana Alejandra Márquez Abella nos ofrece un por momentos ameno fresco social provisto de connotaciones nada amables acerca sobre la crisis económica que aconteció en México el año 82, una historia expuesta a través de la mirada de un grupo de mujeres dispuestas pase lo que pase a conservar su nada disimulada opulencia social.

Las niñas bien es una película que da la sensación de transitar en todo momento en relación al retrato del declive de la clase alta mexicana fijando su punto de mira en el viaje hacia una decadencia que se percibe como inevitable, primero a un nivel material y más tarde social, de un personaje cuya superficie glamurosa se pone en un serio riesgo dadas las circunstancias. El segundo trabajo de ficción tras las cámaras por parte de la realizadora Alejandra Márquez Abella es de esas películas basadas en un retrato de índole crítico tan poco sutil en intenciones como efectivo en referencia a sus formas, en la historia vemos como sus personajes buscan mantener un bienestar económico que es visto a través de sus propios ojos como una única meta de lo que ellos entienden como éxito, evidentemente tal posicionamiento dará lugar a la aparición de un individualismo tan atroz como insolidario, el trasfondo político y social en la película quedara en parte situado en un segundo plano siendo solo la causa y no tanto el posterior desarrollo de un discurso crítico posiblemente demasiado medido que invita en parte a la reflexión en la medida de ver como un país no ha logrado evolucionar con el tiempo en temas tales como el clasismo de roles, las cíclicas crisis económicas, tanto políticas como sociales, en las que las nuevas generaciones han de hacer frente, esto no deja de ser una reflexión a posteriori por parte del espectador, Las niñas bien no deja de ser un retrato expuesto de forma unitario que visualiza conductas (competente labor interpretativa por parte de Ilse Salas), viniendo a ser un apéndice algo narcisista de una sociedad de apariencias expuesto en el film con algún que otro componente onírico que por fortuna rehúye la simple caricatura para centrarse más en una ligera sátira, aquella que nos cuenta un naufragio moral de personajes que en un determinado espacio temporal se sintieron dueños de un país, una radiografía en definitiva del fin de un tipo de aristocracia que sin embargo da lugar a otra algo menos amable y carente del orgullo inherente de la anterior.

Valoración 0/5: 3

 

The Mountain

Estados Unidos en la década de los cincuenta. Desde el confinamiento de su madre en una institución mental, Andy ha vivido a la sombra de su estoico padre. Un conocido de la familia, el Dr. Wallace Fiennes, emplea al introvertido joven como fotógrafo para documentar un recorrido por diversas clínicas en el que defenderá su controvertido procedimiento de lobotomía.

Rick Alverson se ha convertido por méritos propios en uno de los autores independientes más interesantes y osados del actual panorama indie norteamericano, The Mountain su arriesgado, como viene siendo muy habitual en su cine, último trabajo tras las cámaras no solo es ya una plena confirmación de dicha aseveración sino que deviene como su película más depurada  realizada hasta la fecha, tanto a un nivel formal como narrativo, una desoladora historia que indaga en la suspensión emocional de una sociedad destinada a la lobotomía.

Tras su notable Entertainment The Mountain podría decirse que es lo más cercano de lo que Rick Alverson podría entender y realizar en referencia a confeccionar una película de terror, expuesta bajo las texturas de una itinerante y algo fantasmagórica road movie el algo inusual y esquinado relato orquestado por Rick Alverson nos presenta en un primer momento a un turbio personaje real llamado Walter Freeman (un Jeff Godblum tan inquietante o más que en sus trabajos dentro del género de terror como por ejemplo Mister Frost o The Fly), doctor responsable de la muy cuestionada lobotomía transorbital, dicho personaje en la historia no deja de ser un punto de partida a la hora de desarrollar una posterior visita guiada por el mismo y su joven ayudante provista de connotaciones tan pesadillescas como hipnóticas a un imaginario que deviene como ciertamente ausente en referencia a una cuestionable salud mental de los personajes que transitan a través del relato, el film no deja de ser un depresivo retrato de una epiléptica sociedad norteamericana ubicada en los años cincuenta que parece destinada a ver como sus emociones acaban siendo anuladas por acción u omisión expuesto en base a un escenario cuya representación fílmica en formato cuadrado acentúa aún más si cabe el encierro mental y físico en que se hayan sumidos los personajes, una película cuya fascinante composición visual en referencia a la trascendencia de su narrativa resulta clave a la hora de presentarnos una aterradora alegoría de un mundo fracturado que corta o anula lo que podríamos llamar el bienestar emocional, de hecho el relato da la sensación de transitar en todo momento a través de un diagnostico en donde la solución termina siendo peor que la causa en cuestión. La apuesta  por momentos inescrutable de The Mountain a modo de turbia evocación de una época pretérita nada agradable llega a ser tan arriesgada que por momentos tiene peajes tales como dar rienda suelta al personaje interpretado por Denis Lavant, algo que inevitablemente resta algo de cohesión a un relato que según como se interprete termina siendo una de las películas de zombies más devastadoras realizadas en los últimos tiempos.

 Valoración 0/5: 4

Crónica D’A 2019. Día 4: Continuer/ Familia sumergida

Continuer

Sybille ha convencido a su hijo adulto Samuel a ir con ella en un viaje con la esperanza de redefinir su relación, una travesía será la última oportunidad para limar asperezas. Pero los retos les esperan, tanto los procedentes de sus personalidades como del duro paisaje por el que transitan.

Una de las constantes temáticas vista en muchas de las películas presentes este año en el D’A fueron aquellas que indagaron de una manera u otra a través de un cierto minimalismo, tanto a un nivel narrativo como escénico expuesto en referencias a trazados afectivos bastantes más complejos de lo que en principio puede dar a entender la propuesta en cuestión, basado en una novela de Lau­rent Muvg­nier Continuer el nuevo trabajo del francés Joachim Lafosse nos presenta una historia a modo de western contemporáneo con la premisa de un enfrentamiento materno filiar existente dentro de un complejo vínculo afectivo.

Continuer transcurre a través de un curioso juego de temporalidad, intentar adivinar un pasado a través del desarrollo del presente, en el film vemos como una madre y un hijo emprenden una travesía por el desierto de Kirguistán, no sabemos cómo han llegado hasta allí aunque lo vamos averiguando conforme avanza el relato, el continuo rechazo del joven hacia su madre por el abandono del hogar por parte de esta hace años estará pues presente a lo largo de un viaje que tiene algo de iniciático y cuyo propósito parece consistir en intentar en apariencia reparar el daño emocional ocasionado por parte de una madre a un hijo. El film del responsable de la interesantísima L’économie du couple vuelve a colocar a sus protagonistas dentro de un escenario que podría cumplir a la perfección el rol de un personaje más dentro del relato, si en la comentada anterior película de Joachim Lafosse un apartamento era el epicentro de una crisis marital destinada al fracaso en Continuer el escenario elegido es un vasto desierto muy bien aprovechado a la hora de mostrar toda su vastedad panorámica, una travesía que parece no tener un rumbo fijo y cuya dificultad dará lugar a una unión que servirá de alguna manera para intentar aceptar un difícil pasado en pos de poder enfrentarse a un presente expuesto en un drama familiar con inequívocas texturas de western, como en muchos de estos los diálogos escasean y los personajes encuentran un mayor acomodo sentimental y afectivo en el trato con los animales que entre ellos mismos, al final queda bastante claro la inclinación por parte de Joachim Lafosse hacia lo meramente contemplativo e interpretable en contra de lo que podríamos denominar como una indagación dramática de índole explicativa más al uso en un relato que da la impresión de estar orbitando constantemente a través de una búsqueda redentora.

Valoración 0/5: 2’5

 

Familia sumergida

El mundo de Marcela se vuelve extraño y frágil luego de la muerte de su hermana Rina. Se siente perdida en su propia casa y las conexiones con su entorno cercano familiar están dislocadas. A su casa llega Nacho, un joven amigo de la hija, a quien le cancelaron un viaje de trabajo, y juntos comparten conversaciones y paseos. Marcela recibe un llamado de un pariente distante por una reunión, mientras en su casa mantiene diálogos con parientes de otra dimensión.

La flamante ganadora del Premio Horizontes Latinos en la pasada edición del Festival de San Sebastián Familia sumergida, premios Talents y de la crítica en esta edición del D’A, fue indiscutiblemente una de las óperas primas más interesantes del pasado año, para la ocasión María Alche se vale de una portentosa en matices Mercedes Morán a la hora de mostrarnos una crisis y sus correspondientes derivas alucinatorias por parte de una mujer que flanquea la mediana edad, las claras connotaciones al cine Lucrecia Martel, cuya La niña santa supuso el debut como actriz de María Alche, pero sobre todo a la Giulietta de los espíritus de Federico Fellini en lo relativo a adentrarse en las fugas oníricas del personaje principal están omnipresentes en esta por momentos fascinante odisea de un muy particular mundo interior.

Familia sumergida en principio va bastante más allá de la simple historia que indaga en atravesar un duelo, en este sentido el film transita a través de un shock que deriva posteriormente en una crisis personal, tan imperceptible en un primer momento por parte del personaje interpretado por Mercedes Morán como cada vez más invasivo a un nivel interior provisto de un claro índole escapista, este de alguna manera parte del fallecimiento de la hermana de la protagonista a modo de detonante, pero es la digamos cotidianidad de esta mostrada en base a un cierto costumbrismo, ausencia del marido por motivos laborales e hijos, la primera real y la segunda en cierto modo figurada, serán las principales razones que conduzcan a la protagonista a un estado reflexivo de un digamos no bienestar, a partir de ahí seremos testigos del trascurrir de un relato situado a medio camino entre la cotidianidad antes referida y lo fantasmagórico, este último estado cuya sonoridad proveniente del mundo real la rescata de forma intermitentemente nos es mostrado a modo de un viaje interior al pasado en donde la interactuación con fantasmas de otros familiares fallecidos sirven a modo de reflexión ante un mundo que inevitablemente parece resquebrajarse. Familia sumergida a través de ese continuo estado de semiinconsciencia nos habla principalmente de una persona que se siente totalmente perdida dentro de su anodina propia realidad, esa confusión emocional nos es expuesta con la virtud de indagar de forma adecuada, por momentos de una manera casi lynchiana, en parte ayudada por la competente fotografía a cargo de la francesa Helene Louvart , en base a lo estrictamente sensorial a la hora de mostrarnos una percepción introspectiva de alguien cuya una insatisfacción da pie a la captación de una intimidad ofrecida por parte de una María Alche de la cual habrá que estar muy atentos en un futuro que deviene cuando menos como ciertamente prometedor.

 Valoración 0/5: 3’5

Penélope Cruz Premio Donostia de la 67 edición del Festival de San Sebastián

La actriz española, ganadora de un Oscar y tres Goyas, protagoniza el cartel oficial del Festival. Penélope Cruz recibirá un Premio Donostia en la 67 edición del Festival de San Sebastián. La actriz española será protagonista por partida doble: además de recibir el galardón honorífico más importante del Festival, que desde 1986 reconoce la trayectoria y aportación de grandes figuras del mundo del cine, será la imagen del cartel oficial de la próxima edición.

Penélope Cruz (Madrid, 1974) es la actriz española de mayor reconocimiento internacional: ha recibido un Oscar y un Bafta por su papel como mejor actriz de reparto por Vicky, Cristina Barcelona (Woody Allen, Zabaltegi-Perlas 2008); tres premios Goya por sus trabajos en La niña de tus ojos (Fernando Trueba, 1998), Volver (Pedro Almodóvar, Gran Premio Fipresci 2005) y Vicky Cristina Barcelona; el premio colectivo a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes (Volver), el César honorífico y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2018), entre otros muchos galardones.

Cruz, que trabaja en castellano, inglés, italiano y francés, ha protagonizado películas como Belle Époque (Fernando Trueba, 1992, Oscar a la mejor película en lengua no inglesa), Jamón, jamón (Bigas Luna, 1992), Abre los ojos (Alejandro Aménabar, 1997), La niña de tus ojos (Fernando Trueba, 1998), Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar, 1999, Oscar a la mejor película en lengua no inglesa), Sin noticias de Dios (Agustín Díaz Yanes, 2001), Vanilla Sky (Cameron Crowe, 2001), Elegy (Isabel Coixet, 2008), Nine (Rob Marshall, 2009),  Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides (Piratas del Caribe: en mareas misteriosas, Rob Marshall, 2011), To Rome With Love (A Roma con amor, Woody Allen, 2013), Ma ma (Julio Medem, 2015), Todos lo saben (Asghar Farhadi, 2018), Dolor y gloria (Pedro Almodóvar, 2019) y Wasp Network, dirigida por Olivier Assayas, que todavía no se ha estrenado. También está anunciada su participación en dos producciones internacionales: 355, de Simon Kinberg, y Love Child, de Todd Solondz.

En San Sebastián ha competido en tres ocasiones en la Sección Oficial del Festival: con Todo es mentira (Álvaro Fernández Armero, 1994), Volavérunt (Bigas Luna, 1999) y Venuto al mondo (Volver a nacer, Sergio Castellito, 2012). Visitó por última vez San Sebastián para presentar Loving Pablo (2017) junto a Javier Bardem en la clausura de la sección Perlak, en una multitudinaria proyección en el Velódromo.

 «Estamos encantados de que Penélope Cruz, una maravillosa actriz a la que admiramos y cuyos pasos, además, hemos seguido desde el principio de su carrera, haya aceptado ser la imagen del Festival de San Sebastián y recibir el Premio Donostia»

José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián.

 

Penélope Cruz es la quinta intérprete española que ha recibido el premio honorífico más importante del Festival, tras Fernando Fernán Gómez (1999), Paco Rabal (2001), Antonio Banderas (2008) y Carmen Maura (2013).

«Recibo la noticia de este Premio Donostia llena de emoción y agradecimiento al Festival de San Sebastián por concederme este inmenso honor. San Sebastián no solo es un Festival internacionalmente respetado sino que es el más importante de nuestro país y un lugar al que tengo un cariño muy especial ya que he tenido el placer de visitarlo desde muy joven y vivir momentos muy emocionantes allí. Muchísimas gracias, de corazón»

Penélope Cruz

El Festival comenzó en 2018 una nueva línea de carteles, cuya composición aúna fotografía e ilustración y está presidida por una figura de la cinematografía contemporánea. Isabelle Huppert inauguró la serie el año pasado y en la 67 edición estará protagonizado por Penélope Cruz. El cartel oficial ha sido elaborado por el estudio TGA a partir de una fotografía realizada por el fotógrafo Nico Bustos.

En su recorrido de quince años, la fusión de funcionalidad y estética y el característico lenguaje visual del estudio donostiarra TGA han dado forma a la identidad de Donostia Kultura, Fundación Kutxa, Elías Querejeta Zine Eskola o Aquarium. Entre los carteles del estudio, liderado por Nagore García Pascual, Julen Cano Linazasoro y Txema García Amiano, figuran el del 75 aniversario de la Quincena Musical, la competición de remo Bandera de La Concha 2017, el montaje escénico de Sueño de una noche de verano o el cambio de imagen en la pasada edición del Festival.

TGA también firma el resto de los carteles, correspondientes a las secciones New Directors, Horizontes Latinos, Zabaltegi-Tabakalera, Perlak, Nest Film Students, Culinary Zinema y a la retrospectiva dedicada a Roberto Gavaldón. Todos preservan la combinación de fotografía e ilustración.

Crónica D’A 2019. Día 3: Ray & Liz/ Nuestro tiempo

Ray & Liz

En las afueras de Birmingham y en los márgenes de la sociedad, la familia Billingham lleva a cabo rituales extremos, rompiendo tabúes en una vida determinada por factores que escapan a su control. Basada en las memorias del fotógrafo y director Richard Billingham, la película se centra en sus padres Ray y Liz, su relación y el impacto que tuvieron en Richard y su hermano pequeño Jason.

La puesta de largo del reconocido pintor y fotógrafo Richard Billingham fue indudablemente y por méritos propios una de la operas primas más interesantes de las vistas este año dentro del D’A, Ray & Liz no deja de ser un incómodo y nada gratificante anexo en celuloide de lo que fue su libro Ray’s a Laugh y su posterior exposición fotográfica “Sensation”, en ellas al igual que la cinta que nos ocupa se nos ofrecía instantáneas cotidianas del pasado vividas por el autor muy poco complacientes.

Ray & Liz es un relato que bascula básicamente a través del recuerdo en base a una mirada íntima, en este caso centrado y expuesto en modo autobiográfico en lo relativo a la dura infancia que le toco vivir al propio Richard Billingham, es a través de esa visión expuesta casi a modo de diapositivas en donde somos testigos de un desamparo parental a través de una indagación que rehúye del juicio sobre su causa, en este caso la adicción, pobreza y miseria en definitiva. El film de Richard Billingham en cierta manera transita por recovecos bastantes parecidos a la fundamental Léolo del tristemente malogrado Jean-Claude Lauzon, la principal diferencia entra ambas historias la podemos encontrar en que el joven protagonista de Ray & Liz no tiene la suerte o el beneficio de recurrir a las fugas oníricas que si encontraba el otro infante a la hora de evadirse de la dura realidad que le ha tocado vivir, tampoco podríamos decir que su sentido del humor sea muy parejo, si en una se recurría a lo extravagante en Ray & Liz aparecen de forma muy diferente y en muy contadas ocasiones, como en el impagable y tragicómico episodio del tío por ejemplo, lo hace a través de una cotidianidad narrada de forma episódica situada en tres épocas distintas, dicho posicionamiento posiblemente le resta algo de cohesión a un relato que no hace hincapié en la denuncia social ni en lo emotivo que todo ello puede acarrear, más bien la intención de Richard Billingham junto al director de fotografía Daniel Landin es la de intentar documentar la miseria a la hora de mostrarnos una mirada a su particular pasado en base a una reconstrucción casi milimétrica de su propia memoria, esta da lugar a posteriori a invitar al espectador a la reflexión en lo concerniente a la existencia de dos menores cuya infancia transcurre a través de un absoluto desamor familiar narrado de una forma tan sutil como devastadora.

Valoración 0/5: 3’5

 

 

Nuestro tiempo

En una ganadería de toros bravos en el campo sobrio de Tlaxcala vive una bella familia cosmopolita; en cada rincón de este planeta se siente agonizar el mundo viejo, aunque los niños, las visitas frecuentes y la tecnología de la comunicación contraponen con modernidad la existencia diaria. Esther lleva el rancho con poder y gracia; Juan, escritor reconocido, se da a la crianza de las bestias. Cuando Esther se enamora de otro hombre, Juan parece incapaz de cumplir las expectativas que de sí mismo tiene.

La pujanza del cine latinoamericano en los certámenes cinematográficos en un  hecho plenamente constatado a día de hoy, el D’ A 2019 no fue ajeno a dicha coyuntura, entre los diversos films presentados este año provenientes de Latinoamérica uno de los platos fuertes fue sin duda la nueva película del realizador mexicano Carlos Reygadas titulada Nuestro tiempo, un trabajo como viene siendo habitual en su autor nada complaciente que nos sitúa en los vaivenes existentes en una crisis matrimonial en donde los actores devienen como los propios creadores de un ejercicio cinematográfico provisto de una incuestionable libertad creatividad.

Nuestro tiempo se sustente en el docudrama y su correspondiente indagación psicológica a la hora de contarnos una historia sobre una crisis de pareja provista de supuestas ataduras maritales y continuas contradicciones de naturaleza sentimental, cuando el adulterio es consentido pero resulta que no, por momentos un estudio sobre la toxicidad masculina en lo concerniente a determinadas relaciones abiertas y posteriores confianzas erróneamente traicionadas que da lugar al inevitable reproche. Uno viendo este nuevo trabajo tras las cámaras por parte del responsable de Post Tenebras Lux tiene la ligera impresión de estar hecha y estructurada en parte para el mismo autor a modo de algo parecido al autoanálisis, uno no sabe hasta qué punto la historia puede llegar a ser algo autobiográfica, el estar ante un relato totalmente libre de ataduras conceptuales supone sin embargo un cierto riesgo, por una parte el peligro que puede conllevar en referencia a su propia autocomplacencia de cara al espectador poco predispuesto a ser partícipe de una terapia interiorizada que parece ir en círculos sin un rumbo fijo provista de un excesivo metraje, en el lado positivo el asistir a una auto ficción que por momentos intenta ir más allá de sus iniciales postulados en base a bifurcar en diversas vías la eterna lucha de poderes, tanto a un nivel meramente visual en referencia a su tratamiento formal, en base a un portentoso formato panorámico especialmente visible en un hipnotizarte plano subjetivo de un avión aterrizando en Ciudad de México, como a través de un trazo metafórico situado a medio camino entre el misticismo y lo opaco de un relato que en todo momento  da la impresión de transitar a través  de una batalla emocional tan contradictoria y exasperante en ocasiones como interesante en referencia a la complejidad de esa alegoría expuesta sobre una arrogancia viril que en muchos momentos de la película da la sensación de estar continuamente derrotada.

Valoración 0/5: 3

Crónica D’A 2019. Día 2: Amanda

Amanda

París, hoy en día. David tiene veinte años y vive el presente. Se gana la vida con pequeños trabajos, y evita tomar decisiones que le comprometan. Es solitario y soñador. Un día se enamora de Lena, una vecina que acaba de llegar. El transcurso tranquilo de su vida estalla de pronto cuando su hermana mayor muere brutalmente en un atentado. David es la única persona que se puede hacer cargo de Amanda, su sobrina de siete años.

Existe una delgada y limítrofe línea que separa en algunos films las coordenadas, o lo que entendemos acerca de ellas, de lo entendible como cine de autor y lo que se aleja en mayor o menor medida de dicho posicionamiento, los certámenes cinematográficos especializados ya sea a un nivel genérico o conceptual viven en un continuo debate interno acerca de la conveniencia o no de incluir en su programación según que trabajos que se adecuen a sus postulados, este año el D’A no fue ajeno a dicha disyuntiva, posiblemente debido a su algo aparatoso incremento de películas en su programación hubo algunos trabajos que dieron la ligera impresión de situarse en ese terreno limítrofe a veces tan difícil de etiquetar arriba mencionado, Amanda en nuevo trabajo tras las cámaras de Mikhaël Hers fue una de esas películas cuyos conceptos cinematográficos creo algún que otro interrogante en un servidor.

Tal confusión posiblemente venga dada en la medida en que la nueva película del responsable de Memory Lane transita en todo momento por cuestiones trascendentales tales como la muerte, su difícil aceptación o la responsabilidad de aceptar nuevos roles familiares a causa de todo ello estando expuesto bajo la premisa argumental de contarnos una historia humana detrás de unos ataques terroristas acontecidos en Paris, sin embargo dicho trayecto se hace en este caso esquivando en todo momento una profundidad que suele ser bastante característica en este tipo de trabajos, llegados a este punto uno se pregunta si tal posicionamiento tal como nos es mostrado en el film deviene como un defecto o una virtud. Por un lado se agradece que se eludan daños colaterales tan característicos en estas historias como esa falsa impostura melodramática a la hora de tocar fibras mediante discursos aleccionadores en donde su subrayado queda latente en el relato todo momento. Tal discreción sin embargo otorga a Amanda la etiqueta de film que al igual que su protagonista intenta eludir en continuamente temarios tales como por ejemplo su nula reflexión acerca del contexto político que circunvala la acción, a lo largo de todo su metraje uno tiene la sensación de estar ante un producto tan ameno y liviano como poco trascendental, esto da paso a una cierta superficialidad preguntándonos si estamos ante una película adecuadamente austera cuyo principal cometido narrativo es mostrar el trayecto de la vuelta a la normalidad de unas personas o de una predominante ligereza en base a ser un drama familiar de bajo perfil que no quiere o no puede ahondar en matices psicológicos, al final como puntos a destacar lejos de dicha disquisiciones nos queda la ceñida interpretación a cargo de Vincent Lacoste y la inteligente utilización escénica de las calles de Paris como centro neurálgico de todos los conflictos internos que atesora el joven protagonista en este relato que podría clasificarse como agradablemente banal.

Valoración 0/5: 2

Crónica D’A 2019. Día 1: A Portuguesa/ Happy New Year, Colin Burstead

A Portuguesa

Al norte de Italia, los von Ketten disputan las fuerzas del Episcopado de Trento. Herr Ketten busca matrimonio en un país lejano, Portugal. Tras regresar a casa de su viaje de luna de miel, Ketten se va nuevamente a la guerra. Transcurren once años. Corren rumores sobre la presencia de esa “extranjera” en el castillo. Algunos dicen que es una hereje. Hasta que un día, el obispo de Trento termina muriendo y, con la firma de la paz, cae en el trasfondo de la vida de von Ketten. ¿Ganarán los portugueses, donde la muerte parece estar avanzando?

Aunque la inauguración en esta edición de D’A 2019 recayó en la cinta francesa L’homme fidèle de Louis Garrel este año el festival tuvo para bien aprovechar el estreno limitado en salas de nuestro país de A Portuguesa de Rita Azevedo Gomes con su proyección en un pase especial que vino a representar una puesta de largo no oficial del certamen, la triunfadora a la Mejor Película en la pasada edición del Festival de Cine de Las Palmas es posiblemente la obra presentada en esta edición que de una forma más meridiana logra personificar a la perfección lo que tendría que ser entendido como la quintaesencia de una impronta autoral.

De la misma forma y aprovechando la coyuntura no deja de ser motivo de satisfacción que dentro de las limitaciones que de forma algo desafortunada suelen ser tan habituales en esta clase de filmografías el comprobar como la obra de la realizadora de origen portugués empieza a ser poco a poco conocida más allá de los círculos minoritarios por los que se ha movido hasta día de hoy, en A Portuguesa la otrora colaboradora de Manoel de Oliviera consigue hacer una apropiación autoral de la obra homónima de Robert Musil para ofrecernos un relato provisto de un claro índole contemplativo que transita a través de la espera y la indagación de la figura femenina en un film que partiendo de una premisa argumental en donde se nos describe una historia de amor en tiempos de guerra esta logra erigirse a modo de una muy adecuada manifestación de lo que podríamos denominar como un tiempo continuamente suspendido que queda expuesto mediante una precisión casi arqueológica. A Portuguesa se desarrolla a través de diversos set pieces narrativos intercalados con piezas musicales no invasivas en base a largos planos estáticos y largos silencios situándonos en esa exquisitez de la imagen como representación del arte tan difícil de encontrar hoy en día en una sala de cine, aquella en la que a través de una subjetividad, en esta ocasión de unas connotaciones casi teatrales, consigue en base al modernismo llevar a buen puerto un texto de inequívocas raíces clásicas, el logro final posiblemente consista en ver como la película eleva para bien la estética por encima de una narrativa digamos al uso, lo formal en esta ocasión en lo relativo a su composición pictórica y quietista siempre por delante de lo entendido como un supuesto rigor histórico. La extraordinaria A Portuguesa termina erigiéndose como un perfecto paradigma de la pura creación estética al servicio de las artes plásticas certificando al mismo tiempo por si aún había dudas al respecto la libertad autoral existente con la que se hace cine hoy en día en Portugal, la cinematografía europea que en estos momentos mejor está indagando en esto que denominamos el trazo autoral en el cine.

Valoración 0/5: 4’5

 

 

Happy New Year, Colin Burstead

Colin alquila una fastuosa mansión de campo para celebrar Nochevieja con su numerosa familia. Desafortunadamente para él, su posición como líder de la familia se ve amenazada por la llegada de su hermano David, al que hace años que no veía.

Después de presentar hace un par de años ese divertimento algo inocuo titulado Free Fire Ben Wheatley regresaba al D’A con su nuevo trabajo tras las cámaras titulado Happy New Year, Colin Burstead, una agridulce comedia coral que de alguna manera se separa de la aparatosidad vista en sus anteriores High-Rise y la antes comentada Free Fire y que supone en cierta manera una vuelta al estilo y las temática de sus primeras películas.

Es una constante en el imaginario fílmico orquestado por Ben Wheatley el situar en un escenario cerrado a sus protagonistas, ya sea a un nivel mental o físico para posteriormente desarrollar a través de ello un conflicto, Happy New Year, Colin Burstead de alguna manera transita por ambas vertientes, un film que partiendo de postulados prototípicos del cine británico, pongamos como una referencia muy clara el Peter’s Friends de Kenneth Branagh por ejemplo, indaga y se sitúa a medio camino entre el costumbrismo y un humor negro de una inequívoca tonalidad acida con el punto de mira dirigido en esta ocasión en la toxicidad familiar. En Happy New Year, Colin Burstead que transita en todo momento a través de los arquetípicos de la comedia coral posiblemente le falte algo de complejidad, matización y especialmente el desarrollo de una narrativa y unos personajes más acordes, el resultado final por momentos llega a ser tan predecible como ameno, Ben Wheatley nos viene a explicar que la familia no deja de ser una imposición difícil de eludir y no una elección, a partir de dicha premisa el relato se sustenta en la hipocresía y el temario corrosivo, fluctuaciones tan propias e inherentes en la comedia británica de índole coral adyacente aquí en el núcleo de una familia que evidentemente tratándose de alguien como Ben Wheatley deviene como inequívocamente disfuncional. En dicha exposición comprobamos que casi la totalidad de los integrantes que forman parte de dicho entorno familiar son y actúan como personas provistas de un claro cariz desagradable, cada uno en base a roles preestablecidos que cohabitan a través de un trasfondo y unas intenciones con la particularidad de buscar cueste lo que cueste un beneficio propio ante las diferentes coyunturas en las que les toca interactuar, al final como el espectador ha ido intuyendo a lo largo de todo el metraje la única vía posible para cierta liberación personal consistirá en la ruptura de dicha colectividad como única solución válida para quien aún intenta conservar de alguna manera algo de dignidad pues básicamente Happy New Year, Colin Burstead nos habla en todo momento de la falta de ella.

Valoración 0/5: 3

La huella de Sitges se hará visible en Cannes

El Festival crea Fantastic 7, junto con el Marché du Film de Cannes y uno de los creadores de Blood Window, con el fin de promover la industria del fantástico. El Festival de Sitges –conjuntamente con el Marché du Film del Festival de Cannes y el impulsor de Blood Window, Bernardo Bergeret– han creado Fantastic 7, un foro destinado a fomentar el talento dentro de la industria de género y favorecer su conexión con socios comerciales potenciales. Fantastic 7 celebrará su primera edición el próximo domingo 19 de mayo en el marco del Festival de Cine, apadrinada por el director J.A. Bayona, y tiene voluntad de continuidad en otros festivales internacionales.

Fantastic 7 nace con la voluntad de convertirse en un marco de diálogo entre creadores e inversores, con el fin de favorecer el desarrollo de proyectos y las oportunidades de negocio que se deriven. La iniciativa está impulsada por tres actores conocedores del circuito y la realidad del sector, como son el Mercado de Cannes (el principal del mundo), la experiencia de Bernardo Bergeret en Blood Window (plataforma de referencia en el género) y el Sitges – Festival Internacional de Cine Fantàstic de Catalunya (el número 1 de fantástico del mundo), que hace cuatro años presentó la competición de proyectos Sitges Pitchbox.

La iniciativa exhibe siete propuestas presentadas por siete festivales de todo el planeta, que tienen en el género fantástico uno de los rasgos de identidad a través de su programación. Además del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, los otros festivales que forman parte de la iniciativa son: el Festival Internacional de Cine Fantástico Bucheon, Festival Internacional de Cine del Cairo, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (México), el Festival Internacional de Cine y Premios de Macao, el South by Southwest y el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Fantastic 7 busca acercar diferentes proyectos en fase de ejecución o ya finalizados a inversores de todo el planeta, con el objetivo de favorecer su desarrollo. El proyecto también incorpora un espacio de estudio y análisis sobre tendencias en la industria del género fantástico, añadiendo un observatorio del sector.

El pitching de Cannes –que tendrá a J.A. Bayona como padrino– está integrado por los siguientes proyectos:

Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya presenta:

Baby, de Joanma Bajo Ulloa

Festival Internacional de Cine Fantástico Bucheon presenta:

Superpower girl, de Soo-young Kim

Festival Internacional de Cine del Cairo presenta:

Al Hilo Al Azraa 2 (The Blue Elephant 2), de Marwan Hamed

Festival Internacional de Cine en Guadalajara presenta:

Evasión (Escape), de Cristian Jiménez

Festival Internacional de Cine y Premios de Macao presenta:

Wonderland, de Chao Kai Wang

South by Southwest presenta:

Haywire, de Mickey Keating

Festival Internacional de Cine de Toronto presenta:

Blood Quantum, de Jeff Barn abay

Primeros títulos del Offside Fest 2019

El mejor cine documental vuelve a citarse en la ciudad de Barcelona, será del 1 al 9 del próximo mes de junio teniendo como sedes la Antiga Fabrica Estrella Damm, los cines Girona y la Filmoteca de Cataluña. El Offside Fest que este año alcanza su sexta edición proyectara títulos como Bobby Robson: More Than a Manager, el documental definitivo sobre una de las figuras más carismáticas en la historia del futbol, Kaiser, la sorprendente historia de Carlos Raposo “Kaiser”, el no futbolista que sin saber jugar a futbol durante más de dos décadas milito en los clubes más importantes de Brasil, Football for Better or for Worse, imperdible retrato de FC Rosengard, uno de los mejores equipos de futbol femenino del mundo. Una programación que sumara un total de once largometrajes documentales de los que en breve se revelara todos los títulos.
En otro orden de cosas este año por primera vez el Offside Fest amplia registros e inicia una colaboración con la Filmoteca de Cataluña con la proyección con dos trabajos que en esta ocasión transitan a través de la ficción futbolística como son los clásicos Evasión o victoria y The Damned United.

La Mirada Surrealista, nuevo libro del TerrorMolins

Por cuarto año consecutivo el Festival de Cine de Terror de Molins de Rei acaba de anunciar el próximo lanzamiento de La Mirada Surrealista, nuevo libro del TerrorMolins que publicara en colaboración como viene siendo habitual con la editorial Hermenaute.
El Festival de Cine de Terror de Molins de Rei y la Editorial Hermenaute mantienen su idilio mediante una cuarta colaboración. El leitmotiv de la 38ª edición del Festival, que se celebrara del 8 al 17 de noviembre será ilustrado con la publicación de un libro que se adentrará en el concepto de “La Mirada Surrealista” dentro del cine de terror.
A partir del 90º cumpleaños del hipnótico cortometraje Un chien andalou, surgido de las reflexiones geniales y transgresoras de Luis Buñuel y Salvador Dalí, servirá como punto de partida de un ensayo colectivo. Este nuevo volumen cinematográfico estará formado por cinco capítulos, cada uno de ellos centrados en autores de varios estilos, procedencias y épocas, que han explorado el surrealismo a través de sus propias miradas. Así, además del maestro de Calanda, el ensayo también analizará el vínculo surrealista de David Lynch, Guy Maddin, Satoshi Kon, Alejandro Jodorowsky y Peter Strickland.
El director del terrorMolins, Albert Galera, será su coordinador, e incluirá las firmas de Javier Espada, Pattie Clapés, Lluís Rueda, Tonio L. Alarcón y el propio AlbertGalera.
Podéis adquirir los anteriores libros del Festival en los enlaces correspondientes: Puede ser contagioso: Las mutaciones en el libro de género, Michael Haneke:La estética del dolorDe Palma vs De Palma

Previa D’A 2019: The Sisters Brothers/In Fabric/ Long Day’s Journey Into Night

A poco menos de dos semanas para que dé comienzo una nueva edición del D’A Film Festival Barcelona (25 abril – 5 mayo) y a modo de previa  recuperamos  en este segundo artículo las reseñas de algunas de las películas vistas en la pasada edición del Festival de San Sebastián que estarán presentes en el que se ha convertido en una de las citas imprescindible del año a la hora de poder testear lo más importante que nos ha dado este curso en referencia al cine independiente y de autor. Como cada año Fantasicine estará presente en un certamen de cual una vez finalizado publicaremos un amplio repaso a modo de crónicas con todo lo más destacable que ha dado de sí.

The Sisters Brothers

Charlie y Eli Sisters viven en un mundo salvaje y hostil, en plena fiebre del oro. Tienen las manos manchadas de sangre: la sangre tanto de criminales como de personas inocentes. No tienen escrúpulos a la hora de matar. Es su trabajo. Charlie (Joaquin Phoenix), el hermano pequeño, nació para matar. Eli (John C. Reilly), sin embargo, sueña con llevar una vida normal. Ambos son contratados por el Comodoro para encontrar y matar a Hermann Kermit Warm (Jake Gyllenhaal), un buscador de oro. De Oregón a California arranca una caza despiadada, un viaje iniciático que pondrá a prueba el demencial vínculo entre los dos hermanos.

No deja ser un auténtico bálsamo de bienestar, en este caso particular, que en un festival de cine aún se puedan ver películas del oeste, de alguna manera no deja de ser una catarsis fílmica ante tantos films comprometidos en lo social que suelen inundar los certámenes cinematográficos, The Sisters Brothers, que pese a todo es una película densa, y que venía precedida por el Premio al Mejor Director en el pasado Festival de Venecia cumplió con creces el cometido antes citado en el visionado que un servidor pese al intempestivo horario en que se produjo, algo por otra parte inherente en cualquier festival de cine que se precie, tuvo la oportunidad de disfrutar.

The Sisters Brothers adaptación de la novela del canadiense Patrick deWitt que supone el debut en lengua inglesa del francés Jacques Audiard es esa clase de films que pese a apoyarse en referentes claramente visibles intentan ir algo más allá de los propios postulados del género del que se sustenta, que un autor en principio no afín a dicho imaginario como resulta ser el responsable de Un prophète transite por vías tan distantes dentro del western como pueden ser el humor negro, la buddy-movie, un tono existencialista con retazos filosóficos que termina derivando en algo sórdido y nihilista para acabar siendo demasiado sentimental en su acabado (posiblemente el tramo más flojo del film) hacen de The Sisters Brothers una película de desarrollo ciertamente exuberante, por momentos tan itinerante como resulta ser su propia acción, en este aspecto estamos ante un film que insufla al western cierta condición de inusual en lo concerniente a su propio concepto, una película de vaqueros que anida por complejos estudios psicológicos, hay evidentes ecos al cine de Peckimpah o Anthony Mann en ella pero siempre ante una negación autoconsciente de asumir formas de purismo, Jacques Audiard parece dar la impresión de no sentir nostalgia de todo ello y eso es en parte bueno. The Sisters Brothers tiene el añadido de tener un casting casi perfecto, tanto John C. Reilly como Joaquin Phoenix constituyes dos sinérgicas estampas de antihéroes que anhelan, uno lo sabe el otro aun no, la posibilidad de construir una utopía en un universo hostil para acometer dicha empresa, pues a fin de cuentas lo que nos quiere contar Jacques Audiard en esta brillante The Sisters Brothers es el final de un mundo que ha de dar pie al principio de otro.

Valoración 0/5: 4

 

In Fabric

Rebajas en un gran almacén inglés en una época indeterminada, Sheila ronda estanterías, sopesa prendas y, de repente, un vestido rojo sangre de seda la hipnotiza. Ya no hay nada que ella quiera salvo ese vestido, nada salvo acariciarlo, tantearlo, adorarlo… Parece que pesa una maldición sobre cada persona que ha poseído esa prenda fetiche.

No deja de ser digno de elogio dado su riesgo para un festival como el de San Sebastián el que apueste por un cine de connotaciones tan autorales y tan comprometido en lo relativo a sus formas en lo concerniente a ser el primer certamen de categoría A en programar en su sección oficial a concurso un film dirigido por el británico Peter Strickland, posiblemente el cineasta más original y creativo surgido en estos últimos años en el panorama cinematográfico europeo, la sofisticada y perversa historia de fantasmas In Fabric, film cuya estética deviene como clave, fue sin lugar a dudas una de las películas más honestas en intenciones y posmodernas en lo relativo a sus formas vistas en la pasada edición del Zinemaldia.

In Fabric de alguna manera supone un regreso a territorios ya explorados por parte de Strickland en su anterior Berberian Sound Studio, como todo el cine perpetrado por un autor cuyo trazo estilístico le confieren una habilidad formal notoria estamos ante un film plagado hasta la extenuación de sensaciones que contienen interesantísimas texturas tanto audiovisuales como sonoras, un sonido que siempre termina por ser tan relevante como lo es la imagen en sí misma, es de esas películas que de alguna manera se respiran, de connotaciones casi hipodérmicas, el film de forma nada caprichosa ambientado antes de la era de internet es tan descompensada narrativamente en su cómputo global como fascinante en referencia a aplicar un estilo concreto que atesora una cantidad ingente de ideas y referentes representado básicamente en conceptos del cine de terror europeo de los años 60 y 70, partiendo de una inequívoca inspiración gótica atisbamos en ella Giallo, humor de tono flemático a modo de comedia negra que transita a través del absurdo con infinidad de retazos derivativos del cine de Jess Franco, Jean Rollin o incluso Jacques Tourneur entre otros muchos, todo ello y mucho más ubicado en un relato en donde lo cotidiano y rutinario se fractura con la aparición de un elemento sobrenatural. Peter Strickland que en ningún momento deja de trabaja sobre una base genérica de estilos sigue a bastante diferencia de sus congéneres en lo referente a un trazo autoral muy concreto, pocos autores en la actualidad, Hélène Cattet & Bruno Forzani, Kiyoshi Kurosawa en ocasiones, saben tocar teclas tan novedosas dentro del actual cine de género, un tipo de películas en definitiva que no necesita de ningún tipo de justificación en lo concerniente a un trazado que puede parecer inescrutable y que parte de la referencia a un cine pretérito que bien asimilado es manipulado hasta convertirlo en algo extremadamente personal, la historia contada (se podría vislumbrar su eje narrativo principal como una velada crítica a la represión sexual y al consumismo a modo de estudio de la vanidad, que en esta ocasión atesora consecuencias funestas, como vía a acceder a una vida mejor) por el autor de la magnífica The Duke of Burgundy es lo de menos, como relato que indaga en la ilógica de todas las realidades posibles lo que realmente importa aquí es el trayecto, por momentos imposibles de evaluar y ordenar de una forma coherente otorgando un nivel que fluctúa en todo momento a través de lo más estrictamente metanarrativo, una sinfonía del desorden que paradójicamente a acaba siendo plenamente consecuente en lo concerniente a lo que son sus intenciones más primarias de exposición.

Como debilidad personal de un servidor en referencia a esta especie de Lost Highway con revestimiento de vestido maldito que es In Fabric, que da la sensación de transitar durante todo su metraje a medio camino entre un delirio de contornos psicodélicos y un tono enigmático en base a una atmosfera que deviene como enrarecida, destacar a la hipnotizante presencia de la actriz de origen rumano Fatma Mohamed, sus cuatro minutos en The Duke of Burgundy ya hacían implosionar desde dentro una película ya de por sí extraordinaria, aquí al igual que en el exquisito segmento The Cobblers’ Lot rodado por el responsable de Katalin Varga para la colectiva The Field Guide to Evil logran que la actriz expanda metraje adquiriendo visibles contornos de musa. In Fabric como paradigma de película que antepone lo sensorial a lo racional termina siendo un perfecto ejemplo de lo que debería ser un ejercicio de máxima libertad creativa, esa clase de films que en base a su indudable riesgo están continuamente sorprendiendo, pocas veces en estos últimos años una película consigue ser tan perturbadora y fascinante a través de sus diferentes capas y estilos cinematográficos, una joya que nos vuelve a confirmar el innegable talento de su creador.

Valoración 0/5: 4

 

Long Day’s Journey Into Night

Luo Hongwu regresa a Kaili, su ciudad natal, de la que huyó hace varios años. Comienza la búsqueda de la mujer que amaba, y a quien nunca ha podido olvidar. Ella dijo que su nombre era Wan Quiwen…

Long Day’s Journey Into Night el nuevo trabajo del realizador de origen chino Bi Gan después de su notable opera prima Kaili Blues fue por lo que respecta a un servidor la mejor película vista este año en el pasado festival de San Sebastián y muy posiblemente en este 2018, al igual que en su primer trabajo tras las cámaras nos encontramos ante un relato que transita básicamente en lo relativo a la ensoñaciones de sus protagonistas y que nos son expuestas a través de diversas capas y líneas narrativas que colindan por momentos con lo estrictamente críptico, de hecho podríamos aseverar que esta su nueva película no deja de ser una versión ampliada y mejorada de su primer trabajo como director, los personajes de Long Day’s Journey Into Night al igual que en Kaili Blues viven en un círculo o bucle temporal en el cual es harto difícil el discernir si nos encontramos en el pasado, presente o futuro, posiblemente una de las grandes diferencias entre ambos films radique en lo referente a lo que es su presupuesto, algo que propicia que en este singular noir de tono poético y romántico que es Long Day’s Journey Into Night asistamos a una imaginería a nivel formal ciertamente deslumbrante.

Dividida en dos partes bien diferenciadas Long day’s journey into night es un perfecto ejemplo de película que sobrepasa los supuestos límites narrativos al uso para interpelar directamente a los sentidos a través de la imagen y la deconstrucción de esta misma, la historia en el caso que nos ocupa por momentos es lo de menos, el relato nos explica algo que parece transitar principalmente a través de un romance del pasado, en la historia vemos a un individuo que vuelve a su ciudad natal en busca del asesino de un compañero suyo pero también, y este parece su principal objetivo, para volver a encontrarse a un amor perdido con el tiempo, en este aspecto el relato va discurriendo a través de un sentimiento de un claro tono melancólico a la vez que misterioso, será en su tramo final expuesto a través de ese desafío formal materializado por ese descomunal y por momentos imposible plano secuencia de 45 minutos de duración y rodado en 3D cuando el relato adquiera unas connotaciones casi fantasmales que por momentos parece incluso remitirnos a un imaginario proveniente del universo de Lewis Carroll, en referencia a ese real o hipotético, poco importa tal cuestión, encuentro con su amada asistimos a una inmaculada representación de lo que podemos entender como una visualización de la esencia de un sueño. Inevitablemente dada sus características siempre habrá quien vea en la película un exceso de exhibicionismo esteticista, pero también cabría preguntarse cuál es el auténtico cometido e intención de Bi Gan al contarnos y sobre todo en cómo hacerlo semejante historia que parece situada a medio camino entre lo poético y lo existencial, podríamos discernir que estamos ante un relato que circunvala el sueño del recuerdo, o dicho de otra manera, en esta extraordinaria Long Day’s Journey Into Night somos testigos de cómo el cine y la memoria forman parte de un mismo conclave, aquel que nos dice que la representación de la memoria, la primera parte del film, y el cine a modo de una sucesión de escenas que nos mienten, segunda parte de la película, forman parte por igual de esta complejísima historia de amor en donde parecen mezclarse por igual la realidad y la ensoñación.

Bi Gan con la excelsa Long day’s journey into night construye una película ciertamente insólita y por ende única, tan onírica como hipnótica, ese tipo de cine hoy tan difícil de ver que absorbe en lo visual pero también a través de su compleja estructura narrativa contada en lo concerniente a una dimensión netamente autoral que deviene como propia y personal, algo que le termina por consagrar como uno, sino el que más, de los autores más virtuosos y fascinantes surgidos del actual panorama cinematográfico proveniente de Asia, quien sabe si dentro de los próximos años estaremos hablando ya de todo un referente como en su momento lo fue Wong Kar-Wai o Tsai Ming-Liang por poner dos ejemplo, hoy en día todo parece indicar que así será.

Valoración 0/5: 4’5

Fred Dekker recibirá el Premio Honorifico «Estrella del FANTástico» en la 25ª edición del Fant-Festival

El director de títulos como El terror llama a su puerta (1986) o Una pandilla alucinante (1987) recogerá el galardón honorífico en la gala inaugural del festival bilbaíno, el 3 de mayo, a partir de las 20:00 horas, en el Teatro Campos.

El Festival de Cine Fantástico de Bilbao – FANT, que organiza el Ayuntamiento de Bilbao y que celebrará del 2 al 11 de mayo su 25ª edición, entregará al guionista y director de cine estadounidense Fred Dekker su premio Estrella del FANTástico, un galardón honorífico que quiere reconocer su carrera dentro del género fantástico, y en particular, su aportación al terror teen de los años 80. El realizador recogerá el premio, en la gala inaugural del festival, que tendrá lugar el 3 de mayo, a partir de las 20:00 horas, en el Teatro Campos.

Fred Dekker nació y se crio en el área de la bahía de San Francisco, donde comenzó a rodar películas de 8 mm a la edad de 12 años. Después de graduarse en UCLA, comenzó su carrera con la historia para la popular comedia de terror “House, una casa alucinante” (1986) que generó tres secuelas. Escribió y dirigió su primer largometraje, “El terror llama a su puerta” (1986), y continuó con su afectuoso homenaje a las películas de monstruos de la Universal que le encantaban cuando era niño con: “Una pandilla alucinante” (1987; coescrito con Shane Black).

En 1991, escribió el guión original para el thriller “Ricochet”, protagonizado por Denzel Washington, y la comedia de acción “Agente juvenil” con Richard Grieco. Fred escribió y dirigió varios episodios de “Historias de la cripta” de HBO (1989-1996) y también dirigió “RoboCop 3” (1993), coescrito con la leyenda del cómic Frank Miller. Fue consultor de producción en la serie de televisión “Star Trek: Enterprise” en 2001, y coescribió “Predator” (2018), dirigida por Shane Black.

El trabajo de Fred Dekker ha sido reconocido por la Sociedad del Conde Drácula, los Premios Saturno, los Premios Rondo y el Festival Internacional de Cine de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror de Bruselas. En 2016, fue el primer receptor del premio “Groovy As Hell” del Festival de cine Bruce Campbell, que toma la forma de una motosierra sangrienta.

El Festival de Cine Fantástico de Bilbao – FANT entregó el pasado año su galardón Estrella del FANTástico, al realizador estadounidense Joe Dante (1946, Morristown, Nueva Jersey) director de títulos como “Gremlins” o “El chip prodigioso”. En 2017, recibió este premio la actriz estadounidense, Barbara Crampton. FANT 25 entregará este año una segunda Estrella del FANTástico a J. A. Bayona, que recogerá el galardón en la gala de clausura del festival.

Previa D’A 2019: L’homme fidèle/Asako I & II/ Coincoin et les z’inhumains/ Cómprame un revólver/ Sophia Antipolis

A poco menos de dos semanas para que dé comienzo una nueva edición del D’A Film Festival Barcelona (25 abril – 5 mayo) y a modo de previa  recuperamos  en un primer artículo las reseñas de algunas de las películas vistas en la pasada edición del Festival de San Sebastián que estarán presentes en el que se ha convertido en una de las citas imprescindible del año a la hora de poder testear lo más importante que nos ha dado este curso en referencia al cine independiente y de autor. Como cada año Fantasicine estará presente en un certamen de cual una vez finalizado publicaremos un amplio repaso a modo de crónicas con todo lo mas destacable que ha dado de sí.

 Asako I & II

Asako es una joven de 21 años que vive en Osaka. Se enamora de Baku, que es un espíritu libre, pero éste desaparece de repente. Dos años más tarde, Asako vive en Tokio y conoce a Ryohei, que se parece extraordinariamente a Baku, aunque tiene una personalidad totalmente diferente. Asako acaba enamorándose de Ryohei.

Igual que en la sección oficial otra historia romántica fue la encargada este año de inaugurar Perlas, Asako I & II el nuevo trabajo tras las cámaras del realizador nipón Ryusuke Hamaguchi deviene como un paso atrás en relación a su anterior y notable Happy Hour, posiblemente en esta ocasión las expectativas estaban demasiado altas, Hamaguchi vuelve a mirar sin disimulo a la cultura de la actual juventud japonesa a través del trazo sentimental, lástima que este en teoría atractivo enunciado no acabe de estar en su desarrollo a la altura de todo lo que en un principio parecía prometer.

Es indudable la buena mano y sutileza de Ryusuke Hamaguchi en los detalles, Asako I & II basada en la novela de Tomoka Shibasaki es una película que transita a través de un pensamiento dual, la de su protagonista interpretada con una desmedida alienación por parte de Erika Karata, una dicotomía del pensamiento sentimental que sin embargo y como indico más arriba no logra ir mucho más allá de lo que es su planteamiento inicial, posiblemente el gran lastre del film lo encontremos en la negativa de su autor a la hora de abandonar unas ciertas claves en apariencia manidas dentro del melodrama al uso, esto ocasiona que por momentos lo que en un principio puede parecer ciertamente atractivo en relación a ese juego de identidades dobles y dualidades termine derivando de forma algo peligrosa en el terreno del culebrón con todo lo que conlleva dicha catalogación, con todo Ryusuke Hamaguchi es de esos autores que saca petróleo ante la falta de recursos, seguramente en futuros trabajos haga gala de ello pues el talento suele ser inherente aunque en esta fallida Asako I & II cueste algo el poder visualizarlo.

Valoración 0/5: 2

 

Coincoin et les z’inhumains

Coincoin et les z’inhumains nos muestra como Quinquin es ahora adulto y se hace llamar CoinCoin. Deambula por la Costa de Ópalo y asiste a reuniones del Partido Nacionalista con Fatso, su amigo de la infancia. Su antiguo amor, Eve, lo ha abandonado por Corinne. Cuando cerca del pueblo encuentran un magma extraño, de repente los habitantes comienzan a comportarse de una manera muy rara. Nuestros dos héroes, el capitán Van Der Weyden y su leal ayudante Carpentier, investigan dichos ataques alienígenas. La invasión extra-humana ha comenzado.

Uno de los platos fuertes este año de esa sección tan en alza en estos últimos años como es Zabaltegi-Tabakalera fue la nueva creación televisiva a cargo de Bruno Dumont titulada Coincoin et les z´inhumains, miniserie de cuatro episodios con una duración total de 200 minutos que viene a ser una secuela cuatro años después de su anterior y aclamada P´tit Quinquin, en este nuevo trabajo tras las cámaras el realizador francés vuelve a incidir en la comedia, aunque claro, tratándose de un autor de las características de Dumont este como tal se podría denominar ya de por si como un género en sí mismo.

Coincoin et les z’inhumains como en casi toda la filmografía del director galo (en especial sus últimos trabajos) apuesta por una deriva formal llevada hasta las últimas consecuencias, no se trata de elevar el slapstick y los gags al absurdo de lo que es en teoría más allá de su cometido, tampoco un servidor es de los que piensan que esa alegoría social de trasfondo expuesta en medio de tanta locura sea el mensaje y la función primigenia del film, lo que nuevamente Bruno Dumont  intenta es llevar al espectador hasta el límite, para ello las interpretaciones de ese dúo de policías formado por Bernard Pruvost y Philippe Jore resulta clave ante tal ecuación. De alguna manera Coincoin et les z’inhumains no deja de ser una excéntrica vacuna contra el mal actual que nos rodea en nuestro día a día, problemas tales como pueden ser la inmigración o el auge de la extrema derecha, deformidades de la actual sociedad tratadas en esta ocasión por un Bruno Dumont que toma distancia narrativamente de tales consonancias argumentales para revertir en parte sobre ellas claves habituales del género fantástico, referencias de las que se nutre principalmente en su discurso con el fin de hablar entre otras cosas del miedo al diferente o los prejuicios hacia lo que no consideramos como propio, todo ello expuesto en un escenario en donde caben desde el Apocalipsis hasta el doppelgänger o incluso el subgénero zombie, el número musical final en donde se aglutina todo estos temarios anteriormente expuestos no deja de ser una honesta declaración de intenciones por parte de Bruno Dumont hacia el espectador, en el vemos una de las miradas y discursos más libres, personales y por ende valientes que podemos encontrar en el actual panorama cinematográfico europeo.

Valoración 0/5: 4

 

Cómprame un revólver

En un Mexico atemporal una niña se viste de una manera extraña para ocultar su género, usa una máscara de Hulk y ayuda a su atormentado padre a cuidar un campo de béisbol abandonado donde juegan traficantes de drogas.

Presentada en la sección Horizontes Latinos la nueva película de Julio Hernández Cordón Cómprame un revólver vino a constatar cómo según qué tipo de cine proveniente de Latinoamérica intenta alejarse, con mayor o menor fortuna, de ese hiperrealismo social tan característico visto en estos últimos años, el responsable de Te prometo anarquía nos introduce en una por momentos estimable fábula futurista que nos pone sobre aviso de lo que nos puede acechar en un futuro que vistas sus imágenes se antoja como no muy lejano.

En Cómprame un revólver, que en prácticamente todo momento da la impresión de querer alejarse de los tópicos más manidos del género, detectamos al poco tiempo que los simbolismos narrativos utilizados por parte de Julio Hernández Cordón a la hora de describirnos una utopía futurista con algún que otro retazo de ciencia ficción distan mucho de ser meramente imaginarios a nuestra realidad, de algún manera fricciona un presente en base a un efecto que pretende ser disuasivo, a través de ellos percibimos o logramos intuir una realidad que de alguna manera nos es latente, un México dominado por los narcos y que está perdiendo un número considerable de habitantes a causa de la continua desaparición de las mujeres, estas como bien preciado y dada sus escases son objeto de búsqueda y codicia, un padre intenta hacer pasar a su pequeña hija por varón ante el peligro que supone que descubran su auténtica condición, será a través de ella en donde atisbemos dos mundos bien diferenciados en el relato, el adulto como un fiel reflejo de la destrucción o desazonada radiografía del presente y el infantil, de un tono mucho más contemplativo y por ende derivativo en lo referente a su condición genérica, expuesto a modo de fábula que intenta reinventar nuevos códigos de supervivencia a la hora de asegurarse una existencia que en la actualidad del relato deviene como ciertamente complicada. A su particular manera y lejos de convencionalismos al uso Cómprame un revólver guiada a través de la supuesta lógica de sus desoladoras pesadillas nos viene a contar la historia de un debacle que esperemos no se llegue a materializar.

Valoración 0/5: 2’5

 

L’homme fidèle

Marianne abandona a Abel por Paul, su mejor amigo y padre del hijo que espera. Ocho años después, Paul fallece. Abel y Marianne vuelven a estar juntos, lo que provoca los celos tanto del hijo de Marianne, Joseph, como de la hermana de Paul, Eva, secretamente enamorada de Abel desde su infancia.

Una de las primeras películas a tener en cuenta este año dentro dela sección oficial a competición fue el nuevo trabajo tras las cámaras del francés Louis Garrel con L’homme fidèle, un por momentos bríllate y ameno estudio acerca de los roles de pareja actuales dentro de las relaciones amorosas a través de un triángulo en donde se nos expone como la atracción y posterior compromiso pueden erosionar e incluso desvirtuar cualquier tipo de relación sentimental.

En esta continua historia de amor y desamor que es L’homme fidèle con guion del indispensable Jean-Claude Carrière somos testigos de cómo el personaje masculino interpretado por el propio Louis Garrel es constantemente utilizado en mayor o menor medida por parte de los designios de los dos personajes femeninos con los que interactúa, Laetitia Casta y Lily-Rose Depp, de alguna manera dicho personaje se encuentra muy a pesar suyo ante un continuo enfrentamiento ante unos nuevos códigos de comportamiento que desconoce por completo y que no llega a comprender a la perfección en ningún momento de la trama pues siempre da la impresión de ir varios pasos por detrás de sus amantes ocasionales, una argumentación en apariencia compleja que es resuelta a partir de una sencilla compresión narrativa. Posiblemente una de las mayores virtudes que atesora el film se encuentre en ver como en su desarrollo se va jugando de forma no caprichosa con los géneros adyacentes a la acción argumental, comedia, un surrealismo que termina derivando en un juguetón cine negro y ligeros trazos de dramatismo son algunos puntos de ingenio elaborados con cierta espontaneidad e incluso solvencia, las constantes voces en off aparte de aligerar y clarificar la narrativa actúan como referente casi  bressonianos en una acción que termina siendo tan fluida en su desarrollo como poco trascendente una vez finiquitada.

Valoración 0/5: 3

 

Sophia Antipolis

Sophia Antipolis es un parque tecnológico en la Riviera francesa, un lugar donde los sueños deberían hacerse realidad. Pero el miedo y la desesperación acechan bajo la superficie. Bajo un sol engañoso, cinco vidas trazan la inquietante historia de una mujer joven: Sophia.

Dentro de ese interesante cajón de sastre temático que es la cada vez más importante sección Zabaltegi Tabakalera tuvo lugar la presentación de Sophia Antipolis, segunda película de Virgil Vernier tras su notable Mercuriales, este su nuevo trabajo tras las cámaras resulto ser uno de los films más complejos y fascinantes vistos este año en San Sebastián, en el somos testigos de un relato de connotaciones  nada halagüeñas con respecto a nuestro propio presente, una historia que sirve a modo de perfecta cartografía, por momentos formulada de manera algo criptica, acerca del actual estados de las cosas mediante personajes y situaciones corales en parte expuestas de una manera circular, estos terminan confluyendo a través de un misterioso caso de una joven mujer que fue quemada viva, dicho asesinato tuvo lugar en un epicentro territorial denominado Sophia Antipolis, un parque tecnológico que deviene tan fantasmal como los individuos que transitan a través de él, de alguna manera es una ciudad que parece no está hecha para la cotidianidad de las personas, a través de la falta de ella asistimos al devenir de un variopinto grupo de personajes nos son presentados a modo de hiperrealismo en una utopía pretérita que nunca llego a materializarse dando la impresión de estar ante una película de residuos, por el contrario hoy dicha ubicación deviene con un artilugio de la insatisfacción y origen del mal en nuestro presente, en este aspecto y como película de fantasmas Sophia Antipolis se queda en algún punto intermedio entre el A Ghost Story de David Lowery y el 71 fragmentos de una cronología del azar de Michael Haneke , evidentemente entre estas películas existe un abismo muy considerable en lo referido a su narrativa no así en lo concerniente a unas coordenadas geográficas que evoca diferentes ecos imaginarios ubicados entre la fantasía y la realidad. Dicho escenario termina siendo un símbolo del vacío contemporáneo, los múltiples simbolismos a modo de crónica testimonial que terminamos interpretando en esta sugerente Sophia Antipolis nos indican lo perdido que parece encontrarse la sociedad confirmando a Virgil Vernier como uno de los talentos más prometedores surgidos del país vecino en estos últimos años.

Valoración 0/5: 3

Cartel y primeros títulos de la 16a edición del Festival Nits

La Sección Oficial del festival incluirá este verano la esperada película tailandesa Homestay (Parkpoom Wongpoom, 2018), nueva película de los responsables de Bad Genius, que en la última edición del Nits se llevó los premios del público y de la crítica. Y de Tailandia llegará también uno de los títulos de culto del año, The Pool (Ping Lumpraploeng, 2018), una intriga hitchcockiana rodada en un único escenario: una piscina sin agua.

El festival tendrá también mucha representación de China y Hong Kong, con la habitual combinación de blockbusters y películas independientes. Por ejemplo, destaca una de las cintas de acción de la temporada, Golden Job (Chin Ka-lok, 2018), que supone el retorno de los actores de la saga cantonesa Young and Dangerous, ahora menos jóvenes pero aún más peligrosos. Ambos filmes forman parte de la Sección Movistar+ del festival Nits.

Japón desembarcará en el Festival Nits con anime, tokusatsu, acción extrema, erotismo y alguna comedia delicada. Queremos destacar la programación de Red Blade (Takahiro Ishihara, 2018), escrita por el maestro Sion Sono y con coreografías de acción de Tak Sakaguchi. Todo un must-see para los aficionados al cine más gamberro.

La India, un clásico del festival, nos sorprenderá con Andhadhun (Sriram Raghavan, 2018) un ingenioso thriller de equívocos dirigido por el autor de Badlapur (proyectada en la 13a edición del Festival Nits). Andhadhun ha ganado 5 premios en los Filmfare Awards (los Òscars indios), entre los cuales el premio de la crítica, el premio al mejor guion y el premio al mejor actor protagonista.

Y de India a Nepal. El Festival Nits presentará la producción nepalí The Man from Katmandú (Pema Dhondup, 2019), que ha contado con un equipo de especialistas españoles, capitaneados por Dani Medina, coreógrafo, por ejemplo, de las escenas de acción del último Terminator, rodado en las Islas Canárias. Esta presentación se enmarca dentro de una de las iniciativas del certamen en los últimos años, la Ruta Marco Polo, dedicada a participar desde la producción y difusión de filmes occidentales con componentes asiáticos hasta la implicación en proyectos de intercambio con festivales y estudios asiáticos.

Por otra parte el Festival Nits dedicará la retrospectiva de su 16a edición (15-21 de juliol) al cine de acción tailandés. Este ciclo se iniciará con Chocolate (Prachya Pinkaew, 2008), un clásico contemporáneo del cine de acción, que se podrá ver en la sesión inaugural de la Bassa (martes 16 de julio, 22h.) dedicada a Tailandia.

En línea con este homenaje a la cinematografía tailandesa de artes marciales, la imagen de esta edición es un Chang (elefante en tailandés), ejecutando un movimiento de Muay Thai.

A partir de un dibujo del ilustrador Xavier Domínguez, el estudio creativo Partee ha diseñado el cartel, reproduciendo la figura del elefante con un delicado trabajo de paper cut. Han utilizado los colores de la bandera tailandesa y el imaginario característico de esta arte marcial tailandesa.

Programación del BCN FIlm Fest 2019

Mike Leigh, Rupert Everett, Jeremy Irons, Agustí Villaronga, Manuel Huerga, Remi Bezançon, Alexis Michalik y Agustina Macri son algunos de los invitados que visitarán Barcelona en la 3ª edición del festival. Se podrán ver las últimas películas de los hermanos Coen, Agnès Varda, Jonah Hill, Ralph Fiennes y Mark Cousins.

El Festival Internacional de Cinema de Barcelona-Sant Jordi (BCN FILM FEST), que celebrará su tercera edición entre el 22 y el 30 de abril, programará un total de 59 películas en sus distintas secciones, lo que supone un incremento del 59% respecto al año anterior. El BCN FILM FEST, fiel al espíritu cultural de Sant Jordi, vuelve a ofrecer películas que giran en torno el eje temático Cine-Literatura-Historia, centradas sobre todo en grandes personalidades y eventos históricos de relevancia.

La inauguración del BCN FILM FEST irá a cargo de la cinta LITUS, del catalán Dani de la Orden, que presentará un año más su nuevo trabajo al público del festival. LITUS es una comedia dramática con un reparto de auténtico lujo protagonizada por Quim Gutiérrez («Primos», «La gran familia española»), Belén Cuesta («La llamada», «Ocho apellidos catalanes»), Adrián Lastra («Toc toc», sèrie «Velvet Colección»), Álex García («Gente que viene y bah», «Kiki, el amor se hace»), Miquel Fernández («Durante la tormenta», «El Guardián Invisible») y Marta Nieto (series «Vis a vis», «El ministerio del tiempo»).

LA BALADA DE BUSTER SCRUGGS («The Ballad of Buster Scruggs»), la particular y aclamada aproximación al universo del  western de los hermanos Coen, se podrá ver por primera vez en cine en nuestro país en la sesión de clausura.

VISITAS DE LA SECCIÓN OFICIAL

El británico Mike Leigh, ganador del Premio a Mejor Director en el Festival de Cannes por “Secretos y Mentiras” y responsable de películas como “El secreto de Vera Drake» o «Mr. Turner”, visitará el BCN FILM FEST para presentar LA TRAGEDIA DE PETERLOO (“Peterloo”), una reconstrucción de la violenta represión policial vivida en Manchester el 19 de agosto de 1819. También viajará a Barcelona el protagonista de «La boda de mi mejor amigo» Rupert Everett, que debuta como director con LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE OSCAR WILDE (“The Happy Prince”), un biopic en el que también interpreta al escritor Oscar Wilde en el final de su vida en Francia, donde intenta recuperar la gloria de los buenos momentos.

Agustí Villaronga visitará el BCN FILM FEST con su nuevo trabajo, NACIDO REY, una superproducción histórica rodada entre Arabia Saudí y el Reino Unido. También estarán en Barcelona 5 directores para presentar su opera prima: Agustina Macri, que debuta como directora con SOLEDAD, la vida de un icono del movimiento anarquista italiano; el joven dramaturgo Alexis Michalik con CARTAS A ROXANE (“Edmond”), que recrea la gestación y escritura de Cyrano de Bergerac; Salvador Simó, que presentará la película de animación BUÑUEL EN EL LABERINTO DE LAS TORTUGAS, sobre el rodaje de la mítica película de Luis Buñuel, Las Hurdes, tierra sin pan; Laura Jou, que adapta en LA VIDA SENSE LA SARA AMAT la conocida novela de Pep Puig; y Víctor Cabaco, que junto a la actriz Ruth Díaz presentará VITORIA 3 DE MARZO, una producción sobre los hechos históricos de la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, que inspiraron la canción de Lluís Llach Campanades a mort.

NACIDO REY

La sección oficial la completan: EL BAILARÍN (Ralph Fiennes), EL EMPERADOR DE PARÍS (Jean-François Richet), EL SECRETO DE LAS ABEJAS (Annabel Jankel), HOTEL MUMBAI (Anthony Maras), LA MIRADA DE ORSON WELLES (Mark Cousins), VIENTO DE LIBERTAD (Michael Herbig), UNE INTIME CONVICTION (Antoine Raimbault), SIR (Rohena Gera), BRECHT (Heinrich Breloer), y ROJO (Benjamín Naishat).

LA COMEDIA Y EL ARTE, TAMBIÉN PROTAGONISTAS

Dentro de la sección “Cinema amb Gràcia”, el BCN FILM FEST ofrecerá una selección de comedias con títulos como COMO UN PEZ FUERA DEL AGUA (“Come un gatto in tangenziale”), la comedia triunfadora de la taquilla italiana, con 2 millones de espectadores; DE LA INDIA A PARÍS EN UN ARMARIO DE IKEA (“The Extraordinary Journey of the Fakir”), la adaptación del best seller de Romain Puértolas “El increíble viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de Ikea”, y que visitará el festival; LOLA Y SUS HERMANOS (“Lola et ses frères”), dirigida y protagonizada por Jean Paul Rouve; LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS (“Le mystère Henri Pick”), intriga y comedia en una adaptación de la novela homónima de éxito de David Foenkinos y dirigida por el francés Remi Bezançon, que presentará el film en el festival; y DULCINEA, comedia de elementos fantásticos y románticos del joven David Hebrero, que también viajará a Barcelona con su òpera prima.

LOLA Y SUS HERMANOS

En cuanto a la sección “Arte en el Cine”, Jeremy Irons visitará el BCN FILM FEST para presentar el documental PINTORES Y REYES DEL PRADO, en el que el británico conduce un  viaje espectacular por la historia a través de las obres de arte del Museo del Prado. El italiano Francesco Invernizzi estará también en Barcelona para presentar LEONARDO, V CENTENARIO, un análisis de las implicaciones modernas del legado artístico de Leonardo Da Vinci.  Phil Grabsky visitará el festival con EL JOVEN PICASSO, un documental imprescindible para entender como Picasso se convirtió en uno de los artistas más importantes del siglo XX, y completará esta sección KLIMT & SCHIELE. EROS Y PSYCHE, la obra, las obsesiones y los sueños de los artistas más importantes de la Viena de las primeras décadas del siglo XX.

REUNIÓN DE TALENTO POR LOS 25 AÑOS DE LA ESCAC

La ESCAC celebrará sus 25 años en el BCN FILM FEST y lo hará reuniendo algunos de sus alumnos más conocidos- J.A. Bayona, Kike Maíllo, Javier Ruiz Caldera, Àlex Pastor, Mar Coll y Patrícia Font-, que formarán parte de una jornada en la que se proyectarán sus cortometrajes finales de la ESCAC. También se podrá ver LA FILLA D’ALGÚ, proyecto coral de 11 directores de la ESCAC protagonizado por Aina Clotet.

En la “Zona Oberta” también visitarán el festival Manuel Huerga, que presentará su documental BARCELONA, LA ROSA DE FOC; Neus Ballús, Sergi López y Elena Andrada presentarán STAFF ONLY; y Rodrigo Sorogoyen, Isabel Peñay Benito Zambrano viajarán a Barcelona para presentar las primeras imágenes de sus nuevos proyectos, MADRE e INTEMPERIE, respectivamente. También se podrá ver EN LOS 90 («Mid 90s»), debut como director de Jonah Hill; VARDA BY AGNÈS, la última obra de la gran Agnès Varda, UN ATARDECER EN LA TOSCANA («Dolce Fine Giornata»), una reflexión sobre la identidad europea del director Jacek Borcuch; AN ACCIDENTAL STUDIO, el documental sobre la productora de cine de George Harrison; y TOMMY, la versión remasterizada del musical de The Who, coincidiendo con el 50 aniversario del disco homónimo.

CINE FEMENINO ITALIANO Y LOS IMPRESCINDIBLES

Como novedad de este año, el festival programará una retrospectiva de 12 títulos de cine italiano contemporáneo dirigidos por mujeres. La sección de Imprescindibles, que cada año recupera clásicos de la historia del séptimo arte para la pantalla grande, abordará la obra y figura de dos de los pioneros más importantes e innovadores del cine norteamericano, Buster Keaton y Charles Chaplin, y lo hará a partir del documental EL GRAN BUSTER de Peter Bogdanovich.

Femenino Plural, el Nuevo Cine Italiano incluirá los títulos: AMORI CHE NON SANNO STARE AL MONDO (Francesca Comencini), ASSOLO (Laura Morante), DOVE CADONO LE OMBRE (Valentina Pedicini), FIORE GEMELLO (Laura Luchetti), IL CRATERE (Silvia Luzi i Luca Bellino), LATIN LOVER (Cristina Comencini), LE MERAVIGLIE (Alice Rohrwacher), LE ULTIME COSE (Irene Dionisio), MIELE (Valeria Golino), NICO 1988 (Susanna Nicchiarelli), SAREMO GIOVANI E BELLISSIMI (Letizia Lamartire), VERGINE GIURATA (Laura Bispuri).

ASSOLO

Imprescindibles programará: EL GRAN BUSTER, EL MAQUINISTA DE LA GENERAL, ELMODERNO SHERLOCK HOLMES, SIETE OCASIONES, LA QUIMERA DEL ORO, EL GRAN DICTADOR, CANDILEJAS y CYRANO DE BERGERAC.

II JORNADA DE GUIONISTAS

Un año más, el festival se nutre de actividades paralelas y coloquios. La Jornada de Guionistas se organizará alrededor de dos ejes temáticos: “Las mujeres guionistas en el mundo de la ficción audiovisual” −que contará con la participación de Ángeles González-Sinde, Anaïs Schaff, Isabel Peña, Carmen Abarca, Marta Buchaca y Carmen Fernández como moderadora−, y “El compositor como parte de la narración cinematográfica”, con la presencia de Benito Zambrano, Rodrigo Sorogoyen, Xavi Capellas, Arnau Bataller, Toni M. Mir y Conrado Xalabarder como moderador. El festival también organizará una charla para el público con Mike Leigh, un coloquio sobre Buster Keaton y un coloquio sobre la relación entre las plataformas, el cine, los festivales y las academias.

JURADO Y SEMANA DE LAS ESCUELAS

El jurado de este año estará formado por la actriz Nora Navas, la escritora Pilar Eyre y el dramaturgo Josep Maria Miró. Aunque el premio Educacine se mantendrá durante el festival, el III BCN FILM FEST organizará desde el 8 al 12 de abril la SEMANA DE LA ESCUELA, para que profesores y más de 1.100 alumnos puedan disfrutar de un catálogo de películas seleccionadas por su valor educativo.

 

Todas las sesiones del BCN FILM FEST (excepto inauguración y clausura) tendrán un precio único de 2,90€. Las sesiones Femení Plural, el Nou Cinema Italià serán gratuitas.

«Els dies que vindran» clausurarà el D’A 2019

La primera película de Carlos Marqués-Marcet, 10.000 km, clausuró el D’A 2014. Els dies que vindran es su tercera película y con ella vuelve al festival para clausurar con honores diez días de festín cinematográfico. Protagonizada por Maria Rodríguez Soto y David Verdaguer, la película se estrenó en el Festival de Málaga donde ganó la Biznaga de Oro a la mejor película española y a la mejor dirección, la Biznaga de Plata a la mejor actriz y el premio del jurado joven. Marqués-Marcet rodó la película a lo largo de todo un año, siguiendo a los protagonistas, pareja en la vida real. A medio camino entre la ficción y el experimento verité (un poco a lo Boyhood) Els dies que vindran se adentra en la intimidad de dos personas para mostrar lo más íntimo pero también las sombras de las relaciones sentimentales de una pareja que va a tener un bebé para explorar su día a día, sus alegrías y sus miedos, pero también el modo en que ese acontecimiento afecta a su relación y la manera en que se enfrentan a la vida que tienen por delante. Sin tópicos ni sentimentalismos, la película explora ese periodo crítico, rastrea las ilusiones y desencantos de toda una generación y mezcla realidad y ficción creando situaciones tan verosímiles como conmovedoras, todo ello a partir de un par de intérpretes que se dejan la piel en el intento.

Carlos Marqués-Marcet

(Barcelona, 1983) Inició su carrera compaginando la dirección de cortos con el trabajo de montador para películas como Caracremada (D’A 2011). En 2008 obtuvo una beca para estudiar cine en la Universidad de California. Su primer largo, 10.000 KM (2014), ganó multitud de premios y -al igual que en la presente edición- clausuró el D’A.

FILMOGRAFÍA

Els dies que vindran (2019), Tierra firme (2017), 10.000 Km (2014, D’A 2014), El día que la conocimos (curt, 2012), Mateix lloc, mateixa hora (curt, 2012), I couldn’t Forget Her (curt, 2012), The Yellow Ribbon (curt, 2012), Say goodnight (curt, 2011), 5456 Miles Away (curt, 2010), I’ll Be Alone (curt, 2010).

El Festival de San Sebastián dedicarán una retrospectiva al director mexicano Roberto Gavaldón

Filmoteca Española y el Festival de San Sebastián organizan, en colaboración con Filmoteca Vasca y el Museo San Telmo, una retrospectiva dedicada a Roberto Gavaldón, que irá acompañada de un libro monográfico dedicado al cineasta mexicano y editado por Filmoteca Española y el Festival de San Sebastián.

Roberto Gavaldón (1909-1986) es considerado uno de los directores más importantes del cine mexicano de los años cincuenta y sesenta. Nacido en Jiménez, en el estado mexicano de Chihuahua, en 1909, empezó en el medio trabajando como extra, actor, ayudante de dirección y guionista. Tras algunos trabajos en calidad de codirector, debutó en solitario en 1945 con La barraca, adaptación de la novela de Vicente Blasco Ibáñez en cuyo equipo de realización trabajaron varios técnicos españoles que se habían exiliado en México al terminar la Guerra Civil.

Desde este primer largometraje, Gavaldón destacó por un estilo muy sobrio y clásico, de estilo realista, beneficiado por la colaboración con directores de fotografía como Gabriel Figueroa, Alex Phillips y Jack Draper. Trató por lo general temas melodramáticos. Tanto el estilo como los argumentos escogidos le enfrentarían después con las hornadas de críticos y directores más jóvenes que cuestionaron su predilección por un cine de carácter nacional.

Macario (1960), basada en un relato de Ben Traven –escritor en el que también se inspiró John Huston para The Treasure of the Sierra Madre (El tesoro de Sierra Madre), y al que Gavaldón volvería a adaptar en Rosa blanca (1961) y Días de otoño (1963)–, es una de sus películas más importantes: participó en el Festival de Cannes y fue el primer filme mexicano nominado al Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Su protagonista, Ignacio López Tarso (uno de los actores del Nazarín de Buñuel), era una de las estrellas del cine mexicano de aquellos años. Gavaldón también trabajó con otros grandes nombres de la cinematografía mexicana, como María Félix, Dolores del Río, Arturo de Córdova y Pedro Armendáriz, y con la estrella argentina del melodrama Libertad Lamarque.

Durante años fue el mayor representante del cine de su país en los grandes certámenes internacionales. Concursó varias veces en Cannes, Venecia y Berlín, y presentó en la primera edición del Festival de San Sebastián, en 1953, Acuérdate de vivir. Ganó ocho premios Ariel, los galardones concedidos desde 1947 por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas: el primer Ariel a la mejor película fue para La barraca.

Aunque cultivó mayoritariamente el melodrama, tocó diversos géneros como el policíaco, el musical, el fantástico y el drama rural, y realizó un ciclo de western-ranchero con el actor Antonio Aguilar. Entre sus películas destacan títulos como Macario, La otra (1946) –un drama criminal sobre dos hermanas gemelas encarnadas por Dolores del Río, del que se realizaría un remake en Hollywood protagonizado por Bette Davis, Dead Ringer (Su propia víctima, 1964)–, La diosa arrodillada (1947), En la palma de tu mano (1951), La noche avanza (1952) –que tiene como protagonista a un campeón de pelota vasca sin escrúpulos–, El rebozo de soledad (1952), El niño y la niebla (1953), Camelia (1954), Sombra verde (1954), La escondida (1956) y Miércoles de ceniza (1958). En 1955 fue escogido por los estudios Disney para dirigir una de sus producciones filmadas en México, The Littlest Outlaw (Pablito y yo).

A principios de los sesenta daría un vuelco al tipo de temas tratados y se decantó de una manera más clara por cuestiones sociales y políticas, pero Rosa blanca, sobre la expropiación del petróleo en México, fue prohibida y no logró estrenarse hasta 1972. En Días de otoño, protagonizada por la misma pareja de Macario, Ignacio López Tarso y la actriz descubierta por Gavaldón, Pina Pellicer, relató la oscura historia de una mujer abandonada por su prometido que asegura a todo el mundo haberse casado con él y estar embarazada. A continuación colaboró con Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes en el guion de El gallo de oro (1964), parábola sobre un gallo de pelea según una historia de Juan Rulfo.

En la primera mitad de los setenta realizó tres películas en España: Don Quijote cabalga de nuevo (1973), con Fernando Fernán Gómez y Cantinflas en los papeles del Quijote y Sancho Panza, y dos dramas protagonizados por Amparo Rivelles, La madrastra (1974) y La playa vacía (1977). Estuvo activo hasta 1979, cuando dirigió su último filme, Cuando tejen las arañas, un drama sobre la sexualidad reprimida de una adolescente. Falleció en Ciudad de México en 1986.

Después de su proyección en el Festival de San Sebastián, la retrospectiva, formada por aproximadamente 25 títulos, varios de ellos restaurados por la Cineteca Nacional de México y por Filmoteca UNAM, podrán verse en Filmoteca Española, en Madrid, durante los meses de octubre y noviembre.

Primer avance del D’A 2019

Entre las primeras confirmaciones de la programación del D’A 2019 encontramos las dos nuevas películas de Hong Sang-soo, fiel a su cita anual con el festival, Grass y Hotel by the River, ganadora del Premio al mejor actor y guion en el Festival de Gijón y del premio al mejor guion en el Festival de Locarno. Dos directores premiados en el D’A presentan nueva película en esta edición: por un lado, Andrés Duque, ganador del Premio Talents del D’A 2016 por Oleg y las raras artes, vuelve al festival con Carelia: Internacional con monumento, una obra poética y espiritual ambientada en un asentamiento cercano a la frontera entre Rusia y Finlandia. Ryûsuke Hamaguchi, director de Happy Hour (premio del público en el D’A 2016), presenta Asako I & II, adaptación de la novela de Tomoka Shibasaki, una historia de amor juvenil que se va volviendo cada vez más oscura y perturbadora.

Hotel by the River

En la programación del D’A 2019 también encontramos obras fundamentales que han marcado el año de festivales, como la impactante Nuestro tiempo de Carlos Reygadas, estrenada en Venecia 2018 y que muestra un juego radical de autoficción alrededor de un triángulo amoroso y de la masculinidad tóxica que de él se desprende. También se podrá ver en el D’A una de las obras más importantes del año: An Elephant Sitting Still, primera y última película del cineasta chino Hu Bo, muerto de forma prematura a los 29 años. Un impresionante retrato de casi cuatro horas que muestra cuatro historias cruzadas, crudas y poco autocomplacientes, en la China contemporánea, y que ha ganado premios en la Berlinale, en Hong Kong y en IndieLisboa. Roberto Minervini regresa al festival con su quinta película, What You Gonna Do When the World’s on Fire?, que como las anteriores del director hibrida ficción y documental en el retrato de las vidas de unos personajes afroamericanos que luchan por la justicia y la supervivencia en el sur de los Estados Unidos.

Nuestro tiempo

La actriz y directora Valeria Bruni Tedeschi, que inauguró el D’A 2014, presenta su nueva película, La casa de verano, una sarcástica mirada a una familia burguesa que se asemeja bastante a la de la propia cineasta. Dos películas más dirigidas por mujeres protagonizan esta nueva edición del D’A Film Festival: Tarde para morir joven de Dominga Sotomayor que ganó en los festivales de Locarno y de Gijón el premio a mejor dirección con un coming-of-age coral que se ubica en Chile a principios de los noventa, y Paul Sanchez est revenu! de Patricia Mazuy, una de las películas más inclasificables de la temporada, una comedia extravagante protagonizada por Laurent Lafitte (Elle).

La casa de verano

Completa este primer adelanto del D’A 2019, al que se incorporarán en las próximas semanas nuevos nombres que completarán una programación de más de cien títulos de todo el mundo, Love me not, la nueva película de Lluís Miñarro, coescrita con Sergi Belbel y con un reparto de lujo que incluye intérpretes como Lola Dueñas, Ingrid García-Johnsson, Francesc Orella o el cineasta Oliver Laxe. Ben Wheatley, el iconoclasta director de Free Fire o Turistas, vuelve al festival con Happy New Year, Colin Burstead, tragicomedia negra protagonizada por un hombre que ve cómo peligra su posición como líder de una familia numerosa. Para cerrar este primer adelanto del D’A 2019, The Mountain de Rick Alverson, director de obras tan radicales como The Comedy (2011) o Entertainment (2015) protagonizada por Tye Sheridan, Jeff Goldblum y Denis Lavant, una película enigmática y magnética que reflexiona sobre la manipulación y la pasividad contemporáneas de forma brutal y devastadora.

Happy New Year

Americana 2019 Día 5: The Bill Murray Stories/Free Solo/Blaze/Chi-Town

The Bill Murray Stories

Documental del actor Bill Murray. El largometraje recoge una serie testimonios de personas que han vivido disparatas apariciones del humorista estadounidense en su día a día.

Como hemos comentado con anterioridad una de las mejores noticias este año en el Americana fue un ligero incremento en el número de documentales exhibidos, uno de ellos fue The Bill Murray Stories: Life Lessons Learned from a Mythical Man de Tommy Avallone, modesto documental que indaga en una suerte de leyenda urbana cuando menos simpática, aquella que nos cuenta como Bill Murray suele aparecer de forma inesperada en actos de índole casuales o privados. El documental incide en la amable investigación de tales hechos en donde se nos detalla en base a diversos testimonios de gente implicada los inesperados encuentros de Bill Murray con la gente de a pie.

The Bill Murray Stories termina siendo un trabajo que no trasciende de la mera anécdota de su propio enunciado, de echo funciona como tal y no va mas allá, ante tal tesitura es harto evidente que sus escasos 70 minutos de duración se hacen algo largos, en tal sentido es muy palpable que Tommy Avallone no quiere o no puede profundizar a fondo en el personaje en cuestión, consiente de sus limitaciones este nos ofrece una simple mirada cómplice hacia la leyenda y lo curioso de su comportamiento, una mirada hacia una persona a la que admira y a la que dadas sus características es tratada como mito en base al anecdotario pues The Bill Murray Stories es básicamente eso, un catálogo de anécdotas tan simpático como poco trascendente, posiblemente esto último nunca fue intención del realizador, a un servidor sin embargo le hubiera gustado más no ya un repaso en profundidad a la trayectoria personal y profesional  del encausado sino el intentar indagar un poco más en porqué de tal posicionamiento del personaje en cuestión y no tanto en el impacto, a fin de cuentas anecdótico, de la gente corriente ante dicho comportamiento,  quedando todo pues como una entrecortada reflexión acerca de la trascendencia de estos pequeños actos y la importancia que le solemos dar.

Valoración 0/5: 2’5

 

Free Solo

Documental que narra la hazaña de Alex Honnold al escalar sin ningún tipo de ayuda la formación rocosa vertical «El Capitán», ubicada dentro del Parque Nacional Yosemite (Mariposa County, Estados Unidos), de unos 900 metros de altura. Fue el primer escalador en lograrlo.

Posiblemente el documental estrella de esta edición del Americana fue Free Solo, trabajo que venia abalado por un sinfín de premios incluido el reciente Oscar al mejor documental, con producción de National Geographic y dirigido a cuatro manos por Elizabeth Chai Vasarhely y Jimmy Chin Free Solo nos narra de forma modélica una historia dual, ambas no dejan de transitar acerca de la superación, el reto deportivo pero también la indagación en una psique que da la impresión de ser inmune a todo lo que le rodea.

La estructura en la que se sustenta Free Solo tiene poco que ver con el documental prototípico producido por National Geographic, puestos a buscar semejanzas podríamos citar a la también oscarizada Man on Wire de James Marsh, en ambos trabajos detectamos una épica final a la hora de conseguir un objetivo pero también un profundo estudio de la personalidad del sujeto en cuestión, es en ese aspecto en donde se va mas allá de las épicas deportivas al uso vistas en documentales, al igual que el documental de James Marsh gran parte de la narrativa de Free Solo bascula a través del preparativo, es ahí en la previa de esos vertiginosos y apasionantes veinte minutos finales en donde podemos psicoanalizar si se me permite la expresión al escalador Alex Honnold, intentar buscar una razón del por qué tal comportamiento se presenta como una tarea complicada, uno puede llegar a la ligera conclusión de estar ante un individuo ciertamente excéntrico que parece estar continuamente al borde de sufrir de algún tipo de sociopatía emocional, aparentemente sólo peligroso para el mismo evidentemente, será al final de la historia en esa irremediable conclusión al que se ve obligado a enfrentarse el protagonista cuando todo cobre un sentido especifico, es ahí en dónde se logra transmitir a través del virtuosismos de las imágenes y del montaje una equidistante y palpable sensación de peligro hacia al espectador que deviene como mortal en base a varios minutos de suspense, tarea tan difícil de lograr hoy en día a través de una pantalla de cine y que conlleva un doble mérito al tratarse de una narración de inequívocos contornos hiperrealistas.

Valoración 0/5: 3’5

 

Blaze

Narra la vida del cantante y compositor de country norteamericano Blaze Foley (Texas, 1949 – Nashville, Tennessee 1989). Blaze fue una inusual leyenda de la música del Texas Outlaw Music que engendró a autores como Merle Haggard y Willie Nelson. A través de una historia que recorre tres periodos de su vida, los diferentes hilos exploran su romance con Sybil Rosen; su última noche oscura en la tierra; y el impacto de sus canciones y el impacto de su muerte en sus fans, amigos y enemigos.

El Americana 2019 se clausuro con el último trabajo, en este caso tras las cámaras, de Ethan Hawke titulado Blaze, film que nos cuenta la historia del malogrado músico country estadounidense Blaze Foley. Blaze la película tiene la gran virtud de apartarse del biopic cinematográfico al uso, aquel que glorifica sin llegar a detenerse en matices que indaguen en claroscuros del personaje. Mostrada a través de una narrativa fracturada temporalmente el film de Ethan Hawke se sustenta básicamente en un estilo digamos libre, a través de ello vislumbramos un aire de autenticidad en la historia que llena la película de pequeños momentos, de retazos, que impactaron o influyeron en la vida de gente colindante al músico, a tal respecto en Blaze el testimonio cobra una importante relevancia en base a flashbacks. En general estamos ante una película astuta y por momentos fascinante, en ella podemos percibir una especie de intento por saber en realidad quién era el propio Blaze Foley. Por otra parte lo poco convencional de dicha narrativa por momentos muy compleja e incluso poliédrica puede jugar en contra de los espectadores menos aventureros, aquellos que buscan una película biográfica de última generación. Esa narración fragmentada antes comentada  indaga en el porqué de una supuesta agitación interior del personaje, es en este enfoque la razón por la cual la película funciona, especialmente cuando se apoya en todo momento en la notable actuación de Benjamin Dickey, su postura, sus pies pesados y sus ojos cansados cuentan una historia que se intuye como muy propia. La crudeza y sensibilidad que atesora Blaze se debe en gran parte a la conciencia de estar ante un músico maldito, su visión adyacente al relato trasciende por tanto a los clichés del biopic para contar una historia bastante simple en apariencia pero de una manera muy original en referencia a sus formas. Ethan Hawke nos da a un héroe y a un artista defectuoso, ciertamente disperso, un hombre que era de carne y hueso, un buen tipo en definitiva que atesoraba en su interior a demasiados demonios.

Valoración 0/5: 4

https://youtu.be/c54CDnyall0

 

Chi-Town

Un joven jugador de baloncesto, padre y hermano mayor de una familia numerosa, que tiene por objetivo llegar a competir con sus ídolos en la NBA. La proximidad, honestidad y humildad que destila el protagonista hace que sigamos ilusionados el camino hacia su sueño, expectantes a cómo se desarrollan todos los factores que lo puedan llevar hacia el éxito. Reto a reto, obstáculo a obstáculo, el ascenso que le espera desde Marshall High School hasta el draft de la NBA no será nada sencillo. La pérdida y el paso del tiempo formarán parte de una carga emocional que sumada a su baja estatura y a las pocas posibilidades que se le presentan, tendrá que superar todas las expectativas para llegar hasta donde se propone.

Uno de los documentales presentes este año en el Americana que venía avalado por su nominación en los Oscar fue la opera prima de Nick Budabin Chi-Town, relato en donde se nos muestra una trayectoria deportiva que colinda en todo momento con el retrato social, el relato consiste en seguir a un joven jugador talentoso durante más de cuatro años de preparación mientras intenta sobrevivir a la violencia de su entorno y poder convertirse en un futuro no muy lejano en una estrella en la NBA.

Chi-Town no deja de ser una emotiva dada su sinceridad carrera contra reloj, la de un joven por sacar a su familia de un entorno peligroso como es la ciudad de Chicago, ese retrato dual, el deportivo y social, está ubicado en una ciudad cuya delincuencia ha cobrado más vidas de estadounidenses en un año que las guerras en Irak y Afganistán juntas, de alguna manera nuestro protagonista está atrapado en lo que podríamos denominar como un metafórico fuego cruzado, la única salida posible pues se encuentra en llegar a ganarse la vida con el basket y salir de dicho entorno, todo ello nos es contado a través de un retrato íntimo y envolvente, el de un buen chico que intenta salir de un mal lugar, el documental sigue a un joven llamado Sykes desde el invierno de 2011 hasta el verano de 2015 relatándonos sus intentos a la hora de equilibrar sus esperanzas e ilusiones contra la dura realidad que le acecha, en su día a día vemos como va a la escuela, va a entrenar y se va a casa, conduciendo de camino al hogar mira por la ventana del automóvil al exterior como si el cristal del vehículo fuera todo lo que lo mantiene con vida en ese momento, en la historia vemos como varios de sus compañeros de universidad por un motivo u otro han sido víctimas de un entorno que deviene ciertamente como hostil. En el trayecto que nos muestra Chi-Town es difícil no llegar a empatizar con un personaje al que acompañamos a través de una evolución tanto deportiva como personal, una lucha en definitiva de alguien que quiere trascender a sus propias limitaciones a través de una historia cuya mayor virtud posiblemente radique en llegar a ser algo más que el consabido relato al uso de superación personal.

Valoración 0/5: 3’5

Americana 2019 Día 4: Her Smell/ Wildlife/ Friday’s Child/ Leave No Trace

Her Smell

Her Smell nos cuenta como Becky (Elisabeth Moss) es la cantante de un grupo punk femenino de éxitos en los años 90. Mientras lidia con diferentes adicciones y demonios interiores, la artista intenta recuperar la inspiración que consagró su banda. El resto de integrantes y personas que la rodean serán testimonios de su descenso y vuelta de los infiernos.

Si hubo una temática muy recurrente este año en el Americana ese fue sin lugar a dudas lo que podríamos denominar como la deconstrucción psíquica de personajes, un habitual del certamen como es Alex Ross Perry cuya filmografía fue motivo de retrospectiva en la pasada edición presento su último trabajo tras las cámaras titulado Her Smell, un retrato contado en primera persona sobre una irrefrenable toxicidad y su posterior una vez asumido intento de redención en la que es posiblemente la cinta más arriesgada e incluso experimental realizada por su autor hasta fecha de hoy.

No viene a ser la primera vez que Alex Ross Perry se adentra en el llamado colapso psicológico, aunque de aristas mucho más enfermizas la notable Queen of Earth ya indagaba en cierta manera en mentalidades quebradizas, curiosamente en ambas cintas encontrábamos como principal protagonista a la actriz fetiche del responsable de Golden Exists, una competente Elisabeth Moss, actriz cuya carrera va mucho más allá en cuanto a matices interpretativos que ser conocida por la popular serie televisiva  The Handmaid’s Tale. En Her Smell todo gira en torno a la psique del personaje interpretado por Elisabeth Moss, a través de ella, una conocida cantante de punk-rock, asistimos a todo un influjo de comportamientos de índole autodestructivos tales como drogadicción, maternidad no asumida, auto marginación etc, para ello Alex Ross Perry emplea diferentes formatos cinematográficos, imágenes de archivo, 4:3 y mucha cámara en mano para intentar equiparar la narración fílmica al frenesí constante del personaje interpretado por Elisabeth Moss. Evidentemente la apuesta deviene como ciertamente arriesgada en fondo y formas, posiblemente la idea del autor sea que el espectador acabe exhausto en lo mental ante tal experiencia fílmica, la historia narrada de forma episódica se presenta pues tan interesante como arriesgada, dadas sus formas casi justificadamente irregular y desigual en referencia a su exposición y posterior narrativa, un auge, caída y redención mostrados pues de una forma casi epidérmica, sin ningún atisbo de linealidad narrativa en el horizonte, un estudio en definitiva de la efervescencia febril de un tránsito vital que nos fue ofrecida como una de las propuestas autorales más atrevidas de las vistas este año en el Americana.

Valoración 0/5: 3’5

 

Wildlife

Estado de Montana, años 60. Un chaval ve cómo el matrimonio de sus padres se derrumba cuando su madre encuentra a otro hombre.

Otra de las tendencias vistas este año con mayor asiduidad en el Americana fueron las óperas primas como realizadores de actores ya consagrados, Paul Dano fue uno de ellos presentando su puesta de largo tras las cámaras titulada Wildlife, adaptación de la novela Incendios de Richard Ford en donde se nos relata una historia expuesta de forma modélica en referencia a su falta de pretensiones, de estructura tan simple como universal en referencia a su dictado pero ubicado en un tiempo y un espacio bastante determinante la hora de poder entender según que evolución social.

Wildlife bajo la apariencia de ser una adaptación algo funcional incluso provista de una narración que nos puede parecer por momentos convencional nos cuenta algo que en teoría no lo es, digamos que va un paso más allá del pertinente drama familiar visto a través de los ojos de un niño, apoyándose muy bien en las actuaciones de su elenco, algo en parte lógico teniendo en cuenta que estamos ante un film rodado por un actor, Wildlife hace gala en este sentido de ese especial mimo de alguien que debuta y quiere que todo este correctamente colocado en su sitio, por otra parte sorprende la soltura de Paul Dano en el manejo del tiempo narrativo, de las miradas y silencios de sus protagonistas, de la suspensión del plano en definitiva, todo ello al servicio de lo que podríamos denominar como una coming-of-age poco habitual, pues más que las vivencias del poseedor de la mirada esta de sustenta en la de los demás, en el caso que nos ocupa en sus padres, en este sentido ese primer amor del joven protagonista queda en un esbozo que nunca termina siendo desarrollado, aquí el foco de atención se centra en una desintegración familiar en un escenario no previsible hasta ese momento. Esa será el epicentro de lo que acabara convirtiéndose en esa consabida inocencia herida del adolescente ante esa ruptura, este y su punto de vista serán testigos de una disolución que deviene como inevitable. Wildlife película de texturas escénicas casi teatrales termina siendo un aceptable debut tras las cámaras cuya mayor virtud posiblemente resida en lo consiente que es de sus propias limitaciones.

Valoración 0/5: 3

 

Friday’s Child

El huérfano Richie Wincott, de dieciocho años, conoce los peligros y las tentaciones de la vida. Al convertirse en el primer sospechoso de un robo fallido, descubrirá el amor. Sin embargo, con la policía pisándole los talones y una amenaza siniestra que podría revelar su pasado, es posible que no tenga el tiempo necesario para hacer lo correcto.

Una de las sorpresas de este año en el Americanal vino de la mano del realizador A.J. Edwards con su segundo trabajo tras las cámaras titulado Friday’s Child, relato sitiado a medio camino entre lo atmosférico y lo poético que versa principalmente acerca del desamparo, en ella destacar entre otras muchas cosas a un Tye Sheridan en estado de gracia.

Es muy evidente la influencia del cine perpetrado por Terrence Malick en el imaginario fílmico de A.J. Edwards, su participación en tares técnicas en films como To the Wonder o The New World fueron ciertamente importantes a la hora de plasmar un estilo de reminiscencias muy deudoras con su opera prima, la notable The Better Angels, en Friday’s Child sigue teniendo ese enfoque tan poético como lírico aunque menos, aquí empezamos a detectar una mirada algo más personal, de texturas semi-improvisadas, en ella se detecta una narrativa algo más tradicional, a tal respecto el inicio del film puede ser engañoso, en el vemos a un grupo de jóvenes en un centro de acogida expuesto casi a modo de docudrama, la salida del joven huérfano del centro hará que centremos nuestra mirada hacia un tono ya de claros fundamentos melodramáticos, el intentar abrirse camino a una vida adulta desde cero y sin ningún soporte valido afectivo o emotivo del pasado se presenta cuando menos complicado para el joven protagonista, en este sentido la urgencia de llegar a un lugar sin importar el destino cobra una especial relevancia en la historia a través de las imágenes de un submundo periférico que actúa como escenario opresivo pues a fin de cuentas Friday’s Child nos habla principalmente de la fragilidad de alguien que no ha compartido la vida con nadie y que se encuentra en un escenario hostil, de jóvenes que deben madurar demasiado rápido a través de un ámbito que deviene como no natural, mostrado todo ello por parte de A.J. Edwards con un evidente trazo no verbal, unas imágenes y un sonido (ojo a la inmersiva banda sonora a cargo de Colin Stetson) que nos acercan tanto al joven protagonista como al espectador a una dura y desvalida emancipación.

Valoración 0/5: 3’5

 

Leave No Trace

Will y su hija Tom viven en medio del bosque de forma muy austera, casi como animales, proveyéndose de lo que necesitan para vivir día tras día. De vez en cuando, ensayan técnicas de camuflaje por si un día los descubren. No sabemos de quién ni de qué se amagan. Pero parecen felices y tienen una relación afectiva muy profunda. Un día, descubiertos por un cuerpo forestal toda cambia y su adaptación a una vida normal será una huida hacia adelante durante la que, su relación no saldrá indemne. Entonces, sus prioridades y su amor hacia el otro deberán pasar la prueba definitiva.

Mucha expectación había levantado la nueva película de la realizadora Debra Granik Leave No Trace, ocho años habían pasado desde su alabada Winter’s Bone, entre medio solo el anecdótico documental Stray Dog, una coyuntura temporal que venía a poner sobre la palestra cual sería el verdadero potencial autoral de Granik con este nuevo trabajo.

Posiblemente el lastre más evidente que atesore Leave No Trace, adaptación de la novela de Peter Rock titulada My Abandonment, venga dado en la mediada de la algo engañosa buena recepción critica de su anterior film, tanto Winter’s Bone como Leave No Trace transitan a través de un tipo de cine tan sencillo como poco trascendente, en ambas presenciamos personajes que han decidido por un motivo u otro vivir de espaldas al resto de la sociedad, en esta su última película sin ir más lejos la consabido introducción, nudo y desenlace quedan expuestos de una forma algo cuestionable, en especial una parte final que ya se intuye desde los primeros minutos en un relato al que le cuesta demasiado salirse de unas coordenadas demasiadas acentuadas e inamovibles. Leave No Trace transita por el sempiterno coming of age, de echo su premisa inicial es cuanto menos interesante, no tanto su desarrollo, un drama paterno filiar en donde el adulto dado sus desórdenes post-traumáticos es incapaz de vivir en armonía con la sociedad, un posicionamiento que obliga a arrastrar a su hija tras de él a una vida nómada, la disyuntiva vendrá en el momento en que irremediablemente la joven tome la lógica decisión de emprender una vida separada a la de su padre, poco más encontraremos en una historia que basa su supuesta virtud en su modo narrativo, este deviene excesivamente meticuloso en base a querer indagar en un trazo demasiado humanista, esa profundidad, ayudada por una esmerada interpretación a cargo de Thomasin McKenzie y Ben Foster, de la que nos quiere hacer partícipes Debra Granik consiste básicamente en una supuesta mirada limpia y cristalina a sus personajes, un servidor hubiera preferido algo más de matices y claroscuros en una historia que termina dando la sensación de no ir mucho más allá de su propio enunciado.

Valoración 0/5: 2

Americana 2019 Día 3: Madeline’s Madeline/An Evening with Beverly Luff Linn

Madeline’s Madeline

Madeline (Helena Howard) es una chica de catorce años con cierta inestabilidad psicológica. A través de las clases de improvisación e interpretación de una pequeña escuela de teatro, descubre una manera única de expresar su mundo interior y explorar su relación con los demás.

Una de las apuestas más arriesgadas en lo concerniente a su contenido vistas este año en el Americana fue sin lugar a dudas Madeline’s Madeline, tercer largometraje de la realizadora Josephine Decke que en esta ocasión nos narra un relato acerca de una desconstrucción psicológica expuesta a través de una óptica ciertamente sorprendente, relato en donde las relaciones maternofiliales actúan como enunciado de una historia que retratos disfuncionales aparte es obligatorio destacar por encima del resto de supuestas virtudes del film el prometedor debut de la joven actriz Helena Howard.

Tras las algo cripticas imágenes que nos ofrece Madeline’s Madeline es fácil detectar en su interior atisbos y retazos conceptuales de autores tan fundamentales en esto de indagar en personalidades quebradizas como por ejemplo John Cassavetes o Terrence Malick, en este sentido la película de Josephine Decke (autentica mujer orquesta en distintos apartados creativos del film) transita en todo momento a través de una narrativa tan equidistante en lo formal como distorsionada en referencia a su mirada mostrada, no solo ya por parte de su protagonista principal sino también en lo concerniente a personajes periféricos de la historia como son la madre y la directora del grupo teatral interpretada por Molly Parker, dichos puntos de vista quedan expuestos en la película de modo experimental tanto a un nivel sonoro como visual de una forma bastante acentuada, todo ello al final quedará canalizado en función de una metáfora expuesta por parte de Josephine Decke en donde también podría quedar perfectamente validada una historia de iniciación. Madeline’s Madeline de esta manera queda compuesta a través de una especie de mosaico que indaga en una meta-reflexión sobre el arte y su poder de vampirización en lo referido a buscar soluciones a conflictos personales de diferente índole, una suerte de codificación interna a través de la participación en un grupo teatral por parte de la joven protagonista disfuncional, acto este que servirá como motor de arranque a modo de construcción de una supuesta nueva identidad, aquella construida en base a un dual y algo equivocado intercambio afectivo. Madeline’s Madeline termina siendo una de esas rara avis autorales tan difícil de poder ser catalogada, un plato dadas sus características no apto para todos los paladares, tan sugerente en sus formas abordadas como ciertamente irregular en lo concerniente al devenir de su algo difusa narrativa.

Valoración 0/5: 2’5

 

 

An Evening with Beverly Luff Linn

Lulu trabaja en el bar de su marido, un tipo autoritario y bastante ridículo. Su matrimonio no tiene ningún sentido, pero ambos sobreviven manteniendo ciertas monotonías. Un día Lulu ve por la tele que muy cerca, dará un misterioso espectáculo un hombre estrafalario que se hace llamar Beverly Luff Linn. Le cambia la cara y comienza a trazar un plan para verlo. El mundo en el que vive, lleno de individuos de lo más extraño aún se volverá más marciano e imprevisible. Irá al hotel en que Beverly está alojado y las situaciones delirantes y de humor grueso se sucederán, mientras el espectáculo prometido nunca llega y las relaciones personales entre los diferentes personajes se irán complicando.

Como viene siendo habitual en el Americana en esta edición se pudo ver un título proveniente del pasado Festival de Sitges, en esta ocasión dicha distinción recaló en An Evening with Beverly Luff Linn, segundo trabajo tras las cámaras del realizador y guionista Jim Hosking tras aquel catalogo escatológico de contornos imposibles titulado The Greasy Strangler. En este su nuevo largometraje Jim Hosking vuelve a mostrarse insobornable en referencia a un estilo que circunvala contantemente algo que se podría denominar como una comedia situada entre el absurdo y el esperpento.

En An Evening with Beverly Luff Linn, con esa nueva musa del cine indie norteamericano llamada Aubrey Plaza al frente del reparto, vemos como con respecto al anterior trabajo de su director se puede percibir de forma clara una evolución en lo relativo a su fondo, el intentar articular un argumento, no tanto a unas formas que vuelven a recurrir al incómodo y a una cierta irreverencia como herramientas coyunturales a la hora de contarnos una supuesta historia que es esclava en todo momento de su estilo en base a un humor absurdo plagado de extravagancias expuestas a medio camino entre el estoicismo y la sobreactuación de sus protagonistas, términos estos que aquí no podemos emplear como algo peyorativo y si como una especie de marca autoral o inequívocas señas identificativas por parte de su responsable, el problema posiblemente venga dado en la medida de que An Evening with Beverly Luff Linn abusa de la reiteración en referencia a unos determinados códigos de comedia, o dicho de otra manera, sus gags cómicos van perdiendo fuelle gradualmente conforme avanza un metraje ya de por sí bastante extenso, ese límite acotado aun no siendo tan notorio como se podía vislumbrar en la anterior The Greasy Strangler fluctúa en todo momento como un cierto lastre con respecto a la aplicación de un tono distintivo que hacen de Jim Hosking y sus universos estrafalarios un autor ciertamente peculiar, de alguna manera único y por tanto incorruptible en referencia a lo que vendría a ser su tesis fílmica, de aquellos realizadores cuya obra no admiten en lo concerniente a la aceptación por parte del espectador medias tintas, tanto en lo positivo como en lo negativo de su concepción.

Valoración 0/5: 2’5

Americana 2019 Día 2. Tyrel/ Monrovia, Indiana

Tyrel

Un joven llamado Tyler (Jason Mitchell) acompaña a un amigo (Christopher Abbot) al cumpleaños de uno de sus colegas (Caleb Landry Jones) en una cabaña remota en medio de la nieve. El malestar se apodera de su cuerpo y mente cuando se da cuenta que es el único afroamericano de la fiesta y ve que entre los invitados empiezan a aflorar bromas y comentarios racistas.

El realizador de origen chileno Sebastián Silva lleva ya un tiempo en esto del cine independiente estadounidense, anteriores trabajos  suyos como Magic, Magic o Nasty Baby avalan una mirada que cuando menos deviene como inquieta en referencia a su concepción y posterior narrativa, su último trabajo tras las cámaras, y posiblemente uno de los mejores realizados hasta la fecha titulado Tyrel indaga en lo que podríamos denominar como una interiorización minimalista del rechazo en una de esas películas en donde su tramposa apariencia de relato algo rutinario de índole sencillo esconde tras su fachada suculentas reflexiones muy a tener en cuenta.

Tyrel extrapola y va algo más allá de ser un mero un catálogo de situaciones embarazosas como puede parecer dictar su sinopsis argumental, estas quedan expuestas  a través de un inequívoco trazo intimista en donde podemos percibir un continuo estado de alienación que conforme avanza la trama deriva en incomodo, cualquiera de nosotros se ha encontrado en la vida en una situación parecida a la del joven protagonista de la historia, sin saber muy bien como estar rodeado de una serie de personas que en lo social o afectivo no son afines a nosotros, muchas de estas situaciones debidas compromisos sociales, en su gran mayoría de naturaleza obligada, que terminan provocando una especie de apartheid afectivo de nosotros hacia el resto, esa falta de empatía emocional de un solo individuo frente a un grupo puede derivar en tensión como nos bien muestra Sebastián Silva, en el caso que nos ocupa principalmente psicológico, esto viene a ser un poco el statu quo narrativo de Tyrel, entre bambalinas percibimos posibles prejuicios raciales a través de diversas ideas y conductas sociales o políticas que vienen a expresar de alguna manera el malestar de la comunidad negra en una nación dirigida mayoritariamente por blancos, en este aspecto en un film de las características de Tyrel queda bien claro que esta encuentra un mejor acomodo en plantear preguntas ante determinados comportamientos que respondiéndolas dejándonos una sensación final de estar ante un complejo retrato que por momentos no se atreve a dar un paso hacia adelante de lo que viene a ser un fresco de la sociedad norteamericana actual, en ella logramos atisbar en la lejanía y en plena era Trumb diferentes ecosistemas de comportamientos y actitudes que sin ser premeditados devienen como conflictivos en referencia a una convivencia racial que a día de hoy sigue siendo de muy difícil acomodo social.

Valoración 0/5:3

Monrovia, Indiana

Monrovia, Indiana nos explora los estereotipos conflictivos e ilustra cómo valores como el servicio comunitario, el deber, la vida espiritual, la generosidad y la autenticidad se forman, experimentan y viven en una comunidad. La película ofrece una visión compleja y matizada de la vida cotidiana en la pequeña localidad agrícola de Monrovia, Indiana, y proporciona una cierta comprensión de una forma de vida rural del medio oeste americano, que siempre ha sido importante en América pero cuya influencia y fuerza no siempre han sido reconocidas o entendidas en las grandes ciudades de las costas este y oeste de América y en otros países.

Uno de esos sospechosos  habituales dentro del Americana de los referidos en nuestra primera crónica es sin lugar a dudas el fundamental Frederick Wiseman, posiblemente el más importante documentalista aún vivo, sus anteriores In Jackson Heights y Ex Libris: The New York Public Library (critica aquí) documental este último por cierto aun en el limbo de la distribución de nuestro país y sin visos de ser algún día estrenado en cines, pasaron por ediciones anteriores del festival, este año se pudo ver su último trabajo tras las cámaras, en Monrovia, Indiana Frederick Wiseman nos vuelve a demostrar tras más de cincuenta años dirigiendo que la observación sigue siendo el mejor estudio social posible.

Como viene siendo habitual y situado en las antípodas de un Michael Moore al uso Frederick Wiseman en este su nuevo trabajo vuelve a utilizar la cámara neutra como ineludible herramienta de conocimiento, a través de ella y como es norma común de la casa se observa sin emitir ningún tipo de juicio a una pequeña localidad rural estadounidense de poco más de 1.063 habitantes, por mediación de sus imágenes estas hacen participe al espectador de su condición de forastero, en su duración, algo más concisa que en sus últimos documentales (143 minutos), asistimos al día a día de una comunidad situada en lo que algunos denominan como la América profunda, Wiseman lejos de cualquier atisbo de tesis se adentra en la cotidianidad más absoluta de dicho conclave urbano, las puertas se abren de par en par y entramos en lugares comunes como peluquerías, iglesias, colegios, gimnasios, armerías, reuniones vecinales y patronales etc. Como hemos comentado anteriormente esa mirada profundiza a través de la imagen en el entendimiento y supuesto bienestar de unas vidas y sus respectivas conductas, dicha perspectiva huye conscientemente de lo que se puede entender como condescendencia o ironía de todo lo que se nos muestra, no porque los mimbres no dé pie a ello sino porque el estilo no es ese, posiblemente en su tramo final logremos atisbar un muy sutil halo recriminatorio a ese lifestyle proponiendo por encima de todo el matiz y la sugerencia al dictamen, del espectador dependerá la reflexión y conclusión de la nuevamente fabulosa analítica expuesta por el gran Frederick Wiseman.

Valoración 0/5: 4

Americana 2019 Día 1. Relaxer/ Hale County this Morning, this Evening

Relaxer

En un decadente y ruinoso salón, encontramos a Abbie, un gamer con poca autoestima que necesita probar su integridad. Cuando ve la última oportunidad de lograrlo, se lanza a por todas: tiene que superar el nivel 256 de Pacman, completamente imposible de lograr debido a un error de programación, sin levantarse del sofá hasta que cumpla dicha gesta.

Superadas ya las cinco ediciones del Americana el número de estas hacen que de forma algo natural empiecen a aparecer nombres recurrentes dentro de su programación, realizadores que empiezan a ser habituales dentro del festival como por ejemplo Alex Ross Perry o el fundamental Frederick Wiseman,  Joel Potrykus podría entrar perfectamente en esta ecuación, su anterior Buzzard fue todo un descubrimiento para el público que suele acudir al Americana, en su nuevo trabajo tras las cámaras titulado Relaxer aparte de repetir con Joshua Burge como actor principal repite el concepto expuesto anteriormente en sus trabajos en base al inmovilismo y a la pérdida de identidad de toda una generación.

Relaxer transita en todo momento a través de un discurso de claras connotaciones alegóricas, provista de una escenificación minimalista e inequívocamente teatral el nuevo film de Joel Potrykus indaga y se adentra en una voluntad herida que no consigue levantar el vuelo, todo ello contado en torno a un trazo grotesco y por momentos deliberadamente vulgar en lo referente a su exposición a modo de argumentación disuasoria o evasiva que recurre a una narrativa episódica, en ella vemos cómo van apareciendo en el pequeño y destartalado habitáculo en donde malvive el protagonista una serie de personajes a cual más vulgar que lejos de solventar la problemática o coyuntura existente la agravan con una actitud que fluctúa entre el desprecio y la soberbia, nuevamente recurriendo a la metáfora de la alienación, la falta de empatía con allegados y el engañoso consumismo como una utópica vía de escape hacia la nada, ese humor bizarro con que empieza la película y que según cómo puede conseguir esbozar una ligera sonrisa socarrona en el espectador conforme avanza la trama se va volviendo más gélida y oscura pues a fin de cuentas lo que viene a explicar una película de las características de Relaxer a través básicamente del incómodo y de su engañoso survival son los equívocos de aferrarse a una existencia supuestamente autocomplaciente que al final no tendrá ningún tipo de recompensa en una generación que ya se da por perdida, connotaciones que actúan a modo de una inexistente ilusión acerca de poder aferrarse tanto a una quimérica esperanza como a encontrar un atisbo de identidad. Relaxer como producto de pocos medios por su riesgo y sus soterradas observaciones en un planteamiento provisto de innumerables lecturas  es posiblemente una de las cintas cuyo visionado resulte de los más interesantes y también incomodos de los vistos este año en el Americana.

Valoración 0/5: 3

 

Hale County this Morning, this Evening

Una exploración al Black Belt (Cinturón Negro) del sur de Estados Unidos, utilizando imágenes estereotipadas para llenar el paisaje entre representaciones icónicas de hombres negros y fomentando una nueva forma de mirar, mientras que la resistencia a la narrativa suspende la imaginación concluyente, permitiendo al espectador completar la película.

Una coyuntura para aprovechar en un certamen de las características del Americana es aquella que dicta que el documental es de por si independiente, este año no deja de ser motivo de celebración el aumento de trabajos de dicho genero exhibidos en el festival, un servidor siempre ha sido de la opinión que el documental cinematográfico a día de hoy es tan amplio como interesante en referencia a su producción actual, Hale County this Morning, this Evening la opera prima de RaMell Ross fue uno de los trabajos vistos este año que venía precedida de la buena acogida en la temporada de premios de 2018, Sundance, Independent Spirit  amen de estar nominada al mejor documental en la pasada edición de los Oscars.

Las texturas por las que transita RaMell Ross en Hale County this Morning, this Evening resultan cuando menos tan evidentes como fascinantes en referencia a los que nos ofrece, estamos ante uno de esos trabajos en donde lo meramente contemplativo y la interpretación que de ello puede llegar a hacer el espectador se erige como principal baluarte de un documental en donde se nos muestra únicamente a través de una imagen primaria el día a día de una pequeña comunidad afroamericana de poco más de 16.000 habitantes. En este sentido Hale County this Morning, this Evening al igual que los trabajos del fundamental Frederick Wiseman (también presente en el festival de este año con Monrovia, Indiana) marca su trazo narrativo a través de la mera observación, en el evidentemente no encontramos entrevistas ni personajes protagonistas que marquen y conduzcan el relato pues este como tal no existe, pero a diferencia del legendario director ya octogenario RaMell Ross fotógrafo de profesión se apoya en una supuesta lírica, por momento onírica, sin llegar a ser preciosista o gratuita a la hora de retratar retazos de cotidianidad en base a pequeños detalles, a veces casi imperceptibles, estos devienen dada en este caso su acertada utilización como la mejor herramienta posible en base a poder mostrar las vivencias, el devenir, de un determinado grupo de personas, la fragmentación poética de la imagen, su indudable y nada disimulada ambición estética y su poder a la hora de contarnos a través de la naturalidad alegrías, desesperación, la vida capturada a través de la imagen en definitiva trasmitida en esta ocasión para que de algunas manera el espectador sea partícipe de todo ello, todo un logro en sí mismo dado los tiempos que corren que hace que tengamos que estar muy atentos a los futuros trabajos de RaMell Ross.

Valoración 0/5: 3’5

El Festival de Málaga presenta los contenidos de su 22 edición

Trece películas de producción española y nueve latinoamericanas concursan en la Sección Oficial. El Festival de Málaga se consolida en su 22 edición (del 15 al 24 de marzo) como el gran evento internacional del cine en español, con una identidad ampliada y enriquecida tras abrirse a los países latinoamericanos, y que refuerza su demostrada utilidad para la industria audiovisual española e iberoamericana, entendida en su más amplia acepción. Así lo demuestran un año más los datos de participación en el 22 Festival de Málaga. Cine en español.

Respecto a los datos de participación, se han presentado 2.404 películas a las distintas secciones del Festival, procedentes de 59 países, un 5% más que en 2018 (2.286). De ellas, se ha seleccionado 210, pertenecientes a 26 nacionalidades. Cabe destacar la importante presencia femenina, ya que de las cintas seleccionadas, 68 están dirigidas por mujeres, un 32,5% del total. Tenemos, entre otras secciones:

  • Largometrajes de ficción: 380 inscritos (147 españoles y 233 latinos), de los que se ha seleccionado 41.
  • Cortometrajes: 829 inscritos y 70 seleccionados.
  • Documentales: 777 inscritos y 48 seleccionados.
  • Afirmando los derechos de la mujer: 418 inscritos y 15 seleccionados.

En cuanto a la Sección Oficial, incluirá un total de 22 películas, más dos fuera de concurso: Taxi a Gibraltar de Alejo Flah y Los Japón del fuengiroleño Álvaro Díaz Lorenzo, películas de inauguración y clausura respectivamente, ambas protagonizadas por el malagueño Dani Rovira, al que se reconocerá su labor como embajador de Málaga ante el cine en español y su más que demostrada solidaridad con causas sociales y humanitarias.

Los Japón

De las películas que competirán por las Biznagas del Festival, trece son de producción española y nueve son iberoamericanas. Fernando Colomo, Santi Amodeo, Salvador Simó, el trío formado por Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras, Roberto Bueso, Dani de la Orden, Neus Ballús, Carlos Marqués-Marcet, Paco Baños, Mikel Rueda, Inés de León, Alfonso Cortés Cabanillas y Jota Linares firman las cintas españolas; mientras que en las iberoamericanas tenemos las últimas películas de Fernando Pérez y Laura Cazador (Cuba-Suiza), Arturo Castro Godoy (Argentina), Antonella Sudasassi (Costa Rica-España), Hari Sama (México), Luis María Mercado (Argentina), Alejandra Márquez (México), Rubén Mendoza (Colombia), Antolín Prieto (Perú) y Carlos Diegues (Brasil).

Según ha explicado Juan Antonio Vigar, esta Sección Oficial aúna lo comercial con lo autoral; las películas de producción más industrial con otras de producción más vocacional y alternativa; los nombres con una trayectoria ya reconocida con un importante número de directores más jóvenes, con una mirada distinta, más contemporánea. El objetivo, “seguir avanzando en la idea de un Festival representativo de lo que hoy es el cine español e iberoamericano en cuanto a creatividad y producción. Algo que además es lo que debemos y tenemos que ser como evento de referencia para este sector, al que debemos aportar utilidad y visibilidad”, ha afirmado el director del Festival.

El jurado de la Sección Oficial a concurso estará formado por la directora española Patricia Ferreira, que actuará como presidenta; la productora uruguaya Agustina Chiarino, el director de montaje Nacho Ruiz Capillas, el guionista Diego San José y el director del Bogotá International Film Festival, Andrés Bayona.

La sección oficial fuera de concurso Málaga Premiere agrupa títulos muy interesantes que complementan la programación. Son ocho: un documental (Vosotros sois mi película, protagonizado por el youtuber Wismichu), cuatro largometrajes (Abuelos, de Santiago Requejo; A pesar de todo, realizada para Netflix por Gabriela Tagliavini; y dos cintas de producción malagueña: Al óleo, de Pablo Lavado y Este amor es de otro planeta, de Daniel Diosdado) y tres estrenos de series de televisión (la temporada 2 de Gigantes, dirigida por Enrique Urbizu e Instinto, de Carlos Sedes y Roger Gual, ambas de Movistar +; y la nueva temporada de Cuéntame cómo pasó: el año de la serpiente, de TVE, dirigida por Oscar Aibar).

A pesar de todo

Además, tendremos las secciones Zona Zine, una apuesta por el nuevo cine que cumple ya 16 años, con nueve películas de acentuado sentido autoral y muy novedosas narrativamente (cuatro españolas y cinco iberoamericanas); Documentales y Cortometrajes, cuya extensa programación se puede consultar en la guía y en la web.

Zona de industria

MAFIZ (Málaga Festival Industry Zone) es un proyecto estratégico nacido en la pasada edición que engloba un conjunto de seis eventos diseñados para fortalecer las producciones cinematográficas españolas e iberoamericanas, con el fin de promover la financiación, coproducción, distribución y venta del cine en español. Todo ello desde el apoyo e impulso al nuevo talento audiovisual iberoamericano como objetivo transversal para esta amplia área industrial. Así, a los Spanish Screenings-Málaga de Cine, el núcleo central de MAFIZ dedicado en exclusiva al cine español, se unen MAFF (Málaga Festival Fund & Coproduction Event), LatinAmerican Focus –foro bilateral de coproducción, con Argentina como país invitado, al que rendiremos reconocimiento con motivo de los 60 años de su instituto de cine, el INCAA-, Málaga Docs, Málaga Work in Progress y Málaga Talent. Estos eventos están diseñados para crear puentes entre la industria y el talento, entre España e Iberoamérica.

Galas y homenajes

El actor Luis Zahera, Goya al mejor actor de reparto, conducirá la Gala Inaugural del viernes 15, que contará con importantes actuaciones: Javier Limón y Nella, con la banda sonora de la película Todos lo saben; Travis Birds, con la música de la serie El embarcadero; la actriz y cantante mexicana Danna Paola y el Coro de Ópera de Málaga, entre otros. Y por primera vez en su historia en España, Cirque du Soleil se une a un evento audiovisual, como ya hicieron en los Oscar y Bafta. Contaremos con una muestra de uno de los números principales de su nuevo espectáculo Kooza, que llegará a Málaga del 13 al 29 de septiembre.

La actriz Eva Llorach, Goya a la mejor actriz revelación, será por su parte la maestra de ceremonias en la Gala de Clausura, un espectacular broche final que contará con las actuaciones del violinista Ara Malikian y Nico Casal, que interpretará una canción junto a Eva Llorach, entre otros.

El resto de galas estarán dedicadas a los homenajeados de la 22 edición: Premio Ricardo Franco-Academia de Cine, al guionista Rafael Cobos; Premio Málaga Talent-La Opinión de Málaga, Raúl Arévalo; Biznaga Ciudad del Paraíso, Julia Gutiérrez Caba; Premio Retrospectiva-Málaga Hoy, Cecilia Roth y el Premio Málaga-Diario Sur será para el actor español del año, Javier Gutiérrez.

Otras actividades

Como en años anteriores, el Festival se extiende hasta los 10 días y concluirá el domingo con el ya tradicional maratón de cine en Cine Albéniz, con las películas ganadoras, y un concierto de clausura en el Teatro Cervantes a cargo del actor Asier Etxeandía y su grupo Mastodonte.

En cuanto a la sección gastronómica del Festival, bajo el título genérico de Cinema Cocina, englobará proyecciones con degustaciones a cargo de cocineros tan famosos como los hermanos Roca o Dani García, junto a una muestra culinaria en formato food trucks en la plaza de la Marina y una cena de gala con cocineros de primer nivel en el Gran Hotel Miramar. Cinema Cocina tiene a la Guía Repsol como presentador principal y supone la consolidación de la alianza con el equipo de Lumen, Producciones Gastronómicas.

La exposición de la calle Larios estará dedicada este año a retratos del cine español realizados por el prestigioso fotógrafo Jorge Fuembuena.

Además, habrá conciertos de cine en distintos espacios de la ciudad y proyecciones de la película Campeones, con presencia de algunos de sus protagonistas (entre ellos el actor Jesús Vidal), con entrada libre en distintos pabellones polideportivos de la ciudad, con el objetivo de llevar el Festival a los distritos.

Dónde seguir el 22 Festival de Málaga

Toda la actualidad de esta edición se podrá seguir a través de numerosos canales, con el objetivo de que el Festival de Málaga llegue al mayor número de personas posible en todos los formatos y en todas las pantallas:
-En la web del Festival de Málaga.
-En las redes sociales del Festival (con más de 34.000 seguidores en Facebook, más de 95.000 en Twitter y 24.400 en Instagram).
-El diario dFestival, distribuido en los puntos de interés del Festival y descargable en PDF en la web.
-Una mejorada WebTV, con contenido propio, reseñas, entrevistas, conexiones y emisiones en directo de ruedas de prensa, alfombra roja y galas.
-Una app (gratuita en iOs y Android) intuitiva y didáctica, que permite saber siempre qué se puede ver en el Festival, dónde y cómo y que permite crear tu propia agenda.

Las entradas para la 22 edición del Festival se podrán adquirir a partir de mañana día 5 de marzo en los puntos de venta habituales. Se mantienen los precios unitarios de las entradas y la compra con descuento progresivo, que también se puede realizar online desde la web del Festival y en www.unientradas.es . En la web del Festival se pueden consultar ya todos los detalles.
www.festivaldemalaga.com

Documentales de Oscar en el Americana 2019

Nada más y nada menos que cuatro de los cinco documentales nominados a los Oscar de este año se podrán ver durante Americana, incluyendo el ganador. Si tenemos en cuenta que el quinto era una co-producción alemana no indie, se puede decir que hemos hecho pleno en cuanto a documentales americanos nominados. No perdáis pues la ocasión de verlos, valorar y comparar, puesto que pocas veces tendréis tan al alcance esta posibilidad. Repasamos estas cuatro formidables películas.

Ganadora recientemente del BAFTA al mejor film documental y triunfador de los Oscar, Free Solo es toda una experiencia que merecería la pena disfrutar como se tienen que disfrutar las experiencias fílmicas: dentro de una sala de cine y en pantalla grande. Los documentalistas Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi acompañan al joven Alex Honnold en el reto más extremo y excitante de su carrera deportiva: escalar, sin la ayuda de cuerdas ni arneses, los 900 metros del prominente acantilado de granito “El Capitán”, situado en el parque de Yosemite. Acercándonos a la emoción y al riesgo del hito pero también a los motivos y la forma de ver la vida del protagonista, a los miedos y dramas de aquellos que lo rodean y lo aman, Free Solo nos tendrá aferrados a la butaca gracias a la emoción, la tensión, la proeza, la belleza de unas imágenes absolutamente impactantes, la forma de rodar, de montar, la excepcional música. No os la perdáis.

Minding the Gap es otra preciosa película que no os dejará nada indiferentes. Bing Liu es un joven skater que se graba junto con sus amigos haciendo proezas encima de su monopatín. Hasta aquí nada de especial. Pero resulta que Bing rueda durante mucho de tiempo. Y va acumulando material. Y empieza a pasar de la adolescencia a la edad adulta. Y se da cuenta de la dificultad que esto comporta. Y de otra cosa. Su grupo de amigos tiene puntos en común: todos ellos han renegado de una forma más o menos radical de sus familias debido a diferentes comportamientos violentos que no conseguían entender. Así que Bing, a través del material rodado, el que seguirá rodando y una serie de entrevistas buscará las causas de sus infelicidades y las posibles soluciones. Pero esto no es una película de Hollywood. Y las soluciones no siempre son fáciles de encontrar. Y mirarse al espejo a veces hace daño. Pero el propósito será un tipo de terapia de grupo que hará aflorar situaciones y sentimientos que no podrán dejar de emocionarnos. Minding the Gap, una auténtica joya.

Y seguimos con Hale County This Morning, This Evening, el primer film del director afroamericano Ramo Ross, una historia sin hilo narrativo que tan solo pretende mostrar las cotidianidades de unas personas y del paisaje donde viven. Todo empieza en Alabama, donde el director hace de entrenador de baloncesto y decide rodar, sin más, imágenes de su día a día. Lo que ve, lo que percibe, aquello que le parece bonito. El resultado final del film es una secuencia de experiencias humanas, de momentos personales, pero también de colores, puestas de sol, gotas de lluvia y sudor. Una experiencia sensorial, una exhibición de lirismo y belleza y del fluir de la vida. Asesorado por uno de los grandes maestros de la poesía visual, de la seducción a través de las imágenes sugeridas, el director tailandés Apichatpong Weerasethakul, el film resultará una inusual experiencia fílmica, que sorprendentemente (o no) está consiguiendo un reconocimiento crítico excepcional.

Cierra este póquer de nominadas RBG, que además, será una sesión gratuita de Movistar+. Este documental explora la vida de Ruth Bader Ginsburg, una mujer que consiguió, desde dentro del sistema, hacer aplicar la ley en favor de la igualdad de género y que ha tenido una carrera como jueza que la ha llevado a formar parte durante muchos años del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Luchadora, perfeccionista, de carácter inalterable, querida y odiada a partes iguales, de figura absolutamente controvertida, este documental con multitud de premios intenta explicarnos los pasos personales y profesionales que han llevado a Ruth a la élite del sistema judicial, así como acercarnos a su parte más humana. Las directoras Julie Cohen y Betsy West recogen material de archivo y testigos para explicarnos desde los inicios la historia de una mujer de vida difícil pero carácter tan fuerte como hermético, que ha marcado la vida judicial de los Estados Unidos durante los últimos 50 años. Superando la muerte de la madre justo antes de graduarse, la de un marido que ha sido su más fiel aliado e incluso tres cánceres, la película se acerca, finalmente lúdica, a la persona actual y nos muestra como se divierte con el inesperado protagonismo que ha recibido en los últimos años al convertirse en un icono pop.

Y para acabar, a pesar de no estar entre las cinco nominadas, sí que tenemos la última película de Frederick Wiseman, el prestigioso director octogenario ganador en 2016 del Oscar honorífico y uno de los habituales de Americana. En esta ocasión nos presenta Monrovia, Indiana y nos habla de este pequeño pueblo donde más de un 97% de su población es de raza blanca. Situado en la América profunda, las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos demostraron que más del 65% de sus habitantes estaban a favor de Donald Trump. Frederick Wiseman viaja con su cámara, como siempre observadora, a Monrovia para mostrarnos su realidad y sus rutinas y descubrimos un lugar conservador, proteccionista, católico y completamente aislado de los movimientos sociales y culturales del resto del país. Wiseman nos muestra escenas cotidianas de una comunidad completamente blanca, machista y obesa pero que al final, con sus votos, es clave para definir la política de su país y por tanto, la política mundial.

Programación del Thinking Football Film Festival 2019

Thinking Football Film Festival es un festival de cine sobre la vida y el fútbol que organiza la Fundación Athletic Club con la colaboración de la Sala BBK y el patrocinio principal de Euskaltel. Durante esta séptima edición se proyectarán nueve largometrajes procedentes de países tan diversos como EEUU, Irán, Reino Unido, China, Suecia y Rumanía.

En la apertura del festival se entregará el Premio del Público de la edición de 2018 al director Stewart Sugg por “Kenny”, que cuenta la vida de la leyenda del Liverpool Kenny Dalglish. No se trata de un biopic al uso centrado en la espectacular carrera del genial delantero escocés, sino que aborda la figura de Dalglish sobre todo en relación a la tragedia de Hillsborough, acaecida el 15 de abril de 1989 y en la que fallecieron 96 personas.

El festival se abrirá con “Nossa Chape”, una película de los prestigiosos hermanos Zimbalist (directores, entre otros, del documental “Los dos Escobar” y el biopic de “Pelé”) sobre la tragedia del Chapecoense, y se cerrará con “Kaiser”, el documental que recoge la vida de un impostor que formó parte de varios equipos punteros de Brasil, como Botafogo, Flamengo, Fluminense o Vasco de Gama… ¡sin ser futbolista!

En la programación de este 2019, por otro lado, tendrá una gran importancia el fútbol femenino y la lucha de las mujeres por la igualdad social. Será con tres películas. La primera es la cinta de ficción iraní “Cold Sweat”, que narra la imposibilidad de salir del país a jugar con su selección de una futbolista, por el mero hecho de no tener el permiso de su marido para hacerlo. La segunda es “Freedom Fields”, que cuenta la lucha de las mujeres en Libia por su derecho a jugar al fútbol. Y la tercera, “Football for better or for worse”, cuenta la realidad de uno de los equipos punteros de Europa, el FC Rosengård y su batalla por sobrevivir en un mundo en el que las desigualdades entre hombres y mujeres son tremendas en lo que respecta a los ingresos de clubes.

Otro tema que se pondrá este año sobre la mesa de Thinking Football es el de la homofobia en el fútbol, con la película suiza de ficción “Mario”, que versa sobre la historia de amor entre dos jugadores de un club de la primera división y sus dudas entre reconocer públicamente su relación o mantenerla oculta.

La asistencia a todas las sesiones es libre hasta completar aforo y cada espectador y espectadora tendrá la oportunidad de elegir su película favorita mediante votación a la salida de la sala, otorgándose al film que más votos logre al finalizar el certamen, el así llamado Premio del Público del Thinking Football Film Festival.

Thinking Football Film Festival está organizado por la Fundación Athletic Club y la Sala BBK, con el patrocinio principal de Euskaltel, el patrocinio del Hotel Meliá y BCD Travel y la colaboración de Comunitac, Metro Bilbao, las revistas Cinemanía, Panenka y Líbero y los festivales de cine y fútbol 11mm (Berlín), CineFoot (Brasil) y OffSide Fest (Barcelona). La Fundación quiere agradecer a todos ellos su inestimable ayuda.

Películas

Nossa Chape

Director/a: Jeff and Michael Zimbalist, 2018, País: Brasil, Duración: 101 minutos, Fecha proyección: 18-03-2018 – 19:00h

Dirigido por los hermanos Zimbalist este documental rastrea la reconstrucción del club de fútbol Chapecoense, en Brasil, después de que el 28 de noviembre de 2016 un accidente aéreo acabara con la vida de la mayor parte de los jugadores y personal del club, dejando a tan sólo tres supervivientes. A través del acceso exclusivo a las familias de los fallecidos, al nuevo equipo, a los tres jugadores que se recuperan de sus heridas y a miembros de la directiva del club, el documental investiga los numerosos desafíos de la comunidad después de la tragedia. La ciudad se encuentra dividida por el deseo de respetar la memoria de los fallecidos y al mismo tiempo de que el club siga adelante. “Nossa Chape” explora como afloran las tensiones entre los jugadores cuando los primeros resultados no son los esperados, como aquellos que no subieron al avión lidian con su sentimiento de culpa, como cada miembro de la comunidad tiene su propia manera de afrontar la tragedia, y nos plantea en qué momento el deseo de seguir adelante cruza la línea, y se convierte en una falta de respeto a los valores del club y el legado de los fallecidos.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/nossa-chape/

 

Cold Sweat

Director/a: Soheil Beiraghi. 2018, País: Irán, Duración: 88 minutos, Fecha proyección  19-03-2019 – 19:00h

Basada en hechos reales,” Cold Sweat” nos muestra la lucha contra el sistema legal iraní de Afrooz. Ella es la capitana del equipo nacional femenino de fútbol sala de Irán. Tras 11 años de esfuerzo y duro trabajo logra su sueño: el equipo se ha clasificado para jugar la final de los Juegos de Asia. Deben viajar a Kuala Lumpur para disputar el partido, pero en el aeropuerto, Afrooz es retenida. La ley iraní establece que ninguna mujer puede salir del país sin permiso de su marido, y el marido de Afrooz ha utilizado su derecho legal para impedir que deje el país. Así comienza su larga y dolorosa lucha por intentar viajar a Malasia a tiempo para jugar la final. Su marido, un famoso presentador de televisión del que se ha separado un año antes, parece empeñado en impedírselo. Es difícil saber si lo hace para vengarse de ella por su ruptura, o simplemente porque no puede soportar que Afrooz sea una mujer emancipada que persigue su pasión y tiene éxito en su carrera como futbolista, un deporte competitivo y principalmente reservado a los hombres. Mientras tanto, Afrooz se enfrenta a la realidad de que todo su éxito y poder en la cancha se convierte en impotencia e indefensión ante unas leyes que no tratan de igual manera a hombres y mujeres.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/araghe-sard/

 

Freedom Fields

Director/a: Naziha Arebi, 2018, País: Reino Unido / Libia / Países Bajos / EE.UU. / Líbano / Qatar / Canada, Duración: 97 minutos, Fecha proyección: 19-03-2019 – 20:00h

Filmado durante cinco años, este documental sigue la historia de tres mujeres y su equipo de fútbol en Libia tras la revolución, a medida que el país se interna en una guerra civil y las utópicas esperanzas de la Primavera Árabe comienzan a desvanecerse. Son amigas, provienen de diferentes contextos políticos y sociales, y viven en un ambiente de guerra, restricciones sociales y corrupción. A través de la mirada de estas activistas accidentales, se nos presenta un país en transición, dónde las historias personales de amor y las aspiraciones chocan con la historia. Se trata de un film sobre la esperanza, la lucha y el sacrificio en una tierra donde los sueños parecen un lujo. Una carta de amor a la hermandad entre mujeres y el poder del espíritu de equipo. Un tributo a una joven generación de mujeres que trata de construir el futuro que desean, incluso si para lograrlo deben cortar con sus propias manos la hierba de lo que será su campo de entrenamiento.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/freedom-fields/

 

End of Summer

Director/a: Quan Zhou, 2017, País: China, Duración: 102 minutos, Fecha proyección: 20-03-2019 – 18:00h

La historia gira en torno a tres generaciones de hombres chinos: un niño solitario, su padre que está demasiado ocupado con su trabajo para prestarle mucha atención, y un vecino anciano que echa de menos a su propio nieto. El niño y el vecino se unen en su obsesión por el fútbol, viendo los partidos del Mundial de 1998 en secreto, ya que el padre del niño quiere que se centre en sus estudios. El vecino se resiste ferozmente a los intentos de derribar el patio tradicional en el que todos viven, para construir un nuevo bloque de viviendas y se vuelca en la misión de preparar al niño para las pruebas del equipo de fútbol de su escuela. Tras un descubrimiento inesperado el niño decide huir con su anciano vecino con la esperanza de permanecer junto a su mejor amigo y aliado. La película nos muestra un verano de aventura, descubrimiento y dolor para tres hombres de tres generaciones diferentes. Asistimos al proceso de cómo afrontan su propia confusión, soledad, y ansias de ser comprendidos en un momento muy especial de la historia de China, cuando el país inicia un viaje de transformación en su estructura social, económica y política. En palabras del director nos permite “tomar consciencia de que el proceso de madurar no es algo que les sucede solamente a los niños o adolescentes, que los hombres de cualquier edad se merecen la oportunidad de crecer y apreciar la complejidad e incertidumbre de la vida.”

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/xi-xiao-he-de-xia-tian/

 

Balón FC

Director/a: Raúl San Román Otegi, 2017, País: España, Duración: 6 minutos, Fecha proyección: 20-02-2019 – 20:00h

Un grupo de niños y niñas de diferentes países centroamericanos a los que les unen dos cosas, su trabajo en la calle y su pasión por el fútbol, deciden crear un equipo de fútbol, poniéndole como nombre lo que más les gusta y les une, el Balón FC. Han llegado a la final y afrontan la jugada más decisiva de sus vidas. Se encuentran en el tiempo de descuento…

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/balon-fc/

 

Football for Better or for Worse

Director/a: Inger Molin, 2017, País: Suecia / Alemania / Reino Unido, Duración: 72 minutos, Fecha proyección: 20-03-2019 – 20:00h

Documental sobre el FC Rosengård, uno de los mejores equipos de fútbol femenino del mundo. El film sigue al equipo, dentro y fuera del campo, en su vida cotidiana y en su lucha por sobrevivir a una situación económica difícil. Nos presenta la nueva vida de Therese, la nueva directora deportiva del club, exjugadora del equipo e icono del fútbol femenino sueco. Vemos cómo afronta convertirse en la jefa de sus antiguas compañeras y como maneja las diferentes tareas de su nuevo cargo. También asistimos a la frustración del director general del club ante la forma desigual en la que la UEFA divide las dotaciones económicas entre el fútbol masculino y femenino. Y a la preocupación de Marta, votada como la mejor mujer futbolista del mundo durante 5 años seguidos, pero con un futuro económico incierto cuando termine su carrera deportiva. El documental explora la lucha inherente al fútbol femenino, como su condiciones tienen mucho que ver con las estructuras de nuestra sociedad, tal vez al fin y al cabo, todo se reduce a una cuestión de género.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/football-for-better-or-for-worse/

 

Infinite Football

Director/a: Corneliu Porumboiu, 2018, País: Rumania, Duración: 70 minutos, Fecha proyección: 21-03-2019 – 18:00h

El director Corneliu Porumboiu nos lleva de viaje a su pueblo natal en Rumania, para conocer a Laurentiu Ginghina. Para él, el fútbol debe ser modificado, simplificado, liberado de restricciones. La primera vez que se percató de que las reglas estaban equivocadas, era aún joven y se encontraba jugando al fútbol durante las vacaciones de verano, un rival le atacó y terminó con el peroné fracturado. Ahora es un burócrata que habla de su nueva versión del juego a su amigo Porumboiu. Sus ideas para revolucionar el fútbol “liberando el balón” no parecen ser una solución aplicable en la realidad. Sin embargo, tal vez reflejan ese lugar dentro de cada uno de nosotros, donde por tediosa que sea nuestra vida y sin importar cuantos sueños rotos arrastremos, no hay lesiones ni trabas físicas, no tenemos límites, somos infinitos.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/fotbal-infinit/

 

Mario

Director/a: Marcel Gisler, 2018, País: Suiza, Duración: 124 minutos, Fecha proyección: 21-03-2019 – 20:00h

Mario es un delantero que lucha por llegar al primer equipo del club, pero aparece Leon, otro delantero que rivalizará con él por el puesto. Sin embargo, inesperadamente, se enamoran, y su historia de amor amenaza con destruir su soñado futuro profesional. Cuando aparecen los primeros rumores, Mario ve su carrera en peligro, pero no quiere perder a Leon por nada del mundo. ¿Debería salir del armario y arriesgar su carrera? ¿o agachar la cabeza y seguir adelante negando quien es y a quien ama? La historia de amor entre Mario y Leon expone claramente las razones que podría tener un futbolista profesional para no declarar su condición sexual abiertamente. La directiva del club, los patrocinadores, los propios compañeros de vestuario e incluso los fans suponen factores de presión que no facilitan el tomar esa decisión.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/mario/

Men in the Arena

Director/a: J.R. Biersmith, 2017, País: EE.UU. / Djibouti / Kenia / Somalia, Duración: 85 minutos, Fecha proyección: 22-03-2019 – 18:00h

La historia inolvidable de dos amigos de la Selección Nacional de Fútbol de Somalia que persiguen sus sueños contra toda probabilidad. Para el mundo evocan imágenes de terror, para sus compatriotas son deportistas transformadores, para sus familias son una tabla de salvación. Saadiq y Sa’ad, comparten un sueño de inspirar a sus compatriotas a través de su deporte, el fútbol. Se trata de una historia de supervivencia, de derechos humanos y a la vez un raro viaje deportivo. La historia de Somalia capturada a través de la mirada de estos dos amigos y a lo largo de su viaje. Lo que les sucede es poco menos que milagroso…

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/men-in-the-arena/

Kaiser

Director/a: Louis Myles, 2018, País: Reino Unido / Brasil, Duración: 97 minutos, Fecha proyección: 22-03-2019 – 20:00h

Carlos «Kaiser» Henrique Raposo era un futbolista profesional. Tiene a sus espaldas una carrera de 26 años en el fútbol de primera. Pero en realidad nunca jugó un partido. Con la ayuda de sus amigos periodistas, convenció a todos de sus habilidades como futbolista y fue de club en club sin jugar ni un solo partido, evitando el fútbol, pero viviendo de fiesta en fiesta. Engaño a clubes y mafiosos para vivir la vida de una estrella del fútbol si dar una sola patada a un balón. Grandes jugadores como Zico o Bebeto cuentan las anécdotas protagonizadas por el Kaiser en este documental que atrapa al espectador, incluso si no tienen ningún tipo de interés en el fútbol.

http://www.thinkingfootballfilmfestival.com/peliculas/kaiser/

 

El cine de los hermanos Zellner retrospectiva del Americana 2019

Todos sabemos de famosos hermanos que se han dedicado al mundo del cine. Empezar a citarlos sería absurdo. Pero quizás muchos todavía no conozcáis a los hermanos Zellner. Y es que David y Nathan todavía son dos desconocidos para el gran público, fuera de los Estados Unidos. Y eso que llevan haciendo cine desde que debutaron en 1997 con Plastic Utopía. Desde entonces han rodado juntos cinco largos más y un puñado de cortos premiados en los festivales más prestigiosos del mundo. Repartiéndose tareas de dirección, guion, producción, edición, fotografía e incluso actuación, queda claro que los hermanos Zellner son de los pocos directores actuales que controlan sus trabajos hasta el final. Cine de autor de verdad porque además, tienen unas constantes de estilo muy marcadas: humor absurdo, referentes cinéfilos que reinventan, vida cotidiana enrarecida, personajes solitarios, el estado de Texas y la extraña presencia de varios animales como protagonistas. Podríamos decir que los Zellner son la última joya oculta del cine indie americano. Y para ayudaros a descubrirlos, el Festival Americana junto con la Filmoteca de Catalunya os presentamos una retrospectiva de estos dos directores que comprende cinco de sus películas y sus cortometrajes. Entre los días 6 y el 31 de marzo, la Filmoteca de Catalunya proyectará dos sesiones de cada uno de sus largos, excepto de Damsel que tendrá solo una proyección que se sumará a la del Festival Americana y también una proyección que nos mostrará doce de sus premiados cortos.

De entre los largometrajes podremos ver Frontier, su segundo trabajo, una locura con un sentido del humor absurdo sobre dos débiles exploradores que intentan colonizar un nuevo mundo, la nación de “Bulbovia”, un lugar donde su racionalidad será absurda ante el salvajismo y las extrañas costumbres de los habitantes de allá, gente que come escarabajos, cambia de esposas o abusa de los árboles. Un delirio que ya estuvo en SXSW en 2001.

Con la inclasificable Goliath, la segunda película de los Zellner programada en la retrospectiva, los dos directores empiezan a hacerse un hueco dentro del indie y por primera vez son seleccionados por el Festival de Sundance. Un gato perdido (los animales son una constante en sus primeros trabajos) es la obsesión de nuestro protagonista (el mismo David Zellner, acompañado en el reparto de su hermano Nathan y el amigo Andrew Bujalski), un hombre recientemente divorciado, mediocre, con un trabajo cualquiera por el que no tiene interés. El animal, lo único que queda de su matrimonio, se vuelve una obsesión patética en esta comedia punzante, hilarante, desesperada, a veces cerca del drama demoledor. Tan oscura como a la vez divertida, Goliath es un buen ejemplo de la forma de hacer cine de los Zellner: en la frontera de todo, en terreno de nadie.

Kid-Thing es el tercer trabajo seleccionado, una especie de cuento de hadas divertido, delirante y amargo, donde  Annie, una niña de diez años que vive (como no) en Austin con un padre que no está demasiado por ella, se dedica a vagar por el bosque y a romper cosas. Un día escucha una voz femenina saliendo de un pozo. Annie, a partir de entonces, día tras día, volverá al pozo llevando alimentos para socorrer a la mujer, pero también un puñado de preguntas y dudas existenciales. Entre la fantasía y el hiperrealismo, los hermanos Zellner, cerca de los (también hermanos) Dardenne o de Kelly Reichardt, componen un original estudio sobre los perdedores y quizás también sobre la locura. La película estuvo en los festivales de Sundance y SXSW en 2012.

Kumiko, the Treasure Hunter, la cuarta por película de la retrospectiva, la conoceréis los que nos seguís desde el principio porque estuvo en la segunda edición de Americana, en el 2015. En medio del ruido de una ciudad de 35 millones de personas, la Kumiko se siente desesperadamente sola. Torturada por su soledad vive su día a día llena de resentimiento hacia un trabajo inútil, un jefe que la degrada y hacia una madre que no para de darle la lata porque todavía está soltera. Pero su estado de ánimo cambia cuando ve una escena en una película americana, donde un hombre entierra una maleta llena de dinero en un remoto lugar invernal de los Estados Unidos. Con poco más que un mapa hecho a mano,  Kumiko se embarca en un viaje épico e insólito hacia la helada Minnesota para reencontrar su fortuna. Presente en Sundance, SXSW, Austin o Toronto, recibió las nominaciones a mejor director y actriz en los Independiente Spirit Awards de aquel año.

Y finalmente, completa la retrospectiva su último largo, que presentamos en esta edición de Americana: Damsel. Samuel Alabaster (Robert Pattinson) llega a un pueblo del oeste de los de siempre, lleno de polvo y de gente de dudosa fiabilidad. Pretende empezar un viaje para encontrar a su prometida, Penélope (Mia Wasikowska), secuestrada por unos delincuentes. Y una vez la salve quiere pedirle para casarse. Pero las cosas no serán tal y como él esperaba y los roles de héroe y chica a salvar serán cada vez más difusos. Damsel toma todo aquello que necesita del western clásico para reinterpretarlo y llevarlo hasta la más absoluta modernidad. Le añade un poquito del humor y los diálogos de Tarantino, un deambular próximo a Dead Man y mucho del cine imprevisible de ellos mismos, de los hermanos Zellner. Todo ello forma un cóctel explosivo y delirante, un western diferente a todo lo que hemos visto hasta ahora.