«Tenemos la carne» review

Dos hermanos andan sin rumbo por una ciudad en ruinas en busca de algo de refugio y comida. Cuando entran por casualidad en uno de los pocos edificios que quedan en pie, se encuentran con un hombre muy singular. Este extraño individuo les hará una propuesta de lo más extraña y siniestra para sobrevivir al mundo exterior.

tenemos-la-carne-we-are-the-flesh

Posiblemente una gran mayoría de público y prensa que asistió el pasado octubre al festival de Sitges hubiera preferido que la película que más le hubiera incomodado en esta pasada edición a través de lo explícito de sus imágenes hubiera sido Grave o el último film de Rob Zombie, sin embargo el film escándalo tuvo el honor de recaer en Tenemos la carne, con todo lo que puede comportar tal termino dentro de un contexto tan determinado y particular como es dicho festival,  un producto cuya naturaleza aunque parezca mentira a estas alturas sigue siendo de difícil digestión para un cierto colectivo como el que suele subsistir cada año en Sitges, mucho más conservador y mainstream en lo referente a una serie de trabajos que anidan a través de un cierto ámbito temático de lo que se puede pensar en un principio, dejando claro que no es tan comprensivo con según qué tipo de cine (reflexión venida a mi mente después de escuchar una serie de comentarios acerca de ella), una película que la organización del festival de alguna manera intento sacar de esa especie de bendito gueto que es la sección Noves Visiones, posiblemente su destino más natural.

560048226_1280x720Tenemos la carne, el incendiario debut del joven Emiliano Rocha Minter (26 años)  tras su curioso corto su corto Dentro y que da la sensación de partir de una no autocensura propia viene a ser un perfecto ejemplo del pujante nuevo cine mexicano, nombres como Carlos Reygadas, Jorge Michel Grau o Amat Escalante (no os perdáis su notable y trascendental La Región Salvaje), o el beneplácito de directores ya consagrados como Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón a operas primas ha servido de alguna manera para que esta nueva corriente de interesante y arriesgado cine autoral empiece a sonar con bastante fuerza gracias especialmente a su prolífica presencia  por el circuito de festivales, Tenemos la carne aparte de ser una extrema ópera prima y circunvalar la atracción por lo prohibido en todo momento es un film que trata básicamente sobre los interiores, los mentales y físicos, ofreciéndonos una sugerente premisa en donde una grotesca performance de contornos hereditarios del arte y ensayo logran incidir más sobre lo ambiguo que lo preciso en lo referente a lo que es su propuesta, estructurada en base a un ejercicio cuyas pautas son lo más libre posibles, logrando expandir de la misma manera hasta límites insospechados las líneas separatorias de los géneros cinematográficos.

Tenemos la carne parte a través de un imaginario completamente desbordado, provista de una poética enfermiza y de contornos malsanos en donde vemos como dos hermanos buscan cobijo en un supuesto escenario con apariencia de bajos fondos post-apocalípticos, la irrupción de un tercer personaje (inconmensurable Noé Hernández como ente perverso y clarificador de la acción) servirá para dar entrada a todo tipo de parafilias mentales y sexuales, incesto, necrofilia y el canibalismo tendrán cabida progresivamente en un escenario en donde la naturaleza social del ser humano parece volver a unos orígenes de instintos claramente primarios. Emiliano Rocha Minter posiciona un producto de voluntario contenido grotesco y enfermizo pero de clara y fascinante expresión evolutiva situándolo en las antípodas de la indiferencia del espectador y lo que es más importante..alejándose conscientemente del sensacionalismo gratuito de la propuesta, exponiendo un discurso a través de una ambivalencia formal que parece incidir en el análisis alegórico de un México actual alienado (incidencia está muy semejante a la expuesta por Amat Escalante en La Región Salvaje) en donde el director se permite a través de una cuidadísima puesta en escena el lujo de mezclar con acierto la narración más caustica con insertos de claro tono experimental. Tenemos la carne parte del objetivo de intentar remover conciencias y conceptos en el buen sentido de la palabra, esto último no es ironía, cine valiente y de riesgo que necesita de más de un visionado para poder ser apreciado en su justa medida, a ser posible lejos de la intoxicación de ese estancado colectivo de espectadores que se levanta de las butacas a media proyección incapaz de poder asimilar independientemente de que guste más o menos unas nuevas coordenadas cinematográficas.

tenemos_la_carne-186844696-large

 Valoración 0/5: 4

«Rester vertical» review

Buscando a un lobo en el sur de Francia, Leo, un cineasta impredecible, es seducido por Marie, con quien posteriormente tiene un hijo. Ella los abandona tras una depresión, y Leo tiene que luchar por encontrar la inspiración para su siguiente película superando una serie de encuentros inesperados y haciendo lo que sea necesario para mantenerse firme.

560419

Conocido por el gran público pese a poseer una filmografía relativamente extensa por su anterior y notable L’inconnu du lac (presentada en la sección Un Certain Regard de Cannes años atrás) el cineasta francés Alain Guiraudie se graduó por decirlo de alguna manera en esa denominada primera división de cine de autor con Rester vertical, film que estuvo presente en el pasado festival de Cannes dentro de su sección oficial a competición, una película por momentos de temática tan inclasificable y atípica como completamente liberada de cualquier tipo de encorsetamiento creativo posible, de recorrido y posterior final totalmente impredecible, algo que en cierta medida no deja de ser un denominador común o sello personal si se prefiere en los films de Guiraudie, a medio camino entre la exploración personal de individuo y su intento de posicionamiento social y una suerte de fábula o cuento de hadas de claros contornos bizarros en donde el drama y la comedia se dan la mano bajo un tono surrealista, convirtiendo a Rester vertical pese a anidar en ciertos momentos y de forma hasta lógica dada la propuesta en territorios indefinidos y dispersos en una de las propuestas más atrevidas y  fascinantes del presente año.

resterA la hora de intentar desgranar el argumento de  Rester vertical de forma digamos algo convencional podríamos encontrarnos ante alguna que otra dificultad, pues básicamente nos encontramos ante un relato en donde prima unas reglas muy personales e inherentes claramente deudoras del imaginario del director francés, nos encontramos en un principio a un individuo, un cineasta, al parecer guionista, que deambula de forma indefinida por la campiña francesa en busca supuestamente de inspiración para su nuevo trabajo, aunque pronto nos damos cuenta que lo que realmente busca casi de forma inconsciente es encontrar una especie de establecimiento personal y sentimental dentro de la sociedad en base a unos instintos sexuales como vehículo de automatismo primario, tras un infructuoso acercamiento a un joven que camina sin rumbo por la carretera terminara conociendo de forma fortuita a una joven pastora madre de dos hijos con la que iniciara una relación fruto de la cual nacerá un bebe, a partir de este momento (brutal elipsis narrativa con un plano explícito del parto) nos adentraremos en una atemporalidad en la historia, también en lo referente a lo que son sus espacios escénicos, en donde podemos apreciar como la narración lineal brilla por su ausencia en lo referente  al paso del tiempo de la acción expuesto como algo secundario dentro de la historia, como punto de transición ante este distanciamiento de estructura digamos clásica nos encontraremos ante una serie de fugas de ensoñación oníricas del personaje, representadas a modo de impagables con secuencias de psicoanálisis surrealista que lo conecta con lo más profundo de la naturaleza y que intenta servir de contrapunto a la hora de intentar indagar dentro de la mente del protagonista en base a sus deseos o intenciones pues hasta ese momento somos testigos de cómo este va acumulando encuentros, vivencias y vicisitudes varias pero sin haber un trasfondo psicológico como destino final, todo da la sensación de que llega a ser un movimiento casi inconsciente del propio protagonista sin haber una finalidad propiamente dicha ante tales actos.

Alain Guiraudie en Rester vertical al igual que en muchos de los trabajos de su compatriota Bruno Dumont (con el cual guarda irrefutables puntos de conexiones autorales) se sirve de aquella máxima a la hora de presentar un trabajo en donde predomina por encima de todo un libertinaje autoral que se ve desprovisto de cualquier tipo de reglas conceptuales, un ejercicio formal provisto de una voz ciertamente disidente dentro del cine actual, alguien que parece no estar dispuesto a dar su brazo a torcer en lo referente a la construcción de un relato de características libérrimas y en donde vemos una inusual unión creativa provista de una audacia narrativa direccionada hacia lo insólito de la acción y de los actos de sus protagonistas, Rester vertical como en cualquier cuento de hadas de tono extravagante que se precie y a su peculiar manera nos habla de muchas más cosas de las que pueden llegar a parecer en un principio, de por ejemplo sexualidades primarias y alternativas e incluso afectivas como claro motor matriz del ser humano a la hora de explorar códigos y conductas acerca de la propia definición de los actos acerca de una supuesta libertad individual, de inusuales conceptos a cerca de la paternidad, o de ese posicionamiento final del individuo cueste lo que cueste de mantenerse erguido como mero manifiesto de supervivencia ante todas las vicisitudes y esquematismos sociales que nos rodean, perfectamente representado en la poderosa y poética escena final del film.

rester_vertical_staying_vertical-103274481-large

Valoración 0/5:3’5

https://youtu.be/6TKJ29U2QT4

«Manchester by the Sea» review

untitled

Lee Chandler (Casey Affleck) es un fontanero que se ve obligado a regresar a su pequeño pueblo natal tras enterarse de que su hermano ha fallecido. Allí se encuentra con su sobrino de 16 años, del que tendrá que hacerse cargo. De pronto, Lee se verá obligado a enfrentarse a un pasado trágico que le llevó a separarse de su esposa Randi (Michelle Williams) y de la comunidad en la que nació y creció.
No deja de ser algo paradójico que un autor de las características de Kenneth Lonergan en este su tercer trabajo tras las cámaras vaya a ser plenamente reconocido en base a un consenso entre crítica y público (de una manera muy justa dicho sea de paso) en un film en donde en apariencia, solo en apariencia, la génesis, que no el desarrollo del mismo, no nace del propio autor a diferencia de sus dos anteriores trabajos, su premiada opera prima You Can Count on Me y la muy reivindicable Margaret, sin embargo pese a esta pequeña disquisición de compatibilidades a mi manera de ver bastante anecdótica en Manchester by the Sea el director neoyorkino logra captar en esencia todo la sutileza dramática del relato a través de una mirada (muy habitual en su cine) en donde lo contemplativo de la acción escénica se erige como su indiscutible y principal activo a la hora de diseccionar con una exacerbada pulcritud el proceso emocional de sus personajes.
MV5BOTg1MDQ3Mjc0Nl5BMl5BanBnXkFtZTgwMzgzOTE4OTE@__V1_UX477_CR0,0,477,268_AL_Siempre he considerado como una de sus mayores y principales virtudes la exposición que otorga Kenneth Lonergan en sus películas, una mirada esta nada habitual a día de hoy en el panorama cinematográfico, y más concretamente dentro del cine independiente norteamericano actual, un manejo totalmente desprovisto de una complacencia en la que caería inmediatamente la mayoría de autores antes una material como el que suele manejar Lonergan, este lejos de juzgar acciones o comportamiento varios solo expone en base a una adecuada contención y desde una perspectiva minimalista, otorgándole una globalización a aquella máxima de que en apariencia pueda parecer menos pero siempre es más, Manchester by the Sea es una perfecta demostración de todo ello, un film que anida a través de lo más puramente desgarrador, describiendo los aspectos de una historia infortunada y como el personaje principal, convertido en una suerte de fantasma de la sociedad (interpretado de forma eficaz por Casey Affleck que aquí al igual que el director se apropia del termino contención en lo referente a su labor interpretativa, algo que puede llevar a una circunvalación acerca de una supuesta inexpresividad totalmente errónea de lo que realmente es), incapaz de lidiar o superar una tragedia personal que da visos de que nunca se cerrara del todo.
Una historia en apariencia sencilla pero que nos cuenta algo ciertamente relevador, poseedora al mismo tiempo de una modestia formal y visual para nada disimulada pero que forma parte de un engranaje plenamente conceptuado de ahí su innegable valía, encontrando curiosamente su mayor validez en lo referente a lo que es su tempo narrativo, y como este es utilizado en este retrato de contornos intimistas, logrando exponer un fascinante tejido de narrativas que son intercaladas entre presente y pasado mediante una línea temporal provista de hábiles flashbacks, en la película somos testigos de un juego de espejos dosificados de forma comedida entre el antes y el ahora, convirtiendo el tiempo, su transcurrir, en un elemento indispensable dentro del relato, para ello Kenneth Lonergan dosifica los 135 minutos de su metraje (creerme si os digo que se hacen cortos) de forma sosegada e inmaculada como implacable vehículo a la hora de describirnos los entornos emocionales del individuo desde la propia raíz.
Manchester by the Sea termina convirtiéndose por méritos propios en un perfecto ejemplo del innegable talento de un director que tiene como principal virtud en sus películas el renunciar al consabido trazado dramático convencional de lo que podríamos definir como tragedia humana insertada dentro del relato, para intentar el describirnos, en el caso que nos ocupa, el tránsito de la angustia vital de alguien, y lo que que significa la verdadera desolación del ser humano y el vacío existencial que conlleva tal disquisición a través de un estricto tono de austeridad emocional que vemos a través del personaje principal, convirtiendo este trabajo en él que sea posiblemente el mejor drama cinematográfico de la temporada con permiso de Moonlight, otra brillante muestra emparentada al igual que la película que nos ocupa en la manera de retratar el drama a través de la sensibilidad y la emotividad y como estas llegan a trascender a través de una perspectiva algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en la pantalla grande últimamente, acentuando más en el cómo de tal viaje que en el por qué, en apariencia en base a una equivocada sensación de sencillez y comodidad estructural de tono maniqueo cuando en realidad todo lo que se nos está ofreciendo es lo contrario.

Valoración 0/5.4

manchester

«Múltiple» review

A pesar de que Kevin (James McAvoy) le ha demostrado a su psiquiatra de confianza, la Dra. Fletcher (Betty Buckley), que posee 23 personalidades diferentes, aún queda una por emerger, decidida a dominar a todas las demás. Obligado a raptar a tres chicas adolescentes encabezadas por la decidida y observadora Casey (Anya Taylor-Joy), Kevin lucha por sobrevivir contra todas sus personalidades y la gente que le rodea, a medida que las paredes de sus compartimentos mentales se derrumban.

split-deutscher-trailer-640x360

Mucho se ha estado hablando a propósito de Split del regreso a las señas de identidad autorales por parte de M. Night Shyamalan, de hecho esa vuelta ya fue muy visible en su anterior y muy notable The Visit. A modo de recordatorio no estaría de más el aclarar que dicha ausencia por parte de director de origen hindú no se produjo porque este se ausentara físicamente del ámbito cinematográfico, fue más bien una interrupción creativa a lo largo de cinco años en donde una de las trayectorias más estimulantes y coherentes dentro del cine de género contemporáneo se vio abruptamente interrumpida por dos trabajos de claras características mainstream (The Last Airbender y After Earth), films que poco o nada tenían que ver con el vasto imaginario expresadas por el  autor en obras tan ricas en atributos artísticos como pueden ser Unbreakable, Signs, The Village o la algo infravalorada The Happening por ejemplo. También tiene su lógica que este regreso, reentre o como le quiera llamar (yo lo consideraría más bien una especie de reset artístico) producida a través de esta obra de contornos esquizofrénicos se haya producido de la mano del productor Jason Blum a modo de sustitución de grandes estudios como Disney con el cual alcanzo la cima del éxito Hollywoodiense, no deja de ser una clara declaración de intereses por parte de M. Night Shyamalan que se sirve de este apoyo empresarial para desarrollar su carrera a modo de continuación o giro plenamente consiente por parte del propio realizador hacia una serie B de naturaleza más seminal, ámbito este en el que parece encontrarse como auténtico pez en el agua y en donde puede explayar mejor en base a una cierta ligereza estilística todos sus referentes genéricos.

untitledEl cine de M. Night Shyamalan siempre ha tenido el hándicap de requerir al espectador unas ciertas concesiones para su mayor disfrute del producto en cuestión, especialmente en referencia a ciertas derivas de guion en lo relativo a su falta de rigor, Split no es un producto ajeno a esta coyuntura, una vez aceptado este digamos peaje de estilo nos encontramos ante un trabajo que sin llegar abandonar en ningún momento los márgenes del fantástico se mueve dentro del territorio del thriller psicológico (con un excelente aprovechamiento escénico del espacio claustrofóbico), poseedor también de algún que otro matiz que le direcciona ocasionalmente hacia el cine de terror aderezado eso si con unas inequívocas pinceladas de humor negro bastante habituales en su cine. Una de las mayores virtudes de Split en como a través de una idea o premisa en apariencia simple, podríamos encontrarnos ante la típica película de secuestros que suele terminar derivando en el consabido juego del gato y el ratón entre captor y cautivo, se trasforma y expande en algo más a través de varias vías, con la cualidad y el añadido de siempre estar dispuesto a sembrar la duda en el espectador sobre todo lo que se nos llega a contar en la historia, todo ello a través de un apasionante retrato de cómo llegan a afloran mediante mecanismos psicológicos y debido a traumas del pasado personalidades ocasionadas por trastornos mentales y como estos se pueden superar o extender dependiendo de la persona, tesis no solo en lo relativo al trastorno de identidad disociativo que padece el personaje protagonizado por James McAvoy (ceñida y contenida labor interpretativa por parte del actor escocés que requiere del visionado en v.o para poder apreciar adecuadamente su amplio abanico de registros) sino también al personaje interpretado por la joven Anya Taylor-Joy, en este aspecto se produce un interesante juego de espejos en lo relativo a ejercer como contrapunto perfecto en la conexión de ambos personajes acerca de los vínculos emocionales que se establecen entre ellos, perfectamente plasmados en el desarrollo (a base de flashbacks) y sobre todo en el final de la trama.

Split es una obra consecuente que en parte cierra y sirve al mismo tiempo como inmejorable puente creativo y evolutivo a ese círculo que M. Night Shyamalan abrió hace ya más de veinte años con The Sixth Sense, en definitiva la prueba más palpable de la coherencia estilística del que posiblemente sea a día de hoy el autor de género fantástico más fiel a unas determinadas coordenadas narrativas propias, mucho se habla de ese especie de marca de identidad suya hereditaria del universo de Rod Serling que siempre está presente de alguna u otra manera en el cine de Shyamalan, esto no deja de ser una simple apostilla final expuesta en sus trabajos ya sea en forma de sorpresa o giro argumental en lo referente a su twist final o de simple guiño interconectado a su propio universo creativo, por fortuna el cine de M. Night Shyamalan es mucho más que eso, es esencialmente su innata capacidad de mirar y contar una historia, o como a través de un material que en principio puede parecer manido o simple este logra desplegar una notoria capacidad visual (ojo a la abrumadora planificación de la escena del secuestro que sirve de perfecto preámbulo a los meticulosos encuadres fijos que veremos más tarde y que son tan habituales en su cine) y narrativa (una innegable capacidad a la hora de generar inquietud en el espectador sin llegar a recurrir en ningún momento en recursos facilones,  algo que le otorga la capacidad de ir sorprendiendo continuamente), tarea nada fácil por cierto, una cualidad esta que para sí quisieran la mayoría de realizadores que hoy en día intentan transitar con mayor o menor fortuna a través del fantástico contemporáneo.

 Valoración 0/5:4

SPLIT_RED-692x1024

https://youtu.be/icO-prBPYwI

«The Autopsy of Jane Doe» review

27335_640

The Autopsy of Jane Doe  nos cuenta como Tommy y Austin Tilden regentan una pequeña morgue y un crematorio en Virginia. Un día, el sheriff local les entrega un cadáver, al que han apodado Jane Doe y que fue encontrado en un sótano. Pronto, padre e hijo descubrirán que el nuevo encargo no es mera rutina y que, aunque por fuera el cuerpo está intacto, el interior de Jane Doe ha sido violentamente trasteado, víctima, quizá, de una terrible fuerza ritual.

El noruego André Ovredal tras su simpática y algo desinhibida, en el buen sentido de la palabra, mockumentary Trollhunter, film acerca de las mitológicas y fabularías criaturas que hipotéticamente habitan los bosques del país nórdico debuta en los Estados Unidos con la notable The Autopsy of Jane Doe, film de terror mortuorio ubicado en un único escenario e interpretado por unos acertados Brian Cox y Emile Hirsch (una labor interpretativa esta que se erige como uno de los principales activos del film), una película que logra funcionar como un inmejorable ejercicio de estilo en lo concerniente a la gestación y posterior utilización de unos muy reconocibles engranajes prototípicos del género de terror, seguramente por ello  fuese la película más honesta en lo referente a su nada disimulada intencionalidad vista en el pasado festival de Sitges (Premio Especial del Jurado).

g5yvaulc7znaycqn6h4lHoy en día cualquier película de terror que se precie con alguna que otra aspiración de estilo parece situarse en la perentoria obligación de intentar sorprender por todos los medios posibles al espectador aunque sea solo a un mero nivel técnico o narrativo, vivimos en una época en lo referente a dicho género que para que una película tenga que ser reconocida de forma algo unánime por encima de la media está a de estar obligatoriamente dotada de una cierta trascendencia coyuntural que vaya más allá de unos formalismos básicos, algo que podemos ver en cintas de la índole de por ejemplo It Follows o The Witch, sin embargo parece que nos olvidamos de que el género de terror de siempre ha basado sus principales virtudes en una cotidianeidad clasista muy reconocible a la hora de contar y desarrollar sus historias, y ahí es donde The Autopsy of Jane Doe recupera en parte pese a su aparente modestia esa esencia de narrativa genérica hoy en día algo en desuso, un tipo de cine sin concesiones al igual por ejemplo que la algo inferior Oculus de Mike Flanagan o alguna de las ultimas película dirigidas por James Wan. Somos testigos en como el film de André Ovredal llega a sustentarse en una utilización de códigos muy reconocibles que nos remiten a la serie B ochentera más digna, e incluso a unas referencias que beben parcialmente y sin complejo alguno del espíritu de comics tipo Warren o Tales from the Crypt.

the-autopsy-of-jane-doe-3_origPor esas razones arriba expuestas  no deja de sorprender positivamente la naturaleza de un producto de las características de The Autopsy of Jane Doe, un film en cierta manera seminal cuyo planteamiento huye de convencionalismos actuales, moviéndose más por su propio trayecto que por su finalidad,  poseedora al mismo tiempo de aquella máxima de intentar generar terror a través de una mirada, un encuadre o de una percepción expuesta desde una visión casi primigenia, André Ovredal maneja a la perfección dichos mecanismos genéricos, recurre a la ironía sin caer en lo burdo, sabe cuándo mostrar y cuando ocultar, manejando muy bien todos los tiempos y los desvela con cierto ingenio, y lo que es más importante, aplicar una de las máximas dentro del cine de terror, intentar hacer partícipe al espectador de la trama y que este llegue a experimentar de algún modo las mismas emociones que la de los personajes del film, visualizada aquí a través de una meritoria pieza de cámara notablemente expuesta en esa mesa de operaciones que nos va desganando capas de investigación argumental. Sería una lástima juzgar The Autopsy of Jane Doe por un final algo precipitado que puede decepcionar a más de uno (aquí es donde entraría en escena esa no trascendencia antes citada), algo que en cierta manera no deja de ser coherente con la propuesta pues no se incide en lo gratuito en este tramo final como se ha asegurado de forma errónea sino que se recurre a una suerte de legitimidad a la hora de algo tan simple como querer asustar a través de lo básico sin llegar a recurrir en ningún tipo de pretensión genérica. Estamos principalmente ante un tipo de cine que intenta recuperar su capacidad a la hora de perturbar y hacer del terror algo más que un conjunto de manierismos de género e imágenes conceptuadas esclavas dentro de un tiempo concreto, todo ello sitúa a André Øvredal dentro de un futuro panorama de género como un nombre a seguir con atención y detenimiento a partir de este mismo momento.

Valoración 0/5: 3’5

SITE_022615_133.CR2

«Silence» review

silencecover

Segunda mitad del siglo XVII. Dos jesuitas portugueses viajan a Japón en busca de un misionero que, tras ser perseguido y torturado, ha renunciado a su fe. Ellos mismos vivirán el suplicio y la violencia con que los japoneses reciben a los cristianos.

En Silence Martin Scorsese  cierra de alguna manera su trilogía acerca de la religión en esta ocasión dando una vital importancia a la fe, si en The Last Temptation of Christ (1988) veíamos como nos adoctrinaba en lo referente al cristianismo y a la figura de Jesús, en Kundun (1997) nos daba su visión acerca del budismo y la posterior formación del Dalai Lama, en Silence el director neoyorquino adapta una novela del escritor japonés Shûsaku Endo ya llevada anteriormente al cine con muy buen tacto por parte de Masahiro Shinoda en 1971, Silence nos acerca de forma introspectiva y a través de un hiperrealismo oscuro a un ejercicio que divaga sobre y en torno a la fe y todo lo que lo rodea, la duda y el como poder asumirla entre varios dilemas y decisiones, una disección expuesta entre luces y sombras a través del monólogo interno de su protagonista principal y apoyado a partir de una serie de imágenes plagado de simbologías que cobran una vital importancia dentro del relato.

critica_silencio_martin_scorsese_2016Es harto evidente que Martin Scorsese sabe transitar con sobrado conocimiento por cualquier vía crucis terrenal por el que tengan que pasar sus personajes, en esta ocasión explorando los límites de la fe cuando todas las circunstancias se presentan de forma irremediablemente adversas, especialmente en lo referente al dolor físico ya sea propio o ajeno, a la soledad o el agotamiento. Podríamos llegar a discernir una cierta ambigüedad moral expuesta acerca de la propia fe y la posterior duda que se nos presenta en la historia, una duda aquí escenificada en base al silencio eterno del creador pero expuesta como un objeto subyacente dentro de la propia fe, de echo si nos paramos a pensarlo detenidamente tanto la fe y la duda son inseparables por una natural necesidad y en cierta manera se nutren la una de la otra. Hay quien incluso podría llegar a aseverar que esta especie de simbiosis está perfectamente reflejada en la fuerza de voluntad necesaria que se requiere para la superación cotidiana de la misma duda. Sea como sea Silence supone un cierto distanciamiento por parte de Martin Scorsese  a la hora de desarrollar su faceta digamos más estilística, resultando cuando menos sorprendente y admirable el que llegue a prescindir prácticamente en todo el metraje de una banda sonora que llegue a sustentar el dramatismo de su narración dando lugar a una curiosa utilización del sonido y de su correspondiente ausencia como inequívoco ente equidistante en la historia.

andrew-garfield-silence-1200x520Del mismo modo podemos encontrar en el film otra disquisición argumental quizás no tan explayada argumentalmente pero igualmente interesante, aquella que nos habla del posicionamiento de los japoneses (excelente composición interpretativa a cargo tanto de Issei Ogata, Shinya Tsukamoto y Tadanobu Asano, a mi modo de ver muy por encima de los actores occidentales presentes en el film) que se niegan a aceptar otra colonización religiosa, somos testigos de una represión que da lugar al calvario que los jesuitas en el Japón del siglo XVII sufrieron, no deja de ser algo paradójico y a modo de contradicción en lo referente a una postura digamos algo flexible por parte de los japoneses, una visión la suya de tono más naturalista y muy vinculada al símbolo de la cultura histórica nipona frente a una posición mucho más férrea y por consiguiente sufrida por parte de los jesuitas, dos visiones bastante distintas acerca de la idea de Dios, aquí es donde se podría haber desarrollado un intenso debate teológico pero sobre todo histórico de tal situación que sin embargo no llega a ser lo suficientemente expuesto.

Silence es un trabajo con ciertas y evidentes derivas en su haber, situándose a medio camino entre lo mejor de Martin Scorsese y lo digamos no tan bueno, hay tramos en el film donde parece entrar en una especie de bucle de morosidad narrativa de difícil salida, siendo notlorio una excesiva reiteración en lo referente a según qué situaciones y personajes, del mismo modo a uno le hubiera interesado saber algo más de ese capítulo final que vemos de forma algo esquemática, aquel de la supuesta sumisión y en donde el personaje interpretado por Liam Neeson cobra una vital importancia . Uno quizás termina teniendo la sensación de que Martin Scorsese ha transitado más hacia lo más puramente reflexivo y contemplativo, un trabajo de pausadas meditaciones en contraposición a un tono metafísico más habitual en su cine, dejando en un segundo plano ese trazado autoral tan característico dentro de su obra, aun así  Silence atesora aparte de una ambientación rigurosa digna de alabar la indudable virtud de ser un drama histórico religioso que bebe de forma inteligente del cine japonés de los setenta, cine por el que Martin Scorsese procesa una profunda admiración no por casualidad.

 Valoración 0/5:3

images5vw02f5o

«Spectral» review

ddm2c4

Spectral está ambientada en una ciudad en ruinas en donde un grupo de Operaciones Especiales se prepara para hacer frente y dar caza a unos fantasmas que están atacando la ciudad causando inexplicables muertes entre los civiles. Badge Dale forma parte de ese grupo, siendo el encargado de investigar situaciones fuera de lo común, al mismo tiempo una investigadora es enviada por la CIA para que ayude a solucionar estos extraños sucesos sobrenaturales.

netflix-asi-es-spectral-la-jpg_604x0La mezcla de géneros de naturaleza tan antagónicos como son el bélico y el fantástico no ha terminado de dar los frutos deseados a nivel de resultados, bien es cierto que tampoco ha habido un excesivo número de propuestas como para estar incidiendo en una contante digamos habitual, eso sí convendría el aclarar que cuando nos referimos a dicha temática genérica estamos hablando de una visión a través o desde la más cruda realidad, principal tesis y sustento narrativo del que se fundamenta el cine bélico, y como desde ese propio ámbito se intenta afrontar un hecho anómalo, que se escapa de la racionalidad, o sea fantástico, y no al revés, el desarrollar una fantasía a través de un escenario bélico (esta tendencia a diferencia de la anterior mucho más prolífica y exitosa y por consiguiente más consensuado en base a un público de clara naturaleza mainstream). Desde el notable episodio de la fundamental The Twilight Zone (The Purple Testament) podemos encontrar entre otros ejemplos como la curiosa The Keep (Michael Mann 1983), The Bunker (Rob Green 2001), Deathwatch (Michael J. Bassett 2002),  R-Point (Kong Su-chang 2004), El páramo (Jaime Osorio Márquez 2011) o la estimulante producción francesa Ni le ciel ni la terre (Clément Cogitore 2015), propuestas en su gran mayoría lastradas por una irregularidad temática y narrativa bastante visible, aunque provistas de interesantes apuntes de difícil desarrollo, Spectral del debutante Nic Mathieu pese alguna variaciones en lo referente a sus recursos entra perfectamente en el grupo antes citado.

spectral_1Spectral al igual que sus predecesoras no termina de ser un producto del todo satisfactorio aunque no carente de cierto un interés, es como si en cierta manera esa difícil y antinatural hibridación genérica le hubiera afectado a modo de maldición incluso desde antes de que viera la luz (con Universal Pictures quitándola de su calendario de estrenos y la plataforma de pago por visión Netflix rescatándola ultima hora), sin embargo estamos antes una película que a diferencia de las arriba citadas se fundamenta más en la acción pero decantándose más hacia la ciencia ficción con elemento sobrenatural que al terror, con una visualización que bebe de forma muy consciente de los videojuegos FPS como por ejemplo Gears of War, Halo o a Call of Duty aderezado con varias referencias al Aliens de James Cameron, deviniendo como una película entretenida aunque desprovista de cualquier tipo de trascendencia, y claro llegados a este punto convendría el preguntarse cuáles eran en un inicio las verdaderas intenciones que pretendían ofrecer los responsables de Spectral, en este aspecto es cuando posiblemente entremos en un conflicto de propósitos y resultados finales pues es harto evidente que no estamos ante una película de naturaleza liviana, hay un buen manejo de la acción y unas empáticas recreaciones CGI al, igual que un nivel de producción media provisto de un casting competente, pero sobre todo este conflicto llega a ser evidente y se hace muy visible, aparte de alguna que otra exposición en lo referente a su faceta técnica en donde se intenta articular algo supuestamente ambicioso dando lugar a una repuesta del todo ramplona, en el modo en que Spectral se toma en serio a si misma en todo lo que se nos intenta mostrar y explicar, es en este apartado en donde encontramos derivas que resultan muy notorias, especialmente en lo referente a su artificiosa argumentación a la hora de llegar a su resolución final y en cómo explicar y fundamentar ese elemento fantástico en los últimos diez minutos de metraje, una cosa es querer ampararse en una cierta credibilidad en lo concerniente a su historia y otra muy distinta es que este propósito llegue a tener unos cimientos y consistencia sólidos.

Finalmente Spectral logra destacar en su faceta de drama de supervivencia bélico de acción en su vertiente de simple entretenimiento lúdico, todo lo que se intenta exponer aparte de este posicionamiento termina dando la inequívoca sensación de estar ante un producto que no llega a tener muy claro en qué terreno quiere llegar a moverse, una película en definitiva cuya envoltura y premisa resultan atractivas pero crecentes de un desarrollo posterior satisfactorio, sin embargo y pese a estos evidentes lastres Spectral llega a tener la ligera virtud de no caer en el terreno de lo farragoso (muy habitual en productos de naturaleza semejante al que nos ocupa), en un film en donde puntualmente podemos llegar a vislumbrar apuntes y conceptos cuanto menos interesantes, una verdadera lástima que no lleguemos a terminar de verlos.

 Valoración 0/5:2

spectral

«Frantz» review

frantz-movie-review-venice-film-festival-2016

En una pequeña ciudad alemana después de la I Guerra Mundial, Anna va cada día al cementerio a lamentar la pérdida de su novio Frantz, que murió en una batalla en Francia. Un día se encuentra con Adrien, un joven francés que ha ido a depositar flores en la tumba de Frantz y cuya presencia en un país que acaba de perder la guerra encenderá pasiones encontradas.

François Ozon presento en la última edición del festival de San Sebastián dentro de la sección Perlas su último trabajo visto en el pasado festival de Venecia (Premio a la mejor Actriz Emergente para Paula Beer, toda una revelación), en Frantz nos encontramos ante una nueva versión, extendida en su tercer acto, del Broken Lullaby dirigido en 1932 por Ernst Lubitsch, film que adapta a su vez de una obra de Maurice Rostand, con una espléndida y matizada interpretación a cargo de la actriz alemana Paula Beer, por cierto y a modo de curiosidad de un asombroso parecido físico a la icónica Sylvia Kristel) posiblemente estemos ante la película más clasista y académica del director francés, su trabajo más maduro, relatado a través de un muy sutil melodrama histórico y ejecutado de forma concisa, a modo casi de manual directoral, un drama romántico de claro ritmo pausado que parte de una bella y depurada visualización en lo referente a lo que son sus formas, y que al mismo tiempo sirve a modo de mesurada reflexión atemporal sobre las consecuencias morales acontecidas después de un conflicto bélico en la sociedad de ambos bandos, tesis que por momentos bordea incluso los contornos narrativos más característicos  del denominado cine político.

frantzEn cierta manera Frantz es la demostración perfecta del mestizaje cinematográfico cada vez más visible en la carrera de François Ozon, un trabajo que demuestra en parte que estamos ante un director que parecer cambiar de estilo a cada película que rueda, en Frantz el autor galo al igual que en su anterior y espléndida Dans la maison vuelve a ampararse en una suerte de imaginario ficticio creado por sus dos protagonistas principales a la hora de ser utilizado por estos a modo de válvula de escape, todo ello expuesto en el relato ya sea como mero recurso exculpatorio (Adrien) o como vehículo de defensión ante la presión social de padres y entorno (Anna), personaje femenino este en donde nuevamente el cineasta francés vuelve a recrearse a modo de icónica figura omnipresente en todo el relato), todo ello ubicado en un viaje de tono pasional, repleto de emociones encontradas e incluso utópicas, algo que deriva irremediablemente en una represión sentimental que es visualizada por parte de Ozon mediante una puesta en escena de claro tono paisajístico, en donde lo ambiental y lo más puramente estético queda distanciado y de alguna manera confrontado deliberadamente ante un marco narrativo que sirve como aplicada tesis del melodrama ubicado dentro de un contexto en donde la soledad es el resultado más directo de un conflicto bélico.

1477639816-frantz%202François Ozon demuestra un tacto exquisito a la hora de contar la historia, tan meticuloso y exquisito en los encuadres como acertado (no creo que obvio y poco original como mucha gente ha llegado a aseverar) en lo concerniente de definir un uso cromático para nada gratuito, el blanco y negro es utilizado para reflejar la tristeza y añoranza de los protagonistas ante la pérdida, el color para resaltar momentos puntuales de exaltación emocional personificados principalmente en los recuerdos felices de la vida del fallecido, aunque aquí podríamos resaltar como ligero lastre el uso de una narrativa en este tercio cuanto menos algo engañoso de cara al espectador, un guion que visualiza y expone en parte la mentira y que puede llegar a ser cuestionado como fácil recurso a la hora de generar una supuesta intriga empática. Frantz sin embargo logra desplegar toda la elegancia del característico melodrama académico establecido y ubicado en dos escenarios distintos dentro de un contexto temporal determinado, aquel en donde la soledad, la culpa y el desarraigo son las consecuencias más directas de la acción, especialmente para los que les toca quedarse y convivir con el recuerdo de lo perdido, de lo ya no alcanzable. François Ozon parece haber llegado a una incuestionable madurez narrativa y de puesta en escena bastante palpable, el cineasta francés en Frantz parece haber encontrado el medio perfecto en exponer la represión emocional de una sociedad histórica, un altavoz ideal a la hora de difundir su peculiar y muy variado discurso cinematográfico.

Valoración 0/5: 3’5

frantz-742388894-large

«Rupture» review

Renee Morgan (Rapace) es una madre soltera que vive junto a su hijo de doce años en un barrio residencial, conviviendo en su día a día con un pánico irracional a las arañas. Sin el conocimiento de ambos, están siendo observados, durante uno de sus trayectos Renee es secuestrada por un grupo de desconocidos. 24 horas más tarde se encuentra en un laboratorio de una organización que le revela un terrible secreto que alberga en su interior sin saberlo…

rupturemore%201

Había una  cierta curiosidad por ver que nos deparaba una película de las características de Rupture, más que por lo que se podía intuir a través de la premisa en cuestión por apreciar que había salido de la interesante a priori unión artística de sus dos principales artífices, el director Steven Shainberg responsable de esa notable rareza con visos de película de culto que es Secretary y el solvente guionista Brian Nelson, autor entre otras de los libretos de Hard Candy  o Devil, Rupture es una película que fluctúa y entremezcla tópicos, ideas y estilos de subgéneros varios, un producto de clara naturaleza híbrida, resultando finalmente un indigesto producto poseedor de una amalgama genérica de transito narrativo tan irregular en lo concerniente a su cómputo global como puntualmente curiosa en escasos momentos de lo que es su metraje.

001Rupture no deja de ser una propuesta muy modesta en lo referente a sus medios (el escaso pero decisivo en lo referente a su trama CGI que atesora es bastante paupérrimo), por momentos incluso rozando la serie B, eso sí en todo momento tomándose supuestamente en serio a sí misma, con la agraciada presencia de la actriz sueca Noomi Rapace como claro y principal baluarte interpretativo Rupture deviene como un thriller de entornos claustrofóbicos que intenta sustentar su mayor baluarte narrativo en base a una supuesta duda argumental, seguimos un recorrido a la par que la protagonista y nos hacemos las mismas preguntas que ella, quien, por qué y sobre todo para que se maquina toda el secuestro a la que se ve sometida, durante todo este trayecto Rupture va mutando genéricamente, desde un comienzo que nos deriva claramente al torture porn con Hostel como principal referencia no solo a un nivel argumental sino también en lo escénico e incluso en lo explícito de su fotografía, pasando a juguetear de forma breve con la idea de pesadilla kafkiana que sufre el personaje de Noomi Rapace en lo relativo a los miedos que suelen subyacer dentro del individuo, para terminar ubicándose dentro de un tono de ciencia ficción conspirativa (posiblemente el mejor tramo de la película) bastante agradecida, que bebe sin disimulo de una suerte de relectura de Invasion of the Body Snatchers de contornos evolutivos y biológicos. Sin embargo Rupture no logra funcionar como mera pieza que fundamenta su mayor baza en el enigma, el espectador medianamente asiduo al fantástico descubre relativamente pronto el interrogante argumental que nos proponen Steven Shainberg y  Brian Nelson, el generar intriga en base a lo supuestamente desconocido.

Aunque posiblemente la mayor falla que podemos llegar a encontrar en Rupture la veremos en sus increíbles y muy desafortunados últimos 5 minutos, en cierta manera es algo que llega a inhabilitar por completo los escasos aciertos que hemos podido apreciar hasta ese preciso instante, es muy evidente que hay en el film una gran deriva creativa a la hora de como querer cerrar el relato, esa supuesta revelación nos llega demasiado pronto pese alargar innecesariamente y de forma algo extenuante el tránsito de Noomi Rapace en esa especie de laboratorio en forma de guarida en la que esta prisionera,  sin embargo la opción que eligen Steven Shainberg y  Brian Nelson para cerrar la pelicula tendría que servir como perfecto ejemplo en las escuelas de cine de cómo elaborar un anticlímax monumental a partir de la nada, no solo sirve para romper el desarrollo narrativo muy irregular pero desarrollo a fin de cuentas ejercido hasta ese momento sino que plantea un final abierto de difícil entendimiento, al menos en la manera en cómo se nos explica, este epilogo si se le puede llamar de esta manera será tristemente lo que más salga a flote de Rupture, un producto que hasta ese preciso momento anidaba aunque de forma ambivalente en lo referente a los ropajes más característicos del mainstream de genero fantástico, una verdadera pena.

Valoración 0/5:2

db_posters_38275

https://youtu.be/sF8ms2NL_BU

«Gimme Danger» review

logo_967

El rock’n’roll potente y agresivo de The Stooges, que apareció en Ann Arbor, Michigan, durante una revolución contra-cultural, fue como una bomba en el paisaje musical de finales de los años sesenta. Con su mezcla de rock, blues, R&B y free jazz, el grupo en el que debutó Iggy Pop plantó los cimientos de lo que se conocería posteriormente como rock alternativo. Este documental narra la epopeya de The Stooges, uno de los grupos de rock más importantes de todos los tiempos. «Gimme Danger» presenta el contexto en el que The Stooges evolucionaron musicalmente, culturalmente, políticamente, históricamente, a través de sus aventuras y sus desgracias, evocando sus fuentes de inspiración y las razones de sus primeros desafíos comerciales, hasta su llegada al Panteón del rock.

gimme-danger

Presentada dentro de la renovada sección Zabaltegi-Tabakalera Jim Jarmusch (un director en donde la música tiene un papel muy destacado dentro de su filmografía) presento tras previo paso por el festival de Cannes en donde hizo doblete con la excelente Paterson el documental Gimme Danger, un apasionado repaso generacional a través de una agitada historia musical, desde su creación en la ciudad de Detroit, desarrollo-evolución y posterior trascendencia que tuvo The Stooges, el mítico grupo de rock liderado por el carismático Iggy Pop (una presencia recurrente en algunas películas del propio Jim Jarmusch como Dead Man y Coffee and Cigarettes), un trabajo el del documental que de alguna manera no deja de ser todo un ensayo de inequívoco tono cristalino a modo de clara declaración de intereses en forma de cariñoso homenaje, pero especialmente de admiración por parte de su director hacia su música y su posterior posicionamiento cultural dentro de la historia musical, un glosario expuesto en modo melómano en donde no faltan las consabidas y muy habituales imágenes de archivo con varias declaraciones de miembros del conjunto, algunos de ellos fallecidos poco después de dicha grabación, y en donde sobresale en especial una larga entrevista a un omnipresente Iggy Pop que sirven como claro hilo conductor de la narración.
gimme-danger-iggy-popPosiblemente Gimme Danger no aporte mucho más de información de la que ya disponen los verdaderos fans de los Stooges, uno tiene la impresión viendo el documental de estar ante una especie de justa reivindicación por parte de un apasionado de su música, una reivindicación hacia una banda de rock and roll que en su día fue de alguna manera obviada y que merecía de alguna manera una plasmación y reconocimiento en modo fílmico, una radiografía que se posiciona desde una visión ciertamente amable, obviando algunos pasajes recientes como sus muy discretos discos de reunión, esa dudosa resurrección acontecida en 2003. El director de Mystery Train y Only Lovers Left Alive en poco más de hora y media y ante una muy manifiesta falta de material de archivo (especialmente visible en la falta de soporte visual de sus conciertos) recurre a un por momentos excesivo collage de entrevistas y a una algo discutible utilización de segmentos de animación y fragmentos de películas antiguas a modo de soporte narrativo, algo que le llega a imprimir a la película un talante tan inesperado y dinámico como descompensado e irregular, una mesura esta que le llega a otorgar al film un tono inequívocamente arrítmico, algo que curiosamente le da un cierto sentido al propio documental, seguramente de forma involuntaria, pues la propia historia de los Stooges por naturaleza requería en parte de una argumentación visual algo desmesurada y caótica.
594451190Un trabajo en definitiva el que presenciamos en el documental Gimme Danger que aparte del distanciamiento o no que el espectador pueda sentir en referencia al grupo musical en cuestión y anulando una supuesta e hipotética visión imparcial de dicho retrato por parte de su autor deviene como perfecto ejemplo, como ya ocurría en su notable Year of the Horse acerca de la figura de Neil Young & Crazy Horse, a la hora de intentar aplicar una coherencia de estilo cinematográfico con la base que intenta exponer o sustentar Jim Jarmusch, la historia de los Stooges e Iggy Pop reflejada como elemento cultural rupturista de tópicos (su adscripción como una suerte de artífices de la subversión musical  y creadores de canciones punk años antes de la puesta en escena de este estilo musical esta hoy en día fuera de toda duda), todo un canto a la ideología de la rebeldía en contraposición a la identificación sociocultural, algo que queda perfectamente plasmado en la última escena de este apasionante documental, lo dicho.. coherencia y concordancia en su máximo exponente.

gimme-danger-1

Valoración 0/5: 3’5

«Playground» review

logo_967

Último día de colegio en una pequeña ciudad polaca. Es la última oportunidad para Gabrysia, de 12 años, de declararse a un compañero de clase. Gabrysia organiza una cita secreta y chantajea al objeto de su amor para que se presente. Pero lo que se esperaba que fuera una charla íntima se descontrola y conduce a un final inesperado. La película, más allá de plantear una pregunta obvia —¿qué se esconde tras los crímenes cometidos por niños?—, cuestiona si somos realmente capaces de encontrar una respuesta.

a08

Playground opera prima del polaco Bartosz M. Kowalski vino a cubrir la cuota de polémica (algo necesaria dicho sea de paso) en la presente edición del festival de San Sebastián, un film que transita acerca de la violencia dentro de nuestra sociedad, el concepto de la maldad expuesto a través de un primer plano, una acción ubicada en el inicio de la adolescencia, o sea de alguna manera se intenta abordar lo que es su propia génesis,  una polémica que vino dada por la crudeza de una última escena de cerca de diez minutos de duración rodada a través de un plano secuencia fijo desde la distancia, algo que incomodo sobremanera provocando que durante dicha escena se produjera una huida bastante importante por parte del público presente en el pase del Kursaal, produciéndose incluso algún que otro improperio hacia a los responsables de la película presentes durante la proyección, puestos a pensar sobre la conveniencia o no de su presencia dentro de la sección oficial uno puede considerarla como una apuesta ciertamente valiente y en parte coherente por parte del festival el programarla en contraposición con una actitud por parte de un sector (algo minoritario todo hay que decirlo) de público ciertamente lamentable, un comportamiento algo retrogrado e incluso muy gratuito, un posicionamiento este que curiosamente choca frontalmente y de manera algo independientemente con la muy dudosa calidad que en teoría el film debería poseer.

56113177a593Bartosz M Kowalski nos retrata y al mismo tiempo ubica en el que es su primer largometraje en esa Polonia de contornos urbanísticos grises y fríos, una suerte de país fundamentado en el hormigón en donde la lluvia siempre parece estar omnipresente de una forma u otra, un perfecto escenario a la hora de intentar al menos retratar esa deshumanización de los niños protagonistas, puestos a buscar alguna posible explicación al hecho en sí podemos encontrarlo en una supuesta falta de estímulo diario, aquí entrarían varias disquisiciones de índole social e incluso territorial, según palabras del propio director este se inspiró y cogió de base para la película un antiguo crimen real que dio la vuelta al mundo, el asesinato de James Bulger, un niño de 2 años a manos de otros dos niños de 10 años de edad, hecho acontecido en Liverpool en 1993, un acto atroz que acaeció por razones que nunca se llegaron a aclarar del todo, de la misma manera podemos encontrar una cierta justificación a ese sin sentido en el rumbo dubitativo de una juventud que no tiene suficiente con desahogar su nada claro porvenir en los videojuegos o en las redes sociales como ficticio medio de comunicación, algo que puede direccionar al inconsciente empleo de la más descarnada violencia. Playground nos retrata un hecho a través del realismo más devastador y agresivo posible, en el film no nos encontraremos ante un elemento atípico o de género fantástico que pueda servir como mera excusa argumental para dicha anómala patología infantil, unos en definitiva futuros adultos que transitan a través de la amoralidad, que no llegan a inmutarse ante sus actos posiblemente debido al formar parte de una sociedad de contornos inequívocamente apáticos en donde los principios no parecen tener cabida.

untitledaSin embargo da la sensación de que Bartosz M. Kowalski en Playground parece intentar indagar sin apenas conseguirlo en los motivos de la crueldad en los niños en el retrato escenificado de los tres personajes adolescentes, sin respuestas simplemente  se expone dicha tesis en base a un enfoque extremadamente frío que bebe sin disimulo de una atmósfera realista de tono malsano muy al estilo de Michael Haneke (la sombra de Funny Games sigue siendo muy alargada) pero expuesta sin ninguna posible reflexión ipso facto sobre el trasfondo real de la problemática en cuestión, se expone pero no se divaga, en cierta manera queda claro que estamos ante un producto que funciona mejor en lo relativo a preguntar que no a responder, no creo como se comentó de una forma bastante generalizada que Playground anide en lo referente a la simple provocación o la gratuidad sobre todo lo que llega a exponer, simplemente estamos ante un producto de una naturaleza bastante torpe, de tono maniqueo si se quiere argumentar de esta manera, incapaz de articular a través de su propia argumentación e imposibilitado al mismo tiempo el poder actuar supuestamente como un golpe seco dirigido hacia nuestra propia conciencia como parece ser el propósito principal del que partía el señor Bartosz M. Kowalski.

Valoración 0/5: 2

plac_zabaw-868802356-large

«I Am Not Madame Bovary» review

logo_967

Li Xuelian y su marido Qin Yuhe montan un falso divorcio para obtener un segundo apartamento. Seis meses después, Qin se vuelve a casar con otra mujer. Llena de ira, Li presenta una demanda que pierde, porque el divorcio cumplía con los procedimientos legales. Y además Qin la acusa de haber sido impura en su noche de bodas. Una década después, sin que el matrimonio ni su reputación se haya restaurado, Li viaja a la capital durante el Congreso Nacional del Pueblo para completar su absurdo periplo de diez años por el hijo que no tuvo.

418027

Cinta dirigida por el veterano Feng Xiaogang (The Banquet, Assembly, Afterschock) y ganadora de la Concha de Oro (justo premio y más si nos atenemos a una simple comparativa con otras ganadoras de pasadas ediciones habidas dentro del certamen) y Concha de Plata a la mejor actriz para la muy conocida estrella del cine chino Fan Bingbing, I Am Not Madame Bovary (por cierto, de muy limitado parentesco argumental con la novela de Gustave Flaubert) transita a medio camino entre el drama y la comedia negra, una por momentos curiosa fábula acerca de la perseverancia y la obcecación que nos habla de la lucha de una campesina contra la burocracia del sistema chino de las últimas décadas, una historia por momentos impregnada de un tono surrealista con el concepto de la imposibilidad del individuo a la hora de luchar contra el sistema expuesto aquí bajo una coordenadas casi kafkianas. I Am Not Madame Bovary pese a una evidente reiteración bastante visible en lo referente a las temáticas que va abordando durante su algo excesivo metraje consigue sus mejores momentos cuando nos muestra esa fina ironía o parábola cómica si se quiere con la que ridiculiza a la clase política y funcionarial de la China pasada y actual, dejando de manifiesto un mejor manejo de la sátira que del drama pese a la acertada reflexión a modo personal que se nos relata al final del film.

i_am_not_madame_bovaryEn palabras de su propio director la mejor definición que se le podría otorgar a un film de las características de I Am Not Madame Bovary  es la de una ilustración de tono cómico en donde deja en evidencia, no sin cierta elegancia, al aparato burocrático del Partido Comunista Chino, una sátira a través de un hecho en apariencia anecdótico que parece sustentarse en una aparente ficción pero que tiene unos claros y fuertes vínculos con la vida real e incluso con la historia de un país, un film compuesto a partir de transiciones lentas y movimientos de cámara pausados, un ritmo este que sin embargo dentro de lo que es su propia narrativa deviene en una manifiesta irregularidad a la hora de intentar equiparar esa travesía de naturaleza costumbrista- irónica que recorre la protagonista con su algo farragoso tono melodramático, dicho de otra manera, su tono de comedia absurda funciona mucho mejor que su drama, todo esto llega a ser muy visible en su parte final con la irrupción en escena de la tragedia personal del personaje principal, un corte genérico presentado de forma  algo abrupta que pone de manifiesto una ruptura muy evidente en lo concerniente al discurso que hasta ese momento se había ido esgrimiendo dentro de la película.

i-am-not-madame-bovaryPor otra parte no deja de ser algo curioso que un director como Feng Xiaogang (el considerado Spielberg chino, con una larga trayectoria a sus espaldas)en I Am Not Madame Bovary llegue a indagar y experimentar con los formatos cinematográficos, unas originales y por momentos hipnóticas composiciones visuales imprimiendo un uso del circular a modo de ojo de buey para los episodios rurales y uno cuadrado para las escenas que acontecen en Pekín para acabar con una amplitud de campo para las últimas escenas del film, unas composiciones visuales estas que pese a anidar en algunos momentos en la senda de una cierta gratuidad en lo referente a su supuesta justificación, básicamente por tener uno la sensación de parecer sustentarse a través de ninguna base teórica (a este respecto no deja de ser algo curioso como muchos si validan dicho recurso técnico al cine de Xavier Dolan, poniendo como ejemplo Mommy, algo muy discutible y que daría para un debate alternativo en lo referente al posicionamiento artístico de según qué autores a la hora de la utilización de determinadas herramientas técnicas), una apuesta la esgrimida que incluso bien podría ser una declaración de intereses por parte de Feng Xiaogang y que no deja de ser un claro ejemplo de la inquietud artística y formal de un autor que desea en parte liberarse de ciertos conceptos y costumbres ya muy manidos en la gran pantalla.

Valoración 0/5: 3’5

not-madame-bovary_poster_goldposter_com_27_jpg0o_0l_800w_80q

«Toni Erdmann» review

logo_967

Ines trabaja en una importante empresa alemana con sede en Bucarest. Tiene una vida perfectamente ordenada hasta que Winfried, su padre, llega de improviso y le hace una pregunta inesperada: “¿Eres feliz?”. Incapaz de contestarle, su existencia se ve conmocionada por la presencia de ese padre del que se avergüenza un poco, pero que le va a ayudar a dar nuevamente sentido a su vida gracias a un personaje imaginario: el divertido Toni Erdmann.

toni_erdmann

Toni Erdmann, flamante premio Fipresci de la crítica de este año y tercer largometraje a cargo de la directora y guionista alemana Maren Ade inauguró la sección Perlas de la presente edición del festival de San Sebastián, en lo que es su tercer largometraje tras su anterior y muy estimulante Everyone Else, Maren Ade nos presenta con Toni Erdmann una muy peculiar y algo atípica comedia de claro tono amargo en donde predomina más la forma que el fondo de todo lo que se nos quiere contar, anunciado como uno de los films del año tras su triunfal paso por el pasado festival de Cannes, Toni Erdmann tiene la principal virtud de alejarse de ese ensamblaje de contornos naif y naturaleza complaciente que suele presidir el enunciado en muchas películas de temática parecida, un padre que intenta demostrar a su hija, de férrea moral y alienada emocionalmente, mediante un comportamiento entre lo excéntrico y burlesco que la vida no es solamente el trabajo como vehículo a la hora de un posicionamiento de estatus social, Maren Ade nos regala una atípica fabula acerca de la liberación emocional padre-hija o viceversa con lo excéntrico e incómodo como vehículo a la hora de liquidar las distancias emotivas.

toni-erdmann-premio-fipresci-del-festival-futuro-clasico-o-la-pelicula-mas-sobrevalorada-del-ano_landscapePosiblemente la mayor virtud del que hace gala Maren Ade en Toni Erdmann sea su atípica forma a la hora de aplicar una rara sutileza en como contarnos una historia de relación de dos personajes que pertenecen a mundos completamente opuestos, de hecho sin esas pinceladas de ese supuesto filtro cómico de naturaleza excéntrica estaríamos seguramente ante un drama existencialista de tono desgarrador, muy visible en lo referente a su exposición final, pues al final de cuentas no asistimos a una transformación como tal del personaje principal a consecuencia de la intromisión emocional de un elemento disuasorio, algo que en cierta manera dota a la película de una curiosa particularidad muy de agradecer, sino más bien nos terminamos encontrando ante una reflexión o mirada e incluso si se quiere a una suerte de liberación momentánea  acerca de un posicionamiento emocional y social dentro de un escenario en concreto,  pero también hay otras variadas sendas narrativas por las que intenta transitar Toni Erdmann aunque posiblemente no tan bien resueltas como la anteriormente citada, podemos encontrar por ejemplo un marcado componente de crítica social (elite empresarial desembarcando en un país de recursos limitados) y de genero ( en este caso un muy palpable y creciente machismo dentro de un ámbito laboral moderno y extremadamente competitivo).

toni_erdmann-film-3Toni Erdmann termina reflexionando de manera acertada en como la sociedad actual puede llegar a crear insatisfacciones de difícil solución, su pulcro final completamente alejado del concepto de la comedia dramática de tono amable así lo indica, a este respecto convendría aclarar la inscripción genérica del film pues quien vaya al cine con la predisposición de ver una comedia como tal se puede llevar una ligera decepción, por otra parte sus 162 minutos de duración por increíble que puedan llegar a parecer no llegan a cansar, también en parte por la ceñida labor de sus dos intérpretes principales Peter Simonischek y Sandra Hüller (actriz que ya dio muestras de su talento interpretativo en la demoledora Réquiem de Hans-Christian Schmid), aunque también convendría el aclarar que pese a que esa excesiva duración de la sensación de no llegar a agotar en ningún momento esto no quiere decir que uno tenga la impresión de estar ante un cierto desaprovechamiento de situaciones y personajes secundarios que son expuestos pero no desarrollados convenientemente, de forma evidente hay un conflicto en lo relativo a ese excesivo alargamiento narrativo y el tono en el que supuestamente se sustenta el film especialmente visible en una parte central en donde posiblemente el aligerar metraje le hubiera dotado al conjunto de una mayor homogeneidad narrativa, para el recuerdo dos escenas hilarantes de muy difícil olvido, una curiosa e inesperada interpretación del Greatest Love of All de Whitney Houston a cargo de la protagonista y sobre todo una de las escenas cómica más peculiares del año, una impagable y divertida escena de un cumpleaños celebrada entre desnudos y Kukeris búlgaros.

Valoración 0/5: 3’5

toni_erdmann-913789211-large

«Lady Macbeth» review

logo_967

La Inglaterra rural de 1865. Katherine vive angustiada por culpa de su matrimonio con un hombre amargado al que no quiere y que le dobla la edad y de su fría y despiadada familia. Cuando se embarca en un apasionado idilio con un joven trabajador de la finca de su marido, en su interior se desata una fuerza tan poderosa que nada le impedirá conseguir lo que desea.

ladymacbeth_01

Presentada a modo de premier europea tras su paso por el festival de Toronto Lady Macbeth se presentó en San Sebastián dentro de la sección oficial a competición como una pulcra adaptación de la novela rusa “Lady Macbeth en Mtsensk” escrita por Nikolái Leskov en 1865, opera prima a cargo del realizador británico William Oldroyd, acabando convirtiéndose en uno de los films que en determinados círculos más se lamentó el que no estuviera más presente de alguna forma en lo que fue el palmarés de la presente edición ( Premio FIPRESCI), Lady Macbeth tiene la virtud de alejarse en parte y de forma algo consiente del preciosismo y el academismo escénico tan habitual en las adaptaciones melodramáticos de época llevadas al cine últimamente, sin llegar a renunciar en las virtudes que suelen anidar dentro un relato de contornos clasicistas, William Oldroyd autor proveniente del mundo del teatro hace valer un dominio en la composición del plano muy calculado al mismo tiempo que una mesurada utilización del espacio escénico, una plasmación está casi de contornos minimalistas representados en base a una serie de planos calculados minuciosamente de forma milimétricamente simétrica como un mero dispositivo formal, todo ello ubicado en los interiores de la mansión rural en donde acontece la acción, un escenario asfixiante de tono oscuro y crudo, una cuadratura técnica bastante elaborada que curiosamente choca abruptamente con el convulso desorden interior y emocional que sufre la protagonista principal del film, un conflicto de intereses este que sin embargo no resta méritos a la susodicha plasmación visual otorgada por parte de Oldroyd, aquí muy reforzada con un acertado uso de los elementos de vestuario, sin embargo finalmente resulta muy notorio que todo este dispositivo escénico-visual de sitúa muy por delante de lo que es la narrativa utilizada en el desarrollo de los personajes.

lady-macbeth-copy-105135_640xLa británica Lady Macbeth nos habla a través del drama psicológico de transformaciones, no acontecidas de una digamos forma natural sino más bien forzadas a terminar rompiendo con las normas preestablecidas desde un inicio, una trasformación el de un personaje en un principio inocente que empieza sufriendo una opresión por parte de una sociedad de claros contornos patriarcales y machistas en la Inglaterra del siglo XIX para terminar convirtiéndose curiosamente en una opresora o más bien dicho en una especie de femme fatale de época, derivado todo a través de una tensión dramática de contornos casi hitchockianos en lo relativo a su argumento y que termina manifestándose a modo casi de ejercicio de tono, y en cierta manera de reivindicación, feminista, una exposición está en donde la monstruosidad adquirida da paso a la supervivencia posterior para finalmente dejar en un segundo término la cuestionable moral de los hechos, un juicio ético que en parte parece quedar omitido en un primer instante para dar paso a un estado de casi de rebelión o liberación con la curiosa particularidad de no llegar en ningún momento a posicionarse en lo referente a la ambigüedad de los actos acometidos por parte de la protagonista.

lady_macbeth_still1Mención aparte seria el destacar el muy matizado trabajo realizado por parte de la actriz Florence Pugh, un gran activo dentro del film, una interpretación poseedora de un gran impacto físico-emotivo en lo relativo a la dramatización de la propia historia, algo que termina ajustándose muy bien al tono malsano que William Oldroyd llega a otorgar en la puesta en escena del relato, un rol interpretativo este que parece quedar a medio camino entre la despreocupada libertaría y una perversa fémina que transita a través de la locura y lo maquiavélico, unos matices estos que va adoptando conforme va avanzando la trama, consiguiendo sobrevivir en un principio para más tarde entregarse a vivir una pasión que finalmente desembocara en obsesión , aunque algo carente de trascendencia Lady Macbeth termina siendo una por momentos aplicada historia de pasiones llevada al límite, teniendo como principal virtud el aplicar un adecuado rigor estético a través de un estilo en apariencia tan sobrio como frío, algo que en ningún momento parece llegar a entrar en conflicto en lo referente a lo que es el ritmo narrativo con que William Oldroyd dota a la película.

 

Valoración 0/5: 3

«Nocturama» review

logo_967

Una mañana en París. Un puñado de adolescentes de diversa procedencia. Cada uno de ellos comienza a ejecutar una extraña danza en el laberinto del metro y las calles de la capital. Parecen seguir un plan. Sus gestos son precisos, casi peligrosos. Se reúnen en el mismo lugar, unos grandes almacenes, a la hora del cierre. París entra en erupción. La noche comienza…

noctu-1

noctu-2No estaría de más antes de entrar en materia con respecto a Nocturama hacer un pequeño inciso a modo de reflexión acerca del recibimiento especialmente en festivales a un cierto tipo de cine (del cual el film de Bertrand Bonello es un claro integrante) por parte un muy amplio sector de la crítica, ya en la pasada edición del festival de San Sebastián ocurrió esta anómala conducta con películas como High-Rise y en menor medida con el Evolution de Lucile Hadzihalilovic, en este mismo año se vio en Cannes con propuestas como por ejemplo The Neon Demon de Nicolas Winding Refn o Personal Shopper de Olivier Assayas, una serie de films que se salen de un lenguaje y unas coordenadas cinematográficas digamos habituales y en donde una gran parte de esa crítica que acude a certámenes se ve imposibilitada a la hora de asimilar dichos conceptos de una forma instantánea, derivando todo ello en un comportamiento por parte de dicho colectivo aparte de equivocado totalmente desubicado en lo referente a lo que es su apreciación, llegando incluso a la descalificación en muchos casos a la hora de valorar según que películas, no se trata de que guste o no la película en cuestión, faltaría más, sino de intentar adecuar una mirada crítica más acorde y actual o una apreciación cuanto menos más ecuánime, curiosamente muchos de estos films son reivindicados al cabo de muy poco tiempo poniendo de manifiesto el lamentable estado actual de la crítica cinematográfica, un sector este claramente incapacitado a la hora de valorar propuestas que se salen de una tangente temática al uso, un posicionamiento este que en realidad siempre ha estado ahí, lo realmente preocupante es ver como esa nueva crítica o relevo generacional esta tan mal o peor posicionado que la antigua guardia.

nocturamaEvidentemente Nocturama del francés Bertrand Bonello (Tiresia, L’Apollonide, Saint Laurent) aparte de ser uno de los platos fuertes de la sección oficial del festival de San Sebastián de este año causo una cierta y por momentos algo absurda polémica (sin ir más lejos un conocido crítico no dudo en calificarla en las redes sociales como una película “para tontos”), un film rebotado por su no inclusión en el festival de Cannes debido a lo incómodo y poco adecuado de su premisa, el film no indaga en el extremismo islámico sino más bien en el análisis más puramente psicológico y  abstracto del concepto del terrorismo como tal y toda su complejidad moral, una exposición de la revolución a un nivel puramente sociológico, poco sabemos de las motivaciones del acto por parte de los que lo acometen, lo suponemos..un posible hastió y negación global frente a una sociedad que vive a través de un capitalismo voraz, Bertrand Bonello lejos de banalizar con el tema transita a través de la ambigüedad del mundo en el que parecen vivir sus protagonistas, muy visible en su segunda parte, de un tono más inquietante y metafórico si se quiere aunque también algo más irregular en lo concerniente a sus conexiones temáticas, y en donde vemos como los protagonistas entran en un estado de continua espera que por momentos parece interminable, horas atravesadas por una sensación de vacío en ese encierro dentro del centro comercial que sirve a la vez como clara y diáfana alegoría acerca de un lugar destinado al lujo que deseamos pero que no estamos a su alcance, un pensamiento este que curiosamente colisiona frontalmente con el supuesto concepto contestatario del acto cometido por los jóvenes.

Nocturama tampoco tiene la intención de emitir un mensaje o un juicio claro, el film transita básicamente a través de un sentimiento que parece generalizado dentro de un sector de la sociedad actual, Bertrand Bonello no se muestra interesado en juzgar los actos acometidos, no esconde un mensaje oculto alguno dentro de la película, si acaso expone un sinfín de preguntas que lanza al aire pero que ni siquiera sus poderosas y sugerentes imágenes tienen la necesidad de llegar a responder, más bien se nos muestra las contradicciones de dicho comportamiento y todo lo que lo rodea, incluso en lo referente a su conclusión final, el absurdo como concepto expuesto y direccionado más en el cómo que en el porqué, hay una primera parte en la película rodada de forma prodigiosa, dotada de poderosas imágenes y notables largos planos secuencia, aquella en donde los jóvenes protagonistas recorren la ciudad de Paris, un movimiento continuo, ese frenético  ritmo físico define a la perfección el estado de indefensión del propio escenario. Nocturama es un portentoso ejercicio de valentía creativa, tan reflexivo como perturbador, una de esas películas en donde se expone a través de lo explícito pero también de lo sutil, de los contrastes y de la ambigüedad formal, de una actualidad en definitiva en donde una nueva sociedad virtual compuesta por un sector de la juventud de hoy en día puede anhelar el mismo deseo de consumismo como de realizar una acción contestataria extrema por muy estremecedor que todo ello nos pueda llegar a parecer.

Valoración 0/5: 4

nocturama-503601365-large

«Colossal» review

logo_967

Una chica que se pasa todo el día de juerga en juerga (Anne Hathaway) descubre que tiene una misteriosa conexión con un monstruo gigantesco que está provocando el caos en el otro extremo del globo.

unspecified

Dentro de la sección oficial del festival de San Sebastián pero fuera de concurso se pudo ver el nuevo trabajo del realizador cántabro Nacho Vigalondo  Colossal, su primera película 100% extranjera, un film por momentos inclasificable a nivel genérico pero plenamente consecuente con un imaginario propio que el director español que ya había plasmado en anteriores trabajos suyos, posiblemente una película en donde de una manera más clara quedan reflejadas sus principales virtudes pero también sus evidentes derivas e incluso carencias. Si en Extraterrestre Vigalondo utilizaba una invasión extraterrestre como excusa a la hora de transitar a través de una comedia de tono romántico-absurdo en Colossal tampoco veremos los monstruos que uno espera ver en un film de esta supuesta premisa, aquí se utiliza el concepto del Kaiju-eiga como una simple lectura genérica a modo de concepto-excusa para adentrarse en el posicionamiento de una mujer dentro de una particular sociedad, partiendo de la base de que cuando la protagonista se desmadra o emborracha un gigantesco monstruo mata gente en Seúl, una premisa expuesta como punta de partida a la hora de abordar lo que ocurre cuando las cosas se tuercen y derivan en la crisis existencial de una treintañera o la dificultad de esta a la hora de crecer emocionalmente en el momento de su vida en que percibe un contundente breakdown emocional, un personaje intentando recuperar el control de su vida expuesto a través de un catálogo anómalo, bizarro, extravagante, tan incuestionablemente original como por momentos absurdo.

colossal_02En Colossal Nacho Vigalondo nos vuelve a contar una historia en donde los personajes nuevamente son lo más importante de ella, una película dotada de un onanismo (que no pedantería desde mi punto de vista) fílmico muy propio, con todo lo que ello comporta, tanto en lo bueno como en lo no tanto, Nacho Vigalondo es un cineasta que pese a manejar una amplísima amalgama genérica tiene las ideas muy claras a la hora de no incidir en temáticas y lugares comunes, asume riesgos creativos con ligera gracia, aquí nos ofrece su peculiar visión de lo que él cree que es una película de kaiju, evidentemente quien espere un tratamiento convencional de la temática Colossal no le dará la claves supuestamente esperadas. Hay interesantes apuntes en la película entre tanta disparidad formal, por momentos vemos como aflora un inteligente uso de espacios y medios de exposición, por ejemplo sólo llegamos a ver a las criaturas a través de dispositivos, ya sean pantallas de televisión, portátiles o teléfonos móviles etc, pero lo que realmente valida una propuesta de las características de Colossal es en como esta abraza el concepto de la demencia y el riesgo formal como pocos cineastas se atreven a hacerlo hoy en día, ese camino escogido con firmeza y determinación por parte de Vigalondo denota una particular inteligencia a la hora de dar salida a tanta referencia cinefilia de serie B y tono extravagante.

Pese a sus evidentes imperfecciones, especialmente en lo referente a su descompensada y algo errática narrativa Colossal también posee la indudable virtud de abordar, a través de un tono que en parte la emparenta al cine indie americano, temas en apariencia supuestamente complejos, a través de esa hilaridad argumental se intenta transitar en lo referente a un supuesto mensaje de naturaleza metafórica, Nacho Vigalondo intenta transitar a través de vías no muy comunes (aunque posiblemente desarrolladas de forma algo irregular hay mucha capas narrativas que invitan a reflexiones  interesantes dentro de la películas, maltrato psicológico, machismo, alcoholismo, adicciones, traumas de infancia que marcan irremediablemente nuestra vida ) siendo un realizador que no deja de ser una “rara avis” dentro del actual panorama cinematográfico español e incluso internacional, Colossal es puro funambulismo creativo no apto para todo los paladares, pero en mi opinión infinitamente superior en muchos conceptos a productos supuestamente mainstream dirigidos por directores españoles sin ningún ápice de talento y encumbrados de forma generalizada por campañas invasivas televisivas, un autor que en definitiva y pese a transitar por muchos momentos a través de la cuerda floja se apoya en lo extravagante para ofrecernos un tipo de cine libre de restricciones, algo que se tendría que valorar en su justa medida y más viendo los tiempos de extrema sequía creativa existentes a hoy en día .

Valoración 0/5: 3

 

colossal-195785277-large

«Yourself and Yours» review

logo_967

El pintor Youngsoo se entera de que su novia, Minjung, se tomó unas copas con otro hombre y se peleó con él. Esa noche discuten y Minjung sale de casa, diciendo que no deberían verse durante algún tiempo. Al día siguiente, Youngsoo va en su busca, pero no consigue encontrarla. Mientras tanto, en Yeonnam, donde él vive, Minjung, o una mujer que es idéntica a ella, tiene citas con distintos hombres. Youngsoo vaga por las calles y lucha consigo mismo, que es lo mismo que luchar contra el mundo.

yourselfandyours_06

Hong Sang-soo pudo por fin pudo desembarcar dentro de la sección oficial (merecido premio al Mejor director) del festival de San Sebastián, autor muy asiduo a otro certámenes de categoría A el director coreano presento a concurso la amarga comedia sentimental Yourself and Yours, un film que se erige como un nuevo e inequívoco bastión dentro de su característica narrativa cinematográfica, aquella en la que a través de la distancia parece no llegar a contar gran cosa cuando en realidad es todo lo contrario.

tumblr_o8xtlmmdbj1rw4bsao1_500Hong Sang-soo, todo un maestro a la hora de estructurar sus películas, nos vuelve a introducir en ese pequeño resquicio temático tan característico suyo a través del punto de vista de las relaciones sentimentales de pareja, en Yourself and Yours volvemos a encontrarnos con claros elementos identidarios plenamente reconocibles en toda su obra, alcohol, jóvenes reunidos en un bar alrededor de una mesa, conversaciones de cama, un director de cine y un imperecedero y continuo dialogo a través de un muy característico estilo deudor que parece provenir por momentos de la Nouvelle Vague, como si de un bucle creativo se tratase la obra del realizador coreano vuelve una y otra vez en lo referente a su particular mirada acerca del individuo y su inherente indecisión a la hora de afrontar una relación amorosa-afectiva, todo ello expuesto en modo casi de referencia lúdica, estructurando la escritura de sus relatos en plena consonancia con la percepción de la acción que tienen sus personajes, un estilo este en donde la repetición y las continuas variantes narrativas juegan un papel fundamental. Podemos encontrar estas coordenadas entre otras muchas en la relación de amor-odio del protagonista hacia su supuesta amante que veíamos en The Day a Pig Fell into the Well, también en la certeza o no del amor ubicado a través de la pasión que tiene el personaje principal con respecto a sus dos amantes en The Turning Gate, o en esa relación sentimental que es a la vez autodestruida y regenerada sistemáticamente en Yourself and Yours con la figura de la mujer expuesta de forma epicéntrica en la historia en lo referente a la génesis por el que fluctúa todo su cine y en como esta figura llega a manejar todos los tiempos de una relación, un papel este que es de vital importancia el destacar habida cuenta del contexto social existente en una sociedad tan paternalista y a la vez tan machista como es la coreana.

Posiblemente Yourself and Yours no sea el mejor trabajo de Hong Sang-soo, lo cierto que el listón de su cine se sitúa por méritos propios en un posicionamiento cada vez más alto y por lo tanto más difícil de alcanzar o igualar, algo lejos de poseer el tono tan laberíntico como por ejemplo Tale of Cinema o de adecuarse a unos contornos tan cíclicos y atemporales como en su anterior y magnifica Right Now, Wrong Then, a Hong Sang-soo le basta con muy poco a la hora de construir una serie de fascinantes laberintos argumentales partiendo de la más absoluta cotidianidad en lo relativo al tránsito en donde se posicionan sus personajes, Yourself and Yours evidentemente no es una excepción a esta regla, en base al alcoholismo que sufre la protagonista principal del film vemos como esta llega a desdoblar su propia personalidad en función de estar sobria o borracha, a partir de aquí vemos la capacidad que tiene la necesidad del amor, de sentirse querido para poder reinventarse a modo de curiosa reflexión acerca de lo que solemos exigir a nuestra pareja, las repeticiones y las autoimpuestas segundas oportunidades se añade un elemento tratado en la película como primordial, la propia identidad como vehículo de escapatoria a la hora de afrontar la realidad, e incluso como simple retórica respecto a la posibilidad del verdadero conocimiento del otro yo en referencia a esa otra personalidad subyacente en ciertos individuos. Hong Sang-Soo mantiene con pulso firme un film en apariencia trivial, como casi todo su cine, muy cercano al tono genérico de una comedia de conflictos internos que se precie, pero que se revela como algo mucho más complejo y ambiguo a la vez que sutil, muy visible en su poética escena final, pocos autores de la talla de Hong Sang-sooo ofrecen una visión tan certeramente pesimista a la vez que humorística acerca de nuestra imposibilidad para el amor, Yourself and Yours vuelve a ser una nueva muestra de todo ello.

Valoración 0/5: 3’5

yourself_and_yours-452160294-large

«La región salvaje» review

logo_967

El sexo y el amor pueden resultar frágiles en ciertas regiones donde existen fuertes valores familiares, hipocresía, homofobia y machismo. Una misteriosa joven está convencida de que algo sobrenatural podría ser la respuesta a todos sus problemas…

post_0_3

Era uno de los platos fuertes del cine latinoamericano de este año, vista dentro de la sección Horizontes Latinos del festival de San Sebastián tras su merecido premio al Mejor Director en el pasado festival de Venecia, el mejicano Amat Escalante (Sangre, Heli ) presentaba la esperada La región salvaje, una rompedora y muy particular incursión dentro del género fantástico que transita a través de la cruda realidad mexicana, una realidad esta que según palabras del propio autor ya superó de alguna forma a la ficción, por lo que en parte se ve obligado en buscar respuestas en un ámbito alejado del imaginario social de hoy en día, una película provista de una narrativa que bascula a través de ese realismo cotidiano en donde lo fantástico entra en escena a modo de hibrido genérico, una inusual exploración de nuevos territorios temáticos por parte de uno de los principales talentos del llamado nuevo cine mexicano, en un trabajo en donde sobresale la enorme capacidad del realizador a la hora de construir atmósferas malsanas y en donde se confirma a través de este trabajo una madurez fílmica bastante palpable.

theuntamed-still2-ruthramosjesusmezaLa región salvaje utiliza al igual que lo hacía años atrás el Possession de Andrzej Zulawski (con la que guarda unos inequívocos y muy interesantes puntos de conexión siendo nada casual que en sus créditos finales la película este dedicada al cineasta polaco fallecido a principios de año) la metáfora social incrustada dentro del género fantástico para incidir el devenir en esta ocasión del relato de un país en pleno proceso de autodestrucción moral, un conclave territorial plagado de carencias afectivas e incluso sexuales, en el film todo esto llega a ser expuesto de una casi manera alienante, como de un autoral cuento de sci-fi sexual se tratase Amat Escalante prescinde en algo en esta ocasión del hiperrealismo tan característico visto en anteriores trabajos suyos para exponer en claro modo genérico las pulsaciones más primarias del ser humano dentro de un contexto determinado, un monstruo de tentáculos fálicos venido del espacio (con claras e inequívocas conexiones fisiológicas que la derivan al Hentai ) es utilizado como ente liberador y al mismo tiempo castigador de los males de una sociedad visiblemente enferma en lo concerniente a su moral, un ente alienígena que de alguna manera logra despertar los instintos de sus visitantes hasta convertirlos en un supuesto bastión de una hipotética nueva sociedad, una interacción esta que en cierta manera obliga a ese colectivo a enfrentarse libres de prejuicios a su violencia en este caso sexual en su encuentro con el alienígena, la primigenia idea del sexo como necesidad perentoria  a la hora de encontrar la felicidad, en cierta manera ese elemento fantástico es tratado en el film a modo de simbiosis canalizadora existente entre realidad y ficción, la hipocresía, homofobia, misoginia o machismo son síntomas inequívocos de la oscura realidad mexicana de hoy en día, una reflexión acerca del mal aquí vistos a través de un doble juego de espejos en donde el realismo social de la urbe y las personas que lo habitan choca frontalmente con el elemento fantástico e incluso fabulario del bosque como un escenario clave en la historia.

La región salvaje se aleja conscientemente de la película de terror al uso que podemos conocer como tal, lo suyo no es llegar a asustar sino a intentar inquietar a través de la reflexión a la que llegamos mediante el elemento de tono metafórico, es por ello que posiblemente llegue a transitar en lo referente a un inequívoco realismo sucio y en función de una puesta en escena  turbadora y atmosférica, una arriesgada y fascinante obra de infinitas lecturas ya sea a un nivel meramente social de tono costumbrista o como simple vehículo para la libre interpretación del espectador en lo referente a su vinculación como obra dramática, en la película asistimos como viene siendo habitual en el cine de Amat Escalante a una mirada que siempre suele  recaer en el interior de sus personajes, a través de ellos nos adentramos en el acto de la contemplación como acción inherente a la hora de mostrar los momentos fragilidad existentes en las convulsas relaciones humanas de sus protagonistas. La región salvaje al igual que la muy explícita Tenemos la carne de Emiliano Rocha Mínter deviene como una película clave, fiel representante de esa nueva hornada de jóvenes cineastas que empiezan a emerger en el panorama cinematográfico de Latinoamérica con una fuerza inusitada, y muy especialmente el proveniente de Méjico, un tipo de cine provisto de un catálogo de imágenes nuevas y situaciones ambiguas y sorprendentes en lo referente a su desarrollo narrativo, para el que suscribe esto una de las películas más arriesgadas y rompedoras del presente curso.

theuntamed_laregionsalvaje-poster

Valoración 0/5: 4

https://youtu.be/MVbZfdg62Os

«La doctora de Brest» review

logo_967

Basada en el libro Mediator 150 mg., de Irène Frachon. En el hospital donde trabaja, en Brest (Francia), una especialista en pulmón descubre una conexión directa entre una serie de muertes sospechosas y un medicamento aprobado por el estado. La especialista lucha por su cuenta para que la verdad salga a la luz. Es la historia de Irène Frachon, que destapó el escándalo Mediator.

la-doctora-de-brest-trailer-en-castellano_t45y_640

La película que sirvió como inauguración en el festival de San Sebastián vino de la mano de la actriz y cineasta francesa Emmanuelle Bercot, autora de la anterior y en mi opinión bastante más entonada La tête haute, en La fille de Brest la realizadora se adentra en una nueva muestra de esa retórica acerca de la sempiterna batalla existente entre David contra Goliat, un film que se adentra en los recovecos del cine como posible herramienta de denuncia social expuesto aquí a través de un suceso real acontecido o mejor dicho, el partir a través de una plasmación en donde nos volvemos a encontrar ante la misma historia vista ya quizás en demasiadas ocasiones tanto en la grande como en la pequeña pantalla, en donde vemos a una mujer (la neumóloga Irène Frachon originaria de la localidad bretona de Brest) luchar en solitario contra el sistema, aquí representada en una fallida propuesta cinematográfica que empieza a modo de investigación médica para posteriormente discurrir a través de una denuncia erróneamente ejecutada en lo referente a lo que es su propia tesis, dando cierta sensación de estar el producto más direccionado en esta ocasión en lo referente a las peripecias del grandilocuente personaje principal , una apuesta argumental esta en donde curiosamente tampoco se llega a profundizar de una manera adecuada y convincente.

image_content_5395078_20160916132816De alguna manera el punto más a destacar que vemos en La fille de Brest recae en el muy competente trabajo interpretativo a cargo de la actriz danesa Sidse Babett Knudsen (una de las mejores actrices del actual cine europeo, vista por un público mainstream en series de televisión tales como Borgen o la reciente Westworld, aunque su enormidad como interprete quizás adquiera su momento más álgido en la excelente The Duke of Burgundy de Peter Strickland), una interpretación esta que en parte salva al producto de una difícil papeleta al caracterizar con fundamento a un personaje revestido de un trazado excesivamente visceral y explícito en lo referente a lo que es su plasmación, todo ello posiblemente debido a una errónea percepción por parte de la directora de intentar llegar a empatizar con el personaje mediante dicho tratamiento de claros contornos  maniqueos, consiguiendo seguramente un efecto contrario al deseado. Sin embargo La fille de Brest denota una falta de riesgo cinematográfico bastante evidente, dando cierta  impresión de que se llega a profundizar o indagar en la problemática aquí expuesta de una manera muy convencional algo que la deriva a una carencia absoluta de sutileza en lo referente al subrayado de su narrativa, con una continua sensación de déjà vu, se cumple con cierto rigor en su faceta técnica en base a un ritmo excesivamente sostenido pero sin apenas sorpresas visuales en su haber, saliendo a flote aquella máxima que se basa en que el espectador siempre parece ir un paso por delante de todo lo que se nos va exponiendo, Emmanuelle Bercot para más inri patina sobremanera al querer dotar al conjunto de un supuesto efecto vérité en la historia, aquí representado entre otras cosas por unas crudas imágenes de tono muy explícito dentro del quirófano que llegan a tener una muy difícil justificación a la hora de intentar equipararlas a ese encorsetamiento social en el que parece querer sustentarse la película.

En cierta manera en La fille de Brest hay un visible intento de aproximación temática al cine de Ken Loach, un ligero acercamiento que habla y que de alguna manera quiere introducirnos en esa lucha de minorías contra estamentos, sin embargo sus resultados finales terminan direccionándolo inequívocamente y posiblemente de una forma no deseada por parte de Emmanuelle Bercot a una serie de esquemas más cercanos a ese tipo de cine supuestamente comprometido proveniente en su gran mayoría de Estados Unidos (en donde podríamos catalogar perfectamente como máximo exponente a la nefasta Erin Brockovich de Steven Soderbergh), un tipo de propuestas estas en donde se suele priorizar y enfatizar más la victoria individual y moral de una heroína que previamente ha estado dispuesta a pagar un peaje necesario para poder llegar a hacer justicia a cualquier otro tipo de disección global en lo concerniente a lo que tendría que ser su supuesto discurso social.

la-doctora-de-brest_cartel

Valoración 0/5: 1’5

«After the Storm» review

logo_96797479595afterthestorm2-large_transzyr7rvqrflhdieghhfdsfj4fjdovoqzwmspr9_48wiq

Ryota vive en el pasado, en sus momentos de gloria como premiado autor. Tras divorciarse, gasta en las carreras todo el dinero que gana como detective privado y no puede pagar la pensión alimenticia de su hijo. Tras la muerte de su padre, trata de retomar las riendas de su vida y hacerse un hueco en la de su hijo. Un inesperado tifón obligará a toda la familia a pasar la noche juntos en casa de la abuela y les dará la oportunidad de reencontrarse.

La nueva película de Hirokazu Kore-eda, un habitual del certamen Donostiarra, volvió a estar presente un año más dentro de la sección Perlas del festival de San Sebastián tras su paso por Cannes hace unos meses, After the Storm vuelve a incidir en el temario costumbrista de estilo y tono sereno tan característico en el director nipón, en esta ocasión a través de una particular reflexión acerca de la felicidad por parte de una familia desestructurada, todo ello expuesto mediante el choque cultural entre el viejo y el nuevo Japón con todo lo que ello puede conllevar, no llegar a ser una tesis nada gratuita el comparar el cine de Kore-eda con el de los maestros Yasujiro Ozu y Mikio Naruse, todas son perspectivas cinematográficas que salvando las lógicas distancias entre ellas parecen a primera vista transitar sobre un mismo tipo de esquema o temario en lo referente a su construcción cuando en realidad cada vez nos hablan lo hacen de algo completamente diferente a lo que anteriormente habían expuesto.

download

Hirokazu Kore-eda  logra en After the Storm mantener a fuego lento una narración que parece transitar en lo relativo a la melancolía adyacente en la historia de una familia con evidentes problemas afectivos que se reúne casualmente y de manera algo forzada en casa de la abuela a causa de un tifón, una situación está que fuerza al refugio actuando este como claro ente afectivo en donde las relaciones paternofliales llegan a su más plena intensidad durante el cenit del fenómeno meteorológico como modo de entender y orientar unas transitorias vidas que parecen estar salpicadas de pequeñas epifanías sobre el devenir de sus propia existencia a través de un tratado acerca de la complejidad y los subtextos existentes en toda actividad cotidiana que se precie, pero muy especialmente en el retrato de ausencia de un ser allegado, ya sea por fallecimiento o por un simple imperativo a la hora de seguir formando parte de la vida familiar como le ocurre a nuestro protagonista.

 

afterAquí el tratado que nos propone  Kore-eda vuelve a funcionar en base a una serie de simpáticos y amenos diálogos en donde llega a ser del todo imprescindible una predisposición concienzuda en llegar a confiar a todo tipo de comunicación en lo referente a los diálogos de sus personajes, la premisa de la que parte y discurre la narración sigue siendo la misma vista en anteriores trabajos suyos, transitar en base a una sencillez y sutileza en lo referente a un argumento que nos deriva finalmente hacia lo emotivo casi sin darnos cuenta, esa profundidad emocional de la que está dotada la película adquiere una importancia muy a tener en cuenta, básicamente porque After the Storm no es el mejor trabajo de Hirokazu Kore-eda, esta parece situarse un peldaño por debajo con respecto por ejemplo a Still walking o Our Little Sister, en el film vemos claramente cómo se alargan innecesariamente algunas subtramas que parecen no conducir a ninguna parte, sin embargo pese a tener uno la sensación de estar ante un trabajo algo menor por parte de su director el film a la hora de argumentar su historia denota sobradamente el talento y conocimiento de un creador que posee una capacidad innata a la hora de crear momentos íntimos a través de la sutileza y sencillez, una incuestionable habilidad que ya quisieran para ellos muchos directores que sustentan sus trabajos a través de las pautas más comunes de la comedia dramática, porque a fin de cuentas estamos ante un autor que sigue siendo muy fiel a la exposición de sus retratos, en donde no llega a deformar en ningún momento la virtud que mejor llega a caracterizarle como autor, el reflejo de la honestidad plasmada en la cotidianidad vista a través de la crónica costumbrista de una familia cualquiera.

Valoración 0/5: 3’5

054121_jpg-r_1280_720-f_jpg-q_x-xxyxx

https://youtu.be/Vq_JcTPaC28

«Arrival» review

logo_967

arrival-2016-movie-amy-adams

Cuando misteriosas naves espaciales aterrizan en diferentes lugares del planeta, un equipo de élite liderado por la experta lingüista Louise Banks (Amy Adams) es reclutado para investigar. Mientras la especie humana se encuentra al borde de una guerra global, Banks y su equipo buscan respuestas a contrarreloj, y para encontrarlas, Banks correrá un riesgo que podría amenazar su vida y posiblemente a la humanidad.

Había la sensación (algo infundada) de que la primera incursión de Denis Villeneuve en el cine de ciencia ficción podía servirle a modo de preparatoria con vistas al rodaje de la muy ambiciosa Blade Runner 2 a modo de una especie de primera toma de contacto dentro de un género como el fantástico que antes no había abordado, algo en parte que no tendría que ser motivo de duda por parte de un público escéptico, solo hace falta detenerse de forma muy breve en la asimilación de géneros llevado a cabo por Villeneuve en sus últimos trabajos como por ejemplo Enemy, Prisoners o Sicario para darse cuenta de que su cine no transita solo a través de una única vía en lo referente a conceptos genéricos,  Arrival, drama adulto de ciencia ficción en donde prima lo cerebral y emocional está basada en la adaptación algo libre del relato corto de ciencia ficción especulativa “The Story of Your Life” del escritor Ted Chiang, un film que se pudo ver con anterioridad en el festival de Venecia y que clausuro este año la sección Perlas del festival de San Sebastián.arrival-2016-screen2 Arrival no solo es posiblemente la mejor película vista este año por lo que respecta a un servidor sino que además pone el listón muy alto, quizás demasiado, en lo referente a los futuros trabajos del director franco-canadiense.

Arrival protagonizada por una incuestionable Amy Adams no deja de ser un rotundo triunfo como concepto genérico, ciencia ficción de primer nivel provista de ambiciosas y múltiples tesis, en un film en donde el epílogo se erige como algo primordial al moldear y darle un sentido a todo lo antes expuesto,  una reflexión acerca de los límites del conocimiento humano que quizás llegue a cometer el ligero error de apoyarse en una vasta sobreexposición de los hechos que acontecen en una película de naturaleza fascinante, que no nos habla de invasiones extraterrestres sino de reflexiones transcendentales a través de ellas, a medio camino entre el drama psicológico y la ciencia ficción de tono minimalista y tesis existencialista el film está plagado al mismo tiempo de un variado catálogo de ecos y destellos que nos remiten al cine de Stanley  Kubrick, el film nos plantea la celebración de la comunicación como herramienta de claro sostén político-social, indagando de la misma manera en su repercusión a través de la moral y de la futura existencia de la humanidad en base a la exposición de diferentes conceptos como los científicos, lingüísticos o filosóficos.

263913_087Denis Villeneuve (maestro a la hora de crear ambientes perturbadores a través del sonido, ojo a esa resolución musical a cargo de Johan Jóhannsson en la primera incursión en la nave extraterrestre) tiene aparte la virtud de contar con la inestimable ayuda del guionista Eric Heisserer de no llegar a perder la noción de la verosimilitud del relato en ningún momento de la narración, llegando a basar su poderosa solidez narrativa en la fuerza que le otorga las propias imágenes en relación a algo tan básico como son los sentidos. Inevitablemente viendo un film de las características de Arrival surgen de una forma espontánea un catálogo de referencias comparativas que nos direccionan al momento no sin razón al cine de Terrence Malick y al Interstellar de Christopher Nolan, evidentemente hay una clara conexión en lo relativo al trazado mesiánico y místico que fundamenta el imaginario del cine de Malick, pero también existe una clara similitud con Interstellar, si Nolan en ella indagaba en diversas teorías cuánticas y el concepto de la relatividad Villeneuve nos habla del poder de la lingüística y una nueva percepción que podemos tener del tiempo, en este caso los parentescos van más direccionado en lo referente a su personaje principal, el retrato de Amy Adams que vemos en Arrival se asemeja al interpretado por Jessica Chastain en Interstellar, a la ecuación podríamos sumarle perfectamente  el de Eleanor Arroway protagonizado por Jodie Foster en el Contact de Robert Zemeckis, todos ellos son personajes solitarios por algún u otro motivo, que nos sirven de guía a través del relato a la hora de afrontar unas experiencia de claro tono intimista que basculan en lo referente a su enfrentamiento hacia lo desconocido, personajes dotados de un inherente coraje a la hora de lanzarse a un vacío lleno de interrogantes que al inicio, al igual que ellas, no comprendemos y que intentamos buscarle un sentido. Arrival deviene como una fascinante obra destinada no solo a ser la mejor película de vista en este 2016 sino también a ser una pieza clave y referencial a la hora de entender la evolución de la ciencia ficción en el cine de un futuro inmediato.

Valoración 0/5: 4’5

arrival_postereng9_mf

«Don’t Breathe» review

Trailer-de-No-respires-lo-nuevo-de-Fede-Alvarez_landscape

Unos jóvenes ladrones creen haber encontrado la oportunidad de cometer el robo perfecto. Su objetivo será un ciego solitario, poseedor de millones de dólares ocultos. Pero tan pronto como entran en su casa serán conscientes de su error, pues se encontrarán atrapados y luchando por sobrevivir contra un psicópata con sus propios y temibles secretos.

El subgénero de la invasión domestica tan prolífico en estos últimos tiempos desde varias vertientes pero con una clara base que se remonta a clásicos como por ejemplo Wait Until Dark (Terence Young, 1967) o Blind Terror (Richard Fleischer, 1971), películas estas que encuentran su ubicación genérica ya sea direccionadas a través del thriller o mayoritariamente del terror, una corriente que ha contado este año con dos piezas muy a tener en cuenta, por un lado el Hush de Mike Flanagan que lejos de innovar en algo dentro de un subgénero ya de por sí bastante limitado y encorsetado nos ofrecía un aplicado ejercicio de estilo escénico especialmente elogiable dado su limitadísimo presupuesto y por otro lado tenemos este Don’t Breathe del uruguayo Fede Álvarez, trabajo de nuevo coescrito junto a Rodo Sayagues y producida por el tótem del género Sam Raimi, una conseguida por momentos vuelta de tuerca a un temario de premisa muy sencilla y ejecución de manual en donde destaca unos recursos técnicos utilizados con acierto a la hora de crear un in crescendo en lo relativo a la consabida tensión y suspense embadurnada en esta ocasión a través de una atmósfera opresiva.

144409Fede Álvarez ya había mostrado buenas maneras como director al salir bastante airoso en la actualización de la nueva versión de Evil Dead, un trabajo este que ya indicaba un sobrado conocimiento por parte del realizador de los engranajes prototípicos del género y sobre todo como el saber ubicarlos dentro de un nuevo contexto en este caso temporal, en Don’t Breathe pervierte con acierto de alguna manera el concepto home invasión, una vuelta a los roles en donde el cazador, en este caso invasor, queda atrapado por la que en teoría era su supuesta víctima, un notable Stephen Lang, personaje este reforzado con una ceguera como signo de engañosa debilidad, posiblemente se llegue a echar en falta una mayor ambigüedad moral en los personajes, se enfatizar demasiado en el carácter digamos justificable con respecto a la acción de los tres invasores de una manera poco sutil, vemos como Rocky, la chica del grupo, como se ve de alguna forma casi forzada por razones familiares al atraco como casi su única vía de salida, o las dudas morales y carácter sensato de Alex, personajes que sirven en cierta manera de contrapunto al de Money, rol ya con claros signos de estereotipo del macarra delincuente.

tw-26764Don’t Breathe destaca especialmente por recuperar el tono de producciones que acometían un tipo de horror sólido y consecuente, engranajes muy parecidos a multitud de films rodados en los setenta, películas en donde se utilizaban con acierto el uso del espacio cerrado, casi como única localización en la película a la hora de producir angustia en el espectador, aquí reforzadas en base a un aplicado montaje y una contundente utilización del sonido como ente en continuo estado de amenaza, complementada a si mismo con una aplicadísima banda sonora a cargo de Roque Baños, un trabajo en donde lo referencial esta insertado sin llegar a molestar, entre los muchos guiños que observamos sobresale el ofrecido al Cujo de Lewis Teague,  un conjunto de aciertos en definitiva que sin embargo se ven algo lastrados en la narrativa del último tercio del film, curiosamente esa inverosímil vuelta de tuerca en su argumento entorpece en algo el conseguido tono minimalista orquestado hasta ese momento otorgándole una falsa y desmedida grandilocuencia argumental, algo por otra parte bastante visible en el cine de terror de hoy en día.

De alguna manera en Don’t Breathe vale la máxima del virtuosismo y la funcionalidad del realizador, aquella en que en realidad no es obligatorio el inventar nada nuevo si los resortes con los que trabajas consiguen verse en pantalla con relativa solvencia sin incidir en lo repetitivo o manido, Fede Alvarez mueve muy bien con la cámara y sabe cómo jugar con el espectador en base a un ejercicio de inmersión a través de una cinta de factura técnica impecable, fundamentos estos básicos y esenciales de lo que se tendría que considerar como el buen cine de terror comercial.

Valoración 0/5:3

posters no respires 2

«The Wailing» review

1366_2000

La vida de un pueblo coreano es trastornada por una serie de asesinatos, salvajes y misteriosos, que azota por casualidad a la pequeña comunidad rural. Los rumores y las supersticiones se propagan a causa de la presencia, desde hace poco tiempo, de un anciano extranjero que vive como un ermita. Ante la incompetencia de la policía para encontrar al asesino y sin tener una explicación racional, algunos habitantes del pueblo buscan a un chamán. Jong-Gu, un policía cuya familia está directamente amenazada, también cree que se trata de crímenes sobrenaturales…

Había mucha expectación por ver el nuevo trabajo del director Na Hong-jin, tras sus dos pulcras y muy interesantes en lo formal incursiones en el género negro con The Chaser (2008) The Yellow Sea (2010), en esta su tercera película cambia completamente de registro, The Wailing (Gokseong) nos ofrece una tremenda y por momentos apasionante reformulación del horror cultural dentro de la sociedad (en el caso que nos ocupa de un ámbito escénico rural) a través de la fatalidad final del individuo que forma parte de dicho enclave territorial, un film que del mismo modo se permite el lujo de reflexionar de un modo acertado acerca de la maldad como concepto intrínseco del ser humano apoyándose argumentalmente en el folklore y en la misma mitología oriental como propio eje percutor del mal representado en el film a modo de concepto de un tono casi abstracto, posiblemente este sea uno de los principales activos de The Wailing pero hay mucho más matices a tener muy en cuenta en una película de estas características, por todo esto la nueva película de Na Hong-jin se convierte por méritos propios en la que en mi opinión es la mejor película de terror, o mejor dicho de horror del presente año, una de esas piezas que se atreven mediante a unos mecanismos y referencias genéricas bastantes identificables a formular mediante diversas metáforas reflexiones que van mucho más lejos de simples apuntes no desarrollados convenientemente como nos suele ser bastante habitual en la mayoría de films de una naturaleza en apariencia equidistante a la película que aquí nos ocupa.

thewailing_trailer1Viendo The Wailing uno tiene la sensación de revisitar de una manera continuada la extraordinaria Memories of Murder de Bong Joon-ho, de hecho el film de Na Hong-jin no deja de ser una especie de reinterpretación en clave fantástica, ya no solo por esa amalgama genérica y narrativa tan habitual en el cine de esas latitudes (comedia, drama, thriller de investigación, terror, géneros mezclados en ambas películas de una forma eso si cronológica según van desenvolupando sus hechos) sino por su incisiva y en cierta manera ambivalente metáfora sobre los fantasmas que aún a hoy día siguen poblando la Corea del Sur actual, aquí perfectamente radiografiada escénicamente a través de una atmósfera de contornos rurales y profundos claramente opresivos, una película que nos habla de los demonios, los fantasmas y las personas incidiendo en su narrativa en elementos climáticos insistentes como pueden ser la insistente lluvia o la oscuridad como percutores del desasosiego, los protagonistas de ambos films tienen una necesidad casi perentoria de intentar poner un rostro al mal, ya sea el de un asesino en serie o el de un ente de naturaleza sobrenatural, una exposición que cobra una vital importancia y un mérito indiscutible al estar todo ello construido en base a unos mimbres que a priori a un público occidental le pude suponer algún que otro problema en lo referente a su seguimiento.

Al mismo tiempo The Wailing funciona como simple y puro deleite fan del fantástico, la genérica apuesta de Na Hong-jin es ciertamente tan indiscutible como arriesgada teniendo al mismo tiempo la virtud de desmarcarse del algo desangelado cine de género de su país visto en estas últimas décadas, para ello se sustenta en múltiples referencias a otras cinematografías como por ejemplo el cine de horror de la Shaw Brothers perfectamente escenificada en el film en esa impagable escena como es el duelo entre los dos chamanes, The Wailing termina convirtiendo el exceso de su propuesta en una de sus principales virtudes ya sea por su duración (más de dos horas y media) o por sus inacabables y variadas referencias.v1

Siempre he tenido la sensación de que en el cine actual cine proveniente de Corea del sur ha habido y hay una divisoria muy acentuada en lo concerniente a lo que son sus principales artífices, entre los grandes nombres como pueden ser Chan-wook Park, Kim Ji-Woon, Bong Joon-ho o los que han imprimido una mirada de un tono más autoral como pueden ser por ejemplo Ki-duk Kim, Hong Sang-soo o Lee Chang-dong, unos nombres estos que con respecto a prácticamente todo el resto han sabido construido una barrera bastante infranqueable en lo referente a conceptos y resultados, es por eso que no deja de ser una digamos agradable novedad la incursión por derecho propio en dicha lista de un director como Na Hong-jin, The Wailing su tercera y mejor película hasta la fecha sirve como un inmejorable billete de acceso a tan selecto grupo de creadores.

Valoración 0/5:4

fullsizephoto723753

«Kubo and the Two Strings» review

video-exclusiva-kubo-y-las-dos-cuerdas-magicas-creacion-epopeya-japon_946725319_111711837_1920x1080

Kubo vive tranquilamente en un pequeño y normal pueblo hasta que un espíritu del pasado vuelve su vida patas arriba, al reavivar una venganza. Esto causa en Kubo multitud de malos tragos al verse perseguido por dioses y monstruos. Si de verdad Kubo quiere sobrevivir, antes debe localizar una armadura mágica que una vez fue vestida por su padre, un legendario guerrero samurái.

«Kubo y las dos cuerdas mágicas«, debut como realizador de Travis Knight y cuarta película Laika Animation Studios tras «Los mundos de Coraline«, «El alucinante mundo de Norman» y «Los boxtrolls» se erige no ya como el mejor trabajo del estudio sino como la que es posiblemente y con permiso de La tortue rouge como el mejor film de animación de este 2016. Son varias los conceptos que ofrece la película como para considerarla un triunfo en sí mismo, por un lado tenemos un trabajo visual el llevado a cabo realmente cautivador, muy bien acompañado por su exquisitez formal y por un catálogo repleto de texturas emocionales, esa complementación retroalimentaría del stop-motion (santo y seña del estudio) y el CGi resulta clave a la hora de ensamblar una historia repleta de metáforas y lo que posiblemente sea lo más importante de dicha ecuación, el de unos diseños técnicos que están al servicio de la historia y no al revés como suele pasar bastante a menudo en productos de semejante índole y categoría.

«Kubo y las dos cuerdas mágicas» es un cuento de connotaciones claramente adultas, ojo a esa primera aparición de las dos hermanas, o al continuo enfrentamiento de tono oscuro- familiar y de clara índole shakespeariano, escenas representadas que por su orquestación puede causar algún que otro problema a la audiencia infantil, un relato que trascurre a medio camino entre el relato de la adolescencia y la madurez, embadurnado a través de la mitología oriental  y la fábula, ese tránsito vital de aprendizaje del ser humano aquí perfectamente representado por la aceptación de la perdida, todo ello mediante una mirada más adulta de lo habitual, dando la posibilidad a un variopinto de espectadores de visionar una producción animada repleta de acotaciones inteligentes y nada condescendientes, una historia cargada de conceptos, detalles y reminiscencias culturales, repleto al mismo tiempo de imperdibles referencias a la fundamental «Kwaidan» de Masaki Kobayashi o al imaginario de Hayao Miyazaki por poner solo dos ejemplos muy notorios que podemos ver en la cinta, un relato ambientado en un Japón feudal que bebe del folklore tradicional y su misticismo de una forma inteligente, las referencias antes citadas de las que haces uso hace que se tome su tiempo en lo concerniente a desarrollar su propia narración, algo que obliga al espectador a una especie de salto de fe a la hora de aceptar el concepto referido.

kubo-dos-cuerdas-magicas_1«Kubo y las dos cuerdas mágicas» no es la típica película de animación que a día de hoy la audiencia está acostumbrada a ver en la gran pantalla, algo que de manera lamentable seguramente se vea reflejado de una forma clara en taquilla, la apuesta del estudio Laika con respecto a gigantes como Pixar o Ghibli es del todo arriesgada pero consecuente dado la propia naturaleza en la que se sustenta, estamos ante una película que no tendrá una secuela, y en donde la historia que se nos cuenta llega a explorar la importancia de las emociones humanas de forma conceptuada, de esa necesidad casi perentoria a la hora de recuperar la habilidad de contar historias, poniendo un especial hincapié sobre el poder de la narración en sí misma, utilizado aquí como vehículo sobre el proceso de creación y como este sirve al mismo tiempo como un fundamento clave sobre nuestra propia memoria a la hora de reinventar nuestra propia existencia .

No hay mejor cierre posible para una película de las características de «Kubo y las dos cuerdas mágicas» que su final musical, si hasta ese momentos habíamos disfrutado de una exquisita banda sonora compuesta por Dario Marianelli en los títulos de crédito podemos escuchar una no menos notable versión de “While my Guitar Gently Weeps” a cargo Regina Spector, un apartado este que circunvala de manera casi perfecta con esa máxima de intentar aunar lo tradicional y artesanal con lo nuevo, a imagen y semejanza de esa unión técnica de la que hace gala una joya de orfebrería visual animada como es «Kubo y las dos cuerdas mágicas«.

Valoración 0/5:4

kubo_and_the_two_strings-146854951-large

«Secuestro» review

151815

Patricia es una abogada que ve su vida trastornada cuando su hijo Víctor desaparece del colegio. Cuando el niño regresa a casa, asegura que un hombre ha intentado secuestrarlo y lo reconoce en una rueda de identificación. Pero como las pruebas no son definitivas, el sospechoso queda en libertad. Temerosa de que algo pueda pasarle a su hijo, Patricia decide quebrantar sus principios y tomarse la justicia por su mano, lo que acabará teniendo consecuencias imprevisibles.

«Secuestro«, segundo trabajo tras las cámaras de la productora y realizadora catalana Mar Tarragona es de esos films en donde queda de una forma demasiado patente que las intenciones van muy por encima de lo que son sus resultados, unas intenciones loables por parte de la productora Rodar y Rodar, el hacer un tipo de cine de género que sea exportable o cuanto menos que rinda en lo económico de forma satisfactoria en suelo patrio, películas como  «El Orfanato«,  «Los ojos de Julia» o «El Cuerpo» forman parte de su catálogo, de manera más o menos regular han sido films que han funcionado en taquilla, sin embargo si añadimos a la lista ya existente «Secuestro» vemos como de forma cronológica la calidad de esta ha ido en claro descenso, la coletilla de thriller entretenido no basta ni sirve para la presente ecuación, la película de Mar Tarragona no llega a cubrir unos mínimos estándares de calidad, poniendo de manifiesto que no solo de buenas intenciones hacen que una propuesta llegue a ser satisfactoria, se requiere de mucho más mimbres a la hora de hacer un producto loable en lo concerniente a su resultado final.

06776-SECUESTRO_1147_MG_8840_jpg_cmyk

En «Secuestro» queda muy claro que estamos ante una película de productora y no de realización más propiamente dicho, aparte de una dirección desangelada  y plana queda patente que el supuesto buen ojo de Mar Tarragona para la producción no llega asemejarse a la labor como directora, también es por eso que sorprende que un guion tan pésimo (posiblemente la mayor lacra del film) haya sido aceptado, el libreto a cargo de Oriol Paulo es de esos que intentan por todos los medios posibles ir un paso por delante que el espectador, consiguiendo de forma involuntaria el efecto contrario, es tal la reincidencia en sus giros argumentales que cuando asistimos al último gran golpe de efecto la supuesta sorpresa se trasforma en incredulidad, un tono exacerbado y gratuito que deja bien claro que no se pude abusar en exceso de lo rocambolesco en lo narrativo a la hora de explicarnos una historia sin ser plenamente consiente a lo que te expones, también podríamos hablar de la nula concepción a cargos de sus diálogos, o esa fina línea que separa la referencia cinematográfica al saqueo poco sutil como lo demuestra esa escena escaneada de «The Usual Suspects» expuesta en el film de forma algo ridícula, especialmente sangrante en lo referente a su comparativa conceptual para los que sentimos devoción hacia el film de Bryan Singer, la única intención (pues estamos ante una película de eso más que de resultados) loable del guión a cargo de Oriol Paulo radica en esa esforzada aunque no del todo conseguida exposición sórdida que bebe claramente del giallo policial y que ya vimos de forma muy palpable en «Los ojos de Julia«, su opera prima como director.037896_jpg-c_300_300_x-f_jpg-q_x-xxyxx

Tampoco ayuda la faceta actoral para que «Secuestro» llegue a ser un film convincente, una Blanca Portillo que no atina ni define con solvencia su papel protagonista, de hecho estamos ante un casting de actores solventes pero completamente desaprovechados, Antonio Dechent, Vicente Romero, Macarena Gómez o José Coronado se ven imposibilitados a la hora de hacer creíbles sus personajes, algo que deriva al film a la hora de catalogarlo hacia un tono algo peyorativo que la emparente por momentos a la TV movie patria. Pocos puntos a destacar en un film de las características de «Secuestro«, hay una funcionalidad en la música compuesta por Marc Vaíllo así como un acertado trabajo en lo referente a sus localizaciones, poca cosa la verdad para una película que pone de manifiesto una vez más que no basta con aplicar con esmero una formula o un patrón provisto en principio de un buen criterio profesional si este no llega a estar acompañado de un acierto en lo concerniente a su labor artística.

Valoración 0/5:1’5

secuestro-232115450-large

 

«Shelley» review

A034C004_141206AE1-1024x540

“Shelley” nos cuenta como Louise y Kasper son una pareja danesa que viven en una casa de campo en medio del bosque, lejos de la vida moderna, la tecnología e incluso la electricidad. El mayor sueño de Louise es ser madre, pero ella no tiene la capacidad de tener hijos. En su desesperación, finalmente decide hacer un pacto con su sirvienta Elena, que acepta llevar al hijo de Louise como madre de alquiler a cambio de una gran suma de dinero. Pero la vida que crece en su interior toma forma demasiado rápido y de una manera extraña, a partir de ese momento la paranoia y el horror rondarán el inminente nacimiento.

«Shelley«, producción danesa y opera prima Ali Abbasi es una nueva muestra del variado y muy sugerente muestrario del actual fantástico autoral proveniente de Europa, un film que se sitúa en las antípodas de lo que mucha gente pueda llegar a entender que representa el género de terror en la actualidad, es por eso que convendría (no tendría que ser así ni mucho menos) avisar al espectador despistado que no estamos ni de lejos ante una simple variante del «Rosemary’s Baby» de Roman Polanski, ni siquiera ante una película de terror al uso con embarazo-parto maléfico como principal premisa argumental («Baby Blood» de Alain Robak, «Grace» de Paul Solet o la más famosa en dicha temática «It’s Alive» de Larry Cohen por poner solo algunos ejemplos que me viene a la cabeza a bote pronto), «Shelley» opta por una senda totalmente diferente, una vía rica en matices, y lejos de cualquier tipo de convencionalismos genéricos, una naturaleza arquetípica la nos muestra Ali Abbasi en su primer trabajo tras las cámaras que llegan a situar al film como una de las sorpresas más agradables del presente año.

201609634_1Las principales virtudes que encontramos en «Shelley» podemos encontrarlas en dos apartados que aunque muy diferenciados entre sí en lo que es su percepción final se complementan casi a la perfección, por un lado asistimos al laborioso y notable trabajo técnico por parte de Ali Abbasi, haciendo especial hincapié en una dirección artística que prioriza una enrarecida atmósfera por encima de cualquier otro aspecto en el film, pues estamos ante una película que perturba e insinúa más que asusta en el sentido más chabacano de la palabra, teniendo la virtud añadida de sustentarse sobre un guion o una premisa principal muy poco sutil en su enunciado, en este aspecto es digno de alabar la notable utilización de espacios como ente opresor de sus protagonistas (esplendidas tanto Ellen Dorrit Petersen que ya habíamos visto en la excelente «Blind» como Cosmina Stratan), su gélida fotografía y la utilización del sonido, o la falta de él, son solo algunos de los acertados mimbres que se utilizan para incomodar al espectador dejando lo supuestamente explícito en la vertiente onírica del film, apartado este quizás utilizado de manera algo repetitiva, y por otro lado tenemos esa dualidad genérica de contornos conscientemente ambiguos que se nos plantea muy hábilmente durante la película, ¿hay realmente un elemento de índole fantástica en la historia o todo es fruto de la imaginación de algunos de los protagonistas?, en este aspecto es digno de albar la dirección que toma el film, pues aunque se sustenta sobre unas normas genéricas bastantes reconocibles la capacidad que hace gala Ali Abbasi a la hora de reinventar la historia de manera constante es del todo admirable.

El resolutivo plano final a modo de perverso cuento de horror que vemos en «Shelley» sirve como un inmejorable y aterrador broche de oro final al film, lejos de un posible mensaje críptico lo que nos cuenta Ali Abbasi es la doble vertiente perversa de la historia, de forma muy llana, por una parte la fantástica que ya habíamos podido intuir-sospechado en prácticamente todo el metraje del film, y por otro lado y no menos terrorífica la meramente humana, más retorcida si cabe y que se nos muestra de forma concluyente en esa última escena (aquí y salvando las lógicas distancias habidas y por haber toma como modelo referencial en su concepto esa obra maestra de Jack Clayton que es «The Innocents«). «Shelley» al igual que esa maravilla que pudimos ver el pasado año como es el «Demon» del malogrado Marcin Wrona pertenece por derecho propio a ese tipo de cine fantástico autoral proveniente de Europa, rico en múltiples y ambivalentes matices, tanto a un nivel metafórico como conceptual, en definitiva toda una sorpresa que nos remite a seguir con sumo interés la futura carrera como director de Ali Abbasi.

Shelley-1-691x1024

Valoración 0/5:4

 

«Já, Olga Hepnarová» review

maxresdefault

“Já, Olga Hepnarová” es la historia Olga, una joven lesbiana algo solitaria y desesperada por liberarse de una familia carente de sentimientos y atada a las convenciones sociales. Aunque ella haya tenido algún amante femenino ocasional no consigue formar un vínculo emocional con ninguna de ellas, en lugar de eso choca una y otra vez con un comportamiento incapaz de conectar con otras personas, esta película nos cuenta la historia de la corta vida de una joven mujer extremadamente solitaria que se convirtió en una asesina en serie cuando el 10 de julio de 1973 –el día en el que acaba de cumplir 22 años – conduce un camión alquilado contra un grupo de personas, matando a ocho de ellas. En una carta reconociendo su delito ella escribe que buscó vengarse de un mundo en la que ella se sintió odiada. A pesar de los claras indicios de que tenía serios trastornos mentales fue ejecutada, convirtiéndose en la última mujer ajusticiada públicamente en Checoslovaquia.

La ópera prima del dúo formado por Petr Kazda y Tomas Weinreb nos sumerge en la crónica de una tragedia personal que desemboca a raíz de una acción fatal en general, a través de un acto premeditado y sin ningún tipo de arrepentimiento por parte de la protagonista, un drama existencial inspirado en un hecho real acontecido en los setenta. A través de varias etapas de su propia existencia nos adentramos en la personalidad de Olga Hepnarová, personaje que se acabaría convirtiendo en la última mujer ajusticiada públicamente en Checoslovaquia, el film de Kazda y Weinreb más que en el proceso judicial y su posterior resolución (expuesto en la película solo en sus últimos quince minutos) indaga en la personalidad de la protagonista en un tono claramente introspectivo, lejos que cualquier tipo de juicio sobre los hechos acontecidos se nos narra el devenir de una existencia tortuosa y las consecuencias que acontecen a posteriori a raíz de un comportamiento autodestructivo narrados en un estricto orden cronológico y  a través de un tratamiento completamente neutro, dejando al espectador su tesis moral sobre el asunto en cuestión, el llegar a preguntarnos qué parte de responsabilidad recae en la sociedad o si todo es causa del precario estado mental que padece Hepnarová.

201608820_1_IMG_FIX_700x700

Posiblemente a día de hoy la exposición que nos es expuesta en «Já, Olga Hepnarová» se presenta con una mayor importancia como un incisivo debate en sí mismo, el aumento de la radicalización de jóvenes a diferentes niveles en casi todo el mundo obliga a una reflexión bien profunda. En la cinta asistimos en un principio a un retrato adolescente digamos no convencional para la época en que acontecen los hechos y sobre todo dentro del enclave de una sociedad pasiva y poca dispuesta a derribar muros conceptuales como en que le toca vivir a nuestra protagonista, un despertar sexual que deriva de inmediato en complejidades psicológicas de difícil solución, más que una orientación sexual incómoda para la época empezamos a vislumbrar que los problemas vienen de más atrás, desde la raíz del núcleo familiar (sutil y bien comedida la forma en que se nos alerta y se nos intuye de los posibles abusos que sufre el personaje principal por parte del abuelo), ese vínculo familiar que viene a representar a la perfección la metáfora de un país que no respeta o entiende a los diferentes, por no hablar del tratamiento a patologías psiquiátricas complejas (perfectamente reflejadas en las continuas e infructuosas visitas médicas a la que se ve sometida la protagonista).

«Já, Olga Hepnarová» posiblemente adolezca de una falta de solidez narrativa bastante presente en algunos tramos de la película especialmente visible en una cierta reiteración de su discurso en la parte final del film, aun así estamos ante una muy válida propuesta a medio camino entre el supuesto film denuncia de época y el relato individual de tono existencialista, contando con el añadido de una acertada interpretación por parte de la actriz polaca Michalina Olszańska así como una notable escenografía visualizada en una extraordinaria fotografía a cargo de Adam Sikoras en donde se nos muestra un acorde cuadro atmosférico como fiel reflejo de una sociedad tan enferma como inoperante antes las tesituras morales y psicológicas que le son planteadas.

Valoración 0/5.3

OLGA-PLAKAT-5

«Berberian Sound Studio» review

portada_9

En la década de los setenta, el Berberian Sound Studio fue el estudio de postproducción de sonido más barato y sórdido de toda Italia, por el que solamente las películas más perturbadoras han procesado y editado sus mezclas de sonido en este lugar. Gilderoy, un tímido ingeniero de sonido residente en el Reino Unido, viaja a Italia para encargarse de mezclar el último giallo de Santini, el gran maestro del género; Gilderooy pronto se verá atrapado en un mundo prohibido poblado por actores maniáticos donde los caprichos artísticos y la burocracia más absurda marcan el día a día.

Pocos directores con tan solo tres films en su haber han llegado a transmitir una visión tan personal y contundente en lo referente a su valor autoral como el británico Peter Strickland, entre su muy válida opera prima «Katali Varga» y su última y excelente «The Duke of Burgundy» nos encontramos con «Berberian Sound Studio«, film de contornos enigmáticos en donde a través de una orquestada y apabullante sonorización fílmica se nos muestra un complejo tratado de la arquitectura del horror a un nivel puramente imaginario en la evolución de un personaje de connotaciones bastantes complejas ya de por sí, una historia que transita mediante una obsesión que nace a través de una colisión mental, a medio camino entre la reverencia al giallo y un universo, sobre todo en su parte final, que nos remite en su tonalidad al David Lynch más oscuro «Berberian Sound Studio» supone una de las grandes joyas más semiocultas que nos ha dado el cine europeo en estos últimos años.

berberian_sound_studio_3Cuando hablamos de reverenciar al giallo nos encontramos que Peter Strickland a diferencia de Hélène Cattet y Bruno Forzani (con sus también muy interesantes y fundamentales «Amer» y «L’étrange couleur des larmes de ton corps«) nos da un enfoque mucho más intelectualizado, mas propio sí que quiere utilizar dicho termino y que la sitúa un paso por adelante en lo concerniente a repetir una estética en concreto o homenajear conceptos puramente genéricos. En «Berberian Sound Studio» vemos como un ingeniero de sonido inglés, un hombre tímido de contornos dóciles y de pocas palabras (un magistral Toby Jones cuya interpretación resulta muestra clave a la hora de transmitir esa fragilidad mental) se traslada a Italia para mezclar el sonido de una violenta película de terror titulada “Il vortice equestre”, conforme va trabajando en un film cuyas imágenes nunca llegamos a ver, solo lo imaginamos en nuestra mente pero que nos va siendo narrado a través de un lenguaje puramente metacinematográfico somos testigos de la colisión de dos mundos completamente opuestos, dos imaginarios antagónicos no solo a un nivel geográfico sino claramente mental, nuestro protagonista a partir de ese momento emprende un viaje hacia los rincones más inhóspitos de la mente humana, un viaje en el que se enfatiza principalmente en lo que es su propio trayecto y no la finalidad en el derrumbe psicológico a que se ve abocado nuestro protagonista, de echo su narración no deja de ser una mera excusa, de la misma manera el film también logra funcionar como un acertado tratado acerca de la influencia y su poder hipnótico o (más bien sonoro en el caso que nos ocupa) del cine como ente desestabilizador sobre los que forman parte de su propia creación como ya nos contó hace años Iván Zulueta en la gran «Arrebato«, el tramo final de «Berberian Sound Studio» llega a romper todos los esquemas y convencionalismos que hasta ese momento podíamos llegar a intuir levemente, deslizándose por unos terrenos oníricos y surrealistas, situándose lejos de un mensaje de calado críptico y claramente deudora de una abstracción formal que bebe de fuentes más arriba comentada.

Peter Strickland demuestra ser un autor singular y único, un ingeniero al servicio de la imagen y el sonido cuyas principales referencias podemos encontrar en el cine de los sesenta y setenta, poseedor de un imaginario rico en todo tipo de matices (la utilización que hace de la elipsis en el film o a cómo llega a usar el encuadre y el color para mostrarnos el estado de ánimo de los diferente personajes que vemos es solo uno de los muchos ejemplos que podemos encontrarnos en la película). «Berberian Sound Studio» termina convirtiéndose en una de la más ambigua y sugerentes aportaciones a la metaficción que el cine ha dado en los últimos años, su poder de fascinación a través de la experiencia sensorial que nos es ofrecida la convierten en una pieza única y sitúa de paso a Peter Strickland como una de las voces más interesante y a tener más en cuenta en el actual panorama cinematográfico.

Valoración 0/5:4’5

325129_jpg-r_1280_720-f_jpg-q_x-xxyxx

Infierno Azul (The Shallows) review

blake-lively-infierno-azul_1

Nancy (Blake Lively) es una joven que trata de superar la pérdida de su madre. Un día, haciendo surf en una playa solitaria se queda atrapada en un islote a sólo cien metros de la costa. El problema consiste en que un enorme tiburón blanco se interpone entre ella y la otra orilla.

Hay ciertos conceptos genéricos, muy especialmente aquellos que orbitan dentro del fantástico, que de alguna manera son una apuesta segura de cara la taquilla si se saben utilizar cada cierto tiempo con inteligencia, no hace falta reinventar el denominado  high concept en sí mismo, ni ser un desecho de originalidad al presentar la propuesta, basta solo saber ubicarlo con cierta destreza comercial en el momento adecuado, «The Shallows» del director catalán afincado en Estados Unidos Jaume Collet-Serra es un perfecto ejemplo de ello, es por eso que la mayor cualidad del film radica en la inteligencia-oportunismo de su producción más allá de otras cualidades llamémosle de tono más autoral, un film plagado de estereotipos pero carente (afortunadamente) de cualquier tipo de pretensiones fílmicas.

Llamar a un producto de las características de «The Shallows» como un admirable y ejemplar ejercicio de tensión fílmica es a mi modo de ver una afirmación demasiado arriesgada, más que nada porque hay mimbres dentro de la propuesta que fallan sobremanera, el principal seria el pobre guion a cargo de Anthony Jaswinsky, aparte de su total falta de originalidad (algo que ya suponemos desde un principio) hay conceptos dentro del libreto que chirrían de manera muy notoria, muy especialmente cuando intenta levemente apartarse de la reformulación minimalista del cine de escualos asesinos, el concepto de la superación personal a través de la odisea que vive la protagonista que deriva en implicaciones personales y cómo afrontar el futuro con decisión, muy visibles especialmente en su epilogo final, esa exploración supuestamente psicológica es endeble, poco creíble y sobre todo arrítmica, es aquí cuando son más notorias las limitaciones del producto.infierno-azul-tar3343-b Si ponemos como ejemplo otra película de tensión de un tono minimalista parecido que si triunfa en dicho concepto las diferencias pueden llegar a ser sangrantes, en el «Duel» de Steven Spielberg este se apoyaba en un relato corto de Richard Matheson para explicarnos el terrible acoso que sufre un hombre corriente por parte de un camionero en mitad del desierto, el personaje interpretado magistralmente por Dennis Weaver venía a representar el urbanita gris ninguneado por su mujer  y sus compañeros de trabajo, el terrible enfrentamiento del que es participe sirve como perfecta metáfora y componente psicológico dentro de un relato de tensión (este sí que admirable en todos sus conceptos) de la rebelión del débil contra un oponente en teoría más poderoso, ya sea el camionero o la alegoría del circulo intimo que lo humilla de forma constante.

Jaume Collet-Serra es de esos directores que sin llegar a tener ninguna película magistral en su haber puede presumir de no tener tampoco una mala película dentro de su filmografía, a medio camino entre el cine de terror y el de acción con Liam Neeson como abanderado ha logrado labrarse una carrera en Hollywood hasta cierto punto meritoria, el calificativo que le vendría más ajustado no sería el de artesano como mucha gente se aventura a denominarlo de forma apresurada sino el de un director competente a la hora de filmar, ideal para un producto de las características de «The Shallows«, que no es otra cosa que la de construir a partir de un relato sintético una serie B un terror marino de tono entretenido,  no se trata de ir con el piloto automático sino la de hacer una labor de puro y llano oficio.

Si hay algo que podríamos destacar en la entretenida pero inocua «The Shallows» junto a la laboriosa fotografía a cargo de Flavio Labiano es el provecho que le saca Jaume Collet-Serra a tan pocos mimbres validos puestos a su disposición, un aprovechamiento sobre todo del espectacular físico de Blake Lively como activo importante en la ecuación, el correcto pero algo limitado utilización de los resortes de suspense  y muy especialmente el provecho que saca a elementos basados en las nuevas tecnologías para romper de alguna manera con una narrativa algo tradicional, lástima que su guion decide pasarse por todo lo alto las convenciones del sentido común en este tipo de historias para convertirse en algo más cercano al llano producto de serie B que en el supuesto blockbuster de economía mediana que aparenta ser.

infierno-azul-cartel2

Valoración 0/5’2

«Demolition» review

jake-gyllenhaal-in-demolition-(2015)-large-picture

Davis Mitchell (Jake Gyllenhaal) es un exitoso ejecutivo que sufre una grave desconexión emocional tras la repentina y trágica muerte de su mujer (Heather Lind) en un accidente de coche. Aunque su suegro (Chris Cooper) intenta por todos los medios que se recupere, continúa bloqueado y se dedica a desmontar compulsivamente toda clase de objetos. Gracias a la ayuda de Karen (Naomi Watts) y de su hijo, a los que acaba de conocer, Davis empieza a reconstruir su vida.

El director quebequés Jean-Marc Vallée había abordado en sus dos últimos trabajos «Dallas Buyers Club» y «Wild» un esforzado digamos alejamiento autoimpuesto con respecto a un academismo bastante tradicional dentro del actual cine norteamericano, aun así la condición de ambos trabajos en modo biopic en cierta manera al uso le derivaban por momentos en un encorsetamiento que incidía de manera clara en las propuestas, un evidente conflicto de intereses entre una autoría inherente del creador y la naturaleza del producto en cuestión. En parte con «Demolition» Jean-Marc Vallée consigue retomar un discurso ya expuesto por su parte con anterioridad, de echo su cine siempre ha estado plagado de personajes que intentan luchar contra su entorno de una manera u otra, aquí se elabora un alegato metafórico acerca del devenir del ser humano en un mundo que ya no le pertenece, y como este intenta reamoldase a partir de un nuevo punto de partida.

feautred_sxsw_demolition«Demolition» es de aquellas películas de mensaje y narrativa ambivalente en función de lo que esté dispuesto el espectador a aceptar, puede parecer en un principio que su discurso llegue a ser obvio, e incluso demasiado esquemático por momentos en lo referente a sus postulados si se prefiere, una obviedad a la hora de transmitir dicho mensaje que sin embargo no llega a ser óbice en ningún momento a la hora de elaborar una serie de  percepciones por parte de un autor como Jean-Marc Vallée que tiene como principal aval creativo una composición de continuos giros de perspectiva bastante presente dentro de su filmografía. En «Demolition» asistimos a un mecanismo de curación que funciona y discurre mediante una labor de reparación emocional que parte desde cero, a medio camino entre el drama y la comedia sutil Jean-Marc Vallée aborda esa obsesión del protagonista por reconstruir o derribar un entorno del que sabe que ya no pertenece, ya sea a un nivel puramente material, o simplemente en función de una serie de cosas que no encuentra su razón de ser y que siguen subsistiendo a su alrededor, una serie de situaciones estas que derivan principalmente del hecho de su incapacidad de poder sentir tristeza por la pérdida de su esposa, de esta manera podemos ver cómo a través de los pequeños detalles que nos va sugiriendo Jean-Marc Vallée este consigue llevarnos por ciertos territorios de la mente y del comportamiento humano a modo de flashbacks como solución a la hora de reinventarse como persona y superar su situación a través y bajo el apoyo de una colindante sub-historia de amor que se aleja de convencionalismos ya vistos con anterioridad en productos de en teoría semejante naturaleza.

«Demolition» es una película que aborda el duelo emocional desde una perspectiva claramente alegórica, esa búsqueda del comprender qué te tiene que hacer realmente feliz ya ha sido llevada al cine en innumerable ocasiones, pero viendo el film de Jean-Marc Vallée a un servidor le vino a la cabeza de forma bastante continuada la extraordinaria «Fearless» de Peter Weir, allí la trascendencia vital que experimentaba su protagonista aunque desde diferentes puntos de partida logran confluir en lo que a su ideario principal se refiere, amén de compartir un notable actor como principal protagonista, tanto Jeff Bridges en aquella como Jake Gyllenhaal en el film que nos ocupa transmiten de forma acertada esa primaria sensación de búsqueda emocional, sin este activo difícilmente una película de las características de «Demolition» llegaría a un buen puerto si nos atenemos estrictamente a lo que son sus postulados.

demolition-766892614-large

Valoración 0/5:3

 

«Before I Wake» review

Kate Bosworth and Thomas Jane star in Relativity Media's "Before I Wake". Photo: Courtesy of Relativity Media Copyright: © 2014 QNO, LLC

 

“Before I Wake” se centra en una pareja (Kate Bosworth y Thomas Jane) que sufre una crisis tras la pérdida de su hijo pequeño. Cody, un huérfano que vive en una casa de acogida es adoptado por el matrimonio con la esperanza de ayudar a restablecer la estabilidad familiar. Pero enseguida surge un problema, Cody tiene la extraña habilidad de que sus sueños se hacen realidad… algo que resultara ser todo un peligro cuando comienza a tener pesadillas y terrores nocturnos.

Si hace bien poco hablábamos de Hush la última película del realizador norteamericano Mike Flanagan ahora nos detendremos en su anterior trabajo titulado «Before I Wake«, película que por problemas de producción y distribución ha sido el último en poder ver la luz. Si en «Hush» ha habido una práctica unanimidad a la hora de conceptuar dicho trabajo como un acertado y aplicado por momentos ejercicio de estilo (muy loable dado sus autoimpuestos recursos limitados) en  «Before I Wake» asistimos a una formula algo parecida en forma aunque muy diferente en contenido y sobre todo en lo referente a su concepción e identidad propiamente genérica.

En primer lugar «Before I Wake» se aparta de forma algo expeditiva del género de terror al uso que como tal anteriormente había tratado Mike Flanagan (en «Oculus» a través de lo estrictamente sobrenatural y en «Hush» como un slasher enclavado dentro del subgénero del denominado home invasión) para ofrecernos un thriller dramático- fantástico con un ligero tono de cuento de hadas en donde el papel del desarraigo afectivo-familiar cubre una importante cuota dentro del postulado que nos ofrece Flanagan. Lo cierto es que aunque correcta en su forma este drama familiar de contornos sobrenaturales supone un paso atrás en la carrera de un director que había dado sobradas muestras hasta ahora de un elevado potencial a la hora de saber manejar con cierta solvencia los consabidos  resortes genéricos en sus películas.

cody-before-i-wake

El mayor problema de «Before I Wake» radica en que transita entre lo obvio y en ocasiones lo tedioso con un devenir narrativo con muchas dificultades a la hora de llegar a ser fluido, más bien todo lo contrario, se detecta una digamos arritmia bastante notoria amen de un final en exceso explicativo algo que anula por completo un efecto sugerido que no le hubiera venido del todo mal al film. La originalidad argumental, ese elemento fantástico expuesta por  Mike Flanagan junto a Jeff Howard tampoco es que digamos sea su punto más fuerte, la fantasiosa imaginación de un menor que cobra vida propia ya ha sido llevada al cine con resultados mucho más fructíferos, entre otro podemos recordar «Paperhouse» , Bernard Rose (1988) opera prima y a la postre mejor película de su director para el que suscribe esto, «Intruders«, Juan Carlos Fresnadillo (2011) o la reciente «Babadook» de Jennifer Kent (2014), e incluso si retrocedemos en el tiempo podemos encontrar un reverso muy mal intencionado de la temática en la fundamental Twilight Zone y su extraordinario episodio «It’s a Good Life» dirigido por James Sheldon en 1961 y que años más tarde versionaría Joe Dante en la desdichada «En Los Límites de la Realidad«. «Before I Wake» pese a una evidente corrección formal en el producto a la hora de no llegar a recurrir en esos recursos fáciles y clichés tan habituales dentro del género se detecta una falta de soltura en lo concerniente a utilizar convenientemente los resortes meramente dramáticos, un postulado bastante presente dentro de la historia, los conceptos de tristeza afectiva y culpabilidad parental son expuestos aquí bajo una ligera inconexión estructural, no hay una afinidad entre personajes y situación dando la impresión de que a Mike Flanagan le cuesta algo orquestar de manera conceptuada un escenario puramente dramático despojado del imaginario fantástico.

Por ultimo destacar la labor interpretativa del joven Jacob Tremblay (Room 2015) muy por encima tanto de Kate Bosworth (una de las actrices más inexpresivas que ha dado el cine en los últimos años) como de un Thomas Jane que parece no haber tenido el tiempo suficiente de pasarse por la peluquería después de ese esperpento titulado «The Veil«. «Before I Wake» termina siendo un perfecto ejemplo de un producto ligeramente correcto en alguna que otra faceta pero que no llega a trascender en lo más mínimo, habrá que esperar a ver los resultados de la próxima «Ouija: Origin of Evil«, en donde esperemos que Mike Flanagan ya de vuelta al género de terror propiamente dicho se muestre algo más atinado.

Valoración 0/5:2

before_i_wake-172452066-large

«The Childhood of a Leader» review

537402232_1280x720

“The Childhood of a Leader” nos narra la historia de una familia norteamericana que vive en Francia durante el periodo de posguerra de la Primera Guerra Mundial. La situación del país será el germen del fascismo que surgirá en varios países, y el más joven de la familia será uno de sus futuros líderes.

Con tan solo 27 años el debut en la dirección del actor norteamericano afincado en Europa Brady Corbet con «The Childhood of a Leader» (Premio a la Mejor Ópera Prima y Mejor Director de la Sección Orizzonti en la pasada edición del festival de Venecia) ha supuesto una de las óperas primas más estimulantes que pudimos presenciar la pasada temporada, un film de un ímpetu visual avasallador cuyos mimbres formales utilizados por parte del director hacen que asistamos a una muy atípica primera película, da la sensación que el joven Corbet se haya saltado varios escalones del consabido aprendizaje directoral, un por momentos apabullante dispositivo formal encabezado en un primer lugar por un rodaje en unos esplendorosos 35 mm, una brillante planificación de su puesta en escena  o una utilización de su banda sonora a cargo del genial Scott Walker a medio camino entre lo atronador, estridente y lo psicopático en lo concerniente y como un elemento más de un estado mental colectivo determinado y lo operístico y sublime como fiel retrato de una época muy determinada (principios del siglo XX, finalizada la I Guerra Mundial y en plena elaboración del Tratado de Versalles en Paris, una época que da lugar a un patriotismo y una religiosidad muy exacerbadas), hacen una ópera prima que destila a partes iguales descaro, seguridad y una quizás elevada dosis de cálculo a la hora de presentar una estructura supuestamente autoral, algo que esto último juega en ocasiones en contra de la película.

16-CTEK-1118_cfest_childhoodofaleader_613x463Dividida en tres actos (encabezadas estos por sendas rabietas del niño protagonista, un ceñido y prometedor Tom Sweet que pasa a formar parte por méritos propios en la catalogación de niños entendiblemente  hostiables de la historia del cine) acompañados de un prólogo y epílogo «The Childhood of a Leader» nos muestra la formación, evolución y supuesto germen de un futuro dictador a través de una estricta disfuncionalidad de un entorno familiar incapaz de detener esa especie de embrión del mal, basada en un relato corto de Sartre y levemente inspirada en la infancia de Benito Mussolini el film se mueve dentro de conceptos casi freudianos, un estudio de ese caldo de cultivo del totalitarismo que parece moverse más en intentar narrar un devenir en concreto que en profundizar en las consecuencias del mismo, en este aspecto sale de forma visible a flote uno de los lastres del film, una cierta inclinación involuntaria hacia lo supuestamente obvio del mensaje o una cierta incapacidad por parte de Brady Corbet de intentar ahondar en esa supuesta génesis o semilla del mal en clara contraposición con una habilidad muy a tener en cuenta por parte del director a la hora de manejas conceptos genéricos de forma notable, la puesta en escena de la decrépita mansión donde transcurre la mayor parte de la acción nos deriva de forma clara a una atmósfera tenebrista que remite tanto al thriller psicológico como al gótico italiano de terror de los años 60-70, más que mostrarnos una hechos físicos determinados el mérito consiste en sugerir una contante contención de la violencia global dentro de un ambiente de clara raíz malsana.

Hoy más que nunca y dado el muy preocupante actual devenir político del viejo continente, «The Childhood of a Leader» cobra dimensiones casi de obra premonitoria, curiosamente hablándonos y desviando la mirada hacia el pasado, aunque es bastante evidente que no es la intención por parte de Brady Corbet el de ofrecernos una consensuada disección política- social de la historia, lo suyo básicamente es puro virtuosismo técnico a través de una supuesta transgresión partiendo de lo más puramente académico, no es casualidad que como actor Brady Corbet haya trabajado con directores de la concepción autoral de Olivier Assayas, Lars von Trier, Bertrand Bonello, Mia Hansen-Løve o Michael Haneke cuya «La cinta blanca» podríamos catalogar como hermana de sangre de este preciosista y ampuloso retrato de la premonición de lo incomodo que por momentos llega a ser «The Childhood of a Leader»

Valoración 0/5:4

TCOALUHQ

https://youtu.be/A6D0U7LtGbo